AP5781-2016(46929)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

Magistrado Ponente  

AP5781-2016  

Radicación 46929  

(Aprobado Acta No. 274).  

Bogotá D.C., agosto treinta y uno de dos mil  dieciséis (2016)   

VISTOS:  

Resuelve la Sala si admite o no la demanda de  casación    presentada    por    el   defensor   del   procesado   CARLOS         HUMBERTO        QUINTERO        ESQUIVEL.   

HECHOS:  

Aproximadamente a las 2:15 de la tarde del 16  de  julio  de  2012,  en  el corregimiento La Espriella del Municipio de Tumaco,  CARLOS  HUMBERTO  QUINTERO  ESQUIVEL ingresó a la Ferretería Tuluá y exhibió  un  arma  de  fuego, comportamiento observado por patrulleros de la policía que  realizaban  labores  de vigilancia; entonces, el mencionado emprendió la huida,  pero  fue  inmediatamente  aprehendido  por  aquellos,  ante  quienes manifestó  carecer     de     salvoconducto,     circunstancia     que     determinó    su  aprehensión.   

ANTECEDENTES PROCESALES  

En audiencia realizada el 16 de julio de 2012  en  el  Juzgado  2º  Penal  Municipal  con función de control de garantías de  Tumaco,  se  impartió  legalidad a la captura y la Fiscalía imputó a QUINTERO  ESQUIVEL  la comisión del delito de porte de arma de fuego de defensa personal,  a la que se allanó.   

          El  Juzgado Penal del Circuito de Descongestión de Tumaco profirió  fallo  el  12  de  marzo  de  2015, a través del cual lo condenó a 54 meses de  prisión,  inhabilitación  para el ejercicio de derechos y funciones públicas,  y  privación  del  derecho a la tenencia y porte de armas de fuego por el mismo  lapso  de  la  sanción  privativa  de  libertad,  como  autor  del  delito cuya  comisión  aceptó  voluntariamente.  Le  fue  negada  la  condena de ejecución  condicional y la prisión domiciliaria.   

La  defensa  impugnó  esa  decisión  y  el  Tribunal  Superior  de  Pasto le impartió confirmación mediante fallo del 2 de  junio de 2015, ahora recurrido en casación.   

LA DEMANDA:  

          Con  fundamento  en  el  artículo  205  de  la  Ley 906 de 2004, el  recurrente  planteó la violación directa de la ley por exclusión evidente del  artículo  32 de la Ley 599 de 2000 y aplicación indebida del artículo 286 del  mismo ordenamiento.   

En  la  acreditación  del  reparo aludió a  jurisprudencia    de    esta    Sala   sobre   “la  inculpabilidad  por  error sobre el tipo”, para luego  indicar  que  “si nos detenemos a analizar en forma  desprevenida,  objetiva y concienzuda la condición personal y circunstancias en  que  actuó  el  señor  QUINTERO  ESQUIVEL  (lo  que  no hizo el juzgador de la  segunda  instancia),  su  personalidad misma reveladora de profunda ingenuidad y  hasta   pobreza  espiritual,  por  qué  no  decirlo,  de  escasa  instrucción,  incapacidad  para  practicar una visita especial como la de marras, a conciencia  de  lo  que  hacía;  la  velada  presión  anímica que sobre ella (sic)   ejercitó  su  jefe  o  superior  jerárquico  a  quien  se  limitó  a obedecer y a acatar incondicionalmente sus  órdenes  e  instrucciones,  por  respeto  reverencial,  temor a la pérdida del  empleo,  afán  de  congraciarse con el mismo y aún por fuerza del principio de  confianza   en  los  conocimientos  y  vasta  experiencia  de  sin  (sic)  capacidad  mental o intelectual de  medir las consecuencias de su actuar”.   

          “Si el juzgador de la segunda instancia  hubiese  tomado  en  consideración  la  causal de inculpabilidad concurrente, y  analizado  a  fondo  la  condición personal del señor CARLOS HUMBERTO QUINTERO  ESQUIVEL,  y  circunstancias  en  que  actuó,  no  habría  caído  en la falsa  conclusión   de   hallar   responsable   penalmente  a  la  misma  (sic)   y,   por  ende,  violar  la  ley  sustancial  por exclusión evidente del artículo 32, numeral cuarto del Código  Penal   y   aplicación   indebida   del   artículo   286  de  la  misma  obra,  configurándose    así    la    causal    de   casación   invocada”.   

          Pidió  a la Corte casar parcialmente el fallo impugnado, para en su  lugar absolver al procesado.   

          Como    cargo    subsidiario  y  sin  hacer  explícita  su pretensión, indicó que el Tribunal  “violó   directamente   la   ley  sustancial  por  exclusión  evidente  (sentido  de la violación) del artículo … (sic)  del Código de Procedimiento Penal,  de  indiscutible contenido sustantivo por aludir a la punibilidad, conforme a la  tradicional  doctrina  y  jurisprudencia al respecto, de Código Penal, esto es,  por  haber  incurrido  parcialmente  en  la  causal  primera,  cuerpo primero de  Casación,   consagrada  en  el  artículo  207  del  Código  de  Procedimiento  Penal”.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

Inicialmente   constata  la  Sala  que  el  demandante  yerra al invocar los artículos 205 y 207 de la Ley 906 de 2004, que  se  refieren a la actividad de policía judicial en la  indagación   e   investigación  y  al  programa  metodológico, respectivamente,  es  decir,  no aluden a las causales taxativas dispuestas por el legislador para  demandar en casación.   

Ahora, si el hecho investigado tuvo lugar el  16  de  julio  de  2012 en Tumaco, el proceso se rige por la Ley 906 de 2004, en  cuanto   se   trata   de   “delitos  cometidos  con  posterioridad   al   primero   de   enero  de  2005”  (artículo  553),  destacando  que  en  Pasto  comenzó  la  vigencia  de  dicha  normativa el 1º de enero de 2007 (artículo 530).   

Para  tener  acceso al recurso de casación,  como   es   sabido,   corresponde   al   recurrente  acreditar  la  vulneración  trascendente  de  derechos  o  garantías  fundamentales,  lo  cual  exige tener  interés   para   impugnar,  señalar  la  causal,  desarrollar  los  cargos  de  sustentación  de  la  inconformidad  y  demostrar  la  necesidad  del  fallo de  casación  para  cumplir alguno de los fines establecidos en el artículo 180 de  la  Ley 906 de 2004, esto es, la efectividad del derecho material, el respeto de  las  garantías  de  los intervinientes, la reparación de los agravios sufridos  por éstos y la unificación de la jurisprudencia.   

          Según  el  artículo  184  de  la  Ley 906 de 2004, “si  el  demandante  carece  de  interés,  prescinde de señalar la  causal,  no  desarrolla los cargos de sustentación”,  la demanda se inadmitirá.   

Con    relación    al    primer  cargo  encuentra  la  Corte que el  censor  propone  la violación directa de la ley sustancial, la cual tiene lugar  cuando  a  partir  de  la  apreciación  de  los  hechos  legal  y oportunamente  acreditados  dentro  del  diligenciamiento, los sentenciadores omiten aplicar la  disposición  que se ocupa de la situación en concreto, en cuanto yerran acerca  de  su  existencia  (falta  de  aplicación o exclusión evidente), realizan una  equivocada  adecuación  de los hechos probados a los supuestos que contempla el  precepto  (aplicación  indebida),  o  le atribuyen a la norma un sentido que no  tiene   o   le   asignan   efectos   diversos   o   contrarios  a  su  contenido  (interpretación errónea).   

En  tal caso, sin que interese la especie de  vulneración  directa  de  la  preceptiva sustancial, el yerro de los juzgadores  recae  sobre  la  normatividad,  circunstancia que ubica el debate en un ámbito  estrictamente  jurídico, lo cual exige del censor la aceptación de la realidad  fáctica declarada en las instancias.   

En   este   asunto   se  advierte  que  el  planteamiento  del  demandante  es  confuso, pues pese a denunciar la violación  directa  de  la  ley  por  exclusión evidente del artículo 32 de la Ley 599 de  2000,   alude  sin  hilo  conductor  alguno  a  “la  inculpabilidad  por  error sobre el tipo”, categoría  propia  del  Decreto  100  de  1980,  que  el  legislador  del 2000 dentro de su  libertad  de  configuración normativa modificó, de manera que el error de tipo  ya    no    corresponde    a    una    causal   de   inculpabilidad,   sino   de  atipicidad.   

