25075(13-06-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25075  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

  Magistrada Ponente:  

                                       MARINA PULIDO DE BARÓN   

                                        Aprobada Acta N°056   

Bogotá,  D.  C., trece (13) de junio de dos  mil seis (2006).   

VISTOS  

          Procede   la   Corte   a  emitir  concepto  sobre  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  LUIS ANTONIO  VALENZUELA  SIERRA,  requerido  en extradición por el  gobierno de los Estados Unidos de Norte América.   

ANTECEDENTES  

1. Mediante la Nota Verbal No. 2808 del 9 de  noviembre  de  2005,  la Embajada de los Estados Unidos de América solicitó la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  del ciudadano colombiano,  LUIS    ANTONIO    VALENZUELA    SIERRA,  quien  es  requerido  por las autoridades judiciales de ese país  para  comparecer  en juicio por delitos federales de narcóticos; la captura fue  decretada  con  esos  propósitos  por el Fiscal General de la Nación, mediante  resolución  del 23 de noviembre siguiente, haciéndose efectiva por miembros de  la Policía Judicial el 9 de diciembre de dicha anualidad.   

2.   La   misma   Embajada  formalizó  la  reclamación  el 6 de febrero de 2006 con la Nota Verbal No. 0293, aportando los  siguientes documentos autenticados y traducidos al castellano:   

(i)  Acusación No. 05-341, dictada el 14 de  septiembre  de  2005  por  un  Gran  Jurado  Federal  con sede en el Distrito de  Columbia,  en contra de LUIS ANTONIO VALENZUELA SIERRA,  a  través  de  la  cual  se formulan en su contra dos  cargos, a saber:   

Cargo  Uno. “Con  iniciación  el  28 de octubre de 2004 o alrededor de esa fecha, siendo la fecha  exacta  desconocida  por  el  Gran  Jurado  y, con conocimiento desde ahí hasta  inclusive  la  fecha  del  dictamen  de  esta acusación, en Colombia y en otras  partes,  los acusados … LUIS ANTONIO VALENZUELA SIERRA  alias “Lucho”  y  otros  integrantes  del  concierto  que no se encuentran acusados, ilícita e  intencionalmente   y   con   conocimiento   de  causa  combinaron,  concertaron,  confederaron  y  concordaron  conjuntamente,  el  uno  con  el  otro y con otras  personas  tanto  conocidas  como  desconocidas para el Gran Jurado, con fines de  distribuir  cinco  kilogramos  o  más  de  una mezcla y sustancia que contenía  cantidad  perceptible de cocaína cocaína, una sustancia controlada de la tabla  II,  con  la  intención y el conocimiento de que esa sustancia sería importada  ilícitamente  a  los Estados Unidos, lo cual sería delito, en contravención a  las   Secciones   959,   960   del   Título  21  del  Código  de  los  Estados  Unidos.   

Cargo   Dos.  “El 16 de abril de 2005 o  alrededor  de  esa  fecha,  en Colombia y en otras partes, los acusados … LUIS  ANTONIO    VALENZUELA    SIERRA    alias   “Lucho”   con   ilícita   e  intencionadamente  y  con conocimiento de causa distribuyeron cinco kilogramos o  más  de  una  mezcla y sustancia que contenía cantidad perceptible de cocaína  cocaína,  una  sustancia  controlada  de  la  tabla  II, con la intención y el  conocimiento  de  que esa sustancia sería importada ilícitamente a los Estados  Unidos”.   

(ii)  La  orden  de captura proferida contra  LUIS    ANTONIO   VALENZUELA   SIERRA   para  dar  contestación  a  los  cargos  que se le formularon en la  acusación No. 05-341.   

(iii)  Declaraciones  de  apoyo rendidas por  Patrick  H.  Hearn, Fiscal de  Tribunales  del  Departamento  de  Justicia de los Estados Unidos y Robert  Zachariasiewicz, agente especial de  la  Administración  Antinarcóticos  del  mismo país.   

(iv)   Trascripción  de  las  normas  que  describen  los  delitos  atribuidos  al requerido en extradición, así como las  sanciones que ellas aparejan. Y,   

(v)  Fotocopia de la tarjeta de preparación  de  la  Cédula  de  ciudadanía N°72.176.516 de la Registraduría Nacional del  Estado   Civil,   correspondiente   a   LUIS  ANTONIO  VALENZUELA SIERRA.   

