41127(05-06-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA DEL ROSARIO  GONZÁLEZ  MUÑOZ   

Aprobado Acta No. 174  

          Bogotá   D.C.,   cinco   (5)   de   junio   de   dos   mil   trece  (2013).   

VISTOS  

Resuelve  la  Sala  el recurso de apelación  interpuesto  por la defensa del doctor ERNESTO CORNEJO  OCHOA contra la determinación del 2 de abril de 2013  proferida  por  la  Sala  Penal  del  Tribunal Superior de Bucaramanga, por cuyo  medio resolvió las postulaciones probatorias de las partes.   

HECHOS  

Conforme al escrito de acusación, el doctor  ERNESTO      CORNEJO      OCHOA,     Fiscal  Octavo  Seccional  de Barrancabermeja, habría incurrido en  el  delito  de  prevaricato  por  acción  al  ordenar  dentro del proceso penal  seguido   contra   Andrés   Darío  Páez  Alvarado  la  entrega  de  una motoniveladora cuando sabía que  los  documentos  presentados  para  obtener  el rodante eran falsos. Así mismo,  porque  archivó  la  investigación “con fundamento  en  el artículo 79 del C.P.P. por el delito de fraude procesal, no obstante que  el  mismo  Fiscal  le  había  compulsado  copias  por  el delito de falsedad en  documento  privado  por  haberle  presentado documentos falsos para solicitar la  entrega    de    la   motoniveladora”.     

ANTECEDENTES RELEVANTES  

El  24 de agosto de 2012 la Fiscalía Sexta  Delegada  ante  el  Tribunal  Superior  de  Bogotá  imputó  cargos  al  doctor  ERNESTO  CORNEJO  OCHOA por  el  delito  de prevaricato por acción ante el Juzgado Noveno Penal Municipal de  Bucaramanga en función de Control de Garantías.   

El  21  de  septiembre  siguiente  radicó  escrito  de acusación ante el Tribunal Superior de Bucaramanga y el 31 de enero  de  2013  se  llevó  a cabo la audiencia correspondiente; en sesiones del 20 de  marzo  y  2  de  abril se adelantó la vista preparatoria, en cuyo desarrollo el  a   quo   resolvió  las  postulaciones  probatorias  de  las  partes,  siendo  interpuesto por la defensa  recurso  de  reposición  y en subsidio apelación en relación con la decisión  de  decretar  el testimonio de la investigadora Gloria  Elsa  Velásquez  Reyes,  cuya exclusión había sido  impetrada por el recurrente.   

PROVIDENCIA IMPUGNADA  

El  Tribunal  ordenó  la  aducción  en el  juicio  de  la totalidad de medios de convicción solicitados por la Fiscalía y  por  la  defensa  al  hallarlos pertinentes, conducentes y útiles atendiendo el  tema de prueba del proceso.   

Así mismo, negó la solicitud de la defensa  relacionada   con   excluir   la   declaración  de  la  investigadora  del  CTI  Gloria     Elsa    Velásquez    Reyes,  en  tanto  se  trata  de  una  prueba  pertinente  a  la luz del  artículo  375  de  la  Ley  906  de  2004,  y  fue  oportunamente  solicitada y  sustentada  por  la  Fiscalía.  Con ella, agrega, el ente investigador pretende  probar  su teoría del caso, de suerte que resulta útil para hacer más o menos  probables  los  hechos  y las circunstancias del punible imputado, por cuanto la  testigo  recaudó  información  sobre  el  interés  que  pudo animar al doctor  CORNEJO  OCHOA para dictar  la  determinación  cuestionada,  versión que la defensa tendrá la oportunidad  de controvertir mediante el contrainterrogatorio.   

Y  aunque  la  Fiscalía  no solicitó como  prueba  documental el cheque por la suma de seis millones de pesos supuestamente  girado  a  favor del acusado por Andrés Darío Páez,  ello  no  torna  impertinente  la  declaración de la  funcionaria  del  CTI  porque  su  objetivo  no  es  aportar tal documento, sino  establecer  la existencia de una relación personal entre el doctor CORNEJO  OCHOA  y  el  citado ciudadano.   

LA IMPUGNACIÓN  

          La  defensa  del  doctor  ERNESTO CORNEJO  OCHOA  encuentra  impertinente  el  testimonio  de la  investigadora      Gloria     Elsa     Velásquez  Reyes  por cuanto su finalidad consiste en evidenciar  un  móvil  en  la  comisión  del  delito  atribuido  dada la existencia de una  relación  personal  entre el acusado y Andrés Darío  Páez;   sin  embargo,  la  imputación  fáctica  y  jurídica  contenida  en  la  acusación  no  señaló  que el acusado estuviese  actuando  por  un  motivo  diferente  al simple y llano prevaricato por no haber  realizado   un   análisis  correcto  de  los  supuestos  jurídicos  del  caso.   

          Entonces,  considera  que  ese  medio de convicción tiene como fin  viciar  la imparcialidad del juez y la presunción de inocencia por cuanto no se  han  presentado  pruebas  sobre  motivaciones económicas o de corrupción en el  proceder  del  acusado, al punto que no se le ha imputado el punible de cohecho.   

Además, considera que si dicho elemento se  excluye  del  debate  no  se  modifica  el  engranaje probatorio de la Fiscalía  porque  en  la  acusación  no  se  concretó  ningún  motivo  que impulsara el  comportamiento del doctor CORNEJO OCHOA.   

ARGUMENTOS DE LOS NO RECURRENTES  

1.    La  Fiscalía  pide  ratificar  la decisión impugnada en  tanto  el  testimonio impetrado es pertinente si se considera que se procede por  un  delito  doloso,  respecto del cual generalmente subyace un móvil. Por ello,  aunque  no  se  han  logrado reunir elementos probatorios sobre la recepción de  dinero  a  cambio  de  la  decisión  cuestionada  como  para imputar cargos por  cohecho,  lo  cierto  es  que  el  probable  pago  de  una suma de dinero sí se  relaciona  con  el prevaricato, situación que debe ser valorada por el juez del  caso.  Así  mismo,  otros testigos cuyo acopio se decretó sin oposición de la  defensa  van a referirse al mismo tópico, por manera que no ve la impertinencia  de   la   declaración   de  Gloria  Elsa  Velásquez  Reyes.   

2.  El Ministerio  Público   solicita   confirmar   la  determinación  confutada    por    cuanto    el   testimonio   de   la   señora   Velásquez  Reyes  se  referirá  a  las  circunstancias  específicas  modales del hecho por el cual se convocó a juicio  al   acusado   ERNESTO  CORNEJO  OCHOA,  resultando pertinente frente al tema de debate.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

La  Corte  es  competente  para resolver el  recurso   de  apelación  impetrado  por  la  defensa  del  doctor  ERNESTO   CORNEJO   OCHOA   contra   la  providencia  dictada  en  este proceso el 2 de abril de 2013, de conformidad con  lo  establecido  en  el  numeral 3º del artículo 32 de la Ley 906 de 2004, por  cuanto  versa  sobre  un  auto  proferido  en  primera instancia por el Tribunal  Superior de Bucaramanga.   

Adicionalmente,  porque  de  acuerdo con la  línea         jurisprudencial        vigente1,  el  recurso  de  apelación  resulta  procedente  no  sólo  respecto de los autos que niegan las solicitudes  probatorias  sino también en relación con los que las decretan, siempre que en  la  oportunidad  debida  la  contraparte  haya presentado oposición frente a la  solicitud probatoria.   

Ello  porque  los  intervinientes  ostentan  derecho  a  incoar  que se declaren admisibles las pruebas que apoyan su teoría  del  caso,  así como a oponerse a las que postula la parte contraria. Con ello,  además,  se  surte  un  proceso  de  depuración  probatoria orientado a que al  juicio  oral  se  lleven  los  medios  de  convicción que realmente reúnan las  exigencias  de  conducencia, pertinencia y utilidad, en aras de materializar los  principios de concentración y eficacia probatoria.   

En   orden   a  definir  la  impugnación  propuesta,  la  Sala  abordará el estudio de dos temáticas: i) La conducencia,  pertinencia y utilidad de las pruebas y, ii) Del caso concreto.   

     

i. Conducencia,  pertinencia  y utilidad de las pruebas solicitadas por  las partes     

Conforme  al artículo 357 de la Ley 906 de  2004,  en  la audiencia preparatoria,  “el juez  dará  la  palabra  a  la  fiscalía y luego a la defensa para que soliciten las  pruebas  que  requieran  para  sustentar  su  pretensión. El juez decretará la  práctica  de  las  pruebas solicitadas cuando ellas se refieran a los hechos de  la  acusación  que requieran prueba, de acuerdo con las reglas de pertinencia y  admisibilidad  previstas  en  este  código”.    

A su turno, el canon 139 señala el deber de  rechazar    de   plano   los   “actos   que   sean  manifiestamente    inconducentes,    impertinentes    o   superfluos”,     mientras     que    el    artículo    359    ibídem    dispone    “la  exclusión,  rechazo  o inadmisibilidad de los medios de prueba  que,  de  conformidad  con  las  reglas  establecidas  en este código, resulten  inadmisibles,  impertinentes,  inútiles,  repetitivos  o  encaminados  a probar  hechos   notorios   o  que  por  otro  motivo  no  requieran  prueba”.   

De  igual  manera,  el  artículo 375 de la  misma  ley  contiene  las pautas para determinar la pertinencia de las pruebas y  subraya   la   necesidad   de   que   las  mismas  se  refieran  “directa  o indirectamente a los hechos o circunstancias relativos a  la  comisión de la conducta”, condicionamientos que  se  deben  seguir al resolver las solicitudes probatorias incoadas en desarrollo  del proceso penal de tendencia acusatoria.   

  En tal sentido, recuérdese cómo la  Corporación     ha     decantado     que     la    prueba    es    conducente  cuando  ostenta  la  aptitud  legal  para  forjar  certeza  en  el juzgador, lo cual presupone que el medio de  convicción    esté   autorizado   en   el   procedimiento;   es   pertinente  cuando  guarda  relación con  los   hechos,  objeto  y  fines  de  la  investigación  o  el  juzgamiento;  es  racional    cuando   es  realizable   dentro  de  los  parámetros  de  la  razón  y,  por  último,  es  útil cuando reporta algún  beneficio, por oposición a lo superfluo o innecesario.   

En  ese  orden,  la  parte  que  formula la  postulación  probatoria  ostenta  la  ineludible  carga procesal de indicar las  razones   que   orientan  la  solicitud  y,  específicamente,  los  motivos  de  conducencia,  pertinencia  y  utilidad  del  medio de convicción que imponen su  decreto,  obligación  que  comporta  otorgar  argumentos  claros  y concretos a  efectos   de   garantizar   la   adecuada   comprensión   de  la  petición  y,  consecuentemente,  el  derecho  de  contradicción  de  la contraparte, quien al  conocer  los  fundamentos  de  la  petición  adquiere  elementos de juicio para  oponerse a su práctica, si así lo considera.     

Recuérdese  que  el sistema procesal penal  nacional,   de   tendencia   acusatoria,   se   caracteriza  por  su  naturaleza  adversarial,   conforme  al  cual  cada  parte  ostenta  potestad  investigativa  individual  para  demostrar,  con  sus  propios medios de prueba, la teoría del  caso  adoptada.  En  tal  sentido,  la  postulación  probatoria  constituye una  actividad  rogada,  en  cuya  ejecución  las  partes deben otorgar elementos de  juicio  al juzgador que evidencien la conducencia, pertinencia y utilidad de los  medios  de  convicción  frente  a  los  hechos  o circunstancias de la conducta  punible,  a  la  responsabilidad  penal  del  acusado  y  a la teoría del caso.   

ii)  Del caso concreto   

La   defensa  se  opone  al  decreto  del  testimonio  de  la  investigadora  del CTI Gloria Elsa  Velásquez  Reyes incoado por la Fiscalía y ordenado  por     el     Tribunal    a    quo    porque,  en  su  opinión,  resulta impertinente frente al cargo de  prevaricato  por  acción  atribuido al doctor ERNESTO  CORNEJO   OCHOA  en  la  medida  que  dentro  de  las  circunstancias  fácticas y jurídicas enunciadas en el escrito de acusación no  se  consignó  ningún  móvil  del  accionar reprochado, razón por la cual, la  declaración  ofrecida  para  demostrar  la  recepción  de dinero por parte del  acusado no guarda relación con los hechos imputados.   

El  artículo  359  de  la  Ley 906 de 2004  establece  que  “Las partes y el Ministerio Público  podrán  solicitar  la  exclusión,  rechazo  o inadmisibilidad de los medios de  prueba  que,  de  conformidad  con  las  reglas  establecidas  en  este código,  resulten  inadmisibles,  impertinentes,  inútiles,  repetitivos o encaminados a  probar  hechos  notorios  o  que por otro motivo no requieran prueba”.   

En  el  caso  de  la especie, el recurso se  funda   en   la  presunta  impertinencia  de  la  declaración  de  Gloria  Elsa  Velásquez  Reyes porque el  aspecto  para  el cual fue impetrada no se relaciona con la imputación fáctica  y jurídica contenida en el escrito de acusación.   

Pues bien, la Sala encuentra que la mentada  prueba  sí  ostenta  pertinencia  por  cuanto está orientada a demostrar   aspectos  relevantes  del  cargo  de  prevaricato  atribuido por la Fiscalía al  doctor     ERNESTO    CORNEJO    OCHOA,  esto  es, las circunstancias en las que se habría concretado la  conducta investigada.   

En efecto, el punible imputado en el escrito  de  acusación  al  doctor  CORNEJO OCHOA  es  el  de  prevaricato  por acción, tipo penal que se configura  cuando   un   servidor   público  profiere  resolución,  dictamen  o  concepto  manifiestamente  contrario  a  la  ley.  Este  delito  no  requiere de un móvil  específico,  pues basta con la simple emisión de una determinación arbitraria  y  alejada  del  ordenamiento  legal,  siempre y cuando el servidor público sea  consciente  de  la ilegalidad y, a pesar de ese conocimiento, decida proferirla.   

En ese contexto, cualquier información que  se  aporte  al  proceso en torno a las circunstancias de tiempo modo y lugar que  rodearon  la  emisión de la decisión cuestionada, así como a las causas de la  misma  resulta  pertinente  para  establecer  o desvirtuar la configuración del  delito  y la responsabilidad del acusado. Por ello, declaraciones sobre el trato  previo,  concomitante  o posterior del servidor con la persona favorecida con la  determinación  cuestionada  o  cualquier  prueba  sobre  la  existencia  de una  relación  de  carácter  personal  entre  ellos,  como  la  aducida por el ente  investigador,  resultan  pertinentes  frente  al objeto de prueba propio de esta  clase de conductas punibles.     

Lo  anterior  porque  a  pesar de que no se  impute  la comisión de un delito que comporte venalidad en la función pública  y  aunque  el  delito  de  prevaricato  no  exija  la demostración de un móvil  específico,  sí  se  relaciona  con el objeto de investigación establecer las  causas  subyacentes  a  la  decisión  discutida,  resultando importante, mas no  indispensable,  determinar  si  se  originó  en simpatía, antipatía, amistad,  enemistad,  interés, capricho, coacción, dinero u otra utilidad o en cualquier  razón semejante.   

De otra parte, el recaudo del testimonio de  la   investigadora   Velásquez  Reyes  no  tiene la posibilidad de alterar los principios de imparcialidad  y  presunción  de inocencia, como lo pregona el recurrente, por cuanto  la  valoración  de  los  medios  de  prueba  ordenados, incluido el que se solicita  excluir, constituye la labor primordial del fallador colegiado.   

En ese orden, la ponderación del material  probatorio   le   permitirá   a  los  juzgadores  establecer  o  desvirtuar  la  culpabilidad   del  acusado  y,  consecuentemente,  ratificar  o  desestimar  el  postulado  de presunción de inocencia, pues, precisamente, ese es el objeto del  proceso  penal  de  corte  adversarial: confrontar, mediante el análisis de las  pruebas  acopiadas en el juicio, la postura jurídica de la Fiscalía, orientada  a  desvirtuar  la  inocencia del acusado, con la tesis de la defensa, dirigida a  reafirmar dicho principio.   

Además,  conviene reseñar que no sólo la  declaración  de  la  señora  Gloria Elsa Velásquez  Reyes   se  solicitó  para  demostrar  la  presunta  relación  personal existente entre el acusado CORNEJO  OCHOA  y  Andrés  Darío  Páez,   pues  para  similares  fines  la  Fiscalía  impetró   el   testimonio   de   la  señora  Yaneth  Albarracín  Lizarazo,  sin que la defensa presentara  oposición  a  su  recaudo.  Entonces, no existe ninguna razón para no decretar  dicha  probanza,  máxime  cuando  ha  sido  convocada  para  declarar sobre una  circunstancia  relacionada  con  la  presunta  comisión del delito atribuido al  procesado.    

En  suma,  los  argumentos  esbozados en la  censura  no logran persuadir a la Sala de la necesidad de revocar o modificar la  determinación  impugnada,  razón  por  la  cual se confirmará respecto de los  motivos de inconformidad.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

CONFIRMAR   la  providencia  del  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga proferida el 2 de abril de  2013 respecto del tema materia de impugnación.   

Informar que contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno.  Comuníquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                            FERNANDO  ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA DEL ROSARIO  GONZÁLEZ     MUÑOZ                     GUSTAVO           ENRIQUE          MALO          FERNÁNDEZ                        

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR  OTERO              JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Cfr.  En  este sentido, la Sala ha proferido las siguientes determinaciones: Del 13 de  junio  de  2012, Rad. No. 36562; 26 de septiembre de 2012, Rad. No. 39848; 17 de  octubre  de  2012,  Rad.  No.  39747; 15 de mayo de 2013, Rad No. 41003; y 22 de  mayo de 2013, Rad. No. 41106.     

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