36495(03-08-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     nº  36495   

        

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Aprobado Acta No.273  

Bogotá, D.C., tres (03) de agosto de dos mil  once (2011).   

VISTOS  

Se  pronuncia  la  Sala  acerca de la demanda  presentada  por  la  apoderada  de  DAVID HERNANDO DAVID GUERRA, a través de la  cual  pretende  incoar  acción de revisión en contra de la sentencia proferida  por  el  Tribunal  Superior de Ibagué, confirmando la del Juzgado Segundo Penal  del  Circuito  de  El  Espinal,  que  lo  condenó  a  la  pena  principal de 94  meses   y  15   días  de prisión y a la accesoria de inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos y funciones públicas por un lapso igual, como  autor del delito de sedición agravado.   

HECHOS  

En  la  sentencia  de primera instancia, así  fueron resumidos:   

“El  12  de  octubre  de 2004, tropas de la  compañía  Kafir  del  batallón  de  contraguerrillas  No.  69  del  Ejército  Nacional,  comandadas  por  el capitán Heriberto Galeano, capturaron 6 personas  en  el  sector  denominado Batatas del Municipio de Suárez, pertenecientes a un  grupo  al  margen  de  la  ley  de  los  denominados  ´paramilitares´  que  se  encontraban  en plena dinámica de control y adoctrinamiento de la zona. Tres de  los  capturados  fueron  puestos a disposición del Juzgado Promiscuo de Familia  de  El  Espinal  por  ser  menores  de  edad  y los otros tres vinculados a este  proceso inicialmente por el delito de concierto para delinquir.”   

LA DEMANDA  

Invoca  la  apoderada  del  actor,  la causal  tercera  de  revisión contenida en el artículo 220 de la Ley 600 de 2000, esto  es,  por  haber  aparecido  con  posterioridad  a  la sentencia hechos o pruebas  nuevas  no  conocidas  al  momento de los debates, que establecen la inocencia o  inimputabilidad del condenado.   

Refiere que analizadas cada una de las etapas,  tanto  en  la  instrucción  como en el juicio, se verifica que a pesar de haber  solicitado  el reconocimiento fotográfico o en fila de personas de su defendido  por  parte  de los demás co-procesados, ello  jamás se cumplió, aún por  cuanto era definitiva para establecer su responsabilidad.   

Afirma  que el informe de captura que rindió  el  Mayor  del  Ejército  Nacional  no  constituye  prueba  y apenas sirve como  criterio  orientador de la investigación, habida consideración de que narra de  manera  escueta  y  sin  mayores elementos ilustrativos que DAVID HERNANDO DAVID  CORREA  y  Carlos  Arturo  Rincón  Correa fueron capturados el 11 de octubre de  2004  luego  de ser señalados por los habitantes del sector como cabecillas del  grupo  “subversivo de la localidad”, sin indicar quienes fueron las personas  que  hicieron  tales  sindicaciones, lo cual vulnera el derecho a la defensa por  no existir contradicción.   

Sostiene  que  en  el  mencionado  comunicado  consta  que  el  también sindicado Charlis Daniel Flórez Padilla indicó que a  los  dos meses de haber sido reclutado por las autodefensas ilegales, le dijeron  que  debía  trasladarse  al departamento del Tolima, llamar al teléfono móvil  3112315468  y  preguntar por “Walter”, abonado que si bien coincidía con el  de  DAVID  HERNANDO  DAVID  CORREA,  no es suficiente para considerar que él es  “WALTER”  y  mucho  menos que perteneciera a las autodefensas de la región,  no  solamente porque no fue señalado por Flórez Padilla, sino porque se ignora  si  dentro  de  las órdenes de batalla de esos grupos ilegales existía alguien  con ese alias.   

Refiere   que   luego   de   revisadas  las  declaraciones  que  rindieron  Gustavo Adolfo Bustamante, Omar Rodrigo Peña, no  es  posible  determinar  si  las  características físicas que suministraron de  “WALTER”,   corresponden   a   las   de  su  poderdante,  toda  vez  que  la  fiscalía     no   llevó   a   cabo   el   reconocimiento   en   fila   de  personas.   

Aduce  que el ente investigador, apartándose  del  postulado consagrado en el principio de investigación integral, a pesar de  que  Charlis  Daniel  Flórez  Padilla  se  retractó de su versión inicial, no  practicó el reconocimiento en fila de personas o fotográfico.   

Indica que desconoce el motivo por el cual el  juez  fallador le dio  plena credibilidad a lo dicho por Flórez Padilla en  su  indagatoria  aduciendo  que resultaba ser sincero, espontáneo y creíble, a  pesar  de  que   éste  afirmó  en  la  ampliación de la injurada que fue  presionado por el Ejército y la Policía.   

Pide  como  pruebas, la declaración de DAVID  HERNANDO  DAVID  GUERRA,  quien  por  haber  aceptado  las recomendaciones de su  defensor  optó  por  pedir  que se le aplicara la Ley 975 de 2005, sin realizar  una verdadera defensa técnica que favoreciera al procesado.   

Así  mismo,  que se reciban las versiones de  Gustavo  Adolfo Bustamante, Charlis Daniel Flórez Padilla, Omar Rodrigo Peña y  Diego  Armando  Montenegro  Ramírez,  quienes  fueron testigos presenciales del  hecho  motivo  de la acción de revisión, los cuales podrán narrar con lujo de  detalles lo acontecido aquel día.   

También,   que   se   lleve   a   cabo  el  reconocimiento  en  fila  de  personas  con  los  anteriores,  para que digan si  efectivamente   su   defendido  es  el   mismo  que  ellos  conocían  como  “WALTER”.   

Anexa  a su solicitud, fotocopias del informe  por  el cual se deja a disposición a DAVID HERNANDO DAVID GUERRA, Carlos Arturo  Rincón  Correa,  Charlis  Daniel  Flórez  Padilla, Omar Rodrigo Peña, Gustavo  Adolfo  Bustamante,  las indagatorias, ampliaciones y declaraciones rendidas, la  providencia  que  definió la situación jurídica, la solicitud de pruebas, los  alegatos  presentados  por  la  Procuraduría  solicitando  la preclusión de la  investigación,  la  resolución  de  acusación,  la decisión que resolvió el  recurso  de apelación de la sentencia de tutela proferida por la Sala Casación  Penal  negando  la  acción  de  tutela,  del  acta  de audiencia pública y las  sentencias de primera y segunda instancia proferidas.   

    

CONSIDERACIONES  

Las  deficiencias  que  presenta  la  demanda  puesta  a  consideración  de  la  Sala  obligan  a  recordar  que la acción de  revisión  constituye  un  mecanismo  excepcional  mediante  el cual se pretende  destruir   los  efectos  de  cosa  juzgada  que  amparan  decisiones  que  hacen  ejecutoria  material  como  ocurre  con  las  preclusiones de instrucción o las  sentencias  –condenatorias o  absolutorias-,  todo  ello  a condición de que se demuestre de manera clara que  la  verdad  que  se  tuvo  como  probada al momento de adoptar la determinación  definitiva  que  puso  fin  a  la  actuación,  no  corresponde  a  la realmente  ocurrida,  y  además, a consecuencia de ello se produjo una injusticia material  en  contra  del  condenado,  o  de  las  víctimas,  en  caso  de  preclusión o  absolución.   

Por eso mismo, la causal tercera de revisión,  atinente  a la existencia de pruebas o hechos nuevos conocidos con posterioridad  a  la  sentencia,  que conduzcan a establecer la inocencia o inimputabilidad del  condenado,  en  términos  del  numeral  3º  del artículo 220 de la Ley 600 de  2000,  implica  la  obligación  para  el  demandante  de  discernir  y  exponer  claramente  si  el  fundamento  de  su  pretensión  de  romper  la res   iudicata   se   fundamenta   en  la  existencia  de un hecho nuevo -no conocido- entendido como un acontecer fáctico  inescindiblemente  ligado  a  aquél  que  fue  objeto  de juzgamiento, o de una  prueba  nueva,  también  con la misma condición, que al igual que el hecho, no  fue  conocida  al  momento  de  los  debates,  pero  que  de haberse incorporado  oportunamente  la  verdad  declarada  en  la  sentencia habría sido otra, y por  consiguiente,     distintas     las     consecuencias    declaradas    por    el  juzgador.   

En   el   presente   asunto,  no    se    cumple    ninguno   de   los   presupuestos,    ya    que    la      apoderada    del    demandante, en  lo  que parece más un alegato de instancia, se dedica  a       cuestionar       la       valoración       probatoria      que   a  los  diversos    medios    de    prueba    allegados   al  proceso   realizó  el  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  de  El  Espinal  y  que permitió concluir la responsabilidad penal de  DAVID  HERNANDO  DAVID  GUERRA  en  los  hechos por los cuales fue investigado y  acusado,     sin    que    a    esa    afirmación  le preceda una demostración  fáctica  y  jurídica  que apunte a poner  en  tela  de  juicio  la  verdad  declarada en la sentencia, o al  menos,  a ilustrar de manera  seria y fundada, que podría ser otra muy distinta.   

Adicional  a  ello,  incurre  en una omisión  sustancial  que  por  sí  sola  sería  suficiente  para  la  inadmisión de la  demanda,  pues  no  aportó  las  pruebas  nuevas  que pretende hacer valer. Tal  obligación,  no  se  satisface con la petición allegada para que sea esta Sala  la  que  las practique, precisamente porque en dichos eventos es el contenido de  la  prueba  lo  que se debe valorar a la hora de calificar la demanda, como que,  al  constituir  el  sustento  de  la  causal  invocada, aportan los elementos de  juicio  a  partir de los cuales es posible analizar su novedad y su vinculación  con  los  hechos  materia de la condena. En estos casos, lo reitera la Sala, las  pruebas nuevas, constituyen anexo obligado del libelo.   

Cabe agregar que no resulta viable utilizar la  acción  de  revisión  como una instancia adicional a las vías ordinarias para  pretender  reabrir los debates jurídico-probatorios agotados y concluidos en la  oportunidad  procesal  debida,  pues  por su naturaleza y características sólo  procede  por  las causales que expresamente han sido establecidas por la ley con  ese  fin,  en  guarda  de la seguridad jurídica como principio y necesidad para  asegurar  la convivencia pacífica y la vigencia de un orden justo propios de un  Estado Social de Derecho.   

En  consecuencia,  si  en  criterio  de  la  apoderada  dentro  de  la actuación penal  surtida  y culminada contra  DAVID  HERNANDO   DAVID   GUERRA  se  incurrió  en  irregularidades  sustanciales  que  afectaban   el  debido  proceso  y/o  el  derecho  a  la  defensa,  por             dar  la  calidad  de prueba al informe de  captura,    no    haber   practicado   el  reconocimiento en fila de personas o  fotográfico   con su  asistido  y  desconocer  la  retractación  realizada por Charlis Daniel Flórez  Padilla, tales aspectos han  debido   ser   discutidos   en  el  momento  oportuno  a  través del recurso extraordinario de casación  y  no  por la acción de revisión, pues las diferencias  entre   los   dos  institutos  jurídicos  son  marcadas,  no  sólo  por  sus  causales, trámite y técnica, sino también, lo que los  hace  más  distantes,  porque  en  la revisión no se busca subsanar errores de  legalidad  sino  injusticias  de  las decisiones judiciales, por causas ajenas a  errores in iudicando o in procedendo.   

En  estas  condiciones,  la  decisión que se  impone adoptar es la de inadmitir la demanda.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

Inadmitir la demanda  presentada  por  la  apoderada del condenado DAVID HERNANDO DAVID GUERRA, con el  fin  de iniciar acción de revisión contra la sentencia de condena proferida en  su  contra  por la Sala Penal del Tribunal Superior de Ibagué, por el delito de  sedición agravada.   

Contra  esta  decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese  y  cúmplase.   

                                                                JAVIER ZAPATA ORTIZ   

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ                                     CAMACHO                                               JOSÉ  LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ   

FERNANDO     ALBERTO      CASTRO  CABALLERO                                                        SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ   

                                   Permiso   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                                MARIA  DEL  R.  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                                                                             

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                                JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                                      NUBIA    YOLANDA    NOVA  GARCÍA   

                                                    Secretaria   

    

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