29071(09-04-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 29071  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N° 085  

Bogotá, D. C., nueve (9) de abril de dos mil  ocho (2008).   

V I S T O S  

La Corte resuelve el impedimento manifestado  por  los  doctores  CÁNDIDA ROSA ARAQUE DE NAVAS, LUZ  ÁNGELA  MONCADA  SUÁREZ  y  EDGAR  KURMEN  GÓMEZ,  Magistrados  integrantes de la  Sala  de  Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior de Tunja, los cuales debían  conocer  de  la  providencia que negó la preclusión por el delito de homicidio  dentro  del  trámite  que  se  adelanta contra VÍCTOR  MODESTO CAÑÓN SUÁREZ.    

SÍNTESIS      DE      LOS  HECHOS   

Observados los discos compactos en los cuales  se  hallan  registradas  las  actuaciones surtidas en las respectivas audiencias  públicas  y  leídos  los  documentos  incorporados al expediente, se conoce lo  siguiente:   

El 17 de marzo de 2007, aproximadamente a las  seis  de  la noche, en la vereda San José de Nazareth del Municipio de Otanche,  Boyacá,  se  presentó  una  discusión de los hermanos José Linarco y Víctor  Modesto  Cañón  Suárez  con   Henry  y  Heriberto  Gamboa González  resultando este último muerto.   

ACTUACIÓN PROCESAL RELEVANTE  

Como quiera que por razón de los anteriores  hechos  se adelantan dos trámites penales uno respecto de José Linarco Cañón  Suárez,  quien fue el primero al que se le legalizó la captura, se le formuló  la  imputación  y  se  le  impuso  medida  de aseguramiento, y otro a nombre de  Víctor  Modesto  Cañón  Suárez,  que resultan inescindibles para resolver la  manifestación  de  impedimento,  la  Sala  hará  un  breve  recuento  de  cada  actuación, así:   

a. En cuanto a José  Linarco Cañón Suárez.   

Una vez  capturado  Cañón Suárez  se  le  formuló  imputación  ante  el  Juez  de  Control de Garantías por los  delitos  de  homicidio,  fabricación,  tráfico  y  porte  de  armas de fuego o  municiones y homicidio en grado de tentativa.   

Respecto al homicidio en grado de tentativa y  fabricación,  tráfico  y  porte de armas de fuego o municiones, la fiscalía y  la  defensa  celebraron  un  preacuerdo,  el  cual es aceptado por el juez. Así  mismo,  la  fiscalía  solicitó preclusión por el delito de homicidio, la cual  es    rechazada    por    el    Juzgado    Primero   Penal   del   Circuito   de  Chiquinquirá.   

Restituido el término que duró el trámite  de  preclusión, el Juez Primero Penal del Circuito de Chiquinquirá se declaró  impedido,  según  lo señalado en el artículo 56, numeral 14, de la Ley 906 de  2004,  posición  que fue aceptada por el Tribunal Superior de Tunja, motivo por  el  cual  el  trámite  fue  enviado al Juzgado Segundo Penal del Circuito de la  misma ciudad, despacho judicial que declaró la preclusión.   

Contra la anterior providencia, el apoderado  de  las  víctimas  interpuso  recurso  de apelación que al ser desatado por el  Tribunal  Superior  de  Tunja,  la revocó y ordenó devolver las diligencias al  juzgado para que se continuara con el trámite correspondiente.   

b.   Respecto  a  Víctor Modesto Cañón Suárez.   

Recuérdese  que una vez que fue capturado y  se  le  imputó  la  comisión de los delitos de homicidio y  fabricación,  tráfico  y  porte  de  armas  de  fuego o municiones ante el Juez de Control de  Garantías, Cañón Suárez aceptó la comisión del último.   

Posteriormente,   la  fiscalía  solicitó  preclusión  por  el  delito de homicidio, que fue negada por el Juzgado Primero  Penal  del  Circuito  de Chiquinquirá. Contra dicha decisión la fiscalía y la  defensa interpusieron los recursos de reposición y apelación.   

