39547(17-10-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  MUÑOZ   

Aprobado Acta No. 382.  

          Bogotá   D.C.,   octubre   diecisiete   (17)   de   dos   mil  doce  (2012)   

  VISTOS  

Procede  la  Sala  a  resolver el recurso de  reposición    presentado    por   el   apoderado   especial   de   Abel  Naranjo, reconocido como parte civil  dentro      del      diligenciamiento     adelantado     contra     REINALDO   MORÁN   YACAMÁN,   HERNÁN   LUIS   PACHECO   SÁNCHEZ  y   EMILIA   YACAMÁN  DE  MORÁN, contra la providencia por cuyo medio esta Sala  inadmitió la demanda de revisión.   

FALLO DEMANDADO  

La  acción de revisión se dirige contra la  preclusión  de  investigación  proferida a favor de los mencionados ciudadanos  por  la  Fiscalía  Cincuenta  Delegada  ante los Jueces Penales del Circuito de  Barranquilla  el  31  de  julio  de 2009, confirmada en segunda instancia por la  Unidad  de Fiscalía Delegada ante el Tribunal Superior de la misma ciudad el 22  de  marzo  de  2011,  por los delitos de falso testimonio, falsedad en documento  público, abuso de confianza y alzamiento de bienes.   

LA ACCIÓN  

Con    fundamento   en   “la  causal  quinta  del  artículo 224 del Código de Procedimiento  Penal”  aduce  el  accionante  que  “como  no  se  puede  dictar  sentencia o fallo de fondo mientras se  encuentre  pendiente  un  incidente  por resolver, es lógico que la providencia  impugnada  se  encuentra  viciada de nulidad absoluta, tal y como lo declaró la  Fiscalía        Tercera        en        oportunidad       anterior”.   

          También   advera   que   si   bien  Abel  Naranjo en su condición de víctima aportó copias de  las  consignaciones efectuadas en el Banco Cafetero por treinta y un millones de  pesos,  tales  medios de prueba no fueron ponderados en la resolución contra la  cual  se  dirige  la  revisión;  tampoco  se  tuvo  en  cuenta  la escritura de  constitución   de   la   sociedad,   ni  las  contradicciones  de  REINALDO       MORÁN      en      su  indagatoria.   

          Añade  que  la  segunda instancia declaró prescrita la acción por  los  delitos  denunciados,  sin  tener  en  cuenta  que la sociedad se encuentra  vigente y que tales conductas se siguen cometiendo.   

          Con  fundamento  en  lo  anterior,  el  actor  solicita  declarar la  nulidad  de  la preclusión de investigación proferida el 31 de julio de 2009 a  favor de los procesados.   

PROVIDENCIA IMPUGNADA  

          A  través de auto del pasado 12 de septiembre, esta Sala inadmitió  la  demanda  instaurada,  por considerar, de una parte, que el actor yerra en la  invocación  de  las  normas que regulan las causales de revisión, amén de que  equivocadamente  interpone  “Recurso Extraordinario  de  Revisión”,  sin  percatarse que se trata de una  acción.   

          Y  de  otra,  que pese a sustentar su demanda en la causal contenida  en  el  numeral  5º del artículo 220 de la Ley 600 de 2000, esto es, porque la  decisión     se     “fundamentó    en    prueba  falsa”,      no      aportó     “sentencia  en  firme” en la cual así se  declare,  y  tampoco  acreditó  que al marginar los medios de prueba declarados  judicialmente  espurios,  el sentido de la providencia cuya revisión se depreca  es    sustancialmente    diverso   y   favorable   a   los   intereses   de   su  representado.   

          Igualmente  se destacó que no fue aportada constancia de ejecutoria  de la decisión cuestionada.   

FUNDAMENTO DE LA IMPUGNACIÓN  

Inconforme  con  la  referida  decisión, el  apoderado  de  la  parte  civil  interpuso recurso de reposición para que fuera  revocada, con base en los siguientes argumentos:   

          1.        Precisa  que  incurrió en un lapsus al referirse al “recurso   de   revisión”,  yerro  que  corrige señalando que se trata de una acción.   

          2.        Aporta  constancia  de  ejecutoria de la decisión contra la cual se  dirige  la acción, así como copia de la escritura pública de constitución de  la  sociedad  Constructores  El  Reino,  interrogatorios de parte, indagatorias,  declaraciones,  copia  de los cheques girados por Abel  Naranjo  en  calidad  de  préstamo  y  copia  de  los  documentos creados por quienes fueron procesados.   

          Precisa  que  invoca  como  causales  de  revisión  “las  contempladas en los numerales 4 y 5 del art. 222 de la Ley 600  de 2000”.   

          En  punto de la sentencia que declare la falsedad de los documentos,  dice  que  se  debe  tener  en  cuenta  la  providencia  del 11 de julio de 2007  proferida  por la Fiscalía Tercera Delegada ante el Tribunal de Barranquilla, a  través   de   la   cual   se  declaró  la  nulidad  de  todo  lo  actuado  por  irregularidades que afectaron el debido proceso.   

          Considera  que  se cometió una falsedad ideológica al consignar en  la  escritura  de  venta  del  bien  de  la  Sociedad  Constructores  El Reino a  EMILIA  YACAMÁN,  que  se  extendió   un   cheque   por   noventa   millones   de  pesos,  pues  éste  no  existió.   

          Encuentra  que  el  delito  de falso testimonio se presentó con las  declaraciones  de  los  denunciados  ante el Juez Civil, pues mintieron sobre el  monto del capital social.   

          Señala  que el abuso de confianza se tipifica porque quienes fueron  procesados vendieron un bien de la sociedad Constructores El Reino.   

Finalmente advera:  

“Debo ser claro  al  manifestar  que  no  es  como  dice  la  primera  y  segunda  instancia  que  efectivamente  la  acción  se  encontraba  prescrita  o  padecía  de caducidad  del (sic) acción lo cual en  ningún  momento  ha  sucedido  en  el  presente  caso  toda vez que la sociedad  constructora   del   reino   aun  (sic)  se  encuentra  vigente  por  una  parte  y  por  otra  parte  no es  responsabilidad  de  la  víctima  el  hecho  de  que  el  despacho (sic)   el   poder   del  estado  en  su  condición  de  administrador  de  justicia  deje  pasar  el  tiempo a ciencia y  paciencia   sin   que   oportunamente   proceda  (sic)  hacer   lo  de  su  competencia  para  demostrar  la  responsabilidad   del   acusado   (sic)  no  con  ello  reitero  de  que este (sic)  aceptando las figuras de la prescripción y caducidad  del  (sic)  acción en tanto  que  así  a  (sic) existido  violación    manifiesta    por    parte    de    los   instructores”.   

          También  dice que se reserva el derecho de aportar nuevas pruebas y  hacer otras aclaraciones y correcciones.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Reiteradamente  ha  expuesto  la Sala que el  recurso  de  reposición  constituye  un medio otorgado por la ley a los sujetos  procesales,  para  que  provoquen  un nuevo examen de la providencia a partir de  los  argumentos expuestos en la sustentación, a fin de que el funcionario tenga  la  oportunidad  de  corregir los errores en que haya podido incurrir. Por ello,  el  impugnante  está  obligado a señalar de manera clara y precisa los motivos  por  los  cuales  estima que se debe revocar, modificar o aclarar la providencia  recurrida,  lo  cual  le  implica  abordar  puntualmente  los  fundamentos de la  decisión  atacada,  con  el  propósito  de  conseguir que esta sea cambiada en  alguno de los sentidos ya indicados.   

En  el asunto objeto de estudio encuentra la  Sala  que  el accionante no acomete tal proceder y por ello, no logra desvirtuar  las    razones    que    motivaron    la    inadmisión   de   la   demanda   de  revisión.   

En    primer  termino  se  tiene  que  dentro  de  una  comprensión  absolutamente  informal,  carente  de  rigor  y  sin  la seriedad propia de esta  acción  de  naturaleza  especial,  el defensor allega documentos que no aportó  junto  con  la  demanda  inicial,  como  si  existiera  dentro  de este trámite  oportunidad  para  subsanar  falencias,  o  como  si  el  recurso de reposición  estuviera instituido para corregir errores.   

La   acción   de  revisión  – lo ha dicho reiteradamente la Corte y  no  sobra  repetirlo  – fue  instituida  como un mecanismo extraordinario que procede sólo contra sentencias  ejecutoriadas  y  por  las precisas causales contempladas en el artículo 220 de  la  Ley  600  de  2000,  para  cuya  invocación  es  imprescindible cumplir los  requisitos      previstos      en      el     artículo     222     ibídem,  sin los cuales la demanda está  llamada  a  ser  inadmitida,  dado  el carácter rogado que la distingue, que no  permite a la Corte suplir los defectos del libelo.   

En  su  demanda  el  actor  está obligado a  seleccionar  con  sumo  cuidado  el  motivo  que pretende invocar en apoyo de su  pretensión,  al  igual  que  las  pruebas  en  que  se funde y a indicarle a la  Corporación,  en  una  exposición  racional  y  lógica,  de  qué  manera  se  demuestra  la causal escogida y cómo los fundamentos fácticos y jurídicos que  presenta    tienen    la    capacidad    necesaria   para   derruir   el   fallo  atacado.   

Debe ser enfática la Colegiatura al señalar  que  las normas procesales que regulan el trámite de la acción de revisión no  prevén  un lapso o un trámite destinado a subsanar los defectos de la demanda,  por  lo  cual,  no  es  viable  que  el  recurso  de reposición se utilice para  intentar  satisfacer  los  requisitos de procedibilidad del libelo, no cumplidos  desde  un  principio y tampoco, por supuesto, para corregir los yerros en que se  hubiera    podido    incurrir    al    presentarlo1.  Resulta,  pues,  claramente  inadmisible  la corrección del libelo introductorio, así como la extemporánea  aportación  de  elementos  de prueba no relacionados ni incluidos en el escrito  introductorio.   

          En  segundo lugar,  cita  el  actor  como  causales  de  revisión  “las  contempladas   en  los  numerales  4  y  5  del  art.  222  de  la  Ley  600  de  2000”,  sin percatarse que dicho precepto alude a la  instauración  de  la  acción,  específicamente  a  los  contenidos  que  debe  satisfacer  el  demandante  y  carece  de  numeral  5º,  de  manera que resulta  bastante confuso en su planteamiento.   

En    tercer  termino  se  advierte  que  si  bien considera que las  pruebas  fundamento  de  la decisión preclusoria son falsas, no cumplió con lo  exigido  por el numeral 5º del artículo 220 de la Ley 600 de 2000, en punto de  demostrar  mediante  “sentencia en firme,  que  el fallo objeto de pedimento de revisión se fundamentó en  prueba   falsa”,  es  decir,  no  aportó  el  fallo  definitivo  en  el  cual  se  de  cuenta  de la naturaleza espuria de los medios  probatorios   que   dieron   sustento   a   la  providencia  demandada  en  esta  sede.   

          Palmario  resulta  que  el  actor únicamente orientó el escrito de  impugnación  a  manifestar de forma imprecisa y vaga toda suerte de situaciones  en  procura  de  dar  al traste con la decisión contraria a los intereses de la  parte  civil,  pero  sin  cumplir  los  cometidos  claramente  definidos  por el  legislador para conseguir la admisión de su libelo.   

          Las  razones  expuestas resultan suficientes para que la Sala decida  no  reponer el auto por cuyo medió se inadmitió la demanda de revisión que en  tal  oportunidad  se analizó desde la óptica de las exigencias previstas en el  artículo 222 del estatuto procesal penal.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE  

NO   REPONER  la  providencia impugnada.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                           FERNANDO   ALBERTO   CASTRO  CABALLERO   

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                              LUIS  GUILLERMO SALAZAR OTERO   

JULIO ENRIQUE SOCHA  SALAMANCA                          JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Providencias  del  28  de  enero  de 2010, Rad. 31133 y del 27 de junio de 2012,  Rad. 37372, entre muchas otras.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *