AP1962-2016(44698)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

Magistrada ponente  

AP1962-2016  

Radicación n.° 44698  

(Aprobado Acta n.°  105)   

          Bogotá,   D.C.,   seis   (6)   de   abril  de  dos  mil  dieciséis  (2016)   

ASUNTO  

Correspondería  a la Sala pronunciarse sobre  el  recurso  de  apelación  interpuesto  por la representación de la víctima,  contra  la  providencia  proferida  en  audiencia  por  el  Tribunal Superior de  Manizales   el   8   de  septiembre  de  2014,  mediante  la  cual  se  decidió  favorablemente  la  solicitud  de  la  Fiscalía de precluir la investigación a  favor  del  doctor  LUIS ALBERTO TIBAQUIRÁ BAHENA, investigado por el delito de  prevaricato  por acción en su condición de Juez Séptimo Penal del Circuito de  esa  ciudad,  de no ser porque se  observa que ha sobrevenido la muerte del  indiciado.   

ANTECEDENTES FÁCTICOS Y PROCESALES  

El   apoderado  de  la  Caja  Nacional  de  Previsión  Social –CAJANAL  E.I.C.E.  en liquidación-, presentó denuncia en contra del doctor LUIS ALBERTO  TIBAQUIRÁ   BAHENA,   Juez  Séptimo  Penal  del  Circuito  de  Manizales,  por  considerar  que  el  funcionario  judicial  incurrió  en la conducta punible de  prevaricato  por  acción,  al  proferir  el  fallo  de  tutela fechado el 27 de  febrero  de  2006,  mediante  el cual protegió los derechos de los accionantes,  ordenando la reliquidación de sus pensiones.   

  Adelantadas las diligencias propias de  la  etapa  de  indagación  preliminar,  la  Fiscalía  Tercera Delegada ante el  Tribunal       de       Manizales       radicó1  solicitud de preclusión, por  considerar  que se estructuraba la causal 4ª del artículo 332 de la Ley 906 de  2004,   esto   es,   por   «atipicidad   del  hecho  investigado».   

El  8  de  septiembre  de  2014, el Tribunal  Superior  de Manizales celebró la audiencia requerida por el ente fiscal, en la  que  se  sustentó la petición de preclusión, en presencia de la representante  de la víctima, el defensor del indiciado y el Ministerio Público.   

Escuchadas  las  partes  e intervinientes se  resolvió  favorablemente  la  petición,  ordenándose  la  preclusión  de  la  investigación a favor del doctor TIBAQUIRÁ BAHENA.   

Contra  el  anterior  proveído  interpuso y  sustentó  recurso de apelación la apoderada de la Unidad de Gestión Pensional  y   Contribuciones   Parafiscales   de   la   Protección  Social  (en  adelante  UGPP).    

Encontrándose  en  esta  Corporación  la  actuación,    en    estudio    de   la   impugnación,   el   Fiscal   delegado  allegó2  copia  auténtica  del  registro civil de defunción del indiciado  LUIS  ALBERTO  TIBAQUIRÁ  BAHENA,  quien  se  identificaba  con  la  cédula de  ciudadanía  n.º 10.234.731.   

         CONSIDERACIONES DE LA CORTE   

De  conformidad  con  el  numeral  3º  del  artículo  32  de  la  Ley  906 de 2004, la Corte es competente para conocer del  recurso  de  apelación  interpuesto  contra  el auto  proferido    el    8    de   septiembre  de  2014 por  el   Tribunal   Superior   de   Manizales,   mediante   el   cual  precluyó  la  investigación    que    se    adelantaba    contra  el   Juez   7º   Penal  del Circuito de esa ciudad,  doctor   LUIS   ALBERTO  TIBAQUIRÁ BAHENA.   

    

1. Precisiones generales sobre la preclusión.     

Por  mandato  del  artículo  250  de  la  Constitución  Política,  la  Fiscalía  General de la Nación está obligada a  adelantar  el  ejercicio  de  la acción penal y realizar las investigaciones de  los  hechos  que  lleguen  a su conocimiento y tengan las características de un  delito,  sin que pueda renunciar, interrumpir o suspender la persecución penal,  salvo  en  los  casos  que la ley establece para la aplicación del principio de  oportunidad.   Pero  también,  en ejercicio de sus funciones, la Fiscalía  puede  solicitar al juez de conocimiento la preclusión de la investigación, de  no existir mérito para acusar.   

Por  su  parte,  los  artículos  331 y 332  prevén  dos  oportunidades  para realizar tal solicitud, en primer lugar, en la  etapa  de  indagación  e  investigación, únicamente el representante del ente  acusador  está  facultado  para pedir al juez de conocimiento la preclusión de  la  investigación  por  cualquiera  de  las  causales  previstas en la referida  norma.   Un  segundo  momento  se  presenta  en  la  etapa  de juzgamiento,  oportunidad  en  la  que  la  petición  puede  ser elevada por la Fiscalía, el  Ministerio  Público  y  el defensor, pero sólo cuando se trate de las causales  previstas  en  los  numerales  1°  y  3°  del  artículo  332 de la Ley 906 de  2004.   

El artículo 331 de  la  Ley  906 de 2004, dispone: «en cualquier momento,  el  Fiscal  solicitará  al juez de conocimiento la preclusión, si no existiere  mérito   para   acusar».    Conforme  con  la  sentencia  C-591  de 2005 proferida por la Corte Constitucional, esa posibilidad  también  se  extiende  a  la  fase  de  indagación,  para  la  declaratoria de  inexequibilidad   de   la  frase  «a  partir  de  la  formulación de imputación».   

A  su turno, el artículo 332 de la norma en  cita,  señala  las  causales que, estando acreditadas, comportan la preclusión  de la investigación:   

1.  Imposibilidad de iniciar o continuar el  ejercicio de la acción penal   

2.  Existencia de una causal que excluya la  responsabilidad, de acuerdo con el Código Penal.   

   

3.     Inexistencia     del     hecho  investigado.   

   

4.     Atipicidad     del     hecho  investigado.   

   

5. Ausencia de intervención del imputado en  el hecho investigado.   

   

6.   Imposibilidad   de   desvirtuar   la  presunción de inocencia.   

   

7. Vencimiento del término máximo previsto  en el inciso segundo del artículo 294 de  este código.   

   

PARÁGRAFO.  Durante  el  juzgamiento,  de  sobrevenir  las  causales  contempladas  en  los  numerales 1 y 3, el fiscal, el  Ministerio  Público  o la defensa, podrán solicitar al juez de conocimiento la  preclusión”:   

Dada la trascendencia de la decisión -hace  tránsito  a  cosa  juzgada-,  el  juez  competente  para  pronunciarse sobre la  preclusión   de   la   investigación,  es  el  de  conocimiento.  (Sentencias  Corte  Constitucional  C-872  de 2003, C-591 de 2005 y  C-920 de 2007, entre otras).   

2.      De      la     preclusión  de la investigación en sede  de   segunda   instancia   y   por   causal   diferente  a  la  alegada  por  la  Fiscalía.   

En  términos generales, la providencia que  precluye  la  investigación  se  profiere por el juez de  primera  instancia ante quien el postulante expone los  argumentos  y  da  a  conocer  los   elementos  materiales  probatorios que  sustentan  la  pretensión  de  la  terminación  del  proceso  por  una de las causales previstas en el artículo 332 de la Ley 906 de  2004,  que  en  sus numerales 1º y 2º, circunscriben   la   extinción  de  la  acción  penal  (artículo  82  del  Código  Penal3)    y    la   ausencia   de  responsabilidad   (artículo   32  ibidem).   

Ha  dicho la Sala, que si la causal alegada  se  encuentra  probada,  el  juez  debe  decretar  la  preclusión,  aun  cuando  considere    que    la  terminación  del  proceso  procede  por  una  diferente  a la planteada. Por el  contrario,  si  la  decisión  consiste  en  negar  la  existencia  de la causal  propuesta  «no  pueden  los  jueces  entrar  a hacer  juicios  de  valor  sobre otras causales que no le han sido puestas de presente,  porque  en  tal  caso  se estaría desbordando la actividad judicial al entrar a  resolver  cuestiones  que  no  le  han  sido  planteadas  y tampoco debatidas».  (CSJ  AP  8 feb. 2008. Radicado 28908; CSJ AP. 15 jul.  2009. Radicado 31780; CSJ AP 18 may.2011 Radicado 35826).   

Postura         pacífica,  en  tratándose  de causales  que   comportan el análisis de parte y por ende,  ha   de   garantizarse  la  oportunidad  procesal  para  que  la  contraparte  e  intervinientes     expongan     ante     el    juez    de    conocimiento    sus  razonamientos.   

Sin embargo, tal requerimiento en términos  de  oportunidad procesal y exigencia argumentativa y demostrativa para convencer  al  juez  de  la  procedencia  de  la preclusión de la investigación, no es el  mismo  en  tratándose  de  la estructuración de una  causal    eminentemente    objetiva,    como    la  muerte   (artículo   77   de   la   Ley   906   de  2004),  pues  a ese hecho le  sigue  la  declaratoria  de  extinción  de  la  acción  penal,  que  habrá de  decretarse  por  el  juez que tenga a su cargo el proceso y ante quien se pruebe  la ocurrencia del hecho que impide proseguir la actuación.   

Ello  es  así,  por  cuanto  la  muerte del sujeto pasivo de la acción es una circunstancia que  per  se  impide  al Estado  iniciar  o  continuar  el  ejercicio punitivo, deviniendo como necesario que una  vez  el  juez  advierta  su  ocurrencia,  se  declare a través de una decisión  judicial investida de la fuerza vinculante de la cosa juzgada.   

Entendimiento    que    reconoce    las  características  de  un  sistema de corte adversarial,  que  supone  el  enfrentamiento  de dos partes, y que se desnaturaliza cuando el  titular  de  la  acción  penal  no logra desarrollar su actividad investigativa  para  la  consecución  de  los  fines  constitucionales  (artículo  250  de la  Constitución  Política,  modificado  por el Acto Legislativo n.º 03 de 2002),  por    inexistencia    del    investigado,    su   contradictor   procesal   por  antonomasia.   

Sobre    el  tema  discurrió  recientemente  la  Sala: «demostrada  una  causal objetiva de improseguibilidad de la acción penal, concretamente, la  muerte  del  procesado, no se encuentra límite sustancial alguno que impida que  el  juez  de  conocimiento  declare extinguida la acción penal, aunque la causa  por  la  que el asunto está en su despacho, no sea precisamente la constitutiva  de  dicha  causal.»  (CSJ AP 1534-2016 16 mar. 2016.  Radicado 42370).   

Destáquese,  además, que el reconocimiento  de  una  causal objetiva de preclusión de la investigación, se da al margen de  cualquier  valoración  referida  a  los elementos configuradores de la conducta  punible,  al  criterio  subjetivo  del  fiscal  a cargo del proceso, o el de los  intervinientes  que dependiendo de su interés, manifiestan determinada postura,  luego, su declaratoria es impersonal.   

No obstante, cuando el hecho de constatación  objetiva  se  presenta  en un proceso que se encuentra en el trámite de segunda  instancia,  la  decisión  que  se  adopte  será susceptible de ser impugnada a  través     del     recurso     de     reposición     para     garantizar    la  contradicción.   

3. El caso concreto.  

Con la copia del registro civil de defunción  aportada  por  el  Fiscal  quedó  probado (indicativo serial 06663779) que LUIS  ALBERTO  TIBAQUIRÁ  BAHENA, quien se identificaba con la cédula de ciudadanía  n.º  10.234.731, falleció el 20 de febrero del año que avanza en la ciudad de  Manizales  y conforme al certificado n.º 70212280-9, datos de que coinciden con  los que obran en la actuación.   

Ese  hecho  de  constatación  objetiva  se  presentó  estando  la  actuación procesal en segunda instancia, en estudio del  recurso  de  apelación  interpuesto por la abogada representante de la víctima  contra  la  preclusión  de la investigación decretada por el Tribunal Superior  de  Manizales,  luego  de debatir la estructuración de la causal prevista en el  numeral   4º   del   artículo   332  de  la  Ley  906  de  2004,  ‘atipicidad      del      hecho  investigado’.   

El  artículo  82  del  ordenamiento penal  establece  las  circunstancias  estructuradoras  de  la extinción de la acción  penal,      encontrándose      en      el      numeral     1º     ‘la muerte del procesado’. Con el  mismo  alcance,  el artículo 77 de la Ley 906 de 2004,  especifica    que    la   muerte   del   indiciado4,  imputado  o  acusado,  es un  acontecimiento  que comporta, como única alternativa procesal, la extinción de  la acción penal, siempre que se encuentre debidamente acreditado.   

Bajo  ese  entendido,  estima  la  Corte que  demostrada  la  muerte del indiciado, no es posible continuar con el trámite de  la   actuación   penal,  debiéndose  declarar  la  extinción  de  la  acción  (artículo   77  de  la  Ley  906  de  2004)  y  en  consecuencia,  precluir  la  investigación  conforme  lo  dispone el numeral 1º del artículo 332 de la Ley  906 de 2004.   

Como quiera que la preclusión se declara por  una  causal  distinta  a  la  que fuera debatida en la primera instancia, contra  este pronunciamiento procede el recurso de reposición.   

En mérito de lo expuesto, la SALA   DE  CASACIÓN  PENAL  DE  LA  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,   

RESUELVE   

          DECLARAR  EXTINGUIDA  la acción penal por  muerte  del  indiciado,  en  consecuencia,  PRECLUIR LA  INVESTIGACIÓN   seguida   en  contra  de  LUIS  ALBERTO TIBAQUIRÁ BAHENA, con base  en  la causal 1ª del artículo 332 de la Ley 906 de 2004, en consonancia con el  artículo 77 ibídem.   

          Contra      esta     decisión     procede     el     recurso     de  reposición.   

           Notifíquese y devuélvase al Tribunal de origen.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

1  El 15 de mayo de 2014.   

2 4 de  marzo de 2016.   

3 1. La  muerte   del   procesado.   2.   El   desistimiento.  3.  La  amnistía.  4.  La  prescripción.  5. La oblación. 6. El pago en los casos previstos en la ley. 7.  La   indemnización   integral   en  los  casos  previstos  en  la  ley.  8.  La  retractación  en  los  casos previstos en la ley. 9. Los demás que consagre la  ley.   

44  De  acuerdo  con  la  Sentencia de la  Corte Constitucional C-591 de 2005.     

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