Negado el recurso de reposición y concedido  el  de  apelación,  el  Tribunal  Superior de Tunja,  se declaró impedido  para  conocer  del  asunto,  con base en la causal 14 del artículo 56 de la Ley  906   de  2004,  habida  cuenta  que  habían  conocido  de  la  providencia  de  preclusión  respecto  del  coacusado  José Linarco Cañón Suárez, acto en el  cual   se   “expuso  el  material  probatorio  y  la  evidencia  física  recaudada,  lo cual implica voces de la jurisprudencia de la  Corte    Suprema    de    Justicia   –Sala  de  Casación Penal-, que esa determinación sobre preclusión  generaría  el  impedimento  inserto  en el artículo 56 Num. 14, que  a la  letra dice:   

“…Que  el  Juez  haya  conocido  de  la  solicitud  de  preclusión formulada por la Fiscalía General de la Nación y la  haya  negado,  caso  en el cual quedará impedido para conocer el juicio en  su fondo”.   

“…Por lo anterior, no queda duda de que  la   Sala  se  debe  separar  del  conocimiento  de  la  providencia  objeto  de  alzada,  declarándose impedida…”   

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE   

1.  En  la  medida  en  que los funcionarios  judiciales   que  manifestaron  su  impedimento  para  conocer  del  asunto  son  Magistrados  del  Tribunal Superior de Tunja, de conformidad con el artículo 57  de  la  Ley  906  de  2004, es la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia la competente para resolverlo de plano.   

2. Como lo ha dicho la jurisprudencia de la  Sala,   el   instituto  de  los  impedimentos  consiste  en  una  manifestación  unilateral,  voluntaria,  oficiosa  y  obligatoria  que  hacen  los funcionarios  judiciales  con  el  fin de apartarse del conocimiento de un determinado asunto,  cuando  advierta que su imparcialidad se encuentra en entredicho, en tanto   que   en   ellos  se  estructura  una  de  las causales de impedimento  consagrados en la ley.   

Dicho  de  otra manera, la manifestación de  impedimento  que realizan los funcionarios judiciales no puede estar sujeta a su  capricho,  habida  cuenta  que  se  encuentra  ligada  de manera inevitable a la  taxatividad  de  las  causales,  sin  que  se pueda acudir a la analogía o a la  extensión  de  los  motivos  expresamente  señalados  por  la  ley  en aras de  sustentar su procedencia.   

Por   manera   que  el  instituto  de  los  impedimentos  tiene como propósito el de garantizar la eficacia del derecho que  tienen  todos  los  ciudadanos  a  ser juzgados por un juez imparcial, según lo  previsto  por  el  artículo 10 de la Declaración Universal de los Derechos del  Hombre  de 1948, el artículo 14.1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y  Políticos  de  1966,  el  artículo 8.1 de la Convención Americana de Derechos  Humanos de 1968 y el artículo 5º de la Ley 906.   

2.  De  acuerdo  con  el anterior enunciado,  surge  evidente  que  en  este  asunto  no  procede  la  causal  de  impedimento  manifestada  por  los  Magistrados  que  integran la Sala de Decisión Penal del  Tribunal  Superior  de  Tunja,  esto  es,  la  consagrada  en  el numeral 14 del  artículo  56  de  la  Ley  906  de 2004. De manera que los citados funcionarios  judiciales  han  debido  acudir  a la causal 4° del señalado artículo, puesto  que  se  habían  pronunciado  dentro  del  proceso seguido contra José Linarco  Cañón Suárez.   

En  tales  condiciones,  también  resulta  atinado  sostener  que  dado  el nuevo sistema de juzgamiento reglado por la Ley  906  de  2004,  se  estableció un proceso donde se delimita el campo de acción  entre  el  juez de garantía y el de conocimiento, todo con el fin de garantizar  un   juicio   público,   con   inmediación  de  las  pruebas,  contradictorio,  concentrado   y   fuertemente   marcado   por  la  imparcialidad,  autonomía  e  independencia del juez.   

En   consecuencia,   para   la   Sala   la  manifestación  de  impedimento  que  los  Magistrados  del Tribunal Superior de  Tunja  soportan  en  el  hecho  de  haber emitido opinión en este asunto, en la  medida  en que por el mismo acontecer habían realizado un pronunciamiento de la  providencia  que  declaró  la  preclusión  a favor del otro coprocesado, está  llamada  a  prosperar,  toda  vez  que para adoptar esa decisión se apoyaron en  medios  de  conocimiento,  es  decir,  en  elementos  materiales  probatorios  y  evidencia  física  que  implicó  elaborar  un juicio de valor sobre los hechos  objetos de discusión.   

En efecto, recuérdese que por esos hechos se  adelantaron   dos  trámites  judiciales,  a  saber:  el  primero  respecto  del  coprocesado  José  Linarco  Cañón  Suárez,  quien  una  vez  que celebró un  preacuerdo  con  la Fiscalía respecto de las conductas de homicidio en grado de  tentativa  y fabricación, tráfico y porte de armas fuego o municiones, el ente  instructor,  posteriormente, solicitó la preclusión por el delito de homicidio  (consumado),  petición  que  fue acogida por el Juzgado  Segundo Penal del  Circuito  de  Chiquinquirá  y  que  fue  recurrida  por el representante de las  víctimas,  razón  por  la  cual  el  Tribunal Superior de Tunja conoció de la  impugnación   y,   como   consecuencia,  la  revocó  y  ordenó  devolver  las  diligencias  al  juzgado de conocimiento para que se continuará con el trámite  correspondiente.   

Ahora  bien,  la  misma  situación procesal  aconteció   en   torno   a  Víctor  Modesto  Cañón  Suárez,  puesto  que una vez que aceptó la comisión  de  la  conducta  punible  de  fabricación tráfico y porte de armas de fuego o  municiones,  la  fiscalía  también  solicitó  la preclusión por el delito de  homicidio,   providencia   contra   la   cual   se   interpuso   el  recurso  de  apelación.   

Así,  resulta  claro  que el juez colegiado  anticipó  conceptos sobre el trámite que le corresponde hoy conocer, en virtud  del  citado recurso de apelación, puesto que para dirimir la viabilidad o no de  la  preclusión  que  solicitó  la  fiscalía  respecto  del  coprocesado José  Linarco  Cañón   Suárez,  condujo  a  que realizará un análisis de los  medios  de  conocimiento  allegados  hasta  ese instante procesal; precisamente,  esos  elementos  materiales  probatorios  y evidencia física que se recaudó en  ese  diligenciamiento  permitió  a  los  Magistrados  concluir  que entorno del  coprocesado no procedía la invocada preclusión.   

Dicho  de  otra  manera, los Magistrados que  integran  la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Tunja analizaron y  valoraron  los  medios cognoscitivos cuando conocieron por virtud del recurso de  apelación   de  la  providencia  que  concedió  la  preclusión  a  favor  del  otro  coprocesado.   

Es  decir, que la decisión allí tomada sin  duda  compromete  su  imparcialidad  para  resolver hoy el recurso de apelación  interpuesto   contra  la  providencia  que  negó  la  preclusión  a  favor  de  Víctor    Modesto    Cañón    Suárez,  en  tanto  que  ya  emitieron  un  prejuzgamiento entorno al otro  acusado.   

Así, de tal suerte que si por alguna razón  el  juez  ha  debido  anticipar conceptos sobre aspectos precisos del caso, como  ocurre  cuando  se  niega  una  solicitud  de preclusión, y esa decisión   implica  un  análisis  de valor de los medios de conocimiento y una respuesta a  la  teoría  que  las partes propongan,  resulta sensato y razonable que se  sustraiga  del  conocimiento  del asunto, habida cuenta que, como sucede en este  particular  evento, no hay duda que son los mismos hechos los que originaron los  dos procesos.   

Entonces, la separación de los funcionarios  judiciales  del  conocimiento  resulta necesaria para garantizar el principio de  imparcialidad,  estructurándose  el  motivo  de  impedimento  consagrado  en el  numeral  4°  del  artículo 56 del Código de Procedimiento Penal, en la medida  en   que   los  Magistrados  deben  revisar  una  decisión  sobre  la  cual  ya  manifestaron su opinión.   

Por  manera  que  al  encontrarse fundado el  impedimento  aducido  por  los  doctores  CÁNDIDA ROSA  ARAQUE     DE     NAVAS,    LUZ    ÁNGELA    MONCADA    SUÁREZ    y    EDGAR   KURMEN   GÓMEZ,  Magistrados  integrantes  de  la  Sala  de  Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Tunja,  se  dispondrá  su  separación para conocer del  asunto.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

PRIMERO.   DECLARAR  FUNDADO  el  impedimento  manifestado  por  los  integrantes  de  la  Sala de  Decisión  Penal del Tribunal Superior de Tunja. En consecuencia, se los declara  separados del conocimiento de este asunto.   

SEGUNDO. Devolver la  actuación  al  Tribunal  del  Distrito Judicial de Tunja para que se integre la  Sala de decisión que habrá de continuar este trámite.   

TERCERO.   Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                          ALFREDO     GÓMEZ     QUINTERO                         

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                     AUGUSTO J. IBAÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO MILANÉS                                          YESID     RAMÍREZ     BASTIDAS                                             

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                                          JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

                                                                                                                                   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

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