33810(18-05-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso n° 33810  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                                   Magistrado Ponente   

                                                   ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

                                                   Aprobado Acta No. 171   

Bogotá,  D.C., dieciocho (18) de mayo de dos  mil once (2011)   

VISTOS  

Se  pronuncia  la Sala sobre la admisibilidad  formal  de  la  demanda  de  revisión instaurada por el apoderado de Juan David  Ramírez  Ramírez  contra  la  sentencia  proferida por el Tribunal Superior de  Medellín  el  primero  de  febrero  de  2007,  confirmatoria de la decisión en  primera  instancia  emitida por el Juzgado Quinto Penal del Circuito de la misma  ciudad  el  20 de octubre de 2006, que condenó al procesado a la pena principal  de  40  años  de prisión, por los delitos de homicidio agravado y tentativa de  homicidio agravado.   

HECHOS Y ACTUACIÓN RELEVANTE  

La  glosa  del episodio fáctico y su básico  referente  procesal  se  encuentra  adecuadamente sintetizada en la sentencia de  primera grado, así:   

“Como  quiera  que  cesaron sus labores al  servicio  de  una empresa de confecciones de la ciudad, el día miércoles 26 de  abril  de  2006,  el  señor  José  Antonio  López Valencia, acompañado de su  pequeña  hija  Wendy Johana López, acudió a una institución bancaria ubicada  en  el  centro  de  la  ciudad  de  Medellín,  retirando allí algún dinero en  efectivo, producto de su liquidación.   

De  regreso  hacia  su residencia, el señor  López  Valencia  y  su  hija,  tomaron  un  bus  que  cubre  la  ruta al barrio  Cristóbal de esta ciudad.   

Empero, a eso de las cuatro y quince minutos  de  la  tarde, cuando el automotor discurría, en sentido oriente occidente, por  la  calle San Juan, dos sujetos, uno de ellos portando arma de fuego, tomaron el  control  de  lo que ocurría al interior del vehículo, obligando a su conductor  a detenerlo sobre el puente que cruza la avenida en cuestión.   

De  inmediato  uno  de  los  asaltantes  se  dirigió  hasta  el  puesto  que  ocupaba  con  su  hija el señor José Antonio  López,  demandándole  la  entrega  del  dinero,  sin embargo, este se opuso al  latrocinio,  exhibiendo  el  arma  de  fuego  que  acostumbraba  portar  para el  ejercicio de sus labores como escolta o vigilante.   

Vista  la  reacción  de  la  víctima,  el  asaltante  que  portaba  el arma, tomó el artefacto contra la menor y su padre,  causando  el  casi  inmediato  deceso  de Wendy Johana y severo lesionamiento al  señor  López Valencia, quien fue despojado de su revólver, mismo con el cual,  de manera inmisericorde, se le golpeó en la cabeza.   

En  virtud  de  lo  ocurrido, los latrocidas  abandonaron  el  automotor,  tomando uno de ellos, precisamente quien llevaba el  arma  de  fuego,  una motocicleta que, en seguimiento del vehículo, lo esperaba  en sitio aledaño.   

Percatados  los  agentes de Policía del CAI  ubicado  en  la  Plaza  de Toros la Macarena, de la detonación de los disparos,  radiaron a las diferentes patrullas lo ocurrido.   

Y,  precisamente,  una  de  ellas ordenó la  detención,  en  lugar cercano, sector El Naranjal, confluencia de la carrera 63  B,  con la calle 46, de la motocicleta Kawasaki, de color rojo, de placas BME 18  A,  conducida  por  Juan  David  Ramírez  Ramírez  y  a  bordo  de  la cual se  desplazaba,  en  calidad  de parrillero, Jhonny Andrés Tabares Zapata, llevando  consigo  un arma de fuego tipo Revólver, calibre .38 largo, con sus números de  identificación  limados,  precisamente el artefacto utilizado por este para dar  muerte a la menor y lesionar de gravedad a su progenitor.   

Capturados  los ocupantes de la motocicleta,  en  audiencia preliminar de formulación de imputación, Jhonny Andrés Tabares,  aceptó  cargos  por  los  delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio  agravado,  hurto calificado agravado y porte ilegal de armas de fuego de defensa  personal.   

Por  su  parte, Juan David Ramírez Ramírez  sólo   se   hizo   responsable   de   los  dos  últimos  delitos  –el  fallo  condenatorio  proferido en  contra  de  los procesados, ya ha sido confirmado por la correspondiente Sala de  Decisión  Penal  del H. Tribunal Superior de Medellín, razón por la cual hubo  de   adelantarse   independientemente,   por   la   tramitación  ordinaria,  lo  correspondiente a los delitos de sangre”.   

DEMANDA Y CONSIDERACIONES  

1.   Afirma   el  accionante  acudir  a  la  causal  primera  del  artículo  192  del C. de P.P.,  aduciendo  “como  prueba las sentencias de primera y segunda instancia y copia  del  proceso  surtido  a instancia debidamente notificado y ejecutoriado, copias  con  sus  anexos  del  recurso  de  revisión  para  el  despacho  y  poder a mi  favor”.   

2. Siendo el anterior  todo  el  contenido  y  alcance  de  la demanda revisora, surge para la Sala con  carácter   ostensible   -dada   la  precariedad  del  escrito  presentado-,  el  imperativo  de  su  inadmisión,  como  que  desatiende  en  forma elocuente los  presupuestos  de  orden  formal  contenidos en el artículo 194 de la Ley 906 de  2004 bajo cuyo auspicio se ha sustentado.   

3. En efecto, parece  haber  entendido  el  actor  que  era suficiente para instar mediante la acción  impugnativa  de  revisión la intervención del Estado Jurisdiccional en procura  de  invalidar  una  decisión que se encuentra revestida por las presunciones de  acierto  y  legalidad  a  tal  extremo  de  haber  cobrado firmeza material, con  simplemente  mencionar  una  de  las  causales contempladas en la ley, pese a la  claridad  del  texto legal y de acuerdo con el cual le resultaba forzoso además  de  indicar  el  motivo  escogido para atacar la sostenida injusticia del fallo,  señalar  con  precisión  y  claridad  obvias,  los  fundamentos  de hecho y de  derecho  en  que se apoya la solicitud y correspondientemente, de acuerdo con la  índole  de  la  causal  escogida  relacionar  las evidencias que fundamentan la  petición.   

4. 0mitió, de manera  sistemática  el actor tan imprescindible acápite del libelo, abandonando en su  simple  y  escueta  enunciación  la  causal pretendida sin demostrar nada, pues  brilla  por  su  ausencia,  dada  la  mención inerme del primero de los motivos  revisores,  los argumentos que deberían entonces acreditar su pertinencia y los  mínimos  fundamentos  que  conduzcan  a  reconocerse  por  parte de la Corte la  seriedad  de  las  pretensiones  en el estudio de las pruebas con dicho cometido  aportadas  y  que  permitan  a  su  vez  constatar la viabilidad de adelantar el  trámite de revisión correspondiente.   

5. El actor citó la  primera   causal   de  revisión,  esto  es,  la  concerniente  al  supuesto  de  conformidad  con el cual se habría condenado a dos o más personas por un mismo  delito  que  no  hubiese podido ser cometido sino por una o por un número menor  de  las  sentenciadas, hipótesis en manera alguna justificada, como que la base  para  esgrimirla  hizo  mutis  en el contexto del escueto escrito, emergiendo en  todo  caso  de  una  manifiesta  ineptitud,  habida  cuenta  la  índole  de las  delincuencias  atribuidas,  la  modalidad  concreta de su comisión y el título  participativo   a  que  fueron  todas  ellas  imputadas  a  sus  intervinientes,  resultando  por  lo  menos  teóricamente  inaceptable su pertinencia en el caso  concreto.   

Consecuencia  lógica frente a la precariedad  destacada   del   escrito   aducido   como  demanda  revisora  es  su  imperiosa  desestimación.   

En razón de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

INADMITIR la demanda  de revisión propuesta en favor de Juan David Ramírez Ramírez.   

Contra  esta  decisión  procede  recurso  de  reposición.   

NOTIFIQUESE Y CUMPLASE  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ        LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                              JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ        

                                                                         Excusa Justificada   

FERNANDO       ALBERTO      CASTRO  CABALLERO                SIGIFREDO ESPINOSA  PEREZ                                                          

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO               MARIA              DEL              ROSARIO              GONZALEZ             DE  LEMOS                     

AUGUSTO           IBÁÑEZ  GUZMÁN                                                     JULIO E. SOCHA SALAMANCA   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

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