37480(15-02-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 37480  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR  OTERO   

                            Aprobado Acta No. 40   

Bogotá, D. C., quince (15)  de febrero de dos mil doce (2012).   

V    I    S   T   O  S   

La  Sala  se pronuncia sobre la viabilidad de  las    demandas,    sustento    del    recurso    de    casación   interpuesto   por   los   apoderados  de  la  parte  civil  y  del  acusado     ARMANDO    ALEJO    RODRÍGUEZ       SUSA,       contra   el   fallo   del  9  de  mayo  de  2011,    mediante  el cual el Tribunal Superior de  Cundinamarca    revocó  parcialmente  la sentencia  condenatoria  proferida el  3    de    marzo    de  2009   por   el  Juzgado  Segundo    Penal   del  Circuito  de  Facatativá,  al  absolver  a  JORGE  ELÍAS  ARIAS  TRUJILLO de  los  cargos  de homicidio y lesiones personales culposas por los cuales  había  sido acusado, confirmando a  su  vez  la  condena  a sesenta (60) meses de prisión  impuesta   a   Rodríguez   Susa,   por  los  mismos  delitos.   

LOS HECHOS  

En horas de la tarde del 21 de julio de 2003,  hacia  las  5:45 pm, en el kilómetro 57 de la vía que del municipio de Bituima  conduce  a Guayabal de Síquima, el camión Ford de placas SWJ 276 conducido por  Armando  Alejo  Rodríguez  Susa, en el momento que adelantaba a otro vehículo,  colisionó  con la buseta de servicio público afiliada a la empresa Flota Santa  Fe     manejada     por    JORGE    ELÍAS    ARIAS  TRUJILLO,  la cual se desplazaba en sentido contrario,  ocasionando  la  muerte  a  once  (11)  de sus ocupantes y lesiones personales a  cuatro (4) más.   

El  21  de  marzo  de  2007,  la Fiscal Sexta  Delegada  ante  los Jueces Penales del Circuito de Facatativá, acusó a Armando  Alejo  Rodríguez  Susa  y  a  Jorge  Elías Arias Trujillo, como autores de los  delitos  de  homicidio  y lesiones personales culposas, en concurso homogéneo y  heterogéneo   de   hechos   punibles   1.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN  

Demanda   del  apoderado  de  la  parte  civil  en representación de  Alberto Pérez Giraldo y otros.   

Al   amparo   de  la  causal  primera  del  artículo 207 de la ley 600 de 2000, postula tres (3)  cargos    por    violación    indirecta    de   la  ley.   

1. Error de hecho por falso juicio de existencia   

A su juicio, el tribunal excluyó  del  análisis probatorio los informes  de   accidente   22-014660,   sus   anexos   junto   con   el   croquis,   y  la  fotografía     6-05     relacionada     con    la  inspección   judicial   efectuada   al   lugar  del  siniestro,    los    cuales   tenían   la  capacidad  de  probar  la  culpabilidad penal y responsabilidad  civil de Arias Trujillo.   

2.  Error  de  hecho  por  falso  juicio  de  identidad   

El  tribunal  al  apreciar el álbum  fotográfico  009-04 SC-CTIF y las  fotografías  vistas  al  folio 236 y siguientes, que  hacen    parte    del    informe    número  6-05  de  octubre  de  2005,  el otorgarles un sentido que no  expresan    o   no   corresponde   con   el   contenido   material,   esto   es,  distorsionó su contenido material.   

3.    Error    de    hecho   por   falso  raciocinio   

El tribunal superior de Cundinamarca,  en  su  análisis  probatorio  se  aparta   de   las  reglas  de  la  sana  crítica  al  desconocer  las  leyes  de  la lógica, de la ciencia,  las   máximas  de  la  experiencia  y  del  sentido  común  al limitarse a enunciar la prueba documental,  sin   otorgarle   mérito   ni   apreciarla    en    su   conjunto   con   los  demás     medios    de    convicción.   

Demanda  del apoderado de la parte civil en  representación de César  Andrés    Rodríguez  Martínez y otros   

Al   amparo  de  la  causal  primera  del  artículo  207  de la ley 600 de 2000 postula cuatro  (4)    cargos,    dos   por   violación   directa   de  la  ley  y  dos  (2)  por  violación indirecta de la ley.   

1.   Falta   de   aplicación  de  los  artículos 23, 31, 109, 120  del   código   penal   y  74  de  la  ley  769  de  2004.   

Según el censor,  el  tribunal desconoció la norma de tránsito   que   imponía   al  acusado  reducir  la velocidad a 30  kilómetros por hora, en  razón a las precarias condiciones de visibilidad en  el sitio donde se produjo el accidente.   

2.   Falta   de   aplicación  de  los  artículos 23, 31, 109, 120  del   Código   penal   y  82  de  la  ley  769  de  2004.   

El    tribunal    ignoró   el   precepto   del   código   de  tránsito,  de  acuerdo con el cual, el procesado no  podía  llevar menores en los asientos delanteros de  la   buseta  y  sin  cinturón  de  seguridad.    

3.  Error  de  hecho  por  falso  juicio de  existencia   

Estructurado     en    la    omisión    del   tribunal   que  dejó  de  apreciar la prueba documental y pericial,  tanto  las  actas  de  levantamiento de cadáver como  los    protocolos   de   necropsia   y   los   reconocimientos   médicos legales de los lesionados.   

4.  Error  de  hecho  por  falso  juicio de  existencia   

Vicio  en  el  que  incurrió  el  tribunal  en el momento de analizar las pruebas individual y  conjuntamente,   al   desconocer   los  informes  de  accidente  número    22-014660,   junto   con   sus   anexos   y   croquis,   y  fotográfico 009 CS-CTIF.   

Demanda     a      nombre    del  procesado    Armando    Alejo   Rodríguez Susa   

Se  propone  al amparo de la causal primera  del  artículo  207  de la ley 600 de 2000, un cargo  por  violación indirecta de la ley, originada en un  error de hecho por falso juicio de existencia.   

Para    el    censor,    el    tribunal  incurrió en dicho vicio  al  no  darle credibilidad a la prueba testimonial, documental y técnica,  por violación de las reglas de  la  sana  crítica,  lo  que finalmente condujo a un  error de hecho por falso raciocinio.   

Demanda de la apoderada de la parte civil en  representación   de  Dagoberto Velandia y otro   

Con  sustento  en  la  causal  primera  del  artículo  207  de la ley 600 de 2000, se propone un  cargo  por violación indirecta de la ley derivada de  un  error de hecho por falso juicio de existencia   

El  reproche  lo  funda  la  demandante  en que el tribunal no tuvo en cuenta todas las pruebas  allegadas   al   proceso,   esto  es,  incurrió  en  “ignoración      (sic)     valorativa     de     la     misma”,  en  cuya  demostración    procede    a    mencionar   uno   a   uno   los   medios   de  convicción que considera omitidos.   

CONSIDERACIONES DE  LA CORTE   

La  ley 600 de 2000, bajo la cual se gobierna  en  este  asunto  la  procedencia  de  la  casación2,  en  su artículo 205 dispone  que  la  impugnación extraordinaria procede contra las sentencias proferidas en  segunda  instancia por los Tribunales superiores de distrito judicial y el penal  militar,  siempre  que  la  pena  máxima prevista para el delito sea superior a  ocho (8) años de prisión.   

El  citado  precepto  en  su  inciso segundo,  consagra  la  casación  discrecional  contra  los  fallos  de segunda instancia  distintos  de  los  anteriormente  mencionados, a petición de cualquiera de los  sujetos   procesales,   cuando   consideren   necesario   el  desarrollo  de  la  jurisprudencia o la protección de los derechos fundamentales.   

Desde  su  consagración,  se  ha  exigido la  obligación  de  sustentar el motivo por el cual se acude a ella y se reclama la  intervención  de la  Corte, cometido que el casacionista debe emprender en  la  misma  demanda  o  en  escrito  separado para hacerla viable, pues ese es el  entendimiento de la mencionada disposición.   

Ahora  bien, el homicidio culposo descrito en  el  artículo  109 del código penal se encuentra sancionado con prisión de dos  (2)  a seis (6) años; mientras la perturbación funcional permanente tipificada  en  el  inciso 2º del artículo 114 del mismo estatuto punitivo, de acuerdo con  lo  dispuesto  en  el  artículo  120  ibídem  para  las lesiones culposas, con  prisión   de   siete   (7)   meses   y  seis  (6)  días  a  veinticuatro  (24)  meses.   

De  ese  modo, los delitos  imputados en  esta  investigación tienen prevista una pena máxima que no supera los ocho (8)  años  de  prisión,  sin  que  en  ningún caso se atribuyera circunstancias de  agravación punitiva modificadoras de esa punibilidad.   

En  las  anteriores circunstancias, procedía  únicamente  la casación discrecional. No obstante, ni al interponer el recurso  como  tampoco  en  la  demanda  de  sustentación,  ninguno de los censores hizo  manifestación   expresa   de   acudir   a   dicha   modalidad  de  impugnación  extraordinaria.   

Además,  los demandantes incumplieron con la  obligación  de  exponer  las  razones  por  las  cuales acudían a la casación  excepcional,  cuya  justificación  no  exige  conceptos  y discursos jurídicos  rigurosos  ni  extensos,  sino  una exposición mediante la cual con claridad se  exponga  el  motivo  o  motivos  que  hacían  necesaria  la intervención de la  Corte.   

Así  mismo,  ninguna de las demandas permite  identificar  cuál  es  el  propósito perseguido con el recurso, esto es, si lo  pretendido  es  el  desarrollo  de  la  jurisprudencia  o  la protección de las  garantías  fundamentales,  toda  vez  que  los cargos propuestos en cada una de  ellas   no   guardan   relación   con   los   motivos  que  harían  viable  la  impugnación.   

En   consecuencia,   la   Sala   sin  otras  consideraciones  inadmitirá  las  demandas,  al  mismo tiempo que tampoco   dispondrá  su  trámite  oficioso  con fundamento en el artículo 216 de la ley  600  de  2000, por cuanto de la revisión del proceso no advierte la afectación  o vulneración de garantías fundamentales.   

En mérito de lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala de  Casación          Penal,         administrando  justicia  en  nombre de la República y por autoridad  de la ley,   

R E S U E L V E  

Inadmitir   las   demandas   de  casación,  presentadas  por  los apoderados de la parte civil y del procesado Armando Alejo  Rodríguez Susa.   

Contra  esta  decisión  no  procede  ningún  recurso.   

Cópiese,  notifíquese,  cúmplase  y  devuélvase  al Tribunal de origen.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                                                                               FERNANDO                              ALBERTO                             CASTRO  CABALLERO                                                          

SIGIFREDO         ESPINOSA  PÉREZ                                                                              MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                                                      

       

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                                                                                   LUIS   GUILLERMO  SALAZAR  OTERO                                          

JULIO    ENRIQUE     SOCHA  SALAMANCA                                                                JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

Nubia     Yolanda     Nova García   

Secretaria  

    

1  Folios  91,  cdno  original 3. En esa decisión fue precluída la investigación  adelantada  a William Humberto Murcia, conductor del vehículo que era objeto de  la  maniobra  de adelantamiento por parte del automotor conducido por Rodríguez  Susa.   

2 Los  hechos ocurrieron el 21 de julio de 2003.     

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