38849(02-05-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     nº  38849   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  MUÑOZ   

Aprobado Acta No. 155.  

          Bogotá D.C., mayo dos (2) de dos mil doce (2012).   

VISTOS  

          Procede  la  Sala  a definir la competencia en este asunto, dado que  la     defensa     de    CARLOS    DARÍO    LOPERA  FLÓREZ   aduce  que  no es competente el Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito Especializado de Conocimiento de Cundinamarca sino  uno de Villavicencio.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

De  acuerdo  con lo consignado en el acta de  preacuerdo  suscrita  entre la Fiscalía y el imputado  CARLOS  DARÍO  LOPERA  FLÓREZ,  con  el  aval  de su  defensora,  el  mencionado  hace  parte  de la organización al margen de la ley  ERPAC1,  banda  criminal  (BACRIM), con influencia en los departamentos de  Cundinamarca,  Meta,  Vichada,  Guaviare,  Guainía, Casanare, Arauca y Norte de  Santander2.   

El  implicado, como así también lo refiere  el  acta  de  preacuerdo,  participó  en  un  acto unilateral de sometimiento y  entrega  voluntaria  de integrantes de esa organización ilegal,  llevado a  cabo  entre  los días 22 al 24 de diciembre de 20113,  el  cual  no  concluyó  por  abandono  del  sitio  a  donde  fueron  remitidos  (Malocas,  en  la  ciudad  de  Villavicencio);  sin  embargo,  con  la  información  recaudada,  se expidieron  órdenes  de  captura  contra  algunos  de  los  individuos  involucrados  en el  proceso,   como   en   efecto   ocurrió  con  LOPERA  FLÓREZ,  cuya  materialización  tuvo  lugar el 13 de  enero de 2012.   

Durante  audiencia  preliminar  concentrada  celebrada  al  día  siguiente  se  legalizó  la aprehensión, al tiempo que la  Fiscalía  formuló  imputación  al  capturado  por el delito de concierto para  delinquir  agravado  (art. 340, inciso 2, modificado por el 19 de la Ley 1121 de  2006),  mismo  por  el  cual  le  impuso  medida  de aseguramiento de detención  preventiva  en establecimiento carcelario, cargo que, en ese momento, no aceptó  el procesado.   

El  12  de  marzo  siguiente,  la  Fiscalía  presentó  acta  de  preacuerdo  suscrita  con  el  implicado,  y avalada por su  defensora,  donde acepta la imputación a cambio de una pena de cuatro (4) años  y  seis  (6)  meses  de  prisión  y  multa  de  1.500 salarios mínimos legales  mensuales vigentes.   

El  19  de  abril  ulterior, ante el Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  Especializado de Conocimiento de Cundinamarca, se  instaló  la  audiencia  de verificación y control de legalidad del preacuerdo,  pero  en  su  desarrollo  la  defensa  impugnó la competencia de dicho despacho  judicial.   

En  tal  sentido  señaló  que  el factor a  decidir  el punto era el territorial “por cuanto los  hechos   de   influencia  delictiva  fueron  en  el  departamento  del  Guaviare  expandiéndose  al  departamento  del Vichada y Guainía, en el que corresponden  (sic)  al distrito judicial  de  Villavicencio,  Meta”, a donde, estima, deben ser  remitidas las diligencias.   

Escuchados  los argumentos de la defensa, el  titular  del  referido despacho judicial ordenó la remisión de la actuación a  esta  Sala,  conforme  al  trámite establecido en los artículos 54 y 310 de la  Ley 906 de 2004.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

A la Corte le corresponde dirimir el presente  incidente,  habida  cuenta  que el numeral 4º del artículo 32 de la Ley 906 de  2004  le  asigna  el conocimiento “de la definición  de   competencia   cuando   se   trate   de   (…)   juzgados   de   diferentes  distritos”,  como  aquí ocurre por estar sustentada  la   impugnación   en   que  no  es  el  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  Especializado  de Conocimiento de Cundinamarca al que atañe el diligenciamiento  sino a uno de Villavicencio.   

Con  el  fin  de  determinar  cuál  es  el  funcionario  competente  en este caso, comiéncese por precisar que el incidente  de  definición de competencias en el marco de la Ley 906 de 2004 puede surgir a  iniciativa  del  mismo  funcionario  judicial,  cuando  considera  que carece de  competencia  para  asumir  el  conocimiento  de  una actuación, o de las partes  (impugnación  de  competencia), como aquí sucede, ante la inconformidad que en  ese      sentido      eleva      la      defensa4.            

          En  consecuencia,  procede  establecer  si  le  asiste  razón  a la  representación  judicial  de  CARLOS  DARÍO  LOPERA  FLÓREZ  al impugnar la competencia del Juzgado Primero  Penal   del   Circuito  Especializado  de  Conocimiento  de  Cundinamarca.    

          Al  respecto,  debe  la  Sala  recabar  que  así como la acusación  constituye  el  marco  fáctico  y  jurídico  que fija las reglas dentro de las  cuales  se  desarrolla  el  debate  propio  de  la fase de juzgamiento, de igual  manera  tal  pieza procesal ha de ser la base para determinar el juez a cargo de  quien  debe  quedar  la  actuación,  sin  que  sea  pertinente  para ese efecto  considerar circunstancias no contempladas en el pliego de cargos.   

          Tal  es el criterio que de antaño la Sala ha prohijado desde la Ley  600  de 2000, pero que igual resulta aplicable frente a la Ley 906 de 2004, pues  sobre  el  particular  los  fundamentos  teleológicos  de  los dos sistemas son  similares.     Pertinente,    entonces,    resulta    evocar    dicha    postura  jurisprudencial:   

“La  resolución  acusatoria  es  pieza  procesal  fundamental,  que  una  vez  ejecutoriada  señala  el marco general y  limítrofe  para  el  desarrollo  de  la  fase  del  juicio,  en acatamiento del  principio   de  congruencia;  por  tanto,  para  determinar  cuál  es  el  Juez  competente  para dirigir la causa a que da lugar esa específica pieza procesal,  no  es  factible  hacer  deducciones  ni  inferencias  a  partir de elementos de  convicción  que  no  forman parte del sumario, ó raciocinios que no hayan sido  tenidos  en  cuenta en el propio pliego de cargos”5.   

Ahora  bien,  lo  diligenciado  en este caso  equivale  a una acusación formal, toda vez que como lo señala el primer inciso  del  artículo 293 del estatuto procesal, modificado por el 69 de la Ley 1453 de  2011:  “Si el imputado, por iniciativa propia o por  acuerdo  con la Fiscalía acepta la imputación, se entenderá que lo actuado es  suficiente como acusación”.   

De  otro lado, aunque si bien la audiencia a  desarrollar  no  es  propiamente la de formulación de acusación, escenario por  excelencia  para  plantear  este  tipo  de  cuestionamientos  de  acuerdo con el  artículo  339  del  estatuto procesal, por lo mismo que se trata de un trámite  abreviado  la  de verificación de legalidad del preacuerdo resulta asimilable a  ella  para  tales  efectos,  porque en uno y otro caso se surten ante el juez de  conocimiento, quien deberá proferir el fallo correspondiente   

Elucidado  lo anterior, importa precisar que  de  acuerdo  con  los  términos  del escrito de preacuerdo la conducta imputada  tuvo   ejecución   en   diferentes   lugares  del  territorio  patrio  (en  los  departamentos  de  Cundinamarca,  Meta,  Vichada,  Guaviare, Guainía, Casanare,  Arauca      y      Norte      de      Santander6).   

Frente  a  tal  supuesto  es evidente que el  factor  territorial  no  presta  utilidad para establecer la competencia, por lo  cual  es  necesario  acudir a las pautas del inciso segundo del artículo 43 del  estatuto procesal penal, donde se dispone:   

“Cuando  no  fuere  posible determinar el  lugar  de  ocurrencia  del  hecho,  éste  se hubiere  realizado  en  varios lugares, en uno incierto o en el  extranjero,    la    competencia   del   juez   de   conocimiento   se  fija  por  el lugar donde se formule la acusación por parte de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  lo  cual hará donde se encuentren los  elementos        fundamentales        de        la        acusación…”     (subrayas     fuera     de  texto).   

Tal selección, como así lo tiene dicho esta  Sala,  no dimana de una facultad arbitraria o caprichosa del ente acusador, pues  como  lo  reza  la  parte  final  de  este  artículo,  en  armonía  con el 336  ibídem,  debe corresponder  al  lugar donde se encuentren los elementos materiales fundamento del escrito de  acusación o del que, como ya se dijo, hagas sus veces.   

Así  las  cosas,  para el caso que ocupa la  atención  se  observa que en el acta de preacuerdo se dejó en claro que dichos  elementos  en  su  gran  mayoría  se encuentran en el distrito judicial al cual  pertenece  el  despacho  judicial  que  viene  conociendo del asunto, por lo que  acertadamente  la  Fiscalía presentó este escrito, a efectos el adelantamiento  de  la  audiencia  de verificación de legalidad de ese acto, ante un juzgado de  Cundinamarca,  de  ahí  que el asignado  deba proseguir con la actuación.   

          En   virtud  de  lo  expuesto,  ningún  cuestionamiento  merece  la  decisión  de  la  Fiscalía de seleccionar un juzgado del distrito en cuestión  como lugar de presentación del escrito de preacuerdo.   

          En  tales  circunstancias,  la  competencia  para  conocer  de  este  trámite   se  asignará  al  despacho  judicial  que  viene  conociendo  de  la  actuación, como así lo declarará la Sala.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

          1.-  DEFINIR  la competencia en el sentido  de  determinar  que  el  conocimiento  de este asunto  corresponde  al  Juzgado  Primero  Penal  del Circuito  Especializado  de  Conocimiento de Cundinamarca que viene conociendo del asunto,  a cuyo despacho se ordena devolver la actuación.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Cópiese y cúmplase,  

JOSÉ     LEONIDAS     BUSTOS MARTÍNEZ   

Permiso  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO               FERNANDO  ALBERTO     CASTRO     CABALLERO           

SIGIFREDO                 ESPINOSA  PÉREZ             MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ  MUÑOZ                 

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN            LUIS  GUILLERMO SALAZAR  OTERO              

JULIO         E.        SOCHA  SALAMANCA              JAVIER  ZAPATA  ORTÍZ   

NUBIA  YOLANDA  NOVA  GARCÍA   

Secretaria  

    

1  Ejército Revolucionario Popular Anticomunista.    

2 Fol.  5 del c.o.   

3 Del  cual   hicieron   parte   267   personas   en   total,   fol.   8   ibídem.   

4 Auto  de julio 5 de 2007.   

5 Auto del 6 de octubre de 2004. Radicación 22738.   

6 Fol.  5 del c.o.     

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