SP1644-2014(41730)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado ponente  

SP1644-2014  

Radicación N° 41.730  

(Aprobado  Acta No.  40)   

Bogotá D.C., doce (12) de febrero de dos mil  catorce (2014).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La  Corte procede a emitir fallo de fondo, de  acuerdo  con  lo  advertido  en  el  auto que inadmitió la demanda de casación  presentada   por   el  defensor  de  Cristian  Andrés  Sánchez   Rivera   y  Julio  César  Sánchez  Rivera  frente  a  la  sentencia  de  segunda  instancia  proferida  el  22  de  abril  de  2013 por la Sala Penal del  Tribunal  Superior  de  Buga,  que  confirmó  la impartida el 11 de febrero del  mismo  año  por  el  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  con  funciones  de  conocimiento           de           Palmira1  y los condenó, en calidad de  autor y coautor, respectivamente, del delito de    fabricación,  tráfico,  porte o tenencia de armas de fuego,  accesorios, partes o municiones.   

HECHOS Y ACTUACIÓN  PROCESAL  

1.  En horas de la noche del 29 de febrero de  2012,  miembros de la Policía de Carreteras ubicaron un puesto de control sobre  el  kilómetro  41  de  la  vía  que  de  Villarica  conduce  a  Palmira, en el  corregimiento El Polo.   

A eso de las 22:40 horas, los uniformados que  se  encontraban  en  el lugar, le hicieron señal de pare a los ocupantes de una  motocicleta  que  se  desplazaba  a  alta  velocidad,  requerimiento  que no fue  atendido   por   aquellos,   por   lo   que   se   emprendió   la  persecución  correspondiente.   

Uno  de los patrulleros, Yeysen Yeins Correa  Alzate,  conductor  de  una  de  las  motocicletas  que  se dio a la caza de los  evadidos,  observó  cuando  el  parrillero  de  la  moto  que huía, arrojó un  paquete  hacia  la orilla derecha de la vía, que resultó ser un arma de fuego,  tipo  pistola,  calibre  7.65, marca CZ, número externo 014815, con proveedor y  15 cartuchos.   

A  continuación,  los fugados: Cristian   Andrés   Sánchez   Rivera   y  Julio  César Sánchez Rivera  fueron  interceptados  por  los policías que los seguían y al ser interrogados  sobre  el  permiso de autoridad competente respectivo, negaron tenerlo. Además,  presentaron  una  licencia  de  conducción  que, de acuerdo con un análisis de  perito documentólogo, resultó ser espuria.   

2. El 1º de marzo siguiente, ante el Juzgado  Segundo  Penal  Municipal  con funciones de control de garantías de Palmira, se  legalizó   la   captura   de  los  hermanos  Sánchez  Rivera,  oportunidad en la que la Fiscal 151 Seccional  de  dicha  ciudad  les  imputó  los  delitos de fabricación, tráfico, porte o  tenencia  de  armas de fuego, accesorios, partes o municiones y uso de documento  público   falso.  En  esta  audiencia  concentrada  se  les  impuso  medida  de  aseguramiento      de      detención      preventiva     en     establecimiento  carcelario2.   

3.  El  17  de  mayo  de  dicha anualidad se  presentó  el  escrito  de  acusación  contra  los referidos procesados, en los  mismos   términos   de  la  imputación  (artículos  365  y  291  del  Código  Penal)3.   

4.  Ante  el Juez Primero Penal del Circuito  con  funciones  de  conocimiento de ese lugar, el 17 de julio siguiente, el ente  acusador       formuló      la      acusación4.   

5. El 10 de septiembre de ese año, se llevó  a     cabo     la     audiencia     preparatoria5 y el juicio oral se surtió en  dos   sesiones   (16   de  noviembre             de             20126 y 17  de     enero          de          20137),  al  cabo  de  las cuales se  emitió  sentido del fallo condenatorio por el delito de fabricación, tráfico,  porte  o  tenencia  de  armas  de  fuego,  accesorios,  partes  o  municiones  y  absolutorio por el de uso de documento público falso.   

6.  El  11  de  febrero  de 2013, el Juez de  conocimiento  condenó  a  Cristian  Andrés  Sánchez  Rivera   y   Julio  César  Sánchez  Rivera  a  la  pena principal de ciento ocho  (108)  meses  de  prisión y a las accesorias de inhabilitación en el ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  y  privación del derecho a la tenencia y  porte  de  arma,  por  el  mismo  lapso de la sanción privativa de la libertad.  También,  les negó la suspensión condicional de la ejecución de la pena y la  prisión                 domiciliaria8.   

Igualmente, los absolvió del injusto de uso  de documento público falso.   

7.  La  sentencia,  apelada  por  la defensa  técnica,  fue  confirmada  por  la Sala Penal del Tribunal Superior de Buga, en  fallo    del    16    de    diciembre    de   20139.   

8.  Dentro  de  la  oportunidad  legal,  el  defensor                  interpuso10   y   sustentó11  el recurso  extraordinario de casación.   

9. Mediante auto del pasado 11 de diciembre,  la  Sala  de Casación Penal inadmitió la demanda correspondiente y dispuso que  en  firme  esa  decisión  y  cumplido  el trámite de insistencia, regresara el  expediente  al  despacho  del  Magistrado  Ponente  para  emitir pronunciamiento  oficioso     acerca     de     la    posible    vulneración    de    garantías  fundamentales.   

CONSIDERACIONES  

Inadmitida  la  demanda  promovida  por  la  defensa  técnica  y vencido en silencio el término para agotar el mecanismo de  insistencia,  la  Corte se centrará exclusivamente en el tema enunciado en auto  del  11  de  diciembre de 2013, esto es, en verificar si al dosificar la pena de  privación  del  derecho  a la tenencia y porte de arma, impuesta a Cristian   Andrés   Sánchez   Rivera   y  Julio César Sánchez Rivera,  el Tribunal ignoró el sistema dosimétrico de cuartos.   

En  efecto,  advierte  la  Sala  que,  tras  recordar  que, la conducta de los procesados «puso en  riesgo  el  derecho  jurídicamente tutelado de seguridad pública al impedir la  intervención  y  el control de las autoridades competentes respecto al porte de  armas»12,  el  Juez Primero Penal del  Circuito  con  funciones  de  conocimiento de Palmira tasó la referida sanción  accesoria  en  108  meses,  es  decir,  por  el  mismo  término  de la sanción  aflictiva  de  la  libertad,  lo que desconoce los lineamientos del canon 61 del  mismo Estatuto Sustantivo, como pasa a verse.   

En verdad, de acuerdo con dicha norma una vez  establecidos  los  mínimos  y máximos en que se ha de mover el juzgador, éste  está  obligado a dividir el ámbito punitivo de movilidad previsto en la ley en  cuatro  cuartos, para luego, seleccionar el que en cada caso corresponde, según  no  existan  atenuantes  y  agravantes o concurran únicamente circunstancias de  atenuación  punitiva (mínimo), coexistan causales de agravación y atenuación  (medios)    o    solamente    se    perciban   circunstancias   de   agravación  (máximo).   

Una vez identificado el cuadrante respectivo,  el  fallador  debe  imponer  la  pena  a  la  que haya lugar atendiendo, para el  efecto,  «la mayor o menor  gravedad  de la conducta, el daño real o potencial creado, la naturaleza de las  causales  que  agraven  o  atenúen  la  punibilidad, la intensidad del dolo, la  preterintención  o  la  culpa  concurrentes, la necesidad de pena y la función  que     ella     ha    de    cumplir    en    el    caso    concreto».   

En  el  caso  de la especie, se tiene que el  inciso  sexto  del  artículo  51 de la Ley 599 de 2000 determina que la pena de  privación  del  derecho  a  la tenencia y porte de arma durará entre uno (1) y  quince  (15) años de prisión, o lo que es lo mismo, doce (12) y ciento ochenta  (180) meses.   

Esto, significa que, los cuartos de movilidad  son los que siguen:   

Primero13             

Segundo             

Tercero             

Cuarto  

12 m.-54 m.             

54 m. 1 d.–96 m.             

96 m. 1 d.–138 m.             

138   m.   1   d.  – 180 m.  

Tal  como  ocurrió  cuando  el sentenciador  dosificó  la  pena de prisión, para tasar la sanción accesoria que nos ocupa,  debía  ubicarse en el cuadrante mínimo -12 a 54 meses- habida cuenta que no se  dedujeron circunstancias de mayor o menor punibilidad.   

En  cambio,  se instaló en el tercer cuarto  –o segundo medio- e impuso  la  pena  de  108  meses, desbordando con suficiencia, el margen punitivo en que  tenía  que  moverse  siendo  que,  se  insiste, le era imperioso situarse en el  primer rango.   

Ahora, debido a que, el parámetro utilizado  por     el     juez     unipersonal     para    determinar    el    quantum   de   la   sanción   accesoria  examinada,  consistió en escoger el mínimo de la pena de prisión (108 meses),  la  Corte  también  seleccionará  el extremo inferior de la pena de privación  del  derecho  a  la  tenencia  y  porte  de  arma,  que  equivale  a un (1) año  –doce  (12) meses-.    

Este es pues, el tiempo que deberá descontar  el  sentenciado por razón de la privación del derecho a la tenencia y porte de  arma.   

En  lo  demás, el fallo de segundo grado se  mantiene incólume.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de Justicia, administrando justicia en  nombre de la República y por autoridad de la ley,   

RESUELVE  

Primero.  Casar  oficiosa  y  parcialmente  la  sentencia proferida por la Sala Penal del Tribunal  Superior  de  Buga, el 22 de abril de 2013, en el sentido de fijar la pena de un  (1)  año –doce (12) meses-  de  privación  del  derecho  a  la  tenencia  y porte de arma para Cristian       Andrés       Sánchez       Rivera      y Julio César Sánchez Rivera.  En lo demás,  se mantiene incólume.   

Segundo. Contra esta  decisión no cabe recurso alguno.   

Notifíquese y cúmplase.  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 En la  misma  decisión,  fueron  absueltos  del  delito  de  uso de documento público  falso.   

2 Cfr.  folios 4-5 del cuaderno principal.   

3 Cfr.  folios 14-17 ibídem.   

4 Cfr.  folio 24 ibídem.   

5 Cfr.  folios 41-42 ibídem.   

6 Cfr.  folio 80-81 ibídem.   

7 Cfr.  folios 88-89 ibídem.   

8 Cfr.  folios 98-99 ibídem.   

9 Cfr.  folios 126-135 ibídem.   

10 Cfr.  folio 137  ibídem.   

11  Cfr. folios 150-154 ibídem   

12  Cfr.  Cd  de  la  lectura  del  fallo  de  primera  instancia.  Minuto  36:39  a  36:52.   

13 Las  siglas son como siguen: m. (meses); d. (día).     

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