26108(20-09-06)-1

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26108  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                            DR. SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                            Aprobado Acta Nº 99   

          Bogotá, D.C., veinte de septiembre de dos mil seis.   

VISTOS  

         

Conforme  a lo reglado en el Art. 32-4 de la  Ley  906  de  2004,  define  la Corte la competencia para conocer del recurso de  alzada    que   el   defensor   de   EVIDALIO   RUIZ  SUÁREZ,   CARLOS  ARTURO  SANTAMARÍA  y  MAXIMILIANO  MONTEALEGRE  CORREALES,  interpuso  contra el auto por  cuyo  medio  el Juez Promiscuo Municipal de San Benito, Santander, con funciones  de  control  de  garantías,  en diligencia de audiencia preliminar legalizó la  captura  de  los  nombrados  sujetos  y  les  impuso  medida de aseguramiento de  detención  preventiva en establecimiento de reclusión, ante la imputación que  por    el    delito    de   receptación les formuló la Fiscalía.   

  ANTECEDENTES   

1.  En  la  finca La Alegría, ubicada en la  vereda  Novilleros,  comprensión municipal de San Benito, Santander, agentes de  la  Estación  de  Guepsa  de  la Policía Nacional hallaron el 17 de agosto del  año  en curso, partes de la camioneta de placas ZOF 578 que había sido hurtada  el  11  de  agosto  anterior  en  esta ciudad de Bogotá. Por esos hechos se dio  captura    en   aquel   lugar,   a   EVIDALIO   RUIZ  SUÁREZ,   CARLOS  ARTURO  SANTAMARÍA  y  MAXIMILIANO  MONTEALEGRE CORREALES.   

          2.  El  18  siguiente,  los  aprehendidos fueron presentados ante el  Juez  con  funciones  de  control de garantías, en este caso, el Juez Promiscuo  Municipal  de San Benito. Legalizada la captura de los indiciados, el Fiscal les  formuló      imputación      por      el      delito      de      receptación  y  solicitó imposición de  la  medida  de aseguramiento pertinente, a lo cual accedió el juez ordenando la  detención     preventiva     de     los     implicados    en    establecimiento  carcelario.   

          3.  Inconforme  el  defensor  de  los  imputados  con  la  ameritada  determinación, la impugnó en apelación.   

          4.  Concedida  la  alzada  y  remitida  la actuación al funcionario  competente,  por Reparto le fue asignada a la Juez Segunda Penal del Circuito de  Vélez,  quien  convocó  para  el  1º  de septiembre a las 3:00 de la tarde la  audiencia   de  argumentación  oral;  cuyo  aplazamiento  solicitó  la  Fiscal  asignada  al  caso  por tener que atender otros compromisos laborales adquiridos  con antelación para la citada fecha.   

          5.  Con  posterioridad,  el  4  de  septiembre  siguiente, la Fiscal  Seccional   de  Vélez  comunicó  en  lacónico  escrito  que  las  diligencias  atinentes  al  recurso de alzada dicho “provenientes  del  juzgado de San Benito, fueron remitidas el día de hoy  a la fiscalía  seccional   de   Bogotá   (…)   a  la  oficina  de  asignaciones.   

6. No obstante, la Juez volvió a fijar para  el  6  de  septiembre la celebración de la audiencia de argumentación oral del  recurso,  ante  lo  cual  la  Fiscal  nuevamente  ofició  para  precisar que la  referida  investigación  “salió de esta unidad por  COMPETENCIA,  determinación  que se argumentó en que el delito a investigar no  es  RECEPTACIÓN  sino HURTO en concurso con SECUESTRO y éstos se cometieron en  Bogotá   (…)”,  como  quiera  que  tras  labores  investigativas  realizadas  con posterioridad a la diligencia de formulación de  imputación,   “dos   de   los   detenidos  fueron  reconocidos  por la víctima del hurto, señor JUAN CARLOS ALBINO DAZA, como las  personas  que  lo  despojaron  de  su  automotor y quienes lo abordaron con este  propósito    desde    el    sitio   ‘Abastos’ de  la  ciudad  de  Bogotá  el  día  11  de  Agosto del año en curso.”   

7.  Instalada la audiencia de argumentación  oral  del  recurso  de  apelación, la Juez Segunda Penal del Circuito de Vélez  con  fundamento  en  lo  establecido  en  el Art. 54 de la ley 906 de 2004, y en  atención   a   las  circunstancias  sobrevinientes  a  la  formulación  de  la  imputación  dadas  a  conocer  por  la  Fiscalía  reseñadas  con antelación,  declaró  su  incompetencia para desatar la alzada en cuestión, por lo que para  la  definición  del asunto y de acuerdo a lo previsto en el Art. 32-4 del C. de  P. Penal remitió las diligencias a esta Corporación.   

Argumenta    para    el    efecto,    lo  siguiente:   

a)  Que  conforme a lo normado en el Art. 39  ibidem,  la  función  de  control  de  garantías  la  ejerce  el  juez penal municipal del lugar donde se  cometió  el  delito,  y  no  el  del  lugar  donde se produjo la captura de los  indiciados.   

b)  Que en el asunto a examen, los elementos  probatorios  que  esgrime la fiscalía con posterioridad a la celebración de la  audiencia  preliminar  -reconocimiento  de dos de los implicados por parte de la  víctima  de los delitos contra la libertad personal y el patrimonio económico,  cuya  ejecución  se produjo en Bogotá-, la llevan a concluir que las conductas  objeto   de   investigación,  independientemente  del  nomen  iuris  que  quepa  dárseles,  tuvieron  ocurrencia  en  esta  ciudad Capital y no en el territorio  donde ejerce jurisdicción.   

c)  Por  lo tanto, si la situación fáctica  que  motivó la aprehensión de los imputados, esto es, el hallazgo en una finca  ubicada  en San benito, Santander, de partes del automotor birlado, es idéntica  a  las  conductas  punibles  de  hurto  y  secuestro  que investiga la Unidad de  Fiscalías  de  Bogotá,  ello  significa  que  estas  conductas  delictivas  se  cometieron   en   la   ciudad   citada   en   último   lugar,   “independientemente  de  la  calificación jurídica que de la misma  se  hiciera  en  la  imputación  y  en consecuencia ha de colegirse que el Juez  Promiscuo  Municipal  de  San  Benito  carecería  de  competencia  para ejercer  control   de   garantías   por   expreso   mandato   del   artículo   39   del  C.P.P.”   

d)  Si  conforme  a  lo anterior, el juez de  primera  instancia  carece  de  competencia  por el factor territorial, con más  veras  el de segunda instancia que conoce de la apelación interpuesta contra la  decisión  de  legalización  de  la  captura  y  de  la medida de aseguramiento  impuesta  por  un  funcionario  incompetente,  pues  si bien la codificación no  establece      los      límites     de     competencia     del     Ad-Quem,  ha de señalarse como principio  “que  lo accesorio, sigue a lo principal o para una  misma razón, una misma proporción.”   

          

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1.  Conforme con lo regulado en el Art. 32-4  de  la  Ley  906  de  2004,  a  la Corte le asiste atribución para pronunciarse  respecto  de  la definición de competencia que con ocasión del presente asunto  promueve  la Juez Segunda Penal del Circuito de Vélez, Santander, que considera  que  del  mismo  debe  conocer  un  Juez  Penal  del  Circuito  de otro Distrito  Judicial, concretamente el de Bogotá.   

2.  Ahora, la competencia para conocer de la  alzada  de  la  que  aquí  se  ha hecho referencia radica en el Juzgado Segundo  Penal    del    Circuito    de    Vélez,    Santander,   por   las   siguientes  razones:   

2.1. Con fundamento en el informe recibido de  la  autoridad  policiva  que realizó la captura de los indiciados, como en este  caso,  el  Fiscal  Local de Suaita presentó ante el Juez Promiscuo Municipal de  San  Benito  con  funciones de juez de control de garantías, a los aprehendidos  para  efectos  de  la  legalización  de  la  captura -Art. 302 de la Ley 906 de  2004-.   

Del mismo modo, atendiendo a lo prescrito en  el  Art. 286 y 287 ibidem, la  Fiscalía  formuló imputación contra los capturados en razón de los hechos de  los  que se da cuenta en autos, en los términos en que se dejaron reseñados en  el  acápite  precedente,  solicitando,  a  su  vez, imposición de la medida de  aseguramiento pertinente.   

El  Juez  de  control  de  garantías,  como  también  ya  se  indicó,  legalizó  la aprehensión de los implicados, contra  quienes   profirió  detención  preventiva  en  establecimiento  de  reclusión  atendiendo  al  criterio  fiscal, medidas que el defensor impugnó en apelación  por no ser de su agrado.   

