CP170-2016(48334)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Magistrado Ponente  

CP170-2016  

Radicación N° 48334  

(Aprobado acta Nº 353)   

          Bogotá,  D.C.,  nueve  (9)  de  noviembre  de  dos  mil  dieciséis  (2016).   

         

          Procede   la   Corte   a  emitir  concepto  sobre  la  petición  de  extradición   del  ciudadano  JONNATAN  JAIRO  CERÓN  ZÚÑIGA,  elevada  por  el  Gobierno  de  los Estados  Unidos de América.   

SOLICITUD     Y  ANTECEDENTES   

1.  El  Gobierno  de  los  Estados Unidos de  América  a  través de su Embajada en Colombia, con Nota Verbal Nº 2326 del 14  de   diciembre   de   2015,  pidió  la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  del  ciudadano  colombiano JONNATAN JAIRO  CERÓN  ZÚÑIGA. En consecuencia, el Fiscal General de  la  Nación mediante resolución proferida el 1º de febrero de 2016, dispuso su  captura, la cual se hizo efectiva el 18 de abril siguiente.   

2.  Cumplido  lo  anterior,  la  autoridad  reclamante,  por  conducto  diplomático  y  con  Nota Verbal Nº 0977 del 14 de  junio   de   2016,   pidió   formalmente   la   extradición   de  CERÓN ZUÑIGA.   

3.  La  Directora  de  Asuntos  Jurídicos  Internacionales  del  Ministerio  de Relaciones Exteriores, con oficio DIAJI Nº  1325  del  14  de junio de 2016, dirigido al Jefe de Asuntos Internacionales del  Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho,  manifestó  que en este caso, en los  aspectos  no  regulados  en la Convención de Viena del 20 diciembre de 1988, es  aplicable el ordenamiento jurídico colombiano.   

4.   A   su  turno,  el  Jefe  de  Asuntos  Internacionales  del  Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho, mediante misiva  recibida  el  22  de  junio  de  2016,  luego  de  considerar  perfeccionado  el  expediente,   envió   la   documentación   relacionada  con  la  solicitud  de  extradición  a  fin  de  que  la  Sala  de  Casación Penal emita el respectivo  concepto.   

5.  El  despacho del Magistrado Ponente, con  auto   del   23   de   ese  mes,  requirió  a  CERÓN  ZÚÑIGA   para   que   designara   un   abogado  que  representara sus intereses, frente a lo cual mostró silencio.   

6. Designado y posesionado, el 11 de julio de  2016,  defensor  público con el fin que asistiera al requerido, la Sala dispuso  surtir  el  traslado  consagrado en el artículo 500 de la Ley 906 de 2004, para  que los intervinientes solicitaran la práctica de pruebas.   

7. Con auto de 31 de agosto de 2016, la Corte  negó  las  postulaciones  probatorias elevadas por la defensa, proveído frente  al  cual  se interpuso recurso de reposición que fue resuelto negativamente por  la Sala, el 5 de octubre de 2016.   

8.  Ejecutoriado dicho proveído, se corrió  traslado  a  los  intervinientes  para  que  efectuaran sus alegaciones finales.   

SUSTENTO  DOCUMENTAL  DE  LA  SOLICITUD  DE  EXTRADICIÓN   

          1.  Las  mencionadas  Notas  Verbales  2326  y 0977 que reseñan los  hechos   objeto   de   la   acusación   formulada  en  contra  de  JONNATAN  JAIRO  CERÓN  ZÚÑIGA,  de  la  siguiente manera:   

“Los hechos del caso indican que J.M.Y.G,  M.N.Z.B.    y   JONNATAN   JAIRO   CERÓN   ZÚÑIGA  eran  miembros  de  una  organización de tráfico de  narcóticos   (la   DTO   “la  organización”)  que  transportaba  miles  de  kilogramos  de  cocaína  con  destino  a  los Estados Unidos, desde Colombia, a  través   de   Centroamérica,  utilizando  vehículos,  aeronaves  pequeñas  y  embarcaciones  marítimas.  La  evidencia en contra de Y.G., Z.B. y CERÓN  ZÚÑIGA  incluye,  pero  no  se  limita,   a  evidencia  física  incautada  legalmente,  incluyendo  cientos  de  kilogramos  de  cocaína  incautada  en  Colombia  y Ecuador; granadas de mano y  cohetes  lanzagranadas  incautados  en  Colombia;  el testimonio de testigos que  cooperan  en el caso, quienes participaron con los acusados en el concierto para  la  importación  de  la  cocaína;  y  comunicaciones  interceptadas y grabadas  legalmente,  en  las  cuales los acusados hablan del tráfico de narcóticos con  sus  co-asociados.  Los  testigos  que  cooperan en el caso han identificado las  voces  de  Y.G.,  Z.B.  y  CERÓN ZÚÑIGA.   

Un testigo que coopera en el caso (CW-1) le  informó  a  las  autoridades  de  las  fuerzas del orden que CW-1 participó en  actividades   de   tráfico   de  narcóticos  con  Y.G.,  Z.B.  y  CERÓN  ZÚÑIGA. De acuerdo con el CW-1,  aproximadamente  en  marzo  del  2013,  el  CW-1  fue  presentado  a Y.G. por un  conocido  mutuo,  quien  estaba  involucrado  en el tráfico de narcóticos y el  CW-1  empezó  a  trabajar directamente para Y.G. El CW-1 se enteró de que Y.G.  coordinaba  el  transporte  de  grandes  cargamentos  de cocaína desde Ipiales,  Colombia,   cruzando   la   frontera   hacia   Ecuador   para  su  transporte  a  Centroamérica  y  finalmente  a los Estados Unidos. De acuerdo con el CW-1, dos  de  los  clientes  de Y.G. en el tráfico de narcóticos eran representantes del  cartel   de   narcóticos   de   Sinaloa   (el   Cartel),   el   cual  opera  en  México.   

El  CW-1  le  ayudó  a  Y.G.  a  recibir,  almacenar  y  coordinar  el  transporte  de  miles  de kilogramos de cocaína en  nombre  de  “la  organización”  y  de  otros  traficantes de narcóticos en  Colombia.  […]  Y.G.  le pagó al CW-1 miles de dólares de los Estados Unidos  por  este  trabajo.  Además, mientras trabajaba para Y.G., el CW-1 trabajó con  Z.B.     y     CERÓN     ZÚÑIGA    transportando  miles  de  kilogramos  de  cocaína.  En  múltiples  oportunidades  observó  a  Z.B.  y  a CERÓN ZÚÑIGA  cargar  cocaína  en  vehículos  que  entonces  eran  conducidos  desde  Ipiales,  Colombia,  cruzando  la  frontera  hacia  Ecuador y  algunas  veces  hacia  Perú. En algunos casos, CERÓN  ZÚÑIGA  personalmente transportó los cargamentos de  cocaína  desde  Colombia  hacia  Ecuador.  De  acuerdo  con el CW-1, a Z.B. y a  CERÓN ZÚÑIGA les pagaron  en   dólares   de   los   Estados   Unidos   por   transportar   la   cocaína.  […]   

Todas  las  actividades  adelantadas por el  acusado  en  este caso fueron realizadas con posterioridad al 17 de diciembre de  1997”.   

          2.  La  acusación  15-CRIM-666  del 6 de octubre de 2015, proferida  por  la  Corte  Distrital  de  los  Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva  York,  por  medio  de la cual se acusa a JONNATAN JAIRO  CERÓN  ZÚÑIGA, así:   

“Cargo  uno.  (Asociación  ilícita para  elaborar  y distribuir cocaína en los Estados Unidos). El Gran Jurado imputa lo  siguiente:   

1.   Como   mínimo,   desde   al   menos  aproximadamente  el mes de septiembre de 2015, J.M.Y.G., M.N.Z.B. y JONNATAN  JAIRO  CERÓN  ZÚÑIGA, alias  “Miguelito”,    los    acusados    y   otros   conocidos   y   desconocidos,  intencionalmente  y  a  sabiendas  se  unieron,  se asociaron, se confederaron y  acordaron    conjuntamente    y   entre   sí   para   transgredir   las   leyes  anti-estupefacientes de los Estados Unidos.   

2.  Era parte y un objeto de la asociación  ilícita  que  J.M.Y.G,  M.N.Z.B.  y  JONNATAN  JAIRO  CERÓN  ZÚÑIGA alias Miguelito, los acusados y otros  conocidos  y  desconocidos,  mientras  se  encontraban fuera de la jurisdicción  territorial  de  los  Estados  Unidos  elaboraron  y distribuyeron una sustancia  controlada,  con  la  intención  y  a  sabiendas  de que dicha sustancia sería  importada  ilícitamente  a  los  Estados  Unidos  y  a  las aguas dentro de una  distancia  de  12  millas de la costa de los Estados Unidos, en transgresión de  lo  dispuesto  en  las Secciones 812, 959 (a) y (c) y 960 (a) (3) del Título 21  del Código de los Estados Unidos.   

3.  La  sustancia  controlada que J.M.Y.G.,  M.N.Z.B.  y JONNATAN JAIRO CERÓN ZÚÑIGA,   alias   “Miguelito”,  los  acusados,  se  concertaron  para  elaborar  y  distribuir,  a sabiendas y con la intención de que dicha sustancia  sería  importada  a  los  Estados  Unidos,  fueron  cinco  kilogramos y más de  mezclas  y  sustancias  que  contenían  una cantidad detectable de cocaína, en  transgresión  de  lo dispuesto en la Sección 960 (b) (1) (B) del Título 21 de  los Estados Unidos.   

4. En fomento de dicha asociación ilícita  y  para  efectuar el objetivo ilícito de la misma, se cometieron los siguientes  actos  manifiestos,  entre  otros:  […] b. Alrededor de los meses de febrero y  marzo    de    2014,    JONNATAN    JAIRO    CERÓN  ZÚÑIGA, alias “Miguelito”, el acusado, ayudó a  transportar  aproximadamente  330  kilogramos  de  cocaína por automóvil desde  Ipiales, Colombia, a través de la frontera con Ecuador […]”.   

          3.  Las declaraciones juradas de Daniel S. Noble, Fiscal Auxiliar de  los  Estados  Unidos  para  el Distrito Sur de Nueva York, y de Edward C. Maher,  Agente  Especial  de  la  Administración  para  el Control de Drogas (DEA), que  fundamentan     la    acusación    contra    CERÓN  ZÚÑIGA.   

          4.  Los  textos  de  las  disposiciones  del  Código de los Estados  Unidos  de América que se afirman fueron infringidas por el ciudadano requerido  y  que se encontraban vigentes para la época de ocurrencia de los hechos, así:  del  Título 18, las Secciones 3238 (delitos no cometidos en ningún distrito) y  3282  (delitos sin la pena de muerte), y del Título 21, Secciones 812 (lista de  sustancias  controladas),  841  (actos prohibidos), 853 (extinción de dominio),  959  y  960  (posesión,  fabricación  o  distribución  con  el  propósito de  importación   ilícita   de   sustancias   controladas)   y  963  (tentativa  y  concierto).   

         

5.   Copia   de  la  tarjeta  decadactilar  correspondiente  a  la  cédula  de  ciudadanía  No.  1.085.912.799  de Ipiales  (Nariño),  expedida  a nombre de JONNATAN JAIRO CERÓN  ZÚÑIGA  por  la  Registraduría  Nacional del Estado  Civil.   

          6.  La  orden de arresto del 6 de octubre de 2015, emitida en contra  de   JONNATAN   JAIRO   CERÓN   ZÚÑIGA  por el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos, Distrito Sur de  Nueva   York,   con   motivo   de   la   acusación   15-CRIM-666  de  la  misma  fecha.   

ALEGATOS DE LOS INTERVINIENTES  

          1.  El  Ministerio  Público   

          La  Procuradora Tercera Delegada para la Casación Penal pidió a la  Sala  conceptuar  de  manera  favorable  al  requerimiento  de  extradición del  nacional    colombiano    JONNATAN    JAIRO   CERÓN  ZÚÑIGA,  puesto  que, en su criterio, se cumplen los  presupuestos  constitucionales  y  legales  que  así  lo  permiten, esto es, la  validez  formal  de  la  documentación  aportada  por  el  país reclamante, la  demostración  de  la  identidad  de  la  persona solicitada, el principio de la  doble  incriminación  y  la  equivalencia  de  la  providencia  proferida en el  extranjero.   

          De  igual modo, pidió a la Corporación fijar los condicionamientos  necesarios  para  garantizar los derechos fundamentales del ciudadano colombiano  cuya  extradición  se  invoca,  entre  ellos, que solo se autorice el pedimento  respecto  de  los  delitos  relacionados  con narcotráfico, ya que, subraya, la  solicitud  también  incluye  cargos vinculados “con  armas de fuego”.   

         

2.    La  defensa   

          La  defensa  deprecó  emitir  concepto  negativo a la extradición,  señalando  que  en  este asunto no se cumplió con el descubrimiento probatorio  de  los  elementos  materiales  de prueba que sustentan la acusación, según lo  establece  el  artículo  337,  numeral  5º,  de  la Ley 906 de 2004 y, de otra  parte,  por  pretermitirse tratándose de las pruebas anticipadas los postulados  de  los  artículos  155  y 274 ibídem, “por tanto,  nos  preguntamos  cómo  puede  ejercerse  una  defensa  si  no  se  llenan  los  requisitos  exigidos  por  nuestro  Código  de Procedimiento Penal, teniendo en  cuenta  que  la  resolución  de  acusación  del  Estado  solicitante  debe ser  equivalente  a  la  resolución  de  acusación  de  nuestro  país  y por tanto  considero que no llena los requisitos exigidos para este caso”.   

         En  esa  secuencia,  luego  de recabar en que los anexos adjuntos al  requerimiento  no  se  encuentran  respaldados  por  medios  de  convicción que  permitan  establecer  en  concreto  cuál es el compromiso penal de su asistido,  aduce  que  éste  es  inocente del cargo formulado en su contra porque nunca ha  salido  de  Colombia  con  destino  a  los  Estados  Unidos. Por último, invoca  constatar  el  cumplimiento  de  las  exigencias  previstas  para  acceder  a la  extradición  con  el  fin  de  que  en  el  evento de arribar a un diagnóstico  favorable,  se  condicione  su entrega a que no sea juzgado por un hecho diverso  al  que  la  motivó  ni sometido a tratos crueles o degradantes ni a la pena de  muerte.   

CONCEPTO     DE     LA   CORTE   

          El  artículo  502  del Código de Procedimiento Penal, normatividad  aplicable  en  este  asunto,  estatuye  que  el  concepto  de la Sala debe estar  orientado  a  establecer,  entre  otros  presupuestos,  la  validez formal de la  documentación  allegada, la demostración plena de la identidad del solicitado,  el  principio  de  la  doble  incriminación,  la equivalencia de la providencia  proferida  en  el extranjero con la resolución de acusación y, cuando fuere el  caso,  el  cumplimiento  de  lo  consagrado en los tratados públicos, según lo  exigen los artículos 490, 493 y 495 de la Ley 906 de 2004.   

         

          1.    La   validez   formal  de  los  documentos aportados   

          Advierte   la  Corporación  que  los  documentos  que  soportan  la  petición  de  extradición  de  JONNATAN JAIRO CERÓN  ZÚÑIGA,  cumplen  las  exigencias contempladas en la  normatividad  procesal para ser tenidos en cuenta en pos de fundar el respectivo  concepto.   

         

No hay duda que dentro de la documentación,  allegada  por  vía  diplomática  y  debidamente  traducida y autenticada, obra  copia  de  la  acusación formal 15-CRIM-666 del 6 de octubre de 2015, proferida  por  la  Corte  Distrital  de  los  Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva  York.   

         De  igual  manera,  el  Gobierno  reclamante  adjuntó  copia de las  normas  del  Código  de los Estados Unidos aplicables al caso, ya reseñadas en  acápite anterior.   

         Así  mismo,  consta que la documentación anexa incluye la orden de  arresto  expedida  por  la  autoridad judicial del país reclamante en contra de  JONNATAN    JAIRO    CERÓN    ZÚÑIGA, según se relacionó en precedencia.    

         A  su vez, se tienen las declaraciones juradas del Fiscal Auxiliar y  el  agente de la DEA que respaldan la acusación 15-CRIM-666 del 6 de octubre de  2015,    emitida    contra   el   mencionado   CERÓN  ZÚÑIGA,  cuyo contenido y traducción al castellano,  junto  con  el resto de la documentación que las acompaña, fueron certificados  por   John   M.   Gillies,   director   asociado   de   la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales,  División  de  lo  Penal,  del Departamento de Justicia de los  Estados Unidos.   

A  su turno, la rúbrica y el cargo de este  funcionario  fueron  certificados  por  la  Procuradora  General  de  ese país,  Loretta  E.  Lynch,  cuya  firma  fue confirmada, a su vez, por el Secretario de  Estado  de  los  Estados  Unidos  de  América,  Jhon  F. Kerry, a través de la  Funcionaria  Auxiliar  de Autenticaciones, quien suscribió y fijó el sello del  Departamento de Estado a este documento.    

         

Los  instrumentos  reseñados,  obrantes en  original  con  su correspondiente traducción, fueron autenticados el 8 de junio  de  2016  por  Leonardo  Quintero  Cristancho, Cónsul de Colombia en Washington  D.C.,  siendo  avalada  su  firma en esa fecha por el Jefe de Legalizaciones del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de Colombia.1   

         De  esta  manera, se cumplió con lo establecido en el artículo 251  del  Código  General  del  Proceso,  de  acuerdo  con  el  cual “los   documentos   públicos  otorgados  en  país  extranjero  por  funcionario  de  este  o  con  su intervención, se aportarán […] debidamente  autenticados  por  el cónsul o agente diplomático de la República de Colombia  en  dicho  país,  y  en  su  defecto  por el de una nación amiga. La firma del  cónsul  o  agente  diplomático  se  abonará  por  el Ministerio de Relaciones  Exteriores  de  Colombia, y si se trata de agentes consulares de un país amigo,  se  autenticará  previamente  por  el funcionario competente del mismo y los de  este   por   el  cónsul  colombiano”,  disposición  aplicable  al  caso  en  virtud  del  principio  de  integración previsto en el  artículo 25 de la Ley 906 de 2004.   

         

Por  lo  tanto,  en consideración a que la  solicitud    de    extradición    del    nacional    colombiano    JONNATAN  JAIRO CERÓN ZÚÑIGA se hizo por  la  vía  diplomática  y que en la expedición y trámite de los documentos que  la  soportan,  así  como  en  su  traducción,  se  cumplieron  todos los ritos  formales  de  legalización; la Corte los tendrá hábiles para servir de prueba  en  este  asunto,  cumpliéndose  de  este  modo con la primera exigencia legal.   

         2. La identificación plena del solicitado  en extradición   

          No  hay  duda,  según  lo  destacó la Procuradora Delegada, que el  ciudadano         colombiano        reclamado  en  extradición por el Gobierno de los Estados Unidos es  el  mismo que se halla privado de la libertad con ocasión de estas diligencias,  en  virtud  del pedido de detención provisional formulado en la Nota Verbal Nº  2326 del 14 de diciembre de 2015.   

          A  esta conclusión se arriba tras constatar que el país requirente  remitió  copia  de  la  tarjeta  decadactilar  correspondiente  a la cédula de  ciudadanía  No.  1.085.912.799,  expedida  por  la  Registraduría Nacional del  Estado     Civil    a    JONNATAN    JAIRO    CERÓN  ZÚÑIGA,  nacido  el  7  de octubre de 1988 en Balboa  (Cauca)   y  cuyos  generales  de  ley  coinciden  con  los   que  reporta  la  Policía  Nacional  como  del  ciudadano  a  quien  se  le  enteró  de  la  orden  de  captura  con  fines  de  extradición  proferida por la Fiscalía General de la Nación el 1º de febrero  de  2016,  aspecto  corroborado  mediante  experticio  practicado  por perito en  dactiloscopia de aquella institución.   

            

De  este  modo,  se reitera, no existe duda  respecto  de que el detenido es el ciudadano pedido en extradición, incluso con  esos  datos  ha  suscrito  las  actas  en  donde se le comunicaron sus derechos,  también  las  actuaciones  surtidas  ante esta Corporación, circunstancia que,  por   demás,   tampoco   ha   sido   objeto   de  controversia  por  él  o  su  defensa.   

         

Por ende, el presupuesto de la identidad del  ciudadano reclamado en extradición se satisface.   

          3.    El    principio    de   la   doble  incriminación   

         De  conformidad  con el numeral 1° del artículo 493 del Código de  Procedimiento  Penal, para que la extradición se pueda conceder se requiere que  el  hecho  que  la motiva esté previsto como delito en Colombia y reprimido con  una  sanción privativa de la libertad cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4)  años.   

         Se  recuerda  que,  al  tenor  de la acusación 15-CRIM-666 del 6 de  octubre  de  2015,  dictada por la Corte Distrital de los Estados Unidos para el  Distrito  Sur  de  Nueva  York, a JONNATAN JAIRO CERÓN  ZÚÑIGA  se  le  llama a juicio en razón a que junto  con  otros  se  asoció  para “[…] transgredir las  leyes   anti-estupefacientes   de  los  Estados  Unidos  […]”,  ya  que “[…]  se   concertaron   para  elaborar  y  distribuir,  a  sabiendas  y  con  la  intención  de que dicha sustancia sería importada a los  Estados  Unidos,  […]”  consistente en “[…]  cinco  kilogramos  y  más  de  mezclas  y sustancias que  contenían    una    cantidad    detectable    de   cocaína   […]”,             atribuyéndosele,  en  concreto, que […]  ayudó    a    transportar    aproximadamente   330   kilogramos   de   cocaína  […]”.   

          En  esas  condiciones,  la Sala advierte que los comportamientos que  motivan  el  pedido de extradición, conforme a los sucesos que se imputan y las  normas  allegadas,  encuentran  adecuación  en  nuestro  sistema  penal  en las  conductas   punibles   de   concierto   para   delinquir  agravado  y  tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes,  consagradas en los artículos 340,  inciso  segundo,  y  376 de la Ley 599 de 2000, sancionadas con pena de prisión  de  ocho  (8)  a dieciocho (18) años y de ciento veintiocho (128) a trescientos  sesenta  (360)  meses, respectivamente, porque el concierto para delinquir (o la  conspiración,  en  los  términos de la acusación foránea), entendido como el  acuerdo  de  voluntades  entre  varios  individuos con el fin de cometer delitos  indeterminados,  claramente  tuvo por objeto la realización de actos vinculados  con  el  narcotráfico,  habida  cuenta  que,  según quedó visto, JONNATAN   JAIRO   CERÓN   ZÚÑIGA,  con  conocimiento   de   causa  e  intencionalmente,  se  concertó  con  otros  para  conservar,  elaborar,  vender, ofrecer, adquirir, sacar del país, transportar y  suministrar cocaína.   

         

De  igual  modo,  cabe  enfatizar  que  las  conductas   punibles   de   concierto   para   delinquir  agravado  y  tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes  no  configuran  delitos políticos,  fueron  cometidas  incluso  a partir de 2013, esto es, con posterioridad al Acto  Legislativo  No.  1  del  17  de  diciembre  de  1997,  tuvieron repercusión en  territorio  extranjero  y  contemplan pena privativa de la libertad cuyo mínimo  supera  ampliamente  los  cuatro  años, conforme surge de la cita de las normas  correspondientes.   

Por  último,  en  orden  a  solventar  la  inquietud  elevada  por  la defensa, no puede pregonarse que por el hecho de que  eventualmente  el  requerido  no hubiese salido del país se encuentra exento de  compadecer  ante las autoridades de Estados Unidos, toda vez que, de acuerdo con  lo  expuesto  en anterior oportunidad, la teoría de la ubicuidad cobra vigencia  para  determinar  el  ámbito de incidencia de los hechos delictivos que motivan  el  pedido  de  extradición,  pues  el  criterio de territorialidad que rige el  ordenamiento  jurídico  colombiano, al tenor del artículo 14, numeral 3º, del  Código   Penal,   señala   que  la  conducta  punible  se  entiende  realizada  “en  el  lugar donde se produjo o debió producirse  el resultado”.   

En consecuencia, con independencia de que el  acuerdo  de  voluntades  encaminado a enviar estupefaciente a los Estados Unidos  no  se  hubiese  materializado  en  aquella  nación,  es  insoslayable  que  el  legislador  y  la  jurisprudencia  conciben -a efectos de cotejar la confluencia  del  principio  de  doble  incriminación- que tal acción fue ejecutada, por lo  menos   parcialmente,  en  territorio  extranjero,  según  se  verifica  en  el  sub  examine  de  cara a la  finalidad  del  convenio  materia de requerimiento (Cfr. CSJ CP 049-2015, CSJ CP  072-2015).   

Así  las cosas, se reitera, en este evento  se   cumple   con   el   principio   de  la  doble  incriminación  normativa  y  punitiva.   

         4.   Equivalencia   de   la   providencia  proferida en el extranjero   

         En  este aspecto, la Corte observa que se cumple con el requisito de  la  equivalencia consagrado en el numeral 2° del artículo 493 de la Ley 906 de  2004,  el  cual  exige  “que  por  lo menos se haya  dictado  en  el  exterior resolución de acusación o su equivalente”.   

                      La  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, acusó a  JONNATAN    JAIRO   CERÓN   ZÚÑIGA   por   las   ilicitudes   ya   señaladas   mediante   acto  procesal  (15-CRIM-666  del  6  de octubre de 2015) que en nuestra legislación equivale a  la  acusación,  como  emerge  de  las  siguientes  similitudes  que  las tornan  equivalentes:  i)  se  trata  de  un  pliego  concreto  de  cargos en contra del  acusado,  para  que se defienda de ellos en el juicio, ii) una vez formulada, se  inicia  el  juicio  oral que finaliza con el respectivo fallo de mérito, y iii)  en  ella  se  indican  los  hechos, con especificación de las circunstancias de  tiempo,  modo  y lugar en que ocurrieron y su calificación jurídica, junto con  las    disposiciones    sustanciales   aplicables.2   

         Por  lo  tanto,  la  aludida  acusación  emitida  por  el  Tribunal  extranjero  es  equivalente y tiene la misma fuerza vinculante que la acusación  propia de nuestro sistema judicial.   

Ahora  bien,  frente a las críticas que en  sentido  contrario  enarbola  la  defensa,  es  manifiesta  la confusión que le  genera  la  confrontación  de  este ítem al asumir que dicho requisito implica  que  las  autoridades  judiciales  extranjeras deben adoptar en su integridad el  procedimiento  penal  colombiano al instante de ejercer su jurisdicción, puesto  que  una  tesis de tal naturaleza implicaría desconocer la soberanía del país  requirente,  teniendo  en  cuenta  que  a  éste  le  es facultativo fijar en su  ordenamiento  jurídico  la sucesión de actos correspondientes al ejercicio del  ius  puniendi  y que han de  culminar con la emisión de la respectiva sentencia.   

En  otras  palabras,  a  lo  que  apunta el  requisito  en  cuestión es a demandar la presencia de una decisión que formule  cargos  en contra de quien es solicitado para que acuda a defenderse de ellos en  juicio,  con  el  señalamiento  del  contexto  puntual  en  que  ocurrieron los  acontecimientos  presuntamente  constitutivos  de  infracción  a  la  ley penal  foránea,  junto  con  las disposiciones sustanciales aplicables, y no a que las  autoridades   extranjeras  acaten  el  contenido  de  las  normas  que  para  la  investigación  y  juzgamiento  de  los  delitos  rigen en territorio patrio. De  hecho,  la  jurisprudencia  de la Sala ha decantado que eventuales anomalías en  aquel  procedimiento,  o  en  aspectos  relacionados  con  la  existencia  de la  conducta  punible o la responsabilidad; han de ser debatidos en la actuación de  origen:   

“[No] le está permitido a la Corte en el  trámite  de  la extradición juzgar la validez de la providencia que constituye  el  soporte  de  la  solicitud,  ni menos determinar si la misma se ajusta a las  exigencias  formales  y  materiales  previstas  por  la legislación interna del  país  requirente,  cuestionamientos jurídicos que le competen al requerido y a  su  defensor  proponerlos  al  interior  del proceso adelantado por la autoridad  judicial de aquel estado.   

Cualquier  intervención  distinta  a  la  legalmente  atribuida, constituirían -sin duda- actos de injerencia indebida en  los  procedimientos  y  juicios que sólo son competencia del país extranjero y  ajenos  al  instrumento  de  cooperación  internacional,  único facultado para  discutir  y  resolver las inquietudes del defensor del requerido sobre supuestas  violaciones al debido proceso y al derecho de defensa.   

De  igual  manera  no  es  requisito  el  acompañamiento  a  la  petición  de  extradición  de las pruebas en la que se  sustenta  la  acusación que dio origen a la solicitud de modo que facilitara su  controversia,  pues  no  se  trata  de  una  actuación en la que sea posible la  discusión  sobre la legalidad y alcance de los medios de convicción, y ante la  diversa   índole   de  los  procedimientos  judiciales  surge  inadmisible  tal  pretensión”.   (CSJ   CP,   21   Abr   2004,  Rad.  21672)   

Con   estas   precisiones,  se  concluye,  entonces,  que  se  satisfacen  los  presupuestos consagrados en la legislación  nacional para acceder a la solicitud de extradición.   

CONCLUSIÓN  

En consecuencia, ya que la totalidad de los  requisitos  formales  contemplados  en los artículos 490, 493 y 502 del Código  de  Procedimiento Penal se satisfacen a cabalidad, según lo concluyó la agente  del   Ministerio   Público,   la   Corte   CONCEPTÚA  FAVORABLEMENTE  a  la  solicitud de  extradición  elevada  por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América  respecto del  ciudadano    colombiano    JONNATAN   JAIRO   CERÓN  ZÚÑIGA,  en  cuanto  se  refiere  al cargo que le es  formulado  en  la acusación 15-CRIM-666 del 6 de octubre de 2015, proferida por  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur de Nueva  York.   

Valga  aclararle  a  la  Delegada  de  la  Procuraduría  que  no  hay  lugar a hacer pronunciamiento o condicionamiento de  ningún  tipo  con  relación a los demás cargos formulados en la acusación en  comento,  toda  vez que estos se endilgan en contra de otras personas, distintas  a la que es objeto del presente pronunciamiento.   

ACOTACIÓN   FINAL  

         Resulta  pertinente  poner  de  relieve al Gobierno Nacional que, en  caso  de  conceder  la  extradición  de JONNATAN JAIRO  CERÓN  ZÚÑIGA, en  los  términos que más adelante se precisa, se debe condicionar  su  entrega  de  tal  modo  que  no  sea  juzgado por hechos distintos a los que  originaron  la  reclamación,  por  conductas  anteriores  al 17 de diciembre de  1997,  ni sometido a tratos crueles, inhumanos o degradantes, ni se le impondrá  la  pena  capital  o perpetua, al tenor del artículo 494 de la Ley 906 de 2004.   

         Así  mismo,  al  Gobierno  Nacional  le  corresponde condicionar la  entrega  a  que  el país reclamante, de acuerdo a sus políticas internas sobre  la  materia,  le ofrezca al requerido posibilidades razonables y reales para que  pueda  tener contacto regular con sus familiares más cercanos, considerando que  el  artículo  42  de  la  Constitución Política de 1991 reconoce a la familia  como  núcleo  esencial  de  la sociedad, garantiza su protección y reconoce su  honra,  dignidad  e  intimidad,  amparo  fundamental  que  se  refuerza  con  la  protección  que  también  le  prodigan  la  Convención  Americana de Derechos  Humanos  en  su  artículo  17  y  el  Pacto Internacional de Derechos Civiles y  Políticos en el 23.   

          Además,  conforme  señaló  la Corte en el concepto del 15 de mayo  de  2008  (Rad.  29024),  toda  vez  que  el  mecanismo de la extradición entre  Estados   Unidos   de  América  y  Colombia,  en  ausencia  de  un  instrumento  internacional   que  la  regule,  se  rige  por  las  normas  contenidas  en  la  Constitución  Política  (artículo  35) y en el Código de Procedimiento Penal  (artículos  490  y siguientes de la Ley 906 de 2004), el Gobierno Nacional debe  formular   las  exigencias  que  estime  convenientes  para  que  en  el  Estado  reclamante  se  le  reconozcan  todos  los  derechos  y garantías inherentes al  solicitado,  en especial las previstas en la Carta Fundamental y en el bloque de  constitucionalidad,  es decir, en aquellos convenios internacionales ratificados  por  Colombia  que  consagran y desarrollan derechos humanos (artículo 93 de la  Constitución,   Declaración   Universal   de   Derechos  Humanos,  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos,  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles y  Políticos),  en  virtud del deber de protección a esos derechos que para todas  las   autoridades   públicas   emana  del  artículo  2°  ibídem.3   

          De  la  misma  manera,  se  exhorta  al  Gobierno, encabezado por el  señor  Presidente  de  la  República como Jefe de Estado, para que efectúe el  respectivo  seguimiento  a los condicionamientos que se impongan a la concesión  de  la  extradición  y  determine  las  consecuencias  que se derivarían de su  eventual  incumplimiento,  al  tenor  de  lo  señalado  en  el  ordinal 2° del  artículo 189 de la Constitución Nacional.   

         Igualmente,  en  caso de que JONNATAN JAIRO  CERÓN  ZÚÑIGA  sea  absuelto,  sobreseído  o,  por  cualquier  otra  vía  legal declarado no culpable del cargo que dio origen a su  entrega  en  extradición  y,  por  consiguiente,  dejado en libertad, el Estado  reclamante  -si  el ciudadano desea regresar al país- deberá asumir los gastos  de  transporte  y  manutención  correspondientes  de  acuerdo  con  su dignidad  (artículos 1° y 93 de la Constitución Política).   

         Por  último,  se  le  pide  al  Ejecutivo  que recomiende al Estado  requirente  que,  en  el  evento de que el nacional colombiano sea objeto de una  decisión  condenatoria  dentro  del  proceso por el cual es reclamado, tenga en  cuenta  como  parte  de  la  pena  el tiempo que haya podido estar privado de la  libertad con motivo del trámite de extradición.   

En  mérito de lo expuesto, la SALA  DE CASACIÓN PENAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA,   

CONCEPTUA  

         

FAVORABLEMENTE a la  solicitud  de  extradición  elevada  por  el  Gobierno de los Estados Unidos de  América  respecto  del  ciudadano  colombiano JONNATAN  JAIRO  CERÓN  ZÚÑIGA, en cuanto se refiere al cargo  que  le  es  formulado  en  la  acusación 15-CRIM-666 del 6 de octubre de 2015,  proferida  por  la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Sur de  Nueva York.   

         Comuníquese  esta  determinación  al  requerido, a su defensor, al  Ministerio  Público  y  al  señor  Fiscal General de la Nación, para lo de su  cargo.   

         

Devuélvase  el expediente al Ministerio de  Justicia y del Derecho, para lo de su competencia.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Presidente  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Cfr.    Folio    53    y    siguientes    cuaderno  anexos   

2  En  este  sentido  puede  confrontarse  CSJ CP, 7 Nov  2012, Rad. 39696   

3  Así,  con arreglo al artículo 29 de la Carta; a los  artículos  9  y  10  de  la  Declaración Universal de Derechos Humanos, 5-3.6,  7-2.5,  8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5,  9  de  la Convención Americana de  Derechos  Humanos,  9-2.3, 10-1.2.3, 14-1.2.3,5, y 15 del Pacto Internacional de  Derechos  Civiles y Políticos, el Gobierno Nacional debe condicionar la entrega  de  un  compatriota,  si  concede  la  extradición,  a  que  se  le respeten al  extraditado   –como  a  cualquier  otro nacional en las mismas condiciones- todas las garantías debidas  a  su  condición de justiciable, en particular, a que tenga acceso a un proceso  público  sin  dilaciones  injustificadas,  a que se presuma su inocencia, a que  cuente  con  un  intérprete, a que tenga un defensor designado por él o por el  Estado,  a  que  se le conceda el tiempo y los medios adecuados para que prepare  la  defensa,  a presentar pruebas y controvertir las que se aduzcan en contra, a  que  su  situación  de  privación  de la libertad se desarrolle en condiciones  dignas,  a que la eventual pena que se le imponga no trascienda de su persona, a  que  la  sanción  pueda  ser  apelada  ante un tribunal superior, a que la pena  privativa  de la libertad tenga la finalidad esencial de reforma y readaptación  social.     

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