AP7557-2016(48367)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado Ponente  

AP7557-2016  

Radicación N° 48367  

(Aprobado acta N° 346)  

Bogotá,  D. C., dos (2) de noviembre de dos  mil dieciséis (2016).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

          La  Sala resuelve la solicitud de pruebas presentada por la defensa  del    ciudadano    colombiano    Mauricio   Bejarano  Barrera,  dentro  del trámite de extradición que se  adelanta  contra  éste, por  petición del Gobierno de la República del Ecuador.   

ANTECEDENTES  

1. Mediante Nota Verbal N° 4-2-117/2016 del  11          de          abril          20161,   la  Embajada  ecuatoriana  pidió  la  detención  preventiva,  con  fines de extradición, de Mauricio   Bejarano  Barrera,   la   cual   se   formalizó   con  la  comunicación    diplomática    N°    4-2-221/2016    del    10    de    junio  siguiente2.   

2.  Lo  anterior,  con  fundamento  en  la  providencia  proferida  el  20  de  junio  de  2012  por  el  Juzgado Tercero de  Garantías  Penales  de  Cotopaxi,  dentro  del Juicio N° 2012-03913, donde se le  acusa al reclamado por la comisión de los siguientes hechos:   

(…)  El  día  10  de  abril  de  2012 se  encontraba  de  patrullaje  de  India  1  la  camioneta  Dimax  color  azul  por  disposición  de  la  CRP  cuando  se  trasladaron  a la calle Antonio Clavijo y  Calixto  pino  (sic),  en el mismo se pudo localizar un local, al (sic) lugar se  pudo  observar  en  el interior sobre el piso una señorita con una herida en la  pierna,  llegó  la ambulancia de los Bomberos (sic) y le prestaron los primeros  auxilios  y  luego al (sic) hospital, tomaron contacto con la señora Emperatriz  Ronquillo  (sic)  dueña del local, manifestado (sic) que a las 13h00 (sic) a su  (sic)  Inés  Quimbita  de  20  años  le  había  indicado que realice (sic) un  depósito  en el banco (sic) Pichincha regresaba (sic) del banco (sic) Pichincha  ubicado  en  el  Salto  por la cantidad de seis mil dólares en efectivo, en ese  momento  la  empleada  regresa  con el dinero hasta el local indicando que en la  ventanilla  le  indicaron  que  el  código  de Fertiza se encontraba incorrecto  (sic)  en eso observa que dos sujetos delgados uno alto y otro pequeño de color  canela  en  forma  violenta portando armas de fuego ingresaron al local para que  le  den (sic) el dinero que portaba, su empleada se opone al pedido y uno de los  sujetos  le  dispara  (sic)  quienes  les  proceden  a quitar la cartera y salen  corriendo  hacia  una  de  las  motocicletas de color azul para darse a la fuga,  posteriormente   Inés   Quimbita  fue  trasladada  al  hospital  de  Latacunga,  verificando  el  estado  de  la  misma  se  observa  que  en la pierna había un  orificio  de  entrada de un arma de fuego, en el parte oficial N° 0418 haciendo  un  alcance  al  dado lectura (sic), dice por una información reservada el día  miércoles  11 de abril de 2012, mediante labores de inteligencia de la policía  tienen  conocimiento  que  los  sujetos  que  cometieron el delito viajaron a la  ciudad  de  Quito  y que el 11 de abril de 2012 iban a retorna (sic) para Ambato  por  lo  que  coordinaron  el  respectivo  operativo  de  control  (sic)  logran  identificarlos  e  interceptarlos  a la altura de La Cangahua en la panamericana  sur  (…)  la policía judicial procediendo (sic) al registro e identificación  a  los ciudadanos Bejarano Barrera Mauricio, colombiano; [y otros] (sic) quienes  coinciden  con  las características de los sujetos que el día anterior habían  cometido  el  mencionado delito, siendo trasladados a la Policía judicial (sic)  para  revisar  sus  documento  (sic) personales encontrando a los ciudadanos una  cantidad  de  dinero,  en ese momento se encuentra a (sic) la señora Emperatriz  Ronquillo  (sic)  a  quienes  los  mismos  le  habían  sustraído  los seis mil  dólares  en  su  local  (sic)  la  misma  que  (sic)  reaccionó impresionada y  nerviosa  diciendo  que  eran  los  causantes del ilícito razón por la cual se  procedió  a  la  detención  de  los  mismos  (…)4.   

3.  El Ministerio de Justicia y del Derecho  remitió  a  la  Corte  la  documentación  enviada por la Embajada ecuatoriana,  debidamente                autenticada5,   previo   concepto  de  su  homólogo  de  Relaciones  Exteriores  sobre  la vigencia entre la República de  Colombia  y  la  República  del Ecuador del «Acuerdo  sobre  Extradición»,  suscrito  en Caracas el 18 de  junio  de  19116.   

4.  La Fiscalía  General   de   la   Nación,  a  través  de  la  resolución  del  8  de  abril  de  este  año7, decretó la  captura   con   fines   de  extradición  de  Bejarano  Barrera, quien el    4   de   ese   mes   había  sido  retenido  en  virtud de la  Circular      Roja      N°      A-3685/6-20138,      siendo         las        9:17 horas, en  la  calle 6 Nº  17-11  del  municipio  de Pacho,      Cundinamarca9.   

5.  El  22  de  julio  posterior  se allegó a  esta    Corporación    poder   conferido  por  el  pretendido  a  su  abogado de  confianza10     y     el     25     sucesivo,  la    Sala    dispuso  correr   traslado  a  los  intervinientes  para  que  requirieran las pruebas que  consideraran  pertinentes11.   

6. Transcurrido el  mencionado                  término12,  el  Ministerio  Público  manifestó  que  no  estimaba  necesario  hacer  uso  de ese derecho13.    La  defensa,    por    su  parte,    solicitó:14   

6.1.          «Llamar»  a  Mauricio Bejarano Barrera y  al  patrullero José Álvaro Gativa Rodríguez, Investigador de la Dirección de  Investigación  Criminal  e Interpol, con el objetivo de que rindan «entrevista ante su despacho».   

6.2.  Oficiar  al Gobierno de la República  del  Ecuador,  para  que  aporte  el  «resultado  de  identificación       de      personas»      del  reclamado  y a la Sección  de  Pasaportes del Ministerio de Relaciones Exteriores, con el propósito de que  allegue   copia   de   los   documentos  que  obren  a  nombre  de  Mauricio  Bejarano  Barrera. Lo anterior,  para corroborar la plena identidad del pretendido.   

6.3.  Exhortar  al  Estado petente para que  complemente   la   carpeta   remitida  a  este  cuerpo  colegiado,  “mediante  un  compromiso  de  reciprocidad en ausencia bilateral  aplicable”.   

6.4.  Incorporar  las normas del Código de  Procedimiento  Criminal  ecuatoriano  y su «manual de  la fiscalía».   

6.5.  Requerir  al Ministerio de Relaciones  Exteriores,  con  el  fin  de que acredite la autenticidad de los documentos que  han  sido enviados a la Corte y certifique los tratados de extradición vigentes  entre Colombia y Ecuador.   

CONSIDERACIONES  

1. Cuestiones Previas  

Con   el   propósito  de  determinar  la  procedencia  de  la  práctica  de  un  medio  de conocimiento dentro de la fase  judicial   del   trámite  de  extradición,  es  preciso  que  el  mismo  esté  relacionado  con alguno de los aspectos a revisar por la Corporación al momento  de emitir el respectivo concepto.   

En   ese   sentido,  de  acuerdo  con  lo  preceptuado   en   el   artículo   502   de  la  Ley  906  de  200415, cualquier  pretensión  probatoria  necesariamente  ha de estar vinculada con: (i)    la   validez   formal   de   la  documentación    presentada    por    el    Estado   requirente;   (ii)   la  demostración  plena  de  la  identidad  de  la  persona  solicitada  en  extradición  con  la  que haya sido  capturada    para    tal    fin;   (iii)  el  principio de la doble incriminación, según el cual el hecho  que  motiva  la  petición  de  entrega también debe estar previsto en Colombia  como  delito  y  encontrarse  reprimido  con  pena privativa de la libertad cuyo  mínimo   no   sea   inferior   a   cuatro   años16;        (iv) que la providencia proferida por la  autoridad  extranjera  sea  una  sentencia o al menos se asimile, de conformidad  con   nuestro   sistema   procesal   penal,  a  la  acusación,  y  (v)  el  cumplimiento de lo dispuesto en  tratados públicos, de ser necesario.   

Conforme lo conceptuado por el Ministerio de  Relaciones  Exteriores,  el  instrumento  aplicable  para el presente caso es el  «Acuerdo     sobre    Extradición»,   adoptado   en   Caracas  el  18  de  julio  de  1911,   razón   por  la  cual  son  dichas  exigencias  allí contenidas las que la Corte debe corroborar en este particular  evento.  Del  mismo  modo,  será  con  relación  a  esos tópicos que resulten  pertinentes,  conducentes  y útiles las postulaciones probatorias de las partes  e intervinientes.   

         El    canon    I   de   la   referida  normatividad,  también  conocida     como  «Acuerdo  Bolivariano  sobre            Extradición», celebrado  entre  la  República  de  Colombia y varios países americanos, entre ellos, la  República    del    Ecuador,    prevé    que   cada   uno   de   los   Estados  signatarios:   

        (…)  convienen  en  entregarse mutuamente, de acuerdo con lo que  se  estipula en este Acuerdo, los individuos que procesados o condenados por las  autoridades  judiciales de cada uno cualquiera de los Estados contratantes, como  autores,  cómplices  o  encubridores  de  alguno  o  algunos de los crímenes o  delitos  especificados  en  el artículo 2, dentro de la jurisdicción de una de  las  partes contratantes, busquen asilo o se encuentren dentro del territorio de  una  de  ellas.  Para que la extradición se efectúe es preciso que las pruebas  de  la  infracción  sean  tales, que las leyes del lugar donde se encuentren el  prófugo  o  enjuiciado  justificaría su detención o sometimiento a juicio, si  la   comisión,  tentativa  o  frustración  del  crimen  o  delito  se  hubiese  verificado en él.   

        Por  su parte, el precepto IV establece  que  «no se acordará la  extradición» por    delitos    políticos   y   la  disposición  V  preceptúa que tampoco se acordará  la extradición en los siguientes casos:   

        a)  Si  con  arreglo a las leyes de uno u otro Estado no excede de  seis  meses  de  privación  de  libertad  el máximum de la pena aplicable a la  participación  que se imputa a la persona reclamada, en el hecho por el cual se  solicita la extradición.   

        b)  Cuando  según  las  leyes  del  Estado  al  cual se dirige la  solicitud,  hubiere  prescrito  la  acción  o  la  pena  a que estaba sujeto el  enjuiciado o condenado.   

        c)  Si  el  individuo  cuya  extradición  se  solicita ha sido ya  juzgado  y  puesto  en libertad o ha cumplido su pena, o si los hechos imputados  han sido objeto de una amnistía o de un indulto.   

        A  su  vez,  el artículo VI   reza   que   la   petición   de  extradición   «deberá  hacerse      precisamente      por      la     vía     diplomática»              y        el        canon   VIII   regula  lo  concerniente  a  los  requisitos; al  efecto señala:   

        La  solicitud  de  extradición  deberá  estar  acompañada de la  sentencia  condenatoria  si  el prófugo hubiese sido juzgado y condenado; o del  auto  de  detención  dictado  por  el  Tribunal competente, con la designación  exacta  del delito o crimen que lo motivaren, y de la fecha de su perpetración,  así  como  de  las  declaraciones  u  otras  pruebas en virtud de las cuales se  hubiere  dictado  dicho  auto,  en  caso  de  que  el  fugitivo  sólo estuviere  procesado.   

        Estos   documentos   se   presentarán   originales   o  en  copia  debidamente  autenticada  y  a  ellos se agregará una copia del texto de la ley  aplicable  al  caso,  y,  en  cuanto  sea  posible,  las  señas  de  la persona  reclamada.   

        La  extradición de los prófugos, en virtud de las estipulaciones  de  este  Tratado,  se  verificará de conformidad con las leyes de extradición  del Estado al cual se haga la demanda.   

        En  ningún  caso  tendrá  efecto  la  extradición  si  el hecho  similar no es punible por la ley de la Nación requerida.   

En  suma,  los  aspectos  que la Corte debe  constatar  en  punto  de  emitir concepto y que, por ello, son objeto de prueba,  son los siguientes:   

a)  Que  el  pedido de extradición se haya  formulado   por  vía  diplomática  y  se  haya  acompañado  de  la  sentencia  condenatoria  si  el  prófugo hubiese sido juzgado y condenado o, en el caso de  personas  procesadas, de copia auténtica del auto de detención emanado de juez  competente  con  la  designación  exacta del delito que lo motiva y su fecha de  perpetración,  de  las declaraciones u otras pruebas en virtud de las cuales se  hubiere  dictado,  así  como las señas de la persona reclamada y de las normas  sobre prescripción;   

b)   Que  las  pruebas   consideradas   por  la  autoridad  judicial  del  Estado  extranjero  para  dictar  el  auto  de  detención  o  la  sentencia condenatoria en el país  requerido  también  pudiesen  justificar  similares  medidas,  si  la  comisión del punible se hubiese verificado en él;   

c)  Que  el hecho por el que se solicita la  extradición  tenga carácter delictivo y una pena mínima superior a seis meses  de privación de la libertad (principio de doble incriminación);   

d)  Que  no esté prescrita la acción o la  pena, conforme a las leyes del Estado requerido;   

e)   Que   el  pretendido  no  haya  sido  juzgado    y   puesto   en   libertad,  cumplido  su  condena  o  haya sido amnistiado o indultado por el  delito base del requerimiento;   

f) Que no se trate de un delito político o  conexo a él.   

De otra parte, la  Ley    906    de    2004    en   su   disposición  139  señala el deber de  rechazar    de   plano   los   «actos   que   sean  manifiestamente    inconducentes,   impertinentes   o   superfluos»,     mientras     que     el     artículo    359    ibidem  dispone  «la  exclusión,  rechazo o inadmisibilidad de los medios de prueba  que,  de  conformidad  con  las  reglas  establecidas  en este código, resulten  inadmisibles,  impertinentes,  inútiles,  repetitivos  o  encaminados  a probar  hechos  notorios  o  que  por  otro  motivo  no  requieran  prueba».   

De  igual  manera,  el  canon  375  de  la  misma  ley  contiene  las pautas para determinar la  pertinencia   de  las  pruebas  y  subraya  la  necesidad  de  que  aquellas   se  refieran  «directa   o   indirectamente   a  los  hechos  o  circunstancias  relativos   a   la   comisión   de  la  conducta»,  condicionamientos  que  frente  al  trámite  de  extradición  deben  aplicarse  dejando a salvo sus particularidades.   

Así,  la aducción y práctica de pruebas  al  interior  del  trámite de extradición se rige por las pautas generales que  reglamentan  el  recaudo  probatorio en el procedimiento penal, imponiéndose el  análisis   de   la  conducencia,  pertinencia  y  utilidad  de  los  medios  de  convicción  solicitados,  de  cara  a  los puntuales aspectos que la Corte debe  abordar  al  emitir  su  concepto.  De  esta forma, si las pruebas impetradas no  guardan   relación   con   esos   temas,   versan   sobre  hechos  notoriamente  impertinentes o carecen de utilidad, deben ser desestimadas.   

2. Caso particular  

2.1. La petición  probatoria                nominada  como  «6.1», a través  de  la cual se  desea obtener el decreto y práctica de  las  declaraciones  del  reclamado  y  del  patrullero  José Álvaro Gativa Rodríguez, Investigador de  la    Dirección   de   Investigación   Criminal   e   Interpol,   no    es  susceptible  de  discutirse  en  este  trámite, pues  dicha        información        incumbe  de  manera  privativa  al juez natural del solicitado, de  modo  que,  solo  en  el contexto de la competencia del Estado extranjero pueden  pedirse       y  debatirse,   toda   vez   que,   tiene   carácter  contencioso.   

Por  el  contrario,  se  trata éste de un  escenario exclusivamente  orientado  a  la  constatación  objetiva  del  cumplimiento  de  un conjunto de  requisitos  de  orden constitucional y legal, de modo que los aspectos relativos  a  la  responsabilidad  del  requerido  deben  ventilarse  ante  las autoridades  judiciales del país petente.   

Así  mismo, el  tema  del  compromiso penal del reclamado  en  los  actos  por los cuales ha sido acusado en el extranjero,  resulta   «inabordable  dentro  del  trámite  de  extradición,  ya  que éste no es un juicio sobre la  responsabilidad  del solicitado, sino un mecanismo de cooperación internacional  encaminado  a  verificar  el  cumplimiento  de  unos  requisitos  específicos y  mínimos,   que   una  vez  acreditados  imponen  la  emisión  de  un  concepto  determinado»  (CSP  AP, 11 jul. 2001, rad. 16710).   

Por          consiguiente,       es   improcedente,   así   lo  ha  precisado  la  Corte  (CSP  AP,  3  oct. 2003, rad. 20364),  pues  pretender  que  a  estas    diligencias   se   alleguen   elementos   probatorios   encaminados   a  acreditar  si  los  hechos  atribuidos  realmente  ocurrieron  o  no, o si éste es o no responsable, pues  el  trámite  de  extradición  no  corresponde a la  noción  de  un  proceso penal (CSP CP, 15 jun. 2005,  rad.  23181)  y  por  ello  la intervención de la Corte se limita a constatar  los   requisitos   previstos  en  los  artículos  495  y  502  del  Código  de  Procedimiento   Penal   (CSP   AP,   2  jul.  2008,  rad.  29505).   

En  consecuencia,  la  participación  de  este  cuerpo colegiado en  el  caso  bajo estudio no  está  orientado  a  comprobar  si  los  cargos  imputados se concretaron, si el  pretendido es responsable  o  si  los  medios  probatorios  acopiados  son  suficientes  para construir una  decisión  desfavorable,  pues  esos aspectos son ajenos al objeto del concepto,  por  tratarse  de temas que deben ser reivindicados por la defensa en el proceso  penal     base    del    requerimiento.   

2.2.   En  tratándose  de  la solicitud probatoria del defensor  numerada     como  «6.2.»,  que  refiere  a  oficiar  al Gobierno ecuatoriano para que  aporte   el   «resultado   de   identificación  de  personas»  del  reclamado  y  a  la  Sección  de  Pasaportes  del Ministerio de  Relaciones  Exteriores, con el propósito de que allegue copia de los documentos  que  obren  a  nombre  de Bejarano Barrera,    para   identificar   plenamente   al   pretendido;  se torna  innecesaria,   por   lo   que   no   se   accederá  a su práctica.   

Lo  anterior,  debido  a  que el   Gobierno  de  la  República  del  Ecuador   informó   que   el   reclamado   se   llama  Mauricio       Bejarano      Barrera,   ciudadano  colombiano,  nacido  el 25  de      febrero     de     1971,     identificado  con  la  cédula de ciudadanía N° 79.058.958, datos  que  corresponden  a  quien permanece privado de la libertad desde el 4 de abril  del             presente             año17,   con  fundamento  en  la  Circular      Roja      N°      A-3685/6-201318.   

Aunado   a   ello,  obra  dentro  de  la  carpeta  recibida en esta  Corporación,   el   informe   del  investigador  de  laboratorio,  rendido por un perito en dactiloscopia19,  el  acta  de derechos del  capturado20,   el   acta   de   notificación  de  la  captura  con  fines  de  extradición21,  el informe sobre consulta web de la página de la Registraduría  Nacional        del        Estado        Civil22     y     el    registro  fotográfico23   a   nombre   de   Mauricio  Bejarano  Barrera,   documentos        que        son  suficientes    para  establecer la plena identidad.   

Adicionalmente, el abogado, en su memorial,  no  indica la necesidad de ampliar el análisis sobre  este  tópico  y,  como  se  viene de referir, será  objeto     nuevamente    de    estudio    detallado    por    la    Sala     en     la     oportunidad  señalada.   

2.3.   Con  relación      a      las     peticiones  del apoderado  de Bejarano  Barrera,  denominadas «6.3.»  y   «6.4.»,  concernientes  a  que el país petente complemente la  carpeta  aportada  a  este  cuerpo  colegiado y remita  las  normas  del  Código  de  Procedimiento Criminal  ecuatoriano   y   su   «manual  de  la  fiscalía»;  carecen   de  alguna  medida  de  fundamento,  por  cuanto,  primero,     la     defensa    omite  especificar     qué    documento    o    disposición   legal     no     fue    anexa  por  parte  del Estado extranjero y,  segundo,      verificado      el     expediente,  figura   lo  necesario  para emitir concepto, razón por la cual no   es  menester  incorporar  elemento  probatorio      adicional      al      respecto24.   

2.4.  Referente  a         la         pretensión  probatoria     designada     como    «6.5»,          con     la     cual    solicita   el  abogado  del  reclamado  exhortar al Ministerio de  Relaciones  Exteriores,  con  el  fin  de  que  acredite  la autenticidad de los  documentos  que  han  sido  remitidos  a  la  Corte y certifique los tratados de  extradición  vigentes entre Colombia y Ecuador; se presenta innecesaria, por lo  que se negará su práctica.   

Lo  anterior,  porque     en     esta    oportunidad,      conforme     al  artículo  VIII  del  instrumento  internacional aplicable en el  presente      caso,  los  documentos aportados  por   el   país   petente   se  allegaron  por  vía  diplomática  y  fueron  debidamente  apostillados en la Unidad de Legislaciones  del   Ministerio   de   Relaciones   Exteriores,   Comercio  e  Integración  de  Ecuador25.   

Igualmente, en tratándose del certificado  requerido,  reposa  dentro  de  la carpeta anexa aportada a esta Sala, el oficio  DIAJI  N°  1332  del  14  de  junio de 2016, donde el Ministerio de  Relaciones Exteriores manifiesta,  a  través  de  la Dirección de Asuntos Jurídicos Internacionales, que una vez  revisado  el  archivo  se encuentra vigente para los dos Estados el «Acuerdo  sobre Extradición», adoptado  en    Caracas    el    18   de   junio   de   191126.   

Encontrándose    satisfechos    tales  requisitos, se niega la solicitud.   

3. Cuestión final  

Como  quiera  que  la  Corte no observa la  necesidad  de  incorporar  elemento  probatorio  alguno,  ordenará que, una vez  cobre  ejecutoria  esta  decisión,  se dé traslado a los intervinientes por el  término  de  5 días para alegar, de conformidad con lo señalado en la última  parte del artículo 500 de la Ley 906 del 2004.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

PRIMERO:  NEGAR por improcedentes las  pruebas  solicitadas  por  el  defensor  del  requerido  en  extradición por el  Gobierno    de    la   República   del  Ecuador,  Mauricio       Bejarano       Barrera.   

SEGUNDO:   No  ordenar pruebas de oficio.   

TERCERO:   De  conformidad  con  el  inciso  final  del  artículo  500  de la Ley 906 de 2004,  CORRER   TRASLADO  a  los  intervinientes   por   el  término  de  cinco  (5)  días,  para  que  una  vez  ejecutoriada  la  presente  decisión, alleguen los alegatos previos al concepto  de la Corte.   

CUARTO:  Contra  esta decisión procede el recurso de reposición.   

Notifíquese   y  cúmplase,   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Folio  38 carpeta anexa.   

2  Folios      41     y     42     Ibidem.   

3  Folios 63 a 69 Ibidem.   

4 Folio  63 reverso Ibidem.   

5 Folio  1 cuaderno de la Corte.   

6 Folio  39 carpeta anexa.   

7  Folios  27  a  30  Ibidem.  Notificación  al  ciudadano  de  la referida resolución el 24 de mayo de 2016.  (Folio 25 carpeta anexa).   

8  Folios 11 y 12 Ibidem.   

9 Folio  6 Ibidem.   

10  Folio 7 cuaderno de la Corte.   

11  Folio          11          Ibidem.   

12  Cabe  anotar  que  a partir de las ocho (8:00) de la mañana del 17 de agosto de  2016  empezó  a correr el término de 10 días para que las partes pidieran las  pruebas  que  consideraran  pertinentes  y venció el 30 de agosto de 2016 a las  cinco (5:00) de la tarde. (Folio 14 cuaderno de la Corte).   

13  Folio          15          Ibidem.   

14  Folios      16     y     17     Ibidem.   

15 En  el  presente  caso  se  aplica  la  Ley  906  de 2004, por cuanto los hechos que  sustentan  la  petición de extradición se habrían cometido en vigencia de esa  normatividad.   

16  Cabe  resaltar  que sobre dicho tópico se aplica lo establecido en el artículo  V   del  «Acuerdo  sobre  Extradición», suscrito en Caracas el 18 julio de 1911.   

17  Folio 5 carpeta anexa.   

18  Folios 11 y 12 Ibidem.   

19  Folios 9 y 10 Ibidem.   

20  Folio          26          Ibidem.   

21  Folio          25          Ibidem.   

22  Folio          13          Ibidem.   

23  Folio          18          Ibidem.   

24  Folios     43     a     127     Ibidem.   

25  Folios     43     a     127     Ibidem.   

26  Folio          39          ibidem.     

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