26211(27-06-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 26211  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                    Magistrado Ponente:   

                                            Dr.    ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

                         Aprobado Acta No. 109   

Bogotá,  D.C.,  veintisiete (27) de junio de  dos mil siete (2007)   

VISTOS:  

Se  pronuncia  la  Sala  sobre  el recurso de  reposición  interpuesto por el apoderado de Libardo de  Jesús  Parra  González, requerido en extradición por  el  Gobierno  de los Estados Unidos de América, contra el auto mediante el cual  la   Sala   hubo   de   negar   las   pruebas   solicitadas   dentro   de   este  trámite.   

ANTECEDENTES,  SUSTENTACIÓN  DEL  RECURSO  Y  CONSIDERACIONES:   

1. Por medio de Nota  Verbal  No.1223  calendada  el  25  de mayo de 2.006, el Gobierno de los Estados  Unidos   de   América,  solicitó  la  detención  provisional,  con  fines  de  extradición,  del  ciudadano  Libardo de Jesús Parra  González,  por  ser  sujeto  de la segunda acusación  sustitutiva  No. 05-20089-CR-UUB (s) (s), emitida el 6 de enero de mismo año en  la  Corte  Distrital  de  los  Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida, a  través  de  la  cual  se  le  hacen  cargos  por  los delitos de concierto para  importar, poseer y distribuir cocaína.    

2. Así, remitido la  Nota  Verbal  por  parte  del Ministerio de Relaciones Exteriores a la Fiscalía  General  de la Nación, por resolución del 5 de junio se ordenó la captura del  citado  ciudadano,  efectuándose  su  aprehensión material por autoridades del  DAS el 5 de agosto posterior.   

Una  vez fueron enviadas las diligencias a la  Corte,  el Ministerio del Interior y de Justicia señaló que la Embajada de los  Estados  Unidos  de  América,  mediante  Nota  Verbal 2422 del 25 de septiembre  pasado  formalizó  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano Parra González.   

Habiendo  otorgado  poder  a  un  abogado  de  confianza  y  dispuesto  el  traslado con miras a la solicitud de pruebas, dicho  sujeto  remitió  memorial  extenso con miras a que le fueran tenidas como tales  múltiples  documentos  que  indicarían  la  ilegal  deportación del ciudadano  Libardo   de   Jesús   Parra   González  desde  Venezuela,  así  como  otros  elementos  que  con el mismo  cometido debían ser practicados.   

3.  La  Corte  se  pronunció  adversamente  a  la  totalidad de pruebas reclamadas, observando que  todas  ellas,  sin  excepción,  estaban  orientadas  a  auscultar hechos que no  incumbían  al  contenido  y alcance del concepto, esto es, en tanto la función  de  la  Sala está limitada a comprobar la presencia de los requisitos legales y  no   a   verificar  aspectos  relacionados  con  la  captura  del  requerido  en  extradición  o su eventual responsabilidad frente a los hechos que han motivado  la  solicitud  o  directamente  las  pruebas  fundamento de los cargos en que se  sustenta,  así  como  tampoco  tendientes  a  controvertir  la nacionalidad del  pedido  por  el Gobierno de los Estados Unidos de América, máxime cuando sobre  este  particular  fuera  de  toda  duda  está  la  expedición  de  cédula  de  ciudadanía a su nombre en nuestro país en el caso concreto.   

4. En oposición con  dicho  proveído,  alega  el  petente  que  si  corresponde  al  decurso de este  trámite  precisar  la  nacionalidad  del  requerido  en extradición, así como  verificar  su  ilegal  deportación  a nuestro país, conocida su ilegal captura  por    autoridades   colombianas,   dado   que   todo   ello   conllevaría   la  “consecuencial  incompetencia  de la Corte para emitir concepto y del Gobierno  Nacional para decidir su extradición”.   

En  su  criterio,  siendo  la patria natal de  Libardo   de   Jesús   Parra   González  Venezuela, lo que se hace al adelantar este trámite es cohonestar  sus  ilegales  deportación  y captura, máxime cuando estaba en ejercicio de su  “nacionalidad”   venezolana   y   los  Estados  Unidos  en  ningún  momento  gestionaron su pedido de extradición ante dicho país.   

Por  último,  se  opone  a la orden de hacer  devolución  de  todos  los  elementos  aportados, toda vez que este trámite no  culmina  con  la  emisión del concepto y resultaría atentatorio del derecho de  defensa,  máxime  cuando  una  decisión  semejante  no está contemplada en la  ley.   

Solicita,  por  ende, se revoque la decisión  impugnada  para  que  en  su  lugar  se  practiquen las pruebas solicitadas y se  tengan en cuenta las allegadas.   

5. Ciertamente, como  hubo  de  advertirlo  la  Corte  en  el  auto  que  es  objeto  del  recurso  de  reposición,  la  manifiesta  inconducencia  de  las pruebas que el peticionario  aporta  y  aquellas  que  dentro  del  mismo  orden  de  propósito  reclamó se  practicaran,  fue  el fundamento para rechazar unas y otras y consiguientemente,  en   el  caso  de  las  primeras  para  disponer  su  inmediata  devolución  al  peticionario.   