Más  allá  de lo anterior, sin embargo, se  tiene  que  por  tratarse  de  un  fallo anticipado, producto del allanamiento a  cargos  por  parte  de  QUINTERO  ESQUIVEL  en  la  audiencia de formulación de  imputación,   carece   de   interés  el  recurrente  para  alegar  errores  de  apreciación  probatoria  orientados a conseguir su absolución, pues conforme a  lo  dispuesto  en  el  artículo 293 de la Ley 906 de 2004 ello comportaría una  retractación, improcedente tratándose de sentencias anticipadas.   

Adicional a lo anterior, el actor no emprende  la  correspondiente acreditación sobre el error en el cual afirma se encontraba  su  mandante, sino que se limita a ofrecer una disquisición ajena a la realidad  procesal  y  a  los hechos investigados en los cuales no fue objeto de debate la  “profunda    ingenuidad    y    hasta    pobreza  espiritual”  del  acusado y tanto menos se aludió a  “la   velada  presión  anímica  que  sobre  ella  (sic)  ejercitó  su jefe o  superior   jerárquico   a   quien   se   limitó   a   obedecer   y   a  acatar  incondicionalmente  sus órdenes e instrucciones, por respeto reverencial, temor  a  la  pérdida del empleo, afán de congraciarse con el mismo y aún por fuerza  del  principio  de  confianza  en  los  conocimientos y vasta experiencia de sin  (sic)  capacidad  mental  o  intelectual    de    medir    las   consecuencias   de   su   actuar”,    aspectos    que    probablemente    corresponden    a   otro  caso.   

          Tanto  el  fallo  de primera como de segunda instancia se edificaron  con  base en la captura en flagrancia del procesado cuando exhibía el revólver  que  tenía  en  su  poder,  el  informe  de  la policía de vigilancia sobre el  particular,  el  examen técnico sobre la aptitud del arma para ser disparada y,  desde luego, el allanamiento a cargos.   

          Por las razones expuestas se inadmite la censura.   

Respecto  del cargo  subsidiario  encuentra  la  Corte que el demandante no  indica  cuál  es su propósito y lo más importante, no señala la disposición  que  en  su  criterio  fue  excluida  en  forma evidente; además, sin conexión  alguna  con  su argumentación cita el artículo 207 del estatuto procesal penal  que  se  ocupa  del programa metodológico  y  no  precisa  en  qué  consiste  su  queja,  proceder que torna  ininteligible el cargo e impone su inadmisión.   

Como el casacionista carece de interés para  proponer  en  el primer cargo la absolución de CARLOS HUMBERTO QUINTERO y en el  planteamiento  de  la segunda censura no fue claro acerca de su objetivo y tanto  menos  respecto  de  su  planteamiento  y  acreditación,  la  demanda  debe ser  inadmitida  de  acuerdo  con  lo  dispuesto en el artículo 184 de la Ley 906 de  2004,   pues  en  virtud  del  principio  de  limitación  propio  del  trámite  casacional,   la   Corte   no   se   encuentra  facultada  para  enmendar  tales  incorrecciones.   

Contra  la  presente  decisión  procede  el  mecanismo  de  insistencia de conformidad con lo establecido en la norma acabada  de  mencionar  y  las  reglas  que  ha  definido  la Sala de manera pacífica en  pronunciamientos anteriores.   

          Intervención oficiosa de la Sala   

         Por  advertirse  que  en  la  tasación  de  la  pena  accesoria  de  privación  del  derecho  a  la tenencia y porte de armas de fuego no se tuvo en  cuenta  el  sistema de cuartos, en procura de honrar el principio de legalidad y  de  conformidad con los fines de este recurso extraordinario, se dispone que una  vez  surtido el mecanismo de insistencia si a él acude el recurrente, el asunto  regrese  al despacho del Magistrado Ponente, para que la Sala se pronuncie sobre  tal aspecto.   

         En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE:   

INADMITIR  la        demanda        de        casación  presentada por el defensor de CARLOS HUMBERTO QUINTERO ESQUIVEL.   

Contra   esta  determinación  procede el mecanismo de insistencia, en  los términos definidos por la jurisprudencia de la Sala.   

          2.          Una vez en firme la decisión precedente  y  resuelta  la  insistencia  si  a ella acude el demandante, la actuación debe  regresar   al   despacho   del   Magistrado   Ponente   con   el  propósito  ya  indicado.   

         

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE.  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

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