AHP5533-2014(44658)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Magistrado  

AHP5533-2014  

Radicación Nº 44658  

Bogotá, D.C., dieciséis (16) de septiembre  de dos mil catorce (2014).   

I.   V   I   S   T  O  S   

De   conformidad   con   los  lineamientos  consagrados   en  el  artículo  7°  de  la  Ley  1095  de  2006,  el  Despacho  resuelve   el   recurso  de  apelación  interpuesto  contra  la  providencia  del  5 de septiembre de 2014,  proferida  por  un Magistrado del Tribunal Superior de Cúcuta, mediante la cual  negó  el  amparo  de habeas corpus promovido en representación de Gustavo Adolfo Quintero Calle.   

II. ANTECEDENTES PROCESALES  

De  la actuación que ha llegado al Despacho  se desprenden los siguientes:   

1.  En  cumplimiento  de la orden de captura  impartida  el  12  de abril de 2012 por un Juzgado Penal Municipal Ambulante con  función    de    control    de   garantías,   fue   aprehendido   Gustavo  Adolfo  Quintero  Calle  el  6 de  marzo de 2014.   

2. El 7 del mismo mes, en audiencia celebrada  en  la  ciudad  de  Cúcuta por el Juzgado Primero Penal Municipal Ambulante con  función  de  control  de  garantías,  fue legalizada la captura del mencionado  Quintero  Calle. El Fiscal 12  BACRIM  le  imputó  el  delito  de concierto para delinquir agravado, cargo que  aquel  no  aceptó.  Enseguida,  fue  afectado  con  medida  de aseguramiento de  detención preventiva intramural.   

3. Por el factor de competencia territorial,  la  carpeta  fue  remitida  desde Cúcuta al Centro de Servicios de los Juzgados  Penales de Santa Marta.   

Adicionalmente,  no  se  tiene  registro  o  evidencia  de  que  hasta la fecha se hubiera reclamado la libertad dentro de la  actuación.    

III.  FUNDAMENTOS   DE    LA   ACCIÓN     

El   accionante,   en  representación  de  Gustavo Adolfo Quintero Calle  sostiene,  en  esencia,  que su asistido ha estado privado de la libertad por el  delito  de  concierto  para delinquir desde el 6 de marzo del año en curso, sin  que  después  de  178 días se haya realizado audiencia alguna. Alega que dicha  situación  viola  los artículos 30 de la Constitución Política y 317-5 de la  Ley  906 de 2004, modificado por los artículos 30 y 61, respectivamente, de las  Leyes 1142 de 2007 y 1453 de 2011.   

IV. DECISIÓN IMPUGNADA  

El  Magistrado  del  Tribunal  Superior  de  Cúcuta  negó  el  amparo  solicitado,  tras  considerar  que como en este caso  existe  una  medida  de aseguramiento de detención, las solicitudes de libertad  deben  formularse ante el juez natural del proceso, quien habrá de pronunciarse  en  decisión susceptible de control mediante los recursos ordinarios, y no ante  el juez constitucional.   

Agregó que no se demostró que el accionante  hubiera  acudido o le hubieran negado la posibilidad de resolver la controversia  sobre  una  posible  libertad  por  vencimiento  de  términos  ante  el juez de  garantías.   

V. LA IMPUGNACIÓN  

El   apelante  alega  que  “el  fallo  es  inaceptable  para  mí” e  insiste  en  los  escasos argumentos formulados en el escrito que dio lugar a la  acción.  Luego  de  reseñar  in extenso  doctrina  constitucional  sobre  la procedencia del habeas corpus,  aduce  que  el  procesado  acudió  al  funcionario  competente para reclamar la  libertad  por  el  artículo  317-5  de la Ley 906 de 2004, pero ante la mora en  resolver   el   asunto  quedó  habilitada  la  vía  del  habeas  corpus.    

V. CONSIDERACIONES DEL DESPACHO  

1. Como garantía de la inviolabilidad de la  libertad  personal, la acción constitucional de habeas corpus está destinada a  los    eventos   en   los   que:   i)   la  persona  es  privada  de  la  libertad  con  violación  de  las  garantías       constitucionales       o      legales,      y      ii)  cuando  la privación de la libertad  se prolonga ilegalmente.   

También, según la sentencia C-260/99 de la  Corte        Constitucional,       procede  la  garantía  de  la libertad cuando se presenta alguno de  los siguientes eventos:   

“(1)  siempre  que  la vulneración de la  libertad  se  produzca  por  orden  arbitraria  de  autoridad  no  judicial; (2)  mientras  la  persona  se  encuentre  ilegalmente  privada  de  la  libertad por  vencimiento  de  los  términos  legales respectivos; (3) cuando, pese a existir  una  providencia  judicial  que  ampara la limitación del derecho a la libertad  personal,  la  solicitud  de  habeas  corpus  se formuló durante el período de  prolongación  ilegal  de la libertad, es decir, antes de proferida la decisión  judicial;  (4) si la providencia que ordena la detención es una auténtica vía  de hecho judicial.”   

La  jurisprudencia de esta Sala ha reiterado  que  cuando  existe  un proceso judicial en trámite la acción de habeas corpus  no  puede utilizarse con ninguna de las siguientes finalidades: i) sustituir los  procedimientos  judiciales  comunes  dentro  de  los cuales deben formularse las  peticiones  de libertad; ii) reemplazar los recursos ordinarios de reposición y  apelación  establecidos  como  mecanismos  legales  idóneos  para impugnar las  decisiones  que interfieren el derecho a la libertad personal; iii) desplazar al  funcionario  judicial  competente;  y iv) obtener una opinión diversa -a manera  de  instancia  adicional-  de  la  autoridad llamada a resolver lo atinente a la  libertad de las personas.   

Ello  es  así,  excepto cuando la decisión  judicial  que  interfiere en el derecho a la libertad personal pueda catalogarse  como  una  vía  de  hecho  o se vislumbre la prosperidad de alguna de las otras  causales  genéricas  que  hacen  viable la acción de tutela; hipótesis en las  cuales,  “aún cuando se encuentre en curso un proceso  judicial,  el  habeas  corpus  podrá  interponerse  en  garantía inmediata del  derecho   fundamental   a   la   libertad,  cuando  sea  razonable  advertir  el  advenimiento  de un mal mayor o de un perjuicio irremediable, en caso de esperar  la  respuesta  a  la  solicitud  de  libertad  elevada ante el mismo funcionario  judicial,  o si tal menoscabo puede sobrevenir de supeditarse la garantía de la  libertad   a   que   antes  se  resuelvan  los  recursos  ordinarios”  (CSJ  SP,  auto  de  habeas  corpus del 26 de junio de 2008, Rad.  30066).                     

Por  otra  parte, la Sala ha establecido que  aun  cuando  la acción de habeas corpus es un mecanismo residual y subsidiario,  procede  cuando  la  decisión  judicial  que  afecta  la libertad del individuo  configura  una  vía  de  hecho, según alguna de las siguientes hipótesis (CSJ  SP,   28   de   abril  de  2010,  Rad.  43044):    

“a.  Defecto  orgánico,  que se presenta  cuando  el  funcionario judicial que profirió la providencia impugnada, carece,  absolutamente, de competencia para ello”.   

“b. Defecto procedimental absoluto, que se  origina  cuando  el  juez  actuó  completamente  al  margen  del  procedimiento  establecido”.   

“c. Defecto fáctico, que surge cuando el  juez  carece  del apoyo probatorio que permita la aplicación del supuesto legal  en el que se sustenta la decisión”.   

“d.  Defecto  material o sustantivo, como  son   los   casos   en   que  se  decide  con  base  en  normas  inexistentes  o  inconstitucionales  (sentencia  T-522/01) o que presentan una evidente y grosera  contradicción entre los fundamentos y la decisión”.   

“f. Error inducido, que se presenta cuando  el  juez  o  tribunal  fue  víctima  de  un engaño por parte de terceros y ese  engaño   lo   condujo   a   la  toma  de  una  decisión  que  afecta  derechos  fundamentales”.   

“g. Decisión sin motivación, que implica  el  incumplimiento de los servidores judiciales de dar cuenta de los fundamentos  fácticos  y  jurídicos  de  sus decisiones en el entendido que precisamente en  esa motivación reposa la legitimidad de su órbita funcional”.   

“h.   Desconocimiento  del  precedente,  hipótesis  que  se  presenta,  por  ejemplo,  cuando  la  Corte  Constitucional  establece  el  alcance  de un derecho fundamental y el juez ordinario aplica una  ley  limitando  sustancialmente  dicho alcance. En estos casos la tutela procede  como   mecanismo   para   garantizar   la   eficacia   jurídica  del  contenido  constitucionalmente    vinculante    del   derecho   fundamental   vulnerado”.   

“i.    Violación   directa   de   la  Constitución,  en  detrimento de los derechos fundamentales de las partes en el  proceso,  situación  que concurre cuando el juez interpreta una norma en contra  del   Estatuto   Superior   o   se   abstiene   de   aplicar  la  excepción  de  inconstitucionalidad  en  aquellos  eventos  en que ha mediado solicitud expresa  dentro del proceso”   

2. Pues bien, el Despacho habrá de confirmar  la   providencia   impugnada,   toda   vez  que  no  evidencia  ninguna  de  las  circunstancias que hacen procedente el mecanismo excepcional.   

En  efecto,  de  los antecedentes procesales  reseñados  en precedencia se extrae que Gustavo Adolfo  Quintero  Calle fue privado de la libertad en virtud de  una  orden  de  captura  emitida  con  las formalidades legales por la autoridad  judicial  competente,  y  ahora  pesa  en  su contra una medida de aseguramiento  impartida  legalmente  por  un  juez con función de control de garantías, todo  ello  con  ocasión  de la investigación que sigue en su contra, y de otros, la  Fiscalía    12   BACRIM   por   el   delito   de   concierto   para   delinquir  agravado.   

Por  tanto,  es  dentro  de  la  actuación  procesal,  más  exactamente ante el juez con función de control de garantías,  ante   quien  debe  elevarse  la  solicitud  de  libertad  y  no  ante  el  juez  constitucional,  pues  a  través  del mecanismo del habeas corpus no es posible  suplantar las funciones ordinarias del juez natural.   

En  el  caso  presente  no  se  evidencia,  entonces,  que la privación de la libertad de Quintero  Calle  haya  configurado  una  vía  de hecho, pues la  decisión  que  la  sustentó  contiene  todos  los elementos que requiere dicha  medida,  menos  aún  se tiene una providencia judicial que de manera arbitraria  le haya negado al imputado la libertad solicitada.   

Tampoco,  pese  a  la  afirmación  del  impugnante  en  sentido  contrario,  existe  dentro  de  la  actuación procesal  constancia    de    que    el    imputado    Quintero  Calle o su representante hayan reclamado la libertad a  la  autoridad judicial competente por medio de los mecanismos ordinarios. Y aún  de  ser  cierto  que  lo  anterior  sí  ocurrió  y  que la mora en resolver la  petición  ha  sido  excesiva  tampoco  ello  habilita  por  sí  mismo  la vía  excepcional,  pues  existen mecanismos al alcance del imputado y su defensa para  insistir            y            obtener            el           pronunciamiento  deseado.         

Así  las cosas, asuntos como la aplicación  al  caso  del artículo 317-5 del Código de Procedimiento Penal o los términos  procesales  que deben regir la situación del imputado, son temas que habrán de  resolverse  en  las  instancias,  sin  que  al  juez  constitucional le sea dado  suplantar   los   mecanismos   ordinarios   o  arrogarse  funciones  que  no  le  competen.   

3. Como corolario de lo anterior, el Despacho  encuentra    que   no   es   procedente   el   amparo  constitucional   invocado,  motivo  por  el  cual  la  determinación apelada será confirmada en su integridad.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  el  suscrito  Magistrado  de la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA,   SALA  DE  CASACIÓN  PENAL,   administrando  justicia  en  nombre  de  la  República,  y  por  autoridad de la ley,   

R E S U E L V E  

CONFIRMAR   la  decisión  del  5  de  septiembre  de  2014,  a través de la cual fue negado el  amparo   de   habeas   corpus   solicitado   en  representación  del  ciudadano  Gustavo     Adolfo    Quintero    Calle.   

Contra  esta  decisión  no  procede ningún  recurso.   

Cópiese,  notifíquese  y  devuélvase  el  expediente al Tribunal de origen.   

Cúmplase.  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Magistrado  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *