39211(27-06-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado acta Nº239  

Bogotá,  D.C.,  veintisiete (27) de junio de  dos mil doce (2012).   

V   I   S   T   O   S   

La  Sala resuelve acerca de la definición de  competencia  postulada  por  la defensa de Álvaro Luis Vives Lacouture, Roberto  Eusebio  Vives  Lacouture,  María  Luisa  Zúñiga  Vives, Silvia Rosa Vives de  Sánchez,  Silvia  Rosa  Campo  Vives,  Patricia Vives Lacouture y Roxana María  Castro  Solano,  en  cuanto a que el Juez 30 Penal del Circuito con Funciones de  Conocimiento  de  Bogotá, carece de competencia, en orden a adelantar el juicio  seguido  en  contra  de  éstos  por  los delitos de peculado por apropiación y  falsedad en documento privado, en concurso heterogéneo y sucesivo.   

ACTUACIÓN PROCESAL RELEVANTE  

1.  De  acuerdo con los datos que obran en el  escrito  de  acusación,  se conoce que conforme a los artículos  64, 65 y  66  de  la  Constitución  Política,  compete  al  Estado la protección de los  trabajadores  del  agro,  el  fomento  agropecuario,  forestal,  pesquero  y las  condiciones especiales de crédito agropecuario.   

En  desarrollo  de las anteriores normas, se  expidió   la   Ley   101  de  1993,  estableciendo  en  el  artículo  primero.  “…proteger   el  desarrollo  de  las  actividades  agropecuarias  y  pesqueras, y promover el mejoramiento del ingreso y calidad de  los productos rurales”.   

Precisamente,  en  orden  a  cumplir  con el  anterior  postulado,  el Gobierno Nacional expidió la Ley 1133 de 9 de abril de  2007,   por  medio  la  cual se creó el Programa Agro Ingreso Seguro, cuyo  artículo 3° se sustentó en los siguientes componentes:   

    

1. Apoyos monetarios directos.     

    

1. Apoyos a la competitividad.     

En   cuanto   al   presupuesto   de   la  competitividad,  también  se  hizo referencia al incentivo de la productividad,  el  cual  se  basaba  en  la  cofinanciación  para  la adecuación de tierras e  infraestructura de riego y drenaje.   

          Celebrados    varios    convenios    entre    el    Ministerio    de  Agricultura   y otras entidades, a fin de poner en marcha la citada ley, se  presentaron  varios  inconvenientes,  en razón a las denuncias instauradas, por  cuanto  en  la  asignación  de los mencionados incentivos, no se respetaron los  requisitos  contemplados en la Ley 1133 de 2007, por lo que se abrieron plurales  procesos  penales,  entre  ellos, contra los aquí procesados por los siguientes  convenios:   

El Acuerdo de Financiamiento N° 780 de 2008  celebrado  sobre  la  Finca  Arroyo  Claro  ubicada en el municipio de San Diego  (Cesar),   que  se  llevó  a  cabo  el  3 de julio de 2008 con la sociedad  VICALAVI,  en  la  cual  aparecían  como  miembros  de  la junta directiva Juan  Ignacio  Vives  Lacouture,  Silvia  Rosa  Campo  Vives, Silvia Rosa Vives Campo,  José  Benito  Vives Campo, María Teresa Vives Lacouture y Silvia Rosa Vives de  Sánchez,  inicialmente  fue  declarado inviable, según así se desprende   del   Acta  del  Panel  Evaluación  N°  22  de  30  de  abril  de  2008,  pero  posteriormente se consideró que se ajustaba a la mencionada ley.   

          Este predio pertenece a la Hacienda San Diego.   

          En  lo  atinente  al  Acuerdo  de Financiamiento N° 776 de 2008, se  conoce  que  la señora María Luisa Zúñiga Vives a nombre de la sociedad VIZU  S.A.  presentó  proyecto  sobre la Finca María Luisa, el cual inicialmente fue  declarado  no  viable,  pero ulteriormente se estimó ajustado al marco legal de  la  Ley  1133  de  2007,  haciéndose como única recomendación “ampliar   la  jornada  diaria  de  operación  de  riego”.   

Este inmueble forma parte de la Hacienda San  Diego.   

En lo que atañe al Acuerdo de Financiamiento  N°  773  de  2008,  el  señor  Roberto  Eusebio Vives Lacouture, obrando en su  propio   nombre   y  en  representación  de  VICALA  S.A.,  presentó  proyecto  denominado  Finca  Palma  Nueva,  en  el  que aparecen como miembros de la junta  directiva,  el  primero de los citados y María Margarita Cabello Londoño, Rosa  Margarita  Vives  Cabello,  Álvaro  Luis  Vives  Lacouture, María Teresa Vives  Lacouture y Silvia Rosa Vives de Sánchez.   

