38919(09-05-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 38919  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                            Dr. SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                            Aprobado Acta Nº 176.   

          Bogotá, D.C., nueve de mayo de dos mil doce.   

V    I   S   T   O  S   

  Decide de plano la Corte  el  impedimento  manifestado  por  uno de los magistrados integrantes de la Sala  Penal  Especializada  de Descongestión del Tribunal Superior de Quibdó, doctor  Edisson  Alberto  Booder  Valencia,  para  conocer  en  segunda  instancia de la  nulidad  procesal  que desde el cierre de la investigación decretara el Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  de  Quibdó,  en  el  proceso que se sigue contra  PATROCINIO  SÁNCHEZ MONTES DE OCA, por los delitos de peculado por apropiación  y     celebración     de    contrato    sin    cumplimiento    de    requisitos  legales.   

  A  N  T  E C E D E N T E  S   

1.   Conforme   se  relaciona  en  escrito  presentado  por la Fiscalía durante la fase del juicio, los hechos atribuidos a  MONTES DE OCA, se refieren a que:   

“Durante   el  ejercicio  de  PATROCINIO  SÁNCHEZ  DE OCA, como alcalde del municipio de Quibdó (Chocó), en el período  2001-2003,  dispuso  de los recursos provenientes de la sobretasa a la gasolina,  destinados  específicamente  para  el  mejoramiento  de  la  estructura  vial y  proyectos  de  transporte  masivo en dicha ciudad, invirtiéndolos no solo en el  cubrimiento  de  obligaciones  pensionales  de  algunos  ex  trabajadores  de la  administración,  ejercicio que se repitió durante los años 2001, 2002 y 2003,  sino  que el ex burgo maestre aparece ordenando el gasto de los recursos sin que  cuente  con  soporte  documental de lo ejecutado, vía por la cual se apropia de  los dineros públicos cuya sumatoria es del orden de $ 540.711.822.   

Así  mismo,  advierten  las  indagaciones  adelantadas  por  el  CTI,  la  transgresión  a  los principios que orientan la  contratación    estatal,   conforme   a   la   Ley   80   de   1993.”   

2.  Como  quiera  que  en  el  decurso de la  investigación  el  procesado ocupó el cargo de Gobernador del Departamento del  Chocó,  el  trámite  de la instrucción fue asumido directamente por la Fiscal  General de la Nación.   

En  virtud  de  ello,  con  fecha  del 15 de  septiembre  de 2011, profirió resolución de acusación en contra de PATROCINIO  SÁNCHEZ  MONTES  DE  OCA,  en  calidad  de autor de los delitos de peculado por  apropiación  a  favor  de  terceros  y  contrato sin cumplimiento de requisitos  legales.  Interpuesto  recurso  de  apelación por la defensa del procesado y la  representación  del  Ministerio  Público, con fecha del 19 de octubre de 2011,  la decisión fue ratificada en su integridad.   

3.   Empero,  como  durante  el  lapso  de  ejecutoria  de  la  resolución  de  acusación,  el  procesado  renunció  a su  condición  de  gobernador  y esa renuncia le fue aceptada por la Presidencia de  la  República,  el  asunto  se  envió  a  la Fiscalía Séptima Delegada de la  Unidad  Nacional de Delitos contra la Administración Pública. Esa dependencia,  con  fecha  del  9  de noviembre de 2011, envió lo actuado a los Jueces Penales  del Circuito ®, para efectos de adelantar la fase del juicio.   

4.   Arribado   el  diligenciamiento,  por  competencia,  al  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito de Quibdó, esa oficina  judicial  concedió la libertad provisional al acusado SÁNCHEZ MONTES DE OCA, a  través de providencia emitida el 30 de noviembre de 2011.   

En  curso  de  la  audiencia  preparatoria  celebrada  el  20 de febrero de 2012, el despacho dispuso decretar la nulidad de  lo actuado a partir, inclusive, del cierre de la investigación.   

En contra de esa decisión  interpuso y  sustentó  recurso  de  apelación   la  Fiscalía,  motivo  por el cual el  asunto  llegó  al  Tribunal Superior de Quibdó, repartiéndose a la Sala Penal  Especializada  de  Descongestión  y  en particular, como Magistrado Ponente, al  Doctor Edisson Alberto Booder Valencia.   

