AP451-2015(44987)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

Magistrada Ponente  

AP451-2015  

Radicación No. 44987  

Aprobado Acta No. 032  

Bogotá,  D.C.,   cuatro (4) de febrero  dos mil quince (2015)   

VISTOS  

Se  resuelve  la  postulación  probatoria  presentada   oportunamente   por  la  defensa  del  solicitado  en  extradición  HERNÁN  DE  JESÚS  CUADRADO  HERNÁNDEZ1.   

ANTECEDENTES   

Mediante Nota Verbal No. 0647 del 19 de junio  de  2014  la  Embajada  de los Estados Unidos impetró la detención provisional  con  fines  de  extradición  del  señor  HERNÁN DE  JESÚS  CUADRADO  HERNÁNDEZ,  requerido  para  comparecer  a  juicio  por delitos federales de narcóticos, de  acuerdo  con  la  acusación No. 13-20295-CR-MARTÍNEZ dictada el 30 de abril de  2013 por la Corte del Distrito Sur de Florida.   

Con fundamento en esa petición la Fiscalía  General  de  la  Nación  decretó  mediante  Resolución  del  4  de  agosto de  2014   la   captura   de  HERNÁN  DE  JESÚS  CUADRADO  HERNÁNDEZ,  la  cual  se  hizo  efectiva  el  2 de septiembre siguiente en la  ciudad  de  Maicao (Guajira)  por miembros de la Policía Nacional.   

Por  medio de la Nota Verbal No. 2188 del 31  de  octubre  último,  la  Representación  Diplomática  de  los Estados Unidos  formalizó  la  solicitud  de extradición de CUADRADO  HERNÁNDEZ.   

A  su  vez,  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  con oficio DIAJI No. 2288 del 4 de noviembre, dirigido a la Cartera  del Interior y de Justicia, conceptuó:   

“Sobre el particular, es preciso señalar  que,  se  encuentra vigente entre la República de Colombia y los Estados Unidos  de  América,  la  “Convención de Naciones Unidas contra el tráfico ilícito  de  estupefacientes  y  sustancias psicotrópicas”, suscrita en Viena el 20 de  diciembre de 1988. (…)   

De conformidad con lo expuesto, en atención  a  que  el  tratado  aplicable  entre  las  partes  no  regula  el  trámite  de  extradición,  y  a  la  luz de lo preceptuado en los artículos 491 y 496 de la  Ley  906  de  2004,  la  extradición  estará  gobernada  por lo previsto en el  ordenamiento       jurídico      colombiano”2.   

         

Por  su  parte,  la  Jefe  de  la Oficina de  Asuntos  Internacionales  del  Ministerio  de Justicia y del Derecho, con oficio  No.  OFI14-0026017-OAI-1100  del  6  de  noviembre  de  2014,  remitió  a  esta  Corporación    la    solicitud    de   extradición   con   la   documentación  reunida.   

La  Sala,  en decisión del 12 de noviembre,  asumió   el   conocimiento   de   la   petición,   requirió   a  HERNÁN     DE     JESÚS    CUADRADO    HERNÁNDEZ    para   que   designara   abogado   defensor.   Una  vez  nombrado  y  posesionado,  se  corrió el traslado previsto en el artículo 500 de la Ley 906  de 2004.   

PETICIÓN  PROBATORIA   

La   defensa,   sin   suministrar  ninguna  justificación   de   la  solicitud,  pide  ordenar  los  siguientes  medios  de  convicción:   

1.  Oficiar  a  la  Fiscalía General de la  Nación   para   que   informe   si  contra  CUADRADO  HERNÁNDEZ     figura     alguna    investigación  penal.   

2. Solicitar a la Policía Nacional, SIJIN,  DIJIN y CTI los antecedentes del requerido.   

3.  Oficiar  a  la  Fiscalía General de la  Nación     para    que    informe    si    por    los    hechos    indictment  cursa alguna investigación.   

4. Solicitar a la DIJIN el estudio completo  de  dactiloscopia  de  fecha  2  de  septiembre de 2014 porque no se entregó la  totalidad de la foliatura.   

5.  Oficiar  a  COOMULTRACARGUA  para  que  certifique sus vínculos con el reclamado.   

6.  Pedir  a  la  Cámara de Comercio de la  Guajira  que  señale  si  HERNÁN DE JESÚS CUADRADO  HERNÁNDEZ  está vinculado a esa entidad.    

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

         

          1. Las Pruebas en el Trámite de Extradición   

Tratándose   de   un  concepto  sobre  la  viabilidad  de  una  extradición,  conforme  al  artículo 502 de la Ley 906 de  2004,  la  Corte  debe  concentrarse  en corroborar los siguientes aspectos: (i)  demostración  de  la  plena identidad del solicitado; (ii) validez formal de la  documentación  presentada  como  soporte  de  la  solicitud; (iii) principio de  doble  incriminación;  (iv)  equivalencia  de  la providencia extranjera con la  resolución  de  acusación  colombiana;  (v)  cumplimiento  de los tratados, si  fuere el caso.   

Y,     de    conformidad    con    la  posición   mayoritaria   de   la   Sala3,  también   se  debe  constatar  si  en  Colombia  se  profirió  decisión  con  fuerza  de  cosa  juzgada  por  los  mismos hechos que  sustentan  la  petición  de  extradición.   

De  otra  parte,  la  Ley 906 de 2004 en el  canon  139  señala el deber de rechazar de plano los  “actos  que  sean  manifiestamente  inconducentes,  impertinentes      o     superfluos”,   mientras   que   el   artículo  359  ibídem   dispone  “la  exclusión,  rechazo  o inadmisibilidad de los medios  de   prueba   que,   de   conformidad   con  las  reglas  establecidas  en  este  código,   resulten   inadmisibles,   impertinentes,  inútiles,  repetitivos o encaminados a probar hechos  notorios   o   que   por  otro  motivo  no  requieran  prueba”.   

De  igual  manera,  el  artículo  375  de  la  misma ley contiene las pautas para determinar la  pertinencia  de las pruebas y subraya la necesidad de que las mismas se refieran  “directa   o   indirectamente   a   los  hechos  o  circunstancias  relativos  a  la comisión    de    la   conducta”,     condicionamientos     que    frente    al    trámite  de  extradición  deben  aplicarse  dejando a salvo sus particularidades.   

Así,   la  aducción  y  práctica de  pruebas     al    interior    del    trámite    de  extradición  se  rige  por  las pautas generales que  reglamentan el recaudo probatorio en el procedimiento  penal,     imponiéndose    el    análisis  de  la  conducencia, pertinencia y utilidad de los medios de  convicción  solicitados4,  de  cara  a  los  puntuales  aspectos  que  la  Corte debe abordar al emitir su concepto. De esta  forma,  si las pruebas impetradas no guardan relación  con esos temas, versan sobre hechos notoriamente impertinentes o  carecen de utilidad, deben ser desestimadas.   

2.  De    la    solicitud    probatoria   

Precisados    los    parámetros    bajo    los    cuales    corresponde    adelantar    la    actividad    probatoria    en   el   trámite   de   extradición,  resulta    claro    que   la  pretensión  de  la  defensa  no  puede  admitirse por cuanto no  entregó  ninguna explicación sobre los motivos por los cuales deben decretarse  los medios de convicción deprecados.   

De esta manera, omitió cumplir con la carga  argumentativa  impuesta  en  la ley, de manera que la Corporación no cuenta con  elementos  de  juicio para evaluar la pertinencia, conducencia y utilidad de las  probanzas   impetradas,   lo   cual   conduce  indefectiblemente  a  denegar  la  solicitud.   

Con  todo, vista la enunciación probatoria,  podría  suponerse  que  algunas probanzas se orientan a constatar si los hechos  materia  de  la  acusación  foránea  fueron  juzgados en Colombia (peticiones  1,  2  y  3). Sin embargo, la  verificación  de  ese  hecho  sólo  resulta pertinente cuando en el expediente  existe  evidencia sobre la probable afectación del principio del debido proceso  por desconocimiento de la cosa juzgada.   

Es  decir, cuando el requerido o su defensor  aportan  información  concreta  sobre la autoridad ante la cual se adelantó el  juzgamiento  o  cuando  cualquier  otro  medio de convicción permite suponer el  ejercicio  de  la  jurisdicción,  por ejemplo, en los eventos donde la orden de  captura  con fines de extradición se notifica a persona privada de la libertad,  supuestos   que   en   este   evento  no  se  presentan  haciendo  superflua  la  constatación de esa circunstancia.   

En  efecto, ninguno de los intervinientes ha  informado  el  ejercicio  precedente  de  la  jurisdicción por parte del Estado  colombiano  en  relación  a  los  mismos  hechos por los que el gobierno de los  Estados  Unidos requiere la extradición de HERNÁN DE  JESÚS  CUADRADO HERNÁNDEZ, resultando improcedente la  petición  probatoria  señalada  por  estar  fundada  en especulaciones y no en  datos concretos y reales.   

De otra parte, contrario a lo afirmado por el  defensor  (petición  4), al  expediente se aportó copia completa del informe de dactiloscopia.   

3. Acotación final  

En firme esta determinación, de conformidad  con  lo dispuesto en el inciso final del artículo 500 de la Ley 906 de 2004, se  dejará  el  expediente  en  Secretaría de la Sala por el término de cinco (5)  días   a  disposición  de  los  intervinientes  para  que  presenten  alegatos  finales.   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1º.  NEGAR  por  improcedente   las   pruebas   solicitadas   por   la  defensa  de  HERNÁN  DE  JESÚS  CUADRADO  HERNÁNDEZ.   

2º. En firme esta  determinación  se  correrá  traslado  por cinco (5) días a los intervinientes  dentro  de  este  trámite,  para  que  presenten  alegatos  de  acuerdo  con lo  dispuesto   en   el   inciso   final   del  artículo  500  de  la  Ley  906  de  2004.   

Contra  esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y Cúmplase  

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ CAMACHO   

JOSÉ LEONIDAS  BUSTOS MARTÍNEZ   

EUGENIO  FERNÁNDEZ CARLIER   

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO   

MARÍA  DEL  ROSARIO        GONZÁLEZ       MUÑOZ   

Aclaro voto  

         

GUSTAVO  ENRIQUE  MALO FERNÁNDEZ   

EYDER  PATIÑO  CABRERA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA  YOLANDA  NOVA  GARCÍA   

Secretaria   

ACLARACIÓN DE VOTO  

Al  resolver las solicitudes probatorias de  la  defensa  dentro  del  trámite  de  extradición  del ciudadano HERNÁN  DE  JESÚS  CUADRADO  HERNÁNDEZ,  requerido  por  el  Gobierno de los Estados Unidos, la Sala señaló como uno de  los  aspectos  a  corroborar  por la Corporación el relativo al ejercicio de la  jurisdicción   nacional   sobre   el   hecho   que  sustenta  la  petición  de  extradición.   

En razón de lo anterior considero necesario  enfatizar,  como  lo  he  hecho  en  ocasiones  anteriores,  que  no corresponde  a la Corte pronunciarse sobre  la  configuración  del  instituto de la cosa juzgada por cuanto con ello excede  la competencia que le ha sido atribuida legalmente.   

En efecto, el adelantamiento en Colombia de  un  proceso  o  la existencia de sentencia ejecutoriada por los mismos hechos en  contra  del  exigido  en  extradición,  son  asuntos  por  completo ajenos a la  órbita  de  competencia funcional de la Corte al conceptuar sobre el tema, como  de   tiempo   atrás   lo   venía   sosteniendo   esta  Colegiatura5.   

Tratándose   de  un  concepto  sobre  la  viabilidad  de  una  extradición,  la Corte debe concentrarse en corroborar los  siguientes  aspectos:  a) demostración de la plena identidad del solicitado; b)  validez  formal de la documentación presentada como soporte de la solicitud; c)  principio  de doble incriminación; d) equivalencia de la providencia extranjera  con  la resolución de acusación colombiana; y e) cumplimiento de los tratados,  si fuere el caso.   

Dentro  tales  presupuestos, consagrados en  los  artículos  500  de  la  ley 600 de 2000 y 502 de la ley 906 de 2004, no se  incluye  el  examen  del  instituto  de  la cosa juzgada y, por ello, la Sala no  debió plasmar en el auto ninguna manifestación al respecto.   

En  ese  contexto,  advierto  cómo la Sala  excede   su  competencia  reglada  cuando  rinde  concepto  desfavorable  a  las  solicitudes  de  extradición argumentando para ello que el requerido ya ha sido  procesado  de  conformidad  con  las  leyes  internas  de  Colombia  y  se le ha  condenado,  pues  no  le  corresponde analizar tal aspecto, porque de haber sido  ese  el  querer  del  legislador, así lo habría establecido en el ordenamiento  procesal.   

La  existencia  de  sentencia  ejecutoriada  emitida  en  Colombia en contra del requerido por los mismos hechos origen de la  petición,  constituye  asunto ajeno a la órbita de competencia funcional de la  Corte;  si tal situación concurre en un caso concreto, le corresponde a la Sala  precisar  que  dicha  temática  deber  ser  dilucidada  por el Presidente de la  República,   en   su   condición   de   máximo  director  de  las  relaciones  internacionales,  de  acuerdo  con  las  funciones  políticas  deferidas por el  artículo 189 del Ordenamiento Superior.   

Este  criterio  tiene  fundamento  en  el  principio  de  legalidad,  aplicable  también al trámite de extradición, como  integrante  del  debido proceso reconocido expresamente en el artículo 29 de la  Carta Política.   

En  este  contexto,  las  pruebas  que  se  soliciten  y  decreten  dentro  del  trámite  de extradición deben orientarse,  exclusivamente,  a  demostrar o desvirtuar la configuración de tales exigencias  formales;  por  ello,  no  es viable ordenar el recaudo de medios de convicción  encaminados  a  establecer  si  en  Colombia se ha juzgado al solicitado por los  mismos   hechos   objeto  de  la  entrega,  porque  tal  aspecto  escapa  a  las  atribuciones  de  la  Corte,  de  manera  que las solicitudes probatorias en ese  sentido carecen de conducencia y pertinencia.   

En los anteriores términos dejo sentada mi  aclaración de voto.   

Con toda atención,  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

Magistrada  

Fecha    ut  supra.   

    

1 En el  presente  caso  se aplica la Ley 906 de 2004 por cuanto los hechos que sustentan  la   petición   de   extradición   se   concretaron,  según  el  indictment,  entre el 1 de junio de 2011  y  el  31  de  mayo  de  2012, época en la cual estaba vigente ese ordenamiento  procesal penal.   

2 Cfr.  Folios 49 Y 50 de la carpeta anexa.   

3  Postura  frente  a  la  que  la  Magistrada  Ponente  ha manifestado su disenso.   

4  Recuérdese  cómo  la  Corporación tiene decantado que la prueba es conducente  cuando  ostenta  la  aptitud  legal  para forjar certeza en el juzgador, lo cual  presupone  que  el medio de convicción esté autorizado en el procedimiento; es  pertinente  cuando  guarda  relación  con  los  hechos,  objeto  y  fines de la  investigación  o el juzgamiento; es racional cuando es realizable dentro de los  parámetros  de  la  razón  y,  por  último,  es  útil  cuando reporta algún  beneficio, por oposición a lo superfluo o innecesario.   

5 Cfr.  Providencias  del  28  de  febrero  de  2007. Radicado No. 24646, 18 de abril de  2007.  Radicado  No.  26551, 30 de mayo de 2007. Radicado No. 26545, 27 de junio  de 2007. Radicado No. 27376.     

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