38872(16-05-12)imp

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso    nº  38872   

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

          SALA  DE  CASACIÓN  PENAL             

Magistrado Ponente  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Aprobado Acta No. 189  

Bogotá, D.C., dieciséis (16) de mayo de dos  mil doce (2012).   

ASUNTO:  

La  Corte  decide  de  plano el incidente de  impedimento  propuesto  por un Magistrado de la Sala Penal del Tribunal Superior  del  Distrito  Judicial  de  Bogotá, quien se inhibió de conocer el recurso de  apelación  instaurado por el defensor de LUIS EDUARDO RAMÍREZ GONZÁLEZ contra  la  decisión de 26 de marzo de 2012, proferida por el Juzgado Primero Penal del  Circuito  Especializado  de Bogotá D.C. mediante la cual no accedió a decretar  la preclusión solicitada por la  defensa.   

HECHOS     Y  ANTECEDENTES   

Quedaron  consignados  en  el  escrito  de  acusación de la siguiente manera:   

“El  día  19  de  enero  de  2010, siendo  aproximadamente  las  21:20 horas se produjo la captura en flagrancia del señor  LUIS  EDUARDO  RAMÍREZ  GONZÁLEZ,  identificado  con la C.C. 19.346.053, quien  llegaba  en  vuelo  comercial  de Avianca, procedente de Madrid con conexión en  Cali,  ciudad  ésta  en  donde  se  embarcó el citado señor, a quien luego de  practicarle  una  revisión  manual fallida pero “sospechosa” de su equipaje  de  mano,  en  un  bolso  para mujer y en un porta vestido (vacíos) que llevaba  consigo,  se  procedió  a  ser  (sic) una revisión a través del Scanner, para  luego  verificar  finalmente  que  llevaba  mimetizados,  recubierto  en  bolsas  plásticas  transparente  la  suma  de  Trescientos  diez mil doscientos ochenta  (310.280)  EUROS  en  549  billetes  en  denominación  de  500  (restringida su  circulación   para  ciertos  sectores  económicos),  también  4  billetes  en  denominación  de  200  y 4 billetes de 20 EUROS (a esa fecha con una tasa media  de  2808  =  $  871.576.000  millones  de  pesos)  sin  que suministrara ninguna  explicación  sobre  la  procedencia,  propiedad  y  destino  de  tales  divisas  (…)”1   

El  día 18 de febrero de 2010, la Fiscalía  4°  de  la  Unidad  Nacional  de  Fiscalías  para la Extinción del Derecho de  Dominio  y  contra el Lavado de Activos, radicó escrito de acusación en contra  del  procesado,  audiencia que se llevó a cabo el 11 de marzo siguiente ante la  Juez Segunda Penal del Circuito Especializada.   

Agotado  el  trámite  respectivo,  mediante  sentencia  de  10 de febrero de 2011, el mismo despacho profirió condena contra  LUIS  EDUARDO  RAMÍREZ  GONZÁLEZ  por  hallarlo  penalmente  responsable de la  comisión  del  punible de Lavado de activos y le impuso una pena de 12 años de  prisión  y  multa de 7000 salarios mínimos mensuales, decisión contra la cual  se interpuso recurso de apelación.   

Realizado  el reparto de las diligencias por  la  secretaría  del  Tribunal  Superior de Bogotá, correspondió al Magistrado  Pedro  Oriol  Avella  Franco,  cuya  ponencia  absolutoria fue derrotada en Sala  Mayoritaria realizada el 13 de junio de 2011.   

Luego  de  enviarse  el  expediente  a quien  correspondía  en  turno,  mediante  proveído  de  15 de julio de 2011, la Sala  Penal  del  Tribunal  declaró  la  nulidad  parcial  de  la actuación desde la  presentación  del  escrito  de  acusación,  decisión  frente  a  la  cual  el  precitado magistrado presentó salvamento de voto.   

Tramitada   nuevamente   la  audiencia  de  acusación,  el  defensor técnico del encausado elevó solicitud de preclusión  la  cual  fue  resuelta  negativamente por el Juzgado Primero Penal del Circuito  Especializado  de  Bogotá,  en  diligencia  de 26 de marzo de 2012; contra esta  providencia se interpuso el recurso de apelación.    

