37128(09-08-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     nº  37128   

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                                Magistrado Ponente:   

                                           ALFREDO      GOMEZ  QUINTERO   Aprobado   acta  N°  281   

Bogotá     D.    C.,    nueve (9) de agosto de dos mil once (2011)   

V   I   S   T   O  S   

La  Corte  decide  de plano el incidente de  impedimento  propuesto  por el Magistrado de la Sala Penal del Tribunal Superior  de  Distrito  Judicial  de  Bucaramanga,  JUAN CARLOS  DIETTES  LUNA, quien se inhibió de conocer el recurso  de  apelación interpuesto por el procesado GERMÁN AVENDAÑO FLETCHER contra la  sentencia  de  25  de  mayo  de  2011  emitida  por el Juzgado Tercero Penal del  Circuito de Bucaramanga.    

HECHOS     Y  ANTECEDENTES   

         Mediante  sentencia  de 25 de mayo de 2011 el Juzgado Tercero Penal  del  Circuito de Bucaramanga condenó a GERMÁN AVENDAÑO FLETCHER como presunto  responsable  del  delito  de  interés  indebido en la celebración de contratos  dentro    del    proceso    penal    con    radicado   No.   2006   –  00304,  decisión  que  fue apelada  siendo  remitida  al  Tribunal  Superior  de Distrito Judicial de Bucaramanga en  donde  fue  sometida  a  reparto asignándose su conocimiento al Magistrado JUAN  CARLOS DIETTES LUNA.   

         A  través  de escrito fechado el 6 de julio de 2011, el magistrado  ponente  declaró  su impedimento para conocer del asunto en virtud de la causal  prevista  en  el  numeral  1°  del artículo 99 Ley 600 de 2000, que a la letra  reza  “Que  el  funcionario judicial, su cónyuge o  compañero  permanente,  o  algún  pariente  suyo  dentro  del  cuarto grado de  consanguinidad,  segundo  de  afinidad  o  primero  civil,  tenga interés en la  actuación procesal”.    

         Señaló  que  su  cónyuge  Dra. GLORIA MARÍA VILLAREAL RAMÍREZ,  actuando  como representante de la Fiscalía General de la Nación, se notificó  personalmente  de  la  sentencia  impugnada,  sin que procediera a cuestionar la  misma,   actuación  de  donde  se  infiere  que  tiene  interés  para  que  la  providencia sea confirmada.    

         En  proveído  de  19  de  julio de 2011, la Sala Dual del Tribunal  Superior   decidió   no   aceptar   el   impedimento  propuesto  toda  vez  que  “la propuesta no se formuló en forma debida ya que  simplemente  se  aludió  a  un  interés  de  manera abstracta sin definirlo ni  concretarlo  siquiera  en  su  tipo  o clase, ni menos la razón que pondría en  duda  la  imparcialidad  del  Magistrado.1   

         Añadió  que  la  esposa del impedido simplemente realizó un acto  funcional  y  no material, por lo cual no es posible predicar un interés dentro  del   trámite  según  lo  exige  el  artículo  228  de  la  Carta  Política.   

         Así  las  cosas, se ordenó el envío del expediente  la Sala  Penal  de  la  Corte  Suprema de Justicia para lo de su competencia.     

   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

         La   Corte  es  competente  para  decidir  lo  relacionado  con  el  impedimento  manifestado  por  el  Magistrado  del Tribunal Superior de Distrito  Judicial  de  Bucaramanga  según lo dispuesto en el artículo 103 de la Ley 600  de 2000, Código de Procedimiento Penal.   

         El  instituto  de  los  impedimentos  se  estatuyó  con  el fin de  garantizar  al  conglomerado  social  que  el  funcionario  judicial  llamado  a  resolver  el  conflicto  jurídico, es ajeno a cualquier interés distinto al de  administrar  una  recta  justicia  y,  en  consecuencia,  que su imparcialidad y  ponderación    no    están    afectadas    por    circunstancias   ajenas   al  proceso.   

         Por  tal  motivo,  la manifestación de impedimento del funcionario  judicial  debe  ser  un acto unilateral, voluntario, oficioso y obligatorio ante  la  concurrencia  de cualquiera de las causales que de  modo  taxativo  contempla  la  ley,  para  negarse  a  conocer  de  un  determinado  proceso,  con lo cual se excluye la analogía o la  extensión en su aplicación.   

         Igualmente,  dicha  manifestación  impeditiva debe estar soportada  dentro  de  los  cauces  del  postulado  de  la buena fe que rige para todos los  sujetos  procesales  y para el funcionario judicial, pues este instituto no debe  servir  para  entorpecer o dilatar el transcurso normal del proceso penal o para  sustraerse, indebidamente, a la obligación de decidir.   

         En  el evento que ocupa la atención de la Corte, el Magistrado del  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga invocó la causal prevista en el numeral 1°  del  artículo 99 de la Ley 600 de 2000 para inhibirse de tramitar el recurso de  apelación  presentado  por  el apoderado judicial de GERMÁN AVENDAÑO FLETCHER  en  contra  de  la  sentencia  de  25  de  mayo de 2011 proferida por el Juzgado  Tercero Penal del Circuito de Bucaramanga.   

         En  criterio  de  esta Sala, la manifestación de impedimento   está  llamada  a prosperar toda vez la cónyuge del Magistrado ponente tiene un  alto  interés  en  el  resultado  de  la  impugnación  ya  que  en  calidad de  representante  de  la  fiscalía,  además  de  ser  parte  dentro  del proceso,  pretende  que  la  providencia  condenatoria  sea  confirmada.      

         En  cuanto  a  la  causal  alegada  y el sustento que debe tener la  manifestación de impedimento se ha señalado por esta Sala,   

“2.1  En  primer  lugar,  quien  recusa o  manifiesta  el  impedimento debe determinar cuál es la persona interesada en la  actuación  procesal;  es  decir,  si  ese  interés  se  predica  del Juez, del  cónyuge  o  compañero  permanente  del  Juez,  o  de  algún  pariente  de los  anteriores,  puesto  que,  aunque  si  llegare  a  demostrarse  la  solución es  idéntica  –separar  del  conocimiento  al funcionario judicial-, el llamado a resolver el incidente tiene  que  contar  con  elementos  de juicio suficientes para verificar la manera como  ese   interés   puede   influir   en   la   ecuanimidad  del  administrador  de  justicia.   

2.2 Se ha difundido la idea según la cual,  quien  manifiesta  un  impedimento no está obligado a demostrar la concurrencia  de  los  elementos  que  configuran  la causal invocada. No obstante, aquella no  puede  tomarse  como  una  regla  absoluta, toda vez que el funcionario judicial  llamado  a  decidir,  antes  de  declararlo  fundado  o  infundado, debe sopesar  algunos  elementos  de  juicio  mínimos  indispensables,  que  no son de fácil  acceso en tratándose de un incidente que se resuelve de plano.   

De  ahí  que,  en  casos como el presente,  donde  lo  que  motiva  la  excusa  del  Juez  competente  es  el interés en la  actuación   procesal,   en  la  misma  actuación  que  se  ha  sometido  a  su  conocimiento  por  competencia,  corresponde al funcionario judicial que así lo  expresa poner de manifiesto las razones que lo fundamentan.   

De lo contrario, consistiendo el interés en  un   sentimiento   o  expectativa  que  se  experimenta  en  el  fuero  interno,  resultaría  materialmente  imposible  para la autoridad encargada de definir el  incidente,  la  motivación  de  la  providencia  que  ha  de  expedir  para  el  efecto.   

No  basta,  pues,  la  simple alusión a la  causal  de  impedimento  para que éste sea aceptado automáticamente, ya que de  ser  así,  sería  suficiente  con  la sola mención del obstáculo para que el  Juez supuestamente impedido fuera relevado.   

2.3 Entre las diversas acepciones que en la  legua  castellana  tiene la palabra interés, el Diccionario de la Real Academia  Española2, define las siguientes:   

-.     “Provecho,     utilidad    o  ganancia”   

-.  “Inclinación  más o menos vehemente  del   ánimo   hacia   un   objeto,   persona   o  narración  que  le  atrae  o  conmueve.”   

-.  “Intereses  creados:  Ventajas,  no  siempre  legítimas,  de que gozan varios individuos, y por efecto de las cuales  se   establece  entre  ellos  alguna  solidaridad  circunstancial.  Úsase  más  frecuentemente  en  mala  parte para designar este linaje de intereses en cuanto  se oponen a alguna obra de justicia o de mejoramiento social.”   

De  ahí  que,  corresponde  al recusante o  quien  se  declara  impedido  por  tener  interés  en  la  actuación procesal,  facilitar  los  medios  para que la autoridad que ha de resolver la cuestión se  forme  una  idea  precisa con relación a los componentes objetivos y subjetivos  de ese interés.   

Vale  decir,  se  trata  de dilucidar si la  intervención  del  juez  recusado o impedido en el caso concreto implicaría la  obtención  de  un  provecho,  utilidad o ganancia, para sí, para su cónyuge o  compañero  permanente,  o  para  sus  parientes;  o  si  el Juez, su cónyuge o  compañero  permanente,  o  alguno de sus parientes en el rango que establece la  ley,  profesa  un  sentimiento respecto de alguno de los sujetos procesales, con  suficiente  intensidad  para hacerle inclinar su ánimo; o si existe un interés  creado  por  otro  tipo  de circunstancias que permita vislumbrar la ausencia de  ecuanimidad.   

…  

En  todo  caso, quien recusa a un juez y el  funcionario   que   se  proclama  impedido,  debe  facilitar  los  elementos  de  persuasión   con  que  cuente,  pues,  además,  es  deber  de  todo  ciudadano  “colaborar  para  el buen funcionamiento de la administración de justicia”,  como   lo  estipula  el  numeral  7°  del  artículo  95  de  la  Constitución  Política”.3   

         Descendiendo  al caso en cuestión se debe indicar que eventos como  el  presente  donde  el  magistrado  ponente a quien correspondería resolver la  apelación  está  casado con la funcionaria que pretende la confirmación de la  sentencia,   podría   opacar  la  ecuanimidad  del  primero  y  la  consecuente  objetividad  del  fallo,  regla  jurisprudencial  que  ha sostenido esta Sala en  anteriores                decisiones.4   

         En  consecuencia,  como  la existencia de un interés en cabeza del  cónyuge  se  encuentra debidamente argumentada y probada, se declarará fundado  el  impedimento  y  se  dispondrá  que  dicho  funcionario  sea  sustraído del  conocimiento del asunto.   

                      En  mérito de lo expuesto,  la        CORTE  SUPREMA       DE  JUSTICIA,    SALA   DE   CASACIÓN   PENAL,   

R   E  S  U  E  L  V  E   

PRIMERO:  DECLARAR  FUNDADO  el  impedimento manifestado por  el   Doctor  JUAN  CARLOS  DIETTES  LUNA,  dispensándolo  del  conocimiento  de  este     asunto.    

Contra  esta providencia no procede recurso  alguno.   

Cópiese,  comuníquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen.   

Cúmplase,  

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                        JOSÉ                               LEONIDAS                              BUSTOS  MARTÍNEZ                     

FERNANDO        A.       CASTRO  CABALLERO                            SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ    

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                  MARÍA              DEL             ROSARIO             GONZÁLEZ             DE  LEMOS                   

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                             JULIO                                ENRIQUE                               SOCHA  SALAMANCA             

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1  A  folio 8 Cuaderno Original.   

2 REAL  ACADEMIA  ESPAÑOLA, Diccionario de la Lengua Española. Editorial Espasa Calpe,  Madrid, 1984.   

3 Corte  Suprema  de  Justicia.  Sala  de Casación Penal. Auto de 25 de febrero de 2004.  Rad. 22016   

4 Corte  Suprema  de Justicia. Sala de Casación Penal. Auto de 24 de enero de 2007. Rad.  26519     

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