3.  El  Ministerio  de Relaciones Exteriores  conceptuó  que  por  no existir convenio aplicable al caso, es procedente obrar  de  conformidad  con  las  normas pertinentes del Código de Procedimiento Penal  colombiano.   

A  su vez, la Viceministra de Justicia y del  Derecho  dispuso  el  envió el expediente a esta Sala, con el propósito de que  se rinda el concepto que por mandato legal le es propio.   

4.   Recibida   la   actuación  por  esta  Colegiatura,  mediante  auto  de  fecha 20 de febrero de 2006 se hizo conocer de  LUIS   ANTONIO   VALENZUELA   SIERRA,   el  derecho  que  le  asiste para que en el trámite de extradición  designe  defensor  que  lo  represente y que, de no hacerlo oportunamente, se le  nombraría uno de oficio.   

Así,  mediante  memorial  remitido  por  el  ciudadano  VALENZUELA SIERRA a  esta  Sala,  designó  apoderado  de  confianza quien fue reconocido como tal en  proveído  del  7  de  marzo  siguiente,  cuando  también  se  ordenó correrle  traslado  a  él  y  al Ministerio Público, por el término de diez (10) días,  para  que  solicitaran  las pruebas que estimaran necesarias en relación con el  concepto que ha de rendir esta Corporación.   

Surtido el traslado anterior, el defensor del  señor   LUIS  ANTONIO  VALENZUELA  SIERRA  elevó  solicitud  para  practica  de  algunas  pruebas, petición  denegada   por   la   Sala   mediante   auto   del   2  de  mayo  del  año  que  avanza.   

            

En  firme  la  anterior  determinación,  se  corrió  traslado  a  los  intervinientes  en este trámite para que presentaran  alegatos   conclusivos,   lapso  en  el  que  se  pronunció  exclusivamente  el  Ministerio Público.   

ALEGATOS DE CONCLUSIÓN  

          El  Procurador  Cuarto  Delegado  para la Casación Penal, luego del  examen  puntual  de las exigencias que la ley 600 de 2000 establece en relación  con  el  concepto  que  debe  emitir esta Sala como son, la validez formal de la  documentación  remitida  por la vía diplomática, la demostración de la plena  identidad  del solicitado, el señalamiento de la época y lugar de comisión de  los  hechos,  el  principio  de  doble incriminación y la equivalencia entre la  providencia  dictada  en  el país extranjero con la prevista en la legislación  interna  para convocar a juicio a una persona, y de su respectivo cotejo con los  documentos  aportados  en  apoyo  de  la  solicitud de extradición del nacional  LUIS    ANTONIO    VALENZUELA    SIERRA,   manifiesta   que  dichos  requisitos  se  encuentran  plenamente  satisfechos  y  que,  por  ello,  resulta  viable  que  la  Sala  emita concepto  favorable en el presente trámite.   

          Así  mismo,  solicita que se exhorte al Gobierno Nacional para que,  en  caso  de autorizar la extradición del nacional, condicione su entrega a que  éste  no  sea  sometido  a  desaparición  forzada,  torturas, a tratos o penas  crueles,  inhumanas  o  degradantes,  ni  a las penas de destierro, prisión     perpetua     y  confiscación, de conformidad con lo dispuesto por los artículos  11,  12  y  34  de la Constitución Política, así como para que no sea juzgado  por hechos anteriores al 17 de diciembre de 1997.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

El artículo 35 de la Constitución Política  autoriza  la  extradición  de  colombianos por nacimiento cuando son reclamados  por  delitos  cometidos  en  el  exterior,  siempre  que  las  conductas que las  originan  también  estén  catalogadas  de  esa manera en la legislación penal  interna y no verse sobre delitos políticos.   

Además,  el  referido  canon constitucional  prescribe  que  la  extradición  no procede cuando se trata de hechos cometidos  con  anterioridad  a  la  promulgación del Acto Legislativo N° 1 de 1997, esto  es, antes del 17 de diciembre de 1997.   

En ese orden de ideas, preciso es señalar a  manera  de introducción sobre la temática que concita la atención de la Sala,  que  de acuerdo con la solicitud de extradición y sus documentos anexos, fácil  se  concluye que las conductas delictivas que se imputan al ciudadano colombiano  LUIS    ANTONIO   VALENZUELA   SIERRA   no  versan  sobre  delitos políticos, conclusión a la que se llega  luego  de  observar  cómo  los  cargos  por los que es requerido ante una Corte  Federal  de  los  Estados  Unidos  de  Norte  América se refieren a la presunta  comisión de delitos federales de narcóticos.   

En igual sentido, del pliego acusatorio y de  los  testimonios  de apoyo aportados en el trámite de extradición, también se  infiere  que  los  delitos  cuya  comisión  se  imputa  al ciudadano colombiano  tuvieron  ocurrencia  en  el  exterior y que, particularmente, sus resultados se  produjeron  en  los  Estados  Unidos,  en tanto éste era el destino final de la  sustancia  controlada  de  cuya  introducción  a ese país se sindica al señor  VALENZUELA  SIERRA  y a otras  personas con él concertadas para tales propósitos.   

De  suerte  que si bien en la acusación No.  05-341,  dictada el 14 de septiembre de 2005 por un Gran Jurado Federal con sede  en  el Distrito de Columbia se  hace  expresa  mención  a  la  perpetración  de  actos acaecidos en territorio  colombiano,  así  como  en  otros  países, destinados a la consumación de los  delitos,  e  igualmente  en  las  declaraciones  de  apoyo  anexas a la presente  solicitud  de  extradición  se indica que LUIS ANTONIO  VALENZUELA  “asiste  con  la  logística  de  los barcos y de los enbarques de  cocaina…   y   está   presente  cuando  las  lanchas  zarpan  ”,  ello  no es óbice para que las conductas punibles reprochadas se  entiendan  cometidas  en  territorio  del  país  que  efectúa  la solicitud de  extradición.   

En  efecto, conforme las diferentes teorías  dogmáticas  desarrolladas  a efectos de determinar el lugar de ocurrencia de la  conducta  punible,  recogidas  en  la legislación patria en el artículo 14 del  Código  Penal,  dos  de  ellas  resultan  aplicables  al caso que se examina, a  saber:  de  un  lado  la  teoría  del  resultado  conforme  la cual el hecho se  entiende  realizado  donde  se  produjo  el efecto de la conducta y, de otro, la  teoría  de  la  ubicuidad  que  entiende  realizada  la  ilicitud bien donde se  efectuó  la  acción  total  o  parcialmente,  ora  donde  se  produjo o debió  producirse el resultado.   

Precisado  lo  anterior  y  como  quiera que  según  lo expresó el Ministerio de Relaciones Exteriores, no existe tratado de  extradición  vigente  entre  Colombia  y  los  Estados  Unidos  de América, el  concepto  que debe emitir esta Corporación sobre la viabilidad de entregar o no  a  la  persona  solicitada en extradición, debe fundarse en lo dispuesto en los  artículos  511,  513  y  520  del estatuto procesal penal, esto es, mediante el  análisis  de  la  validez  formal  de  la  documentación allegada por el país  requirente,  la demostración plena de la identidad de la persona solicitada, la  concurrencia  de  la  doble  incriminación  y la equivalencia de la providencia  proferida  en  el  extranjero  con  la  resolución  de  acusación  del sistema  procesal  colombiano.  Pues bien, en relación con cada uno de tales aspectos se  tiene:   

Validez formal de la documentación aportada  en apoyo de la petición de extradición:   

          Según  lo  establece  el  artículo  513  de la Ley 600 de 2000, la  solicitud  de  extradición  debe  efectuarse  por vía diplomática y de manera  excepcional  por  la  consular  o  de  gobierno  a  gobierno,  adjuntando  copia  auténtica  del  fallo  o  de  la  acusación  proferida  en  el extranjero, con  indicación  de  los  actos  que  determinan la petición, así como del lugar y  fecha  en  que  fueron ejecutados, los datos que permitan identificar plenamente  al  reclamado  y  copia  auténtica  de  las disposiciones penales aplicables al  caso,  documentos  todos  que deben ser expedidos en la forma establecida por la  legislación   del   reclamante,   traducida   al   castellano,   si   fuere  el  caso.   

A  su  vez,  el artículo 259 del Código de  Procedimiento  Civil,  modificado  por  el  Decreto  2282 de 1989, dispone en el  numeral  118  de  su  artículo 1º que los documentos públicos otorgados en un  país  extranjero  por  uno de sus funcionarios o con su intervención, deberán  presentarse  debidamente autenticados por el cónsul o agente diplomático de la  República,  y  en su defecto por el de una nación amiga, lo cual hace presumir  que  se  otorgaron  acorde a la ley del respectivo país. La firma del cónsul o  agente  diplomático  se  abonará por el Ministerio de Relaciones Exteriores de  Colombia,  y  si se trata de agente consultar de un país amigo, se autenticará  previamente  por  el  funcionario  competente  del  mismo  y los de éste por el  cónsul  colombiano,  disposición  aplicable al caso en virtud del principio de  integración  normativa  previsto  en  el  artículo  23 y el inciso último del  artículo 513 del estatuto procesal penal.   

          Por   tanto,  la  validez  formal  de  la  documentación  apunta  a  verificar  que los soportes con base en los cuales el Estado requirente solicita  la  entrega  de  una  persona  en  extradición,  se  sujeten  a  las  referidas  exigencias formales.   

         

          Advertido  lo  anterior  se  tiene  que  el  Gobierno de los Estados  Unidos   de   América  solicitó  por  vía  diplomática  la  extradición  de  LUIS    ANTONIO   VALENZUELA   SIERRA   a  través  de  su  Embajada  en  Colombia,  anexando  copia  de  la  resolución  de  acusación  No. 05-341, dictada el 14 de septiembre de 2005 por  un  Gran  Jurado  Federal  con  sede  en  el Distrito de Columbia, en la cual se  relacionan  las  conductas  objeto de censura, así como los lugares y fechas de  su ocurrencia.   

          También  allegó  copia  de  la  orden de detención expedida en la  misma  fecha contra el antes mencionado, para dar contestación a los cargos que  se   le   imputan   y   las  declaraciones  juradas  de  apoyo  de  Patrick  H. Hearn, fiscal de tribunales del  Departamento  de Justicia de los Estados Unidos, División de lo Penal, Sección  Antinarcóticos   y   Drogas   Peligrosas   y   Robert  Zachariasiewicz  agente especial de la Administración  Antinarcóticos  de  los  Estados  Unidos,  por  cuyo  conducto  se  narran  los  pormenores  de  la  acusación,  se  especifican  los  datos  de  identidad  del  solicitado   y   se   relacionan  las  disposiciones  normativas  aplicables  al  caso.   

          Los   referidos   documentos  obran  en  traducción  al  castellano  certificada  y  autenticada  conforme  a la legislación prescrita por el Estado  requirente,   cuentan   con  la  certificación  de  autenticidad  expedida  por  Jason  E.  Carter,  Director  Asociado  de  la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia  de  los  Estados  Unidos,  División  de  lo Penal, el cual es reconocida en tal  condición por el Procurador del mismo país.   

         

          Igualmente  aparece  certificación sobre la referida documentación  suscrita    por    Codoleezza   Rice,   Secretaria    de   Estado   de   Estados   Unidos   y   Patrick    O.   Hatchett,   Auxiliar   de  Autenticaciones  del Departamento de Estado, cuya firma aparece autenticada ante  la Cónsul de Colombia en Washington, D.C.   

Demostración  plena  de  la  identidad del  solicitado   

El anunciado aspecto apunta a establecer que  la  persona  procesada -acusada o condenada- en el país reclamante, es la misma  sometida  al  trámite de extradición, sin que ello implique que esta Sala deba  determinar     su     verdadera    identidad,    bastando    con    la    citada  coincidencia.   

En  el presente asunto, el Estado requirente  aportó   datos   suficientes   para   la   individualización  de  LUIS  ANTONIO VALENZUELA SIERRA, informando  que  es tambipen conocido bajo el alias de “Lucho”,  nacional  colombiano, nacido el 25 de abril de 1969 en  la  ciudad  de  Bogotá  y  portador de la Cédula de Ciudadanía 72’176.516,  aportándose  adicionalmente  su  fotografía  y  la tarjeta de preparación del documento de identidad atrás  referido,  resultando  verdad  incontrastable  que  los  datos allí consignados  coinciden  con los de la persona que fue capturada dentro del presente trámite,  cuya  ubicación se obtuvo a partir de las labores de investigación adelantadas  por  la  Dirección  de  Antinarcóticos  de  la  Policía  Nacional, sin que se  encuentre  cuestionado  por manera alguna la no coincidencia entre unos y otros,  como  se  deduce  del  acta  de  derechos  del  capturado suscrita por el señor  VALENZUELA  SIERRA al momento  de  ser  aprehendido  y  enterado  de  las  razones  que motivan su detención y  porque,  precisamente,  para  ese momento se identificó con la misma cédula de  ciudadanía    a    que    se    hace    referencia    en    la   solicitud   de  extradición.   

          Principio de la doble incriminación   

Como tiene dicho esta Sala, el cotejo que ha  de  efectuarse  en  orden  a  verificar  la concurrencia de este principio, debe  hacerse  mediante remisión a los preceptos internos vigentes para el momento en  que  se  rinda el concepto, de manera que, en esta materia, resulta improcedente  la  aplicación  del  principio  de  favorabilidad  con  ocasión  del tránsito  legislativo,  en  cuanto  los  preceptos  del  país  requerido no son objeto de  aplicación   por   parte   del  Estado  reclamante1.   

Al   ciudadano   Colombiano   LUIS   ANTONIO  VALENZUELA  SIERRA  se  le  requiere  para  que comparezca en juicio “por delitos  federales  de  narcóticos”  ante  la  Corte para el  Distrito  de  Columbia,  dado  que,  con  fecha 14 de septiembre de 2005 el Gran  Jurado  profirió en su contra la resolución de acusación No. 05-341, por cuyo  medio  le  fueron  formulados  dos  cargos,  por  violación  de los  Títulos  21, Secciones 959, 960 (b) (1)  (B)  y  963  del  Código  de  los Estados Unidos, disposiciones cuyo contenido,  según  consta  en  los  documentos  anexos  a  la  solicitud,  es del siguiente  tenor:   

“Sección 959  del     Título    21.    fabricación    o    distribución    de    sustancias  controladas.   

     

a. Posesión,    fabricación    o    distribución    de    sustancias  controladas.     

Será ilegal que cualquier persona fabrique  o  distribuya  una  sustancia controlada de la tabla I o II o el flunitrazepan o  algún químico listado   

    

1. Con  la  intención  de  que  esa  sustancia  o  ese  químico  sea  importado  ilícitamente  a  los  estados  Unidos o a las aguas dentro de las 12  millas de la costa de los estados Unidos; o   

2. Con  conocimiento  de  que  esa  sustancia  o  ese  químico  será  importado  ilícitamente  a  los  Estados  Unidos o a las aguas dentro de las 12  millas de la costa de los estados Unidos.     

Sección 960 del Título 21  

(b) Las penas  

(1)   En  caso  de  violación  a  la  subsección (a) de esta sección que trata de   

(B) Cinco kilogramos o más de una mezcla o  sustancia que contenga una cantidad perceptible  de cocaína.   

El  que  cometa  tal  infracción  será  castigado  con  la  pena  de  prisión por un término de al menos 10 años u no  mayor  a  cadena perpetua, y si la muerte o grave daño corporal resulta del uso  de  tal  sustancia,  será  castigado con la pena de prisión por un término no  menor  de  20  años y no mayor de la cadena perpetua, con una multa que no debe  exceder    de    lo   autorizado   en   el   Título   18   o   US$4’000.000  si  el  reo  es  individuo o  US$10’000.000  si el reo  no  lo  es,  cualquier  monto  que  sea  mayor, o podrá ser castigado con ambas  penas.   

Sección 963 del Título  21. La tentativa y el concierto   

El  que  intente  o concierte para cometer  cualquier  delito  definido  en este subcapítulo será castigado con las mismas  penas  que  se  prevén  para  el  delito  cuya  comisión era el objetivo de la  tentativa o el concierto”.   

Así  las cosas, razonablemente se concluye  que  las  conductas  por  las  cuales  se acusó a LUIS  ANTONIO  VALENZUELA  SIERRA  se encuentran tipificadas  como delitos en el Código Penal colombiano, así:   

Artículo 340, modificado por el artículo  8º  de  la Ley 733 de 2002. “Concierto para delinquir. Cuando varias personas  se  concierten  con  el  fin de cometer delitos, cada una de ellas será penada,  por   esa   sola   conducta,   con   prisión   de   tres   (3)   a   seis   (6)  años”.   

“Cuando  el  concierto  sea para cometer  delitos   de   tráfico   de   drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas  (…)  la  pena será de prisión de seis (6) a doce (12) años y  multa  de  dos  mil  (2.000) hasta veinte mil (20.000) salarios mínimos legales  mensuales”.   

Artículo    376.    “Tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes.  El que sin  permiso  de  autoridad  competente,  salvo  lo  dispuesto  sobre  dosis para uso  personal,   introduzca  al  país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de  él,  transporte,   lleve   consigo,  almacene,  conserve,  elabore,  venda,  ofrezca,  adquiera,   financie  o  suministre  a  cualquier  título  droga  que  produzca  dependencia  incurrirá  en  prisión de ocho (8) a veinte (20) años y multa de  mil    (1.000)    a   cincuenta   mil   (50.000)   salarios   mínimos   legales  mensuales”.   

Visto  lo  anterior,  al cotejar las normas  invocadas  por  Estados  Unidos  como  país  requirente,  con las disposiciones  internas  de  Colombia,  fácilmente  se advierte que las conductas de concierto  para  traficar  con  narcóticos,  así  como  propiamente  la  de  tráfico  de  estupefacientes, se encuentran penalizadas tanto allí como acá.   

Adicionalmente,  se observa que los delitos  en  mención  por  las cuales fue acusado el requerido en extradición por parte  del  Gran  Jurado  ante  la  Corte  de  los  Estados  Unidos de América para el  Distrito  de  Columbia, se encuentran sancionadas en la legislación punitiva de  Colombia  con penas privativas de la libertad superiores a cuatro (4) años y no  corresponden a delitos políticos.   

En  suma,  estima  la Sala que se encuentra  satisfecha la exigencia de la doble incriminación.   

Equivalencia de la providencia proferida en  el extranjero con la acusación del sistema procesal colombiano   

Sobre  el  particular  compete  a  la  Sala  señalar  en  el  concepto  si  el  acto  judicial  por  cuyo  medio se acusa al  reclamado   en  extradición  en  el  Estado  requirente  es  equivalente  a  la  resolución  de  acusación  propia  del sistema procesal colombiano, siendo del  caso  precisar  que para la verificación de este requisito, naturalmente, no es  preciso  que  concurra  una  identidad  plena entre ambas decisiones judiciales,  siendo  lo relevante que con ellas se abra paso al juicio, donde se debatirá la  responsabilidad penal.   

Igualmente,  para  efectos  de  examinar la  equivalencia  impera que en tal pieza procesal aducida por el Estado requirente,  aparezca  un  relato  sucinto del comportamiento imputado con especificación de  las  circunstancias de tiempo, modo y lugar, y su calificación jurídica con el  señalamiento de los preceptos aplicables.   

En  dicho  sentido,  como sin dificultad se  aprecia,  la  acusación N° 05-341 proferida el 14 de septiembre de 2005 por un  Gran  Jurado  ante  la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito de  Columbia  contra  el  requerido  en  extradición,  al  igual  que ocurre con el  proferimiento  de  la  resolución  de  acusación  en  el  ordenamiento interno  colombiano,  marca  el  comienzo  del  juicio,  en  el  cual el acusado tiene la  oportunidad  de  controvertir  las  pruebas  y  los  cargos por los cuales se le  acusa.   

Además,   según   la   documentación  debidamente   aportada  por  vía  diplomática,  autenticada  y  traducida,  la  acusación   señala   los  cargos  imputados  y  las  disposiciones  del  país  requirente  que  se  estimaron  violadas.  También  aparecen  relacionados  los  lugares  de ocurrencia de los comportamientos -Colombia  con  resultados  en  Estados  Unidos-, la época de su  comisión  -con  inicio  el  28  de  octubre de 2004 o  alrededor  de  esa  fecha,  respecto  del  cargo  uno y el 16 de abril de 2005 o  alrededor  de  esa  fecha respecto del cargo dos-, así  como  el  nombre  del acusado – LUIS ANTONIO VALENZUELA  SIERRA-  y  los  datos  a  partir  de los cuales se le  identifica e individualiza.   

También se allegaron declaraciones juradas  en  respaldo  a  la  solicitud  de  extradición,  a  las  que  ya  se  ha hecho  referencia,   que   apoyan   la   actuación   y   señalan   el  compromiso  de  responsabilidad  del  requerido,  luego  es  evidente  la  equivalencia entre la  acusación  del  Gran  Jurado y la resolución acusatoria establecida en nuestro  sistema,  obviamente, se trata de una equivalencia material y no de identidad de  formas.   

Por tanto, estima la Sala que esta exigencia  se  encuentra acreditada, pues la acusación del Gran Jurado es equivalente a la  resolución   acusatoria   establecida  en  el  artículo  397  del  Código  de  Procedimiento Penal colombiano.   

Cuestión final  

Resta señalar, que como ha sido criterio de  esta  Sala  y  tal  como lo ha puntualizado la Corte Constitucional en sentencia  C-1106   del   24  de  agosto  de  2000,  debe  entenderse  que  “la  entrega  de  una  persona  en extradición al Estado requirente,  cuando  en  este exista la pena de muerte para el delito que la motiva, sólo se  hará  bajo  la condición de la conmutación de la pena, como allí se dispone,  e  igualmente,  también  a  condición  de que el extraditado no se le someta a  desaparición  forzada,  a  torturas  no  a  tratos o penas crueles, inhumanos o  degradantes,    ni   a   las   penas   de   destierro,   prisión   perpetua   y  confiscación”.   

Por  lo expuesto, LA SALA DE CASACION PENAL  DE  LA  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, EMITE CONCEPTO FAVORABLE a la solicitud de  extradición  del  ciudadano  colombiano  LUIS ANTONIO  VALENZUELA  SIERRA,  formulada  por el Gobierno de los  Estados  Unidos  de  América a través de su Embajada en Bogotá, motivo por el  cual  el  Gobierno Nacional está en la obligación de exigir que el extraditado  no  vaya  a  ser  condenado  a  pena  de  muerte, cadena perpetua, ni sometido a  desaparición   forzada,   torturas,   tratos   o  penas  crueles,  inhumanos  o  degradantes,  ni  a  la  sanción  de  destierro,  o  confiscación, conforme lo  establecen  los  artículos  11,  12  y 34 de la Carta Política, ni juzgado por  hechos  diversos  a  los  que  motivaron  la  solicitud  de extradición, ni por  sucesos ocurridos antes del 17 de diciembre de 1997.   

Adicional  a  lo  anterior,  corresponde al  Gobierno  Nacional  exigir  al  país  reclamante  que  en  caso  de un fallo de  condena,  tenga  en  cuenta  el tiempo que LUIS ANTONIO  VALENZUELA   SIERRA  ha  permanecido  privado  de  su  libertad con ocasión de este trámite.   

Así  mismo,  la  Sala ha de indicar que en  virtud  de lo dispuesto por el numeral 2° del artículo 189 de la Constitución  Política,  le corresponde al Gobierno, encabezado por el señor Presidente como  supremo  director  de  la  política  exterior y las relaciones internacionales,  realizar  el respectivo seguimiento a los condicionamientos que se impongan a la  concesión  de la extradición y determinar las consecuencias que se derivarían  de su eventual incumplimiento.   

Comuníquese por Secretaría de la Sala esta  determinación  al  requerido  LUIS ANTONIO VALENZUELA  SIERRA,  a  su defensor, al Procurador Cuarto Delegado  para  la Casación Penal y al Fiscal General de la Nación, para lo de su cargo,  con     relación     al     detenido     preventivamente     con    fines    de  extradición.   

Devuélvase la actuación al Ministerio del  Interior   y   de    Justicia   para   los   trámites   subsiguientes   de  ley.   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ               ALFREDO  GÓMEZ     QUINTERO                            

        Aclaración de voto   

ÉDGAR   LOMBANA   TRUJILLO             ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ  PINZÓN                

MARINA  PULIDO  DE  BARÓN                              JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS              JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

                                                                 Secretaria   

    

1 Cfr.  Concepto del 22 de julio de 2004. Rad. 22206.     

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