AHP5038-2015(46724)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE     SUPREMA     DE   JUSTICIA   

SALA    DE   CASACIÓN  PENAL   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Magistrado  

AHP5038-2015  

Radicación No. 46724  

Bogotá, D.C., tres (3) de septiembre de dos  mil quince (2015).   

ASUNTO:  

Resuelve   el  Despacho  la  impugnación  presentada  por  el  apoderado  de  Geovany  Enrique  Ospino  López  contra  la  decisión  del  26  de  agosto  del  año  en  curso,  por  medio  de la cual un  Magistrado  de  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Montería declaró  improcedente     la     solicitud     de    hábeas  corpus invocada por el citado a través de apoderado,  quien  actualmente  se  encuentra  privado  de la libertad en el Establecimiento  Penitenciario  y  Carcelario  de  Las  Mercedes  de  dicha ciudad, en razón del  proceso  que se le adelanta por el delito de concierto para delinquir agravado y  con  ocasión de la medida de aseguramiento de detención preventiva impuesta en  el  Juzgado  Segundo  Penal  Municipal  con  Funciones  de Control de Garantías  Ambulante  del  mismo  lugar,  dentro del radicado No. 23001 60 99028 2012 00030  00.   

LA   PETICIÓN:  

El  apoderado  de  Geovany  Enrique  Ospino  López  inicialmente  sostiene  que  el  12 de junio de 2014 se llevó a cabo la  formulación  de  acusación  y  luego de más de 438 días no se ha iniciado el  juicio oral.   

Añade  que en razón de lo anterior, el 24  de  julio de 2015, ante el Juez Primero Penal Municipal con Funciones de Control  de  Garantías  de  Montería, solicitó audiencia preliminar por vencimiento de  términos  con  fundamento en lo previsto en el numeral 5º del artículo 317 de  la  Ley  906  de  2004,  pero  la  misma  no  se  programó  dentro del término  legal.   

Al  respecto  aduce  que dicha audiencia se  fijó  para  el 12 de agosto de 2015, es decir que no se tuvo en cuenta el plazo  de  3  días  de  que trata el artículo 160 de la Ley 906 de 2004 para llevar a  cabo tal diligencia.   

Adicionalmente,  indica  que  la  Fiscalía  pidió  el aplazamiento de la referida audiencia y, en consecuencia, se señaló  para  el  1  de  septiembre  de 2015, sin que nuevamente se tuviera en cuenta el  término contemplado en el artículo 160 de la Ley 906 de 2004.   

Así   las   cosas,   considera   que  el  procedimiento  adelantado ha resultado ineficaz para obtener el restablecimiento  de  la  libertad  de  su  representado  y,  por  tanto,  formula  la  acción de  hábeas corpus.   

DECISIÓN      DE    PRIMERA   INSTANCIA:   

El Magistrado a quien correspondió conocer  del  asunto, después de agotar el procedimiento establecido en el artículo 5°  de  la  Ley 1095 de 2006, señaló que si bien se programó audiencia preliminar  por  vencimiento  de  términos y ésta no se llevó a cabo para la fecha en que  se  fijó,  es  decir,  el  12 de agosto de 2015, el aplazamiento de la misma se  debió   a   la   petición   que  hiciera  la  Fiscalía,  precisando  que  tal  postergación se hizo con la anuencia de la defensa.   

Por tal razón, consideró que la discusión  no  se debía dar al interior de la acción de hábeas  corpus,  sino  ante  el respectivo juez de control de  garantías,  como  quiera  que  nuevamente  se  había  programado  la  referida  audiencia para el 1 de septiembre de 2015.   

En  consecuencia, negó por improcedente la  acción      de     hábeas     corpus.   

