9959 (05-06-98)

1998

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    MEDIDA  DE  ASEGURAMIENTO-Su  variación  –  Relación con la calificación del sumario   

Definida  la situación jurídica, con medida  de  aseguramiento o sin ella, el proceso continúa sin que se encuentre prevista  la  necesidad  de  volver  a  definirla  por  haberse  allegado  nuevos medios o  ampliado  la  diligencia  de  indagatoria,  máxime  si se toma en cuenta que la  etapa  instructiva  culmina con un más riguroso examen de las pruebas allegadas  y  de  proferirse  resolución acusatoria se concreta la denominación jurídica  de  los  hechos  por  los  cuales  el procesado ha de responder. Y si el proceso  sigue  su  curso  permitiendo  la  posibilidad  de  allegar  nuevos elementos de  juicio,  es  de esperarse que los argumentos expuestos en el acto definitorio de  la  situación  jurídica  puedan  verse modificados de cara a la nueva realidad  procesal,  sea  porque  se  recopilaron  nuevas  pruebas o porque sin haber ello  sucedido,  se  tiene  una  mejor  comprensión del  asunto. Sintetizando lo  dicho,  el  objeto  de  la  calificación  del sumario son los hechos materia de  investigación  y sobre los cuales se indagó al procesado, para lo cual ninguna  limitante  constituye  lo  plasmado  en  el acto mediante el cual se definió la  situación  jurídica  (Cfr.  Sentencia  Unica  Instancia.  Julio  31/97. MP. Dr  Calvete Rangel).    

Es  así  como se establece que el sentido en  que  haya  sido  definida  la  situación  jurídica  no  tiene  el  alcance  de  condicionar   el   de   la   decisión   calificatoria.  Una  postura  contraria  conllevaría   reconocer   que   solamente  puede  calificarse  el  sumario  con  resolución  acusatoria si previamente se ha afectado al procesado con medida de  aseguramiento;  ni  eso  lo  dice  la  ley, ni esa interpretación se deduce del  ordenamiento que regula la materia.   

De llegar a considerarse que el sentido de la  calificación  está condicionado a lo decidido en la providencia definitoria de  la  situación  jurídica,  haría  redundante  que ambas determinaciones fueran  tomadas   durante   el  período  instructivo,  sobrando,  de  contera,  una  de  ellas.   

Las  referencias  normativas contenidas en el  tipo  de  celebración indebida de contratos no deben ser establecidas solamente  a  partir  de  las normas específicas que gobiernan el proceso de contratación  en  determinada  entidad,  sino del resultado de integrar las generales de orden  nacional  que  regulan  la  materia,  más  aún  cuando en el texto escrito del  convenio  se  señala  expresamente  que  el  marco  jurídico que lo rige está  integrado por varios cuerpos normativos.   

De  conformidad  con  las  previsiones  del  artículo  441  del  Código de Procedimiento Penal, son requisitos sustanciales  para  proferir  resolución acusatoria que aparezca demostrada la ocurrencia del  hecho  y  que  existan  confesión,  testimonio  que  ofrezca  serios motivos de  credibilidad,  indicios graves, documento, peritación o cualquier otro medio de  prueba que comprometa la responsabilidad penal del sindicado.   

Igualmente,  el  artículo 36 ejusdem señala  como  presupuestos  para  precluir la investigación que en cualquier momento de  la  instrucción  aparezca  plenamente demostrado que el hecho no ha existido, o  que  el  sindicado no lo ha cometido, o que la conducta es atípica, o que está  demostrada  una causal excluyente de antijuridicidad o de culpabilidad, o que la  actuación        no        podía        iniciarse       o       no       puede  proseguirse.         

Independientemente  de  que  la acción penal  estatal  para perseguir y sancionar una conducta delictual se halle prescrita, y  se  imponga  su declaración por haber transcurrido ininterrumpidamente desde su  realización  el  tiempo  necesario  para  la  configuración  de este fenómeno  jurídico,  si  la  prueba  recaudada  da  cuenta  de  haber  sido efectivamente  realizado  el  hecho,  éste  no  desaparece  por  la  ocurrencia  del fenómeno  extintivo,  pues  el  transcurso  del  tiempo  de  suyo no le quita el carácter  lesivo   de   bienes   jurídicos  tutelados.  De  donde  se  desprende  que  el  acaecimiento  fáctico demostrado puede ser tomado como evidencia de la pauta de  conducta  asumida en relación con otros hechos relacionados sobre los cuales la  acción penal mantiene vigencia.    

PROCESO No. 9959  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

                                                                  Aprobado acta No. 78 de VI-3/98   

                                                                  Magistrado Ponente:   

                                                                  Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL   

Santa Fe de Bogotá D. C., cinco de junio de  mil novecientos noventa y ocho.   

Califica la Sala la investigación seguida en  contra   del   Ex-Alcalde   del   Municipio   de   Arauca   doctor  JULIO   ENRIQUE   ACOSTA  BERNAL  en  la  actualidad Representante a la Cámara.   

                     

                                             Hechos.-   

Con fundamento en resolución de abril 10 de  1992,   proferida   por   la   Procuraduría   Delegada  para  la  Contratación  Administrativa,  mediante  la  cual  se dispuso la destitución del doctor Julio  Enrique  Acosta  Bernal  del  cargo de Alcalde Mayor del Municipio de Arauca, el  doctor  Efraín  Alberto  Varela Noriega presentó en su contra denuncia por los  delitos   de  peculado  por  apropiación,  peculado  por  destinación  oficial  diferente,  celebración indebida de contratos y prevaricato, reiterando a estos  efectos   los   hechos   motivo   de   la   citada   sanción  disciplinaria,  a  saber:   

1.- Celebración de contratos sin el lleno de  los   requisitos   de   disponibilidad   y   registro  presupuestales,  como  el  No.    375,   para   la  construcción  de  las  graderías  de  una  manga  de  coleo;  el  No.  381,  para  la  construcción de la  piscina   con   olas   del   parque  recreacional  de  Arauca;  el  No.   007,  para  la  construcción  de  toboganes   acuáticos;   el   No.   008,  para  la  construcción  de  equipos  electromecánicos  para la  piscina    con    olas;   el   No.   014,  para  la  interventoría  técnico  administrativa  de las obras  relacionadas  con  la  construcción  de  la  manga de coleo; y, el No.  037,  para  la  construcción de la  piscina semiolímpica y de llegada de los toboganes.   

2.-   Celebración   de   contratos   con  sobrecostos,    como    el    No.   388,  para  la  cimentación  de  la  torre  del palacio municipal; el  No.    350,   para   la  construcción   de   la   manga   de  coleo;  el  No.  375,  para  la  construcción de las graderías de la  manga  de coleo; el No. 382,  para  la  interventoría  técnico  administrativa  de  las obras relativas a la  construcción    del    velódromo;    y,   el   No.  014,  para  la interventoría técnico administrativa  de  las obras relacionadas con la construcción de la manga de coleo (fls.1 a 47  cd.1).   

                     Actuación  procesal.-   

El  conocimiento  del  asunto  lo asumió la  Unidad  de  Fiscalías  de  Arauca,  que ordenó adelantar investigación previa  contra  Julio  Enrique  Acosta  Bernal y Cesar Augusto Zapata Vinasco, Alcalde y  Secretario  de Obras Públicas del Municipio de Arauca, respectivamente (fls. 49  cd. 1).   

Dentro de esta etapa procesal se incorporaron  al expediente copias de los siguientes documentos:   

– De la Resolución de fecha 4 de septiembre  de  1992, mediante la cual el Procurador General de la Nación invalidó, por la  vía  de revocación directa, la proferida por la Procuraduría Delegada para la  Contratación  Administrativa, de 10 de abril del mismo año, por estimar que el  informe  evaluativo  que  servía  de  sustento a los cargos en relación con la  sobrevaloración  en  los  contratos  no  cumplía  los  requisitos de “firmeza,  precisión  y  claridad”  que debe reunir todo dictamen, y que la acusación por  irregularidades  en los certificados de disponibilidad y registro presupuestales  contravenía  el  derecho de defensa, porque en relación con estos hechos no se  había  llamado  a  rendir descargos al doctor Julio Enrique Acosta Bernal (fls.  60 a 79 cd. 1).   

– Del informe evaluativo al cual se ha hecho  referencia,  rendido  dentro  del  proceso  disciplinario  por Manuel Fernández  Acosta  y  Edgar  Mauricio  Casallas  Bustos,  funcionarios  de  la Contraloría  General  de  la  República  y  la  Oficina  de Investigaciones Especiales de la  Procuraduría, en su orden (fls. 82 a 115 cd. 1).   

–   De  algunos  contratos  y  sus  anexos  (cuadernos  anexos),  y  del  Decreto 156 de 30 de marzo de 1989, por el cual el  Alcalde  doctor  Julio  Enrique  Acosta Bernal efectuó traslados presupuestales  por  la  suma  de $284’260.735.oo, acreditando, entre otros, los artículos 50 y  51  del  Capítulo  XII  del  presupuesto,  así:  Art.  50:  Estudio,  diseño,  interventoría,    adecuación    y    construcción    velódromo    Municipal:  $40’160.783.oo.   Art.  51:  Estudio,  diseño,  interventoría,  adecuación  y  construcción manga de coleo: $111’997.538.oo (fls. 159-161 cd. 1).   

–  De  las planillas de ejecución y control  del  presupuesto de 1988-1989, correspondientes al Capítulo XII, artículos 48,  50  y  51,  que  tratan, en su orden, de las apropiaciones con destino al parque  recreacional,  al  velódromo  municipal  y  la  manga  de coleo (fls. 183-185).  También,  del  certificado  de disponibilidad presupuestal No. 336, de marzo 27  de  1989,  referente al capítulo XII, artículo 51, por valor de $74’997.537.09  (fls.162 cd. 1).   

Estos  últimos documentos fueron aportados  con  el  informe  No.  682  de 30 de septiembre de 1993, rendido por un Contador  Público  del  Cuerpo Técnico de Investigaciones de Arauca, en el cual se hacen  las  siguientes precisiones: a) Que el contrato 350, para la construcción de la  manga  de  coleo,  se  suscribió sin disponibilidad presupuestal, puesto que el  Decreto  156,  por  el  cual se trasladaron recursos a dicho rubro, se dictó un  día  después,  de  donde surge, a su vez, que el certificado de disponibilidad  No.  336,  de  27  de  marzo,  no  se  ajusta  a la verdad; b) Que al revisar el  contrato  388, relacionado con la interventoría técnico administrativa para la  construcción  del  velódromo  Municipal, se encontraron adiciones en número y  valores  muy superiores a los permitidos por el art. 58 del Decreto 222 de 1983;  c)  Que algunas de las empresas contratistas no aparecen inscritas en la Cámara  de  Comercio  de  Arauca  ni  incluidas  en  el registro de proponentes, como lo  exigen  los  artículos 7º y 44 del citado Decreto; y, d) Que las planillas del  libro   de   ejecución   y   control   del   presupuesto   presentan   notorias  irregularidades,  como confección a lápiz y falta de totalización (fls. 152 a  158 cd. 1).   

Otras    irregularidades,    como    el  fraccionamiento  de  los  certificados de disponibilidad y registro presupuestal  en  la  mayoría  de los contratos, fueron denunciadas en el informe No.134 de 3  de  agosto  de  1993,  también del Cuerpo Técnico de Investigaciones de Arauca  (fls.145  a  149),  documento  en el que se dejó constancia de las dificultades  que  se  presentaban para allegar la historia completa de los contratos, ante el  desorden  imperante en las oficinas encargadas de su archivo (fls. 145 a 149 cd.  1).   

En  versión  preliminar,  el  doctor Julio  Enrique  Acosta Bernal afirma que el Municipio de Arauca tiene un Código Fiscal  por  el  cual  se  rige  la  administración y que los contratos cuestionados se  ajustaron  a  sus  preceptos.  No  es  cierto  que exista fraccionamiento en los  certificados  de  disponibilidad  y  registro  presupuestales;  los certificados  existen,  cosa  distinta  es  que  la  Procuraduría  no  los haya aportado a la  investigación    disciplinaria.    Tampoco    es   cierto   que   haya   habido  sobrevaloración  en los contratos, puesto que el dictamen tenido en cuenta para  hacer  esa  afirmación,  fue  desechado por el Procurador General al revocar la  sanción  que  le  había  sido  impuesta, precisamente por inexacto, porque los  peritos  no  tuvieron  en cuenta la totalidad de la obra, ni las incidencias del  transporte  en  los  precios  unitarios, como tampoco que los valores tomados de  las  publicaciones  de  la  Cámara Colombiana de la Construcción (CAMACOL), no  pueden  aplicarse indiscriminadamente a todas las ciudades. Termina diciendo que  la  denuncia es un montaje político, y que los cargos a él hechos quedaron sin  soporte  legal  a  consecuencia  de la revocatoria del Procurador a la decisión  que les servía de sustento (fls.123-125 cd. 1).   

En  exposición  también  previa,  César  Augusto  Zapata  Vinasco,  Secretario de Obras Públicas del Municipio de Arauca  durante  la  administración  del  doctor  Acosta  Bernal,  refiere  que una vez  posesionado  el  Alcalde,  dispuso  iniciar  el proceso de contratación para el  diseño  de  las obras a realizar, que comprendía la elaboración de los planos  de  obras  civiles,  hidráulicas,  eléctricas  y  estructurales, así como las  especificaciones  técnicas  de  construcción  y  el valor presupuestado de las  obras;  con  fundamento  en  estos  estudios,  se  puso  en marcha el proceso de  contratación.   

Específicamente en el caso de la piscina y  la  manga de coleo, se invitó a tres contratistas para que cada cual presentara  una  cotización  de  las  obras  a  llevar  a  cabo teniendo por referencia los  planos,  diseños y especificaciones entregados por el Municipio el cual contaba  con  una  junta  de  licitaciones  encargada  de  estudiar  y  escoger entre las  distintas  propuestas  la más favorable técnica y económicamente, y, con base  en  este  criterio,  el  Alcalde  ordenaba  la  elaboración  del  contrato.  En  relación  con  los sobrecostos dice que los precios de contratación por unidad  de  obra,  publicados mensualmente por la Cámara Colombiana de la Construcción  (CAMACOL),  son  aplicables a ciudades capitales como Bogotá, Medellín o Cali,  pero  no  a ciudades como Arauca, donde existen factores de frontera y de acceso  a  los  centros de producción, que desvirtúan los precios de los artículos. Y  en  relación  con  el  fraccionamiento  de  los certificados de disponibilidad,  asegura  no  haber  tenido  participación  directa  en  esta  parte del proceso  (fls.128 a 130 cd. 1).   

Se  practicaron  diligencias de inspección  judicial  a  la Tesorería Municipal de Arauca (fls. 135 y ss.-1), en la cual se  obtuvo  fotocopia  del  libro  de  ejecución  presupuestal correspondiente a la  vigencia  1989-1990, en los folios relativos al Programa IV Secretaría de Obras  Públicas,  Subprogramas  36,  50, 52 y 53; en la Cámara de Comercio de Arauca,  entidad  que  hizo  constar  que  las  firmas  Empresarial  Constructora  Record  Limitada,  Miguel  Angel  Bravo  Ovalle y Edospina S.A. no figuran inscritas, en  tanto  que Carlos Arturo Esquivel Cangrejo se matriculó el 26 de agosto de 1992  y  Hunos  Construir Limitada aparece inscrita desde el 15 de junio de 1987 (fls.  166-1);  y, a la Oficina de Planeación Municipal en la cual el Ingeniero Alvaro  García  Ataya  manifestó  que  no  se  encontró  el  archivo  del registro de  proveedores  de esas empresas, pudiendo obedecer dicha circunstancia a que no se  hubieren   inscrito   o  a  que  tales  documentos  se  hallen  refundidos  (fl.  179-2).       

Por auto de 4 de octubre de 1993, la Unidad  de  Fiscalías  de  Arauca abrió investigación en contra de los doctores Julio  Enrique  Acosta  Bernal  y  César  Augusto  Zapata Vinasco y, consecuentemente,  dispuso  oírlos  en  declaración  indagatoria  para  que explicaran los cargos  contenidos  en la denuncia (fls. 186 cd. 1). Pero antes de que esta vinculación  se  produjera,  resolvió  expedir  copias  de  la  actuación  para que, previo  reparto  entre los funcionarios judiciales, los hechos relativos con cada uno de  los  contratos  cuestionados  se  investigara  por  separado,  por considerarlos  distintos (fls. 194 cd. 1).   

Esto  dio  lugar  a la formación de varios  procesos  contra  los  doctores  Julio  Enrique  Acosta  Bernal y César Augusto  Zapata  Vinasco,  todos con apertura de instrucción (fls. 345 cd. 1, 630 cd. 2,  1336 cd. 3).   

Fue así como ante la Fiscalía Veinticuatro  Seccional  de  Arauca,  rindió indagatoria César Augusto Zapata Vinasco, en la  cual  manifestó  haberse  desempeñado  como  Secretario de Obras Públicas del  Municipio  de  Arauca  desde  el 2 de junio de 1988 hasta el 31 de mayo de 1990,  siendo  su  función dirigir, coordinar y manejar todos los asuntos relacionados  con  las  obras  públicas  de responsabilidad del Municipio, contando para ello  con  tres  divisiones:  la  técnica  y  de  interventoría, la de operaciones y  finalmente  la  de  servicios  públicos. Además participaba en los Consejos de  Gobierno,  daba  el  visto  bueno  para  tramitar  los pagos a los contratistas,  asesoraba  la  unidad  de  Presupuesto y brindaba sugerencias al Alcalde para la  ejecución del Plan de Desarrollo del Municipio.   

De conformidad con lo previsto en el Acuerdo  033  de  1989  o  Código  Fiscal  Municipal,  la  administración  inicialmente  contrató  el diseño de la Villa Olímpica, integrada por la manga de coleo, el  estadio  de  fútbol, las canchas múltiples y la estructura vial y de parqueos,  para  lo  cual  el  arquitecto  contratado hizo entrega de los planos y maquetas  respectivas,  las especificaciones de la construcción, las cantidades estimadas  de  obra  y  los  presupuestos  básicos  de  cada  una.  En el mismo sentido se  contrató  el  diseño  de  la  pista escuela de ciclismo y el coliseo cubierto.   

Dada la magnitud de las obras a realizar, se  debió  adjudicar  un  contrato  de  interventoría  para  la  pista  escuela de  ciclismo,  otro  para  la manga de coleo y un tercero para el coliseo cubierto y  el estadio de fútbol.   

Por  la  vía  de la contratación directa,  mediante  contrato  014  se  adjudicó la interventoría de la manga de coleo al  arquitecto  Carlos  Arturo  Esquivel, utilizando el sistema de reconocimiento de  los  costos  directos  por  un  factor multiplicador según se especificó en la  cláusula  quinta  del  contrato, pues no se contaba con los recursos requeridos  para  todos los proyectos, que se financiaban con las regalías por explotación  del petróleo que recibía el municipio.   

Sobre  ese  contrato  se  celebraron  dos  contrataciones   adicionales,  la  primera  ampliando  el  plazo  y  la  segunda  incrementando  el  valor  en $20.342.862 correspondientes a los noventa días en  que  fue  aumentado el plazo. El valor del contrato se amplió pese a no haberse  modificado  los diseños ni las cantidades de obra, por cuanto fueron convenidos  por  etapas  para aprovechar la posibilidad de suscribir contratos adicionales y  así  agilizar  el  avance  de  las obras sin tener que elaborar unos nuevos que  demorarían  la inversión y la terminación del proyecto. Ello sin descartar la  posibilidad   de   tener   que   incrementar   realmente   las   cantidades   de  obra.   

Las  graderías de la manga de coleo fueron  separadas  en  su  construcción de la manga misma, para permitir que el volumen  de  la obra se pudiera ejecutar simultáneamente por dos contratistas diferentes  (fls. 369 y ss-1).   

La  Fiscalía  Veintiséis  Seccional  de  Arauca,  por  su  parte, practicó inspección judicial sobre los documentos que  reposan  en  la  Secretaría  de Obras Públicas del Municipio, específicamente  los  relacionados  con  los  diseños de las graderías de la manga de coleo, en  los  cuales  se  incluye  el  presupuesto  estimado  de  la obra en $379’351.448.oo.    (fls.    846   y  ss.-2).   

Ante  ese  mismo Despacho Judicial, rindió  indagatoria  el doctor CESAR AUGUSTO ZAPATA VINASCO, quien, además de referirse  a   los   estudios   preliminares  de  las  obras,  manifestó  que  “el  manejo  presupuestal  era  una  responsabilidad directa tanto del Secretario de Hacienda  como del Alcalde”.   

Dada la envergadura de las obras a ejecutar,  la  Administración contrató la interventoría de las graderías de la manga de  Coleo  con la firma Carlos Esquivel y la interventoría de la manga con la firma  Miguel Bravo (fls. 964 y ss-2).        

                    

En  ese  mismo  Despacho  también  rindió  indagatoria  el doctor Julio Enrique Acosta Bernal. En dicha diligencia, afirmó  que  para  celebrar  el contrato principal 375 se calculó solamente un tramo de  la  gradería  de  la  manga  de  coleo,  pero al dársele unas especificaciones  especiales  la cantidad de obra aumentó siendo necesario celebrar dos contratos  adicionales;  el  02  para  aumentar  el  plazo y el 01 para adición de obra en  $35’117.417.69,  sin que por ello pueda afirmarse que se fraccionó el verdadero  valor  del contrato por cuanto el proceso de contratación se rigió conforme lo  disponen  el Decreto 222 de 1983 y el Código Fiscal del Municipio que autorizan  al   Alcalde   a  contratar  directamente  hasta  por  $75.000.000.oo,  pudiendo  adicionarse  en  el  50% razón por la cual ninguna ilegalidad podía existir en  el  adicional  No.  01.  En  cuanto  a  la  imputación  por  sobrecostos en los  contratos  principal y adicional, sostuvo que fue una apreciación desechada por  la  Procuraduría,  por no corresponder el dictamen a los precios comerciales de  Arauca.  Y  sobre  los  certificados  de  disponibilidad  y  la  selección  del  contratista,  afirmó  que  la  expedición de los primeros estaba a cargo de la  Secretaría  de  Hacienda y la Oficina de Presupuesto, y la tarea de selección,  a  cargo de la Oficina de Licitaciones y Contratos, aparte de que la Secretaría  de  Planeación  y  la Oficina Jurídica verificaban que el contratista reuniera  los  requisitos  legales.  Para  acreditar la existencia de la firma contratista  “Empresarial  Constructora  Record  Ltda”  aportó  copia  de una certificación  expedida  por la Cámara de Comercio de Bogotá, aclarando que para la época en  que  se  suscribió  el  contrato,  la  Cámara  de  Comercio  de  Arauca apenas  comenzaba a organizarse (fls. 973-979 cd. 2).   

Por  auto  de  28  de  abril  de  1994,  la  Fiscalía  Veintiséis Seccional de Arauca resolvió la situación jurídica del  doctor  Acosta  Bernal, absteniéndose de proferir medida de aseguramiento en su  contra  por los cargos que se le hacían en relación con el citado contrato No.  375  de  31  de marzo de 1989, referente a la construcción de las graderías de  la manga de coleo (fls. 987 a 994 cd. 2).   

Al  expediente  se  incorporó  el  estudio  presupuestal  previo  al contrato de la tribuna de la manga de coleo, en el cual  se  estimó que el costo directo ascendería a $379.351.448.oo, y el diagrama de  Gantt  de  actividades  que establece un término de 11 meses para su ejecución  (fls.  1013  y  1037-2). De igual manera, en relación con la manga de coleo, se  estimó  que  su  costo  directo  sería de $96.037.773.oo (fl. 1038-2), para un  tiempo de ejecución de 3.5 meses (fl. 1045-2).   

También  fueron allegadas las providencias  de  31  de  agosto  de 1993 y 16 de marzo de 1994, dictadas en primera y segunda  instancia  por  la  Procuraduría  Departamental  de  Arauca  y la Procuraduría  Delegada  para  la  Contratación  Administrativa, mediante las cuales el doctor  Julio  Enrique  Acosta  Bernal fue sancionado disciplinariamente con 30 días de  suspensión  del  cargo  como  Alcalde  Municipal  de  Arauca, en razón a haber  destinado  recursos provenientes  de regalías petroleras a obras distintas  de  educación  y  salud,  con violación del artículo 76 del Código Fiscal de  Arauca,  y  por  no  aplicar la vigilancia requerida en la ejecución de algunos  contratos (fls. 1147 y ss. cd. 2).        

En  inspección  judicial  practicada a las  graderías  de  la  manga  de coleo, con el fin de verificar la ejecución total  del  contrato  No. 375, el  perito  dejó  constancia  que  la  obra  se encontraba terminada en un cien por  ciento,  y  que  los  materiales  utilizados  en  su  construcción son de buena  calidad (fls. 953 y 960 cd. 2).   

La  Fiscalía  Quinta  Seccional de Arauca,  allegó  copia autenticada del acta de posesión del doctor JULIO ENRIQUE ACOSTA  BERNAL  como Alcalde Municipal de Arauca (fl. 1347-3), de los contratos números  338,  008,  014,  304  y  375, así como algunos de los certificados de registro  presupuestal  los  cuales fueron remitidos por la División de Presupuesto quien  hizo  la  salvedad  que los números 153, 225, 152, 021, y 134 “no se encuentran  en las carpetas de archivo correspondientes” (fl. 1531-3).   

Igualmente,   se   incorporó   fotocopia  autenticada  de  los  folios correspondientes a los subprogramas 36, 50, 52 y 53  del  Libro  de  Ejecución Presupuestal de la vigencia fiscal 89-90 (fls. 1535 y  ss-3).          

A  su  turno,  la  Fiscalía Veintiséis de  Arauca,  recaudó  la  “propuesta para la construcción de diez (10) módulos de  la  Tribuna de la Manga de Coleo” por valor de $73.721.417.10, presentada por la  sociedad    “Empresarial    Constructora    Record    Ltda.”    (fls.   1573   y  ss.-4).   

Las  investigaciones  fueron  unificadas de  nuevo  y  enviadas  a  la  Corte  por  competencia,  en  virtud de la calidad de  Representante  a  la Cámara adquirida por el doctor Julio Enrique Acosta Bernal  (fls. 972 cd. 2, 1710 a 1724 y 1730 del cuaderno No. 4).   

Esta Corporación avocó el conocimiento del  proceso  respecto del aforado doctor Acosta y ordenó que la Fiscalía de Arauca  reasumiera  la  investigación  en relación con el doctor César Augusto Zapata  Vinasco (fls. 21 y ss. del cuaderno de la Corte).   

A  instancia del Magistrado Sustanciador de  este  asunto,  la Alcaldía Municipal de Arauca allegó al proceso copias de los  contratos  Nos.  350  de  marzo  29  de  1989,  suscrito  entre  el Municipio y el Arquitecto Miguel Angel  Bravo  Ovalle, por valor de $74’997.537.09, para la construcción de la manga de  coleo;  375 de marzo 31 de  1989,  firmado entre el Municipio y la sociedad “Empresarial Constructora Record  Ltda.”,  por valor de $72’828.143.90, para la construcción de las graderías de  la  manga de coleo; 379 de  marzo  31  de 1989, suscrito entre el Municipio y Policarpo Pinzón Flórez, por  valor   de  $37’220.588.12,  para  la  cimentación  de  la  torre  del  Concejo  Municipal;  381 de marzo  31  de  1989,  suscrito entre el Municipio y Hunos Construir Ltda., por valor de  $71’140.568.oo,  para  la  construcción  de  la  piscina con olas; 007 de mayo 17 de 1989, suscrito entre  el   Municipio   y  Edospina  S.  A.,  por  valor  de  $28’000.000.oo,  para  la  construcción         de        toboganes        acuáticos;        008  de  mayo  17  de  1989, celebrado  entre  el  Municipio  y  Edospina  S.  A.,  por valor de $30’000.000.oo, para la  construcción  de  equipos  electromecánicos  para  las  piscinas; 014 de mayo 24 de 1989, suscrito entre  el   Municipio   y   el   Ingeniero   Carlos   Arturo  Esquivel,  por  valor  de  $35’996.415.oo,  para  la interventoría técnico administrativa de las obras de  la  manga de coleo; y, 037  de  julio  10  de 1989, entre el Municipio y Hunos Construir Ltda., por valor de  $66’841.930.oo,  para  la construcción de la piscina semiolímpica y de llegada  de  los  toboganes;  cada uno con sus anexos principales y contratos adicionales  (carpetas 1 a 10).   

También se aportó copia del Código Fiscal  del  Municipio  de  Arauca (carpeta 11) y de los presupuestos de rentas y gastos  municipales  para  las  vigencias fiscales de 1º de abril de 1988 a 31 de marzo  de  1989  (fls.  121 a 152 cud. Corte); de 1º de abril de 1989 a 31 de marzo de  1990;  y,  de 1º abril de 1990 a 31 de marzo de 1991 (carpeta 12). Junto con el  presupuesto  correspondiente  a  la  vigencia  1988-1989,  se  anexó  copia del  Acuerdo  027  de  octubre 13 de 1988, por el cual el Concejo Municipal autoriza,  hasta  el  31  de  marzo  de  1989, al Alcalde Mayor para ordenar la apertura de  créditos  adicionales  y efectuar los traslados presupuestales necesarios (fls.  160 cd. Corte y 1002 cd. 2).   

Al proceso se allegaron igualmente copias de  los  contratos Nos. 304 de  enero  26  de  1989,  suscrito entre el Municipio de Arauca y Edospina S.A., por  valor   de   $36’300.000.oo,   para   la  construcción,  montaje  y  puesta  en  funcionamiento  de  la  máquina  para  producir  olas  (fls. 1438 y ss. cd. 3);  338 de marzo 10 de 1989,  suscrito  entre el Municipio de Arauca y Policarpo Pinzón Flórez, por valor de  $22’648.417.63,  para  la  cimentación  de  la  torre  del Palacio Municipal de  Arauca     (fls.     1112     y    ss.    cd.    2);    y,    el    388  de  marzo  31  de  1989, suscrito  entre  el  Municipio  de Arauca y Calderón Pradilla & Cia. Ltda., por valor  de  $25’136.820.oo,  para la interventoría técnico administrativa de las obras  del   velódromo   municipal   (fls.  69  carpeta  No.  6),  con  sus  contratos  adicionales.   

En ampliación de indagatoria, ordenada por  el  Magistrado Sustanciador que elabora esta ponencia, el procesado doctor Julio  Enrique  Acosta  Bernal explicó de la siguiente manera los cargos contenidos en  la   denuncia   inicial   y  respondió  las  imputaciones  por  irregularidades  originadas en el proceso de contratación:   

Se  desempeñó  como  Alcalde  Popular  de  Arauca  desde  el  1o. de junio de 1988 hasta el 1 de junio de 1990. Durante ese  período,  existió  una  junta  de  contratación  que  era el mismo Consejo de  Gobierno  integrado  por  los  Secretarios del Despacho, aunque el ordenador del  gasto  era el Alcalde, las decisiones se tomaban de acuerdo con los conceptos de  los respectivos Secretarios.   

Para  la  celebración  de  un  determinado  contrato,  se  estudiaba  el plan de desarrollo y se establecía la prioridad de  las  obras  a ser ejecutadas luego de lo cual se realizaban los correspondientes  estudios  técnicos  a  fin de comprobar el servicio que prestarían, su costo y  la  disponibilidad  de  los recursos. Con base en esta evaluación, se pasaba la  propuesta  al  Alcalde  quien  tomaba  la  decisión  de  hacer  o no la obra, e  igualmente si se iniciaba el proceso de contratación.   

En  su administración se determinaron como  obras   prioritarias  aquellas  relacionadas  con  los  servicios  públicos  de  acueducto,  alcantarillado e interconexión eléctrica nacional y con Venezuela;  de  igual manera la salud tuvo una prelación muy importante logrando iniciar la  construcción  del  Hospital  San  Vicente de Arauca; también la educación fue  una  de sus metas pues fueron ampliadas las instalaciones de los colegios Simón  Bolívar  y  General Santander, se inició la construcción de la planta física  del  Colegio  Francisco José de Caldas, se amplió el Colegio Nocturno Argemiro  Orozco  y  se  brindó  un  importante  apoyo  a los colegios privados; de igual  suerte  se  construyeron y reconstruyeron cerca de 15 concentraciones escolares.  En  cuanto  a  recreación y deportes, afirma, se crearon escuelas deportivas de  fútbol,  microfútbol,  ciclismo,  boxeo,  básketbol  y  coleo;  se inició la  construcción  de  la  Unidad Deportiva Villa Olímpica de Arauca, que consta de  un  estadio,  un  coliseo  cubierto,  una manga de coleo y la escuela y pista de  ciclismo,  con  lo  cual  se  respondía  a  la  tendencia de los jóvenes de la  región.  En  lo  relacionado  con  la  cultura, se construyó el teatro al aire  libre  o  “Forum  de  los  Libertadores”,  en  donde  se  realizan toda clase de  actividades   culturales.  También  se  dispuso  la  construcción  del  parque  recreacional  con  el doble propósito de brindar recreación a la comunidad del  Departamento   y   fomentar   el  turismo  de  la  región.  Adicionalmente,  se  construyeron  la  Urbanización  El  Bosque, las viviendas para jueces, la villa  del maestro y la Urbanización El Prado.   

También  se  hicieron muchas obras menores  como  parques,  centros  de salud, restaurantes escolares, y se otorgaron ayudas  para  los  enfermos.  Se apoyó el sector agropecuario mediante la creación del  Fondo  Agropecuario  del  Municipio  y su granja experimental, así como el  Colegio  Agropecuario de Arauca para capacitar y fortalecer el campesinado de la  región,  además el Fondo de Vivienda Popular, el Centro Experimental Piloto de  Lucha  Contra  el  Cáncer, la Casa de Ancianos y la pavimentación de la ciudad  conforme al plan de desarrollo vial.   

De  los  registros  de  proponentes con que  contaba  la  Oficina de Planeación Municipal, se seleccionaban los contratistas  de  acuerdo  con  la clase de obras a realizar y se escogía la persona para que  presentara  la  correspondiente propuesta que era evaluada por la Secretaría de  Obras.   

Al ser interrogado sobre los motivos por los  cuales  en  los contratos se expidieron certificados parciales de disponibilidad  presupuestal  por  montos  menores  a los del contrato, aclaró que en todos los  contratos  por  él  celebrados, se contó con el correspondiente certificado de  disponibilidad   presupuestal   y   se   hicieron   los   respectivos  registros  presupuestales  teniendo  en  cuenta que la vigencia fiscal comenzaba el primero  de  abril  de  cada año y terminaba el 31 de marzo del siguiente, y que, según  su  criterio, el certificado de disponibilidad presupuestal está referido a las  sumas  de  dinero  con  que el Municipio cuenta en Tesorería, rubro que resulta  afectado      cada      vez      que      se      va      a      efectuar     un  pago.                      

Igualmente,  que  la contratación directa,  como  procedimiento  utilizado  en  su  administración,  obedeció  a  que  las  propuestas  contractuales  presentadas  resultaban  por  debajo  del  monto  que  exigía  el  estatuto de contratación para que fuera obligatoria la licitación  pública  y  esos contratos fueron adicionados puesto que la ley permite hacerlo  cuando el monto no supere el 50% de su valor inicial.   

Ante la pregunta por qué en el certificado  de  disponibilidad  presupuestal  número  336  del  27  de  marzo  de 1989, que  soportó  el contrato número 350 para la construcción de la manga de coleo, se  dice  que  existe  una  disponibilidad  de $74.997.537,09, es decir por el valor  contemplado  en  el  contrato,  y,  posteriormente,  mediante  decreto del 30 de  marzo,  se  incluyó  en  el  presupuesto  el valor del contrato junto con el de  interventoría,  manifestó  que  estudiaría el caso pues dijo tener confusión  en  cuanto  a la fecha del registro y la disponibilidad presupuestales, toda vez  que   éstas   son   funciones   del  Secretario  de  Hacienda  y  del  Jefe  de  Presupuesto.   

En  cuanto a las regalías petroleras, como  fuente  de  financiamiento de los programas de inversión, adujo que éstas eran  giradas  por  Ecopetrol  para  ser  incluidas  en el presupuesto respectivo, las  cuales  fueron  utilizadas de conformidad con el artículo 76 del Código Fiscal  del  Municipio en la construcción de la manga de coleo, el coliseo cubierto, el  estadio  y el parque recreacional de Arauca, esto es en obras públicas, para la  educación,  recreación  y  el  deporte a fin de prevenir la drogadicción y la  realización  de  actividades  subversivas  por  la  juventud.  Es  así como se  crearon  escuelas  de  formación  deportiva  en natación, fútbol, básketbol,  boxeo y atletismo.   

A  la  imputación  por  sobrecostos en los  contratos  Nos.350, para  la      construcción     de     la     manga     de     coleo;     375,  para  la  construcción  de  las  graderías  de  la  manga  de  coleo; 014,  de  interventoría de las obras a que se contraen los contratos  anteriores;  y,  388 para  la  interventoría  de  la  pista de ciclismo, respondió que en ningún caso la  ejecución  de los contratos superó los costos reales, aunque por razón de que  la  mayoría  de  ellos  se celebraron por el sistema de precios unitarios y con  ocasión  de  las  dos  estaciones climáticas perfectamente diferenciadas en el  Municipio,  en la de invierno los costos se triplicaron resultando indispensable  un  reajuste  de  los  precios  entre  el contratista y la Secretaría de Obras,  mediante  la  celebración  de un contrato adicional el cual debía refrendar el  Alcalde,   siendo   factible,   además,  de  acuerdo  con  el  concepto  de  la  interventoría,   cambiar   ciertas   especificaciones   inicialmente  pactadas,  aumentándose la cantidad de obra.   

En  relación con el contrato 350 celebrado  el  29  de marzo de 1989, por valor de $ 74.997.537,09, para la construcción de  la  manga  de coleo, explicó que el mismo se realizó por el sistema de precios  unitarios  en  el  cual hubo necesidad de celebrar un contrato adicional ante el  aumento  de  la  cantidad  de  obra  requerida.  En  ese contrato se expidió un  certificado  de  disponibilidad  presupuestal por el valor del contrato y no por  la  cifra  disponible en el presupuesto pues aunque tales recursos figuren en el  presupuesto,  el  contrato va siendo cancelado a medida que la obra está siendo  ejecutada.  Aclara  no  haber  realizado licitación por cuanto la propuesta del  contratista no excedía de $75.000.000.oo.   

La  sobrevaloración de este contrato en el  36.3%  que  equivale  a  $28.619.964.oo,  fue  uno  de los cargos que le hizo la  Procuraduría  con  fundamento  en un informe soportado en los valores unitarios  publicados  por  Camacol  y  unas  supuestas cotizaciones, sin embargo, como las  cotizaciones  no  fueron  incorporadas  al informe, esta circunstancia le restó  claridad  y  precisión  y  por  ello  lo  desechó  el Procurador General de la  Nación.   

Y  la  razón  para que al final resultaran  contratados  más  metros  lineales  de  pintura  para la baranda de la manga de  coleo,  radicó  en  que  luego  de  haberse pintado un porcentaje importante se  detectó  que el color utilizado no era el adecuado, pues impedía el desarrollo  normal  de  ésta  práctica,  siendo  necesario  cambiarlo  de  acuerdo  con el  concepto  de  la  interventoría y la Secretaría de Obras, aunque la diferencia  no    fue    sino    de   140   metros   lineales   frente   a   lo   proyectado  inicialmente.   

En relación con el contrato 375 suscrito el  31  de  marzo de 1989, por valor de $ 72.828.143.90 para la construcción de las  graderías  de  la  manga  de  coleo, informó haberse celebrado con cargo a dos  vigencias  fiscales  lo  cual  está  permitido  por  la  ley y haberse suscrito  contratos  adicionales  por  cuanto  al  cumplirse la cuantía del principal, de  acuerdo  con  el  sistema de precios unitarios, se hizo necesario incrementar la  cantidad  de obra. En ese caso, el certificado de disponibilidad presupuestal se  expidió  por el valor del contrato no por el valor de los recursos disponibles.  En este contrato, aduce, tampoco hubo sobrevaloración de costos.   

En relación con el contrato 014 suscrito el  24  de  mayo  de 1989 por la suma de $35.996.415 para la interventoría técnico  administrativa  de  las  obras  relacionadas con la construcción de la manga de  coleo,  informó  el  procesado  que  los  contratos de interventoría tienen un  manejo  especial  y  al  ser  aumentados  los  contratos de obra, necesariamente  aquellos deben incrementarse.   

Aunque el contrato 350 se dio por concluido  el  23 de febrero de 1990, la finalización del contrato de consultoría se hizo  el  20  de marzo por dos motivos que pudieron haber ocurrido: la ampliación del  plazo  de  la  interventoría  o que un mes después hayan enviado el acta de su  finalización   para  cobrar  el  respectivo  trabajo,  sin  que  haya  existido  sobrevaloración.    

En cuanto al contrato 007 suscrito el 17 de  mayo  de  1989  por  valor  de  $28.000.000.oo,  para  la  construcción  de los  toboganes  de  la piscina del parque recreacional, esta cuantía fue imputada al  presupuesto  en  dos  rubros  que  no  precisa  y  se expidieron certificados de  disponibilidad  por sumas que corresponden al valor del contrato, porque esa era  la cantidad que iría a cancelar el Municipio.   

Sobre  el  contrato  008 celebrado el 17 de  mayo  de  1989 por valor de $ 30.700.000.oo para la construcción de los equipos  electromecánicos  de  la  piscina del parque recreacional, dijo que se canceló  con  imputación  al  presupuesto  de  la  vigencia  1989-1990. Ante la pregunta  relacionada  con  los  motivos que dieron lugar a la expedición de certificados  de  disponibilidad  que sumados ascienden a un total de $41.445.000, refirió “o  hay  un  contrato adicional que no aparece en la documentación o está sobrando  una disponibilidad”.    

En cuanto al contrato 037 celebrado el 10 de  julio  de 1989 por valor de $ 66.841.930.oo con la sociedad Hunos Construir para  la  ejecución  de las obras civiles de la piscina semiolímpica y de la piscina  con  toboganes manifestó que si bien este contrato fue imputado al programa IV,  Subprograma  36  del  presupuesto  de  la vigencia fiscal 89-90, y este rubro no  figura  en  el presupuesto de esa vigencia, existe otro con carácter general al  que se hizo la imputación.   

Agregó que el sistema de precios unitarios  permite  cancelar solamente la cantidad de obra realizada y si bien inicialmente  se  contrató  una  cantidad  determinada  de  obra, ello no significa que en la  práctica  este  número  no  varíe,  siendo  ese  el  motivo  por  el  cual se  suscribieron los contratos adicionales.   

Sobre  el  contrato  381 celebrado el 31 de  marzo  de 1989 por valor de $ 71.140.568 para la construcción de la piscina con  olas  del parque recreacional, manifestó que fue imputado a los artículos 35 y  36  del  programa  IV  del presupuesto 89-90 a los cuales se podía imputar  el  pago  de  las  obligaciones  contraídas, pues el nombre del rubro no varía  sino  el  origen  de  los  recursos  que  pueden  provenir del Impuesto al Valor  Agregado, regalías petroleras, o propios del Municipio.   

Respecto  del  motivo por el cual figura el  certificado  de  disponibilidad  presupuestal  número 320 por $18.610.294   sin  existir  contrato  adicional que justificara esa erogación, respondió que  “no  podría explicar precisamente esta pregunta ya que me tocaría confrontar y  buscar   los  documentos  del  respectivo  contrato,  los  cuales  haré  llegar  oportunamente  con  sus  explicaciones respectivas” aunque aclaró no ser cierto  que en ese contrato exista un sobrecosto.   

Negó  igualmente  que  hubiesen  existido  mayores  valores  en la celebración del contrato 388 suscrito el 31 de marzo de  1989  para  la  interventoría  de  la pista de la Escuela de Ciclismo, pues por  tratarse  de un contrato de interventoría, tiene un procedimiento especial para  determinar  su  cuantía,  en  la medida que si aumentan los precios de la obra,  debe aumentar también el valor de la interventoría.   

Concluye  afirmando  que  algunos  rubros  iniciales  del  presupuesto  resultaron  afectados  con  adiciones  o  traslados  presupuestales,  lo cual explica la inconsistencia entre la apropiación inicial  y        el        monto        de       la       imputación       de       los  contratos.              

         ALEGATOS DE CONCLUSION.   

Cerrada  la  investigación,  dentro  del  término  previsto  por  el  artículo  438  del Código de Procedimiento Penal,  sólo hizo uso de este derecho el defensor del procesado.   

Luego  de  hacer  alusión  a la actuación  surtida,  considera  que  la calificación del mérito probatorio solamente debe  versar  en  lo  relacionado  con  el  contrato  375  de  1989, por cuanto, en su  criterio,  únicamente  en relación con él, dentro del proceso adelantado para  esclarecer  tales hechos, se cumplió con el requisito de resolver la situación  jurídica antes de clausurarse la investigación.   

Al   respecto  anuncia  que  conforme  lo  prescribe  el  artículo  438  del Código de Procedimiento Penal, la situación  jurídica  debe  ser  definida  en  relación  con cada hipótesis delictiva “de  manera  que  antes  de  cerrarse  la  investigación,  el  procesado  conozca el  criterio  provisional  del instructor en cuanto a la calificación de los hechos  y   la   valoración   de   la  prueba  que  afirma  o  desvirtúa  su  presunta  responsabilidad”.   

Como   en  criterio  de  la  defensa,  la  definición  de  la  situación  jurídica previa al cierre de la investigación  constituye  una garantía material, los alegatos se referirán exclusivamente al  contrato 375 de 1989.   

Para que se configure la imputación por el  delito  de  celebración  indebida  de  contratos,  no  basta  que  se  omita el  cumplimiento  de  los  requisitos  esenciales del respectivo contrato, sino que,  además,  resulta  indispensable  demostrar  que dichas irregularidades tuvieron  origen  en  el propósito del funcionario de obtener provecho ilícito para sí,  para un tercero, o para el contratista.   

En   cuanto   al   ingrediente  normativo  “requisitos  legales  esenciales  del  contrato”  contenido  en  la descripción  típica  prevista  en  el  artículo 146 del Código Penal, considera que ofrece  dificultad  para  la adecuación de la conducta en cuanto no existe disposición  legal  que  permita  distinguir en los contratos entre los requisitos esenciales  de  los  no  esenciales. Y, si bien no estima necesario que se dé aplicación a  la   excepción  de  inconstitucionalidad  por  imprecisión  de  los  elementos  descriptivos  de la conducta que el tipo penal recoge, su aplicación no resulta  viable  si  son tomados en consideración los principios rectores del Código de  Procedimiento Penal.   

