36736(26-10-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 36736  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA   DEL   ROSARIO  GONZÁLEZ MUÑOZ   

Aprobado Acta N° 382.  

Bogotá,  D. C., octubre veintiséis (26) de  dos mil once (2011).   

VISTOS  

          Surtido  sin  éxito el trámite de insistencia dispuesto en el auto  del  pasado  14  de  septiembre,  mediante  el  cual se inadmitió la demanda de  casación    presentada    por    el   defensor   del   procesado   MIGUEL  ANTONIO  PARDO  MATÍAS  contra la  sentencia   de   segunda   instancia  proferida  por  el  Tribunal  Superior  de  Cundinamarca  el  12  de  abril del año en curso, procede la Sala, de oficio, a  examinar la posible vulneración de garantías fundamentales.   

HECHOS  Y  ACTUACIÓN  PROCESAL   

Los  primeros,  que  motivaron  el  presente  diligenciamiento,  fueron  compendiados  por  los  juzgadores  de  la  siguiente  manera:   

“De  acuerdo  a  lo  que  se  extracta del  escrito  de  acusación  la  presente  actuación  tuvo su origen en la denuncia  formulada  para  el  día  6  de  octubre del año 2009, por parte de la señora  Blanca   Floripes   Guativa   Rojas,  madre  de  la  menor  J.L.G.F.  1,  quien  informa  que  su hija le comunicó que el padrastro señor  MIGUEL  ANTONIO  PARDO  MATÍAS,  varias veces la ha tocado mientras duerme y la  obliga   a  darle  besos  en  la  boca”.   

Con    base    en    la    notitia  criminis, se dispuso la captura de  MIGUEL  ANTONIO PARDO MATÍAS  cuya  legalización  tuvo  lugar durante audiencia preliminar realizada el 21 de  mayo  de  2010  ante  el  Juzgado Promiscuo Municipal con Función de Control de  Garantías  de  Fómeque.  Allí mismo la Fiscalía le imputó el delito de acto  sexual  con  menor  de  14  años  agravado,  por  el  cual  le impuso medida de  aseguramiento  privativa  de  la  libertad  en  establecimiento  carcelario.  En  desarrollo  de  la audiencia, PARDO MATÍAS no aceptó su responsabilidad.   

Posteriormente,  el  8  de junio de la misma  anualidad,  la  Fiscalía  radicó  escrito de acusación en contra del imputado  como  presunto  autor  del  delito  de  actos  sexuales  con  menor  de 14 años  “previsto  en  el artículo 209, modificado Ley 1236  de   2008   (sic)…agravada  conforme   al  art.  211  numerales  2  y  4  de  la  misma  obra”,  el  cual  ratificó en desarrollo de la audiencia de formulación  de  acusación  que tuvo lugar al 30 de junio ulterior ante el Juzgado Penal del  Circuito con Funciones de Conocimiento de Cáqueza.   

Evacuadas  las  audiencias preparatoria y de  juicio  oral,  el  mismo  despacho  dictó  sentencia  de  primer grado el 15 de  diciembre   siguiente   por   medio   de   la   cual   condenó  a  PARDO  MATÍAS  a  la  pena  principal  de  ciento  sesenta (160) meses de prisión y a la accesoria de inhabilitación para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  el  mismo lapso de la  sanción  privativa  de la libertad, al encontrarlo autor penalmente responsable  del  delito  de  acto  sexual  con  menor de catorce años agravado “en      concurso     homogéneo     y     sucesivo”.   

En la misma determinación, el Juzgado negó  al  condenado  la  suspensión  condicional  de  la  ejecución  de la pena y el  sustitutivo de la prisión domiciliaria.   

Esta  providencia,  en virtud del recurso de  apelación  interpuesto  por  el  defensor  del procesado, fue confirmada por el  Tribunal  Superior  de  Cundinamarca  el  12  de abril del año en curso, con la  modificación  consistente  en fijar la pena principal en ciento cuarenta y ocho  (148)  meses  de  prisión  por no haberse deducido en la acusación el concurso  homogéneo y sucesivo de conductas punibles.   

