AP1877-2016(46674)

2016

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Magistrado ponente  

AP1877-2016  

Radicado N° 46674.  

Aprobado acta No. 105.  

Bogotá,  D.C.,  seis (6) de abril de dos mil  dieciséis (2016).   

V I S T O S  

Resuelve  la  Sala  el  recurso de apelación  interpuesto  por  el  defensor  de  la  acusada Beatriz  Abella  Godoy, contra el auto dictado por la Sala Penal  del  Tribunal  Superior  de  Distrito Judicial de Cali, el 12 de agosto de 2015,  mediante  el  cual decretó la práctica de unos medios de prueba deprecados por  la  Fiscalía  General  de la Nación, en tanto que inadmitió otros solicitados  por la bancada defensiva.   

ANTECEDENTES  

De  acuerdo con lo consignado en el escrito  de  acusación,  el  18  de  octubre  de 2011 el doctor Cidulfo Hernández Toro,  obrando   como   apoderado   especial   del   Banco   de  Bogotá  con  sede  en  Cali,  denunció  ante  la  fiscalía  varios  hechos  irregulares  que  se  suscitaron  a raíz de la reclamación que a dicha entidad  hiciera  el  ciudadano  Marcos  Evangelista Martínez  Muñoz  «por  unas  anomalías  en la constitución,  emisión,  redención  y  renovación  de  varios  CDT  que  involucran una suma  superior  a  los  ciento  cincuenta  millones de pesos  ($150’000.000.oo)».   

Para la gestión correspondiente, Martínez  Muñoz  confirió  poder  al  abogado Germán Bolaños Lemus, quien se acercó a  las      instalaciones     del     banco     para     solicitar     «los         rendimientos   y   perjuicios   ocasionados»  e  informar  que  se  debía agotar una conciliación  ante la Fiscalía.   

Según  el  denunciante,  pese  a  que  la  corporación  financiera decidió asumir la pérdida y  cancelar  la  suma  de  $158.000.000.oo al reclamante,  ante  su  oficina  concurrieron intempestivamente, en la tarde del 10 de octubre  de   2011,  Marcos  Martínez  Muñoz,  German   Bolaños  Lemus  y  la  doctora  Beatriz   Abella   Godoy,  Fiscal  81  Seccional  de Cali, quien fue presentada como la funcionaria a cargo  del  asunto  y afirmó, sin ser cierto, que el proceso  penal  por  el  tema  del pago del dinero reclamado  por  el primero de ellos ya le  había   sido   repartido,  aunque     aún     no     contaba     físicamente    con    la    correspondiente carpeta.   

Dijo    el  quejoso,  que  la  Fiscal  Abella  Godoy,  aduciendo  velar  por  los  intereses  de  la  víctima, pidió reconocer el valor acordado  así  como  los perjuicios  sufridos  y  los  honorarios  profesionales  de Bolaños Lemus, que para el caso  ascendían  a  la cantidad  $15.800.000.oo. Así mismo,  deprecó    que    se   reconociera   «la   tasa   ilícitamente   plasmada   en  las  fotocopias  de  los  CDT  exhibidos por él», y  advirtió,      antes     de     abandonar     la     reunión,     «que   cualquier  acuerdo  debía  ser  comunicado   de   manera   directa   a   ella   como  representante       de      la      fiscalía».   

Para el ente acusador, como la Fiscal  Beatriz  Abella Godoy  no estaba facultada para intervenir en  un  asunto  que  jamás le fue asignado, al acompañar al abogado Bolaños Lemus  para    respaldar   su   propuesta,   «sabiendo    que    su   simple   cargo  intimidada», incurrió en una conducta lesiva de los  intereses de la administración pública.   

Previa solicitud de la Fiscalía 6ª delegada  ante  el  Tribunal  Superior  de  Cali,  los días 4, 5 y 6 de junio de 2014, se  celebró  ante el Juzgado 26 Penal Municipal de la misma ciudad con funciones de  control  de garantías, las audiencias de legalización de captura, formulación  de  imputación  e  imposición  de  medida de aseguramiento contra Beatriz  Abella  Godoy  y  German Bolaños  Lemus,  la  primera  como autora de la conducta punible de concusión consagrada  en  el  artículo  404 de la Ley 599 de 200, y al segundo se le imputó la misma  conducta,  pero  en calidad de  interviniente coparticipe. Los imputados no  aceptaron los cargos.   

La fiscalía solicitó la imposición de una  medida  de  aseguramiento  para los imputados, resolviendo el juez de control de  garantías,  decretar la detención en el lugar de residencia. El 22 de julio de  2014, el ente acusador presentó escrito de acusación.   

La  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior del  Distrito  Judicial  de Cali, celebró la audiencia de formulación de acusación  en  los  días  6  de octubre de 2014 y 4 de febrero de 2015, y llevó a cabo la  preparatoria  el  24  de  junio,  el  29  de  julio  y  el 12 de agosto de 2015,  oportunidad  en  que se hicieron estipulaciones probatorias; se descubrieron los  elementos  materiales  probatorios,  la  evidencia física e informes legalmente  obtenidos;  la fiscalía y la defensa enunciaron la totalidad de las pruebas que  harían  valer  en  la  audiencia  de  juicio  oral y público; y, la acusada no  aceptó los cargos.   

El  defensor  solicitó  el  rechazo  de los  medios  de prueba enumerados en el escrito de acusación 4.17, 4.18, 4.19, 4.20,  4.21,  8.10,  8.11, 8.12, 8.16 y 8.17, correspondientes a 3 análisis link y sus  respectivos  informes  de investigador de campo de fechas 3 de marzo, 9 de abril  y  8  de  octubre  de  2012; 2 álbumes fotográficos con registros de imágenes  obtenidas  de  las  cámaras  del  circuito  cerrado  de  seguridad del Banco de  Bogotá  de  20  de  diciembre  de  2011  y  sus  correspondientes  informes  de  laboratorio;  y, consecuencialmente, los testimonios1  de  Alexander Giovanny Rangel  Cobo  y  Magnolia  Amaya Rubio, como testigos de acreditación de los documentos  enunciados.    

Adujo que la prueba documental no había sido  descubierta  de  manera completa, lo que a las voces del artículo 356 del C. de  P.  P.,  lleva  a  su  rechazo  por  impedir  el debido ejercicio del derecho de  defensa  y  contradicción,  pues no le fueron puestos de presente los CDS donde  reposan  los  registros  de las llamadas entrantes y salientes y los mensajes de  texto  de los abonados celulares 3118185730, 3132744448, 3154688933, 3155655488,  3155699043,  3158707911,  ni  tampoco el oficio JGD171111-026006CONSEN en el que  se  encuentran  los  datos  biográficos  de  sus  titulares,  información  que  originó la creación de los análisis link ya enunciados.   

