37528(10-08-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                     

Magistrado Ponente:  

Luis Guillermo Salazar Otero  

                                     Aprobado Acta No. 294   

Bogotá, D.C., diez (10) de agosto de dos mil  doce (2012)   

ASUNTO  

La Sala se pronuncia sobre la admisibilidad de  la  demanda  sustento  del  recurso  de casación instaurado por el apoderado de  LISANDRO  GALINDO,  contra la sentencia del 29 de julio de 2011 proferida por el  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  mediante  la cual confirmó la emitida el 6 de  diciembre  de 2010 por el Juzgado Octavo Penal del Circuito de la ciudad, que lo  condenó  a  prisión  de  ciento  treinta  (130) meses, inhabilitación para el  ejercicio  de  derechos y funciones públicas por un período igual al señalado  para  la pena privativa de la libertad y le negó los mecanismos sustitutivos de  la  sanción  penal,  al hallarlo autor responsable del delito de actos sexuales  abusivos  con  menor de catorce años agravado en concurso homogéneo y sucesivo  de tipos penales.   

HECHOS Y ANTECEDENTES  

En    la    sentencia   de   primera    instancia,    los   hechos   son   presentados  de  la  siguiente manera:   

“LISANDRO  GALINDO,  fue  denunciado en virtud de hechos sucedidos durante los años 2006 y  2007,  por  cuanto  valiéndose  de  su  calidad  de  vigilante y recorredor del  Conjunto  Residencial  Alcalá, hizo tocamientos de carácter sexual  a  algunas niñas que residían en el conjunto, de nombres LMCR y  VNM  y  a  su  prima  MVS,  quienes  tenían  la calidad de menores cuyas edades  oscilaban  entre  los  7  y  los  8  años de edad y quienes fueron víctimas de  diferentes  vejámenes  y  conductas  sexualmente  reprochables  por  parte  del  acusado”1.   

El  4  de  abril de  2008  el  Juez  47  Penal  Municipal con funciones de  control  de  garantías  a  solicitud  de  la Fiscalía, legalizó la captura de  LISANDRO   GALINDO,   avaló  la  formulación  de  imputación  por  el  delito  de  actos sexuales abusivos con menor de catorce  años   y  le  impuso  medida  de  aseguramiento  de  detención preventiva en establecimiento carcelario.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN  

En  la  demanda  con  sustento  en  la causal  tercera  del  artículo181  de  la  ley  906 de 2004, se postula un cargo por el  manifiesto  desconocimiento  de  las  reglas de producción y apreciación de la  prueba sobre la cual se ha fundado la sentencia.   

El  censor,  de  manera general aduce que las  circunstancias   de   tiempo,  modo  y  lugar  no  fueron  especificadas  en  la  imputación,  lo  cual impidió establecer la ocurrencia de los hechos y ejercer  la defensa.   

Manifiesta que como la Fiscalía no presentó  ninguna  prueba  que  sustentara  los  supuestos hechos, el acusado “no    podría    ser    llamado   a  juicio”; pero como tampoco  demostró  la  existencia  del  concurso  homogéneo  y  sucesivo  de  conductas  punibles,   habría   lugar   a   replantear   la   dosificación   de  la  pena  impuesta.   

Ante  la  falta de claridad sobre los hechos,  considera   “necesario  solicitar”      el  reconocimiento   del   in   dubio   pro   reo,   al   rechazar  la  “desusada    práctica”  de  creer  sólo  lo  que  dicen los niños y que las conjeturas y  suposiciones     podrían    haberse    superado    con    un    buen    trabajo  investigativo.   

CONSIDERACIONES  

La  demanda  no  reúne  los  presupuestos de  técnica  que  permita  disponer  su  admisión, en razón a que el cargo único  propuesto   contra   la   sentencia   de  segunda  instancia,  fue  postulado  y  desarrollado  sin  la  observancia  de  los  requisitos  formales  y  materiales  previstos   en   los  artículos  183  y  184  inciso  2º  de  la  ley  906  de  2004.   

Es pertinente recordar que aunque la casación  proceda  como  control  constitucional  y legal contra las sentencias de segunda  instancia,  los  requisitos de técnica propios del recurso no han desaparecido,  como  tampoco  la  demanda  mediante  la cual se instaura es un escrito de libre  confección,  en  el  que  resulten  innecesarias la mención de la causal y las  normas de derecho sustancial vulneradas.   

En  este sentido, el recurso no ha perdido su  entidad  de  juicio  lógico  jurídico,  obligando  al  recurrente  a  observar  las  reglas  propias  que lo  diferencian  de  los alegatos de instancia, con la proposición de cargos claros  y  precisos  en  los  que  los  errores  sean postulados de manera objetiva, sin  contradicciones,  bajo  el  supuesto  que  la interpretación de las alegaciones  hechas         en         la         demanda2,   la   modificación   y  la  readecuación    de    los    reparos,    son    ajenas    a   la   impugnación  extraordinaria.   

La  censura ignora las exigencias de técnica  requeridas  en  esta  sede, cuando se acude a la causal 3ª del artículo 181 de  la  ley  906 de 2004, de modo que el libelo es un alegato de instancia a través  del  cual,  el  actor  pretende  proseguir  el  debate probatorio agotado en las  instancias.   

En efecto, en la demanda limita su actividad a  enunciar  de  manera  general  el  motivo  casacional,  sin  indicar como era su  obligación,  si  la  violación  indirecta  de la ley sustancial proviene de un  error  de  hecho o de derecho. Una vez identificada la clase de vicio, era deber  señalar  su  especie  y  desarrollarlo  de acuerdo con la técnica inherente al  recurso, nada de lo cual satisfizo.   

Además  que  en  ninguna  parte  del escrito  menciona  la  naturaleza  del  error,  emprende  una  crítica  a la valoración  probatoria  del Tribunal, para manifestar que existe duda sobre la ocurrencia de  los  hechos  y del concurso de conductas punibles imputadas al acusado, en tanto  atribuye  al  órgano de la acusación desidia en su obligación de demostrar la  existencia del delito y la responsabilidad penal del autor.   

Por  ese  camino,  después  de cuestionar el  papel  de la Fiscalía en este asunto y afirmar que las entrevistas “están  plagadas  de  preguntas  que  sugieren  la  respuesta”,  desde  su perspectiva se ocupa de lo que según él enseña un video aportado al  juicio,       para       concluir       que       en       los      “juegos” de  las menores no participó el acusado.   

Del mismo modo, acude al interrogatorio de la  madre  de  una  de  las niñas, cuestionando su manifestación según la cual el  video  fue  manipulado,  apoyado  en  que  la  Fiscalía  preservó la cadena de  custodia  del  mismo,  para  por  esa  senda  insistir  en  que no se encuentran  demostrados    los    actos    sexuales   por   los   cuales   se   condena   al  acusado.   

En  esas  circunstancias,  es evidente que el  actor  ningún  esfuerzo  hace  en  la  demanda por identificar el error y mucho  menos  por desarrollarlo, emprendiendo como ya se vio un cuestionamiento general  a  las  apreciaciones  probatorias  del  fallador,  defecto en el que persiste a  través del libelo.   

A  la  ausencia de técnica anotada al reparo  propuesto  en  la demanda, se agrega la omisión en ella de cualquier referencia  a  los  fines  perseguidos  con  la  casación,  mientras  de  su contexto no se  advierte  fundadamente  que  se  precisa  del  fallo para cumplir algunas de las  finalidades de la impugnación extraordinaria.   

Por  último, como la sentencia atacada no se  manifiesta  injusta,  ninguno  de  los  motivos  previstos  en el inciso 3º del  artículo  184 de la ley 906 de 2004, permitirá superar los defectos anotados a  la demanda para decidir de fondo.   

En  consecuencia, la Sala no la seleccionará  ni  tampoco  dispondrá  su intervención oficiosa en este asunto, puesto que no  se  vislumbra  la  afectación  de  los  derechos  ni  la  vulneración  de  las  garantías fundamentales de los intervinientes.   

Finalmente,  contra  la determinación que se  adoptará  procede el mecanismo de insistencia previsto en el inciso segundo del  artículo  184 de la Ley 906 de 2004, cuyo trámite a falta de regulación legal  es el siguiente:   

“a-  …  sólo  puede  ser  promovida por el demandante dentro de los cinco (5) días siguientes  a  la  notificación  de  la  providencia que inadmite la demanda de casación u  oficiosamente  provocada  dentro del mismo lapso por alguno de los Delegados del  Ministerio  Público  para  la Casación Penal -en tanto no sean recurrentes- el  Magistrado  disidente  o  el Magistrado que no haya participado en los debates o  suscrito la inadmisión.   

b-  La respectiva solicitud puede formularse  ante  el Ministerio Público a través de sus Delegados para la Casación Penal,  ante  uno  de  los  Magistrados que haya salvado voto respecto a la decisión de  inadmitir  o  ante  uno  de  los  Magistrados  que  no  haya  intervenido  en la  discusión.   

c- Es potestad del funcionario ante quien se  formula  la  insistencia  someter  el  asunto  a  consideración de la Sala o no  presentarlo  para su revisión y en este caso así lo informará al peticionario  en  un  término  de  quince (15) días”3   

.  

En   mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

Primero.-         Inadmitir   la  demanda    de    casación,    presentada    por   el   defensor   de   LISANDRO  GALINDO.   

Segundo.-  Contra  esta decisión procede el mecanismo de insistencia.   

Notifíquese  y  devuélvase el expediente al  tribunal de origen.   

JOSÉ       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ                    

JOSÉ        LUIS       BARCELÓ  CAMACHO            FERNANDO  ALBERTO  CASTRO  CABALLERO                    

MARIA  DEL  ROSARIO  GONZALEZ  MUÑOZ      LUIS     GUILLERMO    SALAZAR    OTERO                            

JULIO  E. SOCHA  SALAMANCA                                                                        JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

                      

                   

Nubia Yolanda  Nova García  

Secretaria    

1 Folio  206 de la carpeta 1.   

2 Corte  Suprema de Justicia: radicado: 25.565 del 8 de junio de 2006.   

3Auto,  diciembre  12  de 2.005, radicación 24322; en el mismo sentido, auto, de mayo 4  de 2006, radicación 25006.     

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