Inconforme  con la decisión adoptada por el  ad-quem,  el  defensor  de  PARDO  MATÍAS  la recurrió  extraordinariamente,  para  lo cual allegó demanda, sobre cuya admisibilidad se  pronunció   la   Sala   en   el  aludido  auto  del  pasado  14  de  septiembre  inadmitiéndola.   Sin  embargo,  en  la  misma  decisión previno sobre la  eventual     vulneración     de     garantías     fundamentales     de     los  procesados.   

Se  dispuso así que una vez se surtiera, en  caso  de  interponerse,  el mecanismo de insistencia, retornara la actuación al  Despacho    de    la    Magistrada    ponente   para   pronunciarse   sobre   el  asunto.   

Luego,   el   defensor   de   PARDO   MATÍAS   promovió  mecanismo  de  insistencia  contra  el  auto  inadmisorio  de la demanda de casación, del cual  conoció  el  señor  Procurador Segundo Delegado para la Casación Penal quien,  el 10 de octubre del año en curso, no lo encontró procedente.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

         

El  artículo  7º  de  la  Ley 1236 de 2008  modificó  el artículo 211 de la Ley 599 de 2000, referido a las circunstancias  de  agravación  aplicables  en  los  delitos  contra  la libertad, integridad y  formación  sexuales,  estableciendo  en  su  numeral  4°  como causal de mayor  punibilidad lo siguiente:   

“4.  Se  realizare  sobre persona menor de  catorce (14) años”.   

Al  respecto,  tanto la Corte Constitucional  como  esta  Sala  se han venido pronunciando en el sentido de que la reforma del  texto  en  cuestión  trajo  como  consecuencia la inaplicación de la agravante  antes  transcrita  para  los delitos sancionados en los artículos 208 y 209 del  estatuto   represor,   por   comportar   quebranto  del  principio  non  bis in ídem,  habida  consideración de que el elemento normativo de  estos  tipos,  referente  a recaer sobre persona menor  de    catorce    (14)   años,   se   repite   en   la   modificación   de   la  agravante.   

Es  así  como  la  Corte Constitucional, a  través  de la sentencia C-521 de 4 de agosto de 2009, declaró la exequibilidad  condicionada  del  numeral  que  contiene  la  agravante,  en  el  entendido  de  que  “dicha  causal  no  se aplica a los artículos  208               y               209”.   Tal   afirmación   se   basó,  fundamentalmente, en los siguientes aspectos:   

“Tal como lo señala el demandante, en el  caso  del  artículo  211,  numeral  4°, el legislador consagró como causal de  agravación  punitiva –que  la  conducta  recaiga  sobre  persona  menor  de catorce (14) años – una circunstancia que ya había sido  tomada  en  cuenta  como elemento constitutivo de los tipos penales contemplados  en  los  artículos  208  y 209 del Código Penal. De conformidad con las reglas  señaladas  en  la  sección  5  de  esta  sentencia,  la  norma infringiría el  principio  non bis in ídem, al desconocer la prohibición enunciada en el punto  5.2.4.,  al establecer simultáneamente como elemento  del  tipo  y  como elemento para agravar la pena de los tipos básicos, la misma  circunstancia  de  hecho: que la víctima sea una persona menor de 14 años, sin  que exista una justificación para ello.   

La norma cuestionada sería inconstitucional  porque  (i) el comportamiento agravado ofende el mismo  bien  jurídico  que  el  comportamiento  punible;  (ii)  la investigación y la  sanción  a  imponer  se  fundamentan  en  idénticos ordenamientos punitivos; y  (iii)  la  causal  de agravación persigue finalidades idénticas a las buscadas  con el tipo penal básico.   

En  efecto,  en  primer  lugar,  tanto  el  comportamiento  agravado como los hechos punibles de acceso carnal abusivo (art.  208,  Código  Penal) y acto sexual abusivo en menor de catorce años (art. 209,  Código  Penal), tendrían la virtualidad de ofender un mismo bien jurídico: la  libertad  e  integridad  en  la formación sexual de personas menores de catorce  años.  En  segundo  lugar,  tanto  las normas penales que consagran los delitos  básicos  y les fija una pena, como la causal de agravación tienen su origen en  el  ordenamiento  penal  colombiano,  luego  ambas comparten el mismo fundamento  normativo.   Y,   finalmente,  porque  la  norma  que  contempla  la  causal  de agravación persigue la misma finalidad que las normas  que  consagran  los  tipos  penales  de  acceso carnal  abusivo  y  acto  sexual  abusivo en menor de catorce años, es decir, reprochar  penalmente  los  contactos  o  las  relaciones  sexuales que una persona pudiera  tener con personas menores de catorce años.   

Adicionalmente, tal  como  se  señaló  en  el  capítulo  5  de  esta  sentencia,  las  causales de  agravación  punitiva  deben partir de la base de que hay razones para modificar  la  responsabilidad,  o de lo contrario están injustificadas, y en este caso la  agravación  no  se  produce  en  virtud  de  la realización del comportamiento  típico  en  determinadas  circunstancias  de  tiempo, modo y lugar que la hagan  más  reprochable  o muestren su mayor lesividad, sino que simplemente se agrava  de  manera automática por el hecho de recaer sobre persona menor de 14 años y,  por  eso  mismo,  injustificadamente.  No ocurre lo mismo al aplicar esta causal  frente   a   los   otros   tipos   penales  previstos  en  los  artículos  205,  206,  207, 210 y 210 A del  Código  Penal,  donde  a  la  circunstancia  de haber realizado el acceso  carnal  o  el  acto  sexual  realizado  con  violencia, o en  persona  puesta  en  incapacidad  de  resistir, o con  persona  incapaz  de  resistir,  muestra  una  mayor  lesividad que justifica su  agravación cuando la víctima es una persona menor de 14 años.   

En  consecuencia,  aplicar  la  causal  de  agravación  del  artículo  211,  numeral  4°,  a  quienes cometan los delitos  consagrados   en   los  artículos  208  –  Acceso  carnal abusivo con menor de  catorce     años-     y     209    –Actos    sexuales    con   menor   de   catorce   años–  viola el  derecho  fundamental  a  no  ser  juzgado dos veces por el mismo hecho (art. 29,  C.P.),  y  por  ese  motivo,  en  esas  circunstancias,  es inconstitucional. No  obstante,  como  quiera  que  la  causal  de agravación es aplicable también a  otros  artículos  del  Código  Penal  que no fueron  demandados  en  el  presente  proceso,  es  necesario  determinar  si  debe  ser  declarada  inexequible o si, por el contrario, procede declarar su exequibilidad  con algún condicionamiento.   

6.2.  A  juicio  de la Corte, como la norma  demandada  es  inconstitucional  si  se  aplica  a  los artículos 208 y 209 del  Código  Penal,  pero  no lo es si se aplica a los demás artículos del Título  IV,  en  este  caso  no  procede  la  expulsión  del ordenamiento de esta norma  hallada  inconstitucional.  Tampoco  es posible hacer una integración normativa  de  la  causal  demandada  con  los  artículos  que consagran los tipos penales  básicos,  ya  que  la disposición cuestionada tiene un contenido deontológico  claro,  y  puede  ser  entendida  y  aplicada  sin  necesidad  de  acudir  a los  artículos  205,  206,  207,  210  y 210A de la Ley 599 de 2000, tal como fueron  modificados  por  la  Ley  1236  de  2008 y adicionados por la Ley 1257 de 2008.   

(…)  

En  suma,  los  delitos de acceso carnal en  menor  de  catorce  años y de acto sexual abusivo en menor de catorce años, en  su  misma  descripción  típica  indican  que  la  lesividad del comportamiento  punible  estriba  en  que  se perpetran en personas menores de catorce años. Si  esto  es  así,  ninguno  de  los  comportamientos  requiere ser agravado cuando  recaiga  en persona menor de catorce años, pues la agravación ya fue tenida en  cuenta  en  la  descripción  típica.  En consecuencia, desde un punto de vista  teleológico,  el artículo 211 numeral 4° del Código Penal es constitucional,  al  interpretarlo  en el sentido de que no está llamado a agravar conductas que  no  requieren  agravación puesto que ya de suyo la lesividad del comportamiento  fue  valorada  por  el  legislador  en el tipo penal.  Pero, además, desde una  perspectiva  sistemática,  el  artículo 211 numeral 4° tiene un efecto útil,  ya  que  tiene  aplicabilidad,  siempre  que sea posible, en presencia de alguno  cualquiera    de    los    demás   artículos   del   Título   IV.’           (Subrayas fuera de texto).   

Esta  Sala,  por  su  parte,  con  la misma  visión  del  Tribunal  Constitucional,  también  ha  encontrado que la reforma  legislativa   a   la   circunstancia   de  agravación  en  comento  trajo  como  consecuencia  su  inaplicabilidad  para  los  delitos  referidos.   Así lo  expuso recientemente:   

“Es cierto que la aplicación del artículo  7º  de  la  Ley 1236 de 2008 constituye una afrenta directa contra el principio  constitucional   que  prohíbe  la  doble  incriminación  por  un  mismo  hecho  –non bis in ídem- pues no  cabe  duda  que la modificación que el legislador introdujo en la circunstancia  cuarta  de  agravación  punitiva para los delitos previstos en el título IV de  los  delitos  contra  la  libertad,  integridad  y  formación  sexuales resulta  inconstitucional  frente a los delitos descritos en los artículos 208 y 209 del  Estatuto  Penal,  toda  vez  que  las  conductas  punibles  reguladas  en  estas  disposiciones  establecen  como elemento normativo del tipo en la condición del  sujeto  pasivo  de  la  infracción,  la minoría de 14 años, supuesto fáctico  idénticamente  considerado  en  la  nueva circunstancia de agravación punitiva  específica.   

En efecto, hasta antes de entrar en vigencia  la  Ley  1236  de 2008, cuya filosofía está enmarcada por el endurecimiento de  las  sanciones  penales  previstas  para  los  punibles  de  entidad  sexual, el  agravante  establecido en el numeral 4º del artículo 211 de la Ley 599 de 2000  era del siguiente tenor:   

‘ARTÍCULO 211.  Las   penas  para  los  delitos  descritos  en  los  artículos  anteriores,  se  aumentarán  de  una  tercera  parte  a  la  mitad,  cuando:  (…)   4. Se  realizare   sobre   persona   menor   de  doce  (12)  años’.   

A  su  turno,  los  delitos  de acceso  carnal  abusivo  con  menor  de  catorce  años  y  actos  sexuales con menor de catorce  años  regulados  en  los  artículos  208  y  209 del  Código  Penal con el incremento punitivo de la Ley 890 de 2004, vigente para la  época de los hechos, establecía:   

‘ARTÍCULO 208.  El  que  acceda carnalmente a persona menor de catorce  (14)  años, incurrirá en prisión de sesenta y cuatro  (64) a ciento cuarenta y cuatro (144) meses.   

‘ARTÍCULO 209.  El  que  realizare  actos  sexuales  diversos del acceso carnal con persona  menor  de catorce (14) años o en  su  presencia,  o  la  induzca  a prácticas sexuales, incurrirá en prisión de  cuarenta   y   ocho   (48)   a   noventa   (90)   meses”.  (Subrayado  por  la  Sala).   

Como  se  ve, hasta antes del 23 de julio de  2008  –fecha de entrada en  vigencia   de   la   Ley   1236-   no   existía   inconveniente   para  imputar  simultáneamente  alguna de las conductas descritas en los artículos 208 y 209,  y  la  circunstancia de agravación específica consagrada en el numeral 4º del  artículo  211,  pues  el  legislador  quiso  sancionar  con  mayor severidad la  comisión de tales comportamientos en personas menores de 12 años.   

Pero, con la modificación del agravante por  el  legislador,  dada  por la ampliación del ámbito de protección a todos los  menores  de  14  años, inadvirtió que antes que hacer más gravosa la conducta  para   quienes   abusaran  o  accedieran  a  menores  de  14  años,  infringía  directamente  la  Constitución  Política  al  sancionar  doblemente  una misma  situación fáctica.   

Siendo ello así, desde la expedición de la  Ley  1236  de  2008,  no  era  posible imputar esta circunstancia de agravación  específica  para  las  conductas  regladas  en  los  artículos  208 y 209, sin  afectar    seriamente    el    postulado    constitucional   de   non   bis   in  ídem”2.   

          En  el  caso  objeto  de  estudio, se observa que la Fiscalía en el  escrito  de  acusación indebidamente atribuyó al procesado la circunstancia de  agravación  prevista en el numeral 4º del artículo 211 del Código Penal, con  la  modificación  efectuada  por  la  Ley  1236 de 2008, por cuanto la víctima  contaba   para   el   momento   de   los   hechos  con  menos  de  catorce  (14)  años.   

          En  tal  error persistió el representante del ente acusador durante  la  audiencia  de  formulación  de  acusación,  insistiendo  allí  en  que la  intención  del  legislador  con  la  modificación  era  agravar  doblemente la  pena3,   y   en   su   intervención   final  pronunciada  en  el  juicio  oral4.  No obstante, el sentenciador de primer grado de forma acertada no  tuvo  en  cuenta  dicha  agravante,  como  así  lo plasmó en el acápite de la  dosificación punitiva, señalando al respecto:    

          “antes  de  continuar  con el proceso de  dosimetría  deberemos  referirnos  a  la  circunstancia de agravación punitiva  contenida  en el artículo 211 numeral 4 del Código Penal Modificado por la Ley  1236  de  2008  en  su  artículo 7, dicho agravante en el presente asunto no se  tendrá  en  cuenta  porque de la sola lectura del artículo 209 ibídem, uno de  los  elementos  del  tipo que es que (sic) la  víctima sea menor de 14 años. De ahí que se hace improcedente  la  aplicación  de ese numeral, por cuanto se encuentra señalada en el tipo de  delito que se va a tener en cuenta…”   

          Significa  lo  anterior  que, al final, el fallador de primer grado,  en  decisión  no modificada en lo pertinente por el Tribunal, subsanó el yerro  cometido  por el ente acusador, aplicando al procesado la sanción que realmente  le  correspondía,  es  decir,  la  establecida en el artículo 209 del estatuto  punitivo  bajo  la  reforma  hecha  por el artículo 5º de la Ley 1236 de 2008,  teniendo   en   consideración   únicamente  la  circunstancia  de  agravación  específica     del    numeral    2°    del    artículo    211    ibídem,  procedente  cuando  “el  responsable  tuviere  cualquier  carácter, posición o cargo  que  le  dé  particular autoridad sobre la víctima o la impulse a depositar en  él  su  confianza”, como quiera que en este caso el  procesado ostentaba la condición de padrastro de la menor.   

          Se  impone  así  concluir que no hay razón en este caso para casar  oficiosamente   la   sentencia   impugnada.   En  ese  sentido,  por  tanto,  se  pronunciará la Sala.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN  PENAL,  administrando  justicia  en  nombre  de  la  República y por  autoridad de la ley,   

RESUELVE   

         NO  CASAR  la  sentencia   impugnada,   de   conformidad   con  los  argumentos   expuestos  en  la  parte  motiva  de  la  presente decisión.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

Notifíquese y cúmplase.  

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                JOSÉ    LEONIDAS    BUSTOS    MARTÍNEZ                  

FERNANDO ALBERTO CASTRO  CABALLERO             SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ                      

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ                  MUÑOZ                   AUGUSTO                         J.                         IBÁÑEZ  GUZMÁN                     

LUIS  GUILLERMO SALAZAR  OTERO            JULIO  E.           SOCHA           SALAMANCA          

       

NUBIA  YOLANDA  NOVA  GARCÍA   

Secretaria  

    

1 Como  esta  providencia  puede  ser  publicada,  se  omite  el  nombre de la menor, de  conformidad  con lo normado en el numeral 8° del artículo 47 de la Ley 1098 de  2006  “por  la  cual  se  expide  el  Código de la  Infancia y la Adolescencia”.   

2 Auto de 3 de diciembre de 2009, rad. 32972.   

3  A  partir del minuto 9 de la tercera sesión de dicha audiencia.   

4  A  partir  del  récord  4’  59’’  de la sesión 18  de la audiencia del juicio oral.     

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