Luego  de  ser  remitidas las actuaciones al  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  correspondió  por  reparto el conocimiento al  Magistrado  Pedro  Oriol  Avella Franco quien mediante escrito de 19 de abril de  2012,  declaró  su  impedimento  con  fundamento  en  la  causal prevista en el  numeral 4° del artículo 56 de la Ley 906 de 2004.   

Manifestó que en providencia de 15 de julio  de  2011,  plasmó  en su salvamento de voto las razones fácticas y probatorias  que  lo  condujeron  a  proponer  una decisión de carácter absolutorio y no la  nulidad decretada por la mayoría de la Sala.   

Resaltó  que en dicha oportunidad, realizó  una  valoración  profunda  del  trámite en cuestión y manifestó una opinión  sustancial  sobre  el  asunto materia del proceso, de manera que se configura la  causal alegada.   

Agregó      que     “(…)   en  el  presente  caso,  es  la  anticipación  de  la  valoración  de lo fáctico, lo probatorio y lo procesal,  efectuada  en  trance  del  aludido  salvamento  de  voto  lo que genera aquella  obligación  de  separarme  del  conocimiento  del  presente  asunto,  en  tanto  estaría  comprometida  la  imparcialidad  de  este magistrado, en razón de los  pronunciamientos  anticipados  acerca  de aspectos sustanciales, expuestos en el  contexto  del  discurrir  explicativo de los fundamentos del salvamento de voto,  tal      como      se     dejó     detallado     en     precedencia”.2     

Conforme al procedimiento previsto en la Ley  906  de  2004, los demás magistrados que conforman la Sala, mediante auto de 26  de  abril  de  2012,  rechazaron el impedimento de su homólogo y dispusieron el  envío  de  las  diligencias  a  esta  Sala  de  acuerdo  con  lo normado por el  artículo 58 A del Código de Procedimiento Penal.   

Sostuvo la Sala que la línea jurisprudencial  de  la  Corte  Suprema atinente a éste tópico, ha sido reiterativa en destacar  que  las características para que se configure la causal en mención, consisten  en  que  la  manifestación  haya  sido  emitida  fuera  del proceso y que tenga  relevancia jurídica.     

Resaltó que la fiscalía en calidad de ente  acusador,  ha  podido  introducir  nuevos  elementos  de  prueba distintos a los  valorados  por  el  magistrado en su oportunidad, y que se desconocen puesto que  no    se    ha    logrado    culminar    la   audiencia   de   formulación   de  acusación.   

Añadió que las adveraciones realizadas por  quien  se  declara impedido, fueron efectuadas en el discurrir del proceso penal  y  no  por  fuera  de  este, aspecto esencial para aceptar la configuración del  impedimento,  máxime  cuando  dichas  opiniones  fueron  plasmadas en su rol de  magistrado y en el desarrollo de su labor al impartir justicia.   

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE   

1.  De conformidad con el artículo 58A  de  la  Ley  906 de 2004, modificado por el artículo 83 de la ley 1395 de 2010,  esta  Sala  se  erige  como  el  órgano  competente  para pronunciarse sobre el  asunto,  pues  el impedimento proviene de un Magistrado del Tribunal Superior de  Bogotá.   

2.  La  referida  institución  jurídica se  estatuyó  con  el  fin  de garantizar al conglomerado social que el funcionario  judicial  llamado  a  resolver  el  conflicto  jurídico,  sea ajeno a cualquier  interés  distinto  al de administrar una recta justicia y, en consecuencia, que  su  imparcialidad  y  ponderación no están afectadas por circunstancias ajenas  al proceso.   

2.1.  Por  tal  motivo, la manifestación de  impedimento  del  funcionario  judicial debe ser un acto unilateral, voluntario,  oficioso  y  obligatorio  ante la concurrencia de cualquiera de las causales  que  de modo taxativo contempla  la  ley,  para  negarse  a  conocer  de  un  determinado proceso, con lo cual se  excluye la analogía o la extensión en su aplicación.   