Aunque    dice    no   desconocer   los  pronunciamientos  de  la  Corte  sobre  este tipo penal, estima necesario que se  retome  el  debate  a  fin  de  dilucidar  el  alcance del ingrediente normativo  previsto en la citada norma.   

Considera inaplicable el Decreto 222 de 1983  a  efectos de determinar si debió realizarse licitación publica, pues el marco  normativo de este contrato era el Código Fiscal de Arauca.   

En consecuencia, mal puede afirmarse que al  no  haberse  observado la formalidad de la licitación pública, se incurrió en  el  delito,  puesto que conforme al Código Fiscal de Arauca y dado el monto del  contrato,  ella  no  era exigible. Tampoco que se burló la licitación mediante  su   fraccionamiento,   puesto  que  las  adiciones  realizadas  obedecieron  al  fenómeno  de la imprevisión, propio de los contratos por el sistema de precios  unitarios.  De  no  haberse  empleado  este sistema, obligaría al contratista a  efectuar  la  totalidad  de  la  obra pese a no haber formulado propuesta en ese  sentido.   

No  es  cierto  que se hubiese incurrido en  sobrecostos  como  se  dijo en la denuncia, pues el sistema utilizado impide que  el  costo total de la obra se incremente a través de la sobrevaloración global  y  la  documentación  allegada demuestra que la cantidad de obra contratada fue  efectivamente  realizada;  tampoco  existe  prueba  que  indique que los precios  pactados  no  corresponden a los del mercado de la ciudad de Arauca.     

                

Al   haberse   demostrado  que  antes  de  celebrarse  el  contrato  375  el  Alcalde  exigió al funcionario competente el  certificado  de  disponibilidad  presupuestal,  así  como  los  certificados de  registro  en  el  presupuesto  para  cancelar  las entregas parciales según las  actas  respectivas,  se descarta la irregularidad atribuida de haber inobservado  la necesidad de contar con disponibilidad presupuestal.   

En caso de advertirse alguna irregularidad,  tales  observaciones  deben  hacerse  al  Jefe  de Presupuesto Municipal y no al  Alcalde.   

Aunque   el  artículo 146 del C.P. no  hace  referencia al cumplimiento de los requisitos formales, los previstos en el  artículo  122  del  Código  Fiscal  fueron satisfechos con el contrato 375 por  cuanto  se allegó certificado de inscripción del contratista en el registro de  proponentes  del  Municipio  de Arauca, la propuesta contractual presentada, los  certificados  de  disponibilidad presupuestal, los registros presupuestales, las  publicaciones  en  el Diario Oficial, los pagos de derechos de timbre, las actas  de  iniciación,  pago  y  terminación  de  obras,  así  como  de las entregas  parciales y definitivas, y las pólizas de seguro correspondientes.   

Como se demostró, dice, con el contrato 375  se  cumplieron  los  requisitos  esenciales  y  formales,  por  tanto los hechos  imputados  respecto  de  este  contrato  son  atípicos,  debiendo precluirse la  investigación.   

No obstante plantearse en el proceso hechos  relativos  a  otros  contratos, los cuales, como ya lo dijo, no son susceptibles  de  ser  calificados por no haberse resuelto la situación jurídica respecto de  ellos,  allega algunos documentos relacionados con los contratos 007, 008, 037 y  381  los  cuales  eventualmente  podrían ser objeto de valoración en relación  con      el      contrato      375      (fls.      170      y      ss.-     cno.  Corte).                

         SE CONSIDERA:   

1.  Cuestión  Previa.   

Como  el  defensor plantea la imposibilidad  jurídica  de  calificar el mérito probatorio por hechos no relacionados con el  contrato  375  de  1989,  se  impone  abordar el estudio de esta tesis, antes de  emitir  pronunciamiento alguno en relación con la totalidad de los que han sido  objeto de investigación.   

La  denuncia  formulada por Efraín Alberto  Varela  Noriega  hizo  relación a irregularidades detectadas en la celebración  de  los  contratos 007, 008, 014, 037, 350, 375, 381 y 388 de 1989, imputadas al  por  entonces  Alcalde de Arauca y ahora Representante a la Cámara doctor JULIO  ENRIQUE   ACOSTA   BERNAL  y  su  Secretario  de  Obras  CESAR  AUGUSTO  VINASCO  ZAPATA.   

El conocimiento de la investigación por los  hechos  denunciados correspondió a la Unidad Seccional de Fiscalías de Arauca,  y  la  Fiscalía  Quinta  de  esa  especialidad dispuso, mediante providencia de  enero  dieciocho  de  mil novecientos noventa y cuatro, compulsar copias para la  investigación  separada  de  los  hechos  relacionados  con  cada  uno de tales  contratos.   

Con  posterioridad,  las diligencias fueron  unificadas  en  la  Fiscalía 24 Seccional de Arauca, la cual, en providencia de  diecinueve  de  agosto de mil novecientos noventa y cuatro (fl.1730-4), remitió  el  expediente  a  la  Fiscalía  Delegada ante la Corte y ésta, a su vez, a la  Corte por competencia.    

Es  así  como,  el  proceso  se  inició  unificado  y  pese  haberse  dispuesto  su  separación,  en estado de unidad se  encuentra  actualmente  por  virtud de la conexidad procesal existente entre los  diversos  hechos  puestos  en  conocimiento  de la jurisdicción, derivada de la  unidad  de  sujeto  activo,  la comunidad probatoria, la unidad de denuncia y el  fuero constitucional del sindicado.   

También la actuación hace patente, que el  procesado  JULIO  ENRIQUE  ACOSTA  BERNAL  rindió indagatoria ante la Fiscalía  Veintiséis  Seccional  de Arauca, en donde se habían unificado las actuaciones  relacionadas  con  los contratos 375 y 388 (fl. 972-2), que allí se definió su  situación  jurídica  absteniéndose de imponerle medida de aseguramiento (fls.  987  y  ss-2),  y  se  ordenó paralelamente la práctica de pruebas, actuación  ésta  que  conserva  validez  por  haberse  realizado cuando aún ese organismo  tenía competencia para conocer del asunto.   

Posteriormente   a  haberse  definido  la  situación  jurídica,  la  Corte  -Corporación  que por competencia asumió el  conocimiento  del  proceso-,  estimó  necesario  escuchar las explicaciones del  sindicado  en relación con los demás cargos que en su contra se desprenden del  expediente,  mediante diligencia de ampliación de indagatoria llevada a cabo en  esta  sede,  en  la  cual  se le interrogó en suficiencia sobre los aspectos no  considerados hasta ese momento.   

Lo  cierto  es  que habiéndose definido en  este  proceso la situación jurídica del sindicado ACOSTA BERNAL, se cumplió a  cabalidad  el  requisito  del  artículo  438 del Código de Procedimiento Penal  para  haber decretado el cierre de la investigación como efectivamente se hizo,  sin  que  por  el  hecho  de  habérsele  ampliado  la  indagatoria hubiere sido  necesario volver a definirla.   

Este  punto ya lo ha dilucidado la Corte al  señalar  que  definida  la  situación jurídica, con medida de aseguramiento o  sin  ella,  el  proceso  continúa sin que se encuentre prevista la necesidad de  volver  a  definirla por haberse allegado nuevos medios o ampliado la diligencia  de  indagatoria,  máxime  si se toma en cuenta que la etapa instructiva culmina  con   un  más  riguroso  examen  de  las  pruebas  allegadas  y  de  proferirse  resolución  acusatoria se concreta la denominación jurídica de los hechos por  los  cuales  el  procesado  ha  de  responder.  Y  si  el proceso sigue su curso  permitiendo  la  posibilidad  de  allegar  nuevos  elementos  de  juicio,  es de  esperarse  que  los argumentos expuestos en el acto definitorio de la situación  jurídica  puedan  verse  modificados  de cara a la nueva realidad procesal, sea  porque  se recopilaron nuevas pruebas o porque sin haber ello sucedido, se tiene  una  mejor comprensión del  asunto. Sintetizando lo dicho, el objeto de la  calificación  del  sumario son los hechos materia de investigación y sobre los  cuales  se  indagó  al  procesado, para lo cual ninguna limitante constituye lo  plasmado  en  el acto mediante el cual se definió la situación jurídica (Cfr.  Sentencia   Unica   Instancia.   Julio  31/97.  MP.  Dr  Calvete  Rangel).    

Es así como se establece que el sentido en  que  haya  sido  definida  la  situación  jurídica  no  tiene  el  alcance  de  condicionar   el   de   la   decisión   calificatoria.  Una  postura  contraria  conllevaría   reconocer   que   solamente  puede  calificarse  el  sumario  con  resolución  acusatoria si previamente se ha afectado al procesado con medida de  aseguramiento;  ni  eso  lo  dice  la  ley, ni esa interpretación se deduce del  ordenamiento que regula la materia.   

De  llegar a considerarse que el sentido de  la  calificación está condicionado a lo decidido en la providencia definitoria  de  la  situación jurídica, haría redundante que ambas determinaciones fueran  tomadas   durante   el  período  instructivo,  sobrando,  de  contera,  una  de  ellas.   

Ahora,   las  razones  expuestas  por  el  memorialista  para  no  alegar  en  relación con aspectos distintos al contrato  número  375  por  el que se definió la situación jurídica de su cliente, por  que  no haberse emitido pronunciamiento por todas las acusaciones que figuran en  la  denuncia,  con  posterioridad  a  la ampliación de indagatoria, le impidió  conocer  el  criterio  provisional  del  instructor sobre la calificación de la  conducta  imputada  y  el valor asignado a la prueba allegada, en opinión de la  Corte  es  argumento sin soporte legal, pues la defensa técnica no se encuentra  condicionada   en  su  ejercicio  al  eventual  conocimiento  del  criterio  del  funcionario  a  cargo  del asunto, a no ser que se tenga una visión limitada de  las funciones que dentro del proceso le corresponde cumplir.   

Pero  es  que  además, bajo el pretexto de  referirse  el  libelista  al  contrato  por  el  cual se resolvió la situación  jurídica  por  la  Fiscalía,  opta por arrimar pruebas que dicen relación con  los  contratos  por  los  que  se  interrogó  en la ampliación de indagatoria,  demostrándose  así  que,  pese  a  no haber hecho manifestación en contrario,  participa  del  criterio  que  ellos  sí pueden ser materia de la calificación  sumarial.   

No  existiendo  entonces  motivo  legal que  impida  adoptar  la decisión que corresponde a esta etapa del proceso, la Corte  procederá a impartir calificación al sumario.   

2.-    Los  contratos, la actuación del procesado y sus descargos.   

2.1.-  Contrato  350  suscrito  el 29 de marzo de 1989 con MIGUEL ANGEL BRAVO OVALLE por un valor  de $74.997.537,09.   

Sobre este contrato debe decirse, en primer  lugar,  que  el  estudio  previo  ordenado  por  la Administración Municipal de  Arauca,  estableció  que el costo directo de construcción de la manga de coleo  ascendía   a  $96.037.773.oo  (fl.  1038-3)  -suma  superior  a  la  autorizada  legalmente  para  la  contratación  directa-,  y  que  la ejecución de la obra  tardaría 3.5 meses (fl. 1045-3)   

En  el documento contractual se estableció  como   objeto   del   mismo  “ejecutar  por  el  sistema  de  precios  unitarios  todas  las obras necesarias para la construcción de  la  manga de coleo”, de acuerdo con las “cantidades y  precios  establecidos  por  El  Contratista  en  su  propuesta  de  fecha  14 de  marzo/89”,  en  un  plazo  de  120  días a partir del acta de iniciación de la  obra,  con  cargo  al  Presupuesto  de  la vigencia fiscal 88-89, Capítulo XII,  Artículo 51 (se subraya).   

Según   los   términos   pactados,   la  interventoría  “la  ejercerá  LA SECRETARIA DE OBRAS PUBLICAS MUNICIPAL, quien  designará  El  Interventor,  el cual tendrá las funciones que en este contrato  se  establecen  y  en  especial  vigilará  que  no  se presenten retrasos en la  ejecución  de  las  obras,  ni  alteraciones que modifiquen las condiciones del  diseño  y  que  puedan generar daños o desperfectos. También vigilará el uso  de  materiales y el seguimiento de los procedimientos técnicos. Comprobará las  variaciones  de  las  características  del  terreno y cualquier otra condición  para  evitar variaciones que puedan ocasionar desperfectos en la obra. Cuando lo  considere   conveniente   dispondrá   los  cambios  en  los  planos  y  en  las  especificaciones técnicas”.   

Se  señaló  además  la  posibilidad  de  suscribir  contratos  adicionales  “salvo  lo  dispuesto  en  el  Título IV del  Decreto  Ley  222/83,  cuando  haya  necesidad  de modificar el plazo o el valor  convenido  y no se tratare de la revisión de precios”… “teniendo en cuenta lo  establecido  en el ART. 58 del decreto ley 222-/83 y demás normas concordantes”  (fls. 1 y ss. carpeta 1).   

Para  el efecto el Secretario de Hacienda y  el  Jefe  de Presupuesto Municipal, con fecha 27 de marzo de 1989, expidieron el  certificado  de  disponibilidad  presupuestal  número  336  por  el mismo valor  pactado  en  el  contrato,  a favor de MIGUEL ANGEL BRAVO O., con cargo al rubro  Gastos  de  Inversión, Secretaría de Obras Públicas, Capítulo XII, Artículo  51 (fl. 54 Carpeta 1) .   

Posteriormente,  el 29 de marzo, el Jefe de  Presupuesto  expidió el Registro Presupuestal número 308, con el cual el monto  del  contrato  quedaba  comprometido  en  el Capítulo XII, Secretaría de Obras  Públicas,   Artículo   51   relativo  al  “estudio,  diseño,  interventoría,  adecuación  y  construcción,  manga  de  coleo” del presupuesto de gastos (fl.  55).   

Mediante  Acuerdo  número  004  de  29  de  febrero  de  1988,  el  Concejo  Municipal  aprobó  el  Presupuesto de Rentas e  Ingresos  del  Municipio  de  Arauca  para la vigencia fiscal 1988-1989 (fl. 121  cno.  1  Corte),  en  el  cual  dejó  de  incluir  dentro del Capítulo XII, el  Programa 51 mencionado en el contrato (fl. 140).   

Estableció,  igualmente,  que  “La partida  autorizada  por  cada  concepto,  incluida  en el Presupuesto de Gastos, deberá  aplicarse  exclusivamente  al  objeto  determinado  en  el  texto del respectivo  artículo   presupuestado,   sin   exceder   el   monto  señalado”  (fl.  192).   

Además  en  el  artículo  7o. dispuso que  “Ningún  funcionario  del Municipio podrá efectuar gastos o contra-compromisos  no  contemplados  en  el  presupuesto de gastos respectivo o en exceso del saldo  disponible.  Quienes  efectúen  en  contravención  de esta forma (sic), serán  personalmente  responsables  de  las  obligaciones contraídas, sin perjuicio de  las   sanciones   Administrativas   o   penales   que   le   correspondan”  (fl.  143).   

Este  Acuerdo fue adicionado por el número  23  de  7  de  octubre  de  1988,  (fl.  155  cno. Corte), en el cual tampoco se  incluyó el rubro 51 para el capítulo XII.   

Mediante  Acuerdo 027  de octubre 3 de  1988,  el  Concejo  Municipal autorizó al Alcalde hasta el 31 de marzo de 1989,  para  efectuar  los  traslados presupuestales necesarios en orden a salvaguardar  el equilibrio presupuestal (fl. 160).   

Según se colige de la Planilla del libro de  Ejecución  Presupuestal  de  ese  período  fiscal  (fl. 183 cno. 1 Fiscalía),  mediante  Decreto  130 de 10 de enero de 1989 se incorporó al Capítulo XII del  Presupuesto   de  Gastos,  Secretaría  de  Obras  Públicas,  el  Artículo  51  relacionado   con   el   Estudio,   Diseño,   Interventoría,   Adecuación   y  Construcción  Manga de Coleo, apropiándole inicialmente la suma de $10.000.oo,  los  cuales fueron comprometidos mediante Acuerdo de Gastos Número 024 del día  13  del  mismo  mes  y  año,  quedando  un  saldo  disponible  de  cero  pesos.   

Mediante Acta Número 002 de 24 de marzo de  1989,  el  Consejo  de Gobierno Municipal de Arauca, consideró la existencia de  disponibilidades  presupuestales  para  efectuar unos traslados y fortalecer los  rubros  existentes  en el presupuesto, entre ellos el artículo 51 del Capítulo  XII  de  la  Secretaría  de  Obras Públicas “Estudio, Diseño, Interventoría,  Adecuación  y  Construcción Manga de Coleo”, al cual se le deberían asignar $  111.997.538.oo,   recomendándose   la   expedición   inmediata   del   Decreto  correspondiente (fl. 197 Cno. 1 Corte).   

El  Alcalde Mayor de Arauca, autorizado por  el  Concejo  Municipal  y conforme a lo debatido en el Consejo de Gobierno, como  se  dejó  visto,  el  30  de marzo de 1989 expidió el Decreto 156 de ese año,  mediante  el cual acreditó el artículo 51, Capítulo XII, Secretaría de Obras  Públicas,  del Presupuesto 88-89, en la suma de $111.997.538.oo (fl. 159 cno. 1  Fiscalía).            

Se  tiene  de lo dicho que para la fecha de  suscripción  del correspondiente contrato, 29 de marzo, no se habían efectuado  los   traslados   presupuestales   al   rubro   que   debía   soportar  su  celebración,  por  lo cual, tanto el certificado de disponibilidad presupuestal  de  fecha 27 como el de registro de fecha 29, fueron expedidos sin existir dicha  partida.   

La obra fue iniciada el 12 de mayo de 1989,  según  acta  suscrita por el Secretario de Obras, el  interventor  contratado  para  estos efectos, CARLOS  ESQUIVEL  CANGREJO,  el Jefe de la División Técnica y el Contratista (fl. 71),  pese  a  que  expresamente en el contrato se contempló que la interventoría la  realizaría        directamente        la       Secretaría       de       Obras  Públicas.              

El  23 de agosto, con la participación del  interventor,  el  Secretario de Obras y el contratista, se suscribió el ACTA DE  OBRAS  ADICIONALES,  en  la  cual  se  da cuenta que el contratista solicitó la  aprobación  de  las  obras  allí indicadas, a un costo de $ 32.465.302.95 (fl.  84).   

El 8 de septiembre, también mediante acta,  se  consideró  la  necesidad  de  ampliar  el  plazo  del  contrato en 45 días  adicionales  al  inicialmente  pactado, por “notación de fallas de suelos en la  villa  por  causa  de  fuertes lluvias en la región” (fl. 72), como también se  consideró  el  26  de  octubre  para  ampliarlo  en 96 días, por razón de “la  ejecución   de   obras  adicionales  necesarias  para  la  terminación  de  la  construcción  de  la manga de coleo” (fl. 74), no obstante no haberse celebrado  aún ningún contrato adicional por ese concepto.   

En   abierta  transgresión  del  mandato  establecido  por  el  artículo  58  del Decreto 222 de 1983 que dispone que “en  ningún  caso  podrá  modificarse el objeto de los contratos, ni prorrogarse su  plazo  si  estuviere  vencido,  so  pretexto  de  la  celebración  de contratos  adicionales,  ni pactarse prórrogas automáticas”, cuando el contrato principal  había  vencido  desde  el  12  de  septiembre,  el  30  de  octubre de 1989, en  atención  a  que  las  partes  han  “convenido  hacer  una adición al contrato  principal  No.  350  de  marzo  29/89,  debido  a  que  las  cantidades  de obra  contratadas  en  el  mismo  no fueron suficientes para la terminación total del  contrato”,  mediante  Contrato Adicional O1 se pactó “la construcción de obras  adicionales  al  contrato  No. 350/89, cuyo objeto es ejecutar por el sistema de  precios  unitarios  todas las obras necesarias para la construcción de la manga  de  coleo  en  el  Municipio  de Arauca”, por un valor de $32.465.302,95, el que  sería  cancelado con cargo al Presupuesto de la vigencia fiscal 89-90, programa  IV,  Subprograma  52,  ampliando  el plazo de ejecución en tres meses y dejando  vigentes  las  demás  cláusulas  pactadas  (fl.  58),  lo  cual  constituye la  realización  del  tipo  de  celebración  indebida  de  contratos,  por haberse  dispuesto  la  ampliación  del  plazo y adición de su objeto, en fecha para la  cual el término pactado había fenecido.      

Observa  la  Corte,  que,  además  de  las  puestas     de     presente,     este    contrato    presenta    otras    varias  irregularidades:   

El  valor total del contrato principal y el  contrato  adicional  01,  ascendió  a  la  suma  de $107.370.407.oo, el cual no  podía  efectuarse  por el sistema de contratación directa, sino mediante el de  licitación  previsto  en el artículo 125 del Código Fiscal de Arauca (Acuerdo  033   de   1988)   por   exceder   la  suma  de  setenta  y  cinco  millones  de  pesos.   

A  esta conclusión se llega si se tiene en  cuenta   que   el   objeto   del   contrato  fue  el  de  realizar  todas  las  obras  necesarias  para la  construcción  de  la manga de coleo, y que el presupuesto proyectado de la obra  superaba  la  cifra  de noventa y seis millones de pesos (fls. 1038-3), de donde  se  concluye  que  la propuesta del contratista debió ajustarse a los términos  de  referencia del proyecto presentado por la administración para la ejecución  de  la  obra.  No  obstante  en  maniobra  elusiva  de  la  obligación legal de  suscribir  el  contrato  por  el mecanismo de la licitación privada, obviamente  que  previo  acuerdo  con  la administración, el contratista para no ajustar su  propuesta  al  objeto del contrato, omitió incluir algunas obras necesarias con  el  inocultable  propósito  de disminuir el valor de la propuesta, por ende del  contrato,  a  términos  que  hicieran  posible la contratación directa y luego  suscribir  un  contrato  adicional  que  permitiera  la total terminación de la  obra,  tal  y  como  lo  refirió  el  Secretario de Obras César Augusto Zapata  Vinasco  al  decir  “no es que hubiera modificado los diseños ni las cantidades  de  obras  sino  que aplicando el principio que le explicaba antes por etapas se  aprovechaba  la  suscripción  de  los  contratos  adicionales  para agilizar el  avance  de  las  obras,  esa  era  la razón por la cual nosotros para evitar la  elaboración  de  contratos  nuevos que demorarían la inversión y terminación  del proyecto” (fl. 367-1).   