          Con  el  fin  de  viabilizar  el  proyecto se suscribió contrato de  arrendamiento  con  el  predio  rural  BANAPALMA  S.A., en la que figuraban  como   propietarios  Álvaro  Luis  Vives  Lacouture  y  Roberto  Eusebio  Vives  Lacouture, siendo el mismo aprobado.   

          Este predio pertenece a la Hacienda San Diego.   

En torno al Acuerdo de Financiamiento N° 778  de  2008  la  señora  María  Teresa  Vives Lacouture, obrando en su calidad de  proponente  y  en  representación  de  MEVICALA  S.A.,  presentó  el  proyecto  denominado  Finca  Río  Grande, igualmente ubicada en el municipio de San Diego  (Cesar),  cuyo proyecto fue aprobado según Acta N° 18 del Panel de Evaluación  de 29 de abril de 2008.   

          Este predio forma parte de la Hacienda San Diego.   

         

El Acuerdo de Financiamiento N° 779 de 2008  sobre  el  predio  rural  Finca la Española, el 25 de febrero de 2008, Patricia  Vives  Lacouture  en representación de la sociedad SOVIJA S.A., presentó dicho  proyecto,  el  cual  se  encuentra ubicado en el municipio de San Diego (Cesar),  siendo  aprobado  según  Acta N° 21 del Panel de Evaluación de 30 de abril de  2008.   

Este  predio  forma parte de la Hacienda San  Diego.   

Respecto al Acuerdo de Financiamiento N° 785  de  2008,  se  conoce que Álvaro Luis Vives Lacouture, quien en representación  de  VIBEYCH  S.A.  presentó  el  proyecto  Finca Luciana ubicada en zona de San  Diego   (Cesar),  inicialmente  fue  declarado  no  viable,  en  razón  de  los  sobrecostos  en  la  tubería,  fuente  eléctrica,  plan  financiero  erróneo,  ausencia  de diseño hidráulico y estructural, equipo de bombeo sobrediseñado,  etc.  Empero,  posteriormente fue considerado ajustado a la Ley 1133 de 2007 con  una  única  recomendación,  consistente en “ampliar  la      jornada      diaria      de      operación     de     riego”.   

Este  predio  forma parte de la Hacienda San  Diego.   

En  lo atinente al Acuerdo de Financiamiento  N°  789  de  2008,  el  señor  Roberto  Eusebio  Vives  Lacouture,  obrando en  representación  de  la  empresa  INMOBILIARIA KASUMA S.A. presentó el proyecto  Finca  La  Florida,  ubicada  en  el municipio de San Diego (Cesar), el cual fue  aprobado  según  Acta  N°  11  del  Panel  de  Evaluación  de  25 de abril de  2008.   

Este  predio  forma parte de la Hacienda San  Diego.   

El Acuerdo N° 777 de 2008 fue presentado por  la  señora  Silvia Rosa Vives Lacouture sobre la Finca La Cañada del municipio  de  San  Diego (Cesar), obrando en representación de la sociedad SANVI S.A., el  cual   fue  aprobado  conforme  al  Acta  de  Evaluación  de  28  de  abril  de  2008.   

Este  predio  forma parte de la Hacienda San  Diego.   

El Acuerdo de Financiamiento N° 772 de 2008,  el  señor  Roberto  Eusebio  Vives  Lacouture en representación de la sociedad  CONSTRUMUNDO,   presentó   proyecto  denominado  Finca  La  Gran  Victoria  del  municipio  de  San  Diego  (Cesar), el cual fue aprobado conforme al Acta N° 11  del Panel de Evaluación de 25 de abril de 2008.   

Este  predio  forma parte de la Hacienda San  Diego   

En  lo atinente al Acuerdo de Financiamiento  N°  783,  la  señora  Roxana María Castro presentó proyecto denominado Finca  California  ubicada  en  el  municipio  de  San  Diego,  el  cual  fue declarado  inicialmente   no  viable  por  “sobrecostos  en  la  tubería,   sobrecostos  en  presupuesto,  fuente  eléctrica,  plan  financiero  erróneo,  ausencia  de  diseño  hidráulico  y  estructural,  equipo de bombeo  sobrediseñado,  etc”.  Sin  embargo, posteriormente  fue  considerado  ajustado  a  la  citada  Ley  1133  de  2007,  con  una única  recomendación,  en  cuanto  a que se debía “ampliar  la jornada de operación de riego”.   

Este  predio  forma parte de la Hacienda San  Diego.   

Respecto  al  Acuerdo  N°  840  de 2008, se  conoce  que  Álvaro  Luis  Vives  Lacouture  en  representación de la sociedad  BANAPALMA  S.A., presentó el proyecto Finca La Fe, el cual se encuentra ubicado  en  la  zona  Bananera,  siendo  aprobado  según  Acta  N°  30  del  Panel  de  Evaluación de 7 de mayo de 2008.   

El   valor   de   los   subsidios  fue  de  $4.951.848.969.   

2.  Presentado el escrito de acusación  ante  el  juez  de  conocimiento  de  Bogotá  por  los  delitos de peculado por  apropiación   y  falsedad  en  documento  privado  en  contra  de  los  citados  procesados,  el  24  de mayo de 2012 se llevó cabo la audiencia de formulación  de  acusación,  acto en el cual la defensa invocó la falta de competencia para  adelantar  el  juicio,  en  la  medida  en  que  las conductas atribuidas fueron  ejecutadas  en   la  ciudad  de  San  Marta, en tanto fue en esta localidad  donde       el       Gobierno      Nacional      fue      a      “ofrecer” los subsidios, se radicaron los  documentos  para acceder a los mismos, los contratos que fueron calificados como  ilícitos  se  suscribieron  en  esa localidad, allí mismo se desembolsaron los  dineros  y  adicionalmente,  los  bienes sobre los cuales se iban a ejecutar los  programas se hallan ubicados en el departamento del Cesar.   

Por su parte, el Delegado del Fiscal General  de  la Nación, considera que conforme a los encargos fiduciarios, el estudio de  la  documentación  para acceder a los subsidios, los acuerdos de financiamiento  y  la  autorización de los desembolsos, la competencia para adelantar el juicio  radica  en  el  juez  de Bogotá, puesto que fue en esta ciudad capital donde se  realizaron los anteriores trámites.   

De  esa  manera, concluye que la competencia  debe  mantenerse  en el Juez Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento de  Bogotá.   

El  representante  del  Ministerio  Público  estima  que  dada  la  complejidad  del  acontecer  fáctico, la competencia del  funcionario  judicial corresponde al lugar donde se formuló la acusación, esto  es, la ciudad de Bogotá.   

Finalmente, el titular del despacho advierte  que  él  no  es el operador judicial competente para adelantar el juicio,   sino  su  homólogo de Santa Marta, razón por la cual, atendiendo lo consagrado  en  el  numeral 4° del artículo 32 del Código de Procedimiento Penal, ordenó  remitir  el  asunto  a  la Corte Suprema de Justicia para que defina de plano el  conflicto suscitado.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

          1.  De  acuerdo  con  los  artículos  32.4  y  54  del  Código  de  Procedimiento  Penal  de  2004,  corresponde  a la Sala de Casación Penal de la  Corte  Suprema  de  Justicia  definir  la competencia, teniendo en cuenta que la  defensa  técnica  y  el  titular  del  Juzgado  Treinta  Penal del Circuito con  Funciones  de  Conocimiento de Bogotá, pretenden que el conocimiento del asunto  sea  asignado  a  un juzgado de la misma categoría de la ciudad de Santa Marta,  esto  es,  que  se  trata  de  funcionarios pertenecientes a distintos distritos  judiciales.   

          2.  Frente a ese punto, como lo tiene  precisado  la   Corte,   en   el   marco  de  la  Ley 906 de 2004, la competencia  puede  ser  cuestionada,  bien  por  el  director  de  la  actuación,  ora  por  iniciativa de alguno de los intervinientes, porque:   

“1)  El  nuevo sistema procesal previó un  mecanismo  que,  a  diferencia  de  la  colisión  de  competencias  -positiva o  negativa-  regulada  en  la  Ley  600  de  2000,  pretende  que  esta  clase  de  situaciones  se  diluciden  con  mayor  celeridad  y  agilidad, y sobretodo, con  carácter  definitivo,  pues  el  Juez  ante quien debe surtirse el trámite del  juzgamiento  sólo  debe  expresar  las  razones  por  las  que  considera no es  competente,  e  indicar  cuál  sería  el  funcionario  que,  a su juicio, debe  conocer  del  asunto.  2)  El  momento  ideal  para que las partes cuestionen la  competencia  es  en la audiencia de formulación de la acusación, que es cuando  formalmente  se  da  inicio al juicio oral y las partes tienen la oportunidad de  expresar  si  se  presentan causales de incompetencia. Esa manifestación, lo ha  dicho  ya la Sala, también procede en la audiencia para el estudio de solicitud  de                   preclusión”1.   

          En  ambas eventualidades, según lo previsto en los artículos 32.4,  33.5,  34.5  y  341 de la Ley 906 de 2004, corresponde definir la competencia al  superior  común  de  los  jueces  involucrados  en la discusión, de manera que  cuando  se  trata, como acontece en el presente caso, de funcionarios judiciales  pertenecientes  a  distintos  distritos,  la función de definir la controversia  recae  en la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, de acuerdo  con  lo establecido en el artículo 54 de la Ley 906 de 2004, en armonía con lo  previsto    en    el    numeral    4º    del    artículo    32    ibídem.   

          En  consecuencia,  resulta  atinada la remisión del expediente, con  el  objeto  de  que  la  Sala  defina  la  competencia, conforme lo proponen los  apoderados  de  los  procesados  y lo coadyuva el juez de conocimiento, en tanto  pretenden  que  el  expediente  sea  enviado  a otro juez de la misma naturaleza  adscrito al distrito judicial de Santa Marta.   

          3.   El   artículo   43  de  la  Ley  906  de  2004  establece  los  presupuestos,  en  orden  a  verificar  la  competencia, reglando los siguientes  factores:   

     

a. El    juez    del    lugar    en   donde   ocurrió   el   acontecer  delictivo.     

     

a. Cuando el  comportamiento  ilícito se hubiese cometido en varios sitios, en lugar incierto  o  en  el  extranjero,  la competencia del juez de conocimiento se fijará en el  lugar  donde  se  formule  la acusación por parte de la Fiscalía General de la  Nación,  “lo  cual  hará  donde  se encuentren los  elementos        fundamentales        de        la        acusación”.     

En tales condiciones, dada la claridad de la  norma,  es  evidente  que  la  competencia  del  juez  de conocimiento se asigna  siempre  al  despacho judicial del lugar donde ocurrió la conducta punible. Sin  embargo,  cuando la misma se desarrolla en varios sitios, en uno incierto y/o en  el  extranjero,  entonces,  de  manera  subsidiaria,  se  debe  aplicar la regla  contenida  en  el  literal  b),  en  cuanto a que será el sitio donde el fiscal  presente   la   acusación,  de  acuerdo  con  la  condición  igualmente  allí  establecida.   

          Conforme  a  las tesis presentadas por los intervinientes al acto de  la  audiencia  de  formulación  de  acusación, como se advirtió, compete a la  Corporación  pronunciarse  acerca  de  cuál  es  el funcionario competente, en  orden  a  tramitar  el juicio dentro del proceso que cursa contra los procesados  citados anteriormente.   

          Recuérdese  que  la defensa técnica estima que el Juez  Penal  del  Circuito  con  Funciones  de  Conocimiento de Santa Marta es el funcionario  competente,  a  fin  de  conocer del asunto, en tanto fue en esa ciudad donde se  presentó   la   documentación  requerida  y  se  realizó  el  desembolso  del  beneficio,  así  la  mayoría  de  los  inmuebles  se encuentren ubicados en el  departamento del Cesar.   

          La  anterior  postura  fue  avalada por el señor Juez Treinta Penal  del  Circuito  con Funciones de Conocimiento de Bogotá. Argumento contrario que  no  comparten  tanto  el  fiscal  como el representante del Ministerio Público,  puesto   que  estiman  que  el  juicio  compete  adelantarse  en  la  ciudad  de  Bogotá.   

          Con  el  propósito  de  definir  la  competencia, se hace necesario  recordar  que  mediante  el  Decreto 2478 de 1999 se modificó la estructura del  Ministerio  de Agricultura y Desarrollo Rural y se dictaron otras disposiciones,  entre  ellas,  otorgar a esta cartera ministerial la función de “velar  por  la  efectividad  y cumplimiento de los fines que para el  sector  consagran  los  artículos  64  a  66 de la Constitución Política, con  sujeción   a   las   normas   que   la   desarrollan….11.  Crear,  ajustar  y  promocionar     instrumentos,   incentivos   y estímulos para el financiamiento, la inversión, la  capitalización,   fomento   a   la  producción,  comercialización  interna  y  externa  en las áreas de su  competencia,  así  como  para  promover  la asociación gremial y campesina”.   

