AP3215-2016(47828)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado Ponente  

AP3215-2016  

Radicación n° 47828  

(Aprobado  Acta No.  160)   

Bogotá D.C., veinticinco (25) de mayo de dos  mil dieciséis (2016).   

ASUNTO  

La Sala se pronuncia sobre la admisibilidad de  la  demanda, sustento del recurso de casación interpuesto por el defensor de la  procesada   CARMEN   YOLANDA  CAMPAÑA  DE  NARVÁEZ,  contra  la  sentencia  de  septiembre  17  de  2015  del  Tribunal  Superior  de  Pasto,  mediante  la cual  confirmó  la  condena impuesta en mayo 22 del mismo año por el Juzgado Primero  Penal  del  Circuito  de  esa ciudad, a setenta y ocho (78) meses de prisión al  hallarla   responsable   del  delito  de  peculado  por  apropiación,  falsedad  ideológica  en documento público y falsedad por destrucción u ocultamiento de  documento público.   

HECHOS  

A  CARMEN  YOLANDA  CAMPAÑA  DE  NARVÁEZ,  pagadora  del  establecimiento  penitenciario y carcelario de Pasto, se le acusa  de   haberse   apropiado   durante   los   años   2006   y   2007  $126.412.938  correspondientes         a        la   cancelación   de  los  servicios  públicos,  transporte  de  presos y bonificación por  servicios  a  los  internos, al hacer constar en el caso de los dos primeros una  ejecución   presupuestal   mayor   a  la    realmente    ejecutada,   y  en  el  último  girar  cheques  a  particulares  contra  esa  partida  y cancelar dineros  sin    derecho   a   la   bonificación.   

ANTECEDENTES  

El 25  de octubre de  2007    la  Fiscalía  52 Seccional de  la  Unidad  Especial  de  Administración Pública de  Pasto,  dispuso  la  apertura  de instrucción contra  Diego  Conde  Betancourt,  Jorge  Armando  Chamarro y  CARMEN   YOLANDA   CAMPAÑA   de  NARVÁEZ,  por  el  delito  de  peculado  por  apropiación.   

El 29  de  enero de  2008  la sindicada rindió  indagatoria.   

El 30   de   octubre  de  2013  se  llevó  a  cabo    diligencia   de  formulación    de   cargos   para   sentencia   anticipada,   en   la  cual aceptó los delitos de peculado  por  apropiación,  falsedad  ideológica  en documento público y destrucción,  supresión      u     ocultamiento     de     documento     público.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN  

En   la   demanda   se   postula   un  (1)  cargo.   

Con  sustento  en el numeral 1 del artículo  181  de  la  ley  906 de 2004, el recurrente denuncia la falta de aplicación de  una norma sustantiva.   

La violación de la ley se estructura en que  “no  se  alcanzó a probar por encima del valor que  sirve  de  elemento  para  la  aplicación  de  la  atenuante  que  se  dejó de  lado”, y por tanto dejó de aplicarse lo previsto en  el  inciso  final  del  artículo  397 del Código Penal, que debía ser la base  para la cuantificación de la pena.   

Su  omisión se tradujo en la imposición de  una sanción mayor a la que realmente correspondía.   

CONSIDERACIONES  

Al demandante le asiste interés en acudir a  la  casación,  pues  con  la  censura  propuesta  cuestiona el monto de la pena  impuesta  a  la  procesada,  precisamente uno de los aspectos contemplados en el  artículo  40  de  la  ley  600  de  200  y  contra el cual procede los recursos  legales, cuando el procesado se acoge a sentencia anticipada.   

Sin  embargo,  la  demanda  no  reúne  los  presupuestos  de  técnica  que  permitan disponer su admisión, en razón a que  incumple  con  los  requisitos formales y materiales previstos en los artículos  207 y 212 de la ley 600 de 2000.   

En  principio  es  pertinente indicar que al  adelantarse  la  actuación bajo el procedimiento previsto en la norma citada en  precedencia,  la  enunciación  de  la causal debió hacerse con sustento en las  consagradas  en ella y no de las señaladas en el artículo 181 de la ley 906 de  2004, inaplicable en este asunto.   

Con   independencia  de  la  equivocación  anotada,  el  cargo  en su desarrollo carece de la técnica exigida en esta sede  cuando se invoca la causal primera de casación.   

Cualquiera  sea  la violación directa de la  ley  sustancial  alegada  en  la  demanda, falta de aplicación, interpretación  errónea   o   aplicación  indebida,  es  imprescindible  respetar  los  hechos  declarados  en  la  sentencia  y la valoración probatoria llevada a cabo por el  juzgador, puesto que el juicio que cabe hacer es en derecho.   

En  este sentido correspondía al impugnante  mostrar,  que la cuantía del delito de peculado por apropiación que los fallos  de  instancia declaran no superaba el valor fijado en la disposición cuya falta  de  aplicación  aduce,  pero  no  entrar  a  controvertirla con otros medios de  prueba,  evento  en el cual el error sería de índole probatorio y por supuesto  ajeno a la naturaleza de la causal propuesta.   

Además  confunde la cuantía del delito con  los  perjuicios  causados,  cuando  en  el  fundamento fáctico de la demanda de  manera  ininteligible expresa “no se demostraron los  de  índole  material,  al  tiempo  que  los de naturaleza moral no permiten ser  cuantificados  y  por  lo  mismo,  en esta clase de ilicitudes ellos no resultan  procedentes,  es  una  cosa,  pero  que  por  la misma razón deba partir de una  conducta   más   grave   en   razón  de  la  cuantía  es  otra”.   

El  problema  planteado como se advirtió es  probatorio  y  no  jurídico,  de modo tal que el casacionista se equivoca en la  selección   de   la   causal  de  casación,  al  cuestionar  los  “cálculos      aritméticos      sin      prueba      que     lo  fundamente”  hechos por el CTI y la Contraloría que  llevaron  a  “variar  sus dictámenes como se puede  corroborar  con el acervo probatorio recaudado”, pero  sin  mostrar que en la sentencia se hubiera declarado como cuantía del ilícito  la que él señala en la demanda.   

Ahora,  si  lo pretendido era mostrar que la  terminación  del  proceso coactivo adelantado por la Contraloría General de la  República,  en  razón  a  que la compañía de seguros la Previsora S.A. pagó  $16.065.065  al  erario público, indicaba que esta era la cuantía del ilícito  y  no  los  $126.412.938  mencionados  en  la  sentencia,  el  error de juicio a  proponer   sería   según  se  ha  dicho  otro  distinto  al  enunciado  en  el  libelo.   

Dadas   las   manifiestas   deficiencias  presentadas  por  el  escrito  de demanda la Sala lo inadmitirá, sin que supere  sus  defectos  para  disponer  su  trámite  de  acuerdo  con  lo previsto en el  artículo  217  de  la  Ley  600  de  2000,  porque  no observa la violación de  garantías  de  los  sujetos  procesales  ni  se da ninguno de los supuestos que  permita su intervención oficiosa.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

R E S U E L V E  

Inadmitir    la    demanda   de   casación de origen y procedencia anotados, presentada por el defensor  de CARMEN YOLANDA CAMPAÑA DE NARVÁEZ.   

Contra   este   auto  no  procede  recurso  alguno.   

         Cópiese,  notifíquese  y devuélvase  al       Tribunal       de      origen.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *