AP6868-2014(42785)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Magistrado Ponente  

AP6868-2014   

Radicación N° 42785  

(Aprobado acta Nº 385)   

         Bogotá,    D.   C.,    doce    (12)   de   noviembre  de  dos  mil catorce (2014).   

         Procede  la  Sala  a  verificar  los requisitos de lógica y debida  argumentación  de  la  demanda  de  casación  presentada  por  el  defensor de  EDUARDO        ESTEBAN       NAVARRO.   

H E C H O S  

         Fueron    expuestos    en    la    actuación   de   la   siguiente  manera:   

“El  día 4 de abril de 2012, la Policía  Judicial  de  la  SIJIN MECUC de esta ciudad, a la hora de las 17:45 practicaron  allanamiento  y  registro al inmueble ubicado en la avenida primera No. 6-14 del  barrio  La Unión de Cúcuta, quienes encontraron al interior de la residencia a  los   señores  EDUARDO  ESTEBAN  NAVARRO  y  Santiago Arturo Cano García, y una vez practicado el registro  a  la  vivienda se hallaron en la habitación número uno bajo el colchón de la  cama  los  siguientes elementos: un revólver marca Colt, modelo Python, calibre  3.57  mm., fabricación USA, con seis cartuchos, y dentro de una bolsa plástica  que  se  encontraba  junto  al  revólver,  treinta  y  seis cartuchos 38; en la  habitación  número dos contigua a la anterior se encontraron: un arma de fuego  tipo  pistola, marca Walther, modelo P99, calibre 9 mm., de fabricación Germany  (sic),  con  un  proveedor para la misma con quince cartuchos calibre 9 mm., una  granada  de  fragmentación, color verde, modelo IM-26, un cuaderno cuadriculado  El   Cid,  el  cual  en  la  última  hoja  tiene  un  manuscrito  con  códigos  pertenecientes a la Policía Nacional.   

Al culminar la diligencia de allanamiento y  registro,   el   señor   Juan  Esteban  Martínez  Ríos,  de  manera  libre  y  espontánea,  manifestó  su  deseo  de  colaborar  con la justica e indicó que  tenía  conocimiento  de  un  lugar  ubicado  fuera  de la vivienda, en una zona  boscosa,  donde  se  guardan  armas  pertenecientes  a  la  banda  criminal  Los  Urabeños,  donde  efectivamente  se  hallaron:  un arma de fuego, tipo pistola,  marca  Glock,  modelo  17,  calibre 9 mm., serie KR285, con un proveedor para la  misma  con  seis  cartuchos  calibre  9 mm., un arma tipo pistola, marca Walther  PPK,  calibre  9 mm., con un proveedor para la misma con cinco cartuchos calibre  9  mm.,  y  un arma de fuego tipo mini uzi, calibre 45, con un proveedor para la  misma”.   

A N T E C E D E N T E S  

         1. Culminada la  fase  del  juicio  y  anunciado el sentido condenatorio del fallo por el Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito Especializado Adjunto de Descongestión de Cúcuta  (Norte  de  Santander), estrado judicial al que correspondieron las diligencias,  se  dictó  sentencia  el  29 de julio de 2013, a través de la cual se impuso a  EDUARDO  ESTEBAN  NAVARRO la  pena  principal  de  prisión  por doscientos cuarenta y nueve (249) meses y las  accesorias  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  y  privación  del  derecho a la tenencia y porte de armas por veinte  (20)  y  quince  (15)  años,  respectivamente,  al  habérsele  hallado coautor  penalmente  responsable  de  los  delitos  de  fabricación,  tráfico,  porte o  tenencia  de  armas  de  fuego,  accesorios,  partes  o  municiones  agravado  y  fabricación,  tráfico  y porte de armas, municiones de uso restringido, de uso  privativo  de  las  fuerzas  armadas  o  explosivos (artículos 365, inciso 3º,  numeral  5º y 366 del Código Penal). Se le negó la suspensión condicional de  la   ejecución   de   la   pena   y   la   prisión   domiciliaria.1   

         2.  Apelada  esta determinación por la defensa, fue confirmada por  el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial de Cúcuta -Sala Penal- el 25 de  septiembre            de            2013.2   

LA DEMANDA DE CASACIÓN  

         El  defensor  del  sentenciado durante el término de traslado para  la  sustentación  del  recurso  extraordinario,  allegó un escrito mediante el  cual  cuestiona la apreciación probatoria efectuada por los jueces de instancia  tratándose  de los testimonios de los servidores públicos que conocieron de la  diligencia  de  allanamiento  y registro, y en el que critica la valoración que  recayó  en las declaraciones de las otras personas que resultaron capturadas en  dicho  procedimiento,  toda  vez que, en su sentir, en el trámite no concurría  la  certeza  demandada  por  el artículo 232 del Código de Procedimiento Penal  para proferir fallo de condena en contra de su acudido.   

En  ese orden, luego de hacer referencia al  principio  de  investigación  integral  e  invocar  la violación al derecho de  defensa,   por   la   desidia   del   abogado  que  representó  a  NAVARRO   durante  el  juicio,  solicita  “se  revoque  la  sentencia  […]  conforme  a los  parámetros  del  artículo  7º del C.P.P., en concordancia del (sic) artículo  29  de  la  C.N., que nos tipifica la presunción de inocencia y principio de la  duda o in dubio pro reo”.   

  CONSIDERACIONES   DE  LA  CORTE   

         1.  El  proceso  penal  se  caracteriza  por  una  serie  de etapas  concatenadas,  revestidas  de  un  plexo  de  garantías,  durante las cuales se  somete  a  controversia  de  la  jurisdicción un asunto jurídico-procesal cuya  discusión  culmina  con  la  sentencia, providencia susceptible de impugnación  por  vía  de  la  apelación  y  en  aras  de  que la inconformidad de quien la  interpone  sea  solventada  por  el  superior jerárquico del funcionario que la  emitió   para  que  la  confirme,  modifique  o  revoque,  si  a  ello  hubiere  lugar.   

         Este  contexto  explica  porqué  el  debate  sobre  las aristas de  interés  para  el ejercicio de la acción penal culmina en tales escenarios, es  decir,  durante  el  decurso de las instancias, previéndose la existencia de un  recurso   extraordinario,   la  casación,  solamente  cuando  por  específicas  causales,  para  este  caso  las  previstas en el artículo 181 de la Ley 906 de  2004,  se pretenda un estudio respecto de la legalidad de la sentencia por parte  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia.  No  se  trata,  entonces, de prolongar la  controversia  que feneció con la emisión de una determinación amparada con la  presunción de acierto y legalidad.   

         De  este  modo,  existen  parámetros  conceptuales que hacen de la  demanda  correspondiente  un escrito sometido a estrictas reglas de postulación  y  que  bajo  la  égida  de  principios  como  el  de  autonomía, limitación,  prioridad,  entre  otros, debe bastarse a sí mismo para demostrar la existencia  del  yerro planteado y su trascendencia, siendo  premisa fundamental que la  simple  discrepancia  de  criterios  no constituye un aspecto susceptible de ser  auscultado  en  sede  extraordinaria. (Cfr. CSJ AP, 18  Ago 2010, Rad. 33559).   

         2.  Lo  anterior  se  menciona  para  señalar que ninguna de estas  aristas   lógico-conceptuales  fueron  atendidas  por  el  recurrente,  ya  que  únicamente  plasmó  en  su  libelo  ideas  genéricas  ausentes  de  contenido  argumentativo  y descontextualizadas desde todo punto de vista, si de derruir la  doble presunción de legalidad del fallo atacado se trataba.   

            

         En  efecto,  no  se  advierte la postulación de un cargo en debida  forma  puesto  que  ni  siquiera  indicó  cuál  era la causal de casación que  hipotéticamente  podía  amparar su reclamo. De contera, dentro del contexto de  la  demanda,  no  se  vislumbra  la modalidad a la que se ajustaría la presunta  infracción  cometida  por  los  juzgadores,  conculcándose  así  el  deber de  adecuada  sustentación  que rige la presentación de la censura, y que no puede  subsumirse  a  la  mera  disidencia  con relación al criterio del sentenciador,  sobre  todo,  si  no  se  demuestran errores trascendentes en sus conclusiones o  vicios de estructura o garantía en el trámite adelantado.    

         Por  consiguiente,  se  tiene  que la misiva que ocupa a la Sala no  supera  la  exposición  de  críticas  subjetivas  inanes  en cuanto al mérito  conferido  a  los  elementos  de  juicio  aportados  al plenario, esbozadas a la  manera  de un alegato de instancia, y que recaban en la tesis defensiva plasmada  en  el transcurso del proceso sin consideración a que la misma fue infirmada, y  no  es la casación una etapa in extremis para  procurar  residualmente  que tenga éxito. En especial porque  el  juzgador,  dentro del método de persuasión racional, goza de libertad para  apreciar  los  medios de convicción válidamente allegados a la actuación solo  limitado  por  las  reglas  que  estructuran  la sana crítica, sin que, en este  evento,  se  repite,  el  actor  haya demostrado falencias de valoración en las  condiciones propias del recurso extraordinario.   

         Aunado  a  lo anterior, se denota la ausencia de asidero conceptual  en  el  planteamiento  del  impugnante,  toda  vez  que:  i)  no obstante que el  trámite  se  surtió  bajo  los  parámetros  de la Ley 906 de 2004, sugiere la  vulneración  del  principio  de  investigación  integral, cuestión aneja a la  sistemática  de  la  Ley  600  de  2000,  ii)  hace referencia a los requisitos  establecidos  en  el  artículo  232  de  esta  última normatividad para dictar  condena,  obviando  que  las  diligencias,  se  insiste,  fueron  adelantadas en  vigencia  de  distinto esquema procesal, iii) predica la vulneración al derecho  de  defensa  por  la  apreciación subjetiva que efectúa de la labor adelantada  por  su  predecesor,  pese a que la jurisprudencia ha señalado que “es      lógico      que  cada  profesional,  frente  a un caso concreto, diagnostique y  establezca  su  propia  estrategia defensiva, de manera que no coincidir en ello  no   significa   que   se   haya   infringido   la   garantía”   (CSJ  SP,  29  Abr  1999,  Rad.  13315),  y iv) pide a la Corte que  “revoque”   (sic)  el  proveído    del   Tribunal,   como   si   de   una   instancia   adicional   se  tratara.   

         

         3.  En  síntesis, el censor se aparta de la dialéctica connatural  a  la  casación  y  pretende  imponer  su  llana  inconformidad a través de un  escrito  de  libre  confección  en  el  que  cuestiona  sin  ningún  rigor las  decisiones  judiciales,  asumiendo  erróneamente  que  es  función  de la Sala  zanjar  la  disparidad  de  pareceres  respecto  de  la declaración de justicia  realizada  en  la sentencia de segunda instancia. En consecuencia, al carecer la  demanda  presentada  del sustento conceptual y argumentativo propio de esta sede  será  inadmitida,  además  porque  del  estudio  del  expediente  no  se  observa  violación  de  derechos  fundamentales  o  garantías  de  los sujetos procesales que den lugar a superar  sus  defectos  en  orden  a  una  determinación  de  fondo, ni se percibe de su  contexto  que  se precise de un fallo para cumplir con alguna de las finalidades  del recurso (artículo 184 de la Ley 906 de 2004).   

4.  Por  último, valga recordar que contra  esta  decisión  procede  el mecanismo de insistencia, conforme los lineamientos  indicados  en  la  providencia  de  12  de  diciembre  de  2005, proferida en el  radicado 24322.   

         En  mérito  de  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA     DE     JUSTICIA,     SALA     DE     CASACIÓN     PENAL,   

R E S U E L V E  

         INADMITIR   la   demanda  de  casación  presentada   por   el   defensor  de  EDUARDO  ESTEBAN  NAVARRO.   

Contra  esta decisión procede el mecanismo  de insistencia   

Comuníquese,  devuélvase  al  Tribunal de  origen y cúmplase   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Presidente  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Cfr.    Folio    283    y    siguientes    cuaderno  actuación   

2  Cfr. Fl. 12 y s.s cuaderno Tribunal     

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