AP7218-2014(44947)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ    LUIS  BARCELÓ CAMACHO   

Magistrado ponente  

AP7218-2014  

Radicación n° 44947  

(Aprobado Acta No.  407)   

Bogotá  D.C., veintiséis (26) de noviembre  de dos mil catorce (2014).   

VISTOS  

          La  Sala  resuelve  lo  pertinente acerca del impedimento expresado  por  el  Honorable  Magistrado  Eugenio  Fernández  Carlier,  para pronunciarse  acerca  de la manifestación de impedimento exteriorizada por el Magistrado Luis  Fernando  Ramírez  Contreras,  integrante  de  una  Sala de Decisión Penal del  Tribunal  Superior  de  Bogotá  y  de  la recusación aceptada por su homólogo  Ramiro  Riaño  Riaño  para conocer del recurso de apelación presentado por la  defensa   y   los   representantes   de   las   víctimas   –  Instituto  de  Desarrollo  Urbano, IDU y Contraloría General de la  República  -, contra la sentencia de 14 de julio del  año  en  curso,  proferida  por  el  Juzgado  Cuarenta  Penal  del Circuito con  funciones  de  conocimiento de Bogotá, a través de la cual declaró penalmente  responsable     a     HÉCTOR     JULIO     GÓMEZ  GONZÁLEZ,  por  la  comisión del delito de interés  indebido  en  la  celebración  de  contratos  en  concurso con cohecho propio y  peculado por apropiación.   

    

ANTECEDENTES PROCESALES RELEVANTES  

1. De acuerdo con los datos que obran en el  expediente,  se  conoce  que  a  HÉCTOR JULIO GÓMEZ  GONZÁLEZ   se  le  acusa  de  haber intervenido  ilegalmente  en distintos procesos de licitación con el fin de que funcionarios  públicos  ejecutaran  actos  contrarios a sus deberes oficiales, que resultaron  en  la  irregular  adjudicación  de  contratos a empresas del Grupo Nule, entre  otros, los contratos No. 137 de 2007, 071 y 072 de 2008.   

2.  Exteriorizado  el  impedimento  por  el  Magistrado  Luis  Fernando  Ramírez  Contreras  como  integrante  del  Tribunal  Superior  de  Bogotá  para  conocer  del recurso de apelación propuesto por la  defensa  y  representantes  de  víctimas contra el fallo condenatorio proferido  contra  GÓMEZ GONZÁLEZ el  14  de  julio  de 2014 por el Juzgado Cuarenta Penal del Circuito, al tiempo que  aceptada  la  recusación  por  su  homólogo  doctor  Ramiro Riaño Riaño, por  reparto  las  diligencias  correspondieron  al  despacho  del Magistrado Eugenio  Fernández  Carlier para el pronunciamiento pertinente, quien el 10 de noviembre  pasado  manifestó  la  necesidad  de  apartarse del conocimiento del asunto por  concurrir  la  causal  impeditiva prevista en el numeral 4° del artículo 56 de  la   Ley  906  de  2004,  esto  es,  por  haber  emitido  opinión  en  aspectos  sustanciales  sobre  los hechos aquí investigados, al proferir fallo de segunda  instancia  en su otrora calidad de Magistrado de una Sala de Decisión Penal del  Tribunal  Superior  de  Bogotá  en  el  proceso  adelantado contra Miguel        y       Manuel  Nule Velilla, Guido Nule Marino y  Mauricio Galofre Amín como  intervinientes  en  el  delito de peculado por apropiación cometido en concurso  homogéneo  sucesivo,  luego  de  aparecer demostrado el manejo irregular de los  anticipos  entregados  por el IDU en los contratos No. 137 de 2007, 071 y 072 de  2008.   

Hizo  énfasis  en  la imputación fáctica  realizada  en  esa  oportunidad,  para a partir de ello mencionar que en sede de  segunda  instancia  fue  necesaria  la  valoración conjunta de los elementos de  prueba  de cara a las reglas de la sana crítica, lo cual permitió arribar a la  certeza  necesaria  para  acreditar  la  responsabilidad de los procesados, más  allá de toda duda razonable.   

Declaró   que   al   interior  de  tales  diligencias,   Miguel   y  Manuel  Nule  Velilla junto  con    Mauricio    Galofre    Amín    describieron  en  detalle  los  arreglos acordados con Inocencio   Meléndez   y  HÉCTOR   JULIO  GÓMEZ  GONZÁLEZ  para  cancelar  la  comisión  por  la adjudicación irregular del contrato No. 137 de  2007,    y    después    con   Iván   y   Samuel  Moreno  Rojas,  por   intermedio   de   Álvaro  Dávila  para  sufragar el 8% de los contratos de malla vial y  el  10%  de  los  de  interventoría;  la  cesión  coaccionada  e ilegal de los  contratos   motivada  por  el  no  pago  completo  del  dinero  prometido  y  la  obligación    de    cancelar    dádivas    a    los    hermanos   Moreno   Rojas   por  toda  persona  que  aspirara a ser adjudicataria de algún contrato en Bogotá.   

Agregó   que   de   los   contratos   de  interventoría  en  particular,  Miguel  Nule Velilla  dijo  que  “como venían  hablando  con  ÁLVARO  DÁVILA  y  JULIO  GÓMEZ decidieron conformar un par de  grupos  para  los de obra pública (contratos 071 y 072 de 2008) y otro para los  de  interventoría,  siendo  adjudicados  de acuerdo con lo estipulado. Del pago  del  8%  y  el  10% se encargó JULIO GÓMEZ quien los habría entregado a IVÁN  MORENO ROJAS”.   

         

Consideró que el anterior panorama coincide  con  los  hechos que ahora se endilgan a HÉCTOR JULIO  GÓMEZ  GONZÁLEZ, por lo menos en forma parcial, pues  se  refieren  a  (i)  las irregularidades cometidas en el proceso de licitación  para  la  adjudicación  de  los contratos No. 137 de 2007 y 071 y 172 de 2008 y  (ii)  manejo  ilegal  de  los anticipos y pago de comisiones; aspectos sobre los  cuales  ya  expresó  su criterio y opinión al apreciar los elementos de prueba  que  soportaron  el fallo de condena en segunda instancia, lo cual se traduce en  la causal de impedimento alegada.   

En síntesis, argumentó que al ratificar la  responsabilidad    de    los    Nule   y  Galofre  en  la  cancelación  de  dinero  con  los  anticipos, su imparcialidad se encuentra  comprometida  para  resolver  el  impedimento manifestado por el Magistrado Luis  Fernando  Ramírez  Contreras  y la recusación aceptada por su homólogo Ramiro  Riaño  Riaño, integrantes de una Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior  de  Bogotá,  de  conformidad  con la causal referida a haber participado dentro  del    proceso    y    haber    emitido    opinión   vinculante,   “ya  que  se  debe  analizar  de  manera integral las actuaciones  surtidas  por los funcionarios judiciales al interior del proceso seguido contra  JULIO   GÓMEZ,  en  las  cuales  ellos  también  sopesaron  algunos  elementos  materiales  de prueba para adoptar las decisiones correspondientes, cuyos hechos  ya   valoré   y   sobre  los  cuales  ya  expresé  mi  criterio”.   

Por otra parte, puso de presente que la Sala  ha  admitido  la  procedencia  de  la  causal  invocada  cuando  se presente con  ocasión  o  en  desarrollo  de las atribuciones como funcionario judicial, como  también  ha autorizado la declaración de impedimento para resolver aspectos de  la misma naturaleza.   

En  ese  orden, remitió las diligencias al  despacho  de  la  Magistrada  María  del Rosario González Muñoz, que sigue en  turno.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Corresponde  determinar  si  en el presente  asunto  debe aceptarse o no el impedimento manifestado por el Magistrado de esta  Corporación Eugenio Fernández Carlier.   

Como se tiene dicho por esta Colegiatura, el  fundamento  del  instituto  de  los  impedimentos  es  garantizar  que quien, en  representación  del  Estado, asume la delicada misión de administrar justicia,  lo  haga  inspirado  en los principios de imparcialidad y objetividad, al amparo  de  los  cuales,  por  tanto,  cualquier  factor  enturbiador  del buen juicio y  transparencia  del  funcionario  judicial  se  erige  en  motivo suficiente para  separarlo del conocimiento del asunto.   

La  alegada  necesidad  de  separación del  asunto  se  invoca  con  fundamento  en  lo  establecido  en  el numeral 4° del  artículo  56  de  la  Ley 906 de 2004, esto es, con soporte en la causal que se  configura  cuando se «(…)  haya  dado consejo o manifestado su opinión sobre el  asunto materia del proceso».   

         Ante  todo  se  impone  precisar,  acorde con lo establecido por la  Sala  en reiteradas oportunidades, que la causal invocada se configura cuando la  opinión  se  expresa extraprocesalmente, situación que, ciertamente, encuentra  cabida   cuando  el  criterio  se  emite  en  un  proceso  diverso,  como  aquí  sucede.   

         

Acerca  de  la causal 4ª, la Corte ha sido  reiterativa   en  señalar  que  la  opinión  extraprocesal  estructurante  del  impedimento  es  aquel  concepto  que  resulta vinculante frente al nuevo asunto  sometido  a  la  decisión  del  funcionario.  Así,  en CSJ AP 7 mar 2007, Rad.  26853  expresó la Corporación lo siguiente:   

“(L)o   que   obliga   a   aceptar   la  circunstancia  de inhibición es que el funcionario haya incurrido, con ocasión  de   sus   funciones,   en   pronunciamientos  anticipados  acerca  de  aspectos  sustanciales  que   constituyen auténticos actos  de    prejuzgamiento,   que   implican   compromiso  indiscutible  de  su  criterio  y  pretenden  su  imparcialidad para resolver el  asunto futuro”. (subrayas propias).   

         

En  otra  oportunidad (AP 13 jun 2007, Rad.  27497) sostuvo la Corte que:   

“En   tratándose  de  impedimento,  es  necesario  que  en cada  caso  particular  y  concreto   los    funcionarios  judiciales  —jueces   y   magistrados—   expliquen   cuáles   son   las   razones   por  las  cuales  su  imparcialidad,   su  ecuanimidad,  su  independencia  o  su  equilibro  podrían  afectarse  frente  a  cada  uno  de  los  implicados,  por  el  hecho  de  haber  participado ya en el proceso.   

“El  género  de  argumentación  que  se  exige,  incluye  especificar  las circunstancias o condiciones en que se produjo  la  participación  del  funcionario judicial en el proceso original o en alguno  de  los  procesos  derivados  por  la  ruptura  de  la  unidad procesal; y si la  actividad      del      Juez      —individual   o  colegiado—  se  extendió  ya  a la valoración de elementos probatorios o de  información  susceptible  de  convertirse en prueba, se precisa indicar cómo y  de  qué  manera  las apreciaciones anteriores inciden en el ánimo del juzgador  al  conocer  el  asunto  en  ocasiones  posteriores,  frente  a  cada uno de los  implicados o situaciones concretas por resolver”.   

         Del  anterior  panorama  es  claro que la participación dentro del  proceso  que  conduce  al  funcionario judicial a declararse impedido es aquella  vinculada  con  la  realización  de actos trascendentes propios del cognoscente  –   el   encargado  de  adelantar  la actuación –  bien  sea  en  la  etapa  de  investigación  o en la de juzgamiento, que por su  importancia  puedan  comprometer su imparcialidad; de tal suerte que mal podría  invocarse  la  opinión exteriorizada sobre el asunto  materia  del  proceso cuando lo que deba decidirse es  únicamente         otro        impedimento        propuesto        –  este sí del funcionario que conoce  la          actuación         –.   

         Para  la  Corte,  si bien no es la regla general, es posible que se  presenten  eventos  donde  el funcionario que deba resolver sobre un impedimento  manifestado  por  otro administrador de justicia, encuentre en sí, a su vez, la  concurrencia   de  otra  causal  impeditiva  que  lo  obligue  a  separarse  del  conocimiento  del  asunto  (CSJ  AP  36386  16  May  2011),  pero  en esos casos  particulares  no podría invocarse cualquiera de las causales establecidas en el  artículo  56 de la Ley 906 de 2004, pues por la naturaleza del asunto llamado a  dirimir  (otro impedimento), no todos los motivos de separación contemplados en  la  premisa  normativa  en cita lo habilitan para separarse del conocimiento del  tema.   

         En  efecto,  nótese que las causales de impedimento referidas a la  relación  del  juzgador  con  el  objeto del proceso no pueden ser invocadas en  asuntos  como el que ahora se decide, por cuanto se trata de definir únicamente  si  quien  debe  pronunciarse  sobre  un  aspecto procesal tiene comprometida su  imparcialidad  para  ese  específico  propósito,  es  decir,  como  no  existe  obligación  de  pronunciamiento  sobre  el  proceso  como  tal,  sino  sobre el  compromiso  que  declara  el  funcionario  que  sí debe conocer del mismo, solo  incumbe  la  relación que tengan entre sí los dos funcionarios que se declaran  impedidos,  susceptible  de  obnubilar  el  juicio  del último para conocer del  impedimento exteriorizado por el primero.   

         En  ese  orden,  vínculos  familiares (artículo 56-1,3 Ley 906 de  2004),  amistad  íntima  o  enemistad  grave  (artículo  56-5  ibídem)  o  la  existencia  de créditos vigentes (artículo 56-2 ejusdem), predicables entre el  funcionario  y  alguna  de  las  partes,  son  susceptibles  de extenderse a las  relaciones  que  tenga el funcionario que deba decidir sobre el proceso y el que  deba  pronunciarse  sobre  su impedimento, pues lo cierto es que el instituto de  los  impedimentos  se  instituyó  para  garantizar  que  la  adopción  de  las  decisiones   judiciales,  cualquiera  que  fueren,  estén  precedidas  por  una  absoluta  objetividad  e imparcialidad, lejanas a cualquier sentimiento personal  que tenga la capacidad de alterar el juicio jurídico.   

         Desde  esa  perspectiva,  se  declarará  infundado  el impedimento  expresado  por  el  Magistrado  Eugenio  Fernández  Carlier  para  resolver  el  impedimento  manifestado por el Magistrado Luis Fernando Ramírez Contreras y la  recusación  aceptada  por  su  homólogo  Ramiro Riaño Riaño, pues se edifica  sobre  la causal contemplada en el numeral 4° del artículo 56 de la Ley 906 de  2004,  esto  es,  por  haber  participado  dentro  del  proceso  y haber emitido  opinión  vinculante  sobre  el  asunto  materia  del  proceso  al  ratificar la  responsabilidad    de    los    Nule   y  Galofre  en  la  cancelación  de  dinero con los anticipos, luego de advertir, como viene de  verse,  que  el  motivo  invocado  de ninguna manera compromete su imparcialidad  para definir el objeto sometido a su consideración.   

         Debe  agregarse  en  el  mismo  sentido,  que para definir si en el  Magistrado  Luis  Fernando Ramírez Contreras concurre o no la causal impeditiva  invocada,  al  funcionario  que correspondió el asunto le basta con examinar la  actuación  sobre la cual se funda el impedimento para saber si debe apartarse y  remitirlo  a  otro magistrado. De ninguna manera la suscripción de la sentencia  de  segunda  instancia adoptada en el proceso adelantado contra los Nule         y        Galofre,  el  conocimiento de los hechos  al  interior  de  esas diligencias y su parcial identidad con los que se debaten  en  este  proceso  contra GÓMEZ GONZÁLEZ  afectan  su  ecuanimidad al examinar el impedimento sometido a su  consideración,   pues,   se   reitera,  ninguna  manifestación  debe  emitir  sobre  la  responsabilidad o  existencia   de   los  delitos  endilgados  a  GÓMEZ  GONZÁLEZ,  sino  sólo  establecer si le asiste o no  razón   a  otro  funcionario,  que  sí  conoce  del  proceso,      para      separarse      de      su  conocimiento.   

         En   consecuencia,   se  declarará  infundado  el  impedimento  en  cuestión.   

         En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

          1.-  DECLARAR  infundado  el  impedimento  manifestado   por  el  Honorable  Magistrado  Eugenio  Fernández  Carlier  para  pronunciarse  acerca  de  la  manifestación de impedimento exteriorizada por el  Magistrado   Luis  Fernando  Ramírez  Contreras,  integrante  de  una  Sala  de  Decisión  Penal  del  Tribunal Superior de Bogotá y de la recusación aceptada  por su homólogo Ramiro Riaño Riaño.   

         2.-  DEVOLVER  de inmediato el proceso al  mencionado funcionario, a fin de que prosiga con su trámite.   

       Contra  esta determinación no procede recurso alguno.   

Comuníquese y cúmplase  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Comisión  de  servicios   

MARÍA DEL ROSARIO  GONZÁLEZ               MUÑOZ   

GUSTAVO     ENRIQUE    MALO FERNÁNDEZ   

EYDER  PATIÑO  CABRERA   

PATRICIA    SALAZAR   CUÉLLAR   

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

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