AP4240-2015(46068)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado ponente  

AP4240-2015  

Radicación n° 46068  

(Aprobado Acta No. 259)  

          Bogotá,   D.C.,  veintinueve  (29)  de  julio  de  dos  mil  quince  (2015).   

ASUNTO  

Se pronuncia la Sala sobre el impedimento para  conocer  del presente asunto expresado por los doctores María Consuelo Córdoba  Muñoz  y  Orlando  Echeverry  Salazar,  Magistrados  del  Tribunal Superior del  Distrito  Judicial  de  Cali,  rechazado  por  los demás integrantes de la Sala  Penal.   

   

ANTECEDENTES PROCESALES  

En  el  curso  de  la actuación  penal  adelantada contra Antonio José  Urdinola    Uribe,    Alexandra   Garcés   Borrero,  María    Ligia    Parra    de   González  y  Luz  Stella  Henao Rodríguez por  los    delitos    de    concierto    para   delinquir   agravado,   enriquecimiento    ilícito,    fraude  procesal,   cohecho   por   dar   u   ofrecer   y  falsedad  ideológica  en  documento  público, el Juzgado  Segundo  Penal del Circuito Especializado con funciones de conocimiento de Cali,  mediante  pronunciamiento  del  20 de febrero del año  en       curso  decretó  la  mayoría  de  pruebas   solicitadas   por   la   Fiscalía   y  no  excluyó  los  resultados  de un seguimiento pasivo a  uno  de los acusados, determinación contra la cual el  abogado   suplente   de   Alexandra  Garcés  Borrero  interpuso  recurso  de  reposición como principal      y     en     subsidio  apelación.   

Decidida      negativamente      la  reposición,  se  concedió  la  alzada  interpuesta  como subsidiaria ante el Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de  Cali, Corporación en que, acorde con el  reparto     realizado,     correspondió    asumir  como  ponente  del  asunto  al doctor Víctor Manuel Chaparro Borda.   

Presentado por el ponente el correspondiente  proyecto  de  decisión, los  restantes  integrantes  de  la  Sala, doctores María Consuelo Córdoba Muñoz y  Orlando  Echeverry  Salazar,  manifestaron  estar  impedidos  para  conocer  del  asunto,   en   cuanto   la   situación   fáctica   que  dio  origen  al  mismo  “…se  identifica  a  plenitud  con los hechos que  originaron  la  investigación  en  contra  de  la  doctora TERESA LÓPEZ MUÑOZ  dentro  del  radicado  76001-6000-199-2010-01208,  que proceso que correspondió  por  reparto al doctor ORLANDO ECHEVERRY SALAZAR como Magistrado Ponente y en el  que   funge   como   primera   revisora  la  doctora  MARÍA  CONSUELO  CÓRDOBA  MUÑOZ…”   

Lo anterior por cuanto en esta oportunidad se  analiza  la  conducta punible en que pudieron incurrir los procesados dentro del  trámite  del  proceso  ejecutivo que se adelantó en el Juzgado Trece Civil del  Circuito  de  Cali a cargo de la doctora Teresa López Muñoz, cuya conducta con  ocasión  del  mismo  trámite,  correspondió  investigarla  a  los mencionados  Magistrados.   

Agregan que dentro del proceso seguido contra  la  doctora  López  Muñoz,  se  adelantaron  las audiencias de formulación de  acusación  y preparatoria, encontrándose pendiente los alegatos de conclusión  por parte de los sujetos procesales.   

De  igual  manera  indican que dentro de las  pruebas  practicadas se encuentra el testimonio de Antonio José Urdinola, quien  ofreció  su  versión  sobre  los  hechos  materia  de investigación, es decir  aquellos  relacionados con el trámite del proceso ejecutivo singular adelantado  en  el  Juzgado  Trece  Civil  del  Circuito  de  Cali,  igualmente origen de la  presente actuación.   

Concluyen que debido a tales circunstancias,  los  mencionados  funcionarios  ya  han  emitido  una  opinión  respecto  a  la  actuación  del  procesado  Antonio  José  Urdinola  en el trámite del proceso  ejecutivo,  motivo  por el cual consideran estructurada la causal de impedimento  prevista  en el artículo 56, numeral 4º, de la Ley 906 de 2004, y ordenaron en  consecuencia  remitir  las  diligencias  al  despacho del Magistrado Ponente, en  orden a que se pronuncie frente al impedimento propuesto.   

Mediante  auto  del  6  de  mayo del año en  curso,  el  Magistrado  Víctor Manuel Chaparro Borda, en su calidad de Ponente,  decidió  no admitir el impedimento manifestado por sus compañeros de Sala, por  considerar  que  los argumentos esgrimidos “…no se  corresponden  con  la  situación  fáctica  prevista  en  el art. 56-4 de la L.  906/04…”.   

Expresa  que  el  hecho que tanto el proceso  adelantado  contra  la  doctora Teresa López Muñoz en su calidad de Juez Trece  Civil  del  Circuito  de  Cali  y  el que se sigue contra Antonio José Urdinola  “…hayan tenido el mismo origen y tengan relación  –porque aquella tramitó  de  manera  supuestamente  irregular  el  proceso ejecutivo que éste inició de  manera  aparentemente ilegal- no se traduce en que los hechos sean los mismos ni  en  que  le  objeto  de  ambos sea idéntico…”, por  cuanto  en  el  trámite adelantado contra la Juez se le investiga por presuntas  irregularidades  cometidas  en  su  calidad  de  directora del proceso ejecutivo  singular  en  cuestión,  proceso  en el cual Antonio José Urdinola intervienen  como  testigo,  mientras que en esta actuación detenta la condición de acusado  por conductas diferentes a las ejecutadas por la Juez.   

Agrega  que  el  hecho  de haber valorado la  conducencia,  pertinente  y  necesidad  del testimonio de Urdinola Uribe y haber  ordenado  la práctica del mismo dentro de la actuación seguida contra la Juez,  en   manera   alguna   constituye   opinión   con  capacidad  para  afectar  la  imparcialidad dentro del presente asunto.   

Tampoco el conocer las condiciones en que se  presentaron  los  hechos  y  la génesis del trámite adelantado contra Urdinola  Uribe,    son    aspectos   que   puedan   llegar   a   configurar   la   causal  invocada.   

En  tales  condiciones, negó el impedimento  manifestado   por  los  doctores  María  Consuelo  Córdoba  Muñoz  y  Orlando  Echeverry     Salazar,     y    ordenó  el  envió de  la   actuación   a   esta   Corporación, a efectos de que dirima el debate.   

          Mediante  auto  del  pasado  17  de  junio  del año en curso, esta  Corporación  se  abstuvo  de conocer del impedimento  manifestado  por  los doctores María Consuelo Córdoba  Muñoz  y  Orlando  Echeverry  Salazar,  Magistrados  del  Tribunal Superior del  Distrito    Judicial    de    Cali,   por   considerar   que   la   decisión  que rechazó el impedimento en  mención,  no  podía  ser adoptada con el voto de uno  solo  de  los  integrantes de la Sala de Decisión del  Tribunal.   

          Remitida  nuevamente  la  actuación a la Corte Suprema de Justicia  para  lo  de  su  competencia,  procede  la  Sala  a  dirimir  el asunto, en los  siguientes términos:   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

En   virtud   de  lo  establecido  en  el  artículo 57 de la Ley 906 de 2004, modificado por el  artículo  82  de  la  Ley 1395 de 2010, a la Sala le  asiste  atribución  para  pronunciarse  en   relación   con   el   impedimento  propuesto  por los Magistrados de la Sala de Decisión  Penal del tribunal Superior de Cali.   

Ya  la  Sala  en  reiteradas  ocasiones ha resaltado la naturaleza constitucional del instituto de  los  impedimentos  y  las  recusaciones,  como  quiera  que el artículo  228  de  la Carta Política       dispone      que      la  administración  de  justicia  es función      pública     y     que     sus  decisiones      son  independientes,   y,  a  su  vez,  el  artículo  230  prevé   que   en   sus   providencias   los  jueces  sólo  están sometidos al  imperio de la ley.   

En    este    sentido,    para    dar  aplicación      material     al     principio  de  imparcialidad,   imperativo   en   las   decisiones  judiciales,  el    ordenamiento   procesal  ha  instituido  causales de orden objetivo y subjetivo, bajo cuyo  gobierno  el  juez  debe  apartarse del conocimiento del asunto, garantizando de  esta   manera   a   las  partes,  terceros  y  demás  intervinientes,  transparencia  en  la  decisión del  asunto.   

Sin embargo, este imperativo ético  y  legal,  de  clara  raigambre constitucional, como se dijo  atrás,  no  obedece a la simple voluntad o capricho  del  funcionario,  para  que  no  signifique simplemente la dejación   de   la  función  pública  deferida,  y tampoco corresponde  a  las  partes seleccionar a su amaño el funcionario  encargado de dirimir la controversia.   

En      consideración  a  ello, las causas que dan lugar a separar del conocimiento de  un   caso   determinado   a  un  juez  o  magistrado  no  pueden  deducirse  por  analogía, ni ser objeto  de   interpretaciones   subjetivas,   en   cuanto   se   trata   de  reglas  con  carácter      de      orden     público,  fundadas  en  el  convencimiento del legislador de que son  éstas y no otras las circunstancias fácticas  que impiden que un funcionario judicial siga conociendo  de  un  asunto,  porque  de  continuar  vinculado  a  la  decisión compromete la  independencia  de  la  administración de justicia y  quebranta  el  derecho fundamental de los asociados a obtener un fallo proferido  por        un        tribunal       imparcial1.   

Ahora    bien,    respecto   de   la  causal  consagrada  en  el  numeral  4°  del  artículo  56  de la Ley 906 de  2004  y  específicamente en cuanto se relaciona con  el   aspecto  relativo  a  que  “…el  funcionario  judicial  haya  (…)  dado  consejo  o  manifestado su opinión sobre el asunto  materia  del  proceso…”,  ha   tenido  oportunidad  la  Sala  de  precisar      que     la  opinión  a  que  se  refiere  la  norma  debe  ser  sustancial,  vinculante  y  de  fondo  y no simplemente general y abstracta, al tiempo que se  exige  que  dicha  manifestación  se refiera específicamente a determinaciones  fácticas  ligadas  al  marco  de  imputación, es decir, cuando haya anticipado  juicios  concretos de responsabilidad penal contra quien se dirige la acción en  el   proceso   en   el   cual   se   tramita   el  incidente  de  impedimento  o  recusación.   

Es decir, no es cualquier opinión la que da  lugar  a  la  separación del funcionario judicial de un asunto, sino la que por  su  naturaleza  y  entidad  llega a comprometer su imparcialidad y ponderación,  por  constituir  un  acto  de  prejuzgamiento  sobre el hecho que le corresponde  decidir.   

En  esta  oportunidad,  la manifestación de  impedimento  se  fundamenta  en  que  los  Magistrados,  con ocasión del juicio  seguido  contra  Juez  Trece  Civil del Circuito de Cali en la Sala de Decisión  por  ellos  conformada,  pudieron  percatarse que los hechos objeto del presente  proceso son los mismos ventilados en aquella actuación    

Sentadas   dichas  premisas,  es  necesario indicar que no  constituye  compromiso  de la imparcialidad de los funcionarios  judiciales,  el  que  dentro  del mencionado trámite de primera instancia hayan  realizado   una   evaluación   en   torno  a  la  posibilidad  de  escuchar  en  declaración  al aquí procesado, señor Antonio José  Urdinola   Uribe,   porque  de  ninguna  manera  esa  decisión  judicial puede siquiera por analogía definirse como una “opinión”    o    “consejo”,   para   utilizar  los  términos  consignados  en la causal 4° del artículo 56 de la Ley 906 de 2004,  ni  menos aun constituye  un  preconcepto  sobre  la  responsabilidad  penal que  pueda   predicarse  del  acusado,  por  lo  cual  no  es  razón  suficiente  de  afectación  de  las  garantías de imparcialidad e independencia judicial   que   se  materializan  a  través  de  la  institución  de  los  impedimentos.   

Dicha actuación  se  limitó  al análisis  de   la   procedencia   del   testimonio  de  Urdinola  Uribe  y  a  escuchar  sus  manifestaciones  en  la  respectiva   diligencia,   desempeño  que  en  nada  influye  en  la  decisión que ha de adoptar en esta  oportunidad   el   Tribunal  Superior  frente  a  la  apelación     del    auto    que    decretó    la   mayoría    de    pruebas   solicitadas   por   la   Fiscalía  y  no  excluyó los resultados de un  seguimiento pasivo a uno de los acusados.   

Lo   anterior   por   cuanto   en   el  curso   del   proceso   seguido  contra  la  doctora Teresa López Muñoz en su  calidad   de   Juez   Trece   Civil   del   Circuito   de   Cali,   ninguna  referencia  o  consideración  expusieron   los   Magistrados   en  torno  a  la  tipicidad  del  delito  o  la  responsabilidad    penal    del    aquí   acusado,  señor   Antonio  José  Urdinola  Uribe,  esto  es,  en cuanto a que hubiese  ejecutado  una  determinada  conducta  o  a  que  la misma fuere típica,   antijurídica   o   culpable.   

Esa   ya   es   una   razón  suficiente para declarar infundado el impedimento. Sin embargo,  también      debe     advertirse     que     la  actuación        en        cuestión  no contiene un discurso sobre las  connotaciones   penales   que   el   contenido   de  la  declaración  de  Urdinola  Uribe  pudieran  o  no  tener  en  su contra, que  sería    la    vía  más  expedita para exponer criterios sustanciales y  vinculantes,     sino     que     su    actuación  simplemente tuvo que ver  con  la  procedencia  de  escucharlo en declaración,  luego  no  emerge con claridad una eventual lesión a  la  imparcialidad  con que deben abordar los funcionarios el examen del presente  caso.   

No  se materializa, entonces, en el asunto  examinado,  la  causal  de impedimento prevista en el artículo 56, numeral 4º,  de  la  Ley  906  de  2004, aducida por los Magistrados del Tribunal Superior de  Cali   para   separarse   del  conocimiento  del  asunto  ahora  sometido  a  su  consideración,  motivo  por  el  cual les corresponde  asumir  con  plena  competencia  el  análisis del asunto que fuera llegado a su  conocimiento.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

Declarar infundado el impedimento manifestado  por  los  doctores  María Consuelo Córdoba Muñoz y Orlando Echeverry Salazar,  Magistrados  del  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Cali, para conocer  en   segunda  instancia  del  proceso  seguido  contra  Antonio  José  Urdinola  Uribe,  Alexandra  Garcés  Borrero,    María    Ligia    Parra   de   González   y   Luz   Stella   Henao  Rodríguez.   

Remítase  el  expediente  a la Sala Penal  del  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Cali,  para lo de su cargo.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase,  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

1 CSJ  AP, 19 oct. 2006, Rad. 26246.     

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