3.  En la presente actuación, el Magistrado  del   Tribunal   Superior   de   Distrito  Judicial  de  Bogotá,  sustentó  su  declaración  de  impedimento en la causal 4° del artículo 56 de la Ley 906 de  2004,   cuyo   tenor   literal   dispone   “Que  el  funcionario  judicial  haya sido apoderado o defensor de alguna de las partes, o  sea  o  haya  sido  contraparte  de  cualquiera  de ellos, o haya dado consejo o  manifestado  su  opinión  sobre  el  asunto  materia  del  proceso.”.   

3.1.   En  criterio  del  funcionario,  la  sustentación  del  salvamento  de  voto en la decisión que declaró la nulidad  parcial  de  la  actuación,  debe  considerarse  como  una  opinión o concepto  sustancial  sobre  el  asunto  materia del proceso,  de modo que merece ser  apartado del conocimiento del mismo.   

4.  La  Sala  ha  sostenido  que  la  causal  invocada   se  presenta  cuando  la  opinión  o  concepto  del  funcionario  es  trascendental,  vinculante  y  se  ha  producido por fuera del proceso judicial,  pues  de  otra forma el juez se vería impedido para conocer de cualquier asunto  en que haya realizado cualquier tipo de valoración.   

4.1. La Corte Suprema ha recalcado su postura  en los siguientes términos:   

“La  opinión o  concepto  anticipado  que  constituye  motivo  de  impedimento  -tiene  dicho la  jurisprudencia  de  la  Corte-,  debe  ser  sustancial,  vinculante y sobre todo  emitido  fuera  del  proceso y no dentro del mismo, “pues sólo aquella que se  produce  extraprocesalmente  puede  conducir  a la separación del asunto (…).  Asimismo,  la  opinión  con  virtualidad  suficiente  para  la  separación del  conocimiento  del  asunto, debe ser de fondo, sustancial, esto es que vincule al  funcionario  judicial con el asunto sometido a su consideración al punto que le  impida  actuar  con imparcialidad y ponderación que de él espera la comunidad,  y particularmente los sujetos intervinientes en la actuación.   

Ha  sido  posición  recurrente  de  la Sala  señalar  que,  no  toda opinión o concepto sobre el  objeto  del  proceso  origina causal impediente, pues la que adquiere relevancia  jurídica  en  esta materia es la emitida por fuera del proceso y de tal entidad  o  naturaleza  que  vincule al funcionario sobre el aspecto que ha de ser objeto  de  decisión.  No es aquella opinión expresada por el juez en ejercicio de sus  funciones,  exceptuado  el  evento  de ‘haber  dictado  la  providencia cuya revisión se trata’,  porque  ello  entrañaría  el absurdo de que la facultad que la ley otorga al juez para  cumplir  su  actividad  judicial a la vez lo inhabilita para intervenir en otros  asuntos  de  su  competencia, procedimiento que ni la ley autoriza ni la lógica  justifica.”3   

4.2. Ahora bien, es menester recordar que en  decisión   de  25  de  abril  de  los  corrientes,4  la  Sala  admitió  que  en  ocasiones  excepcionales  el pronunciamiento que hace un funcionario judicial en  ejercicio  de su cargo dentro del trámite penal, puede afectar su imparcialidad  y  ponderación, por lo que se vería inmerso en la causal debatida.     

5.  Descendiendo  al  caso  en cuestión, se  tiene  que el magistrado  realizó una valoración fáctica y probatoria en  ejercicio  de  sus  funciones  como juez de segunda instancia dentro del proceso  penal,  lo  cual  compromete  su  ecuanimidad  para pronunciarse sobre el actual  recurso de apelación.   

