26050(07-02-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26050  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Aprobado Acta No.014  

Bogotá, D.C., siete (7) de febrero de dos mil  siete (2007).   

VISTOS:  

Se pronuncia la Sala sobre la admisibilidad de  la  demanda de casación presentada a nombre de YINEDGAR JIMÉNEZ OSORIO, contra  la  sentencia proferida el 23 de marzo de 2006 por el Tribunal Superior Militar,  que  confirmó  la dictada en primera instancia por el Juzgado 154 del Depto. de  Policía  del Tolima, mediante la cual se condenó a éste procesado a las penas  principales  de  3  años  de  prisión  y multa de 26 salarios mínimos legales  mensuales  vigentes  y a las accesorias de interdicción de derechos y funciones  públicas  por tiempo igual al de la restricción a la libertad y la separación  absoluta  de  la  fuerza pública, como autor del delito de lesiones personales.   

HECHOS Y ANTECEDENTES:  

1.  Los primeros así fueron resumidos por el  Tribunal:   

“De autos se conoce que el día 19 de enero  de  2002,  el  señor JOSÉ RICARDO IZQUIERDO, quien al parecer se encontraba en  estado  de  embriaguez,  al  estar parqueado su vehículo en un lugar prohibido,  ubicado  frente  al  Banco  de Colombia del municipio de purificación (Tolima),  fue  llevado  a  las  instalaciones de la Estación de Policía de ese Municipio  donde  le  hicieron  un  parte que canceló y cuando se disponía a salir con un  particular  amigo  que  le  conduciría  el vehículo, se agredió mutuamente de  palabra  con  el  PT.  JIMÉNEZ  OSORIO  YINEDGAR,  quien le propinó una patada  fracturándole  la  rodilla  izquierda,  lo  que  le  ocasionó  una incapacidad  definitiva  de  60  días  y  como  secuelas  deformidad  física  que afecta la  estética  corporal  de  carácter  permanente,  y  perturbación  funcional del  miembro  inferior  izquierdo  y  el  órgano  de  la  locomoción  de  carácter  permanente”.   

2.  Habiéndose  adelantado la investigación  correspondiente,  en  proveído  del  22  de noviembre de 2004, la Fiscalía 156  Delegada  ante  el Juzgado 154 de Primera Instancia del Departamento de Policía  del  Tolima,  calificó  el  mérito  probatorio  del sumario con resolución de  acusación  en  contra del PT JIMÉNEZ OSORIO YINEDGAR, como autor del delito de  lesiones personales.   

3.  Rituada  la etapa del juicio se profirió  sentencia  de  condena  en  primera  instancia,  la  cual, al ser apelada por el  defensor  del  procesado recibió confirmación del Tribunal Superior Militar en  los términos precedentemente expuestos.   

LA DEMANDA:  

Invocando los fines del recurso extraordinario  de  casación,  ataca  el  demandante  el  fallo de segundo grado con base en la  causal  segunda prevista en el artículo 207 de la Ley 600 de 2000, esto es, por  hallarse en inconsonancia con la acusación.   

Explica que la Fiscalía instructora acusó a  su  defendido  por  el  delito  de  lesiones  personales  dolosas, conforme a la  descripción  típica  contenida  en el artículo 188 del Código Penal Militar,  que  tiene señalada pena de arresto de 6 a 18 meses cuando las lesión implique  incapacidad  para  trabajar  o  enfermedad  que  no pase de 30 días y no en los  artículos  11, 112, 113 y 114 de la Ley 599 de 2000, como lo sostuvo el Juez de  primer  grado, para condenar a YINEDGAR JIMÉNEZ OSORIO a de 3 años de prisión  y  multa  de  26  salarios  mínimos  legales  mensuales vigentes, es decir, una  sanción mayor y de naturaleza diversa.   

Precisa  igualmente  que  en  esta materia la  jurisprudencia  ha  sostenido  que  el  juzgador  no  puede  asumir  la función  calificadora  que  le  corresponde  a la Fiscalía, debiendo a la hora de fallar  acoger  la acusación para condenar conforme a los cargos allí formulados, o en  una modalidad atenuada, o rechazarla para absolver.   

Eso  no  fue  lo  que  lo  que ocurrió en el  presente  caso,  pues  la  sentencia  decidió  de  manera  discordante  con  la  acusación.   

CONSIDERACIONES:  

Teniendo  en cuenta que los hechos que dieron  origen  a  este proceso ocurrieron en vigencia de las leyes 522 de 1999 y 600 de  2000  y  bajo  su  imperio  igualmente  se  dictó el fallo de segundo grado, el  recurso  extraordinario de casación sólo podría haberse interpuesto siguiendo  los  lineamientos indicados en el inciso tercero del artículo 205 de la última  norma  en  cita,  pues  el  fallo  objeto  de  la  censura  lo  es por un delito  sancionado con pena de prisión no superior a 8 años.   

Esa  circunstancia  le  exigía al demandante  exponer  así  fuera  de  manera suscinta pero clara, las razones por las que en  este  caso  en particular se precisa de un pronunciamiento de fondo por parte de  la  Corte  para  proteger  garantías  fundamentales de los sujetos procesales o  para  desarrollar  la jurisprudencia acerca de temas aún no considerados por la  jurisprudencia,  o  que  a  nivel  de las instancias han dado lugar a posiciones  confusas  o  contradictorias,  o  porque  ante  la  nueva  normatividad  resulte  necesario   hacer   precisiones  en  aspectos  puntuales;  o  porque  pretendía  restablecer  garantías  de los sujetos procesales que resultaron desconocidas o  violentadas con la decisión demandada.   

No obstante, y como aquí el único cargo que  postula  el  libelista  lo  es  con fundamento en la causal segunda de casación  prevista  en  el  artículo  207  de  la  ley  600 de 2000, esto es, por existir  inconsonancia  entre  la  acusación  y  la  sentencia,  en tanto que la primera  decisión  llamó a juicio al sindicado con base en el artículo 188 del Código  Penal  Militar  que  tipifica  el delito de lesiones personales, con incapacidad  que  no  supere  los  30 días, el sentenciador de primer grado, con el respaldo  del  Tribunal,  lo condenó con base en los artículos 11, 112 y 114 del Código  Penal,  que tienen señalada una pena de naturaleza distinta y superior, la Sala  advierte   con  claridad  que  lo  pretendido  es  el  restablecimiento  de  las  garantías  fundamentales  de  este  sujeto  procesal,  como  que  objetivamente  confrontadas  las disposiciones en cita se puede inferir, en principio, que pudo  incurrirse en el error denunciado.   

La solución a dicho planteamiento requiere de  la  Sala  un pronunciamiento de fondo, pues necesario resultará analizar si los  hechos  objeto  de  juzgamiento  corresponden  efectivamente  a esa descripción  típica  del  Código  Penal  Militar o las disposiciones de la Ley 599 de 2000,  pues  según  la  acusación  se  logró  demostrar  plenamente que “las  Lesiones  causadas  al  particular  JOSÉ  RICARDO IZQUIERDO  ARIAS  a  quien  se le fijó una Incapacidad Definitiva de Sesenta días, y como  Secuelas  Medico  Legales Deformidad Física que afecta la estética corporal de  carácter  permanente.  Perturbación funcional del miembro inferior izquierdo y  del órgano de la locomoción de carácter permanente”.   

Por  lo  anterior,  entonces, se admitirá la  demanda  y se dispondrá correr traslado al Procurador Delegado en lo Penal para  que emita concepto.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1. Admitir la demanda de casación presentada  a nombre del procesado YINEDGAR JIMÉNEZ OSORIO.   

2.  De  conformidad  con  lo  dispuesto en el  artículo  213  de  la  Ley  600  de 2000, por el término de 20 días, córrase  traslado   a   la   Procuraduría   Delegada   en   lo   Penal  para  que  emita  concepto.   

Notifíquese y cúmplase.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                          ÁLVARO                              ORLANDO                              PÉREZ  PINZÓN                          

MARINA         PULIDO        DE  BARÓN                                 JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS                                  

YESID            RAMÍREZ  BASTIDAS                            JULIO                                ENRIQUE                               SOCHA  SALAMANCA                                  

MAURO            SOLARTE  PORTILLA                                                   JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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