29967(24-11-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 29967  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                Magistrado Ponente:   

                                      JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

                                Aprobado Acta No.339   

Bogotá,   D.  C.,  veinticuatro  (24)  de  noviembre de dos mil ocho (2008).   

VISTOS  

La  Sala resuelve acerca de la admisibilidad  de  la  demanda  de  revisión  presentada mediante apoderado por el sentenciado  Octavio   de   Jesús   Duque   Orozco  contra  la sentencia dictada por el Tribunal Superior de Pereira el  10  de  noviembre  de  2005, mediante la cual confirmó la del Juzgado Promiscuo  Municipal  del  Circuito de Virginia (Risaralda) de 25 de agosto de 2005, que lo  condenó  como  autor responsable del ilícito de acto  sexual con menor de catorce años.   

ANTECEDENTES  

1.  Los  hechos  fueron resumidos por el juzgado de instancia del siguiente modo:   

“Da  cuenta  el  informativo  que el 31 de  enero  de  2004,  en la carretera que conduce de la Virginia al Corregimiento de  Caimalito  Pereira,  y  más  concretamente  en  el punto denominado “La Y”,  cuando  la  menor  L.F.M.G.  se  transportaba  en  el vehículo que conducía el  señor  OCTAVIO  DUQUE  OROZCO,  procedió éste a manipular los genitales de la  menor,  aprovechando  que  en  el  carro  no iban más pasajeros; situación que  narró   la  menor  a  su  progenitora  al  llegar  llorando  a  su  residencia,  procediendo inmediatamente a instaurar la respectiva denuncia.   

2. Según el texto  de  la  demanda,  la Fiscalía 27 Delegada ante el Jugado Promiscuo del Circuito  de  la  Virginia,  ordenó  la  apertura  de  investigación previa ordenando la  práctica  de  varias  pruebas,  entre  ellas,  la  ampliación  de denuncia, la  declaración  de  la  hermana  de  la  ofendida,  la acreditación de la edad de  ésta,  su valoración sexológica por el Instituto de Medicina Legal y Ciencias  Forenses  y  con  la  finalidad  de identificar o individualizar al autor de los  hechos libró misión de trabajo.   

3.  Realizadas las  anteriores  pruebas,  la  misma  Fiscalía,  el  17  de mayo de 2004, dispuso la  apertura      de      instrucción      en      contra      de      Octavio           de   Jesús  Duque  Orozco,  ordenando  su  captura  con el fin de  vincularlo  al  proceso mediante indagatoria, sin embargo este hecho ocurrió el  5  de  mayo  de  2004,  mediante  declaración  de ausencia y la designación de  defensor.   

Practicadas  otras  probanzas,  el  19  de  noviembre  del  mismo  año,  la  Fiscalía  calificó  el  mérito sumarial con  resolución  de  acusación  en  contra  del  sindicado.  Razón  por la cual el  Juzgado  Promiscuo  del  Circuito de la Virginia adelantó la fase del juicio y,  el   25   de   agosto  de  2005,  dictó  sentencia  condenando  a  Duque   Orozco,   decisión   que   fue  recurrida  por su defensor de confianza y confirmada por el Tribunal Superior de  Pereira el 10 de noviembre de 2005.   

LA DEMANDA DE REVISIÓN  

El sentenciado, fundamentado en la causal 3ª  del  artículo  220  de  la  Ley  600  de  2000, a través de apoderado promueve  acción   de  revisión  contra  el  fallo  del  Tribunal,  es  decir,  que  con  posterioridad  a  la sentencia aparecieron hechos o pruebas nuevas, no conocidas  al tiempo de los debates que establecen la inocencia del condenado.   

Para fundamentar la aludida causal solicita a  la  Corte  oír  en  ampliación  de  declaración a Lina Marcela Parra Garzón,  Clara  Luz  Chávez  Milán  y  Jorge Eliécer Ortiz Puerta, quienes después de  haber  declarado,  tuvieron  conocimiento de nuevos hechos a través de la menor  agraviada, que descartan la autoría del sentenciado.   

Así  mismo,  pide  se  remita a la menor al  Instituto  Nacional  de Medicina Legal a una evaluación psicológica con el fin  de   que  se  “determine  que  posibles  perjuicios  aquejan    a    la    menor    y    ‘tiene   algo  de  retardo’  y  que  incidencia  tiene  dicha circunstancia en la acusación e  incriminación respecto del condenado”.   

CONSIDERACIONES  

1.  La  Sala  de  Casación  Penal  de  la Corte Suprema de Justicia es competente, de acuerdo con  el  artículo  75 de la Ley 600 de 2000, para conocer de la acción de revisión  cuando  la  sentencia,  la  preclusión  de  la investigación o la cesación de  procedimiento  ejecutoriadas hayan sido proferidas en única o segunda instancia  por  esta  Corporación  o  por  los tribunales superiores de distrito o por los  fiscales que actúan ante ellos.   

2. El apoderado del  sentenciado  fundamenta  la  demanda de revisión en la causal 3ª del artículo  320  de  la  Ley  600 de 2000, es decir, porque con posterioridad a la sentencia  emergió  hecho  o  prueba  nueva que descartan la autoría del condenado en los  sucesos que fueron objeto de investigación.   

3.  No obstante lo  anterior,  la  demanda  no reúne los requisitos señalados en el artículo 222,  pues  aunque  precisa  la causal invocada, no señala los fundamentos de hecho y  de  derecho  en los cuales el libelista apoya la solicitud de revisión; tampoco  se  aportaron  pruebas  que  demuestren  los  hechos básicos de la misma, y las  copias  de  las  sentencias de primera y segunda instancia carecen de constancia  en relación con su ejecutoria.   

4.  Finalmente, de  la  relación  de  las  pruebas  que  solicita  con  el  libelo, se extracta que  pretende  hacer valer como prueba nueva surgida con posterioridad a la sentencia  la  ampliación  de  las  declaraciones de Lina Marcela Parra Garzón, Clara Luz  Chávez  Milán  y  Jorge  Eliécer  Marín  Gallego,  quienes  según dice, con  posterioridad  a  su  declaración  conocieron  nuevos  por  parte  de  la menor  agraviada.   

Al  respecto, la jurisprudencia de esta Sala  de   la  Corte  ha  explicado  de  manera  reiterada  qué  hecho  nuevo  es  el  acontecimiento  fáctico vinculado al delito, que no fue posible controvertir en  las  instancias  porque  era  desconocido.  Al  paso  que  prueba  nueva es todo  mecanismo  probatorio  que no se pudo incorporar al proceso el cual da cuenta de  un  hecho  desconocido,  o de una variante sustancial de un hecho conocido en el  curso de la investigación.   

En  efecto, en sentencia de 18 de febrero de  1998, proferida en el radicado 9901, señaló:   

“…es  aquel  acaecimiento  fáctico  [el  hecho  nuevo]  vinculado al delito que fue objeto  de  la investigación procesal, pero que no se conoció en ninguna de las etapas  de  la  actuación  judicial  de  manera  que  no puede ser controvertido; no se  trata,  pues,  de  algo  que  haya  ocurrido  después  de la sentencia, pero ni  siquiera  con  posterioridad  al  delito que se le imputó al procesado y por el  cual  se  le  condenó,  sino  de  suceso  ligado al hecho punible materia de la  investigación  del  que,  sin  embargo,  no tuvo conocimiento el juzgador en el  desarrollo     del     itinerario     procesal    porque    no    penetró    al  expediente.   

“Prueba  nueva  es,  en  cambio,  aquel  mecanismo  probatorio  (documental,  pericial,  testimonial)  que  por cualquier  causa  no se incorporó al proceso, pero cuyo aporte ex novo tiene tal valor que  podría  modificar  sustancialmente  el juicio positivo de responsabilidad   penal  que  se  concretó  en la condena del procesado Dicha prueba puede versar  sobre  evento hasta entonces desconocido (se demuestra que fue otro el autor del  delito)  o  sobre hecho conocido ya en el proceso (muerte de la víctima, cuando  la  prueba  ex  novo  demuestra  que el agente actuó en legítima defensa), por  manera  que  puede  haber prueba nueva sobre hecho nuevo o respecto de variantes  sustanciales  de  un  hecho procesalmente conocido que conduzca a la inocencia o  irresponsabilidad del procesado.    

“No se dará, desde luego, esta causal de  revisión,  cuando  el  demandante  se limita a enfocar de otra manera hechos ya  debatidos  en  el  juicio  o pruebas ya aportadas y examinadas en su oportunidad  por   el   juzgador,   pues   en  tales  casos  lo  nuevo  no  es  ni  el  hecho  naturalísticamente  considerado,  ni la prueba en su estructura jurídica, sino  tal  vez el criterio con que ahora los examina el demandante, y no es eso lo que  la    ley    ha   elevado   a   la   categoría   excepcional   de   causal   de  revisión”.1   

En ese caso el libelista atribuye entidad de  hecho  nuevo  a  lo  que en el trámite de revisión puedan afirmar los testigos  que  declararon  dentro  del  proceso que se le adelantó al sentenciado, con lo  cual  desconoce  que  sus  manifestaciones  iniciales  fueron  valoradas  en las  instancias  y  que  la  acción  extraordinaria no es complementaria del proceso  penal,  pues no está prevista para prorrogar el debate que legalmente concluyó  mediante sentencia condenatoria.   

Más aún ni siquiera indica de qué manera,  lo  que  puedan  declarar  los  testigos  que  cita, cuestiona la presunción de  verdad  y  justicia  que  ampara  la  cosa  juzgada.   

5.    En  consecuencia,  la  Sala  no  admitirá la demanda de revisión presentada por el  sentenciado    Octavio  de    Jesús   Duque  Orozco  a  través  de  apoderado   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.           RECONOCER   al  abogado  Luis   Fernando  Gómez  García  como  apoderado  judicial  del  señor  Octavio  de Jesús  Duque  Orozco, para los efectos y fines del poder que  le fue otorgado.   

2.  NO  ADMITIR  la  demanda  de  revisión  promovida  a  través de  apoderado  por  el  ciudadano Octavio de Jesús Duque  Orozco,  contra la sentencia dictada por el Tribunal  Superior  de  Pereira  por  medio  confirmó la dictada por el Juzgado Promiscuo  Penal  del  Circuito de la Virginia, Risaralda, que  lo condenó como autor  del  delito  de  acto  sexual  con  menor de catorce  años   

3.  Contra  el  presente  auto  procede el  recurso de reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase   

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

JOSÉ    LEONIDAS   BUSTOS   MARTÍNEZ                                ALFREDO  GÓMEZ QUINTERO   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  L.                         AUGUSTO J.  IBÁÑEZ GUZMÁN   

JORGE      LUIS      QUINTERO    MILANÉS                                   YESID     RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                    JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 .  Sentencia  de  diciembre  1º  de  1983. M.P. Dr. Alfonso Reyes Echandía.   Reiterada,  entre  otras, en sentencias de abril 22 y 24 de 1997.  M.P. Dr.  Fernando  Arboleda  Ripoll.  Y  sentencia  de  abril 29 del mismo año. M.P. Dr.  Ricardo Calvete Rangel.     

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