42145(20-11-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Aprobado acta Nº 386   

Bogotá, D.C., veinte (20) de noviembre de dos  mil trece (2013).   

V    I   S   T   O  S   

La   Corte   se  pronuncia   respecto   del   cumplimiento   de   los  requisitos  de  lógica  y  debida  argumentación de la demanda de casación presentada por el defensor del  procesado  GERMÁN  OROZCO  GARCÍA.   

H   E   C   H   O  S   

Fueron  expuestos  en las diligencias en los  siguientes términos:   

“De acuerdo a lo consignado en el escrito  de  acusación,  se sabe sobre la constitución en el último trimestre del año  2007  de  la  Empresa Comercializadora G&G World Business, en los municipios  de  Chía  y  Ubaté  del  departamento de Cundinamarca, en la que laboraba como  subgerente     el    implicado    GERMÁN    OROZCO  GARCÍA,  siendo  su finalidad la de captar dinero de  la  ciudadanía  que  depositaba  en  ellos  su  confianza  para que éste fuera  manejado  en  diferentes  inversiones, a cambio de ello les era ofrecido al cabo  de  determinado  periodo  la  restitución  de  la  inversión con ganancias por  intereses  completamente  desproporcionados.  Como garantía de la inversión la  compañía  hacía  entrega  a  los  aportantes  de  letras de cambio, cheques o  pagaré.   

A  finales de 2008, luego de que algunas de  las   personas  que  habían  entregado  dinero  no  recibieron  lo  ofrecido  y  decidieron  denunciar el hecho, la empresa cesó sus actividades sin devolver la  inversión ni mucho menos los dividendos obtenidos”.   

A N T E C E D E N T E S   

           

1.  El  27 de abril de 2010, ante el Juzgado  Segundo  Promiscuo  Municipal con Función de Control de Garantías de Chía, se  formuló  imputación  en  contra  de  GERMÁN  OROZCO  GARCÍA   por  los  delitos  de  captación  masiva  y  habitual   de   dineros,   lavado  de  activos  y  enriquecimiento  ilícito  de  particulares  (artículos  316,  323  y  327 del Código Penal). El citado no se  allanó,  por lo que la Fiscalía Primera Seccional de Zipaquirá, el 20 de mayo  de     esa     anualidad,     radicó    acusación    por    las    mencionadas  ilicitudes.   

2.  Correspondió  la  actuación al Juzgado  Primero  Penal  del Circuito Especializado de Cundinamarca, estrado judicial que  dictó  sentencia condenatoria el 24 de abril de 2013, luego de que OROZCO  GARCÍA aceptara los cargos durante  la  audiencia de formulación de acusación, imponiéndole las penas principales  de  prisión  por  noventa y siete (97) meses, multa de veinticinco mil (25.000)  salarios  mínimos  legales  mensuales  y  la  accesoria  de  inhabilitación de  derechos  y  funciones  públicas por el término de la sanción privativa de la  libertad.  En  la  misma  decisión,  negó  la  suspensión  condicional  de la  ejecución  de  la  pena y concedió la prisión domiciliaria, al reconocerle al  implicado  la  calidad  de  padre cabeza de familia.1   

3.  Apelada  esta  determinación  por  la  Fiscalía,  en  lo  atinente  a la concesión del citado beneficio, fue revocada  por  el  Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca -Sala Penal- el  24  de  junio  de  2013, ordenando la Corporación, en su lugar, el traslado del  sentenciado  a un centro carcelario para el cumplimiento de la pena.2   

LA      DEMANDA     DE   CASACIÓN   

El censor presenta el recurso extraordinario  para    postular   un   cargo   único   en  contra  del  fallo  de  segunda instancia al amparo de la causal  prevista  en  el artículo 181, numeral 1, de la Ley 906 de 2004, denunciando la  violación   directa   de   la   ley  sustancial  por  interpretación  errónea  “del  Bloque  de  Constitucionalidad, Constitución  Política de Colombia, artículo 44 y la Ley 750 de 2002”.   

Luego  de  hacer  una  reseña  acerca  del  instituto  contemplado  en  la legislación en comento, refiere que en este caso  el  Tribunal  desconoció  la condición de padre cabeza de familia admitida por  la  primera  instancia  a  partir de diversa prueba documental, y que acreditaba  respecto     de    OROZCO    GARCÍA    aspectos  tales  como  que  le fue cedida la custodia de los menores  por  su progenitora y la particular situación de salud que afrontan. Por tanto,  sostiene,  debe  casarse  la  sentencia  y dársele prevalencia a las garantías  contempladas  a  favor  de  aquellos,  entre  otros, en la Convención sobre los  Derechos  del  Niño,  en  la  medida  que  ello  redundaría  en su estabilidad  emocional    y    en    su    desarrollo    armónico   e   integral.   

CONSIDERACIONES    DE    LA   CORTE   

1.  Ante  todo  es imperioso recordar que la  casación  es  un  recurso  de naturaleza extraordinaria y rogada, motivo por el  cual  el  legislador  de  manera taxativa fijó las causales por las que resulta  procedente  atacar la presunción de acierto y legalidad que ampara la sentencia  de  segunda instancia. En ese orden, la demanda correspondiente no es un escrito  de  libre formulación en el que tiene cabida cualquier clase de cuestionamiento  sino  que  ha  de  ser  un texto lógico y sistemático en el que solo es viable  denunciar  errores  trascendentes  del fallo, al tenor de la metodología que de  antaño ha decantado la jurisprudencia.   

2.  Con  este  preámbulo,  se  anuncia  la  inadmisión del cargo  único  propuesto  en el libelo que  ocupa  a  la  Sala,  ya que carece de los presupuestos conceptuales mínimos que  darían   lugar   a   su  intervención  en  esta  sede,  según  se  explica  a  continuación:   

3.  Si  bien  le asiste interés al defensor  para  la presentación de la demanda, puesto que la concesión de los mecanismos  sustitutivos  de  la  pena  privativa  de  la libertad es un tema susceptible de  discusión  por  vía  de los recursos en los eventos de terminación anticipada  del  proceso  penal,  la configuración del presunto vicio la afinca únicamente  en   la  simple  inconformidad  que  le  genera  el  criterio  del  ad  quem  respecto de la improcedencia de  la  concesión  de la prisión domiciliaria consagrada en la Ley 750 de 2002, al  concluir  que  no  se acreditó la falta de otros familiares que velaran por los  hijos   menores   de   OROZCO   GARCÍA  según  lo  exige  el artículo 2 de la Ley 82 de 1993, que para los  efectos  de  padre  o  madre  cabeza  de  familia condiciona esa situación a la  persona  que  “siendo soltera o casada tenga bajo su  cargo,  afectiva,  económica  o socialmente, en forma permanente, hijos menores  propios  u  otras  personas  incapaces o incapacitadas para trabajar, ya sea por  ausencia  permanente  o  incapacidad  física,  sensorial,  síquica o moral del  cónyuge  o  compañero  permanente  o  deficiencia  sustancial, de ayuda de los  demás miembros del núcleo familiar”.   

Bajo  esta  perspectiva,  no  hay  lugar  a  predicar  la  materialización  de  la  calidad  que  se  dice  fue interpretada  erróneamente  por  el Tribunal, pues esa Corporación señaló de modo prolijo,  con  sustento  en  los  elementos  de juicio obrantes en la actuación, cómo la  señora  madre  de los menores está en la posibilidad de asistirlos3,  descartando  así  un  contexto de hipotética ausencia permanente de su parte con el cual se  pudiese  pregonar  que  concurrían  las  premisas legales de rigor para colegir  indefectiblemente, la necesidad de otorgar el beneficio.   

Por  tanto,  el  cargo  se circunscribe a la  exposición  aislada  de  las  consideraciones  personales  del  recurrente a la  manera  de  un  alegato de instancia, limitándose a criticar la postura asumida  por  el  juzgador de segundo grado sin demostrar yerro en su tesis ni corroborar  las  razones  de  hecho y derecho que darían lugar a pregonar la vigencia de la  normatividad  cuya  hermenéutica  asevera  fue  conculcada, pasando además por  alto  que  la  sustitución  de  la  prisión  por prisión domiciliaria, por la  condición   de   cabeza   de  familia,  no  opera  automáticamente4 y matizando de  forma  deliberada  el modo en que la administración de justicia estimó como la  gravedad    de   la   conducta,   en   este   asunto   concreto,   excluía   su  concesión.5   

En  estas  condiciones,  se  vislumbra  una  inconsistencia  lógica  insalvable  de cara a la causal de casación propuesta,  toda   vez  que  no  puede  admitirse  la  configuración  de  un  entendimiento  equivocado  de  los  preceptos  que  regulan  el  beneficio aludido, por la mera  discrepancia  de  criterios acerca del tema, obviándose la presentación de una  carga   argumentativa  idónea  que  permita  evidenciar  la  existencia  de  la  infracción invocada.   

5. De este modo, la inapropiada presentación  de  la  demanda  al pasar por alto la lógica que orienta la postulación de las  causales            de           casación6, conforme se anunció, conduce  a   su   inadmisión  al  no  desarrollarse   adecuadamente  el  cargo  de  sustentación,  no  avizorarse  la  necesidad  de  superar  los defectos del libelo con el fin de corregir de manera  oficiosa  alguna  violación a las garantías fundamentales, ni percibirse de su  contexto  que  se precise de un fallo para cumplir con alguna de las finalidades  del recurso (artículo 184 de la Ley 906 de 2004).   

6.  Por último, debe recordarse que frente  a  esta  determinación  tiene cabida el mecanismo de insistencia de acuerdo con  los  lineamientos  precisados  en  la  providencia  del 12 de diciembre de 2005,  proferida en el radicado 24322.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

         R E S U E L V E   

INADMITIR  la  demanda  de  casación  presentada  por  el apoderado del procesado GERMÁN   OROZCO   GARCÍA.     

Contra esta decisión procede el mecanismo de  insistencia.   

Cópiese,   comuníquese,  devuélvase  al  Tribunal de origen y cúmplase.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                              FERNANDO  ALBERTO CASTRO CABALLERO   

EUGENIO          FERNÁNDEZ  CARLIER                 MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ     

GUSTAVO       ENRIQUE       MALO  FERNÁNDEZ                           EYDER PATIÑO CABRERA   

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Folio 94 y siguientes cuaderno original 1   

2  Fl. 19 y s.s c.o 1   

3  Cfr. Fl. 14 y s.s sentencia del Tribunal   

4  Rad.   35943,   sentencia   de   22   de   junio  de  2011   

5  Cfr. Fl. 17 sentencia Tribunal   

6  Respecto   de  tales  pautas  metodológicas  pueden  consultarse  los radicados 24323 y 24530, autos de 24 de noviembre de 2005, Rad.  33559, auto de 18 de agosto de 2010, entre otros     

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