40927(19-03-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado acta Nº 087  

Bogotá,  D.C.,  marzo diecinueve (19) de dos  mil trece (2013).   

V   I   S   T   O   S   

La  Sala resuelve acerca de la definición de  competencia  postulada  por el Juez Primero Penal del Circuito Especializado con  Funciones  de  Conocimiento  de  Bogotá,  puesto  que  considera  que  no es el  operador   judicial   competente   para   tramitar  el  juicio,  seguido  contra  José Ancizar Sánchez Ocampo  y  Hernán García Giraldo por  el delito de extorsión.   

ACTUACIÓN PROCESAL RELEVANTE  

1.  De acuerdo con los datos que obran en el  escrito  de  acusación, se conoce que el señor Jorge Hernán Mesa Botero, el 6  de  julio  de  2012,  puso  en  conocimiento  de  las autoridades los múltiples  atropellos  de  que  venía siendo víctima por parte de un grupo insurgente que  opera en el municipio de Salamina (Caldas).   

Inicialmente recuerda que se desempeñó como  Concejal  y  Alcalde Municipal de la aludida localidad, que posteriormente dadas  las  alteraciones  de  orden  público,  se  ausentó  de ese lugar por 7 años.  Agrega  que a su regreso a ese lugar colabora con las autoridades, en procura de  dar con el paradero de personas secuestradas.   

Advierte  que  varios  días  antes  de  la  presentación  de  la  denuncia  recibió  llamadas  de  los  abonados celulares  números  3115736680, 3125476986 y 3142333874 , en las que una persona de nombre  Nodier  García,  quien se presentó como integrante de las FARC- EP, Frente 47,  y  que  se  hallaba  privado  de  la libertad en la Cárcel de Chiquinquirá, le  exigió  la suma de $600.000.000, a cambio de abstenerse de declarar  en su  contra  en  el  programa  de Justicia y Paz, acerca de la presunta colaboración  logística  que  el  denunciante  había  realizado  a ese grupo al margen de la  ley.   

Acota  que  las  citadas  llamadas  fueron  reiterativas bajo los anteriores supuestos.   

Por lo expuesto, el denunciante recurrió al  Gaula  de  Caldas,  donde  le  prestaron  asesoría,  acordándose la entrega de  $100.000.000  para  el  día  31  de  julio de 2012 en horas de la mañana en la  ciudad  de  Bogotá,  siendo  capturado el señor José Ancizar Sánchez Ocampo,  momento  después  de  recibir un paquete que simulaba contener la anterior suma  de dinero.   

En  razón  de  la información obtenida, se  realizó,  el  2  de  agosto  de  2012, diligencia de allanamiento y registro al  patio  número  8  de  la Cárcel de Chiquinquirá, lugar desde donde se estaban  realizando  las  llamadas  extorsivas al denunciante, lográndose determinar que  el señor Nodier García era en verdad Hernán García Giraldo.   

Según el acontecer plasmado en el escrito de  acusación,  la  víctima  entregó  a  las  autoridades  un  disco compacto que  contiene  “una serie de llamadas extorsivas grabadas  en  el  celular,  y aportó copia de la consignación de un millón de pesos, en  Davivienda,  a nombre de Gloria Esmeralda Pineda; termina su relato manifestando  que  los  números de celular de Nodier se los había entregado el señor Jesús  María   Rendón,   un   amigo   de   Manizales,   a   quien   también   están  extorsionando”.   

2.  Presentado  el  escrito  de acusación y  luego   de   una  contingencia  procesal,  la  etapa  del  juicio  correspondió  tramitarla  al  Juzgado  1°  Penal  del Circuito Especializado con Funciones de  Conocimiento  de  Bogotá, cuyo titular dispuso señalar en varias oportunidades  el   día   y   la   hora   para   celebrar  la  audiencia  de  formulación  de  acusación.   

La diligencia se programó para el 5 de marzo  de  2013,  oportunidad en la cual el juez, advirtiendo la ausencia de la defensa  técnica  del  coprocesado Hernán García Giraldo al acto público, procedió a  realizar  un  recuento  de  los hechos relevantes y la actuación cumplida en el  expediente,  y  seguidamente  señaló  que  él no es el funcionario competente  para  adelantar  el  juicio,  sino  su  homólogo  de Manizales, toda vez que la  “mayoría    de    los    elementos    materiales  probatorios”  se hallan en esa ciudad, razón por la  cual   dispuso   enviar  el  expediente  a  esta  Corte  para  que  resuelva  el  incidente.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

          1.  De  acuerdo  con  los  artículos  32.4  y  54  del  Código  de  Procedimiento  Penal  de  2004,  corresponde  a la Sala de Casación Penal de la  Corte  Suprema  de  Justicia  definir  la  competencia,  teniendo  en cuenta los  argumentos  expuestos  por el titular del Juzgado Primero Penal del Circuito con  Funciones  de  Conocimiento de Bogotá, que pretende que el expediente se asigne  a  un juzgado de la misma categoría de Manizales, Caldas, toda vez que se trata  de funcionarios pertenecientes a distritos judiciales diferentes.   

          2.   Frente  a  este  punto,  como  lo  tiene   precisado   la   Corte,   en   el   marco  de  la  Ley  906  de 2004, la  competencia  puede  ser  cuestionada, bien por el director de la actuación, ora  por iniciativa de alguno de los intervinientes, porque:   

“1)  El  nuevo sistema procesal previó un  mecanismo  que,  a  diferencia  de  la  colisión  de  competencias  -positiva o  negativa-  regulada  en  la  Ley  600  de  2000,  pretende  que  esta  clase  de  situaciones  se  diluciden  con  mayor  celeridad  y  agilidad, y sobretodo, con  carácter  definitivo,  pues  el  Juez  ante quien debe surtirse el trámite del  juzgamiento  sólo  debe  expresar  las  razones  por  las  que  considera no es  competente,  e  indicar  cuál  sería  el  funcionario  que,  a su juicio, debe  conocer  del  asunto.  2)  El  momento  ideal  para que las partes cuestionen la  competencia  es  en la audiencia de formulación de la acusación, que es cuando  formalmente  se  da  inicio al juicio oral y las partes tienen la oportunidad de  expresar  si  se  presentan causales de incompetencia. Esa manifestación, lo ha  dicho  ya la Sala, también procede en la audiencia para el estudio de solicitud  de                   preclusión”1.   

          En  ambas eventualidades, según lo previsto en los artículos 32.4,  33.5,  34.5  y  341 de la Ley 906 de 2004, corresponde definir la competencia al  superior  común  de  los  jueces  involucrados  en la discusión, de manera que  cuando  se  trata, como acontece en el presente caso, de funcionarios judiciales  pertenecientes  a  distintos distritos judiciales, esto es, Bogotá y Manizales,  la  función  de  definir la controversia recae en la Sala de Casación Penal de  la  Corte  Suprema de Justicia, de acuerdo con lo establecido en el artículo 54  de  la  Ley  906  de  2004,  en  armonía  con lo previsto en el numeral 4º del  artículo         32         ibídem.   

          En  consecuencia,  resulta  atinada la remisión del expediente, con  el  objeto  de que la Sala defina la competencia, conforme lo propone la juez de  conocimiento,  en  tanto  considera  que  la misma radica en un juez de la misma  naturaleza adscrito al distrito judicial de Manizales.   

          3.  Ahora  bien, el artículo 43 de la Ley 906 de 2004 establece los  presupuestos,  en  orden  a  verificar  la  competencia, reglando los siguientes  factores:   

     

a. El    juez    del    lugar    en   donde   ocurrió   el   acontecer  delictivo.     

     

a. Cuando el  comportamiento  ilícito se hubiese cometido en varios sitios, en lugar incierto  o  en  el  extranjero,  la competencia del juez de conocimiento se fijará en el  lugar  donde  se  formule  la acusación por parte de la Fiscalía General de la  Nación,  “lo  cual  hará  donde  se encuentren los  elementos        fundamentales        de        la        acusación”.     

En tales condiciones, dada la claridad de la  norma,  es  evidente  que  la  competencia  del  juez  de conocimiento se asigna  siempre  al  despacho judicial del lugar donde ocurrió la conducta punible. Sin  embargo,  cuando la misma se desarrolla en varios sitios, en uno incierto y/o en  el  extranjero,  entonces,  de  manera  subsidiaria,  se  debe  aplicar la regla  contenida  en  el  literal  b),  esto  es, que será competente para conocer del  juicio  el  funcionario del lugar donde el Fiscal haya presentado la acusación,  que  será  aquel donde se encuentren los elementos materiales que la sustentan.   

4. Conforme al acontecer fáctico narrado en  precedencia,  es  evidente  que  las  llamadas  extorsivas  se hicieron desde el  municipio  de  Chiquinquirá,  Boyacá,  más precisamente en el Establecimiento  Penitenciario  de  Mediana Seguridad y Carcelario de Justicia y Paz, lugar donde  se halla recluido el señor Hernán García Giraldo.   

Así  las  cosas,  como  lo  advirtió  esta  Corporación  en  auto  del  14  de  marzo  de  2012,  adoptado  en  el radicado  38476,   la  conducta  punible  de  extorsión  se  concreta  luego  de que  exteriorizado  el  propósito  del  agente activo, logra que su mensaje llegue y  produzca un efecto en el destinatario del constreñimiento.   

Es  decir,  cuando  quiera  que  el  método  utilizado  para  transmitir  la  amenazas  extorsivas sea el de las llamadas, se  tiene  como  lugar  de  ejecución  de  la conducta aquel desde donde el agresor  origina  las  comunicaciones, bajo el supuesto de que la conducta sancionada por  el    legislador    es   la   de   “constreñir   a  otro”, lo cual se hace de manera inmediata cuando se  envía el mensaje por vía telefónica.   

En este mismo sentido, la Sala en auto del 11  de marzo de 2011, en la radicado 35.865, dijo:   

“En  este  orden de ideas, en el delito de  extorsión  el lugar de la comisión de la conducta punible capaz de constreñir  según  el factor territorial  corresponde  al sitio en donde tuvo inicio  la  exigencia indebida y se exteriorizó  el   propósito   extorsionista   a   través  del  constreñimiento como así lo ha definido la jurisprudencia:   

‘En   estas  condiciones,  por  lo  que se revela en la acusación, no hay duda alguna que el  orden  de  prevalencia  que  dispone  el  legislador  para el conocimiento de un  asunto  para  este  caso  se  soluciona  acudiendo sencillamente al aspecto  territorial  o  por  el sitio de  ocurrencia  del  mismo,  que  en    este    caso   se  presenta    por   razón  del  lugar  en  el  que se  iniciaron   las   indebidas  exigencias  y  se  exteriorizaron  los  propósitos  extorsionistas, así   actos   posteriores   igualmente   hayan   complementado  la  ejecución  del  acto, insistido a la víctima de la necesidad de cumplir con la  exigencia  para evitar perjuicios mayores o estructurar otros delitos de iguales  características.’2   

“Sin  embargo,  no  se puede desatender el  método   utilizado   para  constreñir,  pues  él  revela de manera directa el lugar donde se dio inicio o  exteriorización  del  propósito  extorsionista por el efecto que produce en el  sujeto  pasivo,  el  cual es inmediato con la llamada telefónica, razón por la  cual,   cuando   ‘el  que  constriñe  a otro’ lo hace  de  esta  forma, será en el sitio en que se realizó la llamada, el lugar de la  comisión           del           ilícito3,  sin embargo si ello no fuere  posible  de  establecer,  entonces el lugar será incierto; situación diferente  cuando  se  constriñe  a través de una carta, pues con la mera confección del  documento  se  compele  a otro, solamente se afecta la voluntad cuando el sujeto  pasivo  la  recibe,  por  tanto el lugar de la comisión de la conducta en estos  casos,  es  el  sitio  en  el  que  sea  recibida”4.   

          En   esa   medida,   en   razón  del  factor  territorial,  resulta  incuestionable  que el funcionario competente para tramitar el juicio es el Juez  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Tunja con Funciones de Conocimiento, en  tanto  el  acontecer  delictual  se  cometió  en  su jurisdicción, pues fue la  ciudad   de   Chiquinquirá   el   lugar   donde   se  realizaron  las  llamadas  extorsivas.   

          Que  parte  del  dinero  se  haya  entregado en otro municipio, como  sucedió  en  este caso (Bogotá),  adscrito a otro distrito judicial, ello  en  nada  desnaturaliza la competencia del Juez Especializado de Tunja, pues, se  repite,   la  exteriorización  de  los  actos  de  constreñimiento  ocurrieron  en  Chiquinquirá.   

          Por  tanto,  la  Corporación asignará la competencia al Juez Penal  del   Circuito   Especializado   con   Funciones   de   Conocimiento   de  Tunja  (Boyacá),    a   fin   de   que  adelante  el  juicio  en  contra  de  los  procesados.   

          En   mérito  de  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA   DE   JUSTICIA,   SALA  DE  CASACIÓN  PENAL,   

RESUELVE  

    

1. DECLARAR     que     el  funcionario  competente para conocer del trámite que cursa contra  Hernán  García  Giraldo  y José Ancizar Sánchez Ocampo, es el Juez Penal del Circuito  Especializado  con  Funciones  de Conocimiento de Tunja (Boyacá), conforme a lo  indicado en la parte motiva.     

    

1. Remítase  el  expediente  a  ese  despacho  judicial  e  infórmese  de  la  presente  decisión  a  las  partes e  intervinientes en el proceso.     

    

1. Contra  esta  decisión no procede  recurso alguno.     

Comuníquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                   FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                           GUSTAVO E. MALO FERNÁNDEZ   

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR  OTERO                                                      JAVIER  DE JESUS ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Auto  de fecha octubre 10 de 2006, rad. 26203.    

2 Auto  de   colisión   de   competencia  de  fecha  12  de  diciembre  de  2.005,  rad  24.291.   En el mismo sentido se puede consultar  auto de colisión de  competencia    del    15    de   agosto   de   2006,   rad.   25832.      

3  Decisiones en tal sentido radicados 29150, 25832, 31920.   

4  Decisión en tal sentido radicado 31694.     

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