AP1515-2016(47162)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

FERNANDO   ALBERTO  CASTRO  CABALLERO    

Magistrado Ponente  

AP1515-2016  

Radicación N.47162  

Aprobado Acta No. 080  

Bogotá,  D.C.,  marzo dieciséis (16) de dos  mil dieciséis (2016).   

ASUNTO  

Se  pronuncia la Corte sobre la petición de  la  defensa  del  acusado  a  través  de la cual solicita cesar procedimiento a  favor de su representado, dado el desistimiento de la querella.   

ANTECEDENTES   FÁCTICOS   Y   PROCESALES   

Por razón de la denuncia penal formulada por  Diana  Patricia  Navarro  Barreto,  se  conoce  que  el 7 de febrero de 2011, el  médico  especialista  en  ginecología  y  obstetricia Juan Carlos Prada Rojas,  practicó   a  la  mencionada,  en  la  Clínica  La  Merced  de  la  ciudad  de  Bucaramanga,  una  liposucción en el tronco, empleando para ello la técnica de  lipólisis  láser,  procedimiento  que  le  causó  a la paciente quemaduras de  segundo  grado,  determinadas  por  el médico forense del Instituto Nacional de  Medicina  Legal  que  le  ameritaron  una  incapacidad  definitiva de 70 días y  secuelas  consistentes  en  deformidad física que afecta el cuerpo de carácter  permanente y perturbación psíquica definitiva.   

Por  lo  anteriores  hechos  el médico Juan  Carlos  Prada  Rojas  fue condenado como autor del delito de lesiones personales  culposas,  mediante  sentencia  del 5 de junio de 2015, proferida por el Juzgado  Séptimo  Penal  Municipal  de Conocimiento de la ciudad de Bucaramanga, la cual  fue   objeto   de   apelación  por  parte  de  la  defensa,  siendo  confirmada  integralmente  por  el  Tribunal  Superior  de  esa  ciudad  en fallo del 1º de  septiembre del año anterior.   

Contra la sentencia de segunda instancia, el  mismo  sujeto  procesal  interpuso recurso extraordinario de casación, habiendo  arribado el expediente a la Corte el pasado 20 de noviembre.   

Es   así   que   estando   pendiente   el  pronunciamiento  de  la Sala en torno a la admisión de la demanda de casación,  el  defensor  del  procesado  allegó  escrito  signado  por  la  víctima Diana  Patricia  Navarro  Barreto, fechado enero 26 de 2016, en el que ésta manifiesta  ante  el Notario 8º de Bucaramanga, que desiste de la acción penal promovida a  instancia  suya  contra  Juan  Carlos  Prada Rojas, por haber sido integralmente  reparada, solicitando la cesación de procedimiento.   

CONSIDERACIONES  

          El  delito por el que fue condenado Juan Carlos Prada Rojas es el de  lesiones  personales culposas, conducta que de acuerdo con el artículo 74 de la  Ley  906 de 2004, es de aquellas denominadas querellables, lo cual significa que  la  acción  penal  no  puede  iniciarse  sin  la  petición expresa del directo  afectado con el injusto.   

Del  mismo modo su continuidad depende de la  voluntad  de  la  víctima directa, pues si ésta manifiesta que no desea que el  Estado  persiga el delito, su decisión resulta vinculante, debiéndose culminar  el trámite penal con la consecuente cesación de procedimiento.   

Sobre  la  naturaleza  de  la  querella  ha  señalado la Corte:   

A  su  vez, la querella se ha concebido como  una  condición  o  presupuesto  indispensable para el  válido    ejercicio   de   la   acción  penal  y  consiste en una declaración  de  voluntad  ante  el aparato jurisdiccional del Estado, en orden a poner en su  conocimiento   la  noticia  críminis    y    ejercer   la   acción   penal   en  relación  con  aquellos  delitos que no pueden ser perseguibles de oficio.   

Ostenta    por    ello    un   eminente  carácter  potestativo y restrictivo, toda vez que se  trata   de   buscar  el  patrocinio  jurisdiccional  respecto  de  conductas    calificadas    de    delictivas   que   sólo  pueden ser perseguidas a instancia de parte, o lo que es igual,  eventuales   delitos  en  relación  con  los  cuales  sólo    se    activa   el   aparato   judicial   a  través de la acción penal  privada  para  el  inicio del procedimiento,  razón por la cual suele ser valorada  como   condición  de  punibilidad,  bajo  el  claro  entendido  que  sin  la  iniciativa  particular  contra un hecho constitutivo de  delito  que  requiere  querella  ninguna autoridad judicial puede ejercer el ius  puniendi.      (CSJ  SP,  2  feb.  2014,  rad.  39629)   

Para el presente asunto, emerge claro que la  acción  penal  contra Juan  Carlos   Prada   Rojas  se  inició   por   petición  expresa  de  Diana  Patricia  Navarro Barreto, persona  que   sufrió  de  manera  directa    el    daño    derivado   del  delito de lesiones personales culposas  por  el  que  fue  acusado  y  condenado en primera y  segunda  instancia,   por  manera que al ser ella  misma   quien  solicita  cesar  el  ejercicio  de  la  acción    penal,   lo  procedente,  en  principio,  sería    aceptar   su  solicitud,   ya  que  en  tales            circunstancias    el    Estado   carecería   de  legitimidad   para   perseguir   el   comportamiento  delictivo   que   se   le   atribuye   al   procesado  y,  por  tanto,  habría que  extinguir   la   acción  penal,      según  así  lo prevé  el  artículo  77 del Código de Procedimiento Penal.   

Sin  embargo, esa  misma         normatividad        establece   un   límite   para   hacer  la  manifestación  en tal  sentido,  de  conformidad  con  el  artículo    76   del   referido   estatuto,  que   señala:   

Desistimiento de la querella: En   cualquier   momento   de   la   actuación   y   antes    de   concluir   la   audiencia   preparatoria,  el  querellante  podrá manifestar verbalmente o por escrito su  deseo de no continuar con los procedimientos (…)   

          En  tal  medida,  la  petición para que se extinga la acción penal  por  desistimiento  de la querella resulta improcedente, toda vez que claramente  ya se superó la oportunidad para presentar el desistimiento.   

          Ahora  bien,  frente  a  la reparación integral del daño que es lo  que  motiva  a  la  querellante a desistir del ejercicio de la acción penal, la  Sala  en  anteriores  oportunidades  ha  concluido que en tratándose de delitos  querellables   la  reparación  del  perjuicio  es  constitutiva  de  causal  de  extinción  de  la  acción  penal,  pues para casos regulados por la Ley 906 de  2004, es posible aplicar el artículo 42 de la Ley 600 de 2000.   

Así lo concluyó la Corte, en CSJ SP, 13 Abr  2011, Rad 35946:   

Previamente  a resolver sobre la petición  elevada  de  manera  conjunta por los defensores de los procesados y la víctima  en  el  sentido  de que se extinga la acción penal por indemnización integral,  bien  está  recordar  que este instituto no aparece expresamente regulado en la  Ley  906  de  2004,  como  sí  obra  en  el artículo 42 de la Ley 600 de 2000,  circunstancia  ante  la  cual los profesionales del derecho deprecan someramente  su   aplicación   en   virtud   del   principio  de  favorabilidad  de  la  ley  penal.   

En efecto, en la Ley 906 de 2004 se aborda  la  figura  de  la  indemnización  integral  como constitutiva de una causal de  procedencia  del  denominado  principio  de  oportunidad,  según  aparece en el  numeral  1°  del  artículo  324,  modificado por el 2° de la Ley 1312 de 2009  (…)   

No obstante, al tenor del artículo 323 de  la  Ley  906,  modificado  por el 1° de la Ley 1312 de 2009, la aplicación del  principio  de  oportunidad  es  procedente  “hasta  antes  de  la audiencia de  juzgamiento”,  lo  cual implica que para el actual momento procesal, cuando ya  se ha proferido fallo de segunda instancia, resulta inviable.   

(…)  

La Corte encuentra atinada la petición de  los  defensores  de  acudir  al  principio de favorabilidad de la ley penal para  permitir esa posibilidad.   

En el caso de la especie, como ya se dijo,  de  lo  que  se trata es de establecer si resulta procedente acudir al instituto  de  la reparación integral consagrado en el artículo 42 de la Ley 600 de 2000,  como  causal  de  extinción de la acción penal, para momentos posteriores a la  audiencia  de  juzgamiento o de juicio oral cuando ya ha expirado la posibilidad  de  tramitarlo  por  la  vía  del  principio de oportunidad, esto último en la  medida en que se cumplan sus condicionamientos, según lo ya visto.   

(…)  

Para  la  Corte,  la  aplicación  de esta  figura  en  las  condiciones reseñadas, no sólo no pervierte la naturaleza del  sistema   acusatorio,   sino   que  político  criminalmente  se  ajusta  a  sus  necesidades y a la voluntad del legislador al implementarlo.   

Ello  se refleja porque resulta compatible  con  el  modelo  de  justicia  restaurativa inmerso en el sistema acusatorio, no  sólo  porque  en  el Libro VI se regula un programa en tal sentido, sino porque  tal  propósito  es  latente  en las siguientes disposiciones de la Ley 906, con  carácter de principio rector.   

A su turno, el citado artículo 42 de la Ley  600  de  2000  señala que la cesación de procedimiento no podrá proferirse en  otro  proceso  respecto  de  las  personas  en  cuyo  favor  se  haya  proferido  resolución  inhibitoria,  preclusión de la investigación o cesación por este  motivo,  dentro  de  los  cinco años anteriores y que no se trate de delitos de  hurto  calificado,  extorsión,  violación  a  los  derechos  morales de autor,  defraudación  a  los  derechos  patrimoniales  de  autor  y  violación  a  sus  mecanismos de protección.   

En  orden  a verificar tal exigencia la Sala  solicitó  la  información respectiva a la Fiscalía General de la Nación, que  con  oficio  FGN-SNAVU-2749  de  2  de  marzo  del  año  que  trascurre  de  la  Coordinación  de  Área  de  Antecedentes  y  Anotaciones  Judiciales JUD SSAVU  Bogotá,  indica  que  Juan  Carlos  Prada  Rojas  no  ha  sido  beneficiado con  cesación  de procedimiento o preclusión de la investigación como resultado de  la reparación del daño.   

En tal medida, observa la Corte que no existe  restricción  alguna para decretar la cesación de procedimiento por reparación  integral de los perjuicios a favor del acusado.     

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

          Primero:   Declarar   extinguida,   por  reparación  integral,  la  acción  penal  originada  en  el delito de lesiones  personales culposas atribuidas al acusado.   

SEGUNDO:   En  consecuencia,  cesar  el  procedimiento  seguido  en contra de Juan Carlos Prada  Rojas.   

TERCERO: Informar de  esta  decisión  a  la  Coordinación  de  Área  de  Antecedentes y Anotaciones  Judiciales  JUD  SSAVU  Bogotá, de la Fiscalía General de la Nación, para los  fines pertinentes.   

Contra esta providencia es viable el recurso  de reposición.   

Cópiese,   notifíquese,   cúmplase   y  devuélvase al Tribunal de origen,   

         

GUSTAVO MALO FERNÁNDEZ  

      JOSE     LUIS    BARCELÓ  CAMACHO   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO   ALBERTO   CASTRO   CABALLERO   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

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