AP6159-2015(46446)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                         JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ   

Magistrado Ponente  

AP-6159-2015  

Radicación No.46446  

(Aprobado acta No.373)  

Bogotá D. C., veintiuno de octubre de dos mil  quince (2015).   

Se  pronuncia  la Corte sobre la petición de  pruebas   presentada  por  la  defensora  de  SILVERIO  GONZÁLEZ  o  SILVERIO FINCE  EPINAYU.   

Antecedentes  

1.  Mediante Nota Verbal 01677 de 21 de abril  de  2015,  la  República  Bolivariana de Venezuela, a través de su embajada en  Colombia,  solicitó  la detención provisional con fines de extradición “del  ciudadano   de   nacionalidad   venezolana   SILVERIO  GONZÁLEZ,   titular   de  la  cédula  de  identidad  No.V-13.429.592”,  para  ser  juzgado  por los delitos de secuestro agravado y  asociación para delinquir.   

2.  En  cumplimiento  de  lo  dispuesto en el  artículo  509  de la Ley 906 de 2004, la Fiscal General de la Nación, mediante  resolución   de  22  de  abril  de  2015,  ordenó  su  captura  con  fines  de  extradición,   aclarando   que  el  requerido  se  identificaba  también  como  SILVERIO  FINCE  EPINAYU, de  nacionalidad  colombiana,  con  cédula  de ciudadanía No.17.868.674, según se  desprendía  del  cotejo  dactilar  realizado el 6 de abril de 2015 por LEONARDO  FABIO  GONZÁLEZ  DRADA,  técnico  profesional  en  dactiloscopia adscrito a la  Seccional  de  Investigación  Criminal  e Interpol del Departamento de Policía  Guajira.   

3. Con la Nota Verbal 003075 de 13 de julio de  2015,  la  República  Bolivariana  de  Venezuela  formalizó  la  solicitud  de  extradición    de   SILVERIO   GONZÁLEZ,  poseedor de la  cédula  de  identidad  No.V-13.429.592,  y  el  16  del mismo mes la Oficina de  Asuntos  internacionales  del Ministerio de Justicia remitió la actuación a la  Corte,  donde  se  dio  inicio  al  trámite  judicial  respectivo  y se corrió  traslado a los sujetos procesales para petición de pruebas.   

Pruebas solicitadas  

         

          Antes  de  ocuparse de las solicitudes probatorias, la defensora del  detenido  explica  que sus peticiones están  asociadas con la exigencia de  identidad,  toda  vez  que  su representado responde al nombre de SILVERIO FINCE  EPINAYU,  persona a la que la República Bolivariana de Venezuela no solicita, y  que  las  autoridades  judiciales  de  dicho  país  no  probaron  que  SILVERIO  GONZÁLEZ,  persona a la que realmente piden, tenga doble nacionalidad, o sea el  mismo SILVERIO FINCE EPINAYU.     

          Asegura  que el Acuerdo Bolivariano de Extradición, en su artículo  cuarto,  exige  acompañar a la solicitud los datos personales del requerido que  permitan   la   plena   identidad,    como  fotografías,  impresiones  digitales  o  cualquier  otro medio satisfactorio de identificación, condición  que  no  se  satisface,  y  que la identificación realizada por las autoridades  colombianas   adolece  de  graves  inconsistencias  y  errores,  que  la  tornan  cuestionable.     

          Sustentada   en  dichas  consideraciones,  presenta  las  siguientes  solicitudes probatorias,    

