AP6879-2014(44854)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MARÍA  DEL ROSARIO  GONZÁLEZ               MUÑOZ   

Magistrada Ponente  

AP6879-2014  

Radicación No. 44854  

Aprobado Acta No. 385  

          Bogotá   D.C.,   doce   (12)   de  noviembre  de  dos  mil  catorce  (2014)   

VISTOS  

Resuelve  la  Corte  la  impugnación  de  la  defensa   del   postulado   JOSÉ  AGUSTÍN  VÁSQUEZ  OCHOA  contra  la decisión del 10 de octubre de 2014,  por  cuyo  medio  un  Magistrado  de Control de Garantías de Justicia y Paz del  Tribunal   Superior   de  Bogotá  denegó  la  sustitución  de  la  medida  de  aseguramiento privativa de la libertad.   

ANTECEDENTES  

El  22  de septiembre de 2014, la defensa de  JOSÉ    AGUSTÍN    VÁSQUEZ    OCHOA  impetró,  con  fundamento  en  el artículo 18 A de la Ley 975 de  2005,  adicionado  por  la  Ley  1592  de  2012, la sustitución de la medida de  aseguramiento  por  estar reunidos los requisitos legales en tanto fue postulado  por  el Gobierno Nacional al trámite de Justicia y Paz el 15 de agosto de 2006,  ha   participado   en   actividades   de   resocialización   y  contribuido  al  esclarecimiento  de  la  verdad  y  no  ha  incurrido  en nuevos comportamientos  delictivos.  Y  aunque  no  ha  entregado  bienes  para  la  reparación  de las  víctimas,   porque   no   los   tiene,   la   comandancia   del  grupo  sí  lo  hizo.   

Por  lo anterior, con apoyo en el canon 18 B  ibídem, pide la suspensión  de   la  condena  impuesta  por  la  justicia  ordinaria  para  materializar  la  sustitución incoada.   

DECISIÓN IMPUGNADA  

El  Magistrado  de  Control de Garantías de  Justicia  y  Paz  del Tribunal Superior de Bogotá, en audiencia celebrada el 10  de  octubre  de  2014,  denegó  la  pretensión  porque  si  bien  se reúne el  requisito  objetivo,  la  exigencia subjetiva relacionada con la contribución a  la  verdad no se satisface por cuanto no se aportó certificación de la Sala de  Conocimiento  de  Justicia  y  Paz  del  Tribunal  Superior  de Bogotá donde se  consigne en qué ha consistido su aporte.   

Así mismo, porque la constancia expedida por  la  Fiscalía  sobre  ese  aspecto  no  hace  una  síntesis  que  permita  a la  magistratura  verificar  si  el  peticionario  ha  contribuido  a reconstruir el  accionar   delictivo   y  a  desmantelar  la  organización  armada  a  la  cual  perteneció.  La  relación  de  fechas  en que el postulado asistió a versión  libre  no  prueba  su contribución a la verdad porque es su deber acudir a esas  diligencias.   

LA IMPUGNACIÓN  

             

La    defensa  no  logra  entender la verdadera razón por la cual se  deniega  la  sustitución  de  la  medida  de  aseguramiento  en  tanto  aportó  certificación  de  la  Fiscalía  donde se detalla la forma en que VÁSQUEZ   OCHOA   ha   contribuido   al  esclarecimiento  de  la verdad, la cual, a su juicio, es suficiente para cumplir  la exigencia legal.   

Considera  injusta la negativa expresada por  la  magistratura, máxime cuando la ley no prevé la necesidad, para conceder la  sustitución,  de probar que lo confesado por el postulado es verdad, pues si se  llega  a  establecer  que  mintió,  será  excluido  del trámite transicional.   

NO RECURRENTES  

1. La Fiscalía coadyuva los argumentos de la  defensa  por  cuanto la ausencia de la certificación del Tribunal obedece a que  el  proceso estaba recién llegado a esa Corporación. Además, el postulado sí  ha  dado  información  sobre  la  historia  y  modus  operandi   de   la  estructura  delictiva  a  la  que  perteneció,  ha  confesado  varios  hechos  punibles  y  ha contado delitos del  grupo,    con    lo    cual    ha    ayudado    al    esclarecimiento    de   la  verdad.      

          2.  El  Ministerio  Público señala que en los folios 19 y 20 de la  carpeta  aportada por la defensa se encuentra la certificación de la Fiscalía,  la  cual es válida, acorde con el principio de libertad probatoria imperante en  nuestro  sistema.  Esa  constancia, en su opinión, brinda información en punto  del  tema  verdad, no sólo sobre la asistencia a las diligencias como afirma la  magistratura    a   quo.   

          3.   El   apoderado   de   víctimas  se  muestra  conforme  con  la  decisión.    

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

De  conformidad  con  lo  establecido  en el  parágrafo  1 del artículo 26 de la Ley 975 de 2005, modificado por el canon 27  de  la  Ley  1592  de  2012,  en  concordancia  con el artículo 68 ibídem   y   con  el  numeral  3°  del  artículo  32 de la Ley 906 de 2004, esta Colegiatura es competente para desatar  el      recurso      de      apelación            interpuesto       contra      la      providencia      proferida  por  un Magistrado de Control de Garantías de la Sala de  Justicia  y  Paz  del  Tribunal  Superior  de Bogotá, por cuyo medio denegó la  sustitución   de   la  medida  de  aseguramiento  solicitada  por  JOSÉ          AGUSTÍN          VÁSQUEZ         OCHOA.   

En  orden a definir la impugnación, la Sala  abordará  el  estudio  de  los  siguientes tópicos derivados de los argumentos  expuestos   por   el  recurrente  y  de  los  inescindiblemente  vinculados:  i)  requisitos  para  sustituir la medida de aseguramiento; ii) del caso concreto y,  iii)  suspensión  condicional  de  la  ejecución  de  la  pena  impuesta en la  justicia ordinaria.   

     

i. Requisitos para sustituir la medida de aseguramiento     

Acorde con las previsiones del artículo 18 A  de  la Ley 975 de 2005, adicionado por la Ley 1592 de 2012, es posible sustituir  la   medida   de  aseguramiento  de  detención  preventiva  en  establecimiento  carcelario  por  una  medida  no  privativa de la libertad cuando se cumplan los  siguientes requisitos:    

1)  Haber  permanecido recluido como mínimo  ocho  años  en  un  establecimiento  carcelario  sujeto a las normas de control  penitenciario  por delitos cometidos durante y con ocasión de la pertenencia al  grupo armado organizado al margen de la ley.   

Término  que en todos los casos, acorde con  la  jurisprudencia  constitucional  y  penal  vigente,  se cuenta a partir de la  postulación  por  parte  del  Gobierno  Nacional  al  trámite  de  Justicia  y  Paz  (Corte Constitucional C-015 de 2014; CSJ AP 6255  de 2014, AP6238 de 2014, SP12157 de 2014, entre otros).    

2)  Haber  participado en las actividades de  resocialización disponibles.   

3)  Haber  participado  y  contribuido  al  esclarecimiento  de  la  verdad  en  las  diligencias  judiciales del proceso de  Justicia y Paz.    

4) Haber entregado los bienes para contribuir  a la reparación integral de las víctimas.   

5)  No  haber  cometido  delitos dolosos con  posterioridad a la desmovilización.   

Los  anteriores presupuestos deben concurrir  en  su totalidad, pues la ausencia de uno de ellos, acorde con el mandato legal,  impide  acceder  a  la  sustitución  de  la medida de aseguramiento.   

Ahora,  según  el  artículo 37 del Decreto  3011  de  2013,  dichos  requisitos  deben  acreditarse  por  el  postulado  con  documentos  o  pruebas  que  respalden  su  cumplimiento.  Y en relación con el  requisito   consagrado   en   el   numeral  3,  “la  participación  y  contribución  del  postulado al esclarecimiento de la verdad  será  evaluado  a  partir  de  la  certificación que para tal efecto expida la  Fiscalía  General  de  la  Nación  o  la Sala de Conocimiento, según la etapa  procesal    en    la    cual    se    encuentre   el   procedimiento”.     

     

i. Del caso concreto     

La  magistratura a  quo   negó   la   sustitución   de   la  medida  de  aseguramiento,  a  pesar  de reunirse el requisito objetivo,  por cuanto el  postulado  no  aportó  certificación  expedida  por  el  Tribunal  Superior de  Bogotá  y  porque  la  constancia  de  la  Fiscalía  General  de la Nación no  sintetiza   los   hechos  develados  en  las  versiones  libres  del  postulado,  situación  que  en  su  criterio  impide evaluar si ha contribuido a esclarecer  contextos  delictivos  y  a  desmantelar  la  organización  armada  a  la  cual  perteneció.   

En  primer  lugar,  la Sala encuentra que la  normativa  transicional  no  estable  pautas sobre el contenido de la constancia  que  la  Fiscalía  y  la  Sala de Conocimiento deben expedir para certificar la  participación   y   contribución   del  postulado  al  esclarecimiento  de  la  verdad1,  de  manera  que no es posible exigir su elaboración de una forma  específica,  pues  lo importante es que brinde información sobre el compromiso  con la reconstrucción de lo sucedido.   

En  ese  orden,  las  falencias  en  la  confección  del  documento  no  pueden  atribuirse  al  postulado  ni generarle  consecuencias  negativas,  máxime  cuando la Fiscalía encargada de instruir el  expediente  concurre  a  la  audiencia  de  sustitución donde puede ratificar o  negar  de  viva  voz  el  aporte  al esclarecimiento de la verdad. En todo caso,  cualquier  reparo sobre este tópico debe manifestarse en la vista pública para  ser evaluado por la magistratura.   

Pues   bien,   la   Sala  observa  que  la  certificación  aportada  por la defensa para demostrar el requisito del numeral  3,  expedida  por  la  Fiscalía  41  de  la  Unidad de Justicia y Paz, contiene  información    suficiente    para    establecer    el   cumplimiento   de   ese  presupuesto.   

La  constancia  en  cuestión  indica, entre  otras  cosas,  que  “en las diligencias de versión  libre  que rindió JOSÉ AGUSTÍN VÁSQUEZ OCHOA…las cuales se llevaron a cabo  los  días:  20  de  abril de 2010, 24 de julio de 2014 y 29 de julio de 2014 en  las  que confesó: su militancia en la organización armada al margen de la ley,  quienes  fueron  sus  comandantes,  y  los  hechos  que llevó a cabo durante su  pertenencia     al     grupo     delictivo,    así    como    las    sentencias  condenatorias”.   

Así, aunque la certificación pudo ser más  descriptiva,  contiene  la  información mínima a partir de la cual colegir que  el  postulado  contribuyó  a  la  construcción  del  contexto  dentro del cual  delinquió  el  grupo  organizado  al  margen  de  la  ley  al  que  perteneció  –Bloque Central Bolívar-,  e informó su particular accionar delictivo al interior del mismo.   

No  se  trata,  como  indica  el  magistrado  a   quo,  de  una  simple  relación   de   fechas   en   que   VÁSQUEZ  OCHOA  acudió  a rendir versión libre sino la expresión de  su  intervención  activa en esas diligencias judiciales indicando la estructura  a  la  cual  perteneció,  la  referencia  temporal y espacial de su militancia,  quiénes  fueron  sus  comandantes  y  los  hechos  que llevó a cabo durante su  pertenencia  al  grupo  delictivo,  datos  todos que contribuyen a esclarecer la  verdad   sobre su actividad ilícita y la del Bloque Central Bolívar en el  departamento de Santander.   

   

De   otra   parte,   la   ausencia  de  la  certificación  expedida  por  la  Sala  de  Conocimiento  de Justicia y Paz del  Tribunal  Superior  de  Bogotá  se  justifica  porque el proceso seguido contra  VÁSQUEZ  OCHOA fue remitido  recientemente  a  esa  Corporación y se encuentra pendiente de fijar fecha para  realizar  la audiencia de legalización de cargos, situación ajena al postulado  y   que,   por   ello,   no   puede   constituir  impedimento  para  decidir  su  pretensión.   

Lo anterior, además, porque la verificación  del  requisito  no  corresponde  a  una  simple constatación documental sino al  examen  de  la  situación  en  concreto.  En  ese  orden,  la  ausencia  de una  certificación  no  es  suficiente  para  negar la sustitución deprecada si del  contexto  de  la petición, y del material probatorio aportado para sustentarla,  se  extrae que se reúnen las exigencias legales para acceder a ella.  Así  lo precisó la Corte en anterior oportunidad:   

La Sala observa con enorme preocupación la  tarifación  rígida  en que de acuerdo con el Decreto 3012 de 2013, habrían de  considerarse  satisfechas  las  exigencias  para  conceder la sustitución de la  medida de aseguramiento.   

Esto,  por cuanto al exigir certificaciones  de  la  Fiscalía  en  relación  con  la  colaboración  del  postulado  con el  esclarecimiento  de  la  verdad como condición necesaria para que se le conceda  la  sustitución,  se  está  desplazando  la labor valorativa del Magistrado de  Justicia  y  Paz  y  se  le está colocando en la mera condición de verificador  documental; lo cual desdice de su calidad de juez.   

Más  problemático  el  asunto  cuando  se  evalúan  situaciones  de  personas  que  han  rendido  versiones durante largos  períodos  de  tiempo,  de  las  cuales, aquellas que estén sin verificar, nada  tendría  que  certificarse  al  respecto,  sin  dejar  de  mencionar  a  los ex  paramilitares  que  han  esperado  años  para  que  se  les  llame a rendirla o  aquellos  que  aún  no  la han iniciado o los que aún no la han concluido, por  circunstancias,  por  supuesto  ajenas  a  su  control;  y  por tanto, carece de  sentido  la  exigencia  de  dicho  documento,  más aún que sea expedida por la  Fiscalía General de la Nación.   

La  misma consideración opera en relación  con  la  certificación de entrega de bienes, cuando desde el inicio del proceso  transicional  se tuvo conocimiento sobre quiénes entregaban muebles o inmuebles  con  destino  a la reparación de sus víctimas, momento desde el cual se debió  buscar  la  exclusión  de quienes no aportaron nada con dicho fin, si es que se  consideraba  que  incumplieron  con sus compromisos para ser beneficiarios de la  pena  alternativa;  más aún cuando durante todos estos años de vigencia de la  Ley  975  de  2005  la  Fiscalía General de la Nación tenía la obligación de  investigar  cuáles  de  los desmovilizados postulados a la indulgencia punitiva  de  la  Ley  de  Justicia  y  Paz  colocaron  sus bienes en manos de testaferros  defraudando  así  sus  compromisos  con  la  paz  del  país;  para  buscar  la  extinción  de dominio de aquéllos a favor de las víctimas y la exclusión del  proceso transicional de los que así obraran.   

Pero,  lo  que  no  puede  hacerse ahora es  condicionar  el  beneficio ofrecido en el artículo 18 A de la Ley 975 de 2005 a  la  entrega de bienes, cuando, a la gran mayoría, no obstante no haber aportado  ninguno  al  fondo  del  cual  se  repararían sus víctimas; se les escuchó en  versiones  libres  y  se  les  han  venido  imputando  las  conductas criminales  confesadas,  para  ahora,  después  de  más de ocho años, recriminarles dicha  omisión  y  justificar  en  ella,  que  hasta  ahora  resultaba indiferente, la  negativa  de  la  sustitución  de  la  medida  de aseguramiento privativa de la  libertad,  y  también,  por  esa  vía,  acercarse  a  exclusión  del  proceso  transicional.   

De  suerte  que,  si  la  Fiscalía  tiene  conocimiento  de  que  un desmovilizado en particular que no aportó bienes para  la  reparación  de  sus  víctimas,  se  abstuvo,  no  obstante  tenerlos, debe  solicitar  su  expulsión del proceso transicional, de lo contrario, no se puede  exigir  como  requisito  sine  qua  non  para  concederle  la  sustitución,  la  certificación  en  tal sentido (CSJ AP1836-2014, Abr.  9 de 2014, Rad. 43.178).   

Además,  la audiencia de sustitución de la  medida  de aseguramiento contó con la presencia de la Fiscal delegada encargada  del   caso   del  señor  VÁSQUEZ  OCHOA,  cuya  intervención  constituye  aporte esencial para la función  valorativa del juzgador, como también lo ha precisado la Corte:   

En todo caso, la responsabilidad de valorar  y  evaluar  el cumplimiento de las exigencias previstas en la Ley 975 de 2005 en  cada  caso  en  particular  fue  otorgada por el Legislador a los Magistrados de  Justicia  y Paz, funcionarios a los que deberá acudir  la  Fiscalía,  una  vez citada y enterada sobre el objeto de la diligencia, con  toda  la  información  relevante  del  correspondiente  desmovilizado, esto es,  fecha  de  la  desmovilización  y  de su privación de la libertad, causa de la  medida  de aseguramiento, contenido de las imputaciones realizadas en contra del  desmovilizado,   estado   de   los  procesos  transicionales,  datos  relevantes  relacionados  con  otros  procesos adelantados por fuera de Justicia y Paz en su  contra,  etcétera; para que el funcionario judicial encargado de verificar todo  lo   concerniente,  tenga  suficientes  elementos  de  juicio  para  adoptar  la  decisión   justa  que  proceda  (subrayas  fuera  de  texto).   

Ese fue el proceder de la Fiscal 41 adscrita  a  la  Unidad  de Justicia y Paz en el caso examinado, quien en su intervención  hizo  un recuento cronológico y pormenorizado de las actuaciones surtidas en el  tramite   seguido   a   VÁSQUEZ   OCHOA,  precisó  su  colaboración en el tema de verdad, señaló que no  ha  incurrido  en actuaciones delictivas con posterioridad a su desmovilización  e  indicó  que  aunque  no ofreció bienes para la reparación de víctimas, el  comandante  del  Bloque  Central  Bolívar  sí  los entregó bajo el esquema de  “reserva  estratégica”.   

Entonces,  el  requisito  de  participar  y  contribuir  al  esclarecimiento  de  la verdad en las diligencias judiciales del  proceso  transicional  se  satisface  en  este  evento,  razón  por  la cual se  revocará la decisión impugnada.   

Ahora,  como  los  restantes  requisitos del  artículo18  A  de la Ley 975 de 2005 también se satisfacen, la Sala dispondrá  la  sustitución  de  la  medida  de aseguramiento preventiva en establecimiento  carcelario.   

          En   efecto,   JOSÉ  AGUSTÍN  VÁSQUEZ  OCHOA  fue postulado por el Gobierno Nacional el 15 de  agosto  de  20062,   hace  más  de  8  años,  tiempo  que  según  las  constancias  aducidas3  ha  estado recluido en el Establecimiento Penitenciario de Mediana  Seguridad  de  Bucaramanga,  institución  sometida  integralmente  a las normas  sobre control penitenciario.    

Además,  la  privación  de  la libertad se  produjo  por delitos cometidos durante y con ocasión de su pertenencia al grupo  organizado  al margen de la ley, de manera que se reúne la exigencia examinada,  tal   como   lo   determinó   la   magistratura   a  quo.   

De  otra parte, se aportaron certificaciones  sobre:    a)    la    participación   de   VÁSQUEZ  OCHOA    en    capacitaciones   y   actividades   de  resocialización  e  integración;  b)  la  conducta ejemplar, en la mayoría de  calificaciones,  y buena, en las restantes, del postulado en el lapso de más de  8  años de internamiento en el establecimiento penitenciario; c) la ausencia de  sanciones  disciplinarias.  De esta manera, también se satisface el presupuesto  del numeral 2 del artículo 18 A de la Ley 975 de 2005.   

Los requisitos 4 y 5 igualmente se cumplen en  tanto   se   aportó   certificación   sobre   la  inexistencia  de  proceso  o  investigaciones,   aparte  de  los  de  justicia  transicional,  en  contra  del  postulado     por     hechos     cometidos     con     posterioridad     a    la  desmovilización4          –  31 de enero de 2006-. Así mismo, se  certificó  por  la  Sub  Unidad  Élite de Bienes de la Fiscalía General de la  Nación  que JOSÉ AGUSTÍN VÁSQUEZ OCHOA  no  entregó  bienes,  pero  sí  el comandante del Bloque Central  Bolívar        al       que       perteneció5.     

Al  respecto,  la  Sala  ha señalado que el  artículo  11C de la Ley 975  de  2005,  adicionado por el artículo 7º de la Ley 1592 de 2012, prevé que la  no  entrega  de  bienes  por  el  postulado,  si  no  los  tiene,  no constituye  impedimento  para  acceder  a  la  sustitución de la medida de aseguramiento de  detención  preventiva  intramural, pues si se llega a establecer la ocultación  de bienes la sanción será la expulsión del proceso transicional.   

Reunidos los presupuestos del artículo 18 A  de  la  Ley  975  de  2005,  la  Sala  ordenará la sustitución de la medida de  aseguramiento  de detención preventiva en establecimiento carcelario por una no  privativa  de  la liberad, esto es, por el sometimiento al sistema de vigilancia  electrónica  contemplado en el literal B, numeral 1 del artículo 307 de la Ley  906  de  2004,  el  cual  implementará  el  INPEC  una  vez  el  postulado sea puesto en libertad, siempre y  cuando no sea requerido por otra autoridad judicial.   

Previamente, en los términos del artículo  39  del  Decreto  3011  de 2013, el postulado suscribirá acta por cuyo medio se  comprometa  a:  1) presentarse ante las autoridades judiciales que lo requieran;  2)  vincularse  y  cumplir  con  el  proceso  de  reintegración liderado por la  Agencia  Colombiana  para  la Reintegración; 3) informar  cualquier cambio  de  residencia;  4)  no  salir del país sin autorización judicial; 5) observar  buena  conducta; 6) no conservar y/o portar armas de fuego de defensa personal o  de uso privativo de las fuerza armadas.   

El incumplimiento de estas obligaciones y/o  de  la  normatividad  de  Justicia  y  Paz  conllevará  la  revocatoria  de  la  sustitución de la medida de aseguramiento.   

     

i. Suspensión  condicional  de la ejecución de la pena impuesta en la  justicia ordinaria.     

La  solicitud de suspender condicionalmente  la  ejecución  de  la  pena  impuesta por la justicia ordinaria se remitirá al  Juzgado  Primero  de  Ejecución  de Penas y Medidas de Seguridad de Bucaramanga  que  vigila la pena de 240 meses impuesta el  18  de febrero de 2008 por el Juzgado Segundo Penal del Circuito  Especializado        de       esa       ciudad6       a      VÁSQUEZ  OCHOA  por su coautoría en los  delitos    de   concierto   para   delinquir   y   extorsión.      

Lo   anterior   en   cumplimiento  de  lo  preceptuado  en  el  inciso  2º  del  artículo  18B  de  la  Ley  975 de 2005,  adicionado   por   el   artículo   20  de  la  Ley  1592  de  2012,  según  el  cual:   

“Si   el   Magistrado  de  Control  de  Garantías  de Justicia y Paz puede inferir razonablemente que las conductas que  dieron  lugar  a  la  condena  en  la  justicia penal ordinaria fueron cometidas  durante  y  con  ocasión  de  la  pertenencia  del  postulado  al  grupo armado  organizado  al  margen  de la ley, remitirá en un término no superior a quince  (15)  días contados a partir de la solicitud, copias de todo lo actuado al juez  de  ejecución  de  penas  y  medidas  de  seguridad  que  tenga  a  su cargo la  vigilancia  de  la  condena  respectiva,  quien  suspenderá condicionalmente la  ejecución de la pena ordinaria”.   

Entonces,  la  autoridad  que  debe decidir  sobre  la  suspensión  de  la ejecución de la pena es el Juez de Ejecución de  Penas  y Medidas de Seguridad que vigila la condena, no el Magistrado de Control  de  Garantías  de  Justicia  y Paz, pues a este último le compete remitirle al  primero  copia  de  todo  lo  actuado  -si  advierte  razonable  la  petición-,  precisamente  para  que  aquél  pueda  confrontar  y determinar si realmente se  encuentra  satisfecho  el  presupuesto  normativo  para  ese efecto, o si por el  contrario  tiene  bajo  su  vigilancia  la  condena impuesta por alguna conducta  ajena  al  trámite  transicional, respecto de la cual evidentemente no tendría  lugar  suspensión  alguna  (CSJ AP5525 16 sept. 2014,  Rad No. 44511).   

Para  el  caso,  los  hechos narrados en la  sentencia  permiten  a  la Sala inferir razonablemente que la conducta delictiva  del  postulado  se  concretó  durante y con ocasión de su pertenencia al grupo  armado  organizado  al  margen  de la ley denominado Bloque Central Bolívar. En  efecto,    allí    se    reseña   que   “labores  investigativas   adelantadas  por  los  funcionarios  de  la  SIJIN  DESAN,  que  permitieron  establecer  sin  dubitación alguna la presencia de un grupo armado  ilegal  comúnmente  denominado  paramilitar,  del  frente  WALTER  SÁNCHEZ del  BLOQUE  CENTRAL  BOLÍVAR,  que  se  asentaron  desde  finales  de  2004  en  el  corregimiento  de  Bocas  y  la  Concha,  jurisdicción del municipio de Lebrija  Santander,   sembrando  el  pánico  en  los  habitantes de dicha región y  quienes  serían  responsables  de  homicidios  y  extorsiones  ocurridos en ese  territorio    manteniendo    en   zozobra   a   la   comunidad…”7.       

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE:  

          1.  REVOCAR  la decisión del 10 de octubre  de  2014  emitida  por  el Magistrado de Justicia y Paz del Tribunal Superior de  Bogotá,      conforme      a      los      argumentos     expuestos.   

2.  SUSTITUIR  la  medida   de   aseguramiento   preventiva   en   establecimiento  carcelario  por  sometimiento  al sistema de vigilancia electrónica del literal B, numeral 1 del  artículo  307  de la Ley 906 de 2004, la cual implementará el INPEC una vez el  postulado  sea  puesto  en  libertad, siempre y cuando no sea requerido por otra  autoridad  judicial. Suscribirá diligencia de compromiso en los términos y con  las advertencias indicadas.   

3.  REMITIR  al  Juzgado  Primero  de  Ejecución  de Penas y Medidas de Seguridad de Bucaramanga  copias  de  lo  actuado  y  de  la  solicitud  de  suspender condicionalmente la  ejecución  de la pena impuesta por la justicia ordinaria, en cumplimiento de lo  establecido  en  el  artículo  18B de la Ley 975 de 2005, adicionado por la Ley  1592 de 2012.   

Contra  esta  decisión  no procede recurso  alguno. Devuélvase la actuación al Tribunal de origen.   

Notifíquese y Cúmplase  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Obligación  impuesta  en  el  inciso  2  del  artículo  37 del Decreto 3011 de  2013.   

2  Se  desmovilizó  colectivamente  el  31  de  enero  de 2006; fue capturado el 27 de  marzo  de  2006,  fecha  desde  la  cual  se  encuentra  recluido  en  el Centro  Penitenciario de Bucaramanga.    

3 Cfr.  Folio 13 y ss.   

4 Cfr.  Folio 10.   

5 Cfr.  Folio 11.   

6  Proveído  confirmado por el Tribunal Superior de Bucaramanga el 2 de octubre de  2008.   

7 Cfr.  Folio 28 carpeta única.     

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