A este respecto, conveniente es recordar los  términos  de  referencia  sobre  las cantidades estimadas de obra, así como su  costo, según el diseño previamente elaborado:   

ITEM   DESCRIPCION                 UN.   CANTIDAD.     VALOR TOTAL   

1.        PRELIMINARES   

       LOCALIZACION                M2   7.110.40  $     203.357.00   

       PROVISIONAL  AGUA            TT          1.00    $      332.046.00   

       CAMPAMENTO                  M2          9.00    $      183.371.00   

       DESCAPOTE  20            MAQUINA               M2    7.110.4   $   4.636.549.00   

       NIVELACION  TOPOGRAFICA          M2        7.110.4    $   1.016.787.00   

      MOVIMIENTO DE  TIERRA       M3      711.04  $     477.690.00   

       REPLANTEO  CERCA             M2   1.519.98  $     215.183.00   

2.        CIMENTACION                  

      EXCAVACION A  MAQUINA           M3      1.156.92   $   3.441.143.00   

      EXCAVACION A  MANO           M3           64.98       $      211.860.00   

        CONCRETO  CICLOPEO           M3           15.22       $      382.251.00   

       PERFILADA A  MANO           M2    7.110.40  $     203.357.00   

        RECEBO  COMPACTADO          M2    2.448.50  $   2.170.840.00   

3.        DESAGUES   

       TUBERIA  DE  GRES 4″          ML             111.00         $      151.269.00   

       TUBERIA  DE  GRES 6″          ML             100.00         $      231.946.00   

       TUBERIA  DE  GRES 8″          ML             100.00         $      303.446.00   

       TUBERIA  DE  GRES 10″         ML           50.00       $      210.639.00   

         LECHO  FILTRANTE             M3   1.206.68  $  18.283.952.00   

4.        PISOS   

       CONTRAPISO  10         3000           M2    2.248.50  $   8.711.371.00   

       GRAMILLA                    M2   4.661.50  $   4.999.887.00   

5.        CARPINTERIA METALICA   

       CERCA  DE  TUBO       HG     16           ML    1.519.98  $  46.405.749.00   

       PUERTA TUBO  200    HG    16        UN       10.00  $     736.450.00   

       PUERTA TUBO  120  HG  16      UN        9.00  $     541.827.00   

        PUERTA  CORREDERA            UN          3.00    $      221.364.00   

        PUERTA  CARRUSEL             UN          1.00    $      295.152.00   

        PUERTA  GUILLOTINA           UN          1.00    $      158.444.00   

      CERCA LAMINA  ALFAJOR    12      M2        37.80   $     708.107.00   

6.        PINTURA               

        PINTURA  ORNAMENTACION      M2       75.60  $      95.135.00   

7.        VARIOS                

        LIMPIEZA  GENERAL   Y   REMATES  M2    7.110.46   $      508.393.00   

      COSTO                          DIRECTO                         DEL  PROYECTO                 $  96.037.773.00   

Igualmente,  pertinente  resulta  traer  a  colación  la  propuesta  contractual  presentada  y  aprobada  por  el entonces  Alcalde  y  ahora  procesado  doctor  Acosta Bernal mediante la suscripción del  contrato número 350 (fls. 10 y ss. Carpeta 1):   

ITEM   DESCRIPCION                 UN.   CANTIDAD.     VALOR TOTAL   

1.        PRELIMINARES   

1,01   LOCALIZACION                M2   7.110.40  $     217.791.55   

1,02   CAMPAMENTO                  GL          1.00    $      409.581.06   

1,03          DESCAPOTE  20CM              M2   7.110.40  $   8.526.791.06   

1,4         NIVELACION  TOPOGRAFICA             M2          7.110.40   $     841.800.26   

1,05        RETIRO       DE  SOBRANTES        M3      711.04  $   2.697.749.75   

1,06          REPLANTEO  CERCA             M2   1.519.98  $     213.982.78   

2.        CIMENTACION                  

2,01    EXCAVACION   A   MAQUINA  50  CM.M3   1.156.92  $   1.872.475.02   

2,02       EXCAVACION      A  MANO           M3           64.98       $      160.129.24   

2,03          CONCRETO  CICLOPEO           M3           15.22       $      492.298.21   

2,04        PERFILADA      A  MANO           M2    7.110.40  $     681.460.74   

2,05        RELLENOS      EN  RECEBO         M2    2.448.50  $   5.819.056.13   

3.        DESAGUES   

3,01      TUBERIA     DE    GRES  4″         ML      111.00  $     178.474.68   

3,02      TUBERIA     DE    GRES  6″         ML      100.00  $     243.208.00   

3,03      TUBERIA     DE    GRES  8″         ML      100.00  $     357.117.00   

3,04      TUBERIA     DE    GRES  10″        ML       50.00  $     266.114.50   

3,05           LECHO  FILTRANTE             M3   1.206.68  $  15.233.104.19   

4.        PISOS   

4,01   CONTRAPISO  DE  3000  E  10CM.  M2       1.00   $       5.806.83   

4,02   PRADIZACION                 M2       1.00   $       1.752.86    

5.        CARPINTERIA METALICA   

5,01     BARANDA    METALICA    HG  2″           ML        1.360.00       $   36.553.848.80   

5,02     PUERTA   TUBO   2.00   HG  2″     UN          00   $             00   

5,03     PUERTA   TUBO   1,20   HG  2″     UN          00   $             00   

5,04     PUERTA    CORREDERA    HG  2″     UN          00   $             00   

5,05    PUERTA   CARRUSEL    HG  2″     UN          00   $              00    

5,06     PUERTA    GUILLOTINA   HG  2″    UN          00   $             00   

5,07   CERCA LAMINA ALFAJOR 1/4″   M2         00   $             00   

6.        PINTURA               

6,01     PINTURA    BARANDA    HG  2″      ML        1.00  $       2.084.67   

6,02           PINTURA  ORNAMENTACION       M2       1.00   $       2.697.14   

7.        VARIOS                

7,01     LIMPIEZA    GENERAL    Y  REM       GL        1.00   $     200.122.00   

      COSTO                  TOTAL                 DE                 LA  PROPUESTA                $  74.977.537.09   

De cotejar esta propuesta con la establecida  en  los  términos  de referencia (fl. 1038-3), se observa que el contratista no  incluyó,  y  ésto lo aceptó la Administración del Alcalde Acosta Bernal, los  capítulos  relativos  a  pisos,  carpintería  metálica,  pintura y varios, no  obstante  suscribió  el  contrato  con  el  objeto de realizar “todas las obras  necesarias  para  la  construcción  de  la  manga  de  coleo en el Municipio de  Arauca”.     

Igualmente,  pese  a  lo  estipulado en los  términos  de  referencia  y  en la propuesta inicialmente presentada, los items  incluidos   en   el   contrato  adicional  fueron  los  siguientes  (fls.  58  y  ss.):   

ITEM   DESCRIPCION                 UN.   CANTIDAD.     VALOR TOTAL   

1.        DESAGUES   

1,01       EXCAVACION      A  MANO           M3       6.60   $      12.807.75   

1,02        CAJAS       DE  PASO               UN          7.00    $      199.456.74   

1,03        CANAL       DE  DESAGUES           ML     700.00  $   4.491.851.00   

2.        EMBARCADERO                  

2,01   RELLENO                     M3       2.28   $       5.180.94   

2,02        MUROS       EN  CICLOPEO           M3       1.00   $      45.278.13   

2,03       PLACA      MACIZA  0.2            M2       6.00   $      60.901.68   

3.        MAMPOSTERIA   

3,01   BLOQUE                      M2             171.00         $      780.991.20   

4.        PAÑETES   

4,01         FILOS       Y  DILATACIONES       ML      346.00  $     320.582.84   

4,02        MURO       LISO  1:4               M2             342.00         $      754.558.02    

5.        PISOS   

5,01   CONTRAPISO DE 3000 3=10CM   M2   1.702.96  $   9.888.799.22   

5,02   PRADIZACION                 M2   5.364.67  $   9.403.515.46   

6.        CARPINTERIA METALICA               

6,01     PUERTA   TUBO   2.00   HG  2″       UN         5.00   $     373.197.50   

6,02     PUERTA   TUBO   1.20   HG  2″          M2          11.00   $     654.368.00   

6,03     PUERTA    CORREDERA    HG  2″       UN         4.00   $     274.326.00   

6,04    PUERTA   CARRUSEL    HG  2″       UN         1.00   $     274.213.00   

6,05           PUERTA  GUILLOTINA           UN          2.00    $      298.558.00   

6,06      CERCA     LAM.ALFAJOR  1/4″         M2         37.80   $     987.173.46   

7.        PINTURA                

7,01       CARBURO      SOBRE  PAÑETE       M2      342.00  $     220.996.98   

7,02     PINTURA    BARANDA    HG  2″        ML    1.500.99   $    3.129.068.82   

7,03           PINTURA  ORNAMENTACION      M2      106.92  $     288.378.21   

      VALOR           TOTAL          OBRA          ADICIONAL                 $  32.465.302.95   

Se  advierte  así a simple vista que en el  contrato  adicional se incluyen rubros ya considerados en el contrato principal,  otros  no  establecidos  en  los  términos  de  referencia,  y  se aumentan las  cantidades  de  obra  inicialmente  pactadas  para algunos de los items, como se  aprecia,  por  ejemplo,  en  los denominados “localización”, “descapote 20 cm”,  “nivelación   topográfica”,  “retiro  de  sobrantes”,  “excavación  a  mano”,  “concreto   ciclópeo”,   “tubería   de   gres  4”,  y  “baranda  metálica  HG  2”.       

Por  ello  resulta  imperioso  recordar las  obras  supuestamente  entregadas por el contratista en relación con el contrato  principal (fls. 86 y ss.):   

ITEM   DESCRIPCION                 UN.   CANTIDAD.     VALOR TOTAL   

1.        PRELIMINARES   

1,01   LOCALIZACION                M2   8.444.40  $     258.651.97   

1,02   CAMPAMENTO                  GL          1.00    $      409.581.06   

1,03          DESCAPOTE  20CM              M2   8.444.40  $  10.126.524.48   

1,04          NIVELACION  TOPOGRAFICA             M2          8.444.40   $     999.732.52   

1,05        RETIRO       DE  SOBRANTES        M3    1.256.98  $   4.769.095.25   

1,06          REPLANTEO  CERCA             ML   1.440.74  $     202.827.38   

2.        CIMENTACION                  

2,01    EXCAVACION   A   MAQUINA  50  CM.M3         00   $            .00    

2,02       EXCAVACION      A  MANO           M3             400.00         $      986.268.00   

2,03          CONCRETO  CICLOPEO           M3           24.00       $      776.291.52   

2,04        PERFILADA      A  MANO            M2          687.49      $       65.889.04   

2,05        RELLENOS      EN  RECEBO          M2         00   $             .00     

2.06   RELLENO EN MATERIAL COMUN   M3   3.431.04  $  14.437.816.32   

3.        DESAGUES   

3,01      TUBERIA     DE    GRES  4″         ML      691.00  $   1.111.045.08   

3,02      TUBERIA     DE    GRES  6″          ML         00   $            .00    

3,03      TUBERIA     DE    GRES  8″          ML           63.50       $      226.769.30   

3,04      TUBERIA     DE    GRES  10″        ML       30.00  $     159.668.70   

3,05           LECHO  FILTRANTE             M3     100.94  $   1.274.265.54   

4.        PISOS   

4,01   CONTRAPISO  DE  3000  E  10CM.  M2       1.00   $       5.806.83   

4,02   PRADIZACION                 M2       1.00   $       1.752.86    

5.        CARPINTERIA METALICA   

5,01     BARANDA    METALICA    HG  2″           ML        1.450.29       $   38.980.648.07   

5,02     PUERTA   TUBO   2.00   HG  2″     UN          00  $             .00   

5,03     PUERTA   TUBO   1,20   HG  2″     UN          00  $             .00   

5,04     PUERTA    CORREDERA    HG  2″     UN          00  $             .00   

5,05    PUERTA   CARRUSEL    HG  2″     UN          00  $             .00    

5,06     PUERTA    GUILLOTINA   HG  2″    UN          00  $             .00   

5,07   CERCA LAMINA ALFAJOR 1/4″   M2         00   $            .00   

6.        PINTURA               

6,01     PINTURA    BARANDA    HG  2″      ML        1.00  $       2.084.67   

6,02           PINTURA  ORNAMENTACION       M2       1.00   $       2.697.14   

7.        VARIOS                

7,01     LIMPIEZA    GENERAL    Y  REM       GL        1.00   $     200.122.00   

      COSTO           TOTAL           DEL          CONTRATO          No.  350          $   74.977.536.73   

En  cuanto  al Contrato Adicional entregó:   

ITEM   DESCRIPCION                 UN.   CANTIDAD.     VALOR TOTAL   

1.        DESAGUES   

1,01       EXCAVACION      A  MANO           M3       5.6    $      13.807.75   

1,02        CAJAS       DE  PASO               UN       7.0    $     199.456.74   

1,03        CANAL       DE  DESAGUES           ML     687.55  $   4.411.960.22   

2.        EMBARCADERO                  

2,01   RELLENO                     M3       4.36   $      10.361.88   

2,02        MUROS       EN  CICLOPEO           M3       2.0    $      90.556.26   

2,03       PLACA      MACIZA  0.2            M2         12.0     $      121.803.36   

3.        MAMPOSTERIA   

3,01   BLOQUE                      M2       0.0    $          00.00    

4.        PAÑETES   

4,01         FILOS       Y  DILATACIONES        ML       0.0    $          00.00     

4,02        MURO       LISO  1:4               M2       0.0    $           00.00       

5.        PISOS   

5,01   CONTRAPISO DE 3000 3=10CM   M2   1.643.17  $   9.541.608.85   

5,02   PRADIZACION                 M2   6.017.84  $  10.548.431.03   

6.        CARPINTERIA METALICA               

6,01     PUERTA   TUBO   2.00   HG  2″          UN          11.00   $     821.034.50   

6,02     PUERTA   TUBO   1.20   HG  2″       M2         9.00   $     535.392.00   

6,03     PUERTA    CORREDERA    HG  2″       UN         5.00   $     342.907.50   

6,04    PUERTA   CARRUSEL    HG  2″       UN         1.00   $     274.213.00   

6,05           PUERTA  GUILLOTINA           UN          0.00    $      000.000.00   

6,06      CERCA     LAM.ALFAJOR  1/4″         M2         74.00   $   1.932.561.80   

7.        PINTURA                

7,01       CARBURO      SOBRE  PAÑETE        M2       0.00   $          00.00   

7,02     PINTURA    BARANDA    HG  2″        ML    1.502.49   $    3.132.195.83   

7,03           PINTURA  ORNAMENTACION      M2      147.00  $     396.479.58   

      VALOR           TOTAL          OBRA          ADICIONAL                 $  32.372.870.29   

       

Valor  total  contratos  350  y  Adicional  $107.370.407.02   

Si  se  da  en  considerar  que  las  obras  adicionales  extemporaneamente  contratadas,  no  obedecieron a ninguna clase de  imprevisto  como  lo  quiere  hacer  notar  la  defensa  en  su alegato, ni a la  modificación  de  sus  especificaciones  técnicas  como lo aduce el procesado,  puesto  que no obra ninguna comunicación de la administración que de cuenta de  dicha   necesidad   como  lo  exigía  el  contrato,  sino  que  de  manera  deliberada  no  fueron  incluidas en la propuesta inicial del contratista pese a  ser   indispensables   para   la   terminación   de   la   obra,   este   hecho  indiscutiblemente  muestra  la sustracción del procesado al procedimiento legal  de  la  licitación  para  ubicarlo  en  el monto que permitía la contratación  directa,  lo que constituye, a no dudarlo, el delito de celebración indebida de  contratos  (art.  146 C.P.), el cual, actualmente no obstante se halla prescrito  por  haber  transcurrido  desde  su realización un término superior a los seis  años y ocho meses.      

Como  resultado  de  comparar  los  items y  valores  contratados  con  los  finalmente  entregados  por  el  contratista, se  observan  inexplicables  diferencias  que  condujeron  a aumentar los valores en  muchos  de  los  rubros  de  la  obra,  así  no se hubieren realizado otros que  lógicamente harían disminuir el valor del contrato.   

Tampoco  se  encuentra  explicación  a  la  circunstancia  de haberse expedido el certificado de disponibilidad presupuestal  número  336, precisamente por el mismo valor del contrato principal en fecha en  la  cual  éste  no  se  había  suscrito,  cuando  lo  procedente  era que este  certificado  se expidiera a nombre de la administración que lo requería, y por  el  monto  de los recursos “disponibles” en el rubro que pretendía ser afectado  con el contrato.   

Pero  hay más, este certificado, junto con  el  registro presupuestal número 308, se encuentran afectados de alteración en  su  contenido,  pues  auncuando  no se cuestiona su autenticidad material, es lo  cierto  que  ellos  corresponden a un contenido no acorde con la verdad toda vez  que   para   la   fecha   en   que   fueron  expedidos,  el  rubro  presupuestal  correspondiente  al  Capítulo  XII, Artículo 51, del Presupuesto de Ingresos y  Gastos  del  Municipio  de  Arauca  de  la vigencia fiscal 88-89 (fl. 121 cno. 1  Corte),  no  contaba  con  disponibilidad  alguna,  pues, como ya se anotó, los  $10.000.oo  que le habían sido incorporados mediante Decreto 130 de 1989 (Enero  10),  habían  sido  comprometidos  con  la  expedición  del  Acuerdo de Gastos  número  024,  y la adición presupuestal por $ 111.997.538,oo, solamente vino a  hacerla  el  Alcalde  Mayor del Municipio, Doctor Acosta Bernal, el 30 del mismo  mes  y año mediante Decreto 156 de 1989, según se estableció de lo que consta  en  el  Libro  de  Ejecución  y  Control  Presupuestal  (fl.183  cno.  1)  y lo  contempló    el   mencionado   decreto   de   traslados   presupuestales   (fl.  159-1).   

Se  tiene  entonces,  que  además de haber  celebrado  el  contrato  número 350 sin contar con la apropiación presupuestal  correspondiente,  lo  cual de suyo implica la realización del tipo que define y  sanciona  el  delito  de  peculado  por  aplicación oficial diferente (art. 136  C.P.)   por  comprometer  sumas  superiores  a  las  fijadas  en  el  rubro  correspondiente  del presupuesto de gastos, también en la actualidad prescrito,  el  sindicado  celebró el contrato con base en un certificado de disponibilidad  que   hizo   expedir  a  sabiendas  de  no  contar  el  presupuesto  con  dichos  recursos.   

Prueba elocuente que el doctor JULIO ENRIQUE  ACOSTA  BERNAL  conoció  de antemano la ausencia de los recursos suficientes en  el  presupuesto para suscribir el mencionado contrato, la constituye el hecho de  que  en  la sesión del Consejo de Gobierno celebrada el 24 de marzo de 1989, se  previó  la  posibilidad de acreditar el rubro correspondiente al capítulo XII,  artículo   51   del   presupuesto   precisamente   por   carecer   de  recursos  presupuestales  (fls.  196 y ss. cno Corte).         

Esta circunstancia corresponde ampliamente a  lo  manifestado  por el sindicado en la diligencia de ampliación de indagatoria  (fl.  71  cno.  Corte)  cuando  afirmó que previamente a la celebración de los  contratos  conocía de la disponibilidad presupuestal de los mismos y a lo dicho  por   el   Secretario  de  Obras  de  entonces,  quien  afirma  que  “el  manejo  presupuestal  era  una  responsabilidad directa tanto del Secretario de Hacienda  como del Alcalde” (fl. 964-2).   

Pero   es   que   además,   en   abierta  contradicción  con  la  normatividad  que  gobierna la materia, el procesado ha  pretendido  hacer  creer  que  el  certificado de disponibilidad presupuestal se  expide  con  fundamento  en los recursos financieros con que cuente el municipio  en   esos   momentos.   Si  ello  fuera  así,  ningún  sentido  tendrían  las  disposiciones  que  regulan  el  presupuesto como acto administrativo con fuerza  jurídica  vinculante  en  la  planeación y ejecución del gasto público, y la  prohibición  de  comprometer  sumas  no  incluidas  o en exceso de los recursos  presupuestalmente  asignados  por el órgano competente, en este caso el Concejo  Municipal.   

De aceptarse la hipótesis propuesta, quien  debería  expedir  tal  constancia, no sería en últimas el jefe de presupuesto  sino  el  Tesorero  Municipal,  funcionario  encargado  de recaudar los recursos  financieros  físicos  de  la  entidad  territorial.  En  otras  palabras dicho,  distinto  es el presupuesto de ingresos y gastos como instrumento de planeación  administrativa,  de los dineros que ingresen a la tesorería de la entidad, cuya  contabilidad   ha   de   ser   llevada   de   manera  independiente.     

Indudablemente, esta conducta, realizada con  conciencia  de su antijuridicidad por el doctor Acosta Bernal, se enmarca dentro  del  contenido típico que recoge el artículo 219 del Código Penal, en el cual  se  define  el  delito  de falsedad ideológica en documento público, por haber  determinado  en  el  jefe  de presupuesto la expedición de documentos públicos  con   contenido   contrario  a  la  verdad  que  poseían  ineludible  vocación  probatoria,  cual es acreditar el cumplimiento del requisito de la existencia de  recursos en el presupuesto para celebrar el contrato.   

Y se afirma que ha de responder a título de  determinador  como  tipo de participación en el delito (art. 23 C. P.), pues si  bien  no estaba entre sus funciones expedir tales certificados de manera directa  como  lo  adujo,  debe tomarse en cuenta que sí era su responsablidad directa y  del  Secretario  de  Hacienda  el  manejo  presupuestal,  como  lo  refirió  el  Secretario  de  Obras  Públicas.  También  las  circunstancias irregulares que  rodearon  dicho  proceso  de  contratación  indican que la cabeza visible de la  administración  municipal  era  la  interesada  a  toda  costa  en suscribir el  contrato   principal   y   el   adicional   en   los  términos  anotados,  aún  transgrediendo  la  obligatoriedad de la licitación que le era exigible dada la  cuantía  de  la  obra por realizar, para cuyo cometido era indispensable que el  Jefe  del  Presupuesto y el Secretario de Hacienda – empleados subalternos de la  administración   municipal-   hicieran  constar  falsamente  la  disponibilidad  presupuestal   que  en  esos  momentos,  como  se  demostró,  era  inexistente.   

Tómese  en  cuenta, además, que por parte  alguna  del proceso obran las tres propuestas de distintos contratistas que dijo  el  procesado  haber  requerido  para  la  celebración de este contrato; que el  Contratista  Miguel  Angel  Bravo Ovalle no se encontraba inscrito en la Cámara  de  Comercio  de Arauca, ni en la Oficina de Planeación Municipal (fls. 166-1 y  179-2);  que  el  diseño de la obra indicaba que su costo directo ascendía a $  96.037.773.oo  (fl.  1038-3) lo cual ameritaba celebrar licitación privada y no  obstante  el  procesado  optó por la vía de la contratación directa; que para  el  momento  de la suscripción del contrato, el presupuesto municipal no tenía  asignada  partida  alguna  para  esa obra, de lo cual era conocedor el procesado  por  haber  sido  advertido  de  ese hecho en la sesión del Consejo de Gobierno  (fl.  197  cno.  1  Corte);  y  que  luego  de  haberse  vencido  el término de  ejecución  pactado,  suscribió  un contrato adicional cuando lo procedente era  su  liquidación, todo lo cual sin lugar a dudas indica el pervertido propósito  de  este  funcionario  de comprometer contractualmente a toda costa los recursos  que  administraba,  así  para  ello debiera acudir a transgredir la fe pública  documentaria.            

Pese  a  los cuestionamientos que se le han  hecho  al  dictamen  de  los funcionarios de la Procuraduría dentro del proceso  disciplinario   que   culminó  con  la  revocatoria  directa  de  la  decisión  sancionatoria,  fundamentada  no  en  la inexistencia de los hechos investigados  como  sí  en  haberse  incurrido  en  irregularidades  de  orden  procesal, los  sobrecostos  de  la  obra  son  evidentes,  pues si bien el concepto rendido con  ocasión  del  proceso disciplinario, en verdad, carece del sustento que permita  llegar  a una tal conclusión y se ignoran, en consecuencia, cuales fueron en el  Municipio  de  Arauca  por  la  época en que se suscribieron los contratos, los  valores  de  mercado  sobre los ítems propuestos por el contratista y aceptados  por  la  administración,  es  lo  cierto  que  finalmente  se  pagaron  mayores  cantidades  de obra de las pactadas contractualmente, sin que obre constancia de  haberse autorizado su realización.   

De  cotejar la propuesta presentada, con la  aceptada  en  el  contrato adicional extemporáneamente suscrito, surge evidente  que  mientras  en  la primera, se ofreció la pradización de solamente un metro  cuadrado,  a  razón  de  $  1.752.86  la unidad, en el adicional se contrataron  5.364.67.  M2,  a  un  costo  de   $  9.903.515.46,  para finalmente, hacer  constar  la entrega de 6.017,84 M2, con un valor de $ 10.548.431.03 sin que obre  razón   justificativa   de   la  diferencia.  Además,  se  cobraron  items  no  contratados  ni  autorizados por la administración, como el caso del relleno en  material  común  dentro  del  rubro  de cimentación, cuyo costo final fue de $  14.437,816.32,  todo  lo  cual  obviamente  redundó  en el incremento final del  valor  del  contrato,  eso  sin contar con las diferencias que se observan en el  item  de carpintería metálica, donde el contratista, según se hizo constar en  el  acta  de entrega final, y sin la correspondiente autorización exigida en el  contrato,     se     dice     que    realizó    obras    superiores    a    las  acordadas.        

Obsérvese, además, por ejemplo, el asunto  relativo  a  la  pintura de la baranda metálica, pues las razones expuestas por  el  procesado  no  se  compadecen  con los términos de referencia, la propuesta  presentada  por  el  contratista  y  con la suscripción del contrato adicional,  esto  es  que  el  aumento  de  los  metros  lineales obedeció a un error en la  proyección  sobre  el color que debía utilizarse el cual hubo de ser corregido  luego  de  haberse  pintado  parte de esa estructura, por cuanto tal afirmación  dista  mucho  de  la  realidad. Pese a haber presentado el contratista propuesta  inicial  de  1360  metros  lineales  de  baranda  metálica omitiendo incluir la  relativa  a  la  pintura,  en  el contrato adicional fueron estipulados 1.500,99  metros  lineales  de  pintura para esa misma obra, surgiendo así una diferencia  de 140.99 metros, superior a la longitud de la baranda.   

Claro  es, desde el punto de vista lógico,  que  la  ejecución  del contrato adicional, como sucede con cualquier contrato,  no  podía  haberse  iniciado  sin que se hubiera perfeccionado. Y, en este caso  era  imposible  determinar  con  anterioridad  a  su  suscripción, y, por ende,  haberse  comenzado  a  pintar  la  baranda,  que  el  volumen  de pintura sería  superior  al  requerido  y  que  esta diferencia se hubiera podido plasmar en el  contrato.   

La pregunta que objetivamente surge de esta  inconsistencia,  no  puede  ser  otra distinta a por qué habiéndose estipulado  que  la  baranda  metálica  tendría  1.360  metros  lineales, para pintarla se  contrataron  1500.99  metros  también  lineales  de pintura?. La respuesta, por  supuesto,  no  se  encuentra  en  la explicación suministrada por el procesado,  sino en los sobrecostos de la obra.   

Lo  cierto  del  caso  es  que las obras no  contratadas  pero  respecto  de  las  cuales  se afirma fueron ejecutadas por el  contratista,  no obedecieron a un “imprevisto” como lo denomina la defensa, pues  no  obra  en  el expediente ninguna comunicación dirigida por el interventor al  contratista   en   donde   se   le  autorice  hacer  las  modificaciones  a  las  especificaciones  técnicas inicialmente determinadas o adicionalmente pactadas,  como tampoco un acta donde se consigne tal autorización.   

Esta   circunstancia   tampoco  encuentra  explicación  satisfactoria  en  el  sistema  utilizado para la celebración del  contrato,  esto  es por el sistema de precios unitarios por obra ejecutada, pues  esta  modalidad  que  no  tiene  el  alcance de modificar el objeto del contrato  inicialmente  celebrado,  y,  como  se  destacó,  en  este  caso la omisión de  incluir  en  el  contrato  principal  las  obras  necesarias  para  terminar  la  construcción,  refleja  simplemente que la apariencia de un hecho imprevisto de  la  esencia  de  los  contratos  adicionales,  fue  el  mecanismo utilizado para  reducir  el  monto  del  contrato  a  bases  que  hacían eludible el sistema de  contratación por vía de la licitación privada.   

Así  aparece  patente  que los parámetros  tenidos  en  cuenta  por  el procesado para contratar no fueron en alguna manera  las   disposiciones   que   regulaban   la   celebración   de   los   contratos  administrativos,  ni  siquiera  las  propuestas contractuales presentadas, mucho  menos  los valores previamente determinados por el consultor que hizo el diseño  de  la  obra  ($96.037.773.oo),  así  se diga que sumados el valor de las obras  entregadas    por    concepto    del   contrato   principal   y   el   adicional  ($107.350.407,02),  sin  contar  con  la reclamación de ajuste de precios hecha  por  el  contratista (fls. 73 y ss. anexo 2), no superan el valor pactado con la  administración ($107.462.840.04).   

Sin  embargo  de lo dicho hasta el momento,  como  no  existen  suficientes  elementos  de juicio que permitan cuestionar las  actas  de  entrega  final  de la obra, para afirmar que allí se hizo constar la  entrega  de  cantidades  realmente  no  ejecutadas,  o  que  los  valores de las  unidades    pactadas   fueron   incrementados   deliberadamente   para   obtener  aprovechamiento  ilícito  y  que  ese  fue  el  procedimiento utilizado para la  apropiación  de recursos oficiales, habrá la Corte de tener por ajustadas a la  realidad  dichos  documentos,  no  quedando en esas condiciones otra alternativa  que  precluir  la  investigación por el delito de peculado por apropiación por  no  encontrar  reunidos los presupuestos procesales para convocar a responder en  juicio al sindicado Acosta Bernal.    

En conclusión, como los delitos de peculado  por  aplicación  oficial diferente (por haberse comprometido sumas superiores a  las   fijadas   en   el   rubro  correspondiente  del  presupuesto  de  gastos),  celebración   indebida   de   contratos   (derivados   de  haberse  omitido  el  procedimiento  de  la  licitación privada y celebrado contrato adicional cuando  el  término  del  principal  había  vencido),  en  la actualidad se encuentran  prescritos  por  haber transcurrido ininterrumpidamente desde su realización un  término  superior a seis años y ocho meses, la única actuación procedente en  relación  con  ellos  es  así declararlo, debiéndose precluir la instrucción  por estos conceptos.   

De  igual manera, también se precluirá la  instrucción  por  concepto  del  delito  de  peculado  por apropiación, por no  existir  prueba suficiente de la que se pueda inferir válidamente que las obras  que   dice   haber   realizado  el  contratista  por  fuera  de  las  propuestas  contractuales   aceptadas   por  la  administración,  no  fueron  efectivamente  ejecutadas,  o  que  fueron  aumentados ilícitamente los precios comerciales de  los  materiales  utilizados, o que fueron pagados al contratista mayores valores  de  los  correspondientes  a  las  obras finalmente entregadas a la Alcaldía de  Arauca,  en  detrimento  del tesoro municipal por apropiarse de esos recursos el  sindicado,         en        beneficio        suyo,        o        de        un  tercero.                

No  sucede  lo  mismo  en relación con los  delitos  de  falsedad  ideológica  en  documento  público, sobre los cuales la  acción  penal mantiene vigencia, y relacionados con haber determinado el doctor  Acosta  en  los  funcionarios  de presupuesto y hacienda la conducta de expedir,  contrariando  la verdad y credibilidad de que gozan los documentos oficiales, el  certificado  de  disponibilidad presupuestal número 336 de fecha 27 de marzo de  1989  y  el certificado de registro presupuestal 308 del 29 de marzo siguiente a  sabiendas  que  no  podrían  ser  ciertos  por  no  contar con el recurso en el  presupuesto,  por  cuyos  hechos  se  formularán cargos al procesado, según se  desprende  de  lo  que  al respecto viene de afirmarse y los cuales se concretan  adelante.         

2.2.-  Contrato  número  375 suscrito el 31 de marzo de 1989 por valor de $ 72.828.143,90 con la  sociedad  “Empresarial  Constructora  Record  Ltda.”   

El objeto del contrato fue “ejecutar por el  sistema  de  precios  unitarios todas las obras necesarias para la construcción  de  las  graderías  de la Manga de Coleo”. El 50 % del valor pactado se imputó  al  presupuesto  de  la  vigencia  88-89,  capítulo  XII, Artículo 51, el cual  sería  cancelado  una vez perfeccionado el contrato; el otro 50% mediante actas  de  entrega  parciales, con cargo a la vigencia fiscal 89-90, sin señalar rubro  específico.  El término del contrato fue de seis meses contados a partir de la  entrega  del  anticipo  y  del acta de iniciación de obra (fls. 1 y ss. Carpeta  2).   

El  mismo  31  de  marzo,  el Secretario de  Hacienda  y  el Jefe de Presupuesto, expidieron el certificado de disponibilidad  presupuestal  número  374, por la suma de $ 36.414.071,95 (50% del contrato) no  por  el  valor  disponible en el rubro correspondiente del presupuesto y, en esa  fecha,   se   expidió   el   registro   presupuestal   (fls.   58,  59  carpeta  2).   

Las obras fueron iniciadas el 12 de mayo de  1989,  según acta que obra al respecto (fl. 81) y el 4 de octubre (fl. 105), se  suscribió   acta   de   autorización   de   obras  adicionales  por  valor  de  ($35.117.417,64),  la  que  se  concretó  en el contrato adicional 01 del 31 de  octubre  de  ese  mismo año ampliando el plazo del principal en tres meses (fl.  6).   

Previa solicitud del contratista (fl. 122),  el  18  de noviembre se suscribió el contrato adicional 02 (fl. 57), en el cual  se  dispuso  la  ampliación del plazo en ciento veinte días debido a la época  de  invierno.  Es  de  destacar  que  pese  a no haberse modificado el valor del  contrato,  el  Secretario de Obras Públicas Municipales, el 18 de julio de 1990  le  expidió  al  contratista una constancia en donde le asigna $14.661.855.20 a  este contrato adicional (fl. 11).   

Aunque  los  certificados de disponibilidad  presupuestal  allegados  al  informativo (fls. 58, 60, 62, 64, 66, 68, 71 y 73),  no  reflejan el monto total cancelado con cargo al presupuesto, ni en el Acta de  entrega  final  de la obra (fls. 113 y ss.) se informa que los valores recibidos  por  el  contratista  hubiesen  sido  superiores,  en  esta acta se deja expresa  constancia  que  el municipio adeuda $10.357.805,83, por concepto de reajustes a  los valores pactados (fl. 116).   

A este respecto, conveniente es recordar que  no  obstante  los  términos de referencia, la obra tendría un costo directo de  $379.351.448.oo  (  fl.s  1011  y  ss.-2)  la propuesta contractual inicialmente  presentada  y  aprobada  por el entonces Alcalde y ahora procesado doctor Acosta  Bernal fue la siguiente (fls. 14 y ss. carpeta 2):   

ITEM   DESCRIPCION                 UN.   CANTIDAD.     VALOR TOTAL   

1.        PRELIMINARES   

1,01   LOCALIZACION                M2       813.9     $       44.365.69   

1,02   CAMPAMENTO                  GL       1.0    $     500.000.00   

1,03          DESCAPOTE  20CM              M2                813.9              $    1.053.495.00   

1,4         NIVELACION  TOPOGRAFICA     M2      813.9   $     115.199.41   

1,05        RETIRO       DE  SOBRANTES         M3           81.54       $      340.380.61   

1,06         MEJORAMIENTO  GRANULAR       M3      406.90   $   8.226.541.44   

1,07   REPLANTEO                   M2             813.89         $      238.993.60   

2.        CIMENTACION                  

2,01   EXCAVACION  MENOR  DE  2  MTS.  M3             104.80         $      244.905.02   

2,02        RELLENO       EN  RECEBO           M2       2.60   $       2.083.37   

2,03   CONTRAPISO                  M2     544.90  $   2.270.178.73   

2,04         IMPERMEABIL.  CIMENTACION            M2             101.80   $     201.485.61   

2,05      SOBRECIMIENTO     3000  PSI            M3           101.80   $     519.959.79   

2,06          CONCRETO  POBRE              M3          2.60    $      142.716.78   

2.07          CONCRETO  ZAPATA             M3                 29.10             $    1.807.558.75   

2,08          CONCRETO  PEDESTALES         M3          9.40    $      615.793.44   

2,09         VIGA       DE  AMARRE              M3                 30.90             $    2.286.161.84   

2.10      RELLENO     MATERIAL  COMUN        M3         75.70   $     133.144.95   

2,11   RELLENO RECEBO COMPACTADO   M2     544.90  $   1.585.075.96   

      

3.        ESTRUCTURAS   

3,01          CONCRETO  ESCALERA           M3          4.50    $      355.598.42   

3,02          CONCRETO  VIGA               M3     150.00  $  12.782.790.00   

3,03          CONCRETO  PREFABRICADOS     M3       69.50  $   6.033.256.78   

3,04          CONCRETO  COLUMNAS           M3                 28.20             $    2.916.506.60   

3,05          REFUERZO  CIMENTACION           KG      20.592.70   $  10.127.489.86   

3,06   REFUERZO CIMENTACION A-37   KG  24.583.00  $  12.044.932.51   

4.        CUBIERTA   

4,01          ESTRUCTURA  METALICA        KG    1.395.20  $   2.166.592.13   

4,02       CANALETA     ACESCO  450        M2      166.70  $   1.022.949.55   

5.        CARPINTERIA METALICA   

5,01     BARANDA    METALICA    HG  2″            ML            169.40   $   4.062.068.01   

6.        PINTURA               

6,01     PINTURA    BARANDA    HG  2″          GL         166.70   $     197.102.75   

6,02           PINTURA  CORREAS             GL             110.00         $      488.711.30   

7.        OTROS                

7,01            ASEO  GENERAL                GL          1.00    $      298.272.00   

      COSTO                  TOTAL                 DE                 LA  PROPUESTA                $  72.825.000.78   

Igualmente,  los  items  incluidos  en  el  contrato adicional (fls. 88 y ss.):   

DESCRIPCION                 UN.   CANTIDAD.     VALOR TOTAL   

EXCAVACION  MENOR            M3     323.83         $     766.466.75   

CONTRAPISO                  M2     180,00         $     794.921.40   

CONCRETO  POBRE              M3       12,00        $      658.692.84   

VIGA             DE  AMARRE              M3       47.00        $    3.477.333.54   

RELLENO            MAT.  COMUN          M3     270.00         $     474.889.50   

CONCRETO    P.    PREFABRICADOS   M3        2.00        $      173.618.90    

CONCRETO  COLUMNAS           M3        5.70        $      589.506.65    

REFUERZO            PDR  60             KG    4.300.00        $    2.144.740.00   

ESTRUCTURA  METALICA        KG    5.500.00        $    8.540.895.OO   

CANALETA  ACESCO             M2     420.00         $   2.577.317.40   

BARANDA  METALICA            ML       40.00        $      959.166.00   

PINTURA  BARANDA             ML       40.00        $       47.295.20   

ESTRUCTURA  

LOZA  MACIZA                 M3       25           $    3.021.820.25   

DESAGUES E INST. SUBT.  

EXCAVACION  MANUAL           M3      123            $     501.286.50   

RELLENO            DE  EXCAVACION      M3      123            $     134.316.00   

CAJA         DE         INSP.  60X60         UN        9            $     239.254.65   

CAJA         DE         INSP.  80X80         UN        3            $     123.601.11   

CAMARA  ELECTRICA            UN        1            $      62.590.50   

TUBERIA            PVC  4″              ML      135            $     687.692.70   

TUBERIA            PVC  6″              ML       10            $      74.164.10   

TUBERIA            PVC  10″             ML      180           $    2.632.032.00   

TUBERIA            PVC  12″             ML      250           $    4.836.000.00   

CAJA           INSPECCION  30×30      UN        5            $      73.233.20   

VALVULA           CHEQUE  12″          UN        1            $     784.550.00   

VALOR            TOTAL  ADICIONAL                            $  35.126.928.63   

También  resulta  importante  recordar las  obras finalmente entregadas por el contratista (fls. 113 y ss.):   

ITEM   DESCRIPCION                 UN.   CANTIDAD.     VALOR TOTAL   

1.        PRELIMINARES   

1,01   LOCALIZACION                M2       813.9     $       44.365.69   

1,02   CAMPAMENTO                  GL       1.0    $     500.000.00   

1,03          DESCAPOTE  20CM              M2   1.189.50  $   1.539.665.01   

1,4         NIVELACION  TOPOGRAFICA        M2       813.90   $     115.199.41   

1,05        RETIRO       DE  SOBRANTES        M3      237.90  $     994.097.88   

1,06         MEJORAMIENTO  GRANULAR       M3      205.76   $   4.159.974,38   

1,07   REPLANTEO                   M2             813.90         $      238.993.60   

1,08     RELLENO    MAT.    COMUN  COMP.          M3         1.225.00        $    5.154.800.00   

2.        CIMENTACION                  

2,01   EXCAVACION  MENOR  DE  2  MTS.  M3             104.80         $      248.049.02   

2,02        RELLENO       EN  RECEBO           M2       0.00   $           0.00   

2,03   CONTRAPISO                  M2     544.90  $   2.270.178.73   

2,04         IMPERMEABIL.  CIMENTACION    M2         .00   $           0.00   

2,05      SOBRECIMIENTO     3000  PSI     M3         .00    $             0.00   

2,06          CONCRETO  POBRE              M3          2.60    $      142.716.78   

2.07          CONCRETO  ZAPATA             M3                 33.99             $    2.111.268.12   

2,08          CONCRETO  PEDESTALES         M3          5.94    $      389.129.04   

2,09         VIGA       DE  AMARRE              M3                 30.90             $    2.286.161.84   

2.10      RELLENO     MATERIAL  COMUN        M3         75.70   $     133.144.95   

2,11   RELLENO RECEBO COMPACTADO   M2       1.17   $       3.403.45   

      

3.        ESTRUCTURAS   

3,01          CONCRETO  ESCALERA           M3          4.50    $      355.598.42   

3,02          CONCRETO  VIGA               M3     111.67  $   9.516.391.06   

3,03          CONCRETO  PREFABRICADOS     M3       69.50  $   6.033.256.78   

3,04          CONCRETO  COLUMNAS           M3                 28.20             $    2.916.506.60   

3,05          REFUERZO  CIMENTACION           KG      20.592.70   $  10.127.489.86   

3,06   REFUERZO CIMENTACION A-37   KG  24.583.00  $  12.044.932.51   

4.        CUBIERTA   

4,01          ESTRUCTURA  METALICA        KG    3.498.65  $   5.433.018.60   

4,02       CANALETA     ACESCO  450        M2      166.70  $   1.022.949.55   

5.        CARPINTERIA METALICA   

5,01     BARANDA    METALICA    HG  2″            ML            169.40   $   4.062.068.01   

6.        PINTURA               

6,01     PINTURA    BARANDA    HG  2″         GL          166.70   $     197.102.75   

6,02           PINTURA  CORREAS            GL           110.00      $      488.711.30   

7.        OTROS                

7,01            ASEO  GENERAL               GL        1.00   $     298.272.00   

      COSTO               TOTAL               DEL               CONTRATO  PRINCIPAL        $   72.808.131.11   

En  cuanto  al Contrato Adicional entregó:   

DESCRIPCION                 UN.   CANTIDAD.     VALOR TOTAL   

EXCAVACION  MENOR            M3     323.83         $     766.466,75   

CONTRAPISO                  M2     177.84         $     740.709.86   

CONCRETO  POBRE              M3       12.00        $      658.692.84   

VIGA             DE  AMARRE              M3       47.00        $    3.477.333.54   

RELLENO            MAT.  COMUN          M3     270.00         $     474.099.50   

CONCRETO    P.    PREFABRICADOS   M3        2.00        $      173.618.90    

CONCRETO  COLUMNAS           M3        5.70        $      589.506.65    

REFUERZO            PDR  60             KG    4.361.00        $    2.144.739.80   

ESTRUCTURA  METALICA        KG    5.500.00        $    8.540.895.OO   

CANALETA  ACESCO             M2     420.00         $   2.577.317.40   

BARANDA  METALICA            ML       40.00        $      959.166.00   

PINTURA  BARANDA             ML       40.00        $       47.295.20   

ESTRUCTURA  

LOZA  MACIZA                 M3       25.00        $    3.021.820.25   

DESAGUES E INST. SUBT.  

EXCAVACION  MANUAL           M3     123.00         $     501.286.50   

RELLENO            DE  EXCAVACION      M3      123.00        $      134.316.00   

CAJA         DE         INSP.  60X60         UN        9.00        $      239.254.65   

CAJA         DE         INSP.  80X80         UN        3.00        $      123.601.11   

CAJA         DE         INSP.  1X1           UN       11.00        $      787.033.50   

CAMARA  ELECTRICA            UN        1.00        $       62.590.50   

TUBERIA            PVC  4″              ML     135.00         $     687.692.70   

TUBERIA            PVC  6″              ML       10.00        $       74.164.10   

TUBERIA            PVC  10″             ML     180.00         $   2.632.032,00   

TUBERIA            PVC  12″             ML     250.00         $   4.836.000.00   

CAJA           INSPECCION  30×30      UN        5.00        $       73.233.20   

VALVULA           CHEQUE  12″          UN        1.00        $      784.550.00   

VALOR            TOTAL  ADICIONAL                            $  35.117.418.23   

       

Valor  total  contratos  375  y  Adicional  $107.925.549.34   

Nótese,  que  al igual que sucedió con el  contrato  350,  en  éste,  desde  el  mismo  momento  de  la  suscripción  del  principal,  dada  la  magnitud  de  la  obra  a  realizar,  surgía  evidente la  necesidad  de  acudir  al  sistema de licitación privada previsto en el Código  Fiscal  del  Municipio  de  Arauca,  por  virtud  de que el valor superaría con  facilidad  los  $75.000.000.oo  establecidos  como  límite  a  la contratación  directa.   

No  otra  explicación  se  encuentra en la  exorbitante   diferencia   que  se  presenta  entre  las  cantidades  y  valores  determinados  por los estudios y diseños de la obra, la  propuesta inicial  y  la  contratada  adicionalmente,  como  en  el  caso  de los items denominados  excavación  menor,  viga  de  amarre, relleno de material común, la estructura  metálica,  y  la  canaleta  Acesco,  para  sólo  citar  algunos  ejemplos  que  indicarían   que   los   términos  de  referencia  fueron  insuficientes,  que  obviamente  no  sería  el  caso,  por  cuanto  la  propuesta contractual debió  ajustarse  a ellos, o que este fue el mecanismo utilizado para eludir el sistema  de  la  contratación  por  vía de licitación, que es la respuesta que más se  acomoda  al  interrogante  que viene de plantearse, si se considera, además, la  expedición  fraccionada  de los certificados de disponibilidad, no por el valor  disponible  en  el  presupuesto  sino por el valor del contrato imputable a cada  vigencia y lo sucedido con el contrato 350 para la misma obra.   

Aquí  tampoco  tiene  cabida  la respuesta  brindada  por el procesado en la diligencia de ampliación de indagatoria cuando  adujo  que “en este caso se paga es la cantidad de obra que se haya hecho, no la  que  diga  el  contrato  ni  la que diga la propuesta”, pues de ser esto cierto,  sobrarían  las  previsiones  normativas sobre los parámetros a tener en cuenta  en  la  contratación  administrativa  con el Municipio de Arauca (Dto. 222/83 y  Acuerdo   033/88)  y  la  exigencia  de  que  el  compromiso  contractual  quede  consignado  por escrito, pues el objeto del contrato puede consistir, según esa  particular  concepción  del  procesado, en las exigencias extracontractuales de  la  administración  y  en lo que a bien tenga cumplir el contratista. Nada más  alejado  de la realidad y el régimen jurídico que rige el manejo de los bienes  públicos.              

Debe destacarse, en el mismo sentido, que el  sistema  de  precios unitarios como mecanismo de contratación, en manera alguna  autoriza  alejarse  del  objeto mismo del contrato, pues si bien la propuesta es  un  estimativo  de  las obras requeridas para su terminación, ello no significa  que  esa  modalidad  permita  disminuir  abiertamente  los  valores que una obra  requiera  para  ajustar  la  propuesta  a la modalidad de contratación que más  convenga particularmente a los sujetos intervinientes.   

Mucho menos el sistema de precios unitarios  permite  la  realización  de “obras adicionales” a las contratadas, porque ello  naturalmente   cambiaría   el   objeto   de   contratación,   debiéndose,  en  consecuencia  celebrar  uno  nuevo.  Tampoco  mediante el aumento en los precios  contratados,  se llega a esa conclusión por cuanto para precaver la posibilidad  de  conflicto  por ese motivo, la ley ha establecido el procedimiento relativo a  la  “revisión  de  precios”.  Esta modalidad de contratos adicionales solamente  puede   ser   utilizada  cuando  se  presentan  “imprevistos”  es  decir  aquél  acaecimiento  fáctico  que  impide  que  el  contrato principal siga adelante a  menos  de  corregirse  mediante  la adición contractual correspondiente por que  las  unidades  de  obra  inicialmente  pactadas  resultan  insuficientes para el  cumplimiento  de  su  objeto.  Tal sería el caso, por ejemplo, cuando se estima  que  la  excavación  que requeriría la obra es de 200 metros cúbicos, pero al  encontrarse  con  la  presencia  de  fallas  geológicas, es necesario hacer una  cantidad  mayor.  Este  no  fue  el  caso presente: en parte alguna del contrato  adicional  que  se  analiza se precisa el hecho sobreviniente que lo justifique;  contrariamente,  con  toda  naturalidad  se  habla  de  la  necesidad  de “obras  adicionales”  sin  explicar la razón de ser de ellas, explicación que no puede  encontrarse  en  argumento  distinto a que las obras relacionadas en el contrato  adicional  eran  necesarias  para  la terminación total de la obra como reza el  contrato,  sin  embargo,  no  fueron  contempladas  a fin de obviar el mecanismo  legal de la licitación privada.   

Por  esos motivos, los argumentos expuestos  en   sentido  contrario  por  el  defensor  no  pueden  encontrar  eco  en  esta  oportunidad  procesal,  pues  parte de la concepción errada de que el valor del  contrato  estaba  determinado por la propuesta y no por la realidad de la obra a  ser ejecutada.   

De  admitirse una posición así, llevaría  al  criterio  errado de concluir que son los contratistas quienes establecen las  necesidades  de inversión de la administración y  que no le corresponde a  ésta,  con  fundamento  en  los  diseños  previamente elaborados, delimitar el  alcance  y  contenido  de las propuestas contractuales que deben ser presentadas  por  los  aspirantes  a  convertirse  adjudicatarios de los contratos oficiales.  Mayor  fundamento  tiene  lo  dicho,  si  se  da  en considerar que dentro de la  intención  de  la  administración  está la de recibir ofertas tendientes a la  realización  de  “todas  las  obras necesarias para la culminación de la obra”  cuya  ejecución  se  proyecta como se plasmó expresamente en los contratos que  son materia de pronunciamiento.   

                 

Tampoco   tiene   cabida  la  afirmación  defensiva  en  el sentido de que avanzada la obra se estableció la necesidad de  pactar  la  realización  de  otras  adicionales,  por cuanto, como se ha venido  repitiendo  a  lo largo de este pronunciamiento, tales obras no obedecieron a la  presencia  de  “imprevistos” cosustanciales a los contratos de adición, sino al  mecanismo  elusivo  utilizado  para no contratar por medio de la licitación que  garantizaría  mayor  imparcialidad, claridad, transparencia y equilibrio en las  propuestas  contractuales, a más de ser el medio democrático por excelencia en  aras  de  mantener  incólume  la  igualdad de oportunidades de los particulares  para   acceder   a   los   beneficios   que  implica  la  contratación  con  el  Estado.   

Mucho  más  claro  resulta  este  perverso  propósito,  cuando  se  establece  que  por parte alguna del expediente obra la  convocatoria  que  se  dice  fue  hecha para que tres aspirantes presentaran sus  propuestas,  y que de ellas se escogió la mejor, lo cual, de una parte, conduce  a  restarle  credibilidad  al dicho del procesado, y, de otra, comprueba una vez  más  la  torcida  intención de apartarse de las pautas establecidas legalmente  para la contratación administrativa.   

Resulta  contradictorio,  igualmente,  el  planteamiento   de   la   defensa,   cuando  alude  que  las  obras  adicionales  necesariamente  recaen  sobre  objeto diferente del contrato principal “así sea  dentro  de  un  mismo  contexto de obra o de servicio”, pues si esta afirmación  fuera  cierta, a partir de confundir el objeto contractual con las partes que lo  integran,  llevaría  necesariamente  a  concluir que mediante este mecanismo se  modifica  el  objeto  del  contrato  principal,  lo  cual no es permitido por el  Decreto  222  de 1983 ni el Código Fiscal del Municipio de Arauca, pues en esos  eventos   indispensable   resulta   la   celebración   de  un  nuevo  contrato.   

De ahí que la atipicidad en la conducta del  doctor  Acosta  Bernal,  que  pregona su defensor, fundada en la inaplicabilidad  del  régimen  establecido en el Decreto 222 de 1983 a los contratos por los que  se  le  investiga,  no  tenga  asidero  jurídico. Tanto es así que en ellos se  estipuló  expresamente  que  el  marco  normativo  que los regía era el citado  Estatuto de Contratación y el Código Fiscal del Municipio.   

Por   ello   las  referencias  normativas  contenidas  en  el  tipo  de  celebración  indebida  de  contratos no deben ser  establecidas  solamente  a  partir  de  las normas específicas que gobiernan el  proceso  de contratación en determinada entidad, sino del resultado de integrar  las  generales  de orden nacional que regulan la materia, más aún cuando en el  texto  escrito  del  convenio se señala expresamente que el marco jurídico que  lo rige está integrado por varios cuerpos normativos.   

En  este caso, concluye la Corte, el doctor  Julio  Enrique  Acosta  Bernal  realizó  el  injusto  típico  previsto  en  el  artículo  146  modificado por el Decreto 141 de 1980, pues celebró el contrato  375  que  viene  de  analizarse,  sin  observar  el  requisito de la licitación  privada que le era exigible aplicar.   

No   obstante   haberse   acreditado   la  realización  típica  de  esta conducta, la circunstancia de haber transcurrido  ininterrumpidamente  más de seis años y ocho meses desde su ejecución, indica  que  la acción penal estatal para perseguirla y sancionarla se halla prescrita,  razón por la cual se impone su declaración en esta providencia.   

   

Finalmente,  en  lo  que  respecta  a  la  constancia  expedida  el  18  de  julio de 1990 por el Ingeniero Victor Carvajal  Reyes,  Secretario  de Obras Públicas Municipales de Arauca (fl. 11 Carpeta No.  2),  en  la cual hace constar que el contrato adicional número 02 tuvo un valor  de  $14.661.855.20,  sin  que  ello  tenga  soporte  en  el  contrato al cual se  refiere,  es  del caso disponer que sean compulsadas las copias respectivas para  ante  la  Fiscalía  General  de  la  Nación  a  efecto  de  que  se señale el  funcionario  encargado de adelantar la investigación penal a que haya lugar por  este hecho.   

2.3.-  Contrato  379   suscrito   el  31  de  marzo  de  1989  por  $  37.220.588.12.              

Celebrado  entre  el  Municipio  de Arauca,  representado  por JULIO ENRIQUE ACOSTA BERNAL, con el Ingeniero POLICARPO PINZON  FLOREZ  cuyo  objeto  fue ejecutar por el sistema de precios unitarios todas las  obras  necesarias  para  la  construcción  de la cimentación de las torres del  Concejo  Municipal,  Empresas  Públicas  y Biblioteca del Centro Administrativo  Municipal (Carpeta No. 3).   

La  forma  de contratación fue la directa,  (art.  139.1 del Código Fiscal del Municipio de Arauca), bajo el régimen legal  del  Código  Fiscal  y el Decreto Ley 222-83. En el contrato se estipuló   un  plazo  de  45  días  para  la  entrega  de  las obras. El 50% del valor del  contrato  se  imputó  a  la  vigencia  88-89 ( Capítulo XII- art. 10) y el 50%  restante  con  cargo  el  presupuesto  89-90,  con la aclaración que su pago se  haría por entregas parciales.   

Las obras fueron iniciadas el 15 de mayo de  1989  bajo  la  interventoría  del  Ingeniero Alvaro Pardo de la firma Hidrotec  Limitada  (fl.  19)  suspendidas  temporalmente  el  26 de junio de 1989  y  reiniciadas  el  14 de diciembre (fl. 20) debido a la intensidad de las lluvias,  pues  dicha  circunstancia  impedía realizar los rellenos al nivel de las vigas  de  amarre,  y  las placas de contrapiso no podían empezar a fundirse hasta que  no  se  diera  inicio  a  la  fundición  de  las  columnas según se adujo (fl.  22).   

Aunque  en  su  ejecución no se evidencian  diferencias  en  relación  con  la  cantidad  de  obra contratada o los valores  pactados,  al  igual  que  en  los contratos anteriores, en éste no se expidió  certificado  de  disponibilidad  presupuestal por la suma disponible en el rubro  correspondiente  sino  por  el  valor  del contrato a celebrar, lo cual, si bien  hace  patente  la  particular  manera  de actuar el procesado en comprometer los  recursos   oficiales  por  él  administrados  por  fuera  de  las  regulaciones  presupuestales,  esta  sóla  circunstancia  para  el caso constituye apenas una  irregularidad  que  no  alcanza  a  configurar  la  realización  del  delito de  celebración  indebida  de contratos, pues de todas maneras tal certificado y el  registro  presupuestal  que soportó la suscripción, sin los cuales el contrato  no  podía  ser  celebrado por ser de su esencia de conformidad con el artículo  122  del  Acuerdo  033  de  1988,  fueron  expedidos  con  base  en  el  recurso  presupuestal  existente, siendo la solución al momento de calificar el sumario,  precluir la instrucción por este concepto.    

Debe  aclararse  que el certificado de  disponibilidad  presupuestal  número  320 expedido el 4 de enero de 1990 por el  Jefe  de  Presupuesto  y  el Secretario de Hacienda por valor de $ 18.610.294,06  (fl.  17  carpeta  3)  no  corresponde  a los valores contractualmente pactados,  sobre  cuya  existencia  no supo dar explicación el procesado, pero el defensor  posteriormente  allegó  una  constancia mediante la cual el Jefe de Presupuesto  del  Municipio  de  Arauca  certifica  que  no  fue utilizado en dicho contrato,  “quedando  sin  validez  para  realizar  pagos  sobre  los mismos” (fl. 241 Cno.  Corte),  es  lo  cierto   que  dicho  documento  se  constituye  en muestra  elocuente  de  la  incertidumbre  presupuestal  que  acarreó  la expedición de  certificados  de disponibilidad por el valor del contrato a celebrar y no por la  suma disponible presupuestalmente como lo exige la ley.   

Pese  a  lo  certificado  por  el  Jefe de  Presupuesto,  como  es  entendido  que  con  fundamento  en  los certificados de  disponibilidad  expedidos  se autorizaba a la Tesorería para girar los recursos  contemplados  en  ellos,  se deberán compulsar copias para que se investigue si  dicho  documento  sirvió  de  sustento  de algún pago con cargo al presupuesto  municipal  de  Arauca,  pues es precisamente esa manera particular de manejar el  erario  la que determinó que el doctor Acosta Bernal comprometiera recursos sin  existir  la  partida  correspondiente en el Presupuesto, tal y como se demostró  en  el caso del contrato 350 para cuya suscripción se allegó el certificado de  disponibilidad  presupuestal  número 336 y el registro presupuestal número 308  sin  existir en el presupuesto, para la fecha en que fueron expedidos, partida a  la              cual              pudiera              imputarse              el  gasto.                  

2.4.- Contrato  381,  suscrito el 31 de marzo de 1989 por $ 71.140.568.oo, entre el Municipio de  Arauca  y  la  firma  HUNOS CONSTRUIR LTDA., para la construcción de la piscina  con olas del parque recreacional.   

La  forma de contratación fue directa, es  decir  sin  acudir  al  mecanismo de la licitación, y por el sistema de precios  unitarios   según   la  propuesta  técnica  y  económica  presentada  por  el  contratista.   

El  plazo  para  su  ejecución fue de 120  días,  señalándose  igualmente  que  el  50  %, a título de anticipo, sería  cancelado  con  cargo  al  presupuesto  de la vigencia Fiscal 88-89, en el rubro  correspondiente  al Capítulo XII, artículo 48 y que el 50% restante, con cargo  a  la vigencia fiscal 89-90, sin establecer rubro específico al cual hacerle la  imputación (fls. 1 y ss. carpeta 4).   

Las obras fueron iniciadas el 15 de mayo de  1989  (fl.  73)  bajo  la  interventoría  del  arquitecto PEDRO PABLO RODRIGUEZ  CASTRO  (fl. 73). El 13 de septiembre se celebró el contrato adicional 01 en el  cual  se  amplió  el plazo en 227 días (fl. 78). La ejecución de las obras se  suspendió  el 22 de diciembre de ese año (fl. 74) aduciéndose la necesidad de  reinstalar  los  accesorios  de  pared  y  el  suministro de tubería de pvc, se  reinició  el  cumplimiento  del  contrato el 9 de enero de 1990 (fl. 76) siendo  nuevamente  suspendido  el 23 de julio debido al fuerte invierno en la zona (fl.  77),  para  disponerse finalmente su liquidación por haberse cumplido su objeto  (fl. 64).     

En primer término se aprecia que mediante  Acuerdo  número  004  de   29  de febrero de 1988, el Concejo Municipal de  Arauca,  fijó  el  Presupuesto  de  Rentas e Ingresos y Gastos para la Vigencia  Fiscal  del  1o.  de  abril  de 1988 al 31 de marzo de 1989. En dicho documento,  dentro  del  Capítulo  XII, relativo a la Secretaría de Obras Públicas, no se  incluyó  el  artículo  48 referido en el contrato (fls. 121 y ss. Cno. Corte),  como  tampoco  a  él  se  refirió el Acuerdo 023 del 7 de octubre de ese año,  mediante   el   cual   se   hicieron   algunos   contracréditos   (fls,  155  y  ss.).   

Por  Acuerdo 027 de 13 de octubre de 1988,  el  Concejo Municipal autorizó al Alcalde “hasta el treinta y uno (31) de marzo  de  mil  novecientos ochenta y nueve, para que previo el lleno de los requisitos  legales  ordene  la  apertura  de créditos adicionales y efectúe los traslados  presupuestales  convenientes  para salvaguardar el equilibrio presupuestal” (fl.  160 cno. Corte).   

Según  lo  consignado  en  el  libro  de  ejecución  presupuestal,  pues  no  se logró obtener dicho acto administrativo  pese  a  haberse solicitado, mediante Decreto 122 de 22 de diciembre de 1988, en  el  presupuesto  de  la vigencia Fiscal 88-89 se incorporó el rubro 48 relativo  al  “Diseño,  Construcción,  Terminación, Parque Acuático de Arauca”, dentro  del  Capítulo  XII  “Gastos  de  Inversión  Secretaría  de O.O.P.P”., con una  apropiación  inicial  de  $  105.000.000.oo.,  los  cuales fueron comprometidos  mediante  Acuerdo  de  Gastos  número  19  de  la  misma  fecha,  con  un saldo  disponible de cero pesos (fl. 184 cno. 1 Fiscalía).   

No  obstante  lo reflejado en el libro que  viene  de  mencionarse,  el  Jefe  de Presupuesto con fecha 31 de marzo de 1989,  expidió  el  certificado  de Disponibilidad Presupuestal número 373 en el cual  hizo  constar  una  disponibilidad  de $ 35.570.284.oo a favor de la firma Hunos  Construir  para la “Construcción de la Piscina con Olas del Parque recreacional  de  Arauca”  (fl. 82 carpeta 4) y certificó su registro por ese valor (fl. 83),  en  esa  misma  fecha,  mediante  anotación a lápiz, en el libro de ejecución  presupuestal  constituyó  la  reserva  presupuestal  por  el valor pendiente de  pago.             

Quiere  decir  lo  anterior,  que  si  los  $105.000.000,   asignados   al   rubro   presupuestal   correspondiente   fueron  comprometidos  mediante  acuerdo  de gastos del 22 de diciembre de 1989, para la  fecha  de  suscripción  del  referido contrato no existía la partida a la cual  imputarle  el  costo  del mismo, de donde se concluye que fue firmado sin contar  con   el   recurso  que  la  ley  exige  esté  contemplado  previamente  en  el  presupuesto,  lo  cual  constituye el delito de peculado por aplicación oficial  diferente.   

Igualmente, en cuanto al otro 50% del valor  del  contrato,  imputado  al  presupuesto  de  la  vigencia  fiscal  89-90,  sin  comprometer  algún rubro específico, (fl. 2 carpeta 4), es pertinente destacar  que  a  folio  80  de la misma carpeta, obra fotocopia de la cláusula adicional  denominada  “Otro  Sí”,  en  la  cual  se  establece  que  dicho  porcentaje se  imputaría  al  Programa  IV, Subprograma 35, pese a no aparecer fecha cierta en  que tal contrato adicional fue celebrado.   

No   obstante  esa  aclaración,  fueron  expedidos  certificados  de  disponibilidad  presupuestal  en  los  que  el pago  correspondiente  al  saldo se imputó indistintamente a los subprogramas 35 y 36  (fls. 84 y 86 carpeta 4).   

La  explicación que al respecto otorga el  procesado  en  la  ampliación de indagatoria, consiste básicamente en señalar  que  tanto  el  rubro  35  como  el  36 podían resultar comprometidos con dicho  contrato,  la  cual  no se compadece con las normas que regulan la contratación  administrativa  ni mucho menos las relativas al manejo presupuestal, pues de ser  ello  cierto,  sobrarían  tales  disposiciones  y  bastaría  con  celebrar  el  contrato  sin  que  resultara afectado ningún rubro específico. Igualmente, de  aceptarse  una tal postura no tendría sentido la exigencia de la disponibilidad  presupuestal,  el  posterior  registro  presupuestal  y  los  artículos  136  y  146   y  del  Código Penal vigente para la época, que definen y sancionan  los  delitos de peculado por aplicación oficial diferente por comprometer sumas  superiores  a  las  fijadas  en  el  presupuesto,  o  celebrar  contrato  sin la  observancia de los requisitos legales esenciales, respectivamente.   

El  doctor Acosta Bernal, para celebrar el  contrato  referido,  también  omitió  considerar  que  según  la información  suministrada  por  el  Jefe de la División Técnica de la Secretaría de Obras,  la  empresa  Hunos  Construir  Ltda.  según  el registro de proponentes, podía  contratar  con  el municipio hasta por la suma de $50.000.000.oo (fl. 81 Carpeta  4),  lo que la incapacitaba para celebrar el contrato en la cuantía por el cual  fue suscrito.   

La  acción  penal  por  los  delitos  de  peculado  por  aplicación  oficial diferente por comprometer sumas superiores a  las  contempladas  en  el presupuesto (art. 136 C.P.) y celebración indebida de  contratos  (art.  146 ejusdem) se halla prescrita por haber transcurrido más de  seis  (6)  años  y  ocho  (8)  meses  desde su realización (marzo 31 de 1989),  conforme   lo   disponen   los   artículos  80  y  82  del  estatuto  punitivo,  imponiéndose su declaración en esta providencia.   

No  sucede  lo  mismo  en relación con el  punible  de falsedad ideológica en documento público (art. 219) del cual ha de  responder  a  título  de  determinador  el sindicado doctor Acosta Bernal, cuya  realización  se  le  imputa  por  haber  requerido  del  jefe de presupuesto la  expedición  del  certificado de disponibilidad presupuestal número 373 (fl. 82  carpeta  4)  a sabiendas de no reflejar un contenido cierto por ser conocedor de  la  inexistencia del recurso, y en el cual se hizo constar la disponibilidad del  recurso,  contrariando  lo  consignado en el libro de ejecución presupuestal de  esa  vigencia  (fl.  184  cno. 1 Fiscalía).         

Y  aunque  no se cuestiona la autenticidad  material  del  documento,  sino  su  contenido,  la  forma de participación del  doctor  Acosta  Bernal por la que se concreta el cargo por falsedad ideológica,  deviene  de haberse acreditado en el proceso que si bien dentro de sus funciones  como  Alcalde  no  se  encuentra  la de expedir el referido documento, sí la de  suscribir  el  contrato  que  no  podía  ser  firmado sin haberse acreditado la  disponibilidad  del  recurso, de cuya inexistencia tenía conocimiento el propio  Alcalde  por haber sido expresamente autorizado por el Consejo para efectuar las  operaciones  presupuestales  tendientes  a  mantener  su equilibrio, dado que el  rubro  al  que  iría  a  imputarse  el  gasto  no  contemplaba una partida para  soportarlo.   

   

De  ahí  que, al tener conocimiento de no  contar   con   los  recursos  suficientes  que  le  permitieran  comprometer  el  presupuesto  municipal, su afán por tener obras que presentar y sin causa legal  que  justifique  la  conducta  lo llevó a requerir consciente y voluntariamente  del  subalterno  la  expedición del citado certificado no obstante saber que el  documento  no  contenía  la  verdad,  y que la expedición en tales condiciones  comportaría  un  atentado  a  la  credibilidad  de  que  gozan los instrumentos  oficiales.  Si  el jefe de presupuesto no tenía facultad para celebrar contrato  alguno,  cómo  suponer  fundadamente  que actuó por fuera de las instrucciones  recibidas del Alcalde?.   

2.5.- Contrato  382   suscrito   el   31   de  marzo  de  1989  por  $  2.400.000.oo.(Carpeta 5).   

Contrato de prestación de servicios entre  el  Municipio de Arauca y José Francisco Rodríguez Ataya para la Compactación  del  Lote  destinado  a  la  Construcción de Vivienda para el Fondo de Vivienda  Popular del Municipio.   

Pese  a la precaria información obtenida,  el  contrato  contempla  que  “El  pago  de  los  valores a que se compromete el  Municipio  se  subordina  a las apropiaciones presupuestales que para ese efecto  se  hagan  con cargo al presupuesto del Municipio para la vigencia fiscal 88-89,  CAP XII, ART. 46” (fl. 2 carpeta 5).   

Si  se da en considerar que dicho rubro no  fue  contemplado  en el presupuesto de la vigencia mencionada, como tampoco  aparece  prueba  documental  que indique su incorporación o adición posterior,  ha   de   concluirse   que  dicho  contrato  fue  suscrito  sin  contar  con  el  correspondiente  soporte,  pese  a  que  el  jefe  de  Presupuesto  expidió  el  certificado  de  disponibilidad por el mismo valor del contrato (fl. 3), de suyo  implica  la  realización  de  los  tipos que definen y sancionan los delitos de  peculado  por  aplicación  oficial  diferente  (art. 136 C.P.) en la actualidad  prescrito   siendo  imperativo  aquí  declararlo,  y  falsedad  ideológica  en  documento  público  (art.  219  C.P.)  cuya acción penal se encuentra vigente,  debiendo  responder  a  título  de  determinador el procesado Acosta Bernal por  este  hecho,  por  haber sido expedido el documento en las mismas circunstancias  ampliamente  reseñadas  a  lo  largo  de  esta  providencia,  esto  es,  que la  iniciativa  de  transgredir  la fe pública documental no pudo partir de persona  distinta  al  funcionario  directamente  interesado y facultado para celebrar el  contrato   por   un   monto   que   sabía   no   se   hallaba  disponible  para  comprometer.        

Recuérdese,  además, que el contrato fue  suscrito  el  último  día de la correspondiente vigencia fiscal, y que el día  anterior,  el Alcalde Municipal expidió el Decreto 156 mediante el cual dispuso  algunos  traslados presupuestales, acreditando el capítulo correspondiente a la  Secretaría  de  Obras  Públicas, sin que resultara afectado el artículo 46 de  que  habla  el  Contrato,  no obstante la cláusula que en renglones previos fue  transcrita.   

Sobre este contrato el procesado adujo que  no  se  requería  que  el  contratista  se  hallara  inscrito en el registro de  proponentes  porque  se trataba simplemente de la prestación del servicio de un  vibro-compactador  a ser utilizado sobre el lote de terreno en el cual se hallan  ubicadas  las  casas  para los jueces, en explicación que sin lograr desdibujar  el  contenido  fáctico  de  la  imputación  que  se  le  formula, contribuye a  exteriorizar    el   desgreño   con   que   administró   los   bienes   a   su  cargo.   

2.6.- Contrato  388  de  marzo  31 de 1989 por $ 25.136.820.oo   (Carpeta 6).   

Celebrado con la firma Calderón, Pradilla  y   Cia.   Limitada,  para  la  interventoría  técnico  administrativa  de  la  construcción  del  velódromo  en  el  Municipio de Arauca a un plazo de cuatro  meses.  El  50 % se imputó a la vigencia 88-89 Capítulo XII, artículo 50 y el  50%  restante,  a  la  vigencia  89-90  sin  especificar  rubro  (fl. 69 carpeta  6).   

Al efecto en la misma fecha fue expedido el  certificado  de  disponibilidad  presupuestal  número  379  por valor de $  12.568.410.oo  (fl.  93),  se efectuó el correspondiente registro (fl. 92) y se  constituyó  la  reserva  para la siguiente vigencia (fl. 183 cno. 1 Fiscalía),  aunque    mediante   anotación   a   lápiz   en   el   libro   de   ejecución  presupuestal.   

   

Según  el  texto del citado documento, el  valor  del  contrato  “contempla  los  sueldos que se le cancelarán al personal  vinculado  en el proyecto, los viáticos y prima de localización, como también  los  costos  directos  que  el contratista deba asumir durante la ejecución del  contrato, al cual se le aplicó un factor multiplicador así:   

1.-  Un  factor  multiplicador  de  2.70  respecto  de  los  sueldos efectivamente pagados al personal de nómina empleado  en los trabajos.   

2.-   Un  factor  multiplicador  de  1.8  aplicable  a  los  costos  ocasionados  por  viáticos y prima de localización,  y   

3.-  Un  factor  multiplicador  de  1.1 en  relación  con  los  costos  directos que demande el interventor en cumplimiento  del objeto del presente contrato”.   

Se  estableció  además  que  “salvo  lo  dispuesto  en  el  Título  IV  del Decreto-Ley 222/83, cuando haya necesidad de  cambiar  o  modificar  el  plazo  o  el  valor  convenido  y no se tratare de la  revisión  de  precios,  se suscribirá un contrato adicional teniendo en cuenta  lo   establecido   en  el  art.  58  del  Decreto-Ley  222/83  y  demás  normas  concordantes”.   

La  ejecución  se  inició el 17 de abril  siguiente  (fl.  68)  y el 2 de agosto, el contratista solicitó la prórroga en  el   plazo   pactado,  por  cuanto  las  obras  sobre  las  que  debía  ejercer  interventoría  “aún  se  están  desarrollando” (fl. 60). Solicitó igualmente  que  a  partir  de  dicha  prórroga  los costos fueran determinados mediante el  sistema  de  “gastos  mensuales reembolsables afectados por un multiplicador que  será  el  mismo  considerado  en  el contrato actual”, para lo cual adjuntó el  análisis de esos valores.   

No  obstante  haber  sido  aprobada  dicha  solicitud  por la Secretaría de Obras y el Alcalde Municipal el 15 de agosto de  1989  (fl. 59), solamente hasta el 9 de noviembre, esto es cuando el término de  duración  del  contrato  principal  ya se había vencido desde el 17 de agosto,  dicho  acuerdo se concretó en el Contrato Adicional  001  mediante el cual se dispuso la ampliación del  plazo  en  5  meses  “contados  a partir del vencimiento del contrato principal”  y   del  valor  en $ 24.364.325, imputable a la vigencia 89-90, programa IV  subprograma 53 (fl. 50 Carpeta 6).   

Indica  lo  anterior  que  pese  a haberse  dispuesto  que  el  contrato  se  sujetaba  a las previsiones del Decreto 222 de  1983,  para  la celebración del contrato adicional se transgredió lo dispuesto  en  el artículo 58 del mencionado Estatuto de Contratación, según el cual “en  ningún  caso  podrá  modificarse el objeto de los contratos, ni prorrogarse su  plazo  si  estuviere  vencido,  so  pretexto  de  la  celebración  de contratos  adicionales, ni pactarse prórrogas automáticas”.   

De  esta  manera,  al  haberse  vencido el  término  del  contrato  principal,  nacieron viciados los contratos adicionales  que  se  suscribieron  con  posterioridad. Además del 01 ya reseñado, también  resultaron afectados los siguientes:    

El  Contrato  Adicional  002.  Suscrito  el  17 de enero de 1990.  Mediante  el  cual se amplía el plazo en 120 días desde el 17 de enero de 1990  hasta  mayo  de 1990. manteniéndose vigentes las demás cláusulas del contrato  principal (fl. 35).   

Contrato   Adicional   003.  Suscrito  el  14  de mayo de 1990, por el cual se amplía en 2  meses  el plazo, a partir del vencimiento del contrato adicional 002, y el valor  en  $ 23.275.400. Se imputa a la vigencia 90-91 Programa IV, Subprograma 61 (fl.  24)   

Contrato   Adicional   004.  Suscrito  el  12  de  octubre  de  1990.  Amplía el valor del  contrato  en  la  suma de $ 11.991.888.10, el cual se imputa a la vigencia 90-91  Programa IV, Subprograma 61 (fl. 10).   

El  hecho  de  haber  celebrado  el doctor  Acosta  Bernal  los  contratos  adicionales  01,  02,  y  03  cuando el contrato  principal  se había vencido, constituye, sin lugar a dudas, la realización del  tipo  que  define  y  sanciona  el  artículo  146  del C. P. (modificado por el  Decreto  141  de 1980, art. 1), cuya prescripción de la acción penal se impone  declarar   mediante   esta   providencia,  por  haber  operado  dicho  fenómeno  jurídico.   

2.7.- Contrato  007  de  mayo  17 de 1989 por $ 28.000.000.oo.   (Carpeta 7).   

Este se celebró con la firma EDOSPINA S.A.  para   la  construcción  de  los  toboganes  a  ser  instalados  en  el  parque  recreacional  del  Municipio  de  Arauca.  El  25 % de dicho valor se tomó como  anticipo  imputable al Programa IV, Proyecto 7. El 75 % restante al Programa IV,  Secretaría  de  Obras  Públicas, Subprograma 36. Las obras fueron iniciadas el  26 de junio de 1989 (fls. 25).   

Aunque el “Programa IV, Proyecto 7” al cual  supuestamente  se  imputó  el  gasto  no  existe  como  rubro específico en el  Presupuesto  de  Ingresos  y  Gastos  del  Municipio  de Arauca para la vigencia  Fiscal  89-90,  mediante Decreto 010 del 10 de mayo de 1989 (fls. 201 y ss. cno.  Corte)  la  administración  municipal,  dentro  del Programa IV, Secretaría de  Obras  Públicas,  creó,  entre  otros,  el  proyecto  7  relativo  al Diseño,  construcción  y  terminación  del  parque acuático de arauca, asignándole la  suma  de  $ 19.019.716, con lo cual cubría ampliamente la imputación efectuada  en  el contrato, de donde se concluye que ninguna irregularidad se evidencia por  ese  hecho  por el que fue indagado el sindicado, pues tampoco se observa que en  la  ejecución de dicho contrato se hubiese incurrido en sobrevaloración de sus  costos,  pese  a  la  irrregular  expedición fraccionada de los certificados de  disponibilidad   presupuestal,   debiéndose,   en   consecuencia,  precluir  la  investigación por este hecho.   

2.8.- Contrato  008 de mayo 17 de 1989 por $ 30.700.000.oo.   

(Carpeta 8).  

Celebrado también con la firma EDOSPINA Y  CIA.  S.A.,  para  la construcción de equipos electromecánicos para la piscina  del  parque  recreacional  de  Arauca (piscina con olas). Se estableció que con  cargo  al  Presupuesto  89-90,  Programa  IV, Proyecto 7 debía ser cancelada la  suma  de  $  7.000.000.oo.  Con  cargo  al  Programa V, Proyecto 4, la suma de $  675.000.oo.  El  saldo  correspondiente  al  75% de dicho valor, al programa IV,  Subprograma  36.  Se señaló un plazo de ejecución de 6 meses iniciándose las  obras el 26 de Junio de 1989 (fl. 26).    

Aunque  en  el  presupuesto  inicialmente  expedido  para  la  vigencia  fiscal  89-90,  no  fueron contemplados los rubros  relativos  al Programa IV Proyecto 7  y Programa V Proyecto 4, es lo cierto  que  mediante  Decreto  010  de  1989,  (fls.  203 cno Corte) y  Acuerdo de  Gastos   Número   04   del   mismo   año   (fls.   200)  tales  rubros  fueron  considerados.   

De  otra  parte,  frente  al  interrogante  surgido   en   relación  con  el  número  de  certificados  de  disponibilidad  presupuestal  expedidos  para  este  contrato  que  sumados  superaban  el valor  pactado,  dicha  situación  fue  clarificada  por  el Jefe de Presupuesto quien  certificó  que  la  disponibilidad  306 de 26 de diciembre de 1989 por valor de  $15.350.000.00 (fl. 22 carpeta) no fue utilizada.   

Pese  a  la  claridad  brindada  sobre  el  asunto,   es  lo  cierto  que  dicha  situación  obedeció  precisamente  a  la  circunstancia   de   expedir,   para   todos   los  contratos,  certificados  de  disponibilidad  presupuestal  por  el  valor de las obligaciones a contraer y no  por  las  cifras  que  el movimiento presupuestal reflejaba como susceptibles de  ser comprometidas.   

No  observándose,  entonces irregularidad  alguna  de  trascendencia  penal,  se  precluirá la investigación en razón de  dicho contrato.   

   

2.9.- Contrato  014  de  mayo  24 de 1989 por $ 35.996.415.oo.   (Carpeta 9).   

Este contrato fue suscrito con el Ingeniero  Carlos  Arturo  Esquivel  para  la interventoría técnico administrativa de las  obras  relacionadas  con la construcción de la manga de coleo que se realiza en  la  villa  olímpica del municipio. con una duración de 7 meses. En cuanto a la  forma  en  que  debía  ser  cancelado,  se  señaló  que  el  50% del valor se  entregaría  a  título  de anticipo y el 50% restante mediante cuentas de cobro  mensuales.  El  valor  del  contrato  se  imputó  al presupuesto de la vigencia  fiscal  89-90,  Programa IV, Subprograma 52. Las obras fueron iniciadas el 25 de  mayo de 1989.   

Según  los  términos  de  la  propuesta  económica  presentada  por el contratista (fls. 1 y ss. anexo 2), se tiene que,  conforme  a  los  factores  multiplicadores  estipulados,  el  valor total de la  interventoría  fue  calculado  en  $35.996.415.00  para  un  costo  mensual  de  $5.142.345.00,  y  precisamente  estos  fueron los parámetros tenidos en cuenta  para la suscripción del referido contrato.   

Antes  del  vencimiento  del  contrato,  y  conforme  lo acordado en el acta de ampliación de plazo (fl. 28 carpeta), el 24  de  noviembre  se  contempló  la posibilidad de suscribir un contrato adicional  para  ampliar el plazo en tres meses, a partir del 26 de diciembre, por valor de  $  20.342.862.oo. En tal virtud, el 1 de diciembre se suscribió el Contrato  Adicional  001, mediante el  cual se amplía el plazo en 90 días (fl. 6).   

Posteriormente,  el 12 de febrero de 1990,  se  suscribió el Contrato Adicional 002,  mediante el cual se amplía el valor del contrato principal en  la  suma  de  $  20.342.862.oo, pagaderos en cuotas mensuales en la forma en él  establecida.  Se  imputó  a  la vigencia fiscal 89-90, Programa IV, Subprograma  52.   

El fundamento de este valor se halla en la  propuesta  adicional  presentada  el  29 de noviembre de 1989 por el contratista  (fls.  11  y ss. carpeta 9), en la cual aclara que las tarifas se incrementan en  el  25%  a  las  inicialmente  presentadas,  por  virtud del aumento de salarios  correspondiente  al  año  siguiente.  Es  así  como  se  señaló que el valor  mensual  de la interventoría se aproxima a $6.780.954.oo, que multiplicados por  el  número  de  meses correspondiente a la adición del plazo (3 meses), arroja  el  mismo  valor  del  contrato  adicional,  de  donde  se  colige  que  ninguna  irregularidad  se  presentó  por  este  aspecto,  siendo imperativo disponer la  preclusión de la instrucción.   

Lo que sí llama poderosamente la atención  de  la  Sala  es  que tanto el contrato 350 para la construcción de la manga de  coleo  (fl.  86  carpeta 1), como el 375 para la construcción de las graderías  del  mismo  proyecto  (fl. 113 carpeta 2), hayan sido liquidados y recibidas las  obras  mediante  sendas  actas  de  entrega  final suscritas el 23 de febrero de  1990.   

No  obstante,  la  interventoría  de esos  contratos  solamente  vino  a  ser  liquidada y entregada el 20 de marzo de 1990  (fl.  29),  esto es, casi un mes después de haber culminado las obras sobre las  que  debía  ejercerse  intervención,  sin  que  obre  constancia escrita sobre  dichos  motivos,  ni  aparezca  claro si sobre ese período “muerto”, se pagaron  honorarios y gastos al interventor.   

Todo pareciera indicar que sí; dado que en  el  acta de liquidación se hizo constar un saldo a favor del mismo por valor de  $ 6.780.954, correspondientes al último de los meses contratados.   

La  explicación que al respecto brinda el  procesado,  tampoco  contribuye  a  clarificar  la  situación pues se limitó a  decir  que  “pueden  ocurrir dos circunstancias, una que la Secretaría de Obras  Públicas   y   la   División  Técnica  hayan  solicitado  más  tiempo  a  la  interventoría  o  el otro caso es que los contratistas de interventoría que es  el  que  creo  más  conveniente  hayan  enviado  un  mes  después  el  acta de  finalización  de interventoría para cobrar su respectivo trabajo” (fl. 91 cno.  Corte) y, ninguna de estas eventualidades aparece acreditada.   

En estas circunstancias, desconociéndose a  la  fecha  si fueron pagadas al contratista aquellas labores que no ejecutó por  cuanto  la  obra  sobre  la  que  debía  ejercer interventoría había fenecido  tiempo  atrás, hecho imposible de dilucidar en los actuales momentos, se impone  precluir la instrucción por ese concepto.   

2.10.- Contrato  037   de  julio  10  de  1989  por  $66.841.930.oo.  (Carpeta 10).   

Suscrito  con  la  firma  HUNOS  CONSTRUIR  LIMITADA.  Contratación  directa  (art. 139 del Código Fiscal del Municipio de  Arauca).  Para  ejecutar por el sistema de precios unitarios la construcción de  las  obras  civiles  de  la  piscina  semiolímpica  y  de la piscina llegada de  toboganes  que  forma  parte  del  área  acuática  del parque recreacional. Se  pactó  un  plazo  de  ejecución  de  5 meses a partir de la iniciación de las  obras.  En  cuanto  a  la forma de pago se señaló que el 50 % del valor sería  cancelado  a título de anticipo y el 50% restante mediante entregas periódicas  de  obra,  imputables  a  la  vigencia fiscal 89-90, Programa IV, Secretaría de  Obras  Públicas,  Subprograma  36. Las obras fueron iniciadas el 4 de agosto de  1989.   

Sobre  este  contrato  se  celebraron  los  siguientes contratos adicionales:   

Contrato   Adicional   001.  Suscrito  el  19 de enero de 1990, mediante el cual se amplió  el plazo en 120 días (fl.83).   

Contrato   Adicional   002.  El  24  de abril de 1990, se amplió  el plazo en 60 días  más.   

Contrato   Adicional   003.  De  marzo  15  de  1991.  Con  el  objeto  de  construir obras  adicionales.  Forma  de pago a la terminación. Imputación a la vigencia 90-91,  Programa IV, Subprograma 49. Plazo 15 días.     

Mediante escrito signado el 18 de julio de  1990,  la  firma  contratista  hizo saber a la Administración Municipal, en esa  oportunidad  encabezada  por  el  Alcalde  Mayor  Doctor  JOSE GREGORIO GONZALEZ  CISNEROS,  de  la necesidad de aprobación de obras adicionales para el referido  contrato,   por   cuanto,   según   dijo,  “las  cantidades  de  obra  para  la  construcción  de  la  plataforma  de  lanzamiento,  cimentación de toboganes y  demás obras no estaban contempladas”.   

Además,   “para   la   continuación  e  implementación  de las obras civiles de las piscinas semiolímpica y de llegada  de  Toboganes, se requiere adelantar las obras para la plataforma de lanzamiento  y  cimentación  de  toboganes.  Por  efecto  de  posibles inundaciones el nivel  terminado  de  las piscinas se aumentaron (sic) y por ello los rellenos y demás  obras”.   

La  propuesta  para  suscribir el contrato  adicional  contempló  actividades  adicionales  por  valor  de $22.901.309.oo y  materiales  como  “tubería  y  accesorios  para  instalación hidráulica redes  interiores  de  las  piscinas,  semiolímpica,  llegada  de  toboganes como son:  tubería  en  acero carbono, discos, pasamuros, válvulas, accesorios y material  para  reflectores  por valor de $6.555.375. para un total de $29.456.684.00, por  cuyo  valor, el 15 de marzo de 1991, se suscribió el contrato adicional número  03 (fls. 21 y ss.).   

Lo anterior indica, sin lugar a dudas, que  pese  a  conocerse  de antemano que por la magnitud de los proyectos a ejecutar,  el  valor de los mismos superaría los $75.000.000.oo exigidos como base para la  contratación  mediante  licitación  privada,  en  el contrato principal no fue  incluida  la  totalidad  de  las  obras  requeridas,  para  luego,  utilizar  el  mecanismo   de   la   adición   contractual,   y   así   eludir  la  exigencia  legal.   

Por  ello  no  resultan  de  crédito  las  explicaciones  suministradas por el procesado en la diligencia de ampliación de  indagatoria,   quien  escudado  en  el  sistema  de  contratación  por  precios  unitarios,  pretende  hacer  creer  que  en  la  ejecución  de  la obra se hizo  necesario  ejecutar  mayores  cantidades de las inicialmente proyectadas, cuando  lo  cierto es que pese a haber sido consideradas en el proyecto, deliberadamente  no fueron incluidas.   

No  obstante,  lo  anterior,  como  dicha  conducta  correspondería  al  contenido  típico  del artículo 146 del Código  Penal,  y  desde la fecha de su realización han transcurrido más de seis años  y  ocho  meses,  ha  operado  el  fenómeno  jurídico de la prescripción de la  acción  penal  de  que  tratan  los artículos 80 y 82 del Código Penal siendo  imperativo así declararlo en esta providencia.   

3.-   La  Calificación del Sumario.   

De  conformidad  con  las  previsiones del  artículo  441  del  Código de Procedimiento Penal, son requisitos sustanciales  para  proferir  resolución acusatoria que aparezca demostrada la ocurrencia del  hecho  y  que  existan  confesión,  testimonio  que  ofrezca  serios motivos de  credibilidad,  indicios graves, documento, peritación o cualquier otro medio de  prueba que comprometa la responsabilidad penal del sindicado.   

Igualmente, el artículo 36 ejusdem señala  como  presupuestos  para  precluir la investigación que en cualquier momento de  la  instrucción  aparezca  plenamente demostrado que el hecho no ha existido, o  que  el  sindicado no lo ha cometido, o que la conducta es atípica, o que está  demostrada  una causal excluyente de antijuridicidad o de culpabilidad, o que la  actuación        no        podía        iniciarse       o       no       puede  proseguirse.         

Independientemente de que la acción penal  estatal  para perseguir y sancionar una conducta delictual se halle prescrita, y  se  imponga  su declaración por haber transcurrido ininterrumpidamente desde su  realización  el  tiempo  necesario  para  la  configuración  de este fenómeno  jurídico,  si  la  prueba  recaudada  da  cuenta  de  haber  sido efectivamente  realizado  el  hecho,  éste  no  desaparece  por  la  ocurrencia  del fenómeno  extintivo,  pues  el  transcurso  del  tiempo  de  suyo no le quita el carácter  lesivo   de   bienes   jurídicos  tutelados.  De  donde  se  desprende  que  el  acaecimiento  fáctico demostrado puede ser tomado como evidencia de la pauta de  conducta  asumida en relación con otros hechos relacionados sobre los cuales la  acción penal mantiene vigencia.    

Por  ese motivo la Sala tendrá en cuenta,  para  efectos  de  establecer el contexto en que fueron desarrollados los hechos  sobre  los  cuales  mantiene  vigencia  la  postestad  punitiva  del  Estado, la  multiplicidad  de  irregularidades  advertidas  en los procesos de contratación  llevados  a cabo por el doctor JULIO ENRIQUE ACOSTA BERNAL cuando estuvo a cargo  de  la  Alcaldía  Municipal  de  Arauca,  así en la actualidad sobre muchas de  ellas   no   sea   posible   continuarse   con   el   ejercicio  de  la  acción  penal.   

    

En  el  caso de autos, debe decirse que el  doctor  Acosta  Bernal,  dada  su  amplia  trayectoria  al servicio de entidades  oficiales   (profesor,  supervisor  de  educación,  Secretario  de  Educación,  Secretario  de  Gobierno  y, finalmente, Alcalde de Arauca para la época de los  hechos  materia  de  investigación)  y sus conocimientos formalmente adquiridos  que  lo llevaron a obtener el título profesional de Administrador especializado  en  Administración  Pública,  según lo mencionó en la diligencia de versión  (fl.  123  cno.  1  Fiscalía)  y en la indagatoria (fl. 972-2 Fiscalía), hacen  suponer  que  durante  su desempeño como  Alcalde Mayor de Arauca, poseía  un  cabal  conocimiento  de las normas que regulan los procesos de contratación  de las entidades oficiales.       

En ejercicio del mencionado cargo, además,  contó  con un Consejo de Gobierno encargado de brindarle asesoría sobre dichos  aspectos,  integrado  por  los  Secretarios de Despacho, entre ellos el de Obras  Públicas,  y  las Oficinas de Presupuesto, Planeación y Tesorería, las cuales  completaban el engranaje funcional de la Alcaldía.   

De  ahí  que  no pueda argumentarse en su  favor  ausencia de conocimiento sobre la normatividad que debía aplicar para la  suscripción  de  los contratos de la administración con personas particulares,  ni  de las consecuencias penales que le acarrearía realizar atentados contra la  administración   pública   o   la   fe   pública   documentaria  como  bienes  jurídicamente tutelados.   

No  obstante disponer de todo un equipo al  servicio  de  la  función  popularmente encomendada para regir los destinos del  Municipio  de  Arauca  durante el período comprendido entre el primero de julio  de  1988  y  30 de junio de 1990, su desmesurado interés por lograr ascensos en  la  escala política y social aún a costa de la pulcritud y transparencia en el  manejo  de los bienes públicos, lo llevaron a diseñar toda una estrategia para  comprometer  el  presupuesto del Municipio por encima de los procesos legales de  contratación  y  así  obtener  obras que presentar a sus electores en el corto  lapso  de dos años, al punto que ahora ostenta la condición de Representante a  la  Cámara  por  la  Circunscripción  Electoral  del Departamento cuya Capital  gobernó.    

Fue así como, ante las exorbitantes sumas  de  dinero  que llegaban a la administración local para aumentar el presupuesto  por  concepto  de  las regalías derivadas del petróleo que se explota en dicho  Departamento,   y   ante   el    escaso  tiempo  con  que  contaba  su  administración  para  adelantar  el  proceso de contratación establecido en la  ley,  comprometer  los  recursos  y  culminar  las  obras,  optó  por omitir el  cumplimiento  del rito contractual especialmente diseñado para la ejecución de  obras  de  gran  envergadura  y  so  pretexto de que la cuantía de determinados  contratos  autorizaba la contratación directa, adjudicó la realización de las  obras  no  a  aquellas  empresas  o  personas que ofrecieran mejores condiciones  contractuales  en  beneficio  del  presupuesto,  sino  a  las  que en su parecer  pudieran cumplir con sus cometidos ilícitos.   

Igualmente, celebró los contratos números  350,  381  y  382,  sin  contar  con  disponibilidad presupuestal real y con los  certificados  ideológicamente  falsos  expedidos  a  inicitativa  suya  por  el  Secretario de Hacienda y Jefe de Presupuesto.   

A  ninguna otra conclusión puede llegarse  cuando  aparecen  plenamente  demostradas  las  múltiples irregularidades en la  tramitación  de  los  contratos  suscritos  por  el imputado Acosta Bernal, las  cuales  vienen  de  destacarse cuando se analizó cada uno de los que son objeto  de  la  presente investigación.           

El  delito  de  falsedad  ideológica  en  documento  público,  si bien resulta imputable a los funcionarios encargados de  expedir  los  certificados  de disponibilidad y registro presupuestales, en este  caso  el Secretario de Hacienda y el Jefe de la Oficina de Presupuesto, también  lo  es al doctor Acosta  y de él debe responder como determinador (art. 23  C. P.).   

Al  respecto,  ha de decirse que según el  artículo  114  del Código Fiscal (carpeta 11) “corresponde al Alcalde Mayor de  Arauca,  como  representante  legal  del  Municipio,  celebrar  los contratos de  conformidad  con  las atribuciones conferidas por la Constitución, la Ley y los  Acuerdos del Concejo Municipal”.   

Por  esta razón, teniendo presente que el  directamente  interesado  en llevar a término los procesos de contratación era  el  Alcalde  de  Arauca  doctor JULIO ENRIQUE ACOSTA BERNAL, quien no ocultó su  intención  de culminar las obras mediante el sistema de fraccionamiento el cual  daba  la  posibilidad  de  adicionar dichos contratos, según se desprende de lo  sostenido  por el Secretario de Obras (fl. 367- 1) se puede afirmar válidamente  que  dichos  documentos  ideológicamente  falsos  fueron  expedidos a instancia  suya.   

Recuérdese, asimismo, cómo la mayoría de  los  certificados  de  disponibilidad  se  otorgaron  no por la cuantía con que  presupuestalmente  contara el Municipio para comprometerse, sino por el valor de  los  contratos.  Además,  muchos  de éstos fueron suscritos cuando la vigencia  fiscal  estaba  próxima  a  terminar  y  en  esas  conocidas  circunstancias al  procesado  le  resultaba  urgente  adicionar el Presupuesto si era su intención  contratar las obras.   

    

De  otra parte, que en el proceso no obran  las  propuestas  contractuales  que  dice  haber  requerido de tres contratistas  distintos  para  celebrar cada contrato y que las que sirvieron de soporte a los  contratos  cuestionados,  en  especial  las de la manga de coleo y la gradería,  hicieron  referencia  a  menores  obras  de  las  requeridas  para justificar su  posterior adición.   

Igualmente,  descartando las explicaciones  suministradas  por  el  procesado  según las cuales los contratos se celebraron  dentro  del  marco  estricto  de la legalidad, del proceso surge claro que en la  mayoría  no  se  contó  con  el  registro  de  proponentes  y  quienes estaban  inscritos  carecían  de  la capacidad de contratación con el municipio por tal  elevadas  sumas,  de  ahí que se diga que el Doctor Acosta conocía de antemano  que  los  recursos  presupuestales  con los cuales suscribió los contratos 350,  381  y  382  eran  insuficientes,  sin  embargo  hizo  que  los  certificados de  disponibilidad  fueran  expedidos  en  la  fecha  en  que los requería antes de  culminar   el   período   fiscal   así   luego   tuviera   que   adicionar  el  presupuesto.   

Es por ello que habiéndose acreditado que  los  certificados  de disponibilidad 336 (fl. 54 carpeta 1), 373 (fl. 82 carpeta  4)  y  382  (fl.  3  carpeta  5)  fueron  expedidos  sin contar con los recursos  indispensables  en  el rubro correspondiente del presupuesto, lo cual constituye  un  atentado  a  la  fe  pública documentaria dada su vocación probatoria para  acreditar  el  cumplimiento  de los requisitos legales de contratación, y que a  pesar  de  ello  fueron  requeridos en esas condiciones por el Alcalde quien los  utilizó  para suscribir los contratos 350, 381 y 382, se proferirá resolución  de  acusación  por  el  concurso  homogéneo  y sucesivo de delitos de falsedad  ideológica  en  documento  público  que define y sanciona el artículo 219 del  Código Penal cuyo tenor es el siguiente:   

“ART.      219.-      Falsedad    ideológica    en    documento   público.  El  empleado  oficial  que  en  ejercicio de sus funciones, al  extender  documento público que pueda servir de prueba, consigne una falsedad o  calle  total o parcialmente la verdad, incurrirá en prisión de tres (3) a diez  (10) años”.         

No   hay  duda  que  tanto  el  Jefe  de  Presupuesto  como  el  Secretario  de  Hacienda  expidieron  los certificados de  disponibilidad  a  sabiendas  que  en  ellos  se hacía constar una falsedad -la  existencia  de  recursos  disponibles en el presupuesto-, y que tales documentos  tenían  innegable  vocación  probatoria  al  punto que sin ellos no quedarían  perfeccionados  los  contratos  celebrados  entre  el  Municipio de Arauca y los  particulares  MIGUEL  ANGEL  BRAVO  OVALLE  (Contrato  350 de marzo 29 de 1989),  HUNOS  CONSTRUIR LIMITADA (Contrato 381 de 31 de marzo de 1989) y JOSE FRANCISCO  RODRIGUEZ  ATAYA  (Contrato 382 de 31 de marzo de 1989), pero también es cierto  que  quien  demandó  dichos  documentos  de  acuerdo  con  sus intereses fue el  Alcalde  Acosta  Bernal  quien  debía  firmar  los  contratos  antes  de que la  vigencia fiscal feneciera.   

Si tanto el Secretario de Hacienda, como el  Jefe  de Presupuesto, no estaban facultados por las normas de contratación para  suscribir  los  contratos  de  la administración municipal, y de la ausencia de  recursos   disponibles  estaba  enterado  el  Alcalde,  único  autorizado  para  comprometer  los  recursos  del  municipio,  se  pregunta la Corte qué interés  tendrían  los  funcionarios subalternos mencionados de hacer constar falsamente  un  hecho  ante  el  riesgo de ser descubiertos por el ahora procesado?  La  respuesta   lógica   no   puede   ser  otra  que  lo  hicieron  cumpliendo  las  instrucciones del jefe de la administración municipal.   

De  ahí  que  se  afirme  que la conducta  típica  y  antijurídica realizada por aquellos funcionarios que expidieron los  tantas  veces certificados de disponibilidad, fue precisamente a consecuencia de  la  actividad  del  doctor  Acosta  Bernal quien sabía de antemano no contar el  presupuesto  con  los recursos para suscribir los contratos, no obstante lo cual  demandó las certificaciones en sentido contrario.   

La  finalidad  perseguida  por  el  doctor  Acosta,  de  tener  obras que presentar a la comunidad al término de su mandato  para  lograr  seguir  ascendiendo  en  la  escala  social y política, llegó al  extremo  de  tener  que exigir de los funcionarios encargados de su expedición,  unos  documentos  públicos  ideológicamente  falsos para soportar en ellos los  procesos  contractuales  por  fuera  de las regulaciones normativas, no obstante  conocer  de  antemano  la  ausencia  de  disponibilidad  presupuestal en la cual  habrían de estar soportados los contratos.   

Dado  que  ningún  interés  tendría  el  Secretario  de  Hacienda o el Jefe de Presupuesto de hacer constar falsamente la  existencia  de  una partida presupuestal a menos que lo hicieran en cumplimiento  de  instrucciones impartidas por el Alcalde Mayor -primera autoridad municipal-,  se  descarta,  no  obstante,  que  el doctor Acosta deba responder por el delito  definido  por  el inciso primero del artículo 222 del Código Penal, puesto que  para  que resulte configurada tal hipótesis delictiva se requiere que quien usa  el  documento  no  haya  concurrido  a  su  falsificación,  que  no  es el caso  presente,  en donde la participación en el acto falsario se imputa a título de  determinador,  operando,  entonces,  la  agravante punitiva allí prevista en el  inciso  2do.  toda  vez  que  los  documentos  ideológicamente  falsificados  a  instancia  del  procesado,  también  fueron usados por el Alcalde Acosta Bernal  para suscribir los contratos tantas veces mencionados.   

La referida causal de agravación (art. 222  inc. 2do del C.P.) es del siguiente tenor:   

”  Si  quien  usa  el  documento  a que se  refiere  el  inciso  anterior,  fuere  el  mismo  que  lo falsificó, la pena se  aumentará hasta en la mitad”.   

La  mencionada  agravante punitiva resulta  imputable  al  procesado por haber sido la persona que, habiendo concurrido a la  realización   típica   del   hecho   falsario   a   título  de  determinador,  posteriormente  usó  los  documentos  espurios  para  comprometer,  con base en  ellos,  los  recursos oficiales del Municipio que regentó. No otra manera puede  ser   entendido  que  sea  de  exclusiva  facultad  del  Alcalde  suscribir  los  contratos,   y   que   los   documentos   ideológicamente  falsos  tuvieran  la  potencialidad   probatoria   concreta   de   acreditar  uno  de  los  requisitos  indispensables  para  darle  apariencia de legalidad al proceso de contratación  que  llevó  a  cabo  (disponibilidad  de  recursos presupuestales), conforme lo  exige el Código Fiscal de la ciudad de Arauca.    

El  procesado doctor ACOSTA BERNAL, al ser  interrogado  sobre  los  contratos  mencionados  adujo no ser cierto que hubiese  existido  fraccionamiento  de  los certificados de disponibilidad presupuestal y  para  encubrir  su  conducta  mencionó que tales documentos fueron expedidos de  acuerdo  con las sumas disponibles en tesorería lo cual, como ya se reseñó no  corresponde  ni  a la naturaleza y finalidades probatorias de dichos documentos,  ni  mucho  menos  a  la  prohibición de comprometer sumas no contempladas en el  presupuesto o en exceso de las disponibles.   

       

Y  cuando específicamente fue cuestionado  en  relación  con el certificado de disponibilidad presupuestal 336 expedido el  27  de  marzo  de  1989 y el posterior cubrimiento de dicha suma con el traslado  decretado   el  día  30,  no  encontró  otra  explicación  que  aducir  tener  confusión sobre el particular.   

Aún cuando se desconoce procesalmente las  explicaciones  que  sobre  tal  comportamiento pudieran brindar tanto el Jefe de  Presupuesto  como  el  Secretario  de  Hacienda,  es  lo cierto que la abundante  prueba  documental  arrimada,  las  exposiciones  del  Secretario  de  Obras, en  relación  con  el  control  presupuestal  ejercido  por  el Alcalde, y la misma  indagatoria  del procesado quien consigna explicaciones que han sido ampliamente  desvirtuadas,  permiten  concluir  que  indudablemente  el  doctor Acosta Bernal  provocó  en  los  funcionarios subalternos (Jefe de Presupuesto y Secretario de  Hacienda)  la  resolución  de expedir contrariando la realidad presupuestal los  certificados  prolijamente  reseñados  por la Corte. A ninguna otra conclusión  puede   llegarse  después  de  analizar  las  particulares  circunstancias  que  rodearon el tantas veces mencionado proceso de contratación.   

En  su favor no concurre ninguna causal de  justificación  o  o de inculpabilidad, por el contrario, con pleno conocimiento  y  voluntad,  dados sus particulares intereses políticos, realizó varias veces  el  mismo  tipo  penal, debiendo responder por el concurso homogéneo y sucesivo  de  falsedades  (art.  26  C.P.)  que  lesionaron  la  confianza  y credibilidad  públicas de que gozan los documentos oficiales.   

También   en  su  contra  se  establece  acreditada  la  circunstancia  genérica  de agravación punitiva prevista en el  ordinal  11  del  artículo  66  del Código Penal, pues resulta particularmente  escandaloso  que  gobernantes  de  las  entidades territoriales, lo que de hecho  constituye  una  posición  de  privilegio  frente a los asociados, utilicen sus  cargos,  y  el  poder  que  ellos  representan,  para  propósitos  distintos al  servicio público.   

En  este  caso,  el  Doctor Acosta Bernal,  utilizó  la  Alcaldía  de  Arauca  de  acuerdo  a sus conveniencias políticas  personales  para  ascender  en  las  instituciones  políticas,  aún a costa de  transgredir  los  bienes  jurídicos que tutela la ley penal y por encima de los  intereses comunitarios cuya guarda juró cumplir.   

Como  ya se advirtió, la Corte precluirá  la  investigación que se sigue contra el Doctor JULIO ENRIQUE ACOSTA BERNAL, en  relación  con  los  delitos  de  peculado  por  aplicación  oficial  diferente  (contratos  350,  381  y  382) y celebración de contrato sin el cumplimiento de  los  requisitos  legales  (350,  375,  381, 388 y 037) por haber transcurrido un  término  superior  a  los seis años y ocho meses desde su realización, lo que  indica  que  el  Estado perdió toda oficiosidad para perseguir su sanción pero  que  en  manera  alguna  comporta  la  desaparición  de las referidas conductas  delictivas por el solo transcurso del tiempo, como ya se anotó.   

Y  en  cuanto  al  delito  de peculado por  apropiación  endilgado  en  la  denuncia (contratos 350, 379, 007, 008, y 014),  por  no  existir  en  el  proceso prueba suficiente que indique su realización.   

4.-   La  Situación Jurídica.   

Como   se  satisfacen  a  cabalidad  los  presupuestos  procesales  para  proferir resolución acusatoria contra el doctor  JULIO  ENRIQUE ACOSTA BERNAL, por el concurso de delitos de falsedad ideológica  en  documento  público,  no  ofrece  mayor  esfuerzo advertir que se encuentran  reunidos   los  requisitos  de  que  trata  el  artículo  388  del  Código  de  Procedimiento  Penal  para  modificar  la  situación  jurídica definida por la  Fiscalía Veintiséis Seccional de Arauca (fl. 987-2).   

Acorde  con  la  pena  establecida para el  delito  de  falsedad  ideológica  en  documento  público  (art. 219 C.P.), que  oscila  entre  tres  y  diez  años  de  prisión, se tiene que la medida que en  principio  corresponde  debería  ser  la de detención preventiva sin derecho a  libertad  provisional  (arts.  397-2  y  415-1  C.  P.  P.) debido a que la pena  superaría  los  tres  años  de  prisión  por  virtud  de lo establecido en el  artículo 26 del C.P.   

Sin   embargo,   en  acatamiento  a  las  previsiones  del artículo 53 de la Ley 81 de 1993, al sindicado se le impondrá  medida   de   aseguramiento   de   detención   domiciliaria,   puesto  que  sus  características  laborales  y  familiares, permiten establecer que comparecerá  al  proceso  y no pondrá en peligro a la comunidad. Además, se le impondrá la  prohibición  de  salir  del  país,  para  lo  cual  se  librarán  los oficios  pertinentes.   

A  juicio  de la Corte la privación de la  libertad  del  Representante  JULIO  ENRIQUE  ACOSTA BERNAL no perturba la buena  marcha  de  la Corporación Legislativa de la cual forma parte, por ello para su  cumplimiento  no  es  necesario  solicitar  la  suspensión  en el ejercicio del  cargo.   

Para  garantizar  el  cumplimiento  de las  obligaciones  que se derivan de la medida, deberá otorgar caución prendaria en  cuantía  de  cinco  millones  de  pesos  ($  5.000.000.oo)  dentro del término  improrrogable  de tres (3) días contados a partir de la notificación que se le  haga  de  esta  providencia,  debiendo advertírsele que su incumplimiento puede  acarrearle  la modificación de la medida. Igualmente, suscribirá diligencia de  compromiso,  en  la  cual  se  le  impondrán  las obligaciones previstas por el  artículo  419 del Código de Procedimiento Penal.        

Como  la medida que se impone al procesado  Acosta  Bernal, le obliga a permanecer en el interior de su morada, el Instituto  Nacional  Penitenciario  y  Carcelario  deberá  adoptar las determinaciones del  caso tendientes a observar su estricto cumplimiento.   

   

5.-   La  expedición de copias.   

5.1.    Independientemente    de    la  responsabilidad   penal  del  doctor  JULIO  ENRIQUE  ACOSTA  BERNAL,  la  Corte  dispondrá  que  por  la  Secretaría  de  la  Sala  se  compulsen  copias de lo  pertinente  del  presente  proceso  y  se  remitan  a la Fiscalía General de la  Nación  a  efecto de la designación del funcionario encargado de investigar el  delito  de  falsedad  ideológica  en  documento  público en que pudieron haber  incurrido  los  señores JOSE RAFAEL ZUÑIGA CASTAÑEDA (Secretario de Hacienda)  y  EDUARDO  RODRIGUEZ  PARRADO  (Jefe  de  Presupuesto Municipal) al expedir los  siguientes documentos:   

–   Certificado  de  disponibilidad  presupuestal  número  336 (fl. 54 Carpeta 1) y el Registro número 308 (fl. 55)  (contrato 350) sin contar con la partida presupuestal respectiva.   

–    Certificado   de   disponibilidad  presupuestal  número  320 (fl. 17 Carpeta 3) sin que su valor correspondiera al  valor  a pagar por concepto del contrato 379, siendo anulado posteriormente (fl.  241 Cno. Corte).   

–    Certificado   de   disponibilidad  presupuestal  número  373  para  el  Contrato  número  381 (fl. 82 carpeta 4),  respecto  de  recursos que ya habían sido objeto de compromiso mediante Acuerdo  de Gastos de 22 de diciembre de 1989.   

   

–    Certificado   de   Disponibilidad  Presupuestal  número  382 para el contrato del mismo número (fl. 3 carpeta 5),  sin contar con el soporte presupuestal correspondiente.   

5.2.  Igual medida habrá de ser tomada en  lo  que  respecta  a  la  constancia  expedida  el  18  de  julio de 1990 por el  Ingeniero  Victor  Carvajal  Reyes, Secretario de Obras Públicas Municipales de  Arauca  (fl.  11  Carpeta  No.  2),  en  la  cual  hace  constar que el contrato  adicional  número  02  tuvo  un  valor  de  $14.661.855.20,  sin que ello tenga  soporte en el contrato 375 al cual se refiere.   

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

        R E S U E L V E:   

PRIMERO.  PROFERIR  RESOLUCION  DE  ACUSACION  en  contra  del  Representante a la Cámara  doctor  JULIO  ENRIQUE  ACOSTA  BERNAL, por el concurso homogéneo y sucesivo de  delitos  de  falsedad,  previsto  en el Libro Segundo, Título VI, Capítulo III  del  Código  Penal, conforme a lo expuesto en esta providencia en relación con  los contratos 350, 381 y 382.   

SEGUNDO.  DECRETAR  medida de aseguramiento de DETENCION DOMICILIARIA en contra del doctor  JULIO  ENRIQUE  ACOSTA BERNAL, por el concurso de delitos de falsedad, según se  expuso en el cuerpo de esta providencia.   

TERCERO.  El  procesado  deberá  consignar  a órdenes de esta Corporación, la suma de cinco  millones  ($  5.000.000.oo)  de  pesos  como  caución.  Igualmente, suscribirá  diligencia de compromiso.   

CUARTO.  Líbrense las correspondientes comunicaciones.   

QUINTO.  DECLARAR  PRESCRITA LA ACCION PENAL y, en consecuencia, PRECLUIR la instrucción  en  favor del doctor JULIO ENRIQUE ACOSTA BERNAL en relación con los delitos de  celebración  indebida  de  contratos  (contratos  350,  375,  381, 388 y 037) y  peculado   por   aplicación   oficial   diferente   (contratos   350,   381   y  382).   

SEXTO. PRECLUIR  LA  INSTRUCCION  en favor del doctor JULIO ENRIQUE ACOSTA BERNAL por los delitos  de  peculado por apropiación relacionados con los contratos 350, 379, 007, 008,  y 014, por lo consignado en el cuerpo de esta providencia.   

SEPTIMO. Por la  Secretaría  de  la  Sala,  expídanse las copias señaladas en la parte motiva,  para los fines allí indicados.    

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

        JORGE CORDOBA POVEDA   

FERNANDO       E.       ARBOLEDA  RIPOLL    RICARDO CALVETE RANGEL   

CARLOS  AUGUSTO  GALVEZ ARGOTE    JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

CARLOS        E.        MEJIA  ESCOBAR                  DIDIMO          PAEZ  VELANDIA   

NILSON           PINILLA  PINILLA           JUAN   MANUEL   TORRES  FRESNEDA   

        PATRICIA SALAZAR CUELLAR   

        Secretaria.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *