44190(05-08-14)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Eyder Patiño Cabrera  

Magistrado Ponente  

AP4531-2014  

Radicación N° 44.190  

(Aprobado Acta N° 254)  

Bogotá, D.C., cinco (5) de agosto de dos mil  catorce (2014).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La Sala se pronuncia sobre la definición de  competencia  propuesta por la Sala Penal del Tribunal Superior de Antioquia para  conocer  el  recurso  de  apelación propuesto por la Fiscalía 2ª Seccional de  Guarne  y el apoderado de la víctima, frente a la sentencia absolutoria emitida  a  favor  de Diego Luis, Alejandro Aníbal     y     Hernán    Darío    Ochoa  Sánchez por parte del Juzgado 3º Penal del Circuito  con funciones de conocimiento de Rionegro.   

ANTECEDENTES  

1.  Del  expediente  se extrae que, el 9 de  julio  de 2012, hacia las 11 p.m., en el centro de Acopio de la vereda La Mejía  del  municipio  de  Guarne,  a Raúl de Jesús Holguín Gallego le propinaron 17  puñaladas  en  el  tórax  y abdomen, causándole heridas que pusieron en grave  peligro su vida.   

2.  El  16  de  octubre de 20121  se llevó a  cabo  ante  el  Juzgado  2º  Promiscuo  Municipal  con  funciones de control de  garantías  se  esa ciudad, audiencia de legalización de captura y formulación  imputación   en  contra  de  Diego  Luis,  Alejandro  Aníbal  y  Hernán Darío  Ochoa  Sánchez.  Asimismo,  se  les impuso medida de  aseguramiento consistente en detención preventiva.   

3.  El  14 de diciembre de 20122 la Fiscalía  2ª  Seccional  de  Guarne  presentó  escrito  de  acusación  en contra de los  procesados   y   el   18   de   febrero   de   20133  se  adelantó vista pública  de  formulación  ante  el  Juzgado  3º  Penal  del  Circuito  con funciones de  conocimiento de Rionegro.   

4.  El  18 de diciembre de 20134  el referido  Juzgado profirió sentencia absolutoria a favor de los acusados.   

5.   Contra   esa   determinación,   el  representante  del  ente  acusador  y  el apoderado de la víctima interpusieron  recurso  de  apelación,  razón  por la que las diligencias fueron remitidas al  Tribunal  Superior  de  Antioquia  y  mediante  proveído  del  28  de  mayo  de  20145   el  Magistrado  Ponente  ordenó  enviar  el  expediente  a  sus  homólogos  de  la  ciudad de Medellín, de conformidad con lo establecido en el  Acuerdo  PSAA14-10145  del  28  de abril de esa anualidad emitido por el Consejo  Superior de la Judicatura.   

6.    En   auto   del   11   de   julio  siguiente6  el Magistrado de la Sala Penal del Tribunal Superior de Medellín  a  quien  le  correspondió el expediente por reparto, aplicó la «excepción  de  inconstitucionalidad  del  Acuerdo  PSAA1410145  de  2014».   

Precisó  que  el  Consejo  Superior  de la  Judicatura,  desconoció lo establecido en el artículo 63 de la Ley 270 de 1996  con  la  modificación  introducida por la Ley 1285 de 2009, donde claramente se  indica  que al adoptar medidas de descongestión se debía respetar «la   especialidad   funcional  y  la  competencia  territorial»,  cuyas   previsiones   guardan   consonancia  con  la  garantía   de   juez   natural  el  cual  hace  parte  del  derecho  al  debido  proceso.   

Señaló que en esta ocasión no se respetó  el  factor  territorial, toda vez que el Acuerdo PSAA14-10145 le está otorgando  el  conocimiento  de  la  causa  a  un cuerpo colegiado diferente, el cual está  facultado  para  conocer asuntos de una zona geográfica distinta al lugar donde  ocurrieron  los  hechos  objeto  de  investigación,  razón  por la que resulta  procedente  valerse  de  la  excepción de inconstitucionalidad, por tratarse de  «una  norma  jurídica  contraria  al  ordenamiento  constitucional».   

Agregó  que  la  decisión de devolver las  diligencias  al  Tribunal  Superior  de  Antioquia  no se puede entender como un  «conflicto   negativo  de  competencias…ni  de  trámite  de  definición  de  competencias»,  ya  que  el  Ponente  no  allegó el  proceso  a través de una decisión judicial «sino en  cumplimiento  de un acto administrativo que aquí se ha declarado contrario a la  Carta Fundamental».   

7.   El   15   de   julio   del  presente  año7  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior de Antioquia criticó la  actitud  del  funcionario  judicial  de  Medellín,  ya  que sólo algunas leyes  estatutarias  son  parámetro  de  control  de  constitucionalidad,  tal como lo  explicó la Corte Constitucional en sentencia CC C-238/10.   

Por lo anterior, el criterio con el cual el  Magistrado   de   Medellín   inaplicó  el  Acuerdo  al  estimar  que  existía  «una   muy   discutible   incompatibilidad  con  el  artículo    63    literal    a)    de    la   ley   270   de   1996…no  tiene fundamento normativo formal  vigente   y   en   consecuencia   constituye  una  vía  de  hecho»,  pues desconoce la presunción de constitucionalidad de que gozan  las  leyes  y  las normas jurídicas, sin que haya construido de manera rigurosa  la    pauta    mediante    la    cual   ejecutó   el   control   constitucional  difuso.   

Refirieron que al desvirtuarse la excepción  de  inconstitucionalidad,  el  eje  del  asunto  consiste  en  una  «manifestación     de     incompetencia     por     razón    del  territorio».   

Aseguraron   que  tanto  ellos  como  sus  análogos  de  Medellín  están  ubicados en la misma ciudad, razón por la que  ninguno  de  los  «sujetos  procesales»  tendrá  que  soportar  alguna  carga  adicional  o  de  recursos  económicos.   

Indicaron  que  el  Acuerdo PSAA14-10145 le  encarga  a  una autoridad de la misma categoría adoptar la sentencia de segunda  instancia  que  en  derecho  corresponda,  por  lo  que  las  partes  no  serán  convocadas    a   ninguna   audiencia   diferente   que   la   de   lectura   de  fallo.   

Resaltaron  que  de  conformidad  con  lo  establecido  en  el  artículo  456  del Código de Procedimiento Penal de 2004,  sólo  es  posible decretar la nulidad de lo actuado por incompetencia del juez,  en  virtud  del  fuero  o cuando el conocimiento del proceso correspondía a los  Jueces  Penales  del  Circuito  Especializado,  por  lo  que  consideran  que la  distribución  temporal  y  concreta de los procesos no contradice lo estipulado  en el artículo 29 de la Constitución Política.   

En consecuencia, remitieron la actuación a  esta  Corporación  para  que  definiera  la  autoridad  que debía conocer este  asunto.   

CONSIDERACIONES  

La Sala reiterará la postura plasmada en la  providencia  AP253-2014,  toda  vez  que al interior de la misma se resolvió un  asunto  de  idéntica  connotación  donde  estuvieron  involucrados  los mismos  despachos   judiciales   de   la   presente   actuación.   En   ese  proveído,  dijo:   

(…)  En  orden  a  adoptar  la  decisión que en derecho corresponda,  impera   recordar   en   primer   lugar   que   el   concepto   de   bloque   de  constitucionalidad,   fue   sistematizado   en   la   sentencia  C  –   225   de   1995,  pronunciamiento  reiterado  en  la  jurisprudencia  constitucional posterior sobre la materia, en  los siguientes términos:   

El  bloque  de  constitucionalidad  está  compuesto  por  aquellas normas y principios que, sin aparecer formalmente en el  articulado  del  texto  constitucional,  son  utilizados  como  parámetros  del  control  de  constitucionalidad de las leyes, por cuanto han sido normativamente  integrados  a  la  Constitución,  por diversas vías y por mandato de la propia  Constitución.   Son   pues   verdaderos    principios   y   reglas   de  valor  constitucional,  esto  es,  son  normas  situadas  en el nivel constitucional, a  pesar  de  que  puedan a veces contener mecanismos de reforma diversos al de las  normas del articulado constitucional stricto sensu.   

La  evolución  del  instituto jurídico en  comento   implicó,   entre   otras,   la   distinción   entre   el  bloque  de  constitucionalidad  en  sentido  estricto  y  en  sentido lato. El primero, «se  encuentra  conformado por aquellos principios y normas de valor constitucional,  los  que  se  reducen  al  texto  de  la Constitución propiamente dicha y a los  tratados  internacionales  que  consagren  derechos  humanos cuya limitación se  encuentre  prohibida  durante  los  estados de excepción»; en tanto el segundo  «estaría  conformado  no  sólo  por  el  articulado de la Constitución sino,  entre  otros,  por  los tratados internacionales de que trata el artículo 93 de  la  Carta,  por  las  leyes  orgánicas  y, en algunas  ocasiones,  por  las  leyes  estatutarias».    (Sentencia   C   – 191 de 1998. Énfasis propio).   

La integración de las leyes estatutarias al  bloque  de  constitucionalidad  no es una regla general sino una excepción, que  opera  exclusivamente cuando  una  disposición  de  rango  superior  así  lo  indica.  El  máximo  Tribunal  Constitucional lo ha precisado de la siguiente manera:   

De   los   criterios   jurisprudenciales  expuestos,  se  destaca  el  hecho  de  que  algunas  leyes  pueden  integrar el  mencionado  bloque de constitucionalidad en sentido lato, siempre que la propia  Carta  lo  haya  ordenado,  en  forma  directa  y específica, de manera que sus  mandatos  sean  respetados  por  las  leyes ordinarias y logren instituirse como  parámetros de un control de constitucionalidad sobre las mismas.   

[…]   

De manera pues que, el apoyo del demandante  en  el  fallo de constitucionalidad C-191 de 1998, para afirmar categóricamente  que    la    Ley    270   de   1996 “Estatutaria   de   la   Administración   de   Justicia” -en  los  artículos  que  el actor  menciona  y  en forma determinante- integra el bloque de constitucionalidad, fue  equivocado  por no haber existido en la misma referencia ni análisis pertinente  que permitiera llegar a esa conclusión.   

[…]   

Con base en los criterios jurisprudenciales  mencionados  y  el  contenido  normativo  de  esas  preceptivas legales, la Sala  concluye   que  las  mismas  no  pueden  invocarse  como  transgredidas  por  la  disposición sub  examine,  en  cuanto no integran el  bloque  de constitucionalidad lato sensu , pues debe insistirse en que no todo  el  contenido de una ley estatutaria es apto para ostentar esa condición, sólo  es  viable  a través de un mandato expreso del Constituyente de 1991 que apunte  hacia  esa dirección y en la Carta Política no se observa canon alguno que las  reconozca   como   reglas  de  valor  constitucional.  (Sentencia  C  –  708 de  1999. Subrayas propias).   

El   mismo  error  detectado  en  aquella  oportunidad  por la Alta Corporación se presenta en la interpretación ofrecida  por  la  Sala  Penal del Tribunal de Medellín, pues su planteamiento se basa en  que   el   Acuerdo  PSAA14-10145  del  Consejo  Superior  de  la  Judicatura  es  inconstitucional,  en tanto desconoce el artículo 63 de la Ley 270 de 1996, que  en  virtud  de  la  modificación  introducida por el canon 15 de la Ley 1285 de  2009,   establece:   «el   Consejo  Superior  de  la  Judicatura,  respetando  la  especialidad funcional y  la  competencia territorial  podrá  redistribuir los asuntos que los Tribunales y Juzgados tengan para fallo  asignándolos  a  despachos  de la misma jerarquía que tengan una carga laboral  que,  a  juicio  de  la  misma  Sala,  lo  permita»  (resalto  fuera  del texto  original).   

La  conclusión  obtenida es errónea, dado  que  parte  de  la equivocada premisa, según la cual la disposición en comento  hace  parte  del  bloque  de  constitucionalidad.  Como  se expuso, aunque esté  contenida  en  la Ley Estatutaria de Administración de Justicia, para que fuera  tomada  como  criterio  de constitucionalidad tendría que existir autorización  expresa  en la Carta Política, pero ésta no fue consagrada en ningún apartado  del texto superior.   

Por  lo  tanto,  cuando  el  Tribunal  de  Medellín  optó  por  inaplicar  el acuerdo mencionado haciendo uso del control  difuso    de    constitucionalidad,    también    denominado    excepción   de  inconstitucionalidad;  en  realidad  no  lo  confrontó  con  una norma de rango  constitucional, sino legal.   

Si  ello  es así, como en efecto lo es, la  consecuencia  lógica  es que no le estaba dado a aquella colegiatura desconocer  el  contenido  del  acto  administrativo  emanado  del  Consejo  Superior  de la  Judicatura,  pues  no  le  correspondía  decidir  si  se  ajustaba  o  no a las  previsiones  de  la  Ley  270 de 1996, ya que la facultad para tal efecto es del  resorte     exclusivo     de     la     jurisdicción    de    lo    contencioso  administrativo.   

En  el  mismo  sentido,  el  incidente  de  definición  de  competencia  no  es  el  escenario  pertinente para efectuar el  juicio  de  legalidad  de  los  acuerdos  emitidos por el Consejo Superior de la  Judicatura,  dado  que  ello desbordaría el ámbito de injerencia de la Sala de  Casación  Penal,  e  invadiría  indebidamente  el  de  la justicia contencioso  administrativa.   

En desarrollo de lo anterior, en pretéritas  oportunidades  se  ha  reconocido  que  «el  Consejo  Superior de la Judicatura  ostenta  la  expresa  facultad para reasignar los procesos cuando la congestión  de  determinados  despachos  judiciales lo ameritan», por lo que los acuerdos a  través  de  los  cuales  se  materializa  dicha  función, ostentan el rango de  normas   atributivas   de   competencia   (Cfr.   CSJ  SP,  22  Ene  2014,  Rad.  38725).   

En el presente asunto, el artículo 1º del  Acuerdo  PSAA14-10145 del Consejo Superior de la Judicatura, ordenó «trasladar  260  procesos  en  estado  de  fallo  de  Ley 906, de la Sala Penal del Tribunal  Superior  de  Antioquia,  a excepción del despacho de la Dra. Nancy Ávila, del  más  reciente  al  menos  reciente, para ser distribuidos entre 13 despachos de  magistrados de la Sala Penal del Tribunal Superior de Medellín».   

En  consonancia con lo anterior, el Acuerdo  PSAA14-10145  se  encuentra  vigente y es de obligatorio cumplimiento, ya que su  legalidad  se  presume  hasta tanto el juez natural no resuelva lo contrario. En  acatamiento  de  ese  mandato,  no  es  posible  exceptuar  la  regla general de  competencia  territorial  para  la resolución de las 260 actuaciones, entre las  cuales se encuentra la que motiva el presente pronunciamiento.   

Comoquiera   que   no  están  dados  los  presupuestos   para   resolver   el  incidente  de  definición  de  competencia  propuesto,  la  Sala  remitirá  las  presentes  diligencias a la Sala Penal del  Tribunal  Superior  de  Medellín  para  que  cumpla el renombrado Acuerdo. Esta  determinación   será  comunicada  a  su  homóloga  con  jurisdicción  en  el  departamento de Antioquia.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

Primero.    Abstenerse    de  pronunciarse  sobre  el incidente de definición de competencia  propuesto por el Tribunal Superior de Antioquia.   

Segundo.     Remitir     la  actuación  a la Sala Penal del Tribunal Superior de Medellín,  para  que dé estricto cumplimiento a lo ordenado en el Acuerdo PSAA14-10145 del  Consejo Superior de la Judicatura.   

Tercero.    Comunicar    la  presente  determinación  a  la  Sala  de  Decisión  Penal del  Tribunal Superior de Antioquia.   

Contra este auto no procede recurso alguno.   

Cópiese y Cúmplase  

Fernando Alberto Castro Caballero  

José Luis Barceló Camacho  

José Leonidas Bustos Martínez  

Eugenio Fernández Carlier  

María    del    Rosario    González  Muñoz   

Gustavo Enrique Malo Fernández  

Eyder Patiño Cabrera  

Patricia Salazar Cuéllar  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

1 Cfr.  Folio   5   –  carpeta  No.1.   

2 Cfr.  Folios   21   a   27   –  ibídem.   

3 Cfr.  Folio  96  – ibídem.   

4 Cfr.  Folios   218   a  232  –  ibídem.   

5 Cfr.  Folio  258  – ibídem.   

6 Cfr.  Folios   260   a  262  –  ibídem.   

7 Cfr.  Folios   264   a  271  –  ibídem.     

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