27580(13-06-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27580  

CORTE     SUPREMA     DE   JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr.   YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS   

Aprobada Acta N° 095  

Bogotá,  D. C., junio trece (13) de dos mil  siete (2007).   

V   I   S   T   O   S  :   

         

Se  pronuncia  la  Sala  en relación con el  conflicto  negativo  de  competencias suscitado entre los Juzgados Segundo Penal  del  Circuito  Especializado  y  Séptimo  Penal  del  Circuito  de la ciudad de  Ibagué.   

A N T E C E D E N T E S :  

1.            Al  Juzgado  Segundo  Penal del Circuito  Especializado  de  Ibagué-Tolima-, le correspondió el conocimiento en la etapa  del  juicio  del proceso adelantado contra JHON FREDY TAPIERO BOCANEGRA, a quien  la  Fiscalía  Quinta  Especializada de la misma ciudad le dictó resolución de  acusación   por   la   conducta  punible  de  extorsión  agravada  y  tentada.   

          2.        El  mencionado despacho judicial asumió el juicio a partir del 9 de  noviembre  de 2006. El 14 de marzo de 2007, fecha fijada para la realización de  la  audiencia  preparatoria,  se  dejó  constancia  de  la  no concurrencia del  defensor  de  oficio del acusado y de la comunicación telefónica con el Fiscal  Quinto  Especializado  para  informarle  que  por razón de la competencia no se  llevaría a cabo la diligencia.   

3.            El mismo juzgado en providencia del 16 de  marzo  de 2007 estimó que el artículo 23 de la Ley 1121 del 30 de diciembre de  2006,  modificó  el conocimiento del delito de extorsión cuando la cuantía no  sobrepase  los  150  salarios  mínimos  legales mensuales vigentes, de ahí que  sean  los  Juzgados  Penales  del  Circuito  de Ibagué a los que le corresponde  continuar  conociendo  de  esta actuación dado que los hechos ocurrieron en esa  ciudad  y  el  guarismo  antes  especificado  no  fue  alcanzado  en el presente  caso.   

Finalmente, decidió remitir lo actuado a los  Juzgados  Penales  del  Circuito  de  Ibagué  y  proponer colisión negativa de  competencias en caso de no ser acogidas sus razones.   

4.            El  proceso  arribó al Juzgado Séptimo  Penal  del  Circuito  de  aquella ciudad, oficina que en auto del 17 de abril de  2007,  aduciendo  que  “la  voluntad  del  legislador  fue  la de otorgarle la  competencia  a  los  Jueces  Penales  del Circuito Especializados de los delitos  contenidos  en  la  ley  1121  de  2006, aunado a los que ya tenía y en ningún  momento  suprimió  competencias, máxime cuando en la ponencia de primer debate  en  la H. Cámara de Representantes, publicada en la gaceta del Congreso número  581  de 2006, se especificó que “No se busca con el  presente  proyecto  de  Ley  derogar  normas,  sino  que  pretende  modificar  y  adicionar  la  legislación  vigente, para así adaptarla a la luz de la Ley 808  de     2003,     cumpliendo     así    con    los    respectivos    compromisos  internacionales”,   se  declara  incompetente  para  conocer  del  proceso y dispone su envío a la Sala Penal de la Corte Suprema de  Justicia para que dirima el conflicto.   

         

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA  :   

1.  Según  lo  establece  el  artículo  18  transitorio  de  la  Ley  600  de  2000,  es  innegable  la  competencia de esta  Corporación  para  dirimir  el  conflicto que en los anteriores términos se ha  planteado,  pues  se  ha  trabado  entre  un  Juzgado  Penal del Circuito y otro  Especializado.                            

         2.  Es bien sabido que la facultad de administrar justicia que tiene  el  juez  está  dada  por  el  cargo que asume, el cual contiene un espectro de  competencia   por   territorio,   grado,  materia  y  cuantía.  El  juez  sólo  excepcionalmente  podrá  conocer de los asuntos no sometidos a su competencia y  esto  ocurre  cuando le fuere legalmente prorrogada o delegada, cuestión que en  efecto  aparece  expresamente determinada por el legislador con el propósito de  mantener  al  frente  del  proceso  al  juez  natural  y evitar que se pierda la  vigencia   de   principios  como  el  de  inmediación,  celeridad  y  economía  procesal.   

3.            La  prórroga  de competencia es un sano  remedio  procesal  frente a los constantes e intempestivos cambios legislativos,  con  el  que  se  permite, además, que el juez de mayor jerarquía en la escala  judicial   mantenga   la   competencia  para  continuar  el  trámite  hasta  la  terminación  del  proceso.  La  regulación de esta institución en la fase del  juicio,  indica  que  únicamente  en  dicha  etapa procesal puede ser aplicada,  según  lo  revela  la  legislación procesal penal de 2000 al respetar la regla  según  la  cual  en la ritualidad de los juicios (i) los términos que hubieren  empezado  a  correr,  y  (ii)  las  actuaciones  y diligencias que ya estuvieren  iniciadas,  se  regirán  por  la  ley  vigente  al  tiempo  de  su iniciación,  manteniendo así la coherencia del sistema jurídico.   

4.            Tales directrices prolongan su validez en  la  normatividad  que  desarrolla el sistema acusatorio colombiano, en el que es  preciso  advertir  la  regulación  de unas excepciones consagradas expresamente  por  el  legislador (art. 55 de la Ley 906 de 2004), como lo son (i) los asuntos  que  se refieren a aforados, (ii) aquellos supuestos en los cuales la actuación  corresponde  a  juez de mayor jerarquía, y, (iii) los procesos en los que luego  de  celebradas  las  audiencias de imputación o acusación sobreviene causal de  incompetencia  al  establecerse  que  el  hecho se adecúa a otro tipo penal que  compete  a  diferente servidor judicial, supuestos en los cuales inexorablemente  quien    viene    conociendo    del    proceso    debe    remitirlo    al   juez  competente.   

5.              Además,    la   solución   de   la  discusión                 planteada  impone  establecer  la  aplicabilidad  de  la  Ley  1121 de 2006 al caso examinado, pues  mientras  el  Juzgado  proponente  de  la  colisión  la supone, el provocado la  niega.   

6.            La  Ley  600  de  2000,  que  entró  en  vigencia  el  24 de julio de 2001, en el artículo 5º transitorio, numeral 7º,  asignó  a  los  jueces  penales del Circuito Especializados, la competencia, en  primera  instancia,  de  la  extorsión  en cuantía superior a ciento cincuenta  (150) salarios mínimos legales mensuales.   

7.          La  Ley 733 del 29 de enero de 2002, por medio de  la  cual  se  dictaron  medidas tendientes a erradicar los delitos de secuestro,  terrorismo  y extorsión, y se expidieron otras disposiciones, en los artículos  5°   y  6°,  incrementó  las  penas  y  las  circunstancias  específicas  de  agravación  para  el  injusto  penal mencionado en último lugar,  y en el  artículo 14° dispuso:   

“El conocimiento de los delitos señalados  en   esta   ley   le   corresponde   a   los   Jueces   Penales   del   Circuito  Especializados”.   

Con  fundamento  en  dicha  preceptiva, esta  causa  ha  venido  siendo  conocida  por  el  Juzgado Segundo Penal del Circuito  Especializado  de Ibagué, pues la cuantía de la extorsión dejó de ser factor  determinante para establecer la competencia.   

8.     La  Ley 1121 del 29 de  diciembre  de 2006, publicada en el Diario Oficial N° 46497 del día siguiente,  por  la  cual se dictaron normas para la prevención, detección, investigación  y  sanción  de la financiación del terrorismo y otras disposiciones, modificó  expresamente  el  numeral  7°  del  artículo  5° transitorio de la Ley 600 de  2000,  y  en  su  artículo  23  asignó  a  los  Jueces  Penales  del  Circuito  Especializados el conocimiento, en primera instancia:   

“Del  concierto  para  cometer  delitos de  terrorismo  y  de  financiación  del  terrorismo  y administración de recursos  relacionados  con  actividades  terroristas, narcotráfico, secuestro extorsivo,  extorsión  o para conformar escuadrones de la muerte, grupo de justicia privada  o  bandas  de  sicarios,  lavado de activos u omisión de control (artículo 340  del   Código   Penal),   testaferrato   (artículo   326  del  Código  Penal);  extorsión  en  cuantía  superior  a ciento cincuenta  (150)   salarios   mínimos   mensuales   vigentes”  (Énfasis agregado).   

9.            Es decir: si bien el precepto transitorio  del  Código  de  Procedimiento Penal de 2000 fue modificado tácitamente por el  legislador   ordinario   mediante  el  artículo  14  de  la  Ley  733  de  2002  ─según el cual los Jueces  Penales  del  Circuito Especializados conocerían de la extorsión sin sujeción  a     límite     alguno     por     razón     de    la    cuantía─,  y  por  el extraordinario a través  del  artículo  1°,  numeral  13°  del Decreto Legislativo 2001 del mismo año  ─que  les  contrajo  la  competencia   a   dichos  funcionarios  al  asignarles  el  conocimiento  de  la  extorsión  en  cuantía  superior  a  500  salarios  mínimos legales mensuales  vigentes─,   de  manera  expresa  volvió a ser modificado por el artículo 23 de la Ley 1121 de 2006, al  reasignar  a  los  Jueces Penales del Circuito Especializados el conocimiento de  la  extorsión  en  cuantía  superior a 150 salarios mínimos legales mensuales  vigentes durante el acontecer delictual.   

10.           Estando la cifra exigida en desarrollo de  la  extorsión  investigada  dentro  de  este juicio, en cuantía inferior a 150  salarios  mínimos  legales  mensuales,  como  se  desprende  de  los argumentos  esbozados  por los funcionarios que suscitaron la colisión, la competencia para  conocer  de  tal  suceso no le correspondería a los jueces penales del circuito  especializados.   

11.           Sin  embargo,  aún  si se dijera que la  competencia  debe  radicar  en  un  Juzgado  Penal del Circuito ordinario, es lo  cierto  que ello no implica necesariamente el envío de la actuación al Juzgado  Penal  del  Circuito  de  Ibagué,  dado que el trámite del juicio, incluida la  audiencia  preparatoria,  ha  venido  siendo  realizado por un juzgado penal del  circuito  especializado,  razones  para  remitir por prórroga de competencia el  proceso  al  Segundo de dicha categoría de la misma ciudad, para que prosiga la  causa y profiera el fallo respectivo.   

12.           Tal determinación apareja la aplicación  de  los  principios  de  inmediación, eficiencia y economía procesal, sin que,  desde  luego,  se  sacrifiquen axiomas jurídicos del rango del debido proceso o  del  derecho  de  defensa, porque ha sido la justicia especializada la encargada  de  tramitar  con  plenas facultades el juicio y a pesar del advenimiento de una  nueva  norma  que defiere la competencia a otro funcionario de igual categoría,  lo  cierto es que la prórroga de competencia es figura de añeja aplicación en  el  sistema procesal colombiano para casos como el sometido a estudio, vigente a  través  de los artículos 55 de la Ley 906 de 2004, 405 de la Ley 600 de 2000 y  40  de la Ley 153 de 1887, amén de la previsión constitucional derivada de los  cambios  que  se dieron con la promulgación de la nueva Carta Política de 1991  (artículo 24 transitorio).   

13.             Para    concluir:   en   aplicación  sistemática  de  las  normas  invocadas  en  precedencia,  corresponde  al juez  especializado  continuar  con el presente asunto hasta su terminación por tener  prorrogada  su  competencia,  la  cual  no  aparece afectada por las excepciones  señaladas.   

A  mérito  de  lo  expuesto,  la  SALA  DE  CASACIÓN PENAL de la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA,   

R E S U E L V E :  

1.             DIRIMIR  el  conflicto  de  competencias planteado, asignando el conocimiento de este proceso  al  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado de Ibagué, a donde se  dispone remitir la actuación.   

            

2.             COMUNICAR  lo  aquí  decidido  al  Juzgado Séptimo Penal del Circuito de esa ciudad, mediante  remisión de copia de la presente decisión. Y,   

3.             ADVERTIR  que  contra esta providencia no proceden recursos.   

CÚMPLASE.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                                                                 ÁLVARO   O.   PÉREZ  PINZÓN   

Salvamento de voto  

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                              JORGE    L.    QUINTERO  MILANÉS   

  YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS                                         JULIO           ENRIQUE          SOCHA  SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                                                 JAVIER   ZAPATA  ORTIZ   

Salvamento de voto  

  TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria.  

    

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