AP176-2014(41231)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO   

Aprobado   acta   N°  017   

AP176-2014  

Bogotá,  D. C.,  veintiocho (28) de enero de dos mil catorce (2014).   

V    I   S   T   O  S   

La  Corte resuelve el recurso de reposición  interpuesto  en  contra  del  auto  mediante el cual se inadmitió la demanda de  revisión  allegada  por  el apoderado de HUGUES MANUEL  RODRÍGUEZ FUENTES.   

A N T E C E D E N T E S  

1. A través de fallo emitido el 16 de julio  de  2008, la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial  de  Valledupar  declaró  a  HUGUES  MANUEL RODRÍGUEZ  FUENTES  penalmente  responsable  por  los  delitos de  concierto  para delinquir agravado y falsedad material en documento público, al  confirmar la sentencia condenatoria dictada en su contra.   

2.  Contra  esta determinación RODRÍGUEZ  FUENTES, por medio de apoderado  constituido  para  el  efecto, interpuso acción de revisión que fue inadmitida  por  la Sala con auto de 13 de septiembre de 2013, toda vez que el demandante no  se  sujetó  a los postulados conceptuales que rigen la presentación del libelo  respectivo,  procediéndose conforme con el artículo 223 de la Ley 600 de 2000.   

3.  Una vez notificado este pronunciamiento,  fue  impugnado por el profesional del derecho en cuestión, quien insistió, por  vía  de la reposición, que la decisión condenatoria en contra de su prohijado  se  edificó  a  partir  de una sola circunstancia indiciaria, haber prestado su  oficina  a  su  amiga, la Juez Marilis Hinojosa, para que se entrevistara con el  comandante    paramilitar    alias    “Tolemaida”    y   así   “zanjar  los  graves  problemas  que la funcionaria tenía con la  organización  ilegal,  pues  se  le  tildaba  de  ser testaferro del comandante  guerrillero  de  las FARC, alias “Simón Trinidad”.   

De esta manera, reitera, la prueba nueva que  aportó  con  la  petición  de  rescisión  establece  que el sentenciado no es  responsable  del delito contra la seguridad pública por el que se le sancionó,  en  el  entendido que diversos integrantes de las autodefensas del bloque norte,  en  distintos  ordenes,  negaron  cualquier  vínculo  suyo  con  el grupo o que  hubiera  promovido su causa. Entonces, sostiene, “es  abiertamente  contrario  a  la  lógica y a las reglas de la experiencia que una  persona  condenada  por  concierto  para delinquir agravado, sea desconocida por  aquellas  personas  con  las  cuales  se  afirma  que  se  concertó. Tampoco se  compadece  con la lógica ni con los dictados de la experiencia, que quien se ha  concertado  para  delinquir denuncie las actividades delictivas del grupo armado  ilegal  con el cual se concertó, menoscabando los intereses del mismo y que, no  obstante  ello,  siga  perteneciendo  a esa estructura criminal”. Así,  critica,  de  nuevo,  las  conclusiones probatorias a las que  arribaron    los    juzgadores,    pues    haber    suministrado    RODRÍGUEZ   FUENTES  su  oficina  con  un  propósito  humanitario no puede significar, en su criterio, que se le conceda a  los  paramilitares  dignidad,  reconocimiento social, exaltación, mejora de sus  condiciones, legitimación o apoyo.   

Asume  que  el pábulo de las decisiones que  cuestiona  lo  constituyen  testimonios  de  oídas, por ende, las declaraciones  directas  de  los  integrantes  del  grupo  armado ilegal, de los parceleros del  predio  “El  Toco”  y  la  versión  de  RODRIGUEZ  FUENTES,  constituyen  elementos de convicción que de  haber  sido  conocidos  oportunamente,  dice,  hubiesen  conducido  a  un  fallo  absolutorio,  por lo que solicita revocar el auto inadmisorio y se de curso a la  acción.    

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.  El recurso de reposición que concita la  atención  de  la Sala, en lugar de plantear argumentos consistentes que develen  de  forma  palmaria  un  eventual  yerro  en la providencia cuestionada y que de  forma   imperiosa   conduzca  a  su  adición,  aclaración  o  revocatoria,  se  circunscribe  a reproducir la discrepancia genérica del accionante con el fallo  condenatorio  que  pretende  sea  revisado. Es decir, el demandante recaba en la  tesis  elucubrada en el libelo inadmitido, sin consideración a que las premisas  que   la  componen  se  evidenciaron  infundadas  por  no  compaginarse  con  la  teleología que orienta el instituto.   

En   otras  palabras,  se  insiste  en  la  presentación  de  una postura probatoria subjetiva a la manera de un alegato de  instancia,  obviándose  demostrar  la  trascendencia de las denominadas pruebas  nuevas  en  orden a infirmar la declaración de justicia contenida en los fallos  emitidos  dentro de la dinámica de un proceso como es debido, al sustentarse el  discurso propuesto en la llana discrepancia.   

2. Así, ha de recordarse que la promoción a  grupos   armados   al   margen   de   la   ley   por   parte   de   RODRÍGUEZ       FUENTES,  constitutiva  del tipo contemplado en el  artículo  340, inciso 2°, del Código Penal, no se dedujo del contexto aislado  que   puede  implicar  una  mera  reunión  cuya  celebración  aduce  coadyuvó  desinteresadamente,  sino  que  las circunstancias que la rodearon confluyeron a  vislumbrar  la  lesión a la seguridad pública, en los términos consignados en  los  fallos  de  instancia  y  de  casación.  Allí  se  hizo  referencia  a un  razonamiento  indiciario  que  condujo  a la declaratoria de responsabilidad, al  advertirse que prohijó el accionar de las autodefensas.   

Las providencias judiciales y, en particular,  la   sentencia,   responden   a   una   estructura   argumentativa   que  decide  definitivamente  una  situación  jurídica concreta, por ende, deben examinarse  en  forma  integral  respecto de las variables que las componen. En este asunto,  la  crítica  aislada de aspectos que se estudian de modo descontextualizado, al  amparo  de  pruebas  que  se  dicen nuevas pero intrascendentes para mostrar una  verdad  diversa  a  la  plasmada  en  los  fallos, es inane para dar cabida a la  acción.   

En esta sede, según se consignó en el auto  impugnado,  una postura parcializada y subjetiva resulta insuficiente para minar  la  cosa  juzgada,  ya  que  no basta que la prueba o el hecho que se invoca sea  novedoso  para  que  la  acción  tenga vocación de prosperar, sino que además  debe  contar  con  la  capacidad  de  generar  un cuestionamiento inmediato a la  declaración  judicial,  atributo  que  no  ostentan  los  elementos  de  juicio  aportados  en atención a que se limitan a edificar una posición insuficiente e  incompatible  para  configurar  la  causal  taxativa  que  se  evoca.  En  estas  condiciones, “ha de entenderse que lo pretendido es  continuar  un  debate estéril de hechos, pruebas y argumentos ya considerados y  definidos    procesalmente,    lo   cual   está   proscrito   del   objeto   de  revisión”.1   

3.  En  suma,  en  lugar  de  presentar  la  impugnación  un  marco  teórico  que  devele  algún  dislate  en la decisión  atacada,  de  cara al modo en que la Sala auscultó la postulación impetrada en  la  demanda,  replica las consideraciones consignadas en la misma sin reparar en  las reflexiones que llevaron a su inadmisión.   

En consecuencia, como el reclamo efectuado se  circunscribe  a  la  repetición  de  los  motivos  que  ya  fueron analizados y  despachados desfavorablemente por la Corte, este será denegado.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

NO  REPONER el auto  mediante  el  cual  se  inadmitió  la  demanda  de  revisión presentada por el  apoderado     de     HUGUES    MANUEL    RODRÍGUEZ  FUENTES.   

Contra  la  presente  decisión  no  procede  recurso alguno.   

Cópiese,      comuníquese      y  cúmplase.   

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                           EUGENIO                FERNÁNDEZ  CARLIER                        

GUSTAVO   ENRIQUE  MALO  FERNÁNDEZ                                      LUIS  GUILLERMO SALAZAR OTERO   

JOSÉ  FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA                                          PAULA      CADAVID     LONDOÑO                          Conjuez                                                                                            Conjuez   

DIEGO EUGENIO CORREDOR BELTRÁN                                 YESID REYES  ALVARADO   

                                            Conjuez                                                                                               Conjuez   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Sentencia de julio 4 de 2002, radicado 16.831.     

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