CP023-2016(47411)

2016

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado Ponente  

CP023-2016  

Radicación N° 47411  

(Aprobado  acta N°  80)   

Bogotá,  D. C., dieciséis (16) de marzo de  dos mil dieciséis (2016).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

          La  Corte  Suprema  de Justicia de Colombia emite concepto sobre la  solicitud  de  extradición  simplificada  del ciudadano colombiano Julio          César          Caicedo          Valencia,  presentada  por el Gobierno de los Estados Unidos de América.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante Nota Verbal N° 0411 del 17 de  marzo  de  20151,  la  Embajada estadounidense pidió la detención provisional con  fines   de   extradición   de  Julio  César  Caicedo  Valencia,  la cual se formalizó con la comunicación  diplomática  N°  0024  del  12  de  enero  de 20162.   

2.  El Ministerio  de  Justicia  y del Derecho remitió a la Corte la documentación enviada por la  Embajada   de   los   Estados   Unidos  de  América,  debidamente  traducida  y  autenticada3,  previo  concepto  de su homólogo de Relaciones Exteriores sobre  la  vigencia entre la República de Colombia y los Estados Unidos de América de  la  «Convención  de (sic) Naciones Unidas contra el  tráfico  ilícito  de estupefacientes y sustancias psicotrópicas»,  suscrita  en Viena el 20 de diciembre de 1988, aclarando que, en  los   aspectos  no  regulados  por  dicho  instrumento  internacional,  se  regiría  por  lo previsto en el  ordenamiento jurídico colombiano.   

3.  La Fiscalía  General     de    la  Nación,   a   través   de   la   resolución  del  20   de  octubre  del año  que      antecede4,  decretó  la  captura  con  fines  de extradición de Caicedo Valencia,  la  cual se efectuó el 20     de     noviembre    posterior,   siendo   las  6:00  horas, en  la  «avenida chipaya frente  a  verde  alfaguara» vía  pública   de  la  ciudad  de      Jamundí5.   

4.  El  21  de  enero siguiente, la Sala de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema de Justicia le informó al requerido su  derecho  a  nombrar  un  abogado  que  lo  asistiera  en  el  trámite ante esta  Corporación6,  en  virtud  del cual el 25 sucesivo allegó poder conferido a su  abogada            de            confianza7,  así  como  memorial  en el  cual  señaló  la  intención  de  acogerse  a  la  extradición  simplificada,  procedimiento    que    coadyuvó   su   apoderada8,   manifestación   que  fue  reiterada        el        28        posterior9.   

5.   Una  vez  resuelto   lo   concerniente   a   la  defensa  técnica  del  pedido    en    extradición,   la        Sala        dispuso       el       26  de  ese  mes,  oficiar al Ministerio  Público  para  que  avalara  dicha  petición, de acuerdo con lo previsto en el  artículo    70   de   la   Ley   1453   de   201110.   

El  Procurador  Segundo  Delegado  para  la  Casación                    Penal11   afirmó   que   resulta  procedente  por  cuanto  de  la  documentación  que  obra  en  el expediente se  establece    que    Caicedo   Valencia   se  acogió  al  trámite  de  manera  libre  y  espontánea, y fue  debidamente  asesorado  por su mandataria sobre las consecuencias que se derivan  de la renuncia al curso ordinario de la extradición.   

De  otra parte, indicó que el 8 de febrero  de  la  presente anualidad, se desplazó, por medio de su comisionado, al centro  penitenciario  en el que se encuentra recluido el pretendido, previa citación a  la  diligencia  a  la  apoderada judicial del pretendido, quien no asistió a la  misma,  con  el  fin  de  verificar  la ausencia de vicios del consentimiento al  acogerse  al  trámite simplificado y aportando la respectiva acta constató que  la  misma  «se ha efectuado  voluntariamente»12.   

6.  El  1°  de marzo del año en curso, se  allegó  al  despacho  memorial  suscrito  por  la  profesional  del derecho del  pretendido,  por medio del cual señala que el Ministerio Público no puso en su  conocimiento  la  fecha y hora para la diligencia de verificación de garantías  de   su   prohijado   frente   a   la  solicitud  de  extradición  simplificada  efectuada13.  En  consecuencia,  al día siguiente, la Sala, a través de auto  dispuso,  por  Secretaria,  oficiar  al  Procurador  Segundo  Delegado  para  la  Casación  Penal  para que, realizara todas las manifestaciones necesarias sobre  el                    particular.14.   

7.  El  7  del  mes  y  año  en  curso, el  representante  del  Ministerio  Público  afirmó  mediante oficio PSDCP N° 035  que,  de  acuerdo  a  lo  señalado  por  el  funcionario que tuvo a cargo dicha  actividad15,    se    «intentó»   realizar    la   citación   telefónicamente   al   número   fijo  suministrado  por  la  interesada  pero  no  obtuvo  respuesta,  tal  y  como se  consignó  en  el  acta  de  verificación,  adjunta  al  presente  trámite  de  extradición.   

Igualmente, expuso que hay oportunidades en  las  que  a  pesar  de los llamados por parte de la Delegada para convocar a los  abogados  a  tal  diligencia,  no  concurren a la misma, toda vez que en el acta  correspondiente  en  ningún  momento  se  comprometen derechos o garantías del  requerido  en extradición, contario sensu,   se  trata  de  garantizar  que  el  pretendido  haya  entendido  correctamente  el  significado de la decisión que tomó al acogerse a la figura  de  la  extradición  simplificada,  aún  sin  la  presencia  de  su  apoderado  judicial.   

Documentos allegados  

Para  formalizar la entrega de Julio   César   Caicedo   Valencia   se  incorporaron,   por   intermedio  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  y  provenientes  de  la  Embajada de los Estados Unidos de América, los siguientes  documentos, debidamente traducidos:   

1.  Nota Verbal N° 0411 del 17 de marzo de  2015,  por  medio  de  la  cual  la  Embajada  de los Estados Unidos solicita la  detención  provisional  con  fines  de extradición de  Caicedo   Valencia,  por  cuanto  es  requerido  para  comparecer   a   juicio   por   delitos   federales  de  narcóticos16.   

2.  Comunicación diplomática N° 0024 del  12  de enero de 2016, de la misma Embajada, a través de la cual se formaliza la  petición          de          extradición17.   

3.  Declaración  jurada rendida por María  Chapa  López,  Fiscal  Auxiliar de los Estados Unidos para el Distrito Medio de  la  Florida,  en la cual se refiere al procedimiento cumplido por el Gran Jurado  para  dictar  la  Acusación, concreta los cargos formulados contra Julio  César Caicedo Valencia, indica los  elementos  integrantes  de  los delitos y se remite a la declaración del Agente  Especial   de   la   Oficina   Federal   de   Investigación   (FBI)18.   

4.  Declaración jurada de Ivette R. Barry,  Agente  Especial  de  la  Oficina  Federal  de  Investigaciones  (FBI) en Tampa,  Florida,  por  cuyo  medio informa los pormenores de la investigación en virtud  de   la   cual   se   requiere   la   extradición19.   

5. Copia certificada de la Acusación Formal  N°  8:14-CR-117-T-24TGW  proferida  el  26  de marzo de 2014 por el Tribunal de  Distrito  de  los Estados Unidos para el Distrito Medio de la Florida, División  de   Tampa20,  en la que se le formulan cargos a Julio  César  Caicedo  Valencia por los delitos de concierto  para    delinquir    agravado    y    tráfico,    fabricación   o   porte   de  estupefacientes.   

         

6.  Orden  de  arresto  contra Julio  César Caicedo Valencia emitida por  el  Tribunal  de  Distrito  de  los  Estados Unidos para el Distrito Medio de la  Florida21.   

7. Traducción de las disposiciones penales  aplicables             al            caso22.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Sobre       la       extradición  simplificada.   

El  artículo  70  de la Ley 1453 del 24 de  junio  de  2011  introdujo  al  ordenamiento  jurídico nacional la figura de la  extradición   simplificada,   según   la   cual,   la   persona  requerida  en  extradición,  con  la  aquiescencia  de  su  abogado y del Ministerio Público,  puede  renunciar  al procedimiento y solicitar la emisión de plano del concepto  correspondiente.   

En  el  caso  sub  examine,  la  Sala  encuentra reunidas las exigencias  establecidas  en  dicha  norma para conceptuar dentro del trámite simplificado,  sobre  la  petición  elevada  por  el  Gobierno  norteamericano en relación al  ciudadano  Caicedo Valencia,  pues  fue impetrada por el pretendido, su apoderada y  ha sido coadyuvada por la Procuraduría.   

Aunado a ello, respecto de la manifestación  de  la  defensa  sobre  su  no  citación por parte del Ministerio Público a la  diligencia  de  verificación  de  garantías  de  su  representado  frente a la  solicitud      de      extradición      simplificada     perpetrada, si bien no hace la misma requerimiento  de            ninguna           naturaleza23,  se establece de acuerdo a  lo  afirmado por el Procurador Segundo Delegado para la Casación Penal mediante  oficio  PSDCP  N°  035 que,  el    funcionario    que    tuvo   a   cargo   dicha   actividad,   «intentó»          comunicarse  telefónicamente   al   número  fijo  suministrado  por  aquella,  sin  obtener  respuesta   alguna,   como   consta   en   el  acta  correspondeinte24.   

Por  lo anterior, teniendo en cuenta que el  mencionado  memorial  no  tiene ninguna incidencia dentro del presente trámite,  se   procede   a   emitir   concepto,   previo   análisis   de  los  siguientes  condicionamientos:   

    

1. Validez formal de la documentación presentada.     

Según   las   normas   procedimentales  colombianas,  se  exige  que  la  solicitud  de  extradición  se  haga por vía  diplomática,  o de manera excepcional por la consular o de gobierno a gobierno,  acompañada  de  los  siguientes  documentos,  en  la  forma  establecida  en la  legislación  del  Estado requirente: (i) copia o trascripción auténtica de la  acusación  o  del  fallo dictado en el país extranjero, o su equivalente; (ii)  indicación  exacta de los actos que determinaron la petición de extradición y  del  lugar  y  la  fecha  en que fueron ejecutados; (iii) todos los datos que se  posean  y que sirvan para establecer la plena identidad de la persona reclamada;  y  (iv)  copia  auténtica  de  las  disposiciones  penales  aplicables  para el  caso25.   

El  artículo  251  del Código General del  Proceso  establece,  a  su  vez, que los documentos públicos otorgados en país  extranjero  por  sus  funcionarios, o con su intervención, deberán presentarse  debidamente  autenticados por el cónsul o agente diplomático de la República,  o  en su defecto por el de una nación amiga. Así mismo, la firma del cónsul o  agente  diplomático debe ser abonada por el Ministerio de Relaciones Exteriores  de  Colombia,  y  si  se  trata  de  agentes  consulares  de  un país amigo, se  autenticarán  previamente  por  el  funcionario  competente  del mismo y los de  éste      por     el     cónsul     colombiano26.   

Estas  exigencias  de  carácter  formal se  hallan   debidamente   reunidas   en   el   caso   analizado.   En  efecto  Lisa  Roberts27,   Directora   Asociada   Interina   de   la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales,  División  de  lo  Penal, Departamento de Justicia, certificó  las  firmas  de  quienes suministraron las declaraciones de apoyo a la solicitud  de  extradición;  la  Procuradora de los Estados Unidos, Loretta E. Lynch, hizo  lo  propio  con  aquélla  y  el  Director  Adjunto  de  la  Oficina  de Asuntos  Internacionales    autenticó    la    de    ésta28,   todo   lo   cual   fue  certificado  por John F. Kerry, Secretario de Estado, y por Patrick O. Hatchett,  Funcionario  Auxiliar  de Autenticaciones del Departamento de Estado29.   

De  igual manera, el cónsul de Colombia en  Washington,  D.  C.,  cuya  firma  es refrendada por el Ministerio de Relaciones  Exteriores  de  Colombia,  dio  fe,  que  quien  lo  suscribe  es el Funcionario  Auxiliar    de    Autenticaciones   del   Departamento   de   Estado30.   

En las anotadas condiciones, se concluye que  los  requerimientos formales de legalización de la documentación que sirven de  sustento  a  la  solicitud  de  extradición, exigidos por las normas del Estado  norteamericano  y  colombiano,  se  cumplieron  a  cabalidad,  y  que desde esta  perspectiva  los  documentos  aportados  con  tal  fin  se tornan aptos para ser  considerados   por   la   Corte   en   el   estudio   que   debe   preceder   el  concepto.   

2. Plena identidad de la persona reclamada en extradición.   

El  Gobierno de los Estados Unidos informó  en  su petición que el requerido se llama Julio César  Caicedo     Valencia,  ciudadano  colombiano  nacido el 20 de julio de 1978,  identificado   con   la   cédula  de  ciudadanía  N°  94.441.939,  datos  que  corresponden  a  quien permanece privado de la libertad desde el 20 de noviembre  de    201531  con  fundamento  en la Nota Verbal N°  0411  del  17  de marzo de esa misma anualidad, procedente de la Embajada de los  Estados        Unidos        de       América32,     información    que  igualmente   se   consigna   en   la   orden   de   captura   de   fecha  20  de  octubre  del  año  pasado,  proferida  por  el  Fiscal  General  de  la  Nación33.   

Estos  registros,  que  confrontados con el  informe   del   investigador   de   laboratorio,   rendido   por  un  perito  en  dactiloscopia34,  el  acta  de  derechos del capturado35,  el  acta de notificación  de   la   captura   con   fines   de   extradición36,  la copia de la cédula de  ciudadanía37,  el informe sobre consulta web de la página de la Registraduría  Nacional        del        Estado        Civil38,  el registro odontológico  y          la          carta          dental39  a  nombre  de Julio          César          Caicedo          Valencia,  dan  cuenta  que   se   trata   de   la  persona  pedida  en  extradición  por  el  Gobierno  estadounidense.   

Por  tanto,  queda satisfecho el segundo de  los  presupuestos  a  los que alude el artículo 495 de la Ley 906 de 2004, para  que la extradición pueda otorgarse.   

3.     Principio     de    la    doble  incriminación.   

Este  postulado  impone  verificar  que los  comportamientos  delictivos  imputados  a  la  persona  reclamada  por  el país  petente  estén  previstos  como  delito  en  Colombia,  y  que  tengan adscrita  sanción  privativa  de  la  libertad  cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4)  años. Se analizarán, entonces, estos requerimientos.   

Julio  César  Caicedo Valencia es  solicitado  en  extradición  por  el  Gobierno  de los Estados  Unidos  de América para que comparezca a responder en juicio por los delitos de  concierto   para   delinquir  agravado  y  tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes,  según la Acusación. Formal N° 8:14-CR-117-T-24TGW proferida  el  26  de  marzo de 2014 por el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para  el  Distrito  Medio  de la Florida, División de Tampa. Los cargos formulados en  su     contra    son    del    siguiente    tenor40:   

«El    Gran    Jurado    acusa    lo  siguiente:   

CARGO UNO  

Desde una fecha desconocida y continuando a  partir  de entonces hasta e incluyendo la fecha de esta Acusación Formal, en el  Distrito Medio de la Florida y en otras partes, los acusados,   

(…)   JULIO   CESAR   CAICEDO-VALENCIA  (…),   

voluntariamente  y  a sabiendas se unieron,  conspiraron  y  entraron  en  un  acuerdo  con  otras personas cuyos nombres son  conocidos  y  desconocidos  por  el  Gran  Jurado,  para  distribuir  cinco  (5)  kilogramos  o  más  de  una  mezcla  o sustancia con un contenido detectable de  cocaína,  una  sustancia  controlada  de  la  Categoría  II, sabiendo y con la  intención  de  que  tal  sustancia sería importada ilícitamente a los Estados  Unidos,  en  violación  de  la  Sección  959 del Título 21 del Código de los  Estados Unidos.   

Todo  en  violación de las Secciones 963 y  960(b)(1)(B)(ii) del Título 21 del Código de los Estados Unidos.   

CARGO DOS  

Desde una fecha desconocida y continuando a  partir  de entonces hasta e incluyendo la fecha de esta Acusación Formal, en el  Distrito Medio de la Florida y en otras partes, los acusados,   

(…)   JULIO   CESAR   CAICEDO-VALENCIA  (…),   

voluntariamente y a sabiendas se unieron,  conspiraron  y  entraron  en  un  acuerdo  con  otras personas cuyos nombres son  conocidos  y  desconocidos  por el Gran Jurado, para poseer con la intención de  distribuir  cinco  (5)  kilogramos  o  más  de  una  mezcla  o sustancia con un  contenido  detectable de cocaína, una sustancia controlada de la Categoría II,  mientras  al  bordo de una embarcación sujeta a la jurisdicción de los Estados  Unidos,  en violación de las Secciones 70503(a) y 70506(a) y (b) del Título 46  del  Código de los Estados Unidos y la Sección 960(b)(1)(B)(ii) del Título 21  del Código de los Estados Unidos.   

DECOMISO  

1. Las alegaciones descritas en los Cargos  Uno  y  Dos  de  esta  Acusación  Formal  se alegan de nuevo y se incorporan al  presente  a  modo  de  referencia  con  el  propósito de notificar decomisos de  conformidad  con las disposiciones de las Secciones 853 y 970 del Título 21 del  Código  de  los Estados Unidos; la Sección 70507 del Título 46 del Código de  los  Estados  Unidos;  la  Sección  881(a)  del  Título  21 del Código de los  Estados  Unidos; y la Sección 2461(c) del Título 28 del Código de los Estados  Unidos.   

2.  Por  su participación en cualquiera y  toda  las  violaciones  imputadas  en  los  Cargos  Uno y Dos de esta Acusación  Formal,  en  violación de las Secciones 960 y 963 del Título 21 del Código de  los  Estados  Unidos,  castigable  con  encarcelamiento por más de un año, los  acusados,   

(…)   JULIO   CESAR   CAICEDO-VALENCIA  (…),   

deberán  ceder  a  los Estados Unidos, de  conformidad  con  la  Sección  970  del  Título  21 del Código de los Estados  Unidos,  incorporando  las  disposiciones  de la Sección 853 del Título 21 del  Código  de  los  Estados  Unidos,  todos  sus  derechos,  título  e  intereses  en:   

a. propiedades que constituyan o que fueron  derivadas  de  cualquier ganancia que el acusado obtuvo directa o indirectamente  como resultado de dichas violaciones; y   

b.  propiedades  utilizadas  o que se haya  pretendido  utilizar  de  cualquier manera o parte para cometer y para facilitar  la comisión de tales violaciones.   

3.  Por  su participación en cualquiera y  toda  las  violaciones  imputadas en el Cargos Dos de esta Acusación Formal, en  violación  de las Secciones 70503 y 70506 del Título 46 del Código de Estados  Unidos,   castigable   con   encarcelamiento   por   más   de   un   año,  los  acusados,   

(…)   JULIO   CESAR   CAICEDO-VALENCIA  (…),   

deberán  ceder  a  los Estados Unidos, de  conformidad  con  la  Sección  70507  del Título 46 del Código de los Estados  Unidos,  la Sección 881(a) del Título 21 del Código de los Estados Unidos, la  Sección  2461(c)  del  Título  28  del  Código  de  los  Estados Unidos, toda  propiedad  sujeta a decomiso de conformidad con la Sección 881(a)(1) a (11) del  Título  21 del Código de los Estados Unidos utilizada o que se haya pretendido  utilizar para cometer o facilitar la comisión de tales delitos.   

4.  Si  cualesquier  propiedad  descrita  anteriormente  como  propiedad  sujeta  a  decomiso, como resultado de cualquier  acto u omisión de los acusados:   

a.  no  puede  ser localizada tras haberse  ejercido la debida diligencia;   

b.  ha  sido  transferida  o  vendida a, o  depositada en manos de un tercero;   

c.  ha  sido  puesta  fuera  del  alcance  jurisdiccional del Tribunal;   

d.  ha  disminuido  considerablemente  de  valor; o   

e.  se  ha integrado con otras propiedades  las cuales no pueden dividirse sin dificultad.   

Estados  Unidos  tendrá  el  derecho  de  decomisar  propiedades  sustitutas  según  las  disposiciones  de las Secciones  853(p)  del  Título  21 del Código de los Estados Unidos y la Sección 2461(c)  del    Título    28    del   Código   de   los   Estados   Unidos.»   

Durante  la  época  de investigación que  llevó   a   la   Acusación,   Julio  César  Caicedo  Valencia,   de  forma  voluntaria,  incurrió  en  conductas  tipificadas en el  ordenamiento   jurídico  interno  como  concierto  para  delinquir  agravado  y  tráfico,  fabricación o porte de estupefacientes, como quedó consignado en la  declaración  rendida por Ivette R. Barry, Agente Especial de la Oficina Federal  de   Investigaciones   (FBI)   en   Tampa,  Florida41:   

«(…)   I.  Contexto   

6.  Esta  investigación reveló que desde  por  lo  menos  el año 2009 hasta por lo menos el año 2014, todos los acusados  fueron  miembros  de  una DTO con sede en Colombia, que transportó cocaína por  medio  de  lanchas  rápidas  a través de las aguas internacionales del Océano  Pacífico,  desde Colombia a Centroamérica y México y finalmente a los Estados  Unidos  para  su  distribución.  Varios  testigos  dispuestos  a  cooperar  (en  adelante  CWs  por  sus  siglas  en  inglés)  han  descrito los papeles que los  acusados desempeñaban en la DTO, de la siguiente manera:   

a.  Valentierra-Castro fue el líder de la  DTO  quien  coordinó envíos de cantidades del orden de múltiples toneladas de  cocaína utilizando lanchas y embarcaciones pescaderas;   

b. Caicedo Cuero despachó a miembros de la  tripulación  y  embarcaciones cargadas con drogas desde los sitios de zarpado y  proporcionó coordenadas para la entrega de cocaína.   

c. Caicedo-Valencia reclutó y pagó a los  miembros  de  la  tripulación;  despachó  a  miembros  de  la  tripulación  y  embarcaciones  desde  Buenaventura,  Colombia,  a  los  sitios   de   zarpado  de  la  DTO;  y  proporcionó  combustible,  alimentos y documentos de embarcación falsos para las operaciones  de narcotráfico; y   

d. Bolaños-Veira también reclutó y pagó  a  los  miembros  de  la tripulación; despachó a miembros de la tripulación y  embarcaciones  cargadas  con  drogas  desde  los  sitio  de zarpado de la DTO; y  proporcionó apoyo logístico.»   

Las  conductas atribuidas se contemplan en  la  legislación  penal colombiana, en los artículos 340 inciso 2º (modificado  por  el  precepto  8º  de  la Ley 733 de enero 29 de 2002 y por el 19 de la Ley  1121   de   2006),   bajo   la   denominación   de   concierto  para  delinquir  agravado42,  y  el  376  (modificado por la disposición 11 de la Ley 1453 de  2011)   que   desarrolla   el  delito  de  tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes43   

del Código Penal expedido mediante la Ley  599 de 2000.   

Precisamente,  la  pena  nacional para los  comportamientos  descritos  en  la  Acusación  por  Estados  Unidos,  supera el  mínimo  de  4  años  de sanción privativa de la libertad que exige el numeral  primero  del  artículo  493 de la Ley 906 de 2004, razón por la cual se cumple  con este presupuesto.   

Se  advierte  que  como  el  decomiso  no  involucra  imputación  alguna,  sino  el anuncio de la consecuencia patrimonial  que  la  eventual declaratoria de responsabilidad acarrea respecto de los bienes  involucrados  en el delito, por cuya comisión se acusa al requerido, el tema es  ajeno  a  la  petición  de  extradición,  razón  por  la cual no se encuentra  comprendido  dentro  de  los  aspectos a analizar en el concepto a emitir por la  Sala.   

4.      Equivalencia     de     las  decisiones.   

Este  requisito  hace  referencia  a  la  correspondencia  formal  y  sustancial  que  se  debe dar entre la decisión que  contiene  los  cargos  por  los  cuales  se  pide  la extradición de la persona  reclamada,  y  el  acto  procesal  conocido  en  la legislación colombiana como  resolución  de  acusación y/o escrito de acusación,  es decir, a la decisión que sirve de introducción a  la  fase  del  juicio,  a  través  de  la  cual  el  Estado acusa a una persona  determinada  de  violar  la  ley  penal,  discrimina  los  cargos que le imputa,  consigna  los  hechos  que  le  sirven  de fundamento y determina la época y el  lugar  de  comisión  del  ilícito  o  ilícitos,  para  que el pedido tenga la  posibilidad de conocerlos y enfrentarlos.   

La  Acusación  emitida  por  el  órgano  judicial  de  los  Estados  Unidos  cumple  con  los  requisitos  formales de la  formulación  de  acusación, prevista en los artículos 336 y 337 de la Ley 906  de  2004,  pues  determina  las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que se  realizó  la  conducta  punible,  su descripción típica, las pruebas en que se  apoya,  las  normas  sustanciales  aplicables al caso y permite que se inicie el  debate al interior del juicio.   

La providencia dictada en el exterior y la  regulada  en la legislación nacional son equivalentes, cumpliendo así con este  requisito.   

5. Causales de improcedencia.  

El  canon 35 de la Constitución Política,  modificado   por   el   artículo   1°   del   Acto  Legislativo  01  de  1997,  ordena:   

«La extradición  se  podrá  solicitar,  conceder u ofrecer de acuerdo con los tratados públicos  y, en su defecto con la ley.   

Además, la extradición de los colombianos  por  nacimiento se concederá por delitos cometidos en el exterior, considerados  como tales en la legislación penal colombiana.   

La  extradición no procederá por delitos  políticos.   

No  procederá  la  extradición cuando se  trate  de  hechos  cometidos  con anterioridad a la promulgación de la presente  norma».   

De  acuerdo  con  esta  disposición,  son  causales  de improcedencia de la extradición, las siguientes, (i) que el delito  por  el cual se procede sea de naturaleza política, (ii) que se trate de hechos  cometidos  con  anterioridad  al 17 de diciembre de 1997, fecha de promulgación  de  la  referida  norma,  y (iii) que el delito haya sido cometido en territorio  colombiano.   

Ninguna de estas prohibiciones se presenta  en  el  caso  analizado.  Los  delitos  de  concierto  para delinquir agravado y  tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes  imputados  a  Julio  César  Caicedo  Valencia  en la  Acusación,  son  de naturaleza común, no política, y los hechos en los cuales  se  sustentan  las  imputaciones ocurrieron de acuerdo a lo señalado por Ivette  R.  Barry, Agente Especial de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), desde  por  lo menos el año 2009 hasta el 2014, es decir, después de la promulgación  del acto legislativo.   

El  lugar  de  comisión  de los ilícitos  tampoco  se  erige  en causal de improcedencia, así se determina del estudio de  la  Acusación y de las declaraciones de apoyo, con los que se deja en claro que  las  conductas  por  las  cuales  se  acusa  a  Caicedo  Valencia,   tuvieron  como  fin concertarse para importar estupefacientes a los  Estados   Unidos   por  medio  de  lanchas  rápidas  a  través  de  las  aguas  internacionales del océano pacifico.   

Por   tal   razón,   se   cumple   el  condicionamiento  constitucional  de  que  la conducta haya sido realizada en el  extranjero,  cualquiera  sea  la teoría que se aplique para determinar el lugar  de   comisión   del   ilícito   (de   la   acción,  del  resultado  o  de  la  ubicuidad).   

6.  Condiciones   que   debe   imponer   el   Gobierno  si  autoriza  la  extradición.   

Ante  la  eventual determinación positiva  del  Gobierno  Nacional,  en  todo  caso respetando la órbita de su competencia  como  Supremo  Director  de  las  relaciones internacionales, la Corte considera  pertinente   recordar   que  debe  someter  la  extradición  a  los  siguientes  condicionamientos al país requirente:   

6.1.  Excluir  las  penas  de  muerte, las  condenas   a   prisión  perpetua,  el  sometimiento  a  desaparición  forzada,  torturas,  tratos  o  penas  crueles,  inhumanos  o  degradantes, la sanción de  destierro,  o  confiscación  para  los  delitos autorizados, pues esas condenas  están  excluidas  del  ordenamiento jurídico colombiano de conformidad con los  fundamentos de la Constitución Política (artículos 11, 12 y 34).   

6.2. Recordar  al país petente la prohibición constitucional de juzgar  al  ciudadano pedido en extradición por conductas anteriores al 17 de diciembre  de    1997    y    distintas    a   las   que   originaron   la   petición   de  extradición.   

6.3.   Para   proteger   los   derechos  fundamentales  del  requerido,  el  Gobierno Nacional condicionará su entrega a  que  el  Estado  estadounidense  le  garantice  su permanencia en ese país y el  retorno  a  Colombia en condiciones de dignidad y respeto por la persona humana,  en  el  eventual  caso  de  ser  sobreseído,  absuelto,  hallado  inocente o de  situaciones  similares  que  conduzcan  a  su  libertad,  incluso después de su  liberación  por haber cumplido la pena que le fuere impuesta en la sentencia de  condena,   en   razón   de   los   delitos   por  los  cuales  se  autoriza  su  extradición.   

6.4.   A   partir   de   los  postulados  axiológicos  de la Constitución Política, se está en el deber de disponer lo  necesario  para  que  el servicio exterior de la República realice un detallado  seguimiento   a   los  condicionamientos  referidos44   

.  

6.5.  El  Gobierno Nacional debe, además,  condicionar   la   entrega  de  Julio  César  Caicedo  Valencia  a que se le respeten, como a cualquier otro  nacional   en  las  mismas  condiciones,  todas  las  garantías  debidas  a  su  condición  de procesado, en particular, a que su situación de privación de la  libertad  se  desarrolle  en  condiciones  dignas, a que la pena privativa de la  libertad   tenga  la  finalidad  esencial  de  reforma  y  readaptación  social  (preceptos  29  de  la  Carta;  9  y 10 de la Declaración Universal de Derechos  Humanos;  5-3.6,  7-2.5,8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5, 9 de la Convención  Americana  sobre  Derechos  Humanos; 9-2.3, 10-1.2.3, 14-1.2.3,5, y 15 del Pacto  Internacional de Derechos Civiles y Políticos).   

Igualmente, se debe condicionar la entrega  a  que el país reclamante, conforme a sus políticas internas sobre la materia,  le  ofrezca  posibilidades  racionales y reales para que el eventual extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con sus familiares más cercanos, habida cuenta  que  la  Constitución  de  1991, en su artículo 42, reconoce a la familia como  núcleo  esencial  de la sociedad, garantiza su protección y reconoce su honra,  dignidad  e  intimidad,  lo  cual se refuerza con la protección adicional que a  ese   núcleo  le  otorgan  la  Convención  Americana  sobre  Derechos  Humanos  (disposición  17)  y  el  Pacto  Internacional de Derechos Civiles y Políticos  (canon 23).   

6.6.  Finalmente,  se  recordará al país  extranjero,  la  obligación  de sus autoridades de tener como parte cumplida de  la  pena  en  caso  de  condena,  el tiempo que Caicedo  Valencia  haya  permanecido privado de su libertad en  razón de este trámite.   

Por  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

EMITE CONCEPTO FAVORABLE  

Ante   la   solicitud   de  extradición  simplificada  del  ciudadano  colombiano  Julio César  Caicedo  Valencia,  realizada  por el Gobierno de los  Estados  Unidos  de  América  mediante  Nota Verbal N° 0024 del 12 de enero de  2016,  por  los cargos imputados en la Acusación Formal N° 8:14-CR-117-T-24TGW  proferida  el  26  de  marzo  de 2014 por el Tribunal de Distrito de los Estados  Unidos para el Distrito Medio de la Florida, División de Tampa.   

Por   la   Secretaría   de   la   Sala,  entérese  de esta decisión  a  los  interesados  e  intervinientes, así como al señor Fiscal General de la  Nación, para lo de su cargo.   

Remítase  el  expediente al Ministerio de  Justicia  y  del  Derecho,  para  lo  que  concierne  en  adelante  al  Gobierno  Nacional.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Folios  24  a  27  y 28 a 32 (traducción no oficial)  carpeta anexa.   

2  Folios   36  a  41  y  42  a  47  Ibídem.   

3  Folios 1 a 2 cuaderno de la Corte.   

4  Folios  19  a  21  carpeta  anexa.  Notificación  al  ciudadano  de la referida  resolución  el  20  de  noviembre  de  2015  (Folio 4  Ibídem).   

5  Folios 2 a 4 Ibídem.   

6 Folio  6 cuaderno de la Corte.   

7  Folio            7            Ibídem.   

8  Folio            8            Ibídem.   

9  Folio            15            Ibídem.   

10  Folio            10            Ibídem.   

11  Folios 18 a 19 Ibídem.   

12  Folios 20 a 23 Ibídem.   

13  Folio            27            Ibídem.   

14  Folios       28      a      29      Ibídem.   

15  Folios       31      a      32      Ibídem.   

16  Folios  24  a  27  y 28 a 32 (traducción no oficial)  carpeta anexa.   

17  Folios   36  a  41  y  42  a  47  Ibídem.   

18  Folios 54 a 60 y 109 a 115 Ibídem.   

19  Folios 92 a 98 y 147 a 154 Ibídem.   

20  Folios 78 a 82 y 133 a 137 Ibídem.   

21  Folio 88 y 143 Ibídem.   

22  Folios 63 a 76 y 118 a 131 Ibídem.   

23  Folio 27 cuaderno de la Corte.   

24  Folios 31 a 32 Ibídem.   

25  Artículo 495 de la Ley 906 de 2004.   

26  Esta  regulación  legal  resulta  aplicable  al caso en virtud del principio de  integración  normativa  previsto  en  el  artículo  25  del  estatuto procesal  penal.   

27  Folios 53 y 108 (traducción no oficial) carpeta anexa.   

28  Folios     52     y     107     Ibídem.   

29  Folios     50     y     51     Ibídem.   

30  Folio 49 carpeta anexa.   

31  Folio 5 Ibídem.   

32  Folios  24  a  27  y 28 a 32 (traducción no oficial)  carpeta anexa.   

33  Folios 19 a 21 carpeta anexa.   

34  Folios     11     a     13     Ibídem.   

35  Folio          5          Ibídem.   

36  Folio          4          Ibídem.   

37  Folio            10            Ibídem.   

38  Folio          14          Ibídem.   

39  Folios       17      a      18      Ibídem.   

40  Folios 78 a 82 y 133 a 137 (traducción no oficial) carpeta anexa.   

41  Folios 92 a 98 y 147 a 154 Ibídem.   

42  Artículo  340.  (modificado  por la Ley 733 de 2002,  artículo  8º).  Concierto  para  delinquir.  Cuando varias personas se concierten  con  el  fin  de  cometer  delitos, cada una de ellas será penada, por esa sola  conducta, con prisión de cuatro (4) a ciento ocho (108) meses.   

(Inciso  2º  modificado por la Ley 1121 de  2006,  artículo  19).  Cuando  el concierto sea para  cometer  delitos  de  genocidio,  desaparición  forzada  de  personas, tortura,  desplazamiento  forzado,  homicidio,  terrorismo,  tráfico  de drogas tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas,  secuestro,  secuestro extorsivo,  extorsión,  enriquecimiento  ilícito,  lavado  de  activos  o  testaferrato  y  conexos,   o   Financiamiento  del  Terrorismo  y  administración  de  recursos  relacionados  con actividades terroristas, la pena será de prisión de ocho (8)  a  dieciocho  (18) años y multa de dos mil setecientos (2700) hasta treinta mil  (30000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen, constituyan o financien el concierto para delinquir.   

43  Artículo  376.  (modificado por la Ley 1453 de 2011,  artículo  11).  Tráfico, fabricación o porte de estupefacientes. El  que  sin  permiso de autoridad competente, introduzca al país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de él, transporte, lleve consigo, almacene,  conserve,  elabore,  venda, ofrezca, adquiera, financie o suministre a cualquier  título  sustancia  estupefaciente,  sicotrópica  o  drogas  sintéticas que se  encuentren  contempladas  en los cuadros uno, dos, tres y cuatro del Convenio de  las  Naciones  Unidas  sobre Sustancias Sicotrópicas, incurrirá en prisión de  ciento  veintiocho  (128)  a  trescientos  sesenta  (360)  meses  y multa de mil  trescientos  treinta y cuatro (1.334) a cincuenta mil (50.000) salarios mínimos  legales mensuales vigentes.   

Si  la  cantidad  de droga no excede de mil  (1.000)  gramos  de  marihuana,  doscientos  (200) gramos de hachís, cien (100)  gramos  de  cocaína  o  de sustancia estupefaciente a base de cocaína o veinte  (20)  gramos  de derivados de la amapola, doscientos (200) gramos de metacualona  o  droga  sintética, la pena será de cuatro (4) a seis (6) años de prisión y  multa   de   dos   (2)   a   cien  (100)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes.   

Si la cantidad de droga excede los límites  máximos  previstos  en el inciso anterior sin pasar de diez mil (10.000) gramos  de  marihuana,  tres  mil  (3.000)  gramos de hachís, dos mil (2.000) gramos de  cocaína  o de sustancia estupefaciente a base de cocaína o sesenta (60) gramos  de  derivados  de  la  amapola, cuatro mil (4.000) gramos de metacualona o droga  sintética,  la  pena  será de seis (6) a ocho (8) años de prisión y multa de  cien    (100)    a    mil    (1.000)   salarios   mínimos   legales   mensuales  vigentes.   

44«(…)  es preciso advertir que como el  instrumento  de  la  extradición entre Estados Unidos de América y Colombia se  rige,  en  ausencia  de  un  instrumento internacional que regule los motivos de  procedencia,  requisitos,  trámite  y condiciones, por las normas contenidas en  la  Constitución  Política  (artículo  35)  y  en el Código de Procedimiento  Penal  (artículos  508  a  533  de  la  Ley  600  de  2000), cuando recae sobre  ciudadanos  colombianos  por  nacimiento  -si  es  pasiva-,  es imperioso que el  Gobierno  Nacional  haga las exigencias que estime convenientes en aras a que en  el  país reclamante se le reconozcan todos los derechos y garantías inherentes  a  su  calidad  de  colombiano  y de procesado, en especial las contenidas en la  Carta  Fundamental y en el denominado bloque de constitucionalidad, es decir, en  aquellos  convenios  internacionales  ratificados  por  Colombia que consagran y  desarrollan  derechos  humanos  (artículo  93 de la Constitución, Declaración  Universal  de Derechos Humanos, Convención Americana de Derechos Humanos, Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos),  en  virtud  del  deber de  protección  a  esos derechos que para todas las autoridades públicas emana del  artículo        2º        ibídem.   

Los  condicionamientos  en cuestión tienen  carácter  imperioso,  porque  la  extradición  de  un ciudadano colombiano por  nacimiento,  cualquiera  sea  el  delito  que  dio lugar a su entrega a un país  extranjero,  no  implica  que  pierda su nacionalidad ni los derechos que le son  ajenos  a  tal  calidad.  Por  tanto, el deber de protección de las autoridades  colombianas  se  extiende  a  tal  punto,  que  han  de  vigilar que en el país  reclamante  se le respete los derechos y garantías tal como si fuese juzgado en  Colombia.  A lo que renuncia el Estado que accede a la entrega de un connacional  es  a  ejercer  su  soberanía  jurisdiccional, de modo que en tanto aquél siga  siendo  súbdito  de  Colombia,  conserva  a  su  favor todas las prerrogativas,  garantías  y  derechos  que emanan de la Constitución y la ley, en particular,  aquellos  que se relacionan con su calidad de procesado y que tienen que ver con  la  dignidad  humana (…)»  (CSJ CP, 5 sep. 2006, rad. 25625)     

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