6.   Insiste  el  apoderado     de    Libardo    de    Jesús    Parra  González,  en que su representado habría sido objeto  de  una ilegal deportación por parte de las autoridades de Venezuela, queriendo  significar   que   un  hipotético  vicio  en  dicha  actuación  administrativa  transmitiría  sus  nocivos  efectos  a  la  intervención  policial de nuestras  autoridades,  de  donde la captura dispuesta y materializada en su contra sería  al  propio  tiempo  ilegal  y  de  esa  manera  también,  consiguientemente, el  trámite  de  extradición  adelantado incluida la participación de la Corte en  el mismo y del Gobierno Nacional.   

7.  Como  emerge  evidente,  no  media  en  las  actuaciones  de cada una de las autoridades a que  alude  el  memorialista  un  nexo tal capaz de desencadenar los efectos viciosos  sobre   los   que   dice   estar  fundados  sus  argumentos  y  la  consiguiente  justificación en el orden de las pruebas reclamadas.   

Ninguna significación en punto a los aspectos  que  se  impone  a  la  Sala  verificar  para  emitir  concepto pueden tener las  actuaciones  y  quejas  de  toda  índole  adelantadas  en  Venezuela  y  que el  recurrente  pretende  se  acepte su aporte, pues al respecto está muy decantado  por  la  Corte  que  con  exclusividad  debe  ocuparse de determinar y verificar  -acorde  con  la  normatividad  aplicable  que  no  es  otro  que  el Código de  Procedimiento  Penal,  por  no  mediar  tratado  de extradición con los Estados  Unidos  de  América-:  la  validez  formal de la documentación aportada por el  Estado  requirente;  la plena identidad del solicitado; la concurrencia de doble  incriminación;  la  equivalencia  de  la  providencia  emitida por la autoridad  judicial  extranjera y el cumplimiento de lo previsto por los tratados públicos  cuando fuere el caso.   

8.  Es  así  que  cualquier  tema  aledaño  no debe ser materia de estudio por la Corporación ni  su  alegada existencia puede generar un efecto negativo sobre la competencia que  le  asiste,  de  donde  pruebas  que  difieran  de ese marco restringido dada su  ineficacia   se   deben   rechazar   por  consecuentemente  no  ser  necesarias,  conducentes  y  pertinentes, de conformidad con los principios generales en esta  materia  decantados  y  que conducen a ratificar que tales parámetros lo único  que  procuran  es  destacar los fines mismos que tiene el concepto que se impone  emitir a la Sala.   

Son  inadmisibles,  por  ende, todas aquellas  pruebas  que  persisten en relevar una actuación pretendidamente censurable por  parte  de  autoridades  venezolanas,  que no tienen ni podrían tener dentro del  trámite de extradición incidencia alguna.     

9.  Pero  tampoco  acierta  el impugnante en recalcar el aducido origen venezolano del requerido en  extradición,  ya  que sobre el particular ya la Sala puntualizó que nada obsta  al  adelantamiento del trámite y emisión del concepto la nacionalidad que dice  ostentar  el  ciudadano  reclamado  por  el  Gobierno  de  los Estados Unidos de  América,  careciendo  del  más  mínimo  significado este alegato cuando está  constatado  en  este expediente que a Libardo de Jesús  Parra  González le fue adjudicada en nuestro país por  parte  de la Registraduría Nacional del Estado Civil, la cédula de ciudadanía  No.  72’128.941 expedida en  Barranquilla,   con   pleno   señalamiento  de  sus  datos  personales  que  le  corresponden,   habiéndose   efectuado   por   parte   del   DAS   el   estudio  dactiloscópico  pertinente  que  corroboró  su  identidad,  de  donde no tiene  ningún   efecto  jurídico  en  este  orden  sostener  que  al  momento  de  su  aprehensión   y   consiguiente   deportación  “ejercía  la  nacionalidad”  venezolana.   

10.  Dígase,  por  último,  que  el  efecto que corresponde a la negativa de la Sala a admitir las  pruebas  aportadas  por  el  memorialista,  no  puede  ser distinto que el de su  devolución,  si no pueden acorde con el pronunciamiento de la Corte ser tenidas  como  pruebas,  no  pueden  aparecer  en  este trámite como tales, sin que ello  obste  a  que,  de ser positivo el concepto las mismas puedan ser aportadas ante  el  Gobierno  con  miras a respaldar las alegaciones que en dicha oportunidad se  pretendan hacer valer.   

Por lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia,  Sala de Casación Penal,   

          RESUELVE:   

1. No reponer el auto recurrido.  

2. En firme esta decisión, déjese el proceso  en  la  Secretaría  para los fines prevenidos en el artículo 518 de la Ley 600  de 2.000.   

3.  Acorde  con  lo  ordenado  en  el  auto  recurrido,  devuélvase  al  peticionario la totalidad de pruebas a que alude el  mismo.   

Contra  este  proveído  no procede recurso  alguno.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase,   

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                  ÁLVARO ORLANDO PÉREZ  PINZÓN   

                                                                           

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                     JORGE  LUIS  QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                               JULIO   ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE   PORTILLA                           JAVIER  DE JESUS ZAPATA  ORTIZ   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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