a) Tener como prueba el reporte técnico de  los  resultados  del  informe dactiloscópico 16-04-2015, de la Agencia Nacional  de  Investigadores  y Peritos Criminalísticos (ANIP), de fecha septiembre 20 de  2015,  suscrito por los peritos DUVAY HERNANDO BERRÍO y FREDY GARZÓN VILLAMIL,  donde  se  concluye,  (i)  que  parte de los elementos tenidos en cuenta para el  análisis  dactiloscópico  de  6 de abril de 2015 “no reúnen los suficientes  criterios  técnicos  descritos  en  la  dactiloscopia  para  su  confrontación  técnica  y  de  igual  manera  el  no  seguimiento  de  crestas para su lectura  adecuada”,  (ii)  que  la  copia  de  la  tarjeta  decadactilar  supuestamente  aportada  por  INTERPOL-CARACAS,  con  fundamento  en  la  cual  se  realizó el  análisis  de  6  de  abril de 2015, carece de registro de cadena de custodia al  igual  que  de la información biográfica del reseñado, de su fotografía y su  descripción  morfológica,  (iii)  que  la imagen de la huella del dedo índice  derecho  entregada  por  INTERPOL-CARACAS,  presenta ausencias importantes en su  núcleo  y  en la zona marginal derecha donde el perito demarca supuestos puntos  característicos  que  no  están,  y  (iv) que las impresiones dactilares de la  copia  de  la  tarjeta  decadactilar aportada supuestamente por INTERPOL-CARACAS  “tienen  altas  deficiencias  en  su  observación y no mantiene la claridad a  simple    vista    del    seguimiento    de   las   crestas   papilares   o   de  fricción”.           

            b)  Tener  como prueba el “Acta de Compensación de la Comunidad  Indígena  Wayuu  de  Walit  Pantui  Compensación  entre  los  Clanes  Ipuana y  Epinayu”,  en  la  que  se  hace  constar  que  para  la  fecha  de los hechos  investigados  (17 y 18 de mayo de 2012), SILVERIO FINCE EPINAYU se encontraba en  un  acto jurisdiccional de la justicia especializada indígena, concretamente en  un  trámite  de  compensación  de  entrega de 13 chivos como reposición de un  hurto  que  había  sucedido  en  la  zona, documento con el que acredita que su  representado  no  es  la  persona  requerida  por  las  autoridades venezolanas;  y,     

          c)  Solicitar al Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia que  informe  si  el  ciudadano  SILVERIO  FINCE  EPINAYU ostenta doble nacionalidad,  reconocida por el gobierno Nacional.   

          A  continuación  se  refiere a los conceptos de individualización,  identificación  plena  y  plena  identidad,  para  precisar  que  en materia de  extradición  se  impone  el último, frente al cual las solicitudes probatorias  que  realiza resultan procedentes, porque que a través suyo podrá establecerse  que  SILVERIO  FINCE  EPINAYU no es SILVERIO GONZÁLEZ, sino un líder indígena  palabrero de la comunidad Wayuu.   

          Dice  que  las  solicitudes probatorias son conducentes  porque  la  ley  permite  su  práctica;  pertinentes  porque  guardan  relación con el  enunciado  fáctico  sometido  a  prueba;  razonables  porque  son realizables y  corroborables;   y   eficaces  porque  resultan  útiles  “para  llevar  a  la  convicción  de la posibilidad de que en contra del requerido cursó en Colombia  proceso  penal,  por  idénticos hechos por los cuales debe responder jurídica,  social  y  penalmente,  al gobierno colombiano”, circunstancia que tendría la  virtualidad  de  condicionar  el  sentido  de  la extradición, dado que en esta  hipótesis  se  debe privilegiar el derecho al non bis in ídem frente al Estado  requirente.                   

SE CONSIDERA    

          La  Corte  tiene  dicho  que  las  solicitudes  probatorias  que  se  presenten  en  el  trámite  de  la  extradición  deben  cumplir,  al igual que  cualquier  prueba,  las  condiciones  de  conducencia,  pertinencia  y utilidad,  debiéndose  entender  por  tales,  (i)  las que la normatividad legal autoriza,  (ii)  las que guardan relación con los aspectos sobre los cuales debe versar el  concepto,  (iii)  y  las que sean realmente necesarias para la acreditación del  hecho que se busca probar.        

La  pertinencia  de  la prueba en materia de  extradición  exige  que  el  tema  o  aspecto  a  probar tenga relación con la  validez  formal  de  la  documentación presentada, la demostración plena de la  identidad  del solicitado, el principio de doble incriminación, el principio de  equivalencia,  o  con los aspectos incluidos en los Tratados Públicos sobre los  cuales la Sala debe pronunciarse al emitir el concepto.   

          En  el  caso  analizado  la  defensora sustenta sus  peticiones  probatorias  afirmando  que  se vinculan con la exigencia de identidad plena del  requerido,  por  cuanto  la  República  Bolivariana  de  Venezuela  solicita  a  SILVERIO  GONZÁLEZ,  con cédula de identidad Venezolana V-13.429.592, mientras  la  persona  detenida  responde al nombre de SILVERIO FINCE EPINAUY, con cédula  de  ciudadanía  colombiana  No.17.868.674,  y que el informe dactiloscópico de  fecha  16  de  abril de 2015, suscrito por LEONARDO FABIO GONZÁLEZ DRADA, donde  concluye  que  se  trata  de  la  misma  persona, presenta inconsistencias en su  fundamentación que lo hacen cuestionable.    

          Examinada   la   documentación  acompañada  con  la  solicitud  de  extradición  se establece que el único elemento de juicio con el que se cuenta  para  establecer  si SILVERIO GONZÁLEZ, de nacionalidad venezolana, con cédula  de   identidad   de  ese  país  V-13.429.592,  y  SILVERIO  FINCE  EPINAYU,  de  nacionalidad   colombiana,   con   cédula   de   ciudadanía   de   este  país  No.17.868.674,  son  la  misma  persona,  es  el cotejo dactiloscópico de fecha  16-04-2015,  realizado  por  LEONARDO FABIO GONZÁLEZ DRADA,  experto de la  Seccional  de  Investigación  Criminal  e Interpol del Departamento de Policía  Guajira,  con  fundamento en los registros decadactilares existentes en Colombia  y  los que remitió para tales efectos INTERPOL CARACAS, consistente en la copia  de   una   tarjeta   decadactilar  correspondiente  presumiblemente  a  SILVERIO  GONZÁLEZ,  cuyo  origen  y  forma de obtención se desconoce.      

   

          En  la Nota Verbal No.9693 de 10 de julio de 1015,  mediante la  cual  la  República  Bolivariana  de  Venezuela  remitió copia certificada del  expediente  contentivo  de  la  solicitud  formal de extradición, se anuncia el  envío  de  los  “Datos  Filiatorios  y  Registro de  Huellas   Dactilares,   emitidos   por   el  Servicio  Administrativo  de  Identificación,  Migración  y  Extranjería (SAIME)”, de  SILVERIO  GONZÁLEZ,  pero  los  documentos  que  se  aportan solo contienen las  huellas  de  los  dedos  pulgar  e índice derechos.1    

          Aparece    igualmente    información   en   el   sentido   de   que  INTERPOL-CARACAS  habría  adicionalmente realizado a través de la División de  Lofoscopia    del    Cuerpo    de   Investigaciones   Científicas   Penales   y  Criminalísticas  un  cotejo  dactiloscópico,  con  fundamento  en  una tarjeta  decadactilar   correspondiente   a   SILVERIO   FINCE   EPINAYU,   remitida  por  INTERPOL-COLOMBIA,  que concluyó que se trataba de la misma persona2,   estudio  tampoco se aportó a la actuación.   

          Con  el  fin,  entonces,  de  resolver  las  dudas planteadas por la  defensa,  la Sala tendrá como prueba el reporte pericial emitido por la Agencia  Nacional  de  Investigadores  y Peritos Criminalísticos (ANIP), y oficiosamente  ordenará  solicitar  a  la República Bolivariana de Venezuela, a través de su  embajada  en  Colombia,  el  envío  urgente  de  copia legible de la cédula de  identidad  V-13.429.592,  expedida  a  nombre  de SILVERIO GONZÁLEZ, la tarjeta  decadactilar,  los  registros  fotográficos  si los hubiere y los documentos de  preparación  y  expedición de la misma, que reposen en la entidad encargada de  su expedición.   

Adicionalmente   a   esto  dispondrá  que  recibidos  los  documentos  requeridos  se  realice  por  el  Cuerpo Técnico de  Investigación   de   la  Fiscalía  General  de  la  Nación  un  nuevo  cotejo  decadactilar,  y si fuere posible, uno fotográfico, con el fin de establecer si  SILVERO  GONZÁLEZ,  titular de la cédula de identidad venezolana V-13.429.592,  y  SILVERIO  FINCE  EPINAYU,  con  cédula  de  ciudadanía colombiana No.   17.868.674, son la misma persona.        

          La  otra  solicitud  de la defensa, consistente en que se tenga como  prueba  el  “Acta  de  Compensación  de la Comunidad Indígena Wayuu de Walit  Pantui  Compensación  entre  los  Clanes Ipuana y Epinayu”, en la que se hace  constar  que para la fecha de los hechos SILVERIO FINCE EPINAYU se encontraba en  esa   localidad,   en  un  acto  jurisdiccional  de  la  justicia  especializada  indígena,  será  negada  por  la  Sala,  al igual que la consistente en que se  oficie  al  Ministerio  de Relaciones Exteriores de Colombia para que certifique  si SILVERIO FINCE EPINAYU tiene doble nacionalidad.   

          La  primera,  por  estar  orientada a discutir la participación del  requerido  en  los  hechos  imputados,  aspecto que no es del resorte de la Sala  analizar  en este trámite (CSJ AP, 25 de enero de 2012, extradición 37820; CSJ  AP,  5  de  septiembre de 2006, extradición 25341; y CSJ AP, 12 de diciembre de  2000,  Extradición 16720, entre otras), y la segunda, por irrelevante, toda vez  que  la  respuesta  que  se  obtenga,  cualquiera  que  sea,  ninguna incidencia  tendría   en   la   determinación   de  su  identidad.     

          En   el   análisis   de   la   “eficacia”  de  las  solicitudes  probatorias,  la  memorialista sostiene que resultan útiles “para llevar a la  convicción  de la posibilidad de que en contra del requerido cursó en Colombia  proceso  penal,  por  idénticos  hechos  por  los cuales debe responder”, sin  hacer  petición  ni  concreción  alguna  al respecto, situación que releva de  cualquier  pronunciamiento, pues la Sala ha dicho que el imperativo de verificar  si  en  contra  del requerido cursó un proceso penal por los mismos hechos, con  el  fin de precaver una eventual violación del principio non bis in ídem, solo  surge  cuando  se cuenta con evidencia que así lo acredite (CSJ AP, enero 25 de  2012,  Extradición  37820;  CSJ  AP, 14 de octubre de 2009, Extradición 32321)  condición que no se cumple en este caso.   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.  Negar  las  pruebas  relacionadas en los  literales b) y c) de las solicitudes probatorias de la defensa.   

          2.  Disponer  la  devolución  a  la  defensora  del  requerido, del  “Acta  de  Compensación  de  la  Comunicad  Indígena  Wayuu  de Walit Pantui  Compensación entre los Clanes Ipuana y Epinayu”.   

                     

          3.  Tener  como  prueba  el  reporte  técnico de los resultados del  estudio  dactiloscópico  16-04-2015,  realizado  por  la  Agencia  Nacional  de  Investigadores y Peritos Criminalísticos (ANIP).   

          4. Ordenar, de oficio, las siguientes pruebas,   

         

          4.1.  Solicitar  a la República Bolivariana de Venezuela, a través  de  su embajada en Colombia, el envío urgente de copia legible de la cédula de  identidad  V-13.429.592,  expedida  a  nombre  de SILVERIO GONZÁLEZ, la tarjeta  decadactilar,  los  registros  fotográficos  si los hubiere y los documentos de  preparación  y  expedición de la misma, que reposen en la entidad encargada de  su expedición.   

4.2.   Solicitar  al  Cuerpo  Técnico  de  Investigación  de  la  Fiscalía General de la Nación, tan pronto se reciba la  documentación  requerida, un nuevo cotejo decadactilar, y si fuere posible, uno  fotográfico,  con  el  fin  de  establecer  si SILVERO GONZÁLEZ, titular de la  cédula  de  identidad  venezolana  V-13.429.592,  y SILVERIO FINCE EPINAYU, con  cédula    de    ciudadanía    colombiana    No.17.868.674,    son   la   misma  persona.        

Contra  la decisión contenida en el numeral  primero procede el recurso de reposición.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE.  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

                FERNANDO      ALBERTO     CASTRO  CABALLERO   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Folios 77 y 78 del cuaderno No.2.   

2  Oficio  S-2015. OCN INTERPOL-GRUSI-38.10, de 4 de abril de 2015 (folios 23 de la  carpeta).     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *