28718(06-03-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 28718  

         

  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

  Magistrado Ponente:  

    YESID  RAMÍREZ BASTIDAS   

  Aprobado Acta N° 52.  

Bogotá,  D.  C.,  marzo seis (6) de dos mil  ocho (2008).   

VISTOS:  

Procede  la  Corte  a  resolver  sobre  la  petición  de  práctica  de  pruebas elevada por la defensora del solicitado en  extradición  por  el Gobierno de los Estados Unidos, Fortunato Antonio Sánchez  Yarce.   

ANTECEDENTES:  

1.  Mediante oficio N° OF107-32231-DIJ-0100  del  7  de  noviembre  de  2007,  el  Viceministro  de Justicia comunicó que el  Gobierno  de  los  Estados Unidos, por intermedio de su Embajada en Colombia, en  Nota  Verbal N° 2570 del 27 de agosto de ese mismo año solicitó la detención  provisional  con  fines  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  Fortunato  Antonio   Sánchez  Yarce,  requerido  para  comparecer  a  juicio  por  delitos  federales  de narcóticos, la cual se hizo efectiva el 3 de septiembre siguiente  por  miembros  de  la Policía Nacional, en obedecimiento a resolución expedida  por el Fiscal General de la Nación.   

Expresó  que  la  Embajada  de  los Estados  Unidos,  mediante  Nota Verbal N° 3377 del 31 de octubre de 2007, formalizó la  solicitud  de  extradición, allegando la documentación debidamente traducida y  legalizada   e   informó  que  de  conformidad  con  lo  dispuesto  en  nuestra  legislación  procesal  penal interna, el Ministerio de Relaciones Exteriores, a  través  de  oficio  N°  OAJ.E.  2121  del  1° de noviembre de ese mismo año,  conceptuó  “que por no existir Convenio aplicable al  caso,  es  procedente  obrar  de  conformidad con el ordenamiento procesal penal  colombiano”.   

De acuerdo con lo anterior, envió a la Corte  la   documentación   presentada   por   la  Embajada  de  los  Estados  Unidos,  “teniendo  en  cuenta que se encuentran reunidos los  requisitos  formales  exigidos  en  la normatividad procesal penal aplicable.”   

2.  Recibida  la  actuación  por  la Corte,  mediante  auto  de  22   de  noviembre  de  2007 se ordenó hacerle saber a  Fortunato  Antonio  Sánchez Yarce que en el trámite de extradición pedida por  los  Estados  Unidos  a  través  de  su  Embajada  en Colombia, tiene derecho a  nombrar  un defensor y que de no hacerlo oportunamente, se le designaría uno de  oficio.   

En proveído del 10 de diciembre siguiente se  dispuso  tener  como  defensora  a  la  abogada  designada  por  el solicitado e  igualmente  se  ordenó  correr  traslado  por  el  término  de  10 días a los  intervinientes  para que pidieran las pruebas que consideraran necesarias dentro  del presente trámite.   

3.  Surtido  lo  anterior,  la defensora del  requerido pide que se tengan como pruebas las siguientes:   

3.1. “Original de  impresión  de página web de la Dirección Nacional de Estupefacientes en donde  responde  cuáles  son  las  sustancias  controladas  en  Colombia.  En donde no  aparece la efedrina.”   

3.2. “Original de  impresión  de página web de la Dirección Nacional de Estupefacientes en donde  dice  cuáles  son  los requisitos del uso de sustancias controladas, no aparece  la efedrina.”   

    3.3.  “Original  de  impresión  de  página  web  de  la  Dirección  Nacional de Estupefacientes en donde se relacionan de forma taxativa  las    23   sustancias   controladas   en   nuestro   país.   NO   APARECE   LA  EFEDRINA.”   

3.4. “Original de  impresión  de  página  web   del UAE Fondo Nacional de Estupefacientes en  donde  nos  trae  el  listado de medicamentos de control especial. No aparece la  efedrina.”   

3.5. “Original de  impresión  de  página  web  del UAE Fondo Nacional de Estupefacientes en donde  contiene  el  listado  de  los  químicos implementados para los medicamentos de  control  especial  en  el  listado  se  encuentra  resaltado  en  color verde la  efedrina  como  sustancia  que  no  es  estupefaciente  ni  psicotrópica  si no  precursora, aspecto este por ser un bronco dilatador.”   

3.6. “Original de  impresión  de  la página universitaria en donde el reportaje de la Dra. María  del   Socorro   Duarte  habla  de  qué  es  la  efedrina  a  diferencia  de  la  cocaína.”   

3.7. “Original de  impresión  de  página  web  descargada  de la dirección www.tu anabólico.com en donde es de  venta  libre la efedrina como anabólico para mantener estado físico por ser el  mismo     un     estimulante     de     termogénesis     como    quemador    de  calorías.”   

Con  las  pruebas  que  se  acaban  de citar  pretende  demostrar  la  atipicidad  de  las  conductas  que le son imputan a su  defendido  en  el  exterior frente a la legislación nacional, esto porque si en  el   país   requirente   se  le  formulan  dos  cargos,  a  saber:  cargo  uno,  confabulación  para  fabricar  una  sustancia controlada metanfetamina, y cargo  dos,  confabulación  de  poseer  un producto químico clasificado como efedrina  con  intención  de  fabricar  una  sustancia  controlada  metanfetamina,  estas  sustancias no son estupefacientes en Colombia.   

3.8.         “Certificación  original  de  la Personería municipal de San Roque,  Antioquia.”   

3.9.         “Certificación de la Diócesis de Girardota.”   

3.10.       “Certificación   de   la   Inspección   Municipal   de  San  Roque,  Antioquia.”   

3.11.         “Certificación   original   de  Alcalde  del  Municipio  San  Roque,  Antioquia.”   

3.12.          “Certificación  de  la institución educativa Presbítero Abraham  Jaramillo del Municipio de San Roque.”   

Estas   pruebas  demuestran  la  excelente  conducta social de Fortunato Antonio Sánchez Yarce.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

1.  En  el trámite de extradición regulado  por  el  Código  de  Procedimiento  Penal,  como  aquí  acontece, a la Sala de  Casación  Penal  de la Corte Suprema de Justicia le corresponde emitir concepto  sobre  la  viabilidad  de su otorgamiento el cual, por mandato del artículo 502  de  la  Ley  906  de  2004, debe fundamentarse en los siguientes aspectos: a) La  validez  formal  de  la  documentación  enviada  por  el ejecutivo; b) La plena  demostración  de  la  identidad  del  solicitado  y  su  correspondencia con la  persona  capturada  con tal finalidad; c) Cumplimiento del principio de la doble  incriminación  según  el  cual  el   hecho  que  motiva la petición debe  también  estar  previsto  como  delito  en  Colombia y estar reprimido con pena  privativa  de  la  libertad  cuyo  mínimo  no sea inferir a cuatro años; y, d)  equivalencia  de  la  providencia  proferida en el extranjero con la resolución  acusatoria regulada en el derecho procesal interno.   

2.  En  este caso no resulta imperioso hacer  referencia  a  tratados  públicos,  por  cuanto  ya el Ministerio de Relaciones  Exteriores  conceptuó sobre la inexistencia de alguno en especial que estuviera  llamado de manera prioritaria a regular el presente trámite.   

Lo anterior lleva a precisar que el decreto y  práctica  de  pruebas  dentro del trámite previo a la emisión del concepto de  extradición  que  de  la  Sala  se solicita queda condicionado a que las mismas  resulten  conducentes  y pertinentes para determinar el cumplimiento o no de los  aspectos   sobre  los  cuales  versará  el  pronunciamiento  de  la  Corte,  de  conformidad  con  las  previsiones  de  los  artículos  493  y 502 del estatuto  procesal penal de 2004.   

3.   Teniendo  en  cuenta  los  anteriores  parámetros   normativos,   en   relación   con   el   principio  de  la  doble  incriminación,  es  de ver que de acuerdo con lo previsto en el numeral 1° del  artículo  493  de  la  Ley  906  de  2004,  para  conceder  la  extradición es  indispensable  que el hecho que la motiva esté previsto en Colombia como delito  y  reprimido  con sanción privativa de la libertad cuyo mínimo no sea inferior  a cuatro (4) años.   

Bajo este contexto, las pruebas aportadas por  la  defensora  del  requerido en extradición Sánchez Yarce en cuanto pretenden  dilucidar  si  las  conductas  por  las cuales el Gobierno de los Estados Unidos  solicita   su   extradición   son   o  no delito en nuestro país, serán admitidas.   

Frente  a este tema, el ciudadano colombiano  pedido  en  extradición  es  requerido  para  comparecer  a  juicio por delitos  federales  de  narcóticos,  sujeto  de  la  segunda  acusación sustitutiva N°  06-CR-20194,  dictada  el  8  de diciembre de 2006, en la Corte Distrital de los  Estados  Unidos  para el Distrito Este de Michigan, mediante la cual se le acusa  de:   

—  Cargo  Uno: Concierto para fabricar una  sustancia  controlada  (metanfetamina),  lo  cual  es  en contra del Título 21,  Sección  841  (a)  del Código de los Estados Unidos, en violación del Título  21,  Secciones  841  (b)  (1)  (A)  y  846  del Código de los Estados Unidos; y   

—  Cargo  Dos:  Concierto  para  poseer un  químico  listado  (efedrina)  con  la  intención  de  fabricar  una  sustancia  controlada  (metanfetamina),  lo  cual es en contra del Título 21, Sección 841  ©  (1)  del  Código  de  los  Estados  Unidos,  en  violación del Título 21,  Sección 846 del Código de los Estados Unidos.   

Si lo anterior es así, la Sala ordenará de  manera  oficiosa solicitar Consejo Nacional de Estupefacientes certifique si las  sustancias  metanfetamina  y  efedrina  son  estupefacientes,  o  si sirven para  procesamiento de narcóticos.   

4.  La  jurisprudencia  de  la  Sala  viene  sosteniendo  y aquí reitera que el ordenamiento jurídico colombiano no concibe  el  trámite  de  extradición  como  proceso  judicial en sentido estricto, con  intervención   de   partes,   conocimiento   de   causa,  ejercicio  activo  de  contradicción  aportando  pruebas  y  controvirtiendo  las  allegadas contra el  requerido,  o  agotamiento  de  recursos e instancias ordinarias previstas en la  ley  para  los  procesos   judiciales, ni establece que culmine en un fallo  con definición del asunto a manera de cosa juzgada.   

5.  Además,  tiene establecido la Corte que  cuando  examina  los  elementos de juicio aportados en cumplimiento del deber de  emitir  concepto sobre la extradición solicitada, lo hace limitada a establecer  el  lleno  de  las  condiciones  previstas  en  el  respectivo  tratado o, en su  defecto,   a   la  regulación  que  sobre  el  tema  establece  el  Código  de  Procedimiento  Penal,  entre las cuales no se encuentra una evaluación crítica  sobre  el  mérito de las pruebas que sirvieron al Estado requirente para dictar  resolución  de  acusación  o  sentencia  condenatoria  contra  la persona cuya  extradición  se reclama, o su equivalente, porque tales evaluaciones materiales  son  potestativas  de  la autoridad que profiere la decisión en ejercicio de su  soberanía               jurisdiccional1.   

Dentro  de  los objetivos del instrumento de  extradición,  en  principio,  no  se  discute  lo  acertado  o no del juicio de  adecuación  típica, menos sobre el establecimiento de la responsabilidad de la  persona  requerida,  o  la  legalidad  de  las  pruebas  aducidas  en  el Estado  requirente,  o el grado de convicción que aquellas puedan tener, sino verificar  el  cumplimiento  de los requisitos establecidos por el Código de Procedimiento  Penal.   

Así   las   cosas,  ninguna  pertinencia,  conducencia  y  utilidad  frente  a  los  precisos requisitos establecidos en el  estatuto  procesal  penal  que  le  corresponde  examinar a la Corte a efecto de  rendir  el  concepto  de  extradición,  tendría  la  solicitud de la defensora  orientada  a  demostrar  la  conducta  de  su  defendido, por tanto se ordenará  devolver los documentos por ella aportados en ese sentido.   

A mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE :  

1.-  Admitir  las  pruebas  aportadas por la  defensora  del ciudadano colombiano Fortunato Antonio Sánchez Yarce, solicitado  en  extradición  en  cuanto  a  la  verificación  del  principio  de  la doble  incriminación.   

2.- Devolver a la apoderada de Sánchez Yarce  los   documentos   atinentes  a  demostrar  la  conducta  del  solicitado.    

3.-  Solicitar  al  Consejo  Nacional  de  Estupefacientes  certifique  si  las  sustancias  metanfetamina  y  efedrina son  estupefacientes, o si sirven para procesamiento de narcóticos. Y,   

   

4.-  Para  los fines previstos en el inciso  último  del  artículo  500  de  la  Ley  906  de 2004, una vez ejecutoriada la  presente  decisión,  permanezca  el asunto en la Secretaría por el término de  cinco (5) días.   

Cópiese,   notifíquese   y   cúmplase,   

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO         MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ    DE  LEMOS                    

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                        JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS                              

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                       JULIO                                ENRIQUE                               SOCHA  SALAMANCA                     

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

      

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria   

    

1 CORTE  SUPREMA    DE    JUSTICIA,    Sala    de    Casación    Penal,    Concepto  marzo  10 de 1999, rad. 14.324,  entre otros.      

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