Vistas así las cosas, ésta, es hasta ahora,  la  actuación  de  cuya  existencia  jurídica  en  concreto  se  da  cuenta en  autos.      

         

          2.2.  El  trámite  para  la  definición  de  competencia  se halla  reglado   en   el   Art.   54   de   la   ley  906  de  2004,  de  la  siguiente  manera:   

“Cuando el juez  ante  el cual se haya presentado la acusación manifieste su incompetencia, así  lo  hará  saber  a  las  partes  en  la  misma  audiencia y remitirá el asunto  inmediatamente   al  funcionario  que  deba  definirla,  quien  en  el  término  improrrogable   de   tres   (3)   días   decidirá   de   plano.   Igual  procedimiento se aplicará cuando se trate de lo previsto en  el  Art.  286  de  este  código  y  cuando  la  incompetencia  la  proponga  la  defensa.”    Subrayas  ex-texto.   

El  canon  286  citado con antelación, hace  relación  al  concepto  de  formulación  de  la  imputación,  “acto  a  través  del  cual  la  Fiscalía  General  de  la Nación  comunica  a una persona su calidad de imputado, en audiencia que se lleva a cabo  ante  el  juez  de  control  de  garantías.” Una tal  situación  se  determina,  conforme a los presupuestos indicados en el Art. 287  ejusdem.       

2.3.  De otro lado, el Art. 39 del novísimo  estatuto  procesal  penal  prevé que la función de control de garantías será  ejercida  por un juez penal municipal del lugar en que se cometió el delito; en  tanto  que  el  canon 43 dispone que la competencia para conocer del juzgamiento  radica  en  el juez del lugar donde ocurrió el delito; y el 45 establece que el  Fiscal  General  de  la  Nación  y  sus delegados tienen competencia en todo el  territorio nacional.   

Del mismo modo, el Art. 36-1 de la Ley 906 de  2004  prescribe  que  los  jueces  penales  del  circuito conocen del recurso de  apelación  contra  los  autos  proferidos  por los jueces penales municipales o  cuando ejerzan la función de control de garantías.   

3.  Pues  bien,  sentadas  las  anteriores  premisas  con  base en la normatividad que viene de relacionarse, a juicio de la  Sala  es  a  la Juez Segunda Penal del Circuito de Vélez a quien le corresponde  pronunciarse   sobre  la  legalidad  de  las  medidas  adoptadas  en  el  asunto  sub  examine  por  el  Juez  Promiscuo  Municipal  de San Benito con funciones de control de garantías, como  quiera  que  la  captura  de  los  implicados  se  produjo  en  territorio de su  jurisdicción  por hechos que al momento de la formulación de la imputación se  han  considerado  cometidos  allí,  a  quienes,  además,  se les impuso por el  citado   funcionario  la  medida  de  aseguramiento  pertinente  conforme  a  la  calificación   jurídica   que   de   los  sucesos  probados  se  hizo  en  ese  instante.   

Que  posteriormente  y  en  virtud de prueba  sobreviniente,  tal  como  lo  argumenta la funcionaria que promueve la presente  definición  de competencia, haya lugar a adicionar por parte de la Fiscalía la  formulación  de la imputación, o corregir el proceso de adecuación típica y,  en   fin,  acusar  ante  el  juez  del  conocimiento  que  de  acuerdo  con  las  circunstancias  probatorias surgidas con posterioridad a la inicial formulación  de  la  imputación  resulte  ser  el  competente para llevar a efecto el juicio  oral;  todo  ello  es  mera expectativa que bien puede solucionarse a través de  los  fenómenos de la conexidad o ruptura de la unidad procesal, según el caso,  instituidos en los Arts. 51 a 53 de la Ley 906 de 2004.   

Consecuentemente   con   lo   dicho,   el  conocimiento  para  desatar  el  recurso  de apelación del que aquí se ha dado  noticia  se asignará, como ya se anunció, a la Juez Segunda Penal del Circuito  de Vélez.   

En  mérito  a  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de  Casación Penal,   

RESUELVE  

         

         ASIGNAR   el  conocimiento  del recurso de apelación del que se da cuenta en autos, a la Juez  Segunda  Penal  del Circuito de Vélez, Santander, conforme con las motivaciones  plasmadas en el cuerpo del presente proveído.   

Cúmplase   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                        ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                       

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN               MARINA PULIDO DE BARÓN          

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                  YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA           JAVIER  ZAPATA  ORTIZ                                      

TERESA RUIZ NÚÑEZ               Secretaria              

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