AHP3474-2015(46219)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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República            de   Colombia   

Corte    Suprema  de   Justicia   

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

FERNANDO  ALBERTO  CASTRO  CABALLERO   

AHP3474-2015  

Radicación No. 46219  

Bogotá, D. C., diecinueve (19) de junio de  dos mil quince (2015).   

VISTOS  

Resuelve   el  Despacho  la  impugnación  presentada  por  la ciudadana Rosario Fontalvo Saumeth contra la decisión del 2  de  junio  pasado,  por  medio  de  la  cual  un Magistrado de la Sala Penal del  Tribunal  Superior de Santa Marta negó el amparo de hábeas corpus que en favor  de Miguel ángel Sosa Madrid elevó la citada ciudadana.   

FUNDAMENTOS     DE     LA     ACCIÓN  CONSTITUCIONAL    

         Se  indica  en  el  escrito  presentado  por  la  señora  Fontalvo  Saumeth,  quien  señala  ser  la  compañera  permanente  de Miguel Ángel Sosa  Madrid,  que  éste  fue  capturado  el  10  de febrero de 2015 en el sector del  Rodadero  de  la  ciudad  de Santa Marta en cumplimiento de una orden de captura  que  pesaba  en  su  contra y que fue expedida por el Juzgado 11 Penal Municipal  con  Funciones  de  Control  de  Garantías  por  el presunto delito de lesiones  personales, en hechos ocurridos el 14 de junio de 2013.   

         Precisa  la  accionante  que  la  captura  fue  legalizada  ante el  Juzgado  Primero  Penal  Municipal  con  Función  de  Control  de Garantías en  audiencia  llevada  a  cabo  el  11  de  febrero  de  2015  en la que además de  formularle  imputación  como  posible  autor  del delito de homicidio simple en  grado  de  tentativa,  se  le  impuso  medida  de  aseguramiento privativa de la  libertad en centro de reclusión.   

         En  criterio  de  la  accionante, se ha prolongado injustificada la  privación  de  la  libertad  del  acusado,  habida  cuenta  que  se ha superado  ampliamente  el  término  con  el que cuenta la Fiscalía General de la Nación  para  formular  acusación  o  solicitar  la  preclusión,  motivo por el que su  defensor  requirió la celebración de audiencia preliminar para  solicitar  la  libertad  por  vencimiento  de términos, la cual no se pudo realizar por la  inasistencia del fiscal del caso.   

   

         La  pretensión  de  quien  acude  a  la  acción  de  habeas   Corpus  es  que  se  ordene  la  libertad inmediata de Miguel Ángel Sosa Madrid.   

ANTECEDENTES  PROCESALES  RELEVANTES    

         Admitida    la    acción   de   habeas  corpus en auto de 1º de junio de 2015, el Magistrado  de  la  Sala  Penal del Tribunal Superior de Santa Marta ordenó la vinculación  del  Juzgado  1º Penal Municipal de Santa Marta, Juzgado 6º Penal Municipal de  la  misma  ciudad,  Centro de Servicios Judiciales de dicha localidad, Fiscalía  364  de  la  Unidad de Vida, Fiscalía 7ª Seccional de Santa Marta y del INPEC,  quienes  informaron  la  situación  actual  del  procesado,  confirmando que se  encuentra  privado  de la libertad bajo medida de aseguramiento intracarcelaria.   

LA PROVIDENCIA RECURRIDA  

         La  decisión  fue  adoptada  el  2  de  junio  pasado en la que se  indicó  que teniendo en cuenta que Miguel Ángel Sosa Madrid está cobijado con  medida  de  aseguramiento  de detención preventiva, las solicitudes de libertad  deben elevarse al interior del trámite penal.   

Llamó  la  atención  acerca  de  cómo el  defensor  del  procesado  no ha elevado petición de libertad por vencimiento de  términos,  sino  de revocatoria de medida de aseguramiento, la cual supone unos  presupuestos  diferentes  a  la presunta prolongación ilícita de la privación  de  la  libertad.  Es  decir,  sostuvo el Tribunal, el juez del proceso no se ha  pronunciado  sobre  la posibilidad de que el imputado pueda recobrar la libertad  por  vencimiento  de  términos,  por  manera  que el juez constitucional al que  compete    resolver    la    petición   de   habeas  corpus, no está llamado a suplantarlo.   

         En  ese  orden,  el  funcionario  de  primera  instancia  resolvió  declarar improcedente el amparo solicitado.   

LA IMPUGNACIÓN  

         En  su  escrito impugnatorio la accionante se dedica a discutir los  hechos  por  los  cuales  se impuso medida de aseguramiento a Miguel Ángel Sosa  Madrid,  asegurando  que fue la supuesta agredida quien atacó con un cuchillo a  éste,  señalando que es inocente del delito que se le atribuye, además que en  ningún  momento se puso en riesgo la vida de la ofendida como para concluir que  se trató de una tentativa de homicidio.   

         Añade   que   la   medida   de   aseguramiento   impuesta  resulta  innecesaria,  pues  en  manera alguna se puede afirmar que el acusado constituya  un  peligro  para  la  comunidad o que carezca de arraigo social; tampoco que se  trate  de  un  caso  de  violencia  de  género como en su momento lo sostuvo la  fiscalía.   

         Cita  una  serie  de normas de la Constitución Política de la Ley  Estatutaria  de  la  Administración  de  Justicia  y de los Códigos Penal y de  Procedimiento  Penal,  las  cuales  aluden  al  derecho  a la libertad personal.   

         Sostiene  que  el  Tribunal  incurrió  en  una  vía  de hecho por  violación  directa  de  la  norma  sustancial por exclusión evidente de varios  preceptos  del  ordenamiento  superior,  al desconocer el amparo de habeas   corpus  por  haber  dejado  de  analizar  los hechos que sustentan la prolongación ilegal de la libertad, en la  medida  en  que «se dedicó a conceptualizar sobre la  acción  propiamente  dicha  y  su  procedencia, lo cual no era objeto y tema de  acción y derecho».   

         La  apelante considera equivocados los planteamientos del Tribunal,  puesto  que  la  acción  de habeas corpus  es  autónoma,  no subordinada al proceso penal ni a ninguna otra  acción ordinaria.   

         Concluye   que  Miguel  Angel  Sosa  Madrid  se  encuentra  privado  ilegalmente  de  su  libertad  y  dicha  privación  se  ha prolongado de manera  ilícita.   

CONSIDERACIONES  

Competencia  

El  suscrito  Magistrado es competente para  conocer   en   segunda  instancia  de  la  impugnación  interpuesta  contra  la  providencia  del  2  de junio de 2015, mediante la cual un Magistrado de la Sala  Penal  del  Tribunal  Superior de Santa Marta negó la solicitud de hábeas  corpus  formulada  por  Rosario  Fontalvo   Saumeth   quien   obra  en  representación  de  Miguel  Ángel  Sosa  Madrid,    según   lo  preceptúa el numeral 2º del artículo 7º de la Ley 1095 de 2006.   

Este   Despacho   recuerda  la  reiterada  jurisprudencia  de  la  Corte  Constitucional  mediante  la cual se ha puesto de  presente  que  en  el ordenamiento constitucional colombiano la institución del  hábeas  corpus  es (i) un  derecho  constitucional  fundamental  (art. 30 de la Const. Pol.) de aplicación  inmediata  (art.  85, ibídem) no susceptible de limitación durante los estados  de   excepción  que  se  debe  interpretar  de  conformidad  con  los  tratados  internacionales  sobre  derechos humanos ratificados por Colombia (art. 93 de la  Const.  Pol.),  que  su regulación debe ser objeto de una ley estatutaria (art.  152-a,  ibídem),  que  también es (ii) un mecanismo procesal de protección de  la  libertad  personal,  por  cuanto  el  hábeas corpus es una acción pública  constitucional  y que por medio de ella se trata de hacer efectivo el derecho de  libertad   individual   y   por   tanto,   se   constituye   en   una  garantía  procesal  (C.C, SC, 15 oct.  1992, rad. 557).   

Es  así  que  el  hábeas corpus tutela la  libertad  personal  cuando  alguien es privado de ella (1) con violación de las  garantías  constitucionales  o  legales  o  (2)  ésta se prolonga ilegalmente.   

Téngase  en cuenta que la Constitución de  1991  en  un  claro  avance  en  relación  con  la  Carta  Política  anterior,  estableció  en  su artículo 28 una reserva legal y judicial para la privación  de  la  libertad,  tomando  en cuenta que la libertad personal es presupuesto de  todas  las  demás  libertades y derechos. Por ello el constituyente quiso darle  una  especial  protección  ante  las  actuaciones  ilegales de las autoridades,  mucho más expedita que la de los demás derechos fundamentales.   

En  consecuencia,  la  posibilidad  de  la  violación  de  las garantías constitucionales y legales en materia del derecho  a  la libertad no se refiere exclusivamente al momento de la captura, pues ellas  pueden  vulnerarse en cualquier momento en que dure la privación de la libertad  y dar por tanto lugar a la invocación del hábeas corpus.   

Para  el presente caso, la hipótesis sobre  la  que se fundamenta la petición de hábeas corpus, tiene que ver tanto con la  privación  ilegal  de  la  libertad, como con su indebida prolongación ante el  vencimiento de los términos que da lugar a la causal liberatoria.   

Lo  primero que advierte la Corte es que la  accionante  quien  obra  en representación de Miguel Angel Sosa Madrid acude al  mecanismo  del  hábeas  corpus  sin  agotar los medios que le ofrece el proceso  para  solicitar  la  libertad  provisional,  pues  por  encontrarse  el imputado  cobijado  con  una  medida  de  aseguramiento,  su  defensa está en el deber de  acudir  ante  el  Juez de garantías para demostrar que en su caso los términos  se  encuentran  vencidos,  al  mismo  tiempo  que interponer los recursos que le  ofrece  la ley para oponerse a la decisión que adopte el funcionario en caso de  que le resulte desfavorable.   

Lo  mismo  ha  de  decirse  respecto de los  motivos  que  se  aducen  como  posible  privación  ilegal de la libertad y que  están  encaminados  a  poner  en  entre  dicho  la  legitimidad de la medida de  aseguramiento  que  se  le  impuso,  puesto  que los mismos se relacionan con la  falta  de  veracidad  de  los  hechos  narrados por la denunciante y la falta de  acreditación  de  aquellos  que  soportaron la formulación de imputación y la  imposición  de  detención  preventiva, discusión que obviamente debe darse al  interior  del  juicio  en  el que la fiscalía tendrá la carga de desvirtuar la  presunción  de  inocencia,  y  no como lo pretende la accionante, trasladar ese  debate    de    fondo    al   trámite   de   habeas  corpus  para  que  el  juez  constitucional decida un  asunto  que  le  compete exclusivamente al juez penal luego de agotar un proceso  que  está  diseñado para garantizar los derechos de las partes involucradas en  el conflicto generado por la presunta comisión de un delito.   

Ya  la  Corte  ha venido indicando en forma  reiterada  que la acción de habeas corpus no desplaza el proceso penal ordinario. Veamos:   

Por  tanto,  cuando  existe  un  proceso  o  actuación  judicial  en  trámite,  no  puede  utilizarse  con  ninguna  de las  siguientes  finalidades:  (i)  sustituir  los  procedimientos judiciales comunes  dentro  de  los  cuales  deben  formularse  las  peticiones  de  libertad;  (ii)  reemplazar  los  recursos  ordinarios  de  reposición y apelación establecidos  como  mecanismos  legales  idóneos para impugnar las decisiones que interfieran  el  derecho  a  la  libertad  personal;  (iii) desplazar al funcionario judicial  competente;    y    (iv)    obtener    una    opinión    diversa   —a     manera     de     instancia  adicional—   de   la  autoridad   llamada  a  resolver  lo  atinente  a  la  libertad  de  la  persona  (CSJ  AHP,  26 jun. 2008, rad. No. 30066 reiterada en  CSJ AHP; 3 jun. 2015, rad.46113).   

En este orden de ideas, emerge claro que los  asuntos  con  los que la accionante muestra inconformidad deben postularse en el  proceso  penal  y resolverse por el juez natural, por manera que las razones por  las  cuales  la  primera  instancia  negó  el  amparo  constitucional, resultan  acertadas  de  modo  que  se  confirmará  la  decisión  de  2 de junio pasado.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  el Suscrito  Magistrado de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

1.          CONFIRMAR  la  providencia  impugnada,  por medio de la cual un Magistrado de la Sala Penal del  Tribunal   Superior   de   Santa   Marta   declaró   improcedente   la  acción  constitucional    de    hábeas   corpus incoada a favor de Miguel Angel Sosa Madrid.   

2.          DISPONER  la  devolución del expediente al Tribunal Superior de Santa Marta.   

Notifíquese y cúmplase  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Magistrado  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

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