Dijo el defensor2:   

Esa información no me fue suministrada, la  fuente  de  donde  el  investigador realizó, porque el análisis link no es una  prueba  de  por  sí,  es algo que el investigador realiza con unos datos que le  suministra  una  empresa.  Entonces,  no  tuvo  la defensa como verificar si esa  información  plasmada  en esos gráficos, esa relación de llamadas entrantes y  salientes   y  las  relaciones  entre  los  diferentes  abonados  que  acabo  de  mencionar,  no se logró verificar toda vez que no tuve acceso a la fuente de la  información,  que  son  los  CDs  que he mencionado3.   

En el mismo sentido, manifestó que no le fue  descubierto  un  CD  marca  Imation, serial LH31310A041215673D4, que contiene el  video  de  las cámaras del circuito cerrado de seguridad del Banco de Bogotá y  una  memoria USB marca Kingston, de donde se extrajo la información que sirvió  de  fuente para la elaboración de los álbumes fotográficos correspondientes a  las  evidencias 4.20, 4.21, 8.16 y 8.17, que también debió conocer la defensa.   

Así  se  refirió  el  abogado4:   

Entonces  descubren unos fotogramas pero no  la  fuente  de  dónde  sacaron  los  fotogramas. Está identificado pero no fue  descubierto…  La  fuente  de  lo  que  realizaron  ellos  en el laboratorio de  fotografía,  pues  no  la  conocemos,  entonces  como  podemos verificar si esa  fotografías  descubiertas en blanco y negro no a color, de donde se obtuvieron.  Poder  verificar  si  han sido editadas, si ha sido modificado el archivo… Hay  programas  que hacen fotomontajes, nosotros no pudimos verificar nada de eso, si  esa  información  es  real  o no porque no tenemos la fuente de la información  que  es  el CD que ya está plenamente identificado.5   

Como consecuencia de lo anterior, concluye su  intervención  pidiendo  la  inadmisión  de  los  testimonios de Magnolia Amaya  Rubio   y   de   Alexander   Giovanny  Rangel  Cobo6,   pues   fueron  solicitados  exclusivamente  como  testigos  de  acreditación  para incorporar al juicio los  documentos que requirió fueran rechazados.   

Así  mismo,  el  defensor     solicitó  el      testimonio  del  señor  Luis     Mario     Duque     y     la  incorporación              al     juicio     de     los           siguientes           documentos:          (i)            certificación  de  fecha  31  de  enero  de  2013,  suscrita  por  Luis  Mario  Duque;   (ii)  nota periodística    publicada    en   el   canal   regional   Más   Pacífico  el  2  de  octubre  de  2011;   y  (iii)    el  testimonio   de   Joaquín   Rojas  López,       como      testigo      de      acreditación      de     ese     último          documento.   

Sustentó  la  pertinencia,  conducencia  y  utilidad del testimonio de Luis Mario Duque así:   

Con su testimonio se desvirtúa y hace menos  probable  la  comisión  del  delito  de  concusión  por  parte de mi prohijada  BEATRIZ  ABELLA  GODOY, por la siguiente razón: fue la persona que (sic) fue el  primer  abogado  ante quien acudió  el señor Marcos Evangelista Martínez  Muñoz  y  el  por su actividad estar desarrollada con procesos administrativos,  que  es  su  especialidad, lo direcciona y lo recomienda ante el doctor Bolaños  Lemus,  ¿Por qué hace menos probable la comisión del delito de concusión por  parte  de  mi prohijada? Porque desmiente la afirmación de que el doctor German  Bolaños  Lemus  y la Doctora Beatriz Abella Godoy, coordinaron y se pusieron de  acuerdo  para  hacer  una  indebida reclamación al banco de Bogotá7   

En  cuanto  a la certificación de  fecha  31  de  enero  de  2013, suscrita por Luis Mario Duque,  aseveró:   «Testigo  de  acreditación:  el  señor  Marcos  Evangelista  Martínez  Muñoz,  persona que  recibió  este  documento  por  parte del mismo Luis Mario Duque. Es pertinente,  conducente  y  útil  toda  vez  que,  en  razón  de  este documento, es que se  demuestra  el  por  qué  Marcos Evangelista Martínez Muñoz llega a la oficina  del     doctor     German     Bolaños    Lemus»8   

Y   finalmente,   al   solicitar  la  nota  periodística  del  2  de  octubre de 2011, que contiene una entrevista en video  realizada  por  el periodista Joaquín Rojas López del Noticiero Mas Pacifico a  los  señores  Marcos Evangelista Martínez Muñoz y German Bolaños Lemus, así  se  refirió: «es útil para la defensa, conducente y  pertinente  toda  vez  que con ese nos da a conocer este documento que ya era de  público  conocimiento  desde  el  2  de octubre de 2011, 7 días antes, 8 días  antes  de  los hechos por los cuales se acusa a mi prohijada que ya era público  la  reclamación  y las pretensiones manifestadas el mismo 10 de octubre. Que el  doctor  German  Bolaños  Lemus y el señor Marcos Evangelista lo habían dado a  conocer  por  televisión  en  ese  noticiero,  por eso es útil porque entonces  quiere  decir  que  si  estaba ya publicitada esa petición, hace menos probable  que  mi  prohijada  cometiera  el  delito  de  concusión  por solicitud de algo  indebido.  En este mismo documento del video se podrá observar cómo se hace la  solicitud  de  llegar  a  una conciliación por parte del abogado Bolaños Lemus  dirigida      al      Banco      de      Bogotá9»,  prueba  que  sería  introducida al juicio con el testimonio del señor Joaquín  Rojas  López10.   

El tribunal admitió la práctica de algunas  pruebas  de  la  fiscalía, incluyendo aquéllas sobre las cuales el defensor de  la  acusada  había  manifestado  oposición,  al  paso  que  negó unas cuantas  solicitadas por la defensa.   

PROVIDENCIA IMPUGNADA  

La  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior del  Distrito  Judicial  de  Cali,  negó  la  solicitud  de  rechazo  elevada por el  defensor,   luego   de  considerar:  (i)    que    las    evidencias    que    contienen   la   «información  fuente» no sería llevada  a    juicio   por   la   Fiscalía   General   de   la   Nación;   (ii) que el debate sobre la autenticidad  y  veracidad  de  los  medios  de  prueba  obtenidos con base en la «información  fuente»  es propio de la  dialéctica   del   juicio  oral;  (iii)  que  el  argumento de la fiscalía según el cual no descubrió la  evidencia  de  origen  porque  se  encuentra  en  el almacén de evidencias bajo  cadena  de  custodia  es  admisible.  No  obstante,  ordenó  al  ente  acusador  «formalice   ese   descubrimiento  dentro  de  este  proceso,  haciéndole  entrega de la información fuente que la defensa requiera  para  lo cual se le concede el término de tres (3) días hábiles»11.   

