SP6489-2014(40097)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado Ponente  

SP6489-2014  

Radicación N° 40097  

(Aprobado Acta N°153).  

Bogotá, D.C., veintiuno (21) de mayo de dos  mil catorce (2014).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

Se  pronuncia  la  Sala, de manera oficiosa,  sobre  la  vulneración  de  garantías  fundamentales  dentro  de la actuación  seguida  contra  Marisol  Rivera  Ureña  y Jenny Johana Rincón Manzano,  a quienes el Tribunal Superior de Cúcuta, en providencia del 1º  de  agosto de 2012, condenó como autoras del delito de concierto para delinquir  con  fines  de  homicidio,  tortura  y  desaparición forzada y coautoras de los  ilícitos    de    tortura,   desaparición   forzada   agravada   y   homicidio  agravado.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

1. El A quo resumió la cuestión fáctica de  la siguiente manera:   

En  los  meses  de  noviembre y diciembre de  2010,  fueron  hallados  en el sector conocido como el “cerro de la cruz” de  ésta   ciudad   [Cúcuta],   ocho   (8)   cadáveres  de  personas  que  fueron  secuestradas,  llevadas amarradas hasta ese lugar, torturadas y algunas de ellas  descuartizadas  y  posteriormente  enterradas  en  fosas  comunes, fuera de ello  encima  de  los  cadáveres  se  les  fundió una placa de cemento para no dejar  rastros  ni  huellas  de  estos  crímenes,  todos fueron hallados dentro de una  serie  de  exhumaciones  efectuadas  por  miembros de la policía judicial de la  Sijin,  Denor  y Mecuc con el apoyo de peritos forenses de la Dijin, expertos en  morfología y antropología.   

Gracias  a  las labores de identificación y  análisis  realizados  por  el  Instituto  Nacional de Medicina Legal y Ciencias  Forenses,  se  pudo  identificar  a  tres  cadáveres  con  los nombres de Wendy  Yeraldine  Cáceres,  menor  de  edad  con  T.I.  No  95102428650, Maira Almeida  Morantes  No.  60.371.211 de Cúcuta de 34 años de edad aproximadamente y Diego  Fernando  Montañez Contreras, CC No 88.288.937 de Los Patios, nacido en Duraina  de  36  años  de edad aproximadamente, Ex Sargento del Ejército; así mismo se  encontraron  los  cadáveres  de  la  pareja conformada por Yurley Ayala Suárez  C.C.  No  1090423649  de  Cúcuta  y  Virgilio  Peñaranda C.C. No 88.136.436 de  Ocaña,  personas  que  al parecer fueron asesinadas por prestar colaboración a  las autoridades en el esclarecimiento de los crímenes.   

Las  investigaciones por estos homicidios se  adelantaron  por  diferentes fiscalías, pero al establecerse las circunstancias  de  similitud  respecto  del modus operandi y haber sido ejecutadas por la misma  banda      criminal      se      acumularon      en      el      radicado     No  54001610106079-2010-82855.   

Luego  de  que fuera capturado Henry Andrés  Florez   Bautista   “a.   Roque  o  Ballena”  miembro  de  la  organización  delincuencial   “Los   Rastrojos”   quien   se   allanó  a  los  cargos  de  Desaparición  Forzada  Agravada, Utilización Ilegal de Uniformes e Insignias y  Fabricación,  Tráfico  y  Porte  de Armas y Municiones de uso privativo de las  fuerzas  armadas,  colaboró  con  la  justicia  rindiendo declaraciones juradas  donde  sindica  a  Marisol  Rivera Ureña, Jenny Johana Rincón Manzano y Winson  Navarro  Villamizar, de participar en las actividades criminales que desarrolló  la  banda  a la cual pertenecieron en el sector del Cerro de la Cruz1.   

2.  El  20  de  agosto  de  2011, el Juzgado  Primero  Penal  Municipal  con  funciones  de control de garantías ambulante de  Cúcuta,  impartió  legalidad  a la captura y a la imputación formulada por la  Fiscalía  contra los indiciados, quienes no se allanaron a los cargos, e impuso  medida   de   aseguramiento   de   detención   preventiva   en  establecimiento  carcelario2.   

3.    Presentado    el    escrito    de  acusación3,   el   2   de   octubre   siguiente   se   realizó  la  audiencia  correspondiente  ante  el  Juzgado  Primero Penal del Circuito Especializado con  funciones   de  conocimiento  de  la  misma  ciudad4.   

4.  La audiencia preparatoria tuvo lugar los  días   28   y   29   de   noviembre  de  ese  año5   y  la  de  juicio  oral  en  sesiones  que  culminaron  el  28  de  marzo de 2012, con anuncio del sentido de  fallo     condenatorio     para    Marisol    Rivera  Ureña y Jenny Johana Rincón  Manzano,  y absolutorio para  Winson          Navarro          Villamizar6.   

Mediante sentencia del 26 de abril siguiente,  condenó  a  las  procesadas  como  autoras responsables del delito de concierto  para  delinquir  con  fines  de  homicidio,  tortura  y  desaparición forzada y  coautoras  de  tortura, desaparición forzada agravada y homicidio agravado. Les  impuso  la  pena de cincuenta y cuatro (54) años de prisión, multa equivalente  a  ocho  mil seiscientos (8.600) salarios mínimos legales mensuales vigentes, a  cada  una,  y  la  accesoria  de inhabilitación para el ejercicio de derechos y  funciones  públicas  por  el término de 20 años, sin derecho a la suspensión  condicional de la pena ni a la prisión domiciliaria.   

Así mismo, absolvió a Navarro Villamizar de  los    cargos    formulados   por   la   fiscalía7.   

5.  El  Tribunal  Superior  de  Cúcuta,  al  resolver   el   recurso  de  apelación  interpuesto  por  el  defensor  de  las  procesadas,   confirmó   en   su   integridad  la  decisión  del  A  quo,  en  providencia del 10 de agosto  del  mismo  año8.   

6.   El  4  de  diciembre  de  2013,  esta  Corporación  inadmitió  la  demanda  de  casación  formulada  a nombre de las  procesadas,  pero  ordenó  el  retorno  de  las  diligencias  al  despacho para  examinar  la probable vulneración de las garantías fundamentales, en punto del  principio     de    legalidad    de    la    pena9.   

7. El letrado de la defensa elevó solicitud  para  que se ejerciera el mecanismo de insistencia, pero al respecto, la señora  Procuradora  Tercera Delegada para la Casación Penal consideró que no existía  mérito             para             ello10.   

Se   procede,   entonces,  a  resolver  lo  pertinente   

CONSIDERACIONES  

1.  Según  se puntualizó en la providencia  que  inadmitió  la demanda de casación, la Sala advierte el desconocimiento de  garantías   fundamentales   de  las  procesadas,  en  punto  del  principio  de  legalidad,  puesto  que el sentenciador les impuso una multa más alta de la que  correspondía.   

2.  Al  respecto, es preciso señalar que la  juzgadora  de  primer  grado,  al  momento de dosificar la sanción, procedió a  determinar  los  límites punitivos frente a cada una de las conductas punibles,  objeto  de  condena, al tiempo  que  estableció  la  pena  a  imponer  ubicándose, frente a todas ellas, en el  cuarto mínimo, así:   

Homicidio  agravado  en concurso homogéneo:  456 meses   

Concierto para delinquir: 96 meses y multa de  2.700 s.m.l.m.v.   

Tortura:  128  meses  y  multa  de  1.066.66  s.m.l.m.v.   

Desaparición  forzada agravada: 480 meses y  multa de 2.666.66 s.m.l.m.v.   

Enseguida,  de  conformidad  con  las reglas  previstas    para    el   concurso   –artículo  31  del  Código Penal- partió  de  la  pena dosificada para el homicidio, esto es, treinta y ocho (38) años de  prisión,  a  la  cual  le  incrementó  dos  (2)  años  más  y multa de 2.700  s.m.l.m.v.  por  el  delito  de concierto para delinquir con fines de homicidio,  tortura  y  desaparición  forzada,  cuatro  (4)  años más y multa de 1.066,66  s.m.l.m.v.,  por  el  ilícito  de tortura y diez (10) años más y multa   de  4.833.34  s.m.l.m.v.,  por  el  injusto   de   desaparición  forzada  agravada,  para  imponer  en  definitiva,  cincuenta  y  cuatro  (54) años de prisión y multa de  8.600      s.m.l.m.v..   

Como fácilmente se observa, la cantidad que  finalmente  aplicó  frente  al  delito  de  desaparición  forzada agravada, no  corresponde  al  guarismo  inicialmente  determinado en la individualización, y  por  ello  se  afirma que impuso un monto superior al que correspondía, sin que  el Tribunal hubiese advertido el desacierto.   

La   corrección   del   yerro,   comporta  simplemente  fijar la sanción pecuniaria para el prenombrado ilícito contra la  libertad  individual,  en  la cantidad inicialmente señalada por el juzgador de  primer     nivel,     esto     es,    en    2.666.66  s.m.l.m.v., que sumada a los  demás  montos  establecidos  para  las  conductas de concierto para delinquir y  tortura,    arroja    un   total   de   6.433.32       s.m.l.m.v.,   en   lugar   de   los   8.600   s.m.l.m.v.,   dispuesto  en  las  instancias.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de Justicia, administrando justicia en  nombre de la República y por autoridad de la ley,   

RESUELVE  

Primero.   Primero.   CASAR   OFICIOSA   Y  PARCIALMENTE  el  fallo  proferido  por  el  Tribunal  Superior    de    Cúcuta,    en   el   sentido   de   fijar   en   6.433.32  s.m.l.m.v.  la  pena  de multa impuesta a Marisol   Rivera   Ureña  y  Jenny Johana Rincón Manzano.   

SEGUNDO.  Advertir  que las demás determinaciones permanecen sin modificación.   

Notifíquese y cúmplase  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO  GONZÁLEZ               MUÑOZ   

GUSTAVO  ENRIQUE  MALO  FERNÁNDEZ   

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Fls  125 y 126 C. juicio.   

2 Fls  12 y 13 C.O.   

3 Fls  25 a 31 C. juicio.   

4 Fl 45  íd.   

5 Fl 63  y 66 íd.   

6 Fls  103 íd.   

7 Fls  125 a 161 íd.   

8 Fls  21 a 30 C. Tribunal.   

9  Folios 7 a 25 Cuaderno de la Corte.   

10  Folios 46 a 50 Ib.     

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