AP918-2015(45420)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado Ponente  

AP918-2015  

Radicación nº 45420  

(Aprobado en Acta nº 77)  

Bogotá. D.C, veinticinco (25) de febrero de  dos mil quince (2015).   

          La   Sala   resuelve  acerca  del  impedimento  manifestado  por  el  Magistrado  de  la Sala de Decisión del Tribunal Superior del Distrito Judicial  de  Villavicencio,  doctor JOEL DARÍO TREJOS LONDOÑO, para conocer de la etapa  de  juzgamiento  del  proceso penal seguido contra RAÚL HERNÁN ARDILA BAQUERO,  por el delito prevaricato por acción.   

HECHOS  

          Según  el  escrito  de acusación, RAÚL HERNÁN ARDILA BAQUERO, en  su  condición de Juez Primero Penal Municipal Ambulante con Función de Control  de   Garantías   de  Villavicencio,  profirió  una  decisión  manifiestamente  contraria  a  la  ley, en tanto que, a través de proveído emitido en audiencia  pública  llevada  a  cabo  el  23  de  enero  de  2013,  revocó  la  medida de  aseguramiento  de  detención  preventiva  impuesta  a  CARLOS  HERNANDO BARRERA  ALFONSO,  a  quien  se  le  habían  imputado  cargos como autor del concurso de  delitos  de  homicidio agravado, tráfico, fabricación, porte de armas de fuego  o  municiones  de  uso  privativo  de  las Fuerzas Armadas, cuando los elementos  materiales  probatorios  aportados  para  el  efecto en manera alguna permitían  inferir  razonablemente  que  los  requisitos del artículo 308 de la Ley 906 de  2004 desaparecieron.   

ANTECEDENTES PROCESALES  

          1.  En  razón del precitado acontecer fáctico, el 15 de septiembre  de  2014,  ante  el  Juzgado Primero Penal Municipal con Funciones de Control de  Garantías  Ambulante  de  Villavicencio,  la  Fiscalía  2ª  Delegada  ante el  Tribunal  formuló  imputación  contra  RAÚL  HERNÁN  ARDILA  BAQUERO, por la  presunta  comisión del delito de prevaricato por acción, agravado (artículos  413  y  415  de  la  Ley 599 de 2000, modificado por el  artículo  14  de la Ley 890 de 2004), cargo al cual no  se allanó.   

          2.  El  4  de  diciembre  de  2014, el representante de la Fiscalía  presentó  escrito  de  acusación por el delito imputado contra ARDILA BAQUERO,  razón  por la cual las diligencias fueron enviadas a la Sala Penal del Tribunal  Superior de Villavicencio.   

          3.  El  asunto  fue  asignado  en  reparto  al Magistrado ALCIBIADES  VARGAS  BAUTISTA, quien de manera conjunta, con sus homólogo JOEL DARÍO TREJOS  LONDOÑO,  el 19 de enero de 2015 manifestaron su impedimento para conocer de la  etapa  de  juzgamiento  del  proceso seguido contra el implicado, alegando estar  incursos en la causal 5ª del artículo 56 de la Ley 906 de 2004.   

          En  respaldo,  sostuvieron  que  con  el  acusado los une una gran e  íntima  amistad de varios años, lazos que provienen del desempeño laboral, de  las  prácticas  deportivas  equinas  y  académicas  que  han cimentado aprecio  mutuo,  dada  la  permanente colaboración que en ese aspecto les ha brindado el  citado  servidor. Para el efecto adjuntan declaraciones extra juicio de personas  conocedoras de la relación de amistad.   

          Por  su  parte, el Magistrado FAUSTO RUBÉN DÍAZ RODRÍGUEZ aludió  estar  igualmente  incurso  en  la  misma  causal dada la comunicación fluida y  estrecha   en   el   aspecto   familiar   por   más   de   35   años   con  el  acusado.   

          4.  Conformada  la  Sala  de  Decisión Penal de Conjueces, el 11 de  febrero  de 2015, decidieron aceptar el impedimento manifestado por los doctores  ALCIBIADES  VARGAS  BAUSTISTA y FAUTO RUBÉN DÍAZ RODRÍGUEZ; situación que no  se  presentó respecto del Magistrado JOEL DARÍO TREJOS LONDOÑO, al considerar  que  si  bien  ha  sido  participe de varias reuniones celebradas en la finca de  propiedad  del  procesado,  no  se  encontró  en él el grado de amistad de tal  entidad  que  afecte  su  criterio  de  imparcialidad,  como si sucedió con sus  colegas,  que  existía  una  estrecha  y  entrañable amistad entre éstos y el  investigado o de éste con la familia de aquellos.   

          Por  tal  razón,  se  ordenó  el  envío  del proceso a la Sala de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema de Justicia para que dirima de plano la  cuestión frente al impedimento no aceptado.   

CONSIDERACIONES  

          Teniendo  en  cuenta que la actuación penal que origina el presente  pronunciamiento  se rige por los lineamientos del sistema penal acusatorio, esta  Sala  de  conformidad con el artículo 58A de la Ley 906 de 2004, adicionado por  el  artículo  83  de  la  Ley 1395 de 2010, es competente para dirimir de plano  acerca  del  impedimento  manifestado  por  el  Magistrado  JOEL  DARÍO  TREJOS  LONDOÑO  de  la Sala Penal del Tribunal Superior de Villavicencio (Meta), luego  de    haber    sido    declarado   infundado   por   la   respectiva   Sala   de  Conjueces.   

          La  finalidad  del  régimen de los impedimentos y las recusaciones,  no  es  otro  que  la satisfacción de la garantía fundamental de juez natural,  independiente  e  imparcial  que garantice a los ciudadanos una recta y cumplida  administración  de  justicia,  esto  es, que la imparcialidad y la ponderación  del  funcionario  judicial  llamado  a  resolver  el  conflicto  jurídico no se  encuentren perturbadas por alguna circunstancia ajena al proceso.   

Al respecto, esta Sala ha señalado de manera  pacífica  y  reiterada  que  la  manifestación  de impedimento está sujeta al  particular  arbitrio  de  quien  la  declara  y  vinculada  inevitablemente a la  taxatividad  de  las  causales, sin que sea posible acudir a la analogía o a la  extensión  de  los  motivos  estrictamente  señalados  por  la ley, en aras de  sustentar su procedencia.   

En   pronunciamientos  anteriores  se  ha  expresado lo siguiente:   

«En   desarrollo   del   principio   de  imparcialidad  que  debe  presidir  las  actuaciones judiciales, la legislación  procesal  ha previsto una serie de causales de orden objetivo y subjetivo en las  cuales  el  juez  debe  declararse  impedido  para  decidir,  garantizando a las  partes,   terceros   y   demás   intervinientes  las  formas  propias  de  cada  juicio.   

Empero,  como  a  los  jueces  no les está  permitido  separarse  por  su  propia voluntad de las funciones que les han sido  asignadas,  y  a  las partes no les está dado escoger libremente la persona del  juzgador,  las  causas  que  dan  lugar  a  separar  del conocimiento de un caso  determinado  a  un  juez  o magistrado no pueden deducirse por analogía, ni ser  objeto  de  interpretaciones  subjetivas,  en  cuanto  se  trata  de  reglas con  carácter  de  orden  público,  fundadas en el convencimiento del legislador de  que  son  éstas  y  no  otras,  las circunstancias fácticas que impiden que un  funcionario   judicial  siga  conociendo  de  un  asunto,  porque  de  continuar  vinculado  a  la decisión, compromete la independencia de la administración de  justicia  y quebranta el derecho fundamental de los asociados a obtener un fallo  proferido     por     un    tribunal    imparcial1.»   

Los anteriores, son los parámetros que han  de  gobernar  el  examen de las apreciaciones expuestas por el Magistrado TREJOS  LONDOÑO  de  la  Sala  Penal del Tribunal Superior de Villavicencio,  de  conformidad  con la manifestación de impedimento y la causal  que aducen para separarse del conocimiento del asunto.   

En  este caso, el Magistrado del mencionado  Tribunal   Superior,   planteó   la   circunstancia   prevista  en  el  numeral  5°   del  artículo  56  de  la  Ley  906  de  2004,  el cual reza:   

         «Artículo   56.   Son   causales   de  impedimento.   

         (…)  5. Que  exista  amistad  íntima o  enemistad   grave   entre   algunas  de  las  partes,  denunciante,  víctima  o  perjudicado  y  el  funcionario  judicial.». (Negrilla fuera de texto)   

Lo  anterior,  dijo,  al  mantener  una gran  amistad  de varios años, al haber compartido vínculos provenientes no solo del  desempeño   laboral   sino   además   del  social2,  lazos  que  provienen de las  «prácticas deportivas equinas y académicas que han  cimentado  muto  aprecio,  dada  la permanente colaboración que en este aspecto  nos brinda este funcionario».   

Al  ocuparse  la  Sala  de  esta  causal, ha  expresado:   

«Como el motivo de amistad íntima alude a  una  relación  entre  personas  que,  además  de dispensarse trato y confianza  recíprocos,  comparten  sentimientos  y  pensamientos que hacen parte del fuero  interno  de  los  relacionados,  la Corte ha sido amplia en la admisión de esta  clase  de  expresiones  impeditivas,  merced  a  su marcado raigambre subjetivo,  sólo  a  cambio  de  que  el  funcionario diga con claridad los fundamentos del  sentimiento  de transparencia y seguridad que quiere transmitir a las partes y a  la  comunidad, a fin de que el examen de quien deba resolver no sea un mero acto  de   cortesía   sino   la   aceptación   o  negación  de  circunstancias  que  supuestamente   ponen   en   vilo  la  imparcialidad  del  juicio.» (CSJ AP, 21 de agosto de 2013, Rad. 41.972).   

Y además, en posterior oportunidad refirió  que:   

«…el   cordial   trato   diario  y  el  conocimiento  mutuo  de  vieja data, situaciones nada extrañas entre servidores  de  la  rama  judicial  de distintas jerarquías, no son circunstancias que, por  sí  mismas,  lleguen  a  comprometer  el deber de imparcialidad requerido en la  debida  administración  de  justicia,  por cuanto no trascienden necesariamente  hacia  sentimientos  profundos de afinidad, solidaridad y comunidad de intereses  y    sentimientos.».    (CSJ   AP5359   – 2014).   

          En  el  caso  bajo  examen,  se  tiene que el Magistrado JOEL DARÍO  TREJOS  LONDOÑO,  dijo  tener  una  estrecha  relación  de amistad que data de  varias  años  con  el  procesado, situación que influiría negativamente en su  imparcialidad  al  momento  de  conocer la actuación. En tal sentido relacionó  aspectos   fácticos  de  los  que  razonablemente  se  infiere  las  relaciones  interpersonales  que  van  desde  las  actividades  laborales a las deportivas y  sociales,  las  que  se  extienden  a  fines  de  semana, fiestas de decembrina,  cumpleaños, al punto que, tienen trascendencia en la comunidad.   

          A  folio  17  y siguientes del cuaderno del Tribunal los Magistrados  ALCIBIADES  VARGAS  BAUTISTA  y JOEL DARÍO TREJO LONDOÑO, aportan declaración  extra  juicio  suscrita  por el Dr. ÀLVARO ANDRÉS PINZÒN JEREZ, con el fin de  acreditar,  dicen,  «más  claramente  la  causal  de impedimento». Documento del cual se puede leer:   

          «(…)   me   permito  aseverar  y  dar  fe,  como  resultado  del  conocimiento  que  tengo,  en  mi  condición  de  servidor  público de la Rama  Judicial,  sobre  los  estrechos  y fuertes lazos de amistad que se han generado  desde  hace aproximadamente seis (6) años y que existen entre los doctores JOEL  DARÍO  TREJO  LONDOÑO  y  ALCIBIADES VARGAS BAUTISTA con el doctor RAUL HERNAN  ARDILA  BAQUERO;  sobre  ello y como participe de múltiples reuniones sociales,  entregas  de  regales  navideños,  platicas,  jolgorios  en la finca del doctor  ARDILA  BAQUERO,  cabalgatas, celebración de cumpleaños, todas ellas a las que  frecuentemente  concurrimos,  por  la  cercanía  que  presentamos,  afirmó que  efectivamente   existe   una   profunda   relación   de  amistad…».   

          Ese  trato  traspasa  al  entendimiento  que  en  desarrollo  de  la  relación  fraterna  han  compartido  espacios  y aspectos propios de la vida de  cada  uno,  lo  cual  compromete  sus  sentimientos  y  afecta  negativamente la  imparcialidad de quien debe asumir el rol de juzgar al otro.   

          En  suma, los motivos con fundamento en los cuales el Magistrado del  Tribunal  de  Villavicencio  se declarara impedido, no corresponde a sucesos que  se  relacionen  con  una simple amistad laboral o conocimiento con el procesado,  sino  a  circunstancias  reveladores  de  una  camaradería  que  sobrepasa  los  límites  del  trato  frecuente,  esto  es,  su  relación no se circunscribe al  aspecto  profesional obligatorio por fuerza de las circunstancias, sino también  a  otras  situaciones  de  la  vida  personal  de  cada  uno, que innegablemente  comprometerían    su    recto    juicio   e   imparcialidad   al   momento   de  juzgar.   

          En  consecuencia, las razones planteadas son suficientes para que el  Magistrado  JOEL  DARÍO  TREJOS LONDOÑO de la Sala Penal del Tribunal Superior  del  Distrito  Judicial de Villavicencio se separe del conocimiento del presente  asunto.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

  RESUELVE   

          1.      DECLARAR     fundado     el    impedimento    manifestado    por    el  Magistrado  JOEL    DARÍO    TREJOS    LONDOÑO    y   en   consecuencia  se  le  separará  del  conocimiento  de este  asunto, de conformidad con lo expuesto.   

2.  DEVOLVER  la  actuación a su lugar de origen.   

3.   Contra  el  presente auto no procede ningún recurso.   

Cúmplase  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 CSJ  SP, 19 Oct. 2006, rad. 26246.   

2 Fl. 6  Cuaderno Tribunal     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *