29615(02-07-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

          Magistrado Ponente:   

DR.   ALFREDO   GÓMEZ  QUINTERO   

Aprobado Acta No. 175  

Bogotá,  D.C.,  dos  (2) de julio de dos mil  ocho (2008)   

VISTOS  

En términos de lo dispuesto por el artículo  184  de  la  Ley  906  de  2.004,  decide  la Corte sobre la admisibilidad de la  demanda    de   casación   presentada   por   el   defensor   de   Jorge  Iván  Castañeda  Suaza, contra la  sentencia  proferida  por el Tribunal Superior de Medellín el 6 de diciembre de  2007,  confirmatoria de la emitida en primera instancia por el Juzgado Penal del  Circuito  de  Envigado  el  1°  de  octubre  del  mismo  año,  en  que  previa  aceptación  de la imputación, condenó al procesado a la sanción privativa de  la  libertad  de  57  meses  y  18  días de prisión y multa de $34’695.132.oo  como responsable del delito  de porte de estupefacientes agravado.   

HECHOS Y ACTUACIÓN RELEVANTE  

A raíz de las informaciones suministradas por  Juliana  Castillo  Zuluaga a miembros de la SIJIN se conoció que en el lugar en  donde  permaneció  secuestrada  -Carrera  41 No. 45Csur-25-, distintas personas  manipulaban  algunas  bolsas  con  materiales, todo lo cual motivó que el 18 de  julio  de  2007  se  realizara  diligencia de allanamiento, encontrándose en su  interior   estupefaciente   a  base  de  cocaína  y  cartuchos  para  distintas  armas.   

Cumplido  el  registro  y  allanamiento  al  referido   inmueble   y   capturado   en   desarrollo   del  mismo  Jorge  Iván  Castañeda  Suaza,  el 17 de  agosto  de  2007  se  produjo  la  audiencia  de  allanamiento a la imputación,  sobreviviendo  las  sentencias  de  primera y segunda instancia en los términos  glosados en precedencia.   

DEMANDA  

Un  cargo  postula  el procurador judicial de  Jorge Iván Castañeda Suaza,  acusando   el   fallo  de  no  habérsele  concedido  al  imputado  la  prisión  domiciliaria  a  pesar  de estar sustentado su pedido en la circunstancia de ser  el  sentenciado  cabeza  de  familia,  negándosele diversos derechos como el de  sostenimiento  de  la  prole,  a  un  crecimiento  digno,  al  hogar y la propia  familia.   

CONSIDERACIONES  

Prolijamente y en doctrina reiterada, la Corte  ha  tenido  oportunidad  de señalar que con la entrada a regir de la Ley 906 de  2.004   en   ningún   momento   el   recurso   de   casación  ha  perdido  las  características  que le son propias y que lo hacen un mecanismo de impugnación  extraordinario,  toda  vez  que si bien legalmente está ahora concebido como un  medio   de   control   constitucional  protector  de  los  principales  derechos  contemplados  en  la  Carta Política y los tratados de derechos humanos -bloque  de   constitucionalidad-  de  quienes  intervienen  dentro  del  proceso  penal,  continúa  siendo  un  medio  de  oposición  eminentemente  reglado y para cuya  postulación  se  han  previsto  serios  y  lógicos presupuestos y causales, en  forma  tal que no es factible entender que la casación y demanda respectiva que  la  sustenta,  hayan  sido  liberadas  de aquellos requisitos ante cuya falencia  surge  inadmisible  o,  en  todo caso, ineptos para desvirtuar los principios de  acierto y legalidad que respaldan las sentencias judiciales.   

Contrastar  estos  presupuestos con el único  cargo  que el apoderado de Jorge Iván Castañeda Suaza  ha  promovido  contra  el  fallo,  conduce in limine a  evidenciar  la  manifiesta ineptitud del escrito aportado en orden a procurar de  la  Corte  que  se  inste el trámite del recurso casacional y consiguientemente  para fundar una decisión en el fondo.   

En  efecto,  no  configura  la  casación  un  ámbito  apropiado  para  simplemente  expresar inconformidades con la decisión  impugnada.  Es  imperativo  que  la  opugnación  al  fallo  se  sustente  en el  quebranto  de  la  ley sustancial que, como es bien sabido, puede presentarse en  forma  directa  -al  momento  de  fijarse  el sentido y alcance de la ley-, o de  manera  indirecta  -por  yerros  en la apreciación probatoria que conducen a su  violación-,  así  como  expresarse  por  vulneración  de  las  garantías  de  juzgamiento  y provenir entonces de menoscabos al debido proceso o el derecho de  defensa.    

En  dicho  orden  emerge como ostensiblemente  carente   de   requisitos,   un  escrito  de  demanda  que  simplemente  expresa  inconformidad  con  algún  aspecto  del  fallo,  sin  acusar  de  la  decisión  controvertida  que  sea  vulneradora  de  la  ley  o  de  las formas procesales,  equiparándose  de  esta  manera  a  un  alegato libre a la manera como se suele  promover en instancias a estas alturas ya superadas.   

En este caso, según queda visto, el reproche  simplemente  expresa  el  deseo  defensivo  de  que  al  procesado se le hubiese  concedido   la   prisión  domiciliaria,  al  margen  de  las  razones  que  los  sentenciadores  tuvieron para su negativa y sin atención, por ende, a que tales  motivos hayan tenido fundamento legal.   

Sobre  este  particular  basta  evocar que la  sentencia  de  a quo fue muy clara en cuanto sopesó los presupuestos legales de  la  prisión  domiciliaria, enfatizando en que la misma procedería por conducta  punible  cuya  pena  mínima  prevista  en  la  ley  fuese de cinco (5) años de  prisión  o  menos,  observando cómo el mínimo dado en el caso concreto era de  ocho  (8)  años,  amén de advertir otros motivos para excluirla, como reseñar  que  en  atención  a la conducta investigada podía claramente colegirse que el  imputado  pondría  en  peligro  a  la  comunidad  y la familia, al paso que del  Tribunal  aclaró  que  la  condición  del  procesado,  en  todo  caso,  no era  propiamente la de cabeza de familia.   

En  fin,  visto que el actor omitió señalar  con  claridad  y precisión la causal aducida y sus fundamentos es ostensible su  ineptitud  para  ser  seleccionada por la Sala, máxime cuando no se necesita el  fallo  para  cumplir  con alguna de las finalidades del recurso en términos del  artículo 180 de la Ley 906 de 2.004.   

Por  último  y  como  quiera que contra esta  determinación   se  hace  legalmente  viable  la  insistencia  prevista  en  el  artículo  184 de la Ley 906 de 2004, importa a la Sala advertir -como se hizo a  partir  de  la  providencia  fechada  el  12  de diciembre de 2005, radicado No.  24.322-  que  dada  la  carencia  de  regulación en su trámite, el mismo ha de  entenderse, así:   

a-  La insistencia sólo puede ser promovida  por  el  demandante  dentro de los cinco (5) días siguientes a la notificación  de  la  providencia  que  inadmite  la  demanda  de  casación  u  oficiosamente  provocada  dentro  del  mismo  lapso  por alguno de los Delegados del Ministerio  Público  para  la  Casación Penal -en tanto no sean recurrentes- el Magistrado  disidente  o  el Magistrado que no haya participado en los debates o suscrito la  inadmisión.   

b-  La respectiva solicitud puede formularse  ante  el Ministerio Público a través de sus Delegados para la Casación Penal,  ante  uno  de  los  Magistrados que haya salvado voto respecto a la decisión de  inadmitir  o  ante  uno  de  los  Magistrados  que  no  haya  intervenido  en la  discusión.   

c- Es potestad del funcionario ante quien se  formula  la  insistencia  someter  el  asunto  a  consideración de la Sala o no  presentarlo  para su revisión y en este caso así lo informará al peticionario  en un término de quince (15) días.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.   Inadmitir   la  demanda  de  casación  presentada   a   nombre   del  procesado  Jorge  Iván  Castañeda Suaza.   

2.   Contra   esta   decisión  procede  la  insistencia, en términos del artículo 184 de la Ley 906 de 2004.   

3. Ejecutoriada esta providencia, devuélvanse  las diligencias al Tribunal de origen.   

Notifíquese y cúmplase  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

     JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ                                     ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO             

MARIA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE   LEMOS                                   AUGUSTO    J.   IBAÑEZ  GUZMÁN   

                   

    JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                        YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                     JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                                                                  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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