28730(28-11-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 28730  

                     

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

Aprobado: Acta No. 240  

Bogotá, D. C., veintiocho (28) de noviembre  de dos mil siete (2007).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La  Sala  se  pronuncia sobre el impedimento  para  conocer  el  proceso  adelantado  contra  Germán  Alberto  Iriarte  Barrios, propuesto por el Magistrado  del  Tribunal  Superior de Neiva, doctor Jorge Enrique Ortiz Gómez, y rechazado  por  los  demás  integrantes  de  la  Sala  de  Decisión, a la que corresponde  resolver  la  apelación  interpuesta contra la sentencia condenatoria proferida  por el Juzgado 5° Penal del Circuito de esa ciudad.   

ANTECEDENTES  

1. La fiscalía adelantó una investigación  en     contra    de    Germán    Alberto    Iriarte  Barrios,  a  quien  el 18 de septiembre de 2002 acusó  como  autor responsable del concurso de delitos de falsedad en documento privado  y hurto entre condueños.   

2. El asunto correspondió al Juez 5° Penal  del  Circuito  de  Neiva,  por  entonces  a cargo del doctor Jorge Enrique Ortiz  Gómez,  quien  el  29  de  octubre de 2002 avocó el juicio; el 27 de noviembre  siguiente  realizó  la  audiencia  preparatoria,  dentro de la cual ordenó las  pruebas  solicitadas  por  las  partes;  el  4 de febrero de 2005 dispuso correr  traslado  a  un  dictamen  pericial;  el 19 de abril del último año inició la  audiencia  pública,  sesión  en  la  que  ordenó otras pruebas pedidas por la  defensa  en  ese  acto;  continuó la vista los días 2 y 17 de octubre y 1° de  noviembre  de  2006.  En  esta  última sesión ordenó una prueba pedida por la  defensa y negó otra, decisión última que fue apelada.   

3.  Con  un  nuevo titular en el juzgado, la  audiencia  finalizó  el  18  de  septiembre  de  2007, y el 21 del mismo mes se  profirió sentencia condenatoria.   

4.  El  proveído  fue  recurrido  por  el  apoderado  del  procesado,  que  cuestionó  la  valoración probatoria y pidió  absolución.  En  otro  escrito,  del  2 de octubre, reclamó fuera declarada la  prescripción de las acciones penal y civil.   

5.  La  petición  de  prescripción  no fue  resuelta,  sino  que se dio el trámite a la apelación, que correspondió, como  Magistrado  Ponente  de  la  Sala  de  Decisión  del  Tribunal, al doctor Jorge  Enrique  Ortiz  Gómez,  quien  el  31  del último mes se declaró impedido con  fundamento  en  la  causal  2ª  del  artículo 150 del Código de Procedimiento  Civil,  esto  es,  por  haber  conocido del proceso en instancia anterior (haber  tramitado gran parte del juicio y negado pruebas).   

6.  Los  restantes  integrantes  de  la Sala  rechazaron  el  impedimento,  porque  no se estructuraba ninguna de las causales  del  Código  de  Procedimiento Penal, pues la única admisible, la sexta (haber  participado    dentro    de    la    investigación),    no    comprometió   su  juicio.   

La  actuación  se  remitió  a  la  Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia.   

CONSIDERACIONES   

1.  De  conformidad con el artículo 103 del  Código  de  Procedimiento  Penal  del  2000  a la Sala de Casación Penal de la  Corte  Suprema  de Justicia le corresponde resolver el impedimento formulado por  los magistrados de los tribunales superiores de distrito judicial.   

2.  El  Magistrado  del Tribunal Superior de  Tunja  declaró  la  necesidad  de  desprenderse de la investigación penal, con  fundamento  en  la  causal  2ª  del  artículo 150 del Código de Procedimiento  Civil.   

La norma invocada no es admisible tratándose  de  juicios  penales,  como  que  el  estatuto  de  esta  categoría  permite la  integración  con  el Código de Procedimiento Civil, única y exclusivamente en  cuanto  en  aquel  existan  vacíos  sobre la específica materia (artículo 23,  norma  rectora y prevalente sobre cualquiera otra), y resulta incontrastable que  en  materia  de  impedimentos y recusaciones la Ley 600 del 2000 tiene su propia  regulación,   por   lo  que  las  partes  y  el  juez  deben  estarse  a  ella,  descartándose la legislación procesal civil.   

3.  Como  el  argumento  del  Magistrado  se  fundamenta  en  haber  dirigido  el juicio, durante gran parte de su desarrollo,  como  juez  de  primera  instancia,  la  causal  aplicable  sería  la sexta del  artículo   99   de   la   Ley   600   del   2000.   La   norma  considera  como  obstáculo,   

“Que el funcionario… hubiere participado  dentro del proceso”.   

4.  El  señor  Magistrado  encuentra  como  inconveniente  para  conocer  la apelación contra la sentencia de primer grado,  el  haber  adelantado gran parte del juzgamiento e, incluso, haber negado alguna  prueba.   

La  participación  de  que  trata  la norma  procesal  no  es  cualquiera.  Se  impone  que  sea  de tal naturaleza que pueda  comprometer   la   imparcialidad  del  funcionario  en  la  valoración  que  le  corresponde realizar en la última oportunidad.   

Ese  ha sido el entendimiento unánime de la  Corte, como puede leerse, por ejemplo, en el siguiente auto:   

“De  conformidad  con  el  numeral 6º del  artículo  99  de  la  Ley  600  de  2000, es causal de impedimento “que  el  funcionario  haya dictado la providencia cuya revisión  se   trata   o   hubiere   participado   dentro  del  proceso  o  sea  cónyuge  o  compañero  permanente,  pariente  dentro  del  cuarto  grado  de  consanguinidad,  segundo de afinidad o  primero   civil,   del   inferior   que  dictó  la  providencia  que  se  va  a  revisar”    (subrayas   fuera   de   texto).    

La Corte ha señalado que cuando se trata de  esa  participación  previa  dentro  del  proceso  a que refiere la causal, debe  contar  “con la entidad suficiente para comprometer  la     imparcialidad     en     el     asunto”1,   lo   que   aquí   ocurre  precisamente  porque  en la aludida decisión se abordó la misma temática a la  que  ahora  se  concreta esta acción de revisión, esto es, el acaecimiento del  fenómeno  de  la  prescripción  de  las acciones penales adelantadas contra su  defendido,  tanto así, se insiste, que se procedió oficiosamente a decretar la  prescripción  de  la acción penal en relación con los delitos respecto de los  cuales  había  ocurrido  tal  fenómeno jurídico, sin que se encontrara que en  cuanto   a   las   restantes  conductas  punibles  debía  procederse  en  igual  sentido”2.   

En ese contexto, no existe obstáculo alguno.  La  reseña  atrás  realizada  muestra  que la actividad del entonces juez (hoy  magistrado)  se limitó a imprimir el trámite normal que la ley procesal inpone  y  en cuanto a las pruebas pedidas por las partes las decretó en su integridad,  salvo  alguna  que  rechazó,  determinación  que  el  Tribunal,  en  una  Sala  diferente, avaló, de donde deriva un procedimiento acertado.   

Por  lo  demás,  el  objeto  del recurso de  apelación   ninguna  relación,  siquiera  tácita,  tiene  con  ese  proveído  adverso,  como  que se contrae exclusivamente a cuestionar la valoración de los  medios de juicio allegados.   

En  consecuencia,  la  actuación que el hoy  magistrado  ponente  realizó  cuando  cumplía  como juez no tiene capacidad de  comprometer  su  juicio  en  lo  que  en  la  actualidad le corresponde valorar,  máxime  que  de  por  medio  existe  la probabilidad de que la acción penal se  encuentre  prescrita,  según  lo  ha reclamado la defensa, debiéndose resaltar  que  el  lapso  para  que  opere  ese fenómeno en su gran mayoría transcurrió  cuando dirigía el asunto.   

Se     rechazará    el    impedimento  propuesto.   

En  virtud  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

Declarar infundado  el  impedimento propuesto por el doctor Jorge Enrique Ortiz Gómez para integrar  la  Sala  de  Decisión Penal del Tribunal Superior de Neiva que debe conocer en  segunda  instancia  el  proceso  seguido contra Germán  Alberto Iriarte Barrios.   

Comuníquese y cúmplase.  

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ           MARÍA DEL ROSARIO  GONZÁLEZ DE  LEMOS                

                                                                Comisión de servicio   

AUGUSTO        J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN             JORGE       LUIS      QUINTERO  MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS               JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

JAVIER    ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Entre  otros,  autos  del  15 de julio de 2003, Rad. 21149 y del 15 de octubre de 2002,  rad. 19987.   

2 Auto  del 27 de julio de 2006, radicado 25.759.     

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