Por    otra    parte,    el   a-quo  resolvió  inadmitir las  pruebas  solicitadas  por la defensa, básicamente,  arguyendo  las  siguientes  razones:   

Que el testimonio  de  Luis  Mario  Duque resultaba inadmisible, toda vez que la fundamentación de  la   conducencia   y   pertinencia   del   medio   de  prueba  es  eminentemente  especulativa12.   

Que la certificación suscrita por Luis Mario  Duque  de  fecha  31 de enero de 2013, por tratarse de un documento de contenido  declarativo  que  se  rige  por  las  reglas  de  la  prueba testimonial, hacía  indispensable   solicitar   la   declaración  de  su  autor,  como  testigo  de  acreditación  para  la  incorporación  del  mismo  al  juicio  y  así  no  se  hizo13.   

Y  que la nota periodística publicada en el  Canal  Regional  Más  Pacífico adiada el 2 de octubre de 2011, que se pretende  introducir   con   la   atestación  de  Joaquín  Rojas  López,  contiene  una  declaración  del señor Marcos Evangelista Martínez Muñoz que puede conocerse  con   su   testimonio,   el   cual   fue  decretado14.   

MOTIVOS DE LA IMPUGNACIÓN  

Inconforme  con dicha decisión, el defensor  de  la  acusada  interpuso  recurso de apelación insistiendo en que se rechacen  los  medios  de  prueba  solicitados  por  la  fiscalía,  pues  su admisión se  constituye  en  una  violación  al  derecho  de  defensa,  igualdad  de armas y  contradicción    de    la    acusada.    Consideró    que    la   «fuente  de  la  información»  que dio  origen  a la creación de los análisis link y de los álbumes fotográficos, se  encuentran  vinculados de manera inescindible, por lo que, al no ser descubierta  la  evidencia  fuente,  el descubrimiento probatorio es incompleto y, por tanto,  el   elemento   material   probatorio  obtenido  con  base  en  ella,  debe  ser  rechazado15.   

Con  relación  a  las  pruebas inadmitidas,  afirma  el recurrente que el tribunal, de manera confusa y contradictoria, niega  el  testimonio  del  señor  Luis Mario Duque, por considerarlo especulativo, al  tiempo      que      niega      la      prueba      documental      –certificación  de  fecha 31 de enero  de  2013  por  él  suscrita-,  bajo  el  argumento de que era imprescindible su  atestación, la cual, dijo, no se solicitó.   

Señala  con  vehemencia que, contrario a lo  manifestado  por  el  a-quo,  sí  deprecó  la declaración de Duque, medio de prueba útil, pues fue esta la  persona  que  «direccionó»  al  señor Marcos Evangelista Martínez Muñoz para que contratara los servicios  del  abogado  German  Bolaños Lemus, lo que revela que la presencia de éste en  el  establecimiento bancario obedece a motivos diferentes por los que concurrió  su prohijada a ese mismo lugar.   

Finalmente,   con   relación  a  la  nota  periodística  y  el  testimonio de Joaquín Rojas, manifiesta que ese documento  demuestra  que  desde  el  2 de octubre de 2011 el Banco de Bogotá conocía las  pretensiones  económicas  del  señor  Marcos Evangelista Martínez Muñoz y su  abogado,  lo  que  descarta  la  existencia  del delito, pues para el día 10 de  octubre  del  mismo año –  supuesta  fecha de ocurrencia de los hechos-, ya se había hecho la reclamación  dineraria, incluso, públicamente.   

INTERVENCIÓN DE LOS NO RECURRENTES  

La  Fiscalía  General  de  la  Nación  solicita   se  confirme  la  decisión  impugnada,  porque:  (i) la  información fuente de los álbumes  fotográficos   y   los  análisis  link,   fue  recaudada  por  la  policía  judicial  quien  la  depositó  en  el almacén de evidencias bajo cadena de  custodia,  razón  por la cual no se pudo descubrir,  pues  no se encontraba en su despacho; (ii)  en  el  proceso que se adelanta en contra de Germán  Bolaños  Lemus,  el  Juez  21  Penal del Circuito de  Cali  con  funciones  de  conocimiento,  ordenó  el  descubrimiento      de      la     «información  fuente»,  por lo que el  defensor     la     conoce;    y    (iii)  los   testimonios   de  Joaquín  Rojas López y Luis Mario Duque son impertinentes porque no conocieron  de      manera      directa      los     hechos16.   

La representante  del  Ministerio  Público  aseveró    que,    con    relación   a  los  análisis  link  y  álbumes  fotográficos,  el  descubrimiento  probatorio  fue  completo,  pues  «la         fuente»,  no va a ser utilizada por el ente  acusador  en  el  juicio  oral,   siendo  esta  la  razón  por  la  cual  esa  información no fue descubierta.   

Con  respecto a  las  pruebas inadmitidas, señaló que, tal y como lo  consideró  el tribunal, la certificación debía ser  incorporada  al  juicio  con  su  autor,  quien  no  fue llamado como testigo de  acreditación  del  mismo. Y la nota periodística se constituye en un documento  declarativo   que   plantea  un  asunto  que  indiscutiblemente  debe  debatirse  con  los  testigos  que  han  sido  llamados         al        juicio17.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Al  tenor  de lo dispuesto en el artículo  32,  numeral  3,  de  la Ley 906 de 2004, la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia  es  competente  para  desatar  el  recurso  de apelación  interpuesto  por  el  defensor,  contra  el  auto por medio del cual el Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial de Cali,  accedió  al  decreto  de  algunas  pruebas  solicitadas  por  la Fiscalía General de la  Nación  e  inadmitió  la práctica de otras   pedidas  por  la  defensa.   

A continuación  la  Corte,  conforme  con  los antecedentes procesales  probados  y  atendiendo  los  precisos  argumentos  del apelante y los de los no  recurrentes,               verificará   la   legalidad   de  la  decisión       cuestionada,       examinando,  en primer término,         lo    concerniente    al   decreto   que  se  dispuso  de  las  pruebas    de   cargo  sobre  las  cuales  la  defensa  pidió    su    rechazo,   y,  en segundo lugar, la         inadmisión  de  las  deprecadas  por  el defensor de la acusada.   

    

1. De  la  solicitud  de  rechazo.     

La  actuación  procesal  informa que, en la  audiencia  preparatoria que tuvo lugar el 24 de junio de 2015, el defensor de la  acusada  manifestó  que el descubrimiento probatorio realizado por la Fiscalía  General  de  la  Nación  no  había  sido  completo18,  por  lo  que  solicitó el  rechazo  de  las  evidencias  identificadas  con los numerales 4.17, 4.18, 4.19,  4.20,  4.21, 8.10, 8.11, 8.12, 8.16 y 8.17, de conformidad con lo establecido en  el numeral 1º del artículo 356 del C. de P. P.   

Sustentó  su  solicitud manifestando que si  bien  le  fueron suministradas las evidencias enlistadas 4.17, 4.18, 4.19, 8.10,  8.11,  8.12,  que  corresponden  a los informes y análisis link de los abonados  telefónicos   3118185730,   3132744448,   3154688933,  3155655488,  3155699043,  3158707911, lo cierto es que  no  le  fueron  descubiertos  los  CDS  que  contienen los registros de llamadas  entrantes  y  salientes,  los  mensajes de texto y los datos biográficos de las  líneas  telefónicas  enunciadas,  de  donde  se obtuvo la información para la  elaboración  de  esos  elementos  de  prueba,  lo  que  significa que no le fue  descubierta      la      información     fuente19.   

En el mismo sentido, se refirió respecto de  las  evidencias  inscritas  con  los  numerales  4.20,  4.21,  8.16  y 8.17, que  corresponden  a  álbumes  fotográficos  y registros de imágenes de los videos  del  circuito  cerrado  de  seguridad  del  Banco  de  Bogotá,  pues  no le fue  descubierto  el  CD  ni  la memoria USB que contiene el video de las cámaras de  seguridad  de  la  entidad bancaria, desde donde se extrajeron las imágenes, es  decir,  no le fue descubierta la información origen20.   

Considera  el   apelante  que  entre la  información  fuente  y  la  obtenida  con  base  en  ella, existe una relación  inescindible,  por lo que para que el descubrimiento probatorio se pueda reputar  como  completo,  es  necesario  que  se revelen ambas evidencias, lo que en este  asunto no aconteció.   

La  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior del  Distrito  Judicial  de  Cali  negó  la  solicitud,  y  finalmente  ordenó a la  Fiscalía  General  de  la  Nación  «formalice  ese  descubrimiento  dentro  de  este proceso, haciéndole entrega de la información  fuente  que  la  defensa requiera para lo cual se le concede el término de tres  (3)            días           hábiles»21.   

Pues bien, el decurso procesal informa que la  fiscal  sexta  delegada ante el tribunal, el día 22 de julio del 2014 presentó  ante  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Cali, el  escrito            de           acusación22    contra    Beatriz  Abella  Godoy  por  el  delito de  concusión.  El  numeral  8º de dicho documento se titula «ANEXO»23,   y   su  numeral  3º  «DATOS  PERSONALES  DE  TESTIGOS  O  PERITOS CUYA DECLARACIÓN SE  SOLICITA»,  donde  se  relaciona  una  serie de personas, documentos, peritos y  entrevistas,  señalando  los  lugares en los que se puede localizar a cada uno.  Concretamente,   y   en   lo   que   respecta  a  la  impugnación,  se  lee  lo  siguiente:   

8.10.  Informe  de  investigador  de  campo  suscrito  el día 30 de marzo de 2012, por el funcionario del Cuerpo Técnico de  Investigación  Alexander  Giovanny  Rangel Cobo en el que allega análisis link  con   los   registros   de   llamadas   entrantes   y   salientes   de  abonados  telefónicos.   

8.11.  Informe  de  investigador  de  campo  suscrito  el  día 9 de abril de 2012, por el funcionario del Cuerpo Técnico de  Investigación  Alexander  Giovanny  Rangel Cobo en el que allega análisis link  con   los   registros   de   llamadas   entrantes   y   salientes   de  abonados  telefónicos.   

8.12.  Informe  de  investigador  de  campo  suscrito  el  día  8 de octubre de 2012, por el funcionario del Cuerpo Técnico  de  Investigación  Alexander  Giovanny  Rangel  Cobo en el que allega análisis  link   con   los  registros  de  llamadas  entrantes  y  salientes  de  abonados  telefónicos.   

(…)  

8.16. Informe de investigador de laboratorio  suscrito  el mes de diciembre de 2011, por la funcionaria del Cuerpo Técnico de  Investigación  Magnolia  Amaya  Rubio,  en  el que se allega Misión de Trabajo  MT845,  registro  de  imágenes sobre videos del circuito de seguridad del banco  de Bogotá.   

8.17. Informe de investigador de laboratorio  suscrito  el mes de diciembre de 2011, por la funcionaria del Cuerpo Técnico de  Investigación  Magnolia  Amaya  Rubio,  en  el que se allega Misión de Trabajo  MT845,  registro  de  imágenes sobre videos del circuito de seguridad del banco  de Bogotá.   

El  día  6 de octubre de 2015 se inició la  audiencia  de  formulación  de  acusación,  que  continuó el 4 de febrero del  mismo  año.  En  el  CD  No. 8, que registra la segunda sesión, se constata lo  siguiente:   

-. El defensor de la implicada manifestó que  no   tenía   ningún   reparo  al  escrito  de  acusación  presentado  por  la  representante       de       la       Fiscalía24.   

-.  La  representante  del  ente  acusador,  incorporó25  un  documento titulado «DOCUMENTO ANEXO PARA ADICIONAR EL ESCRITO  DE  ACUSACIÓN  DEL 22 DE JULIO DE 2014», mediante el cual aclara y adiciona el  escrito de acusación.   

Su aclaración consistió en que debido a un  error  involuntario  omitió  imprimir  un  folio que contenía relacionadas las  evidencias  identificadas  con  los  numerales  4.13  al  4.21,  pero que fueron  descubiertas   oportunamente   a   la   defensa   desde   el  15  de  agosto  de  201426, siendo ellas las siguientes:   

(…)  

4.17.  Análisis link de fecha 30 de marzo  de  2012,  efectuado  con  los  registros  de llamadas entrantes y salientes los  abonados    telefónicos   3118185730,   3132744448,   3154688933,   3155655488,  3155699043,  3158707911,  que  se  introducirá  con  el  investigador Alexander  Giovanny Rangel Cobo.   

4.18. Análisis link de fecha 9 de abril de  2012,  efectuado  con  los  registros  de  llamadas  entrantes  y  salientes los  abonados  telefónicos  3154688933,  3155655488, 3155699043, que se introducirá  con el investigador Alexander Giovanny Rangel Cobo.   

4.19. Análisis link de fecha 8 de octubre  de  2012,  efectuado  con  los  registros  de llamadas entrantes y salientes los  abonados    telefónicos   3154688933,   3132744448,   3155655488,   3155699043,  3118185730,  que  se  introducirá con el investigador Alexander Giovanny Rangel  Cobo.   

4.20.  Álbum  fotográfico de registro de  imágenes  del  circuito  cerrado  de  seguridad  del banco de Bogotá, contiene  fotogramas  recibido  el  20  de  diciembre  de  2011, misión de trabajo MT845,  consta  de  7  folios,  que se introducirá con la perito fotógrafa adscrita al  Cuerpo Técnico de Investigación Magnolia Amaya Rubio.   

4.21.  Álbum  fotográfico de registro de  imágenes  sobre  videos del circuito cerrado de seguridad del banco de Bogotá,  recibido  el  20  de  diciembre  de  2011, misión de trabajo MT845, consta de 6  folios,  que  se introducirá con la perito fotografía  adscrita al Cuerpo  Técnico de Investigación Magnolia Amaya Rubio.   

Y  la adición del escrito de acusación la  hizo integrando los siguientes elementos materiales probatorios:   

ADICIÓN PRUEBAS DOCUMENTALES  

4.22. Copia del Certificado de Depósito a  término  fijo  CDT  No.  0173992 de fecha 3 de marzo de 2011 por el término de  180  días  expedido  por  el  Banco  de  Bogotá a nombre de MARCOS EVANGELISTA  MARTÍNEZ   MUÑOZ,   identificado   con  la  CC  No.  6.377.333  por  valor  de  $156.114.500  con un interés nominal anual del 7%, con su correspondiente copia  del   certificado   de   custodia   No.   026766   expedido   por  el  Banco  de  Bogotá.   

4.23.  Documento  de fecha 3 de febrero de  2015   expedido   por   la  señora  ÁNGELA  MARÍA  BELTRÁN  de  la  Gerencia  Administrativa  y de Servicios de Occidente del Banco de Bogotá, con el cual se  informa   las   tasas   de   interés  vigentes  para  los  años  2010  y  2011  correspondientes  a  CDT  e  informa  que  el  Banco  en  ningún  evento  asume  emolumentos    causados   por   prestación   de   servicios   profesionales   a  terceros.   

ADICIÓN    INFORMES    DE    POLICÍA  JUDICIAL.   

8.19.  Informe  de  Investigador  de campo  suscrito  por la funcionaria de policía judicial adscrita al Cuerpo Técnico de  Investigación  SORAYA  NARANJO  HERRERA,  de fecha 4 de febrero de 2015, con el  que  allega  copia  de  CDT  No.  0173992 de fecha 3 de marzo de 2011, copia del  certificado  de  custodia No. 026766 y documento expedido por la señora ÁNGELA  MARÍA  BELTRÁN  de  la Gerencia Administrativa y de Servicios de Occidente del  Banco de Bogotá de fecha 3 de febrero de 2015.   

-. Finalizadas las aclaraciones y adiciones  al  escrito  de acusación por parte de la delegada de la fiscalía, el defensor  manifestó  no  presentar ninguna objeción a las mismas, pero solicitó que las  evidencias  adicionadas  le fueran descubiertas, por lo que se pactó su entrega  material  en  la  sede  del  despacho  de  la fiscal27.   

-.  El  tribunal  le concedió el uso de la  palabra   a   la   representante   del  ente  investigador,  quien  realizó  la  correspondiente    acusación    en    contra   de   la   doctora   Beatriz  Abella  Godoy  por  el  delito de  concusión28.  Al  preguntarle  al  abogado  defensor  si  tenía algo que decir  acerca  de  la  formulación  de  acusación  realizada en contra de su cliente,  manifestó             que             no29,   y   así   finalizó  la  audiencia,  fijando  fecha  para  la  realización de la audiencia preparatoria.   

El anterior recorrido procesal, le permite a  la  Sala  notar  que  el  proceso  de  descubrimiento  probatorio en el presente  asunto,  finalmente,  se  verificó  en forma adecuada y oportuna, permaneciendo  incólumes  el  principio  de  igualdad  y  los  derechos de contradicción y de  defensa  que  ahora  reclama  el  recurrente,  pues  la  parte  acusada conoció  definitivamente  cuáles  serán  las «armas» que el ente acusador utilizaría  para soportar su teoría del caso.   

En  efecto,  la  Fiscalía  General  de  la  Nación  reveló  todos  y  cada uno de los elementos materiales probatorios que  fueron  enumerados  en el escrito de acusación y, posteriormente, enunciados en  la  audiencia  de formulación de acusación, con los cuales habrá de sustentar  su  pretensión, dándole acceso real a la defensa a cada uno de ellos, quedando  la  imputada,  desde  ese  mismo momento, enterada del material probatorio de la  fiscalía,  constituido,  entre  otros  elementos, por las evidencias enumeradas  4.17,  4.18,  4.19,  4.20,  4.21,  8.10,  8.11, 8.12, 8.16 y 8.17, por lo que no  resultaría procedente su rechazo.   

No  embargante, considera el recurrente que  el  descubrimiento  no fue completo por no habérsele suministrado los elementos  de  donde  se  extrajo  la  información  que  pasó  a ser revelada por el ente  acusador  como  potencial  prueba en contra de su representada, esto es, los CDS  donde  se  encuentran  los  registros  de  llamadas  entrantes  y salientes, los  mensajes  de  texto  y  los  datos  biográficos  de  los  abonados telefónicos  3118185730,  3132744448,  3154688933,  3155655488,  3155699043,  3158707911 y el  video  de  las  cámaras  del circuito cerrado de seguridad del Banco de Bogotá  que  sirvió  de  base para la elaboración de los informes números 4.17, 4.18,  4.19, 4.20, 4.21, 8.10, 8.11, 8.12, 8.16 y 8.17.   

La  jurisprudencia de esta Corporación, al  igual  que la de la Corte Constitucional, ha sido clara en reconocer el deber de  la  fiscalía  de revelar todos los elementos probatorios e informaciones de que  tenga  noticia,  incluidos  los que le sean favorables al procesado, porque así  lo señala el artículo 250 de la Constitución Política.   

Ahora,  como  ha  de  entenderse  que dicha  obligación  de descubrimiento recae, en principio, sobre el material probatorio  sustento  de la acusación, el artículo 344 del C. de P. Penal le confiere a la  defensa  la  prerrogativa  de  solicitarle  a  la  fiscalía,  cuando  lo estime  conveniente  y  provechoso  para  su  estrategia  defensiva, que, además de las  evidencias  ya  reveladas, le descubra otros elementos que estén en su poder. Y  tal  facultad  debe  ejercerse  en  la oportunidad procesal establecida en dicha  norma, esto es, en la audiencia de formulación de acusación.   

Sobre  el  particular  se refirió la Corte  Constitucional (CC C-1195-05):     

En  efecto,  el  artículo  250  de  la  Constitución  Política  advierte  que,  formulado  escrito  de  acusación, la  Fiscalía  deberá  suministrar  todos los elementos probatorios e informaciones  de  que  tenga  noticia,  incluidos los que le sean favorables al procesado. Del  texto  constitucional se extrae que el suministro de los elementos probatorios e  informaciones  recaudados  por  la  Fiscalía  se  circunscribe  a  aquellos que  fundamentan   la   acusación,   pues  no  tendría  sentido  que  la  Fiscalía  descubriera  material  probatorio  por  completo  ajeno  a  la  misma.  Así, la  obligación  inicial  del  fiscal  en  la  audiencia  de descubrimiento es la de  descubrir el material probatorio sustento de la acusación.   

   

Sin  embargo,  si la defensa lo considera  conveniente  y  provechoso  para  su  estrategia  defensiva, el artículo 344 le  confiere  una  herramienta  adicional  para que, además del material que ya fue  genéricamente  descubierto, el fiscal descubra otros elementos que estén en su  poder   y   que,   por   no   haber  sido  considerados  relevantes,  no  fueron  descubiertos.   

   

Esta Corporación entiende que las labores  de  pesquisa e investigación pueden arrojar innumerables datos sobre los hechos  que  rodean  la comisión de un delito, no todos ellos necesariamente relevantes  para  determinar  la autoría del mismo. Las indagaciones de la Fiscalía pueden  ser  infructuosas  en  muchos  casos,  en  el sentido de no aportar elementos de  convicción  suficientes  para  sustentar  la acusación. Así, cuando el fiscal  decide  formular  escrito  de  acusación,  es  evidente  que  los  elementos de  convicción   y  el  material  fáctico  que  aporta  al  proceso  son  aquellos  directamente  relacionados  con  la autoría del ilícito. En otras palabras, es  entendido  que  el material probatorio que se descubre en el proceso, y respecto  del  cual  se adelante el debate entre la Fiscalía y la defensa, es el material  probatorio  idóneo  para sustentar la acusación y, eventualmente, el necesario  para estructurar la coartada exculpatoria.   

   

Por  ello,  cuando  el  artículo 344 del  C.P.P.  confiere  a  la  defensa  la  opción  de  solicitar  a  la Fiscalía el  descubrimiento  de  un  elemento  específico  de  convicción  en  poder  de la  Fiscalía,  lo  hace  refiriéndose  a  cualquier  otro  componente del material  probatorio  que  la defensa tenga conocimiento que está en poder de aquella, no  del   que,   en   cumplimiento   de   la  obligación  constitucional  de  pleno  descubrimiento  fue  aportado  inicialmente  por  el organismo oficial, el cual,  como   lo   establece  el  mismo  artículo  344,  debe  ser  lo  más  completo  posible.   

Entonces, si la intención del defensor era  conocer  elementos  materiales  probatorios  específicos,  como  de  los que se  duele,  porque  tenía conocimiento que se encontraban en poder de la fiscalía,  sin  haber sido exhibidos por ésta, lo indicado era solicitarle al tribunal, en  el  curso  de  la  audiencia  de  formulación  de  acusación,  que  le  fueran  suministrados.  Pero  eso  no  fue  lo  que  hizo  la  defensa,  quien  ante  el  descubrimiento  hecho por el ente investigador se mostró satisfecha, desechando  así la oportunidad que tenía para realizar tal petición.   

En tales condiciones resulta desatinado que  posteriormente,  ya  en  audiencia  preparatoria,  haya procedido a solicitar el  rechazo  de  algunos medios probatorios que la fiscalía describió y relacionó  debidamente  como  parte  de  su armamento probatorio a utilizar en contra de la  procesada,  denunciando,  muy  audazmente,  la  falta de descubrimiento de otras  evidencias  que,  considerándolas  relacionadas con aquellas, señala ser de su  interés  y  que  en  ninguna  oportunidad  han  sido  mencionadas  por  el ente  instructor  como  potencial  prueba de cargo para demostrar su teoría del caso.  Por  eso  es  que  se  entiende  que  éste  no  los  anunció  en el escrito de  acusación  ni  en  la  verbalización  que  hiciere  del mismo en la respectiva  audiencia.   

Si   se   tiene  en  cuenta  que  con  el  descubrimiento  se  busca  que  la  otra  parte conozca los elementos materiales  probatorios  que  su rival posiblemente haría valer en juicio, para así no ser  sorprendida,  ni  impedirle  el  ejercicio  de  su  derecho  de  contradicción,  fácilmente  se  puede colegir que no existiría implicación negativa relevante  para  la materialización de esa prerrogativa en cabeza de la defensa, cuando se  aprecia  que  las evidencias reclamadas por el recurrente quedaron por fuera del  cúmulo  de elementos materiales probatorios con los cuales la Fiscalía General  de la Nación tratará de demostrar su teoría del caso.    

Pero a pesar de todo, considera la Sala que  como  el  acceso  de  la  acusada a los tan anhelados elementos de prueba quedó  garantizada  con  la  decisión  de  la  Sala  Penal  del  Tribunal Superior del  Distrito  Judicial  de  Cali cuando finalmente ordenó a la Fiscalía General de  la  Nación,  en  esa misma audiencia, «formalice ese  descubrimiento  dentro  de  este proceso, haciéndole entrega de la información  fuente  que  la  defensa requiera para lo cual se le concede el término de tres  (3)  días  hábiles», la  discusión   en   torno  ese  tema  resulta,  ya  en  estos  momentos,  anodina,  teniéndose  en cuenta que con tal determinación, no objeto de controversia por  ninguno   de  los  intervinientes,  la  parte  defensiva  finalmente  quedó  en  condiciones de conocer la información deliberadamente requerida.   

    

1. De  las  Pruebas  inadmitidas     

     

a. Certificación   de   fecha   31  de  enero  de  2013  suscrita        por       Luis       Mario       Duque.     

En el curso de la audiencia preparatoria,  la defensa solicitó la siguiente prueba documental:   

Documentos  

Certificación  del  abogado  Luis  Mario  Duque.  Testigo de acreditación: el señor Marcos Evangelista Martínez Muñoz,  persona  que  recibió  este  documento por parte del mismo Luis Mario Duque. Es  pertinente,   conducente   y   útil   toda  vez  que  en  razón de este documento es que Marcos (sic) se  demuestra  por  qué  Marcos Evangelista Martínez Muñoz llega a la oficina del  doctor       German       Bolaños       Lemus30   

El          a-quo  negó  la incorporación de ese  documento al juicio, luego de considerar lo siguiente:   

a.  Se trata de un documento de contenido  declarativo   –   no  representativo  ni  certificativo  (Art.  424  C.P.P.)-  que, b. se rige por las  reglas  de  la  prueba  testimonial  8 (arts.  383  y  ss.  Ib.)  y,  c.  para  garantizar  el derecho a la  confrontación,  sobre  la  declaración  del contenido de ese documento se hace  indispensable   el   testimonio   de   su   autor  que  no  fue  pedido  por  la  defensa.   

El  abogado  defensor,  al  momento  de  sustentar        el        recurso       de       apelación,       asevera  que  el tribunal de  manera  confusa  y  contradictoria  niega  el medio de prueba,  luego            de           argumentar     que     no  se  solicitó  el  testimonio  del  autor  del documento -Luis  Mario   Duque-,   siendo   esa   una   afirmación    equivocada,    pues   tanto   se   solicitó      el     mismo,      que      sobre  él  se       pronunció       el       a-quo negándolo.   

Pues  bien, al  respecto  lo  primero que  observa  la Sala es que la  solicitud    elevada    por    la    defensa    contiene   una  justificación  genérica  y vacía,  por  no  decir  que  casi  inexistente, para  sustentar la acreditación de la  pertinencia,  conducencia  y utilidad de dicho medio de prueba, pues no precisó  tales  requisitos con el  debido    rigor.   Es  que   el  defensor  solo  se  limitó  a    afirmar    que    con    dicho   documento   se   demostraría  por  qué  Marcos  Evangelista  Martínez  Muñoz  llegó  a  la  oficina  del  doctor  Germán  Bolaños       Lemus,      sin      explicitar   qué   relación   guarda  ese  medio de prueba con  los  hechos  que  deben  probarse;  cual sería   la   utilidad   del       mismo      para  la teoría del caso de la defensa  y   si   esa   probanza  sería   conducente      a     la  luz  de las normas procesales. Esa sola omisión es suficiente  para   predicar   la   inadmisibilidad   de   dicha  prueba,   pues   esta  Corporación               ha  sido  reiterativa  en  señalar  que  si  la  parte  interesada  no demuestra un objeto  específico  que  permita  al  juez  evaluar  los  presupuestos  de pertinencia,  conducencia,  licitud  y  necesidad  del  medio de convicción, ha incumplido la  carga  procesal  que se le impone y, en consecuencia, al funcionario no le queda  camino  diferente  al  de  negar  la  solicitud  (CSJ  SP,  23  may.  2012, rad.  38382).   

Adicional a lo  expuesto,  adviértase  que  al inicio de su ínfima  intervención   manifestó   que   introduciría   dicho   documento  al  juicio  por  medio del testimonio  del   señor   «Marcos  Evangelista  Martínez  Muñoz, persona que recibió  este  documento  por  parte  del  mismo  Luis  Mario  Duque». Ello revela que, contrario a lo manifestado  por  el  recurrente,  el  tribunal  no  erró  al  considerar  que ese medio de prueba era inadmisible porque no se solicitó   el   testimonio   de  su  autor,  pues  con  absoluta   nitidez   se  observa  que  el    testigo    de  acreditación    de    ese   documento   solicitado  fue   el   señor   Marcos   Evangelista  Martínez  Muñoz  –que  no  es su autor- contrariando así  las  previsiones  contenidas  en los artículos 426 y  429   del   C.   de  P.  P.    (CSJ  AP,  17  sep. 2012, rad. 36.784; CSJ  SP     21    feb.    2007,    rad.    25.920;  CSJ  SP,    21    oct.    2009,   rad.   31.001).  Por  ello, la censura planteada  al respecto no resulta acertada.    

     

a. Testimonio        de       Luis       Mario       Duque.     

En el curso de la audiencia preparatoria,  la   defensa   solicitó  el  testimonio   del   señor   Luis  Mario  Duque31   

,   medio  de  prueba  que  fue  negado  por  el  tribunal   de   instancia,  luego  de  considerar que el abogado  no  precisó  el  hecho  que  pretendería demostrar  con       dicho  deponente, ni  la  razón  por  la cual resulta menos probable la comisión del  delito por parte de la acusada.   

El abogado defensor, al momento de sustentar  el  recurso  de  apelación,  señaló  que,  contrario  a lo manifestado por el  a-quo,  el  testimonio del  señor  Luis  Mario  Duque  es  útil,  pues fue esta la persona que aconsejó a  Marcos  Evangelista  Martínez  Muñoz  para  que  contratara  los  servicios de  abogado  del  doctor  German Bolaños Lemus, lo que demostraría que no existió  ninguna  relación  de  determinación entre Bolaños Lemus y su prohijada y que  la  presencia  de  ambos  en  el  establecimiento  bancario, obedeció a motivos  disímiles.   

Pues  bien, para  la  Sala  es  evidente que el peticionario realmente no especificó cuál era la  relación  directa  o  indirecta  que tendría el testimonio de Luis Mario Duque  con  los  hechos  de  la  acusación  que  requieren  prueba, pues ello no puede  deducirse  con  el  simple argumento de que aquél fue la persona que le hizo la  recomendación  a  Martínez  Muñoz  de  los servicios profesionales de Germán  Bolaños  Lemus.  Con  esa llana justificación la Sala no encuentra develada la  conexión   que   dicha   probanza  podría  encerrar  con  el  hecho  realmente  investigado,  concretamente  con  la  presunta  indebida  reclamación dineraria  realizada  a  las  directivas  del  Banco  de Bogotá por parte de la procesada,  por   lo   que   el   testimonio   reclamado  resulta  completamente  impertinente.  Tampoco  encentra  la  Sala  la  utilidad  que tal  solicitud  probatoria  tendría  para  descartar  la  existencia  de un contubernio entre el abogado Bolaños Lemus y la acusada, como  lo  sostiene  el  ente investigador, cuando es posible suponer que un acuerdo en  ese   sentido   podría  haberse  suscitado,  incluso  con  posterioridad  a  la  mediación  del  doctor Martínez Muñoz para la contratación de la gestión de  aquél togado.   

     

a. Nota periodística publicada en  el   canal   regional  Más  Pacífico  el   2   de   octubre  de  2011  y  la  declaración  de  Joaquín  Rojas López, como testigo de acreditación.     

En  la audiencia preparatoria, la defensa  solicitó  la  introducción  al juicio de un CD que  contiene  una  nota  periodística del noticiero Más  Pacífico    que   consiste   en   una   entrevista  realizada el  2  de octubre de 2011 por   el   periodista   Joaquín   Rojas  López   a   los   señores   Marcos   Evangelista  Martínez Muñoz y German  Bolaños    Lemus,    que    sería   incorporada    con   el   testimonio  del citado entrevistador.  Al  referirse a la pertinencia, conducencia y utilidad del medio de prueba, esto  dijo el abogado:   

Es útil para  la  defensa,  conducente y pertinente toda vez que con ese nos da a conocer este  documento   que   ya   era  de  público  conocimiento  desde  el  2  de  octubre  de 2011, 7 días  antes,  8  días  antes  de los  hechos  por  los  cuales  se  acusa  a  mi  prohijada  que  ya  era  publico  la  reclamación  y  las  pretensiones  manifestadas  el mismo 10 de octubre. Que el  doctor  German  Bolaños  Lemus  y  el señor Marcos Evangelista lo habían  dado a conocer por televisión  en  ese  noticiero,  por eso es útil porque entonces quiero decir que si estaba  ya   publicitada   esa  petición   hace  menos  probable  que  mi  prohijada  cometiera el delito de concusión por solicitud de  algo   indebido.   En   este  mismo  documento  del  video  se  podrá  observar  cómo   se   hace   la  solicitud  de  llegar  a  una conciliación por parte del abogado Bolaños Lemus  dirigida      al      Banco      de     Bogotá32.   

El          a-quo   negó  la  prueba  documental  y,  consecuencialmente,  la  declaración   del   testigo   de   acreditación,   luego   de   considerar  lo  siguiente:   

     

a. Se trata  de      un      documento      de     contenido     declarativo     –       no       representativo         ni        certificativo        (art.  424  C.P.P.), que b. se rige por  las  reglas  de la prueba testimonial (arts.  383  y  ss.  Ib)  y, c. sobre las  declaraciones  por  fuera  del  proceso  que  haya  dado  Marcos Evangelista, la  defensa  puede  interrogar  al  autor  de  las  mismas  cuyo  testimonio ha sido  solicitado y ordenado por la Sala.     

El abogado defensor al momento de sustentar  el   recurso   de   apelación,   insiste   en  que  el  documento  –nota  periodística-  es  pertinente,  conducente  y  útil,  pues  revela  que  desde el 2 de octubre el señor Marcos  Evangelista  Martínez  Muñoz y su abogado realizaron una reclamación al Banco  de  Bogotá  solicitando  el  pago  del  valor  del  CDT, la liquidación de los  interés  en  una  tasa del 7%, los perjuicios causados y los honorarios, lo que  desvirtúa  la  tesis  de la fiscalía que señala que el 10 de ese mismo mes la  acusada  hizo  tal  requerimiento  en  contubernio  con  el  abogado,  pues  esa  solicitud dineraria ya había sido presentada con anterioridad.   

Pues  bien,  para  la Sala es claro que, en  este  caso,  el  a-quo sí  confundió  la  prueba  de  referencia  testimonial  con  la  documental que fue  solicitada  por  la  defensa  y  que  no tiene por objetivo llevar al juicio las  declaraciones  realizadas  por el señor Martínez Muñoz al periodista Joaquín  Rojas  López  en  la  entrevista  practicada  el  2  de  octubre  de 2011, sino  demostrar  un  hecho  histórico  antecedente a los investigados, que no es otro  que  el  entrevistado días antes de la presunta comisión de los hechos, había  hecho manifiesta su reclamación dineraria al Banco de Bogotá.   

Así  mismo,  siendo  visible  la relación  directa     entre     el     medio    de    prueba    solicitado    –prueba documental- y los hechos de la  acusación         que        requieren        demostración        –constreñimiento o inducción a dar o  prometer-,  la  probanza deprecada resulta pertinente. Igualmente conducente, de  conformidad  con  lo  establecido  en  el artículo 424 del C. de P. P. y útil,  pues  la  información  es  requerida  para  sustentar la teoría del caso de la  defensa.  En  ese  sentido, procede la revocatoria de  la  decisión  censurada,  en relación con  la  inadmisión  del medio probatorio en comento, para que el  mismo    pueda   ser  introducido   al   juicio   con  el  testigo  de  acreditación  Joaquín Rojas López.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

PRIMERO:        Revocar   el   proveído  apelado  en  relación  con  la prueba documental, consistente en  la  nota periodística de  fecha  2  de  octubre  de  2011, que se introducirá al juicio con el testigo de  acreditación Joaquín Rojas López.   

SEGUNDO:        Confirmar en lo demás, la providencia  objeto   de   impugnación   conforme  las  razones  expuestas en precedencia.   

TERCERO: Contra  esta decisión no procede  recurso alguno.   

Notifíquese   y  cúmplase.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

1  Record 32:11 registro 7600160001992201102176-1 (10) minuto CD 12   

2  Record 10:25 registro 7600160001992201102176-1 (3) CD 12   

3  En  igual  sentido  y  respecto  a  las  evidencias 4.18, 4.19, 8.11 y 8.12, records  13:50 y 18:21, registro 7600160001992201102176-1 (3) CD 12   

4  Record 23:47   

5 En el  mismo   sentido   y   respecto   de   las   evidencias   4.21   y  8.17,  record  27:07   

6  Record 28:29   

7  Record  1:00:04  registro  7600160001992011022176-1 (11) registro (12) 00:01:12,  CD 14   

8  ibídem, 00:39:22 a 00:39:59 CD 14.   

9  Ibídem 00:43:36 a 00:45:30   

10  Registro (12) 00:04:12 a 00:05:54   

11  Registro (16), record 07:11 CD 15,   

12  Record 26:08 ibídem   

13  Record 29:48 Ibídem   

14  Record 26:29 y 31:22 Ibídem   

15  Record 43:45 y 51:21   

16  Registro (17), record 9:10 CD 15   

17  Registro (18), record 4:40 CD 15   

18  Record 04:50   

19  Record 13:40, 17:58 y 21:53   

20  Record 28:15   

21  Registro (16), record 07:11 CD 15   

22  Folios 11-17.   

23  Folio 6-10.   

24  Record 05:18   

25  Record 08:14   

26  Record 14:58   

27  Record 19:03   

28  Record 23:48   

29  Record 6:58   

30  Ibídem, 00:39:22 a 00:39:59 CD 14   

31  Record   1:00:04,  parte  11,  CD  14:  «Con  su  testimonio  se  desvirtúa  y  hace  menos  probable la  comisión  del  delito  de  concusión  por parte de mi prohijada Beatriz Abella  Godoy,  por  las  siguientes  razones: fue la persona que, fue el primer abogado  ante  quien  acudió  el  señor Marcos Evangelista Martínez Muñoz y el por su  actividad,   estar   desarrollada   con   procesos  administrativos  que  es  su  especialidad,  lo  direcciona  y  lo  recomienda  ante el doctor Bolaños Lemus.  ¿Porque  hace menos probable la comisión del delito de concusión por parte de  mi  prohijada?  Porque desmiente la afirmación de que el doctor German Bolaños  Lemus  y  la  doctora  Beatriz Abella Godoy coordinaron y se pusieron de acuerdo  para hacer una indebida reclamación al Banco de Bogotá».   

32  Registro (12), records 4:12 y 43:36 CD 14     

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