5.1.   En  efecto,  la  sustentación  del  salvamento   de   voto   propuesto   por  el  magistrado  permite  dilucidar  el  convencimiento  de  éste sobre la ausencia de responsabilidad del implicado. Al  respecto escribió:   

“No era aquella  la  decisión  la que en mi respetuoso sentir procedía, esto es, la anulatoria,  itero,  porque  cuando  se  presenta  tensión entre las posibilidad de decretar  nulidad  en  razón  a  que  el  trámite  presenta  irregularidades que afectan  exclusivamente  al  procesado,  de  una  parte  y de otra su absolución por los  cargos  que  le fueron imputados, debe preferirse esta última, en tanto es ella  la  garantía  máxima  reconocible  en  el  debate  procesal  cuando el Estado,  representado  por  la  Fiscalía,  no  cumple  con  la  carga  probatoria que le  corresponde  y  porque  desde  luego,  en tales condiciones, es ésta la máxima  aspiración  perseguida  por  el ejercicio de la defensa técnica y material, lo  que   conlleva  a  que  el  principio  de  prioridad  al  que  acudió  la  Sala  mayoritariamente  para  asumir  en  primer  orden  la nulidad se flexibilice, si  indiscutiblemente,  al caso, lo sustancial debe primar sobre lo formal, conforme  al   mandato   del  artículo  228  de  la  Constitución  Política”.   

5.2.   De  acuerdo  con  lo  anterior,  es  obligatorio  concluir  que  el  magistrado que hoy manifiesta su impedimento, ha  realizado   una  valoración  de  fondo  sobre  el  asunto,  y  tiene  el  pleno  convencimiento  de  la  inocencia  del  imputado  al  punto  que  proyectó  una  decisión  absolutoria en su momento, circunstancia que compromete seriamente su  imparcialidad  frente  a  la  presente actuación, más aun cuando el recurso de  apelación  exige  un  pronunciamiento frente a la petición de terminación del  proceso por medio de la preclusión.   

6. Por último, la Sala debe reiterar que la  procedencia  de  la  causal  invocada  en pronunciamientos que se realizan en el  ejercicio  de  sus  funciones  y  dentro  del  proceso  penal,  es  de carácter  excepcional  y  únicamente en aquellas oportunidades en que la manifestación u  opinión  afecte  realmente  la  imparcialidad  y  ecuanimidad  del funcionario.   

7.  Conforme  con  lo anterior, la Sala debe  concluir  que  la  opinión  o  manifestación  expuesta por el Magistrado en su  salvamento  de  voto,  comprometió  su  imparcialidad frente el proceso seguido  contra   LUIS  EDUARDO  RAMÍREZ,  por  lo  cual  deberá  ser  separado  de  su  conocimiento.   

         En  mérito  de  lo  expuesto,  la CORTE SUPREMA  DE   JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN  PENAL,   

RESUELVE  

DECLARAR  fundado   el  impedimento  manifestado   por   el  Doctor  Pedro  Oriol  Avella  Franco,  para  conocer del  recurso  de  apelación interpuesto por el defensor de  LUIS     EDUARDO     RAMÍREZ    GONZÁLEZ,  dispensándolo del conocimiento del  asunto.   

Contra    esta   providencia   no   cabe  ningún recurso.   

Cópiese,  comuníquese  y  devuélvase al Tribunal de origen.   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS MARTÍNEZ    

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                                                      FERNANDO                                A.                                CASTRO  CABALLERO                                

SIGIFREDO    ESPINOSA    PÉREZ                       MARÍA     DEL     ROSARIO     GONZÁLEZ  MUÑOZ        

AUGUSTO J. IBÁÑEZ  GUZMÁN                                LUIS                              GUILLERMO                              SALAZAR  OTERO             

JULIO        ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                          JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

Nubia     Yolanda     Nova García   

Secretaria  

    

1  Escrito  de  acusación  de  fecha  22  de  agosto de  2011.   

2  A  folio 15 Carpeta Original del Tribunal Superior de  Bogotá.   

3  Corte  Suprema  de Justicia. Sala de Casación Penal.  Auto  de  21  de  febrero  de  2012, Rad. 38375; 27 de abril de 2011, Rad. 35855  entre otras.   

4 Corte  Suprema  de Justicia. Sala de Casación Penal. Auto de 25 de abril de 2012. Rad.  38331.     

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