Sin  embargo, en lugar de desatar el recurso  interpuesto,  con  fecha  del  23  de  abril  de 2003, el Doctor Booder Valencia  emitió  auto en el cual se dijo impedido para conocer de la apelación del auto  de  nulidad,  con fundamento en lo establecido en el art. 99- 6 de la Ley 600 de  2000,  en  cuanto,  advierte  cómo  en contra del procesado se impuso medida de  aseguramiento  de detención preventiva el 20 de junio de 2005, en decisión que  fue  objeto  de control de legalidad a cargo del Juez primero Penal del circuito  de Quibdó.   

En  ese  trámite,  agrega, emitió concepto  favorable  a  la  imposición  de  la  medida, en su calidad, para la época, de  procurador  Judicial  Penal II 157, aunque ello fue desatendido por el Juzgador,  en  cuanto,  revocó  la  medida  de  aseguramiento  en auto del 11 de agosto de  2005.   

Asevera  el  Magistrado  que en ese concepto  tuvo  en  cuenta  los  elementos  de  juicio referenciados por la Fiscalía para  decretar la medida de aseguramiento.   

Entiende,  entonces, que ahora en su calidad  de  magistrado  encargado  de  evaluar  la  nulidad  decretada  por  la  primera  instancia,  tiene  comprometida  su  imparcialidad, sindéresis y transparencia,  dado  que  esos  elementos  de  juicio evaluados como Procurador, perviven en el  expediente.   

En  consecuencia,  de  conformidad  con  lo  establecido  en  el  numeral  6°  del  artículo  99 de la Ley 600 de 2000, por  entender  que  participó  dentro  del  proceso,  manifiesta  el  Magistrado  su  impedimento para conocer del mismo.   

4.  puesto  en conocimiento de los otros dos  magistrados  de  la  Sala, el impedimento en cuestión, estos, en auto del 24 de  abril  de 2012, lo declararon infundado por estimar que esa actuación anterior,  emitiendo  un  concepto  en  el trámite de control de legalidad de la medida de  aseguramiento,  “no tiene la virtualidad de afectar  como  lo  exige  el  legislador  su  sindéresis e imparcialidad para conocer el  presente asunto”.   

Ello,  sostienen, porque la Corte claramente  ha  dicho  que la causal opera sólo en los casos en los cuales la intervención  anterior  del  funcionario  representa  auténtico  acto  de prejuzgamiento, que  implica compromiso indiscutible de su criterio.   

En  consecuencia, se ordenó la remisión de  los  expedientes  contentivos  de  la actuación para ante esta Corporación, de  acuerdo con lo previsto en el Art. 103 de la Ley 600 de 2000.   

C O N S I D E R A C I O N E S  

En virtud de lo establecido en el Art. 103 de  la  Ley  600  de  2000,  a  la  Sala  le asiste atribución para pronunciarse en  relación  con  el  impedimento  propuesto  por un magistrado y denegado por los  restantes miembros de su Sala de Decisión.   

Ahora,  respecto  de  lo  que  es materia de  controversia  la Sala en diversas oportunidades ha expresado que el instituto de  los  impedimentos  y  las  recusaciones  tiene  una clara fuente constitucional,  pues,  de  un  lado,  el  artículo  228  de  la  Carta Política dispone que la  administración  de  justicia  es  función  pública  y  que sus decisiones son  independientes,  y,  de  otro,  el  artículo  230 de la misma prevé que en sus  providencias   los   jueces  sólo  están  sometidos  al  imperio  de  la  ley.   

En    desarrollo    del    principio   de  imparcialidad  que  debe  presidir  las  actuaciones  judiciales, la legislación procesal ha previsto una  serie  de  causales  de  orden  objetivo  y subjetivo en las cuales el juez debe  declararse  impedido  para decidir, garantizando a las partes, terceros y demás  intervinientes las formas propias de cada juicio.   

          Empero,  como  a  los jueces no les está permitido separarse por su  propia  voluntad  de las funciones que les han sido asignadas, y a las partes no  les  está  dado  escoger libremente la persona del juzgador, las causas que dan  lugar  a  separar del conocimiento de un caso determinado a un juez o magistrado  no   pueden   deducirse   por  analogía,  ni  ser  objeto  de  interpretaciones  subjetivas,  en  cuanto  se  trata  de  reglas  con carácter de orden público,  fundadas  en  el  convencimiento del legislador de que son éstas y no otras las  circunstancias   fácticas   que   impiden  que  un  funcionario  judicial  siga  conociendo   de  un  asunto,  porque  de  continuar  vinculado  a  la  decisión  compromete  la  independencia  de  la administración de justicia y quebranta el  derecho  fundamental  de  los  asociados  a  obtener  un  fallo proferido por un  tribunal                  imparcial.1   

          La        circunstancia   impediente  invocada  por el  Magistrado de  la   Sala   Penal   de  Descongestión   del   Tribunal  Superior  de  Quibdó  para  apartarse del conocimiento de este asunto,           es   la   consagrada   en  el ordinal 6º  del  Art.  99  de la Ley 600  de    2000.   

Frente a la causal  establecida   en   el  ordinal  6°  del  artículo  99  en  cita,  por   haber  “participado  dentro  del  proceso”,      la  jurisprudencia    de    esta   Corte   tiene   dicho  que  para  que  se estructure el impedimento no basta  cualquier  actuación  del  funcionario,  sino  que debe tratarse de un acto que  revista   una   intervención   con   entidad  suficiente  para  comprometer  su  imparcialidad     y     su    criterio.2   

Es  decir, la participación del funcionario  judicial  en  el  proceso debe ser de fondo, sustancial, esto es, que lo vincule  con  el  diligenciamiento  puesto a su consideración y que le impida actuar con  la   imparcialidad   y   ponderación   que   de  él  espera  la  comunidad  y,  particularmente,   los  sujetos  intervinientes  en  la  actuación.3    

Examinada  desde  la anterior perspectiva la  manifestación  de impedimento expresada por el magistrado del Tribunal Superior  de  Quibdó,  particularmente,  los  motivos  en que lo sustenta, la Corte halla  razón  en  el  criterio  de los otros miembros de aquella Sala de Decisión que  refuta  la  posición  adoptada  por  su  colega,  por  lo  que  no  hay lugar a  alternativa    diferente    a    declarar    infundado    el    impedimento   en  cuestión.   

En  efecto,  la  intervención  que  dice el  funcionario  puede  contaminar  su  imparcialidad,  asoma  no solo adjetiva sino  coyuntural,  pues, ni siquiera correspondía a su posición como sujeto procesal  dentro  del  trámite  ordinario,  dado  que  en ese procedimiento y conforme la  medida  de  aseguramiento  decretada  contra  el  ex  burgomaestre,  decidió la  defensa  acudir  al  control  de  legalidad  ante  el juez de conocimiento y fue  durante  ese  diligenciamiento  incidental  que  se  solicitó  el  concepto del  Procurador  –cargo que a la  sazón   desempeñaba  el  hoy  magistrado-,  limitándose  este  al  objeto  de  cuestionamiento,  vale  decir,  el  cumplimiento  o no de los requisitos legales  establecidos  para  imponer  la  medida,  aspecto  que  de  ninguna manera puede  asumirse sustancial o vinculante.   

Ahora,  cuando  el  Magistrado interviene en  segunda   instancia   respecto  de  la  tramitación  ordinaria  del  asunto  y,  particularmente,  del  criterio que tuvo el juez a quo para decretar la nulidad,  no  observa  la  Sala  que de verdad esa tangencial intervención anterior pueda  influir  de  alguna  manera  en  la  transparencia  e  imparcialidad exigidas al  funcionario,  ni  mucho  menos implique la asunción de un criterio que ahora le  impida    juzgar    con    pulcritud    lo    que    a    su   conocimiento   se  halla.      

          Estas  las  potísimas  razones que dan pie a la Corte para declarar  infundada  la  manifestación  de impedimento expresada por el citado Magistrado  en virtud de este proceso.   

En  mérito  a  lo expuesto, la Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación Penal,   

R E S U E L V E  

DECLARAR INFUNDADO  el  impedimento  que  en razón del presente asunto ha  manifestado  el  Magistrado  de  la  Sala  Penal  de Descongestión del Tribunal  Superior  de  Quibdó,  doctor  Edisson Alberto Booder  Valencia,   conforme  con  las  motivaciones  plasmadas  en  el  cuerpo  de este  proveído.   

          Cúmplase y devuélvase al Tribunal de origen.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Página continuación  parte resolutiva y firma de los 9 Magistrados   

Impedimento   N°  38.919 –Declara       Infundado       el  impedimento-  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                          FERNANDO A. CASTRO CABALLERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                          MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ   

Excusa justificada  

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                                          LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                                          JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1 C. S.  de  J., Sala de Casación Penal, Auto de 19 de octubre de 2006, Rad. N° 26.246.   

2 C. S.  de  J., Sala de Casación Penal, Auto de 15 de octubre de 2002, Rad. N° 19.987.   

3 C. S.  de  J.,  Sala  de  Casación  Penal,  Auto  de  15  de  julio  de 2003, Rad. N°  21.149.     

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