LA   IMPUGNACIÓN:  

El  apoderado  de  Geovany  Enrique  Ospino  López  señala que a pesar de que el Juez Primero Penal Municipal con Funciones  de  Control  de  Garantías  de  Montería fijó en dos oportunidades fecha para  llevar  a cabo audiencia preliminar por vencimiento de términos, esto es, el 12  de  agosto y el 1 de septiembre de 2015, lo hizo sin tener en cuenta el término  previsto en el artículo 160 de la Ley 906 de 2004.   

Así que una vez cita criterio de autoridad  (CSJ  AHP,  30  ago. 2012, rad. 39804), solicita revocar la decisión de primera  instancia y, en consecuencia, se conceda el amparo invocado.   

CONSIDERACIONES   DEL    DESPACHO:   

I.  Competencia:  

El  suscrito  Magistrado es competente para  conocer   en   segunda  instancia  de  la  impugnación  interpuesta  contra  la  providencia  del 26 de agosto de 2015, mediante la cual un Magistrado de la Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Montería negó la solicitud de hábeas   corpus   formulada   por   el  apoderado     de     Geovany     Enrique    Ospino  López,  según  lo  preceptúa  el  numeral  2º del  artículo 7º de la Ley 1095 de 2006.   

II.       Naturaleza,   alcance    y    procedencia    de    la   acción   de   hábeas             corpus:   

1.    La  jurisprudencia  de  la  Corte  Constitucional  ha  señalado  que  en  la  Carta  Política   la   institución   del   hábeas  corpus  es  un  derecho  fundamental (art. 30) de aplicación  inmediata            (art.            85)1,    no    susceptible    de  limitación  durante  los estados de excepción, de manera que al interpretar su  alcance  se  lo  debe  hacer  de  acuerdo con los tratados internacionales sobre  derechos  humanos ratificados por Colombia (art. 93)2,  el cual a su vez debe estar  regulado   a   través   de   una   ley   estatutaria   (art.   152)3.   

Además,  ha  dicho  que  el  hábeas   corpus  es  un  mecanismo  de  protección  de  la  libertad  personal y que por medio de él se trata de hacer  efectivo  el  derecho  a  la  libertad  individual,  de  modo que constituye una  garantía                  procesal4.   

2.  También  cabe   anotar  que  el  hábeas  corpus  es  una  institución  que  tiene  un doble carácter, es decir, se  erige  como un derecho fundamental y, a su vez, como una acción constitucional,  conforme  se desprende de los artículos 30 de la Norma Superior y 1º de la Ley  1095 de 2006.   

3.   Ahora  bien,  el  hábeas  corpus  tutela  la libertad personal cuando alguien es privado de ella con violación de  las    garantías    constitucionales   o   legales,   o   ésta   se   prolonga  ilegalmente.   

Cabe  agregar  que  al  respecto  la  Corte  Constitucional ha precisado:   

…la  garantía  de  la  libertad personal  puede  ejercerse  mediante  la  acción  de  hábeas  corpus  en  alguno  de los  siguientes  eventos:  (1) siempre que la vulneración de la libertad se produzca  por  orden  arbitraria  de  autoridad  no  judicial;  (2) mientras la persona se  encuentre  ilegalmente  privada  de la libertad por vencimiento de los términos  legales  respectivos;  (3)  cuando,  pese a existir una providencia judicial que  ampara  la  limitación  del  derecho  a  la  libertad personal, la solicitud de  hábeas  corpus  se  formuló  durante el período de prolongación ilegal de la  libertad,  es  decir,  antes  de  proferida  la  decisión judicial y; (4) si la  providencia   que   ordena  la  detención  es  una  auténtica  vía  de  hecho  judicial. (SCC T-260 de 1999)   

4. De otra parte,  la  Corte  Constitucional,  en  la  sentencia  C-187  de  2006, mediante la cual  examinó  la  ley  estatutaria  reglamentaria  de  la  acción  de  hábeas   corpus,   indicó  que  éste  mecanismo se instituyó,   

…no  solo  en  defensa  del  derecho a la libertad personal, sino que permite controlar además  el  respeto  a  la  vida  e  integridad  de  las  personas, así como impedir su  desaparición  forzada,  su tortura y otros tratos o penas crueles, con lo cual,  ha  de  considerarse  que  cumple  una  finalidad  de protección integral de la  persona privada de la libertad.   

Y sobre el carácter de la referida acción  pública se ha expresado:   

…no   es   un   mecanismo  alternativo,  supletorio  o  sustitutivo para debatir los extremos que son propios al trámite  de  los procesos en que se investigan y juzgan conductas punibles, sino que, por  el  contrario, se trata de una acción excepcional de protección de la libertad  y  de  los  eventuales derechos fundamentales que por conducto de su afectación  puedan  llegar  a  vulnerarse,  como la vida, la integridad personal y el no ser  sometido   a  desaparecimiento,  o  a  tratos  crueles  y  torturas,  según  lo  determinó  la  Corte  Constitucional  en  el  ya citado fallo de control previo  C-187             de             2006…5   

En  otros  términos,  la procedencia de la  acción  de  hábeas corpus  se  encuentra  sujeta a que el afectado con la privación ilegal de la libertad,  o  con su prolongación ilícita, haya acudido primero a los medios previstos en  el  ordenamiento  legal dentro del proceso que se le adelanta, pues lo contrario  conduce  a  una  injerencia  indebida  en  las  facultades  que  son propias del  funcionario judicial que conoce de la actuación respectiva.   

Por  tanto,  cuando  existe  un  proceso  o  actuación  judicial  en  trámite,  no  puede  utilizarse  con  ninguna  de las  siguientes  finalidades:  (i)  sustituir  los  procedimientos judiciales comunes  dentro  de  los  cuales  deben  formularse  las  peticiones  de  libertad;  (ii)  reemplazar  los  recursos  ordinarios  de  reposición y apelación establecidos  como  mecanismos  legales  idóneos para impugnar las decisiones que interfieran  el  derecho  a  la  libertad  personal;  (iii) desplazar al funcionario judicial  competente;    y    (iv)    obtener    una    opinión    diversa   —a     manera     de     instancia  adicional—   de   la  autoridad  llamada  a resolver lo atinente a la libertad de la persona (CSJ AHP,  26 jun. 2008, rad. No. 30066).   

III.       El    caso   bajo   examen:   

De   acuerdo   con  las  precisiones  que  anteceden,    se   observa   que   el   amparo   solicitado   por   Geovany   Enrique   Ospino   López   a  través  de  su  apoderado  resulta   improcedente,   motivo   por  el  cual  se  confirmará la decisión impugnada, por las siguientes razones:   

1.  Según  lo  señala  el  a  quo  y  lo  revela  la  actuación, el accionante en la actualidad  se  encuentra  legalmente  privado de la libertad con fundamento en la medida de  aseguramiento  de  detención preventiva impuesta el 16 de octubre de 2013 en el  Juzgado   Segundo  Penal  Municipal  con  Funciones  de  Control  de  Garantías  Ambulante   de   Montería   por   el   delito   de   concierto  para  delinquir  agravado.   

2.  Si  bien  le  asiste  la  razón  al  impugnante cuando afirma que la audiencia preliminar por  vencimiento  de  términos  se fijó en dos oportunidades sin tener en cuenta el  plazo  previsto  en  el artículo 160 de la Ley 906 de 2004, es preciso reseñar  que  en  modo  alguno hay constancia de que se haya controvertido al interior de  la actuación esa situación.   

3.  Al margen  de  lo  anterior,  se tiene que si bien la audiencia fijada para el 12 de agosto  de  2015  se aplazó por solicitud de la Fiscalía, por igual se observa que tal  petición  fue claramente justificada, en tanto que la delegada asignada para el  caso  informó  oportunamente que tenía que atender otra diligencia la víspera  a dicha fecha en la ciudad de Medellín.   

Adicionalmente,  no  debe perderse de vista  que  la  solicitud  de aplazamiento se cursó con el beneplácito de la defensa,  como  también lo puso de presente la delegada de la Fiscalía y el Juez   Primero   Penal   Municipal  con  Funciones  de  Control  de  Garantías  Ambulante  de Montería, de manera que con  el  apoderado  del  procesado  se  acordó  que  se  llevaría  a  cabo  el 1 de  septiembre  de  2015, sin que éste expresara reparo alguno en ese momento sobre  el particular.   

4. De otra parte,  obra   constancia   de   que  1  de  septiembre  de  2015,  en  el  Juzgado  Primero  Penal  Municipal  con  Funciones  de  Control  de  Garantías  Ambulante de Montería, el defensor de Geovany Enrique Ospino López  manifestó  que retiraba la petición de audiencia preliminar por vencimiento de  términos.   

Así  las cosas, es evidente que lo anotado  en  precedencia pone de manifiesto que el accionante unilateralmente renunció a  su pretensión.   

5.  Ahora, si  bien   en   respaldo   de   la   procedencia   de  la  acción  de  hábeas  corpus  el  impugnante  trae  a  colación  criterio  de  autoridad  (CSJ AHP, 30 ago. 2012, rad. 39804), resulta  oportuno  precisar  que  el  mismo  no  recoge  un supuesto de hecho como el que  concita  la  atención,  pues si bien allí como aquí se fijaron las audiencias  preliminares  por  vencimiento  de  términos  sin  tener  en  cuenta  el  plazo  consagrado  en  el  artículo  160  de  la  Ley 906 de 2004, en aquel asunto las  fechas  se  asignaron  unilateralmente,  la  Fiscalía simplemente no asistió y  definitivamente  no  se  realizó la diligencia; mientras que en el asunto de la  especie  el  aplazamiento fue justificado por la Fiscalía, la defensa estuvo de  acuerdo  en  el  mismo,  pero  además, la diligencia en efecto se llevó a cabo  dentro    de    la    cual   el   abogado   del   procesado   renunció   a   su  pretensión.   

En  esa medida, mientras que en el caso que  se  trajo  a  colación por el impugnante definitivamente se negó el derecho al  acceso  a  la  justicia,  en el sub judice   se   hizo   efectivo   tal   derecho,   conforme   se  viene  de  exponer.   

6. Al margen de lo  anotado,  no  sobra  mencionar  que  las constancias revelan que por causa de la  defensa  se aplazaron o suspendieron en por lo menos seis oportunidades, bien la  audiencia  de  formulación  de acusación o la audiencia preparatoria, respecto  de lo cual guarda conveniente silencio el accionante.   

7.   En   conclusión,   el  Despacho  encuentra  que  no  es procedente el amparo constitucional  invocado     por     Geovany     Enrique    Ospino  López,  puesto  que éste se encuentra privado de la  libertad   legalmente  en  razón  de  medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva  en  establecimiento carcelario proferida en su contra por un juez de  control de garantías.   

En  mérito  de  lo  expuesto, el suscrito  Magistrado   de   la   Sala   de   Casación   Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,   

RESUELVE:  

1.      CONFIRMAR  la providencia impugnada, por medio de  la  cual  un  Magistrado  de  la  Sala  Penal del Tribunal Superior de Montería  declaró    improcedente    la    acción    constitucional    de   hábeas   corpus  incoada  por  Geovany  Enrique Ospino López.   

2.  DISPONER  la devolución del expediente al Tribunal de origen.   

Notifíquese y cúmplase,  

FERNANDO   ALBERTO   CASTRO   CABALLERO   

Magistrado  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria     

1  SCC   C-620 de 2001.   

2  SCC   C-  496 de 1994.   

3  SCC   C-301  de  1993  y  C-620  de 2001.   

4  SCC   C-557 de 1992.   

5 CSJ  STP,   13   mar.  2007, rad.  27069.     

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