          Precisamente,   como   lo   destaca   el   representante   del  ente  investigador,   dentro   de   las  acciones  previstas   para  promover  la  productividad    y    competitividad,    así   como   reducir   “la  desigualdad  en  el campo y preparar el sector agropecuario para  enfrentar  el  reto  de  la  internacionalización  de  la economía”,  fue  que  el  Gobierno Nacional promovió la Ley 1133 de 2007,  por  medio  de  la  cual  se creó e implementó el programa Agro Ingreso Seguro  – AIS.   

Conforme al citado programa, el Ministerio de  Agricultura  y  Desarrollo  Rural,  en cabeza de su Ministro, celebró convenios  con  el  Instituto  de  Cooperación  Agropecuaria  IICA,  a  fin  de lograr una  cooperación  técnica  y científica con este ente estatal para la convocatoria  y  el  financiamiento  de riego (Convenio 003 de 2 de enero de 2007), y  el  riego  y  el  drenaje  para la asignación de recursos del Programa Agro Ingreso  Seguro     –AIS   (Convenios  0055  de  10  de  enero  de  2008  y  0052  de  16 de enero de 2009,  respectivamente).   

Ahora  bien, el artículo 2° de la Ley 1133  de  2007  previó  el  marco  general  de  la  aplicabilidad del citado conjunto  normativo,  destacando  que  el  Programa  Agro  Ingreso  Seguro de que trata la  presente  ley  se  enmarca  dentro  de  las  acciones  previstas por el Gobierno  Nacional    para    promover   la   productividad   y   competitividad   en   el  campo.   

En síntesis, surge incuestionable que para  efecto  de  la  adjudicación  y  trámite  del  subsidio, dichas diligencias se  cumplían  en  la  ciudad  de  Bogotá,  por  ser  la  sede  del  Ministerio  de  Agricultura y Desarrollo Rural.   

Es  verdad,  como lo indican los defensores,  que   si  bien  los  acusados  presentaron  en  Santa  Marta  la  documentación  calificada  como  de  falsa  y  el desembolso del beneficio se hizo en esa misma  ciudad,  de  todas  formas en Bogotá estaba igualmente la sede del Organismo de  Cooperación  Técnica,  que  era  el  encargado  de  administrar  los  recursos  destinados   para   la  financiación  de  los  componentes  de  divulgación  y  evaluación   del   Programa   Agro   Ingreso  Seguro,  entidad  que  tenía  la  disponibilidad  jurídica  del  manejo de los mencionados recursos y la facultad  de  asignarlos,  conforme  a  la  documentación allegada por los postulantes al  beneficio.   

Lo anterior es tan cierto que la mayoría de  la  evidencia  física  y  los elementos materiales probatorios se encuentran en  esta  ciudad  capital,  en  la  sede  del Ministerio de Agricultura y Desarrollo  Rural,  siendo otra de las razones por las cuales el fiscal presentó en Bogotá  el escrito de acusación.   

Conforme con todo lo anterior, los hechos por  los  cuales se acusa a los procesados, esto es, la falsedad en documento privado  y  el  peculado por apropiación, habrían tenido ocurrencia en la capital de la  República.   

En  tales,  condiciones,  la  Corporación  ratificará  la  competencia al Juez Treinta Penal del Circuito con Funciones de  Conocimiento  de Bogotá, con el fin de que siga tramitando el proceso, conforme  a lo anteriormente indicado.   

         En   mérito  de  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA   DE   JUSTICIA,   SALA  DE  CASACIÓN  PENAL,   

RESUELVE  

    

1. DECLARAR    que     el  funcionario  competente para conocer del trámite que cursa contra  Álvaro  Luis  Vives  Lacouture,  Roberto  Eusebio Vives Lacouture, María Luisa Zúñiga  Vives,  Silvia  Rosa  Vives de Sánchez, Silvia Rosa Campo Vives, Patricia Vives  Lacouture  y  Roxana María Castro Solano, es el Juez Treinta Penal del Circuito  con  Funciones  de  Conocimiento  de Bogotá, conforme a lo indicado en la parte  motiva.     

    

1. Remítase  el  expediente  a  ese  despacho judicial.     

    

1. Contra  esta decisión no procede  recurso alguno.     

Comuníquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ CAMACHO                                                FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                          MARÍA  DEL ROSARIO GONZÁLEZ  MUÑOZ                         

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO                                                        JULIO                                ENRIQUE                               SOCHA  SALAMANCA                     

JAVIER     DE    JESÚS    ZAPATA  ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Auto  de fecha octubre 10 de 2006, rad. 26203.      

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