AP1591-2014(36046)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

AP 1591-2014  

Radicación No 36046  

(Aprobado Acta No 93)  

Bogotá  D.  C.,  dos (2) de abril de dos mil  catorce (2014).   

V I S T O S  

          Resuelve  la  Sala la petición de libertad elevada por la defensora  de    LUIS    FERNANDO   ALMARIO   ROJAS, ex Representante a la Cámara.   

ANTECEDENTES PROCESALES  

La  Corte,  luego  de  haber  escuchado  en  indagatoria  a  ALMARIO ROJAS,  le  impuso  medida de aseguramiento de detención preventiva, según providencia  del      30      de      julio      de      20121.   

Con   decisión   del   29   de  enero  de  20132  se ordenó el cierre de la investigación por haberse recaudado la  prueba  necesaria  para  calificar,  la  cual  fue  impugnada  por  el defensor,  resolviéndose  por  esta  Corporación no reponer la misma, con providencia del  11 de febrero de 2013.   

El 6 de marzo del año anterior se profirió  resolución  de  acusación contra el procesado como presunto responsable de los  delitos  de  concierto para delinquir agravado y constreñimiento al sufragante,  determinación  que  al  haber  sido  apelada,  fue  confirmada  el  20 de marzo  siguiente.   

FUNDAMENTO DE LA PETICIÓN  

          La  defensora,  luego de citar, erradamente por cierto, el texto del  numeral  quinto  del  artículo  365  del  C.P.P.,  y  de  recordar,  aquí  sí  acertadamente,  que los términos allí consignados se duplican para el presente  caso,  se  enfoca  en considerar que la no celebración de la audiencia pública  de juzgamiento, no es atribuible al sindicado o su defensor.   

Igualmente,  encuentra  que  la “fase  probatoria de la causa se ha desarrollado de manera normal  y  que  los  medios de convicción solicitados por la defensa y ordenados por la  honorable  corporación,  en  modo  alguno  revisten  complejidad”,  de  donde,  al  parecer,  infiere  que no se puede pregonar causa  justa   o   razonable   para   que   no   haya   concluido   la   citada   vista  pública.   

En apoyo de lo expresado cita precedentes de  esta Corporación y de la Corte Constitucional.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Como  ya se dijo la peticionaria cercenó el  contenido  de  la  norma  que  citaba  en  su  memorial  (el  numeral quinto del  artículo  365  del  C.P.P.),  especialmente el referido al inciso segundo, pues  allí lo reprodujo en los siguientes términos:   

“No habrá lugar a la libertad provisional  cuando  habiéndose fijado fecha para la celebración de la misma, no se hubiere  podido  realizar  por causa atribuible al sindicado o su defensor”.   

Recuerda  la  Corte que el texto integral de  tal aparte, señala:   

“No habrá lugar  a  la  libertad  provisional  cuando  la audiencia se  hubiere  iniciado,  y  ésta se encuentre suspendida por causa justa o razonable  o  cuando   habiéndose  fijado  fecha  para  la  celebración  de la misma, no se hubiere podido realizar por causa atribuible al  sindicado o su defensor.”   

Llama  la atención de esta Corporación que  el  texto  subrayado,  ocultado  por  la  defensa, corresponda precisamente a la  hipótesis  que  se  presenta en este asunto y que torna improcedente lo pedido,  como pasará a explicarse.   

Pero   además,   nota  la  Sala,  que  la  peticionaria  centró  su  discurso,  básicamente, en descartar que el término  que  ha  transcurrido  desde la ejecutoria de la resolución de acusación hasta  la  fecha  obedezca  a  causas  que  se  le  atribuyan  a ella o su representado  (afirmación  que  comparte la Corte) y cuando se refirió al tema relativo a la  causa  justa o razonable, lo ligó a que ello solo ha sido objeto de precedentes  judiciales,  sin  mencionar  expresamente  que  ha  sido  la  propia  ley la que  consagró la citada hipótesis.   

Pues  bien,  en el presente asunto, es claro  concluir  que,  de  conformidad con lo señalado en la norma ya referida y en el  artículo  15  transitorio  de  la  Ley  600  de 2000, el término previsto para  otorgar  la  libertad al procesado es de doce (12) meses, transcurridos desde la  ejecutoria  de  la  providencia  calificatoria  sin  que se hubiere celebrado la  audiencia pública.   

Siendo  ello  así,  y rememorando que en el  presente  asunto  dicho  lapso  empezó  a  correr desde el 20 de marzo de 2013,  resulta,  no  solo diáfano, sino también absolutamente objetivo, concluir que,  dentro  del  término  señalado  por  el  legislador,  la  audiencia no solo se  inició  (25  de  noviembre  de  2013),  sino  también ha proseguido con varias  sesiones  (27  de  noviembre  de  2013,  30  de  enero,  3,  4 y 5 de febrero de  2014).   

Así las cosas, se insiste, se cumple con el  primer  presupuesto del referido evento que consagra la norma citada para que no  proceda    la    libertad    provisional:    que   la   audiencia   se   hubiere  iniciado.   

Ahora, corresponde enseguida determinar si el  hecho  de  que  no  se  hubiere concluido, o hubiere tenido varias suspensiones,  obedece o no, a causa justa o razonable.   

Al  respecto,  debe  recordarse que la Corte  Constitucional ha precisado lo siguiente:   

Ahora   bien,   el   término  razonable,  proporcional  y  justo, debe ser valorado por las autoridades judiciales en cada  caso,  siguiendo  los  siguientes  parámetros:  la efectividad de la duración,  (amoldar  la  detención a sus objetivos), el tiempo actual de su detención, su  duración  en  relación  con su ofensa, los efectos de la conducta punible, los  efectos  materiales  y morales para con el sindicado, la conducta del inculpado,  las  dificultades de la instrucción, la forma como se ha tramitado, la conducta  de  las  autoridades  judiciales,  entre  otras” (C.  Constitucional   C   774   de   2001).             

De  otro  lado la doctrina de los organismos  internacionales  de  protección de los derechos humanos ha conceptuado que para  determinar  la  razonabilidad  de  un  plazo  dentro  de un proceso penal, deben  tenerse  en cuenta los siguientes criterios: a) la complejidad del asunto; b) la  actividad  procesal  del  interesado;  y  c)  la  conducta  de  las  autoridades  públicas   (Corte  Interamericana  de  Derechos  Humanos,  caso  Genie  Lacayo,  sentencia  de  enero 29 de 1997 y caso Suárez Rosero, sentencia de noviembre 12  de 1997).   

Pues bien, lo primero que debe relievarse es  que  resulta  evidente que el presente asunto reviste especial complejidad, dado  lo  voluminoso  del  expediente,  pues  consta  de  228  cuadernos de 300 folios  aproximadamente,  cada  uno  (18  del  proceso  y  206  de  anexos), aunado a la  gravedad  de  los  hechos  imputados  que  ya  ha  quedado  consignada  en otras  determinaciones  adoptadas,  así  como  al  hecho de que fue copiosa la prueba,  tanto   testimonial,   como   documental   que  fue  ordenada  en  la  audiencia  preparatoria (ver folios 121 a 157  y 163 a 177 del CO13).   

Por último, esta Corporación igualmente, de  forma  reciente,  se  ha  apoyado en similares consideraciones a las acabadas de  consignar  para negar la libertad provisional en otro asunto de única instancia  (CSJ   AP,  26  Ago  2013,  Rad.  34282).                           

Así las cosas, encuentra la Corte que existe  causa  justa  para  que  no  haya concluido la audiencia pública y que el plazo  transcurrido  es  razonable,  atendiendo las particularidades reseñadas, por lo  que  no  se  satisfacen  los  presupuestos  normativos  para otorgar la libertad  reclamada por la defensora a favor de su patrocinado.   

En  merito  de  lo expuesto, la Sala    de    Casación    Penal    de    la    Corte   Suprema   de  Justicia,   

R E S U E L V E  

1.-  NEGAR  la  libertad  provisional  solicitada  por  la  defensora del procesado LUIS    FERNANDO    ALMARIO   ROJAS,   de  conformidad con lo valorado en esta providencia.   

2.-  Contra  esta  decisión procede recurso de reposición.   

                     

                   NOTIFÍQUESE Y  CÚMPLASE   

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO   

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO           JOSÉ   LEONIDAS  BUSTOS               MARTÍNEZ      

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER                  MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ   

GUSTAVO  ENRIQUE  MALO FERNÁNDEZ                      EYDER PATIÑO CABRERA   

PATRICIA  SALAZAR  CUÉLLAR                                            LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

       

NUBIA  YOLANDA  NOVA  GARCÍA   

Secretaria  

    

1 Fls.  102   –   164   c.  o.  6.   

2 Fl.  132 y 133 c. o. 12.     

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