29661(15-07-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No.  29661   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Aprobado     Acta     No.190    

Santiago  de  Tunja, quince (15) de julio de  dos mil ocho (2008)   

VISTOS  

Decide  la  Sala  el  recurso de reposición  formulado  por el defensor de EDGAR ANTONIO BUITRAGO OSORIO, contra el proveído  de  10  de  junio  del  año  en  curso  mediante  el  cual  no  se admitió por  extemporánea  la  demanda  de casación promovida contra el fallo emitido el 18  de  diciembre  de  2007  por  el  Tribunal  Superior  de  Santa  Rosa de Viterbo  (Boyacá)  por  cuyo  medio  lo  condenó  como autor penalmente responsable del  delito  de  acceso carnal abusivo con menor de catorce años agravado y concurso  homogéneo   y   sucesivo   de   acto   sexual   con   menor  de  catorce  años  agravado.   

DE LA DECISIÓN RECURRIDA  

La  Corte  mediante decisión de 10 de junio  del  año  en  curso  no  admitió  la  demanda  de  casación  toda vez que fue  presentada  fuera del término legalmente previsto en el artículo 183 de la Ley  906  de  2004,  que  imponía  su  interposición  dentro  de  los sesenta días  hábiles siguientes a la última notificación de la sentencia.   

En  atención a que del fallo emitido por el  Tribunal  se  dio  lectura  en  audiencia  realizada el 18 de diciembre de 2007,  fecha  en  la  cual  las  partes  al  ser  enteradas  de  su  contenido quedaron  notificadas  en  estrados,  la  Sala  corroboró  que  el término legal para la  formulación  del  recurso con la sustentación de la respectiva demanda corría  hasta  el  10 de abril de 2008, en tanto que al ser allegado el libelo el 11 del  mismo  mes  y  año, era notoria su extemporaneidad por superar la fecha límite  para su presentación.   

También  se consideró que si bien el 10 de  abril  el sujeto recurrente hizo la presentación personal de dicha demanda ante  un  Notario  de  la ciudad de Duitama, tal actuación no suplía la formulación  oportuna,  pues  de manera obvia el líbelo ha de ser presentado o allegado ante  el    funcionario    judicial    competente    en    los    precisos   términos  legales.   

RAZONES DEL DISENSO  

El   defensor  del  procesado  muestra  su  inconformidad  con  la  decisión al resaltar que la presentación de la demanda  la   hizo   acorde   con   los  términos  informados  por  la  Secretaría  del  Tribunal.   

Explica así que el defensor público que lo  precedió  interpuso  en  su  oportunidad  el recurso y sólo faltaba allegar el  libelo.   Él   fue  designado  cuando  estaba  transcurriendo  el  término  de  presentación  de  la  demanda  y al acercarse a la Secretaría del Tribunal fue  avisado  que el mismo vencía el 11 de abril, por ello depositó la confianza en  la  información  suministrada  y  de  buena  fe  dio por cierto el cómputo del  traslado,  razón  por la cual en la tarde del 10 de abril hizo la presentación  personal  de  la demanda ante el Notario de Duitama para posteriormente el 11 de  abril en la horas de la mañana allegarla al Tribunal.   

Asegura que la Corporación, en el entendido  que  la  presentación de la demanda fue oportuna remitió el proceso a la Corte  para dar trámite al recurso.   

Considera  que  la  demanda  fue  presentada  personalmente   dentro   de   los   términos  previstos  en  la  ley,  pues  la  presentación  personal  se  surtió  el  10 de abril de 2008 ante el Notario de  Duitama,  y  que  asunto  diferente  es  la  presentación en la Secretaría del  Tribunal  en donde por un probable error humano se le informó que los términos  se  vencían  el  11 de abril, no existiendo entonces razón para que se declare  desierto el recurso.   

Solicita  que  la  impugnación se tenga por  presentada  en  la  oportunidad  legal,  pedido  que soporta en decisiones de la  Corte  Constitucional  (SU-360  de  1999)  en las que se abordó el principio de  confianza  legítimo, según el cual: “se aplica como  mecanismo  para  conciliar  el conflicto entre los intereses público y privado,  cuando   la   administración   ha   creado   expectativas  favorables  para  el  administrado  y  lo  sorprende  al eliminar súbitamente esas condiciones por lo  tanto,  la  confianza  que  el  administrado  deposita  en  la estabilidad de la  actuación,   es   digna   de  protección  y  debe  respetarse.”,  o  también  cuando  en  el  fallo  T-658  de  2007 concluyó que:  “Los  errores  cometidos  por los secretarios de los  despachos  judiciales  al  computar  los  términos  para  la  interposición de  recursos  no  pueden ser corregidos a efectos de afectar el ejercicio de defensa  de  las  partes  que  depositan  su  confianza legítima en la actuación de las  autoridades judiciales.”   

En  consecuencia, solicita a la Sala revocar  la decisión y dar  trámite a la demanda.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

La  Sala  ha  puntualizado que corresponde a  cada  sujeto  interviniente  estar atento al desenvolvimiento del proceso lo que  impone    claramente    observar    los   términos   procesales,   “llevando  personalmente  las  cuentas respectivas de acuerdo con  lo  establecido  por la normatividad. La ley, para cada caso, es la única guía  que  debe seguir para las intervenciones procesales. Por tanto, yerros cometidos  por  los  funcionarios judiciales respecto al inicio, duración o vencimiento de  los  términos,  no  son  materia de excusa para una actuación extemporánea de  las  partes.”  (Auto  de  15  de  febrero  de  1993.  Radicación 8127)   

Igualmente,  la  Corte  no  ha justificado la extemporaneidad en el ejercicio de los recursos por  las  partes  cuando  se  argumenta  la existencia de constancias secretariales o  autos   en  los  que  erróneamente  se  contabilizan  los  lapsos  fijados  por  ministerio  de  la  ley,  pues:  “…los  términos  previstos  para  ejercer  el  derecho a impugnar son legales y por tanto el Juez  como  los  sujetos  procesales  deben  hacer  sus  propios cómputos, ya que las  constancias  secretariales  apenas sirven de mecanismo informativo, sin que ello  signifique,  que  el Secretario de una Corporación no deba saber hacerlos, pues  en  todo caso el punto de referencia sobre la ejecutoria de las providencias, es  el   último   acto  de  notificación”.  (Auto  de  diciembre 9 de 1.997).   

Como  se  analizó  en  la  decisión  hoy  recurrida,  teniendo  en  cuenta  que  el  artículo  183  de la Ley 906 de 2004  dispone  que  el  recurso  de  casación  debe  interponerse dentro del término  común  de  sesenta  (60)  días  siguientes  a  la  última notificación de la  sentencia  con  la formulación de la demanda en la que se precisen las causales  invocadas  y  los  fundamentos,  dado  que  la audiencia de lectura del fallo de  segundo   grado   se   surtió   el   18     de     diciembre    de  2007  resulta evidente que los sujetos procesales contaban para  esos   efectos   con  un  término  que  se  extendía  desde  el  19 de diciembre  —día  siguiente  a  la  notificación  de la sentencia en estrados, y día previo a la vacancia judicial  que    se   surte   del   20   de   diciembre   al   10   de   enero—,  hasta el  diez (10) de abril de 2008.   

En  este  caso  no  obra  alguna  constancia  secretarial  que  haya  modificado o ampliado ese plazo perentorio y preclusivo,  de  ahí  que resulte impertinente el apoyo jurisprudencial acerca del principio  de  confianza  legítima  al  que  acude el defensor, y si se trató de un aviso  informal  dado  por los empleados o dependientes de la Secretaría del Tribunal,  es  claro  que  tampoco  podía  ser  alterado el cómputo al establecer para su  culminación   un   momento   diferente   al   señalado   expresamente  por  el  legislador.   

Por lo anterior, carece de incidencia para la  fijación  del plazo legal la información recibida a la que alude el recurrente  con base en la cual allegó tardíamente el libelo.   

Y   si   bien,   efectivamente   hizo  la  presentación  personal  del  mismo el 10 de abril de 2008, resulta claro que al  acudir  a  una  Notaría  para ello, al no ser el funcionario competente para la  recepción  del  libelo,  carece  de  fuerza vinculante, puesto que el mismo fue  allegado  al  Tribunal  el  11  de  abril,  es  decir, un  (1)  día  hábil  después del vencimiento del término que la ley dispone para  hacerlo.   

En este sentido, la Sala ha insistido en que  la    presentación  personal  de la demanda ante  un  funcionario  que  no  es  competente no  suple  la  formulación oportuna  ante  quien debe conocer de la  misma,   pues  es  apenas  obvio           que          debió     ser     hecha    específicamente    ante    el   Tribunal   que   emitió la sentencia impugnada.   

La anterior postura tiene pleno respaldo en  lo   consagrado   en   el   artículo   84   del   Código   de  Procedimiento       Civil,  ordenamiento  al  que  se debe acudir para llenar los vacíos en  virtud  del  principio  de  integración,  cuando  para  la presentación de una  demanda  en general establece que: “Las firmas de la  demanda  deberán autenticarse por quienes las suscriban, mediante comparecencia  personal  ante  el  secretario de cualquier despacho judicial, o ante notario de  cualquier   círculo;  para  efectos  procesales,  se  considerará  presentada  el  día  en  que  se  reciba  en  el  despacho  de su  destino.”  (negrillas ajenas la texto).   

También   cuando  respecto  del  recurso  extraordinario  de  casación  el artículo 373 del citado ordenamiento adjetivo  civil  (modificado  por el  Decreto  Especial 2282 de 1989, artículo 1º,   numeral   188)   contempla  que:  “El  recurrente  podrá  remitir  la  demanda  a  la  Corte  desde  el lugar de su residencia,  y  se tendrá por presentada en tiempo si llega a la secretaría  antes     de     que     venza     el    término    del    traslado”.  ”.  (Negrillas no  integradas).   

Por  lo tanto, se  insiste  en  que  la  presentación oportuna sólo se  debe  tener  como  cumplida  cuando  sea  allegado el  libelo  demandatorio ante el  funcionario  judicial  que  haya  proferido  la  sentencia  de segunda instancia  (tribunal         o         juez).   

Así las cosas, los argumentos que exhibe el  libelista  acerca  de  la  errada  información  suministrada por terceros, y la  presentación  personal  del  libelo  ante  un Notario, no tiene la idoneidad de  corregir  la  presentación  por fuera de término del recurso, por cuanto aquí  lo   relevante   es  el  acto  de  notificación  de  la  decisión  de  segundo  grado.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

No  reponer el auto  de  10  de junio de 2008, mediante el cual la Sala no admitió por extemporánea  la   demanda   presentada   por   el   defensor   de   EDGAR   ANTONIO  BUITRAGO  OSORIO.   

Contra   esta   decisión   no   proceden  recursos.   

Notifíquese y cúmplase  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

      

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                               ALFREDO     GÓMEZ  QUINTERO   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS              AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN             

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANES             YESID  RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA     SALAMANCA                  JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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