39124(28-11-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Aprobado Acta No. 436  

Bogotá   D.C.,   veintiocho  (28   ) de noviembre de dos mil doce (2012)  

VISTOS  

Procede  la  Corporación  a emitir concepto  sobre   la   solicitud  de  extradición  del  ciudadano  colombiano      ALEJANDRO     RUTHFORD     ARCHBOLD     JAY,     presentada   por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos1.   

ANTECEDENTES  

Con  Nota  Verbal  No. 1006 del 7 de mayo de  2012,  la  Representación  Diplomática  de  los  Estados  Unidos formalizó la  solicitud   de  extradición  de  ALEJANDRO  RUTHFORD  ARCHBOLD  JAY,  contra quien la Corte del Distrito Sur  de   Nueva   York,   el   6   de   junio   de  2011  dictó  la  acusación  No.  11-CR-483.   

         Documentos aportados con la solicitud de extradición   

Para  formalizar  la  petición  de  entrega  de   ALEJANDRO   RUTHFORD  ARCHBOLD  JAY   se   incorporaron   al  presente  trámite,  por  intermedio  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  y  provenientes  de  la  Embajada de los  Estados  Unidos  de América, los siguientes documentos, debidamente traducidos:   

(i)  Nota  Verbal No. 0500 del 5 de marzo de  2012  por  cuyo  medio  la Embajada de los Estados Unidos impetró la detención  provisional  con  fines  de  extradición de ALEJANDRO  RUTHFORD   ARCHBOLD   JAY,  requerido  para  comparecer  a  juicio  por delitos federales de narcóticos, de  acuerdo  a  la  acusación  No.  11-CR-483  dictada el 6 de junio de 2011 por la  Corte del Distrito Sur de Nueva York.   

(ii)  Nota  Verbal No. 1006 del 7 de mayo de  2012  mediante  la cual se protocoliza la petición de extradición.   

(iii)  Copia  de la acusación No. 11-CR-483  dictada  el  6  de  junio  de  2011  por  la  Corte  del  Distrito  Sur de Nueva  York.   

(iv)  Nota Verbal No. 1224 del 24 de mayo de  2012  por  cuyo  medio  se  anexó, a solicitud del Ministerio de Justicia y del  Derecho,  copia  del  texto  del Titulo 21, Sección 959(a) y (c) del Código de  los Estados Unidos.   

(v)   Traducción   de  las  disposiciones  aplicables  al  caso,  esto es, Título 18, Secciones 2, 3282, 3238; Título 21,  Secciones   812,  955,  959  (a)(1)(2) (c), 960 y 963 del Código de los Estados Unidos.   

(vi)  Orden  de arresto emitida por la Corte  del  Distrito Sur de Nueva York en contra de ALEJANDRO  RUTHFORD ARCHBOLD JAY.   

(vii)  Declaración  jurada  de Jason  A. Masimore, Fiscal Auxiliar de los  Estados  Unidos  en  el  Distrito  Sur  de  Nueva York, en la cual se refiere al  procedimiento  cumplido por el Gran Jurado  para  dictar  la  acusación,  descarta  la  configuración  de la  prescripción,   concreta   los   cargos   formulados   contra  de  ALEJANDRO  RUTHFORD  ARCHBOLD JAY e indica  los elementos integrantes del delito.   

(viii)  Declaración  jurada  de  Claudia Caballero, agente especial de la  Administración  del  Control  de  Drogas  (DEA),  por  cuyo  medio  informa los  pormenores   de   la  investigación  en  virtud  de  la  cual  se  solicita  la  extradición  y  aporta  los  datos  allegados  a  la  investigación  sobre  la  identidad del requerido.   

(ix)   Informe   de   consulta   de  la  Registraduría  Nacional  del Estado Civil respecto de la cédula de ciudadanía  No.  18.005.387  a  nombre  del  solicitado ALEJANDRO  RUTHFORD ARCHBOLD JAY.   

Trámite   surtido  ante  las  autoridades  colombianas   

Recibida  por  la  Fiscalía  General  de la  Nación  la  Nota  Diplomática  No.  0500  del  5  de marzo de 2012, ordenó la  captura     de    ALEJANDRO    RUTHFORD    ARCHBOLD  JAY    mediante    Resolución   de   Marzo   8   de  2012,  la cual se le notificó el 22 del mismo mes en  el    Centro    Penitenciario    de   Palmira,   Valle   del   Cauca,   donde   se   encuentra   recluido.   

Protocolizada   la  solicitud  de  entrega  mediante   Nota   Verbal   No.   1006   del   7   de  mayo  de  2012,  el Ministerio de Relaciones Exteriores  envió  la  documentación  reunida  a su homólogo de Justicia y de Derecho con  oficio  DIAJI/GCE  No.  1284  del  9  de  mayo siguiente, en el cual conceptuó:   

“En atención a  lo  establecido  en  la legislación procesal penal interna, es preciso señalar  que,  por  no existir tratado aplicable al caso en mención, es procedente obrar  de   conformidad  con  el  ordenamiento  procesal  penal  colombiano”2.   

Revisadas  las  diligencias  con base en esa  normatividad,  en  dicha  Cartera  se  evidenció  la  ausencia  de  parte de la  normatividad  mencionada  en el indictment,  razón  por  la  cual solicitó al país requirente, por conducto  diplomático,   su   aducción.   Una   vez  obtenida  esa  pieza  procesal,  el  Viceministro   de  Política  Criminal  y  Justicia  Restaurativa,  con  escrito  OFI12-0007935-DVC-3000  del  29  de mayo de 2012, envió el expediente a la Sala  de   Casación   Penal   de   la  Corte  Suprema  de  Justicia  para  lo  de  su  competencia.   

Actuación     cumplida     en    esta  Corporación   

Mediante  proveído del 1° de junio de 2012  la  Corte  dio  inicio  a la etapa judicial del trámite y, con fundamento en lo  dispuesto  en  el  artículo 510 de la Ley 906 de 2004, requirió a ALEJANDRO   RUTHFORD   ARCHBOLD   JAY  la  designación  de  defensor,  siendo  nombrado  abogado de confianza con quien se  surtió  el  traslado  previsto  en  el  artículo  500  de  la Ley 906 de 2004.   

En  providencia  del 14 de agosto de 2012 la  Corte  accedió  a  la  práctica  de las pruebas solicitadas por la defensa del  requerido,  al  considerar  pertinente,  en consideración a los temas que deben  ser   abordados   en   el   concepto,   verificar  el  ejercicio  previo  de  la  jurisdicción,  al tiempo que negó los medios de convicción solicitados por el  agente del Ministerio Público.   

Alegatos de conclusión  

El    Ministerio    Público,  representado por el Procurador Segundo Delegado para la Casación  Penal,  realiza  un  recuento  de  las  exigencias  previstas en el ordenamiento  jurídico  para  la  emisión  de  concepto  por  parte  de  la Corte, resume la  actuación  adelantada  y  los  documentos aportados por el Gobierno requirente.   

Así  mismo, aborda el estudio de la validez  formal   de  la  documentación  allegada  señalando  los  requisitos  para  su  expedición  y presentación, de manera especial su traducción y autenticación  por  las  autoridades correspondientes en el país requirente, y el cumplimiento  del  trámite  diplomático  para  su  presentación,  todo  lo  cual le permite  concluir que este requisito se encuentra satisfecho.   

Descarta  la necesidad de realizar cualquier  condicionamiento  relacionado  con  el  marco  temporal  de  los comportamientos  descritos  en  el indictment,  pues  éste  alude  a  conductas  realizadas  desde  el  año 2010, esto es, con  posterioridad a la expedición del Acto Legislativo 01 de 1997.   

    

Alude  al  cumplimiento  de la demostración  plena  de  la  identidad  del  requerido,  así  como  al  principio de la doble  incriminación.   Sin   embargo,   colige  que  no  se  reúnen  los  requisitos  constitucionales  y legales para sugerir concepto favorable al requerimiento, en  tanto  las  pruebas  recaudadas  son  indicativas  de  que  el solicitado ya fue  investigado  y  condenado  en  Colombia  por  los  mismos hechos respecto de los  cuales   se   profirió   el   indictment  y  por  ello,  con  fundamento  en  el  artículo  29  de la Carta  Política, solicita emitir concepto negativo.   

En   soporte   de   la  petición,  invoca  precedentes   jurisprudenciales  de  la  Corporación  y  trascribe  los  cargos  imputados  por  las  autoridades  foráneas, para seguidamente confrontarlos con  los  hechos  por los cuales resultó condenado en Colombia y concluir que existe  identidad  entre  los  mismos  y,  por  tanto,  ante la prohibición de proferir  condena  dos  veces  por  el  mismo hecho, pide a la Colegiatura emitir concepto  desfavorable.   

Finalmente,  impetra  a  la Corporación, en  caso  de  conceptuar  favorablemente  al  requerimiento,  exhortar  al  Gobierno  Nacional  para  que  advierta al país reclamante sobre el reconocimiento de los  derechos y garantías propias del ciudadano colombiano solicitado.   

La defensa solicita  emitir  concepto  negativo  con  fundamento  en  el  principio  de  non  bis  in  ídem. En sustento, luego de  reseñar  la  actuación  procesal  cumplida y referirse a los aspectos que debe  estudiar  la  Corte  al  momento de emitir concepto de acuerdo con la Ley 906 de  2004,  destaca  cómo  la  acusación foránea contra el requerido abarca hechos  acontecidos  desde  al  menos  el año 2010 o alrededor de esa época, al tiempo  que  fue  condenado  por  los  mismos sucesos en Colombia; aspecto sobre el cual  discurre profusamente.   

En el mismo sentido, invoca precedentes de la  Corporación  y  con  apoyo  en  ellos,  indica  que para el 5 de marzo de 2012,  cuando  el  Gobierno  de los Estados Unidos presentó la solicitud de detención  provisional  con  fines  de  extradición,  ALEJANDRO  RUTHFORD  ARCHBOLD  JAY ya se encontraba privado de la  libertad  en Colombia, pues el 5 de octubre de 2010 fue capturado en flagrancia,  siendo  condenado,  en virtud del preacuerdo suscrito con la Fiscalía, el 16 de  diciembre  de  la  misma  anualidad  por  la  comisión  del delito de tráfico,  fabricación  o porte de estupefacientes agravado a la pena de diez años y ocho  meses de prisión.   

Así las cosas, afirma la identidad entre el  asunto  actual  y  los  eventos  contemplados en la jurisprudencia para proferir  concepto desfavorable respecto del requerido.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

Aspectos Generales  

La competencia de la Corporación, cuando se  trata  de  emitir concepto sobre la procedencia de extraditar o no a una persona  solicitada  por otro país, se circunscribe a la verificación de las exigencias  contenidas  en  los  artículos 490, 493, 495  y 502 de la Ley 906 de 2004,  regulación   a   la  cual  se  acude  porque  los  hechos  ocurrieron  bajo  su  vigencia.   

Conviene  señalar,  como  lo  certificó el  Ministerio  de  Relaciones Exteriores, que al no existir tratado de extradición  vigente  entre los Estados Unidos y la República de Colombia, el trámite de la  solicitud  de  entrega  y  el  concepto a emitir como culminación del mismo, se  surte  con  base  en las exigencias contenidas en el Capítulo II del Libro V de  la Ley 906 de 2004.   

Esos   requisitos   consagrados   en  los  artículos  495  y 502 de la ley en cita se concretan en la validez formal de la  documentación  allegada  por  el país requirente, la demostración plena de la  identidad  de  la  persona  solicitada,  la  presencia del principio de la doble  incriminación  y la equivalencia de la providencia proferida en el extranjero a  la resolución de acusación de nuestro sistema procesal penal.   

La  Corte,  por  consiguiente,  procede  a  estudiar si en este caso se cumplen dichos presupuestos.   

    

1. Validez formal de la documentación     

Conforme a lo preceptuado en el artículo 495  de  la  Ley  906  de 2004, la solicitud de extradición debe efectuarse por vía  diplomática  y,  de  manera  excepcional,  por  la  consular  o  de  gobierno a  gobierno,  aportando  copia auténtica del fallo o de la acusación proferida en  el  país  extranjero, con indicación de los actos que determinan la petición,  así  como  del  lugar  y  fecha  de su ejecución; todo ello acompañado de los  datos  por  cuyo  medio  sea  posible  identificar  plenamente  al  reclamado e,  igualmente,   es   necesario   allegar   la   reproducción  auténtica  de  las  disposiciones penales aplicables al asunto.   

Del  mismo  modo, la documentación debe ser  expedida  con  sujeción  a las formalidades establecidas en la legislación del  país reclamante y estar traducida al castellano.   

Tales  requisitos  de carácter legal están  encaminados  a  demandar  del  Estado  requirente la ineludible remisión de los  soportes  en  sustento  de  la  solicitud  de extradición, en todos los casos y  frente  a cada una de las específicas obligaciones que amerite el asunto, no de  manera  simple,  sino  con  el  cumplimiento íntegro de las exigencias formales  expresadas.   

En el caso particular la Corporación observa  cómo  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América,  a  través  de  su  representación   diplomática,   solicitó   la   extradición   del  ciudadano  colombiano     ALEJANDRO     RUTHFORD     ARCHBOLD  JAY  y,  al  efecto, anexó copia de la acusación No.  11-CR-483  dictada  el 6 de junio de 2011 por la Corte del Distrito Sur de Nueva  York.  Igualmente,  incorporó  la  orden  de arresto  expedida     contra     el    reclamado    por    dicha    autoridad    judicial  extranjera.   

También allegó  la     declaración     jurada    de    Jason    A.  Masimore, Fiscal Auxiliar de  los  Estados  Unidos  en  el  Distrito  Sur  de   Nueva York, en la cual se  refiere   al   procedimiento  cumplido  por  el  Gran  Jurado   para   dictar  la  acusación,  descarta  la  configuración  de  la  prescripción,  concreta  los  cargos  formulados contra  de   ALEJANDRO   RUTHFORD  ARCHBOLD  JAY,  indica  los  elementos integrantes del  delito  y  remite  a  la  declaración  de  apoyo  de  la  agente especial de la  Administración   de   Control   de   Drogas   para   mayores  detalles  de  los  hechos.   

De  igual  manera,  se  observa  que en los  documentos  aportados  por  el  Gobierno  de  los  Estados Unidos respecto de la  acusación  se  especifican  los  actos  imputados y los lugares y épocas de su  ocurrencia,  con  lo  cual se satisfacen los requisitos exigidos en el artículo  495 de la Ley 906 de 2004, como se explicará más adelante.   

A   su   vez,  dichos  documentos  están  traducidos  al  castellano,  certificados  y  autenticados de conformidad con la  legislación   propia   del  Estado  requirente,  al  punto  que  se  encuentran  refrendados   por  Magdalena  A.  Boynton,  Directora Asociada de la Oficina de Asuntos Internacionales de la  División  de  lo Penal del Departamento de Justicia del mismo país, reconocida  como   tal   por   su   Procurador  Eric  H.  Holder,  Jr.   

Igualmente, se aportó certificación sobre  la   referida  documentación  suscrita  por  Hillary  Rodham  Clinton, Secretaria del Departamento de Estado  de  los  Estados  Unidos  de  América  y por Sonya N.  Johnson,  Funcionaria  Auxiliar de Autenticaciones del  mismo  departamento,  cuya firma, a su turno, fue refrendada por la Vice-Cónsul  de   Colombia  en  Washington,  D.C.,  Adriana  Ahmad  Serna.  Por  lo  tanto,  se  cumplen  a  cabalidad los  requisitos para su validez.   

En ese orden, es claro para la Corporación  que  el  primer requisito exigido por el artículo 495 de la Ley 906 de 2004, se  encuentra acreditado.   

2.           Demostración  plena de la identidad del  solicitado   

Esta exigencia se orienta a establecer si la  persona  procesada  (acusada o condenada)  en  el  país  extranjero,  es  la  misma  sometida al trámite de  extradición,  lo  cual implica conocer su verdadera identidad, por lo tanto, el  requisito  se  cumple  cuando  existe  plena  coincidencia  entre  el  individuo  solicitado y aquél cuya entrega se encuentra en curso de resolver.   

Confrontada la Nota Verbal No. 1006 del 7 de  mayo  de  2012,  por  cuyo  medio  se  formaliza  la  petición de extradición,  advierte   la   Corte   que  el  reclamado  responde  al  nombre  de       ALEJANDRO       RUTHFORD       ARCHBOLD      JAY,  nacido el 8  de   diciembre   de   1973,   titular   de   la   cédula   de  ciudadanía  No.  18.005.387.   

La  persona  solicitada  se identificó con  aquel  nombre  y  documento de identidad al serle notificada la orden de captura  emitida  por  la Fiscalía General de la Nación con fines de extradición. Así  mismo,  el  lugar  y  la  fecha  de  nacimiento  registrados  en  la  tarjeta de  preparación  de su cédula de ciudadanía coinciden con los datos ofrecidos por  el  país  requirente  y  bajo  la identidad advertida, el reclamado actuó y se  notificó  de  las  diversas  decisiones adoptadas en el marco de este trámite,  sin  formular  reparo alguno al respecto. Aún  más,  la  confrontación  realizada  por  perito  del  Cuerpo  Técnico  de  Investigación  a  las  huellas dactilares del capturado y las que  reposan  en  su  cédula  de  ciudadanía,  corrobora  que  se  trata  del mismo  individuo.   

De lo anterior, se deduce razonablemente la  plena  identidad  del  ciudadano  colombiano  pedido  en  extradición,  pues su  información   personal,   relacionada   en  la  solicitud  de  las  autoridades  foráneas,  como  se  ha visto, es la misma con la cual se presenta y firma, sin  cuestionamiento    alguno   sobre   el   particular.   

3.               Principio     de     la     doble  incriminación   

Frente  a  este  requisito corresponde a la  Corporación  examinar  si  los  comportamientos  atribuidos  al  reclamado como  ilícitos  en  el  país extranjero tienen en Colombia la misma connotación, es  decir,  si  son  considerados  delitos  y,  de  ser  así, si conllevan una pena  mínima no inferior a cuatro años de privación de la libertad.   

Para  abordar  el análisis de este aspecto  debe  partirse del cotejo de los cargos formulados en la acusación aportada por  la  autoridad  extranjera  con  la normatividad interna colombiana, a efectos de  establecer  o  descartar  la equivalencia exigida por el artículo 502 de la Ley  906 de 2004.   

En  este sentido, la Sala encuentra que los  hechos  imputados  por  la  autoridad  foránea  se  concretan  en  el siguiente  cargo:   

“CARGO  2   

5. Desde al menos el año 2010 o alrededor  del  mismo,  hasta  e  inclusive  la  fecha de la radicación de esta Acusación  Formal,  (…)  ALEJANDRO  ARCHBOLD JAY, alias “Bebe” (…), los acusados, y  otros   sujetos   conocidos  y  desconocidos,  ilícita,  intencionalmente  y  a  sabiendas  se  juntaron, concertaron, confederaron y concordaron conjuntamente y  unos  con  los  otros para violar las leyes estadounidenses relacionadas con los  narcóticos.   

6.  Fue parte del concierto para delinquir  que  (…)   ALEJANDRO ARCHBOLD JAY, alias “Bebe” (…) los acusados, y  otros  sujetos  conocidos  y  desconocidos,  mientras se encontraban fuera de la  jurisdicción  territorial  de  los  Estados Unidos, ilícitamente y a sabiendas  fabricaron  y  distribuyeron, y en efecto lo hicieron, una sustancia controlada,  con   la  intención  y  sabiendo  que  dicha  sustancia  iba  a  ser  importada  ilícitamente  a  los Estados Unidos y a las aguas dentro de una distancia de 12  millas  de la costa de los Estados Unidos, en violación de los dispuesto por el  Título  21  del  Código  de  los Estados Unidos, Secciones 812, 959(a) y (c) y  960(a)(3).   

7.  La sustancia controlada involucrada en  el  delito  fue  cinco  kilogramos y más de mezclas y sustancias que contenían  una  cantidad  detectable  de  cocaína,  en  violación  de lo dispuesto por el  Título     21     del    Código    de    los    Estados    Unidos,    Sección  960(b)(1)(B)(ii).   

Actos manifiestos  

8.  En  el fomento de dicho concierto para  delinquir  y  a  fin  de alcanzar los objetos ilícitos del mismo, se cometieron  los actos manifiestos siguientes, entre otros: (…)   

d.  El  1°  de  septiembre  de  2010,  o  alrededor  de esa fecha, ARTURO MANUEL ACOSTA GIL, alias “Viejo” y ALEJANDRO  ARCHBOLD  JAY,  alias “Bebe”, los acusados participaron en una conversación  telefónica  en  el  transcurso  de  la  cual  hablaron,  en  esencia,  sobre la  vigilancia   que   realizaba   el   Servicio  de  Guardacostas  de  los  Estados  Unidos.   

(…)  

j. El 8 de octubre de 2010, o alrededor de  esa  fecha, GUSTAVO RAFAEL BARRIOS PADILLA, alias “Gerentico”, participó en  una  conversación  telefónica  con otro cómplice que no se encuentra nombrado  como  acusado  en  la  presente  (el  “CC-3”)  en  el  transcurso de la cual  hablaron,  en  esencia,  sobre  el  hecho  de  que ALEJANDRO ARCHBOLD JAY, alias  “Bebe”,  el  acusado,  había  sido  capturado por las autoridades del orden  público  en  el  bote  que  llevaba  los 906 kilos de cocaína a bordo, del que  BARRIOS  PADILLA  había escapado. (Titulo 21 del Código de los Estados Unidos,  Sección  963;  Título  18  del  Código  de  los Estados Unidos, Secciones 2 y  3238)”3.   

Este  cargo  encuentra  equivalencia  en el  artículo  340,  inciso segundo del Código Penal, modificado por los artículos  8°  de  la  Ley  733  de  2002  y  19  de la Ley 1121 de 2006, del concierto  para  delinquir  agravado,  que  contempla  sanción  privativa de la libertad de ocho (8) a dieciocho (18) años  de  prisión  y  multa de dos mil setecientos (2.700) hasta treinta mil (30.000)  salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

Así mismo, se actualiza en el artículo 376  del  Código  Penal,  modificado por el artículo 11 de la Ley 1453 de 2011, que  tipifica  el  delito  de Tráfico, fabricación o porte  de   estupefacientes,  sancionado  con  una  pena  de  prisión  de ocho (8) a veinte (20) años y multa de mil (1.000) a cincuenta mil  (50.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

De  esta  manera,  confrontado  el supuesto  fáctico  referido  en  la  acusación  y  las normas invocadas por la autoridad  extranjera  con  las  disposiciones  internas de Colombia, se advierte cómo las  conductas  de  concierto  para  delinquir  y  tráfico,  fabricación o porte de  estupefacientes  se  encuentran penalizadas en los dos países, de manera que el  cargo   atribuido   por   la   autoridad   foránea  al  requerido  ALEJANDRO    RUTHFORD    ARCHBOLD    JAY  corresponde  a   tipos penales nacionales que tienen prevista pena superior  a  los  4  años  de  prisión,  razón  por  la cual se encuentra satisfecho el  principio de la doble incriminación.   

Ahora,  como  la  acusación  No. 11-CR-483  dictada  el  6  de  junio  de  2011 por la Corte del Distrito Sur de Nueva York,  también  incluye  el decomiso, es preciso señalar que tal afirmación no puede  ser entendida en estricto sentido como un cargo.   

En efecto, como lo ha venido expresando esta  Corporación  respecto  de  situaciones  semejantes4, el señalamiento del decomiso  no  comporta  imputación  alguna,  pues se trata del anuncio de la consecuencia  patrimonial  que  la  declaratoria  de  responsabilidad  acarrea respecto de los  bienes  involucrados en el delito, de cuya comisión se acusa al requerido, tema  ajeno  a  la  solicitud  de  extradición,  razón  por  la cual no se encuentra  comprendido  dentro  de los aspectos por analizar en el concepto a emitir por la  Sala.   

4.           Equivalencia entre la providencia dictada  en el extranjero y la acusación del sistema procesal colombiano   

Esta   última  exigencia  se  orienta  a  verificar  si la pieza procesal ofrecida por el país requirente es equivalente,  por  lo  menos,  a  la  acusación  prevista  en  el ordenamiento procesal penal  interno.   

Conviene  recordar  que  no  se  trata  de  establecer   identidad   entre   ambas  actuaciones5,   pues   lo   relevante   es  determinar  si  la  decisión  entregada  da  paso  al  juicio. Además, se debe  constatar   si  brinda  un  relato  sucinto  del  comportamiento  imputado,  con  especificación  de  las  circunstancias  de  lugar  y  tiempo e, igualmente, si  expresa  con  claridad  la  calificación  jurídica  señalando  los  preceptos  aplicables.   

Así  las cosas, se tiene que la acusación  No.  11-CR-483  dictada  el  6 de junio de 2011 por la Corte del Distrito Sur de  Nueva  York,  al  igual  que  ocurre  con  la  pieza  de  la misma índole en el  ordenamiento  colombiano,  marcan  el  comienzo  del juicio, etapa en la cual el  procesado  tiene  la  oportunidad de controvertir las pruebas y los cargos a él  atribuidos.   

En  estas  condiciones,  es indiscutible la  equivalencia  existente  entre la acusación dictada en el país extranjero y la  pieza  procesal  contemplada  en los artículos 336 y 337 de la Ley 906 de 2004.  Naturalmente,  conviene  advertir,  se  trata  de una identidad material y no de  forma.   

Causales de improcedencia.  

Conforme con lo previsto en el artículo 35  de  la Constitución Nacional, modificado por el Acto Legislativo 01 de 1997, la  extradición  de  los  colombianos  por  nacimiento  se  concederá  por delitos  cometidos  en el exterior, que no ostenten carácter político, siempre y cuando  se  refieran  a  hechos  cometidos  con  posterioridad  al  17  de  diciembre de  1997.   

De  acuerdo  a  lo  anterior,  constituyen  causales  de  improcedencia de la extradición: (i) que el delito por el cual se  procede  sea  de naturaleza política, (ii) que se trate de hechos cometidos con  antelación  al  17  de diciembre de 1997, fecha de promulgación de la referida  norma,    (ii)    que    el    delito   haya   sido   cometido   en   territorio  colombiano.   

Y,    de    conformidad    con    la  posición mayoritaria de la Sala, también  se  debe  constatar  si en Colombia se  profirió  decisión  con  fuerza   de   cosa   juzgada   por   los   mismos   hechos   que   sustentan  la  petición       de       extradición.   

         Revisados   los   cargos   formulados   por  la  autoridad  foránea  a   ALEJANDRO   RUTHFORD  ARCHBOLD  JAY,  la  Sala encuentra que si bien el delito por el cual se procede no  es  de  naturaleza política y fue cometido con posterioridad al 17 de diciembre  de  1997  con  el  evidente  propósito  de  producir sus efectos en territorios  foráneos,  se configura la causal de improcedencia relativa al ejercicio previo  de  la  jurisdicción  por  parte de las autoridades nacionales en relación con  los      mismos      hechos      materia      del      requerimiento.   

         La   anterior   situación   impone   a  la  Corte  emitir  concepto  desfavorable  a  la  solicitud  de  extradición, puesto que no se cumple con la  exigencia  constitucional  prevista  en  el  artículo 29 de la Carta Política,  relacionada con la prohibición de la doble incriminación.   

         En  relación  con  dicha limitante, desarrollada en el artículo 21  de  la  Ley  906  de  2004  y en diferentes convenios y tratados internacionales  pertenecientes  al  Bloque  de  Constitucionalidad  que  reconocen  la garantía  mínima  fundamental a no ser juzgado ni sancionado por un acto punible respecto  del  cual  se  ha  dictado  sentencia  condenatoria  o absolutoria dentro de los  cánones  legalmente  establecidos,  según lo establecido en el artículo 93 de  la            Norma            Fundamental6,     ha     sostenido    la  Corporación:      

“Resulta  conveniente  señalar algunas hipótesis donde es posible aplicar los principios  de  prohibición  de  la  doble  incriminación  y de cosa juzgada, así como la  virtual   solución   dependiendo   del  estado  en  el  cual  se  encuentre  la  investigación  penal  seguida en Colombia por los mismos hechos que fundamentan  el  pedido  extranjero,  y  el  momento  en  el  cual  se  halle  el trámite de  extradición:   

        3.8.1.  Si  antes de recibirse la petición de captura con fines de  extradición  existe  en  Colombia  decisión  en  firme,  con carácter de cosa  juzgada,  por los mismos hechos que fundamentan la solicitud de envío fuera del  país,  el  concepto será desfavorable con el fin de respetar los principios de  cosa  juzgada  y de non bis in ídem (artículos 29 Constitucional, 19 de la Ley  600  de  2000  y  21  de  la  Ley  906  de  2004)”7.   

En ese orden, debe tenerse en cuenta que el  fallo  nacional  adquirió  firmeza  el 24 de diciembre de 2010, mientras que la  acusación  norteamericana  No. 11-CR-483 se dictó el 6 de junio de 2011 por la  Corte  del  Distrito  Sur  de  Nueva  York; la solicitud de captura con fines de  extradición  se  concretó mediante Nota Verbal No. 0500 del 5 de marzo de 2012  y  el  requerimiento  se  formalizó  a través de Nota Verbal No. 1006 del 7 de  mayo  de  2012.  Es  decir,  tanto  la  acusación  foránea como las peticiones  referidas  al  requerimiento  del connacional son posteriores a la ejecutoria de  la sentencia colombiana.   

Además,  tal como lo plantean la defensa y  el  Delegado  del  Ministerio  Público,  los hechos que motivan la solicitud de  extradición  son  iguales  a  los  que  la  justicia  colombiana, a través del  Juzgado  Único  Penal  del  Circuito  Especializado  Adjunto  con  Funciones de  Conocimiento  de  Cartagena  de  Indias,  tuvo  en  cuenta el 16 de diciembre de  20108   para  condenar  a  ALEJANDRO  RUTHFORD  ARCHBOLD  JAY a la pena principal de 10 años y 8 meses  de  prisión  y multa equivalente a 1.333,33 salarios mínimos legales mensuales  vigentes   por   la   comisión   del  delito  de  tráfico  de  estupefacientes  agravado.   

Así,  la  hipótesis  fáctica  del  fallo  nacional  refiere  que  el  5  de  octubre  de  2010  funcionarios  del grupo de  guardacostas  de  la  Armada  Nacional, destacados en Cartagena, interceptaron 2  embarcaciones  en  el sector de Bocas de Cenizas, encontrando en una de ellas 31  sacos  contentivos  de  clorhidrato de cocaína, razón por la cual capturaron a  ARCHBOLD  JAY, quien viajaba  en    ella,   junto   a   varias   personas   más9.   

Por    su    parte,   el   indictment    refiere    como    hechos  manifiestos,  de  los  cuales  se extrae el contexto fáctico de la imputación,  que  ALEJANDRO  RUTHFORD  ARCHBOLD  JAY, en   acuerdo  con  otras  personas,  se  concertó  para  introducir  narcóticos a los Estados Unidos, en desarrollo de lo cual,   

“8.  (…)  d.  El  1° de septiembre de  2010,  o  alrededor  de esa fecha, ARTURO MANUEL ACOSTA GIL, alias “Viejo” y  ALEJANDRO  ARCHBOLD  JAY,  alias  “Bebe”,  los  acusados participaron en una  conversación  telefónica  en  el  transcurso  de la cual hablaron, en esencia,  sobre  la  vigilancia  que  realizaba el Servicio de Guardacostas de los Estados  Unidos.   

(…)  j.  El  8  de  octubre  de  2010, o  alrededor  de  esa fecha, GUSTAVO RAFAEL BARRIOS PADILLA, alias “Gerentico”,  participó  en  una  conversación  telefónica  con  otro  cómplice  que no se  encuentra  nombrado como acusado en la presente (el “CC-3”) en el transcurso  de  la  cual hablaron, en esencia, sobre el hecho de que ALEJANDRO ARCHBOLD JAY,  alias  “Bebe”,  el  acusado,  había  sido capturado por las autoridades del  orden  público  en  el  bote que llevaba los 906 kilos de cocaína a bordo, del  que  BARRIOS  PADILLA  había  escapado.  (Titulo  21 del Código de los Estados  Unidos,  Sección 963; Título 18 del Código de los Estados Unidos, Secciones 2  y   3238)”10.   

         Por  tanto,  la  imputación  fáctica  realizada  por  la autoridad  foránea  coincide  con  la  expresada  en el fallo emitido por el Juzgado de la  ciudad  de  Cartagena  el  16  de  diciembre  de 2010, determinación por la que  ARCHBOLD  JAY  se encuentra  privado  de  la  libertad desde el día 5 de octubre de 2010, cumpliendo pena de  10 años y 8 meses de prisión.   

         Ello   por   cuanto,  los  sucesos  imputados  al  requerido  en  el  indictment   señalan  su  participación   en   la   ejecución   del   tráfico   de  906  kilogramos  de  estupefacientes  por  los  cuales  fue  capturado  el  5  de  octubre de 2010 en  territorio  colombiano.  Ninguna  otra  circunstancia se le atribuye, situación  que  permite colegir la identidad entre los hechos por los cuales se le condenó  en  Colombia  y  los  que  fundan  la  petición  de  extradición,  tornándose  imperiosa  la  aplicación  de  la  prohibición  de  la  doble  incriminación.   

Al  emitir  concepto desfavorable en asunto  similar al que ahora se decide, la Corporación sostuvo:   

“Aun  en ausencia de regulación expresa  en  dicha temática al interior de la Ley 906 de 2004, los principios rectores y  garantías  procesales  que la misma prevé en su Título I, las normas rectoras  de  la  ley  penal  colombiana  que  determina la Ley 599 de 2000 también en su  Titulo  I  y los axiomas que orientan nuestro Estado de Derecho señalados en el  Título  I  de la Constitución y las garantías previstas en el artículo 29 de  la  Carta  impiden  que cuando por nuestras autoridades se esté ejerciendo o se  haya  ejercido  jurisdicción  sobre  un  hecho  punible,  proceda  por  él  la  extradición  que solicite otro Estado, pues de esa manera se efectiviza no solo  la   autonomía   y  soberanía  nacionales  sino  que  además  se  procura  la  observación  de  garantías  fundamentales  de los procesados como la de no ser  juzgado   dos   veces   por   el   mismo   hecho”11.   

En  posterior  decisión, la Sala reiteró:   

“Tal  prohibición  sólo  opera,  desde  luego,  cuando  se cumplen todos los presupuestos para declarar la existencia de  la  cosa  juzgada  penal,  es  decir,  (i)  cuando  exista  sentencia en firme o  providencia  que  tenga  su  misma  fuerza  vinculante,  también en firme, (ii)  cuando  la  persona  contra  la cual se adelantó el proceso sea la misma que es  solicitada  en  extradición,  y (iii) cuando el hecho objeto de juzgamiento sea  naturalísticamente     el     mismo     que     motiva    la    solicitud    de  extradición”12.   

         En  el  evento  de  la especie, el Juzgado Único Penal del Circuito  Especializado  Adjunto  con Funciones de Conocimiento de Cartagena de Indias, el  16  de  diciembre  de  2010  profirió sentencia condenatoria, la cual adquirió  firmeza   el   24   del   mismo   mes   y   año,   respecto   de   ALEJANDRO    RUTHFORD    ARCHBOLD   JAY,  requerido   por   el   gobierno   norteamericano,   en   relación   con  hechos  otológicamente  iguales  a  los  que  motivan  el requerimiento: el tráfico de  estupefacientes  y  la  incautación  de  906  kilogramos  de alcaloides el 5 de  octubre de 2010 en la ciudad de Cartagena.   

         

        De  esta  manera,  el  concepto de la Sala ha de ser desfavorable al  pedido  formulado  por  las  autoridades  norteamericanas, en aplicación de los  principios   del   non   bis  in  idem  y  de  la  cosa  juzgada,  en  tanto  el  Estado colombiano no puede  declinar  la  jurisdicción ya ejercida para cederla a favor del Estado que hace  la petición.   

El concepto de la  Corporación   

En razón de las anteriores consideraciones,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL, emite CONCEPTO  DESFAVORABLE  a  la solicitud de  extradición   del   ciudadano  colombiano  ALEJANDRO  RUTHFORD  ARCHBOLD  JAY  presentada por el Gobierno de  los  Estados  Unidos  con fundamento en la acusación No. 11-CR-483 dictada el 6  de junio de 2011 por la Corte del Distrito Sur de Nueva York.   

Comuníquese por la Secretaría   de   la   Sala   esta   determinación  al  requerido  ALEJANDRO  RUTHFORD  ARCHBOLD  JAY, a su  defensora,  a  la  Procuraduría Segunda Delegada para la Casación Penal y a la  Fiscalía General de la Nación, para lo de su cargo.   

Remítase  el  expediente  al Ministerio de  Justicia y de Derecho para lo de su competencia.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                    FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA   DEL  ROSARIO        GONZÁLEZ       MUÑOZ                                GUSTAVO           ENRIQUE          MALO          FERNÁNDEZ                                                                                             

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

                                     JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Se  siguen  las  pautas de la Ley 906 de 2004 por cuanto los hechos que sustentan la  petición     de     extradición     acaecieron     en    vigencia    de    esa  normatividad.   

2 Folio  30 carpeta anexa.   

3 Cfr.  Folios 198 a 205 de la Carpeta anexa.   

4  Cfr.  Conceptos  del  8  de  junio  de 2005, Rad. No.  23293;  mayo  3  de  2007,  Rad.  No.  26756; octubre 4 de 2009, Rad. No. 31825;  septiembre 30 de 2009, Rads. Nos. 32226 y 32228.   

5Cfr.  Conceptos  del  11 de febrero de 2004, Rad. No. 20292; 23 de enero de 2008, Rad.  27378;  28  de  octubre  de  2009,  Rad. 31932; noviembre 4 de 2009, Rad. 32085;  noviembre 8 de 2009, Rad. 31818.   

6   Entre  otros, artículos 8, 10 y 11 de la Declaración Universal de los Derechos  Humanos,  artículo  8  del Pacto de San José de Costa Rica y artículos 9, 14,  15 y 26 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.   

7  Concepto  de  abril  7  de  2010, Rad. No. 31557   

8  La  sentencia  adquirió  ejecutoria el 24 de diciembre de 2010, según certifica el  del  Juzgado  Único  Penal  del Circuito Especializado Adjunto con Funciones de  Conocimiento   de   Cartagena   de   Indias,   en   tanto  no  se  interpusieron  recursos.   

9 Cfr.  Folio  87  vto,  relativo al resumen de los hechos contenido en la sentencia del  16  de  diciembre  de  2010  del Juzgado Único Penal del Circuito Especializado  Adjunto con Funciones de Conocimiento de Cartagena de Indias.   

10 Cfr.  Folios 198 a 205 de la Carpeta anexa.   

11  Concepto  desfavorable  de  extradición,  de 19 de febrero de 2009, radicación  30374.   

12  Concepto  desfavorable  de  extradición,  de  6  de  mayo